Rusia aprieta los ojos y nota que Ucrania le esta medio desnudando el torso y recostando en la mesa bajo la atenta mirada de Prusia y Bielorusia… Y se distrae de lo que estaba pensando volviéndose a ella y sonrojándose.

—¿Q-Qué haces?

—No te muevas —Bielorusia le sostiene un brazo y le mete la otra mano a los calzoncillos, porque no. Plena intención de bajarlos junto a los pantalones.

—Ahhh! ¡¿Qué haces?! ¡Esperaaa! —Rusia se sonroja y se ríe nervioso.

Bielorusia ni caso, ahí los baja. Prusia levanta las cejas.

—Pero neeet! No vas a... Eh! —se los sube otra vez riéndose más sonrojado. Bielorrusia le pica las manos y se los baja hasta las rodillas, sin realmente mirarle de una forma... lujuriosa como debe estarle mirando Prusia mientras se lo imagina en una incestuosa escena sexual con las dos eslavas pero no puede evitar acercarse.

Rusia se ríe otra vez, sonrojado sonrojado, él sí que sintiendo como si todos le miraran con lujuria.

—Acuéstate ahí, voy a revisarte. ¿Qué te duele? —pregunta Ucrania.

—Net! No me duele nada! ¡Y no estoy enfermo! ¡Y no vamos a hacer un trio! —chilla Rusia.

Bielorrusia levanta las cejas ahora que ha acabado de quitarle los pantalones y Prusia se sonroja de muerte pensando que lo incluye a él.

Rusia se tapa las regiones vitales que para su desgracia no están tan tranquilas como quisiera, Ucrania está frotándole el pecho. Bielorrusia se sube a la mesa y se le sienta encima sin ninguna consideración porque sabe bien lo que le pasa y no sabe cómo ha pasado esta vez, ni siquiera está sangrando nadie.

Rusia abre los ojos como PLATOS.

—What... The... What are you doing?

Y espera que saca un cuchillo y se hace un corte en un dedo. Prusia FLIPA con todo esto y no se le ocurre otra cosa que querer meterse, pero no se atreve, así que saca el teléfono y empieza a grabarlos a los tres.

—Belarus... —riñe un poco Ucrania aunque nota el problema de Rusia también y el puto olor a sangre NO AYUDA.

—Voy a hacerlo, vete —responde ella sin más ceremonia. Ucrania suspira y mira a Rusia, porque no quería que esto acabar así, porque sabe que a él no le gusta. Aunque ha de admitir que otras veces protesta más, debe estar muy enfermo.

—Pero está enfermo...

—Pero quiere, mira —le señala las regiones vitales. Rusia se sonroja más si eso es posible con poca sangre en el cerebro, mirando la cortada de Bielorrusia sin entender qué demonios ocurre. Prusia sigue grabando con el móvil, ojos como platos

—Quizás es un síntoma, como fiebre —propone Ucrania tan tranquilamente.

—Bueno, yo hago que se le pase —vuelve hacer para que se vaya

—Pero Belarus...

—Solo un rato —le embarra de sangre la cara donde no se llega expresamente para que la cosa vaya a peor.

—Corto —advierte Ucrania que sabe bien que es imposible convencer a Bielorrusia cuando se pone así. Lo tienes claro, ya se está quitando las bragas.

—B-B-But... W-Wait... —susurra Rusia con MUCHAS dificultades para conectar.

Bielorrusia no le hace ni caso y le quita las manos del lugar apoyándole las rodillas sobre ellas para mantenérselas inmóviles de una de esas formas que está aterradoramente acostumbrada a hacer.

—No, Wait... Yo... —la mira con carita de circunstancias—. A-Al menos... Quítate la...

Ni caso, al siguiente movimiento ya está A e Rusia se le pone el cerebro en BLANCO por unos segundos.

—No, no, es que... Ohmygod

—Mein gott —susurra Prusia también y la verdad es que Bielorrusia no se mueve como el ruso pero hace buena pareja de él.

Y es que quisiera ponerle las manos en los muslos y en los pechos y ya que esto esta tan avanzado, quizás darle un beso. Extraña fantasía sexual es esta sin moverse. Rusia bufa con voz grave y ahogada.

Además ella nota que no pelea, que de hecho lo disfruta como no hace nunca así que no sabe muy bien qué hacer, puede que le deje moverse del propio impacto. Aprovecha y disfruta, Bielorrusia, que esto no va a volver a pasar nunca.

Y es que ya están ahí y ya no hay vuelta atrás. Rusia no tendrá idea jamás de cómo pasó todo esto ni cómo llegaron aquí, pero ya que lo están... Y si le deja moverse, intenta abrazarla un poco y darle un beso o algo, ido del todo de la cabeza.

Es que si le da un beso va a acabar ella EN EL ACTO, los soviéticos son una cosa incomprensible para el niño... y no sé si se la va a despegar nunca más.

Seh, al menos vamos a hacer feliz a Bielorrusia en esta historia. Le da un beso por... hala, porque se dan besos cuando se hace esto. Rusia no se la va a despegar de encima nunca más, como pez gato de los que limpian las peceras.

Rusia se queda ahí con el cerebro en blanco, acaba de descubrir que la hermana loca le disgusta mucho menos de lo que creía. Ella se le hace bolita entre los brazos porque esto nunca nunca ha sido así.