Todavía no puedo creer que esté escribiendo a tal velocidad, sobre todo porque en estas últimas dos semanas he hecho lo que hice en cuatro meses =P pero aún así, me alegro de poder decirles que aquí les traigo otro capítulo de este fanfic que, por alguna razón, tanta gente disfruta.

Antes de dejarlos leer, como siempre, quisiera hacer un par de comentarios:

Primero, muchas gracias a todos los que han seguido leyendo el fic a pesar de que parecía haberse estancado. La verdad sea dicha, no sabía en qué me metía cuando decidí escribir esta batalla. Casi nada terminó igual de cómo lo planee en un principio, pero creo que puedo decir que el resultado es bastante bueno. Ahora sí, ya que este quebradero de cabeza particular terminó, creo que la velocidad de trabajo seguirá siendo la misma en los próximos capítulos. Aunque falta ver qué demonios es lo que va a pasar (pedazo de autor estoy hecho)

Segundo, ya dije en el capítulo anterior que algunas gentes me habían comentado acerca de la falta de romance en la historia. En verdad, siento que era más bien que estaban hastiados de esta batalla en particular (y, la verdad sea dicha, yo mismo llegué a sentirme así por momentos), pero no encontraron el valor para herirme de esa manera (3). Sin embargo, si quiero dejar en claro que este no es un fic que vaya solamente de sentimientos, ni que vaya solamente de Naruto y Hinata. Los demás miembros de los 12 de Konoha tendrán también sus momentos, y puede que incluso mis pequeñas creaciones tengan bastante protagonismo a ratos. Así que, para dejar en claro que la cosa va mas allá del más puro NaruHina, decidí cambiar la categoría de Hurt/Comfort por la de Adventure. Así que, están avisados: puede llegar un momento en el que no se hable para nada de Naruto y Hinata. Espero que aún así sigan leyendo, pero si no... pues gracias por haberle dado una oportunidad ^_^

Un saludo, y los dejo con este capi mega largo


"¿Quién demonios eres?" preguntó Naruto/Kyubi, olvidándose por un segundo de Yoshiro y los chicos. La verdad sea dicha, veía muy poco probable que sus alumnos pudiesen aguantar demasiado tiempo frente al chico en la forma en la que se encontraba, pero confiaba en que podrían hacerlo mientras él resolvía este misterio.

Frete a él se encontraba un hombre que aparentaba unos cincuenta años, con el cabello totalmente gris, la cara llena de arrugas, y con un hitai-ite de la Aldea de la Lluvia. A pesar de que Naruto estaba seguro de que no había visto al hombre nunca antes, la sonrisa de este le hacía pensar que él sabía perfectamente quién era él. Y si a todo ello le sumaba los tremendos cortes que recorrían su torso y que sostenía a Samehada en su mano derecha, era obvio hasta para él que algo no iba bien ahí.

"Su aura es igual a la de ese hombre" comentó el Kyubi en su cabeza, mandándole a Naruto la imagen de Kisame. "Pero no parece ser un disfraz ni una ilusión, y el chakra es totalmente distinto" sentenció, y Naruto pudo sentir que la curiosidad del zorro comenzaba a nacer.

"No sé qué pase, pero estoy seguro de que fue él a quien golpeamos antes" dijo Naruto, recordando perfectamente la sensación de sus garras rompiendo tela y carne.

"¿Sorprendido, Naruto-kun?" preguntó el hombre con una voz rasposa, como si hubiese estado tomando demasiado sake durante demasiado tiempo. "Pensé que, con tu mente privilegiada, ya habrías resuelto el acertijo" bromeó, mientras se arrancaba lo que quedaba de su camisa y se miraba las heridas, igual que si fuesen simples raspones. "Eso va a dolerle mañana" comentó, causando aún más confusión en Naruto.

"¿Quieres decir que no te duele ahora mismo?" preguntó Naruto, tratando de sacar algo en claro de todo aquello.

"Bueno, la verdad es que me ha dolido por un instante. Por eso mismo he tenido que terminar la técnica…" confesó, mientras flexionaba los brazos igual que lo hiciera Kisame minutos antes. "En realidad no pensaba mostrarte esto aún, pero ya que estamos en ello…" agregó con una sonrisa, y sin ninguna clase de advertencia se lanzó hacia Naruto, a una velocidad tan alta que logró tomar a Naruto por sorpresa.

"¡Demonios!" pensó Naruto cuando aun se encontraba en el aire. Utilizando los instintos del Kyubi, giró de una manera imposible y logró aterrizar sobre sus cuatro patas, aunque el impulso de su vuelo hizo que derrapara varias decenas de metros, dejando cuatro grandes surcos en el suelo.

"¡Te tengo!" escuchó de pronto detrás de él, y apenas tuvo tiempo de saltar hacia adelante antes de que Samehada cayese como un martillo sobre el lugar donde había estado su cabeza.

"Es demasiado rápido" pensó Naruto, pero no obtuvo ninguna respuesta de parte del zorro. Cuando finalmente aterrizó, su enemigo no se veía por ninguna parte, y el rastro de chakra también había desaparecido. De pronto, una gran explosión proveniente del lugar donde se encontraban los chicos hizo que se preocupara durante un segundo, pero se tranquilizó cuando sintió el chakra de Yoshiro dispersado por todo el lugar; era obvio que habían encontrado una manera de hacerlo volar una vez más.

"¡No te distraigas!" escuchó de nuevo el grito detrás de él, pero el hombre se llevó una decepción al encontrarse con tres inmensas colas cerrándole el paso: esta vez, Naruto estaba preparado para el ataque, y sin ninguna dilación aprisionó al extraño entre sus colas, dejando apenas espacio para que pudiese hablar.

"Habla de una vez" le ordeno Naruto/Kyubi clavando sus ojos en él, mientras que con una de sus colas tomada a Samehada y la lanzaba lo más lejos posible. "¿Quién eres, qué quieres, y por qué demonios tenías la espada de Kisame?" comenzó el interrogatorio Naruto, apretando un poco más fuerte con cada pregunta que hacía. Sin embargo, parecía como si el hombre no fuese consciente de su situación: no era que no tuviese miedo de lo que pudiese pasar, sino que ni siquiera parecía tener dificultad para respirar.

"¿Por qué mejor no jugamos un poco, Naruto-kun?" preguntó el hombre, ganándose un apretón especialmente fuerte. "¿Acaso no tienes ni siquiera una suposición de qué puede estar sucediendo? Vamos, que no es como si no hubieses visto esto antes" le ofreció a Naruto, haciendo que un escalofrío le recorriese la espina.

"No es posible que controles el cuerpo sin utilizar parte de tu chakra" le espetó Naruto, y la frase pareció más una súplica que una afirmación. "La desventaja de ese jutsu es que la persona toma tu apariencia física, te guste o no" afirmó, y a sus palabras siguió una risa demasiado parecida a la de Kisame como para dudar de lo que veía.

"Muy bien, parece que ya has recordado" se burló Jouichi. "Hace poco viste esta misma técnica, el día del ataque a Konoha" recordó el hombre, aún en la misma posición en la que había sido capturado. "Y también hace unos años, cuando ibas de camino a rescatar al Kazekage" agregó, y una media sonrisa cubrió su rostro. "Aunque, a decir verdad, esta técnica no es la misma que tú ya conoces" confesó, clavando sus ojos en los de Naruto.

"¿A qué te refieres?" preguntó este, nervioso.

"Bueno… primero que nada, ya viste que puedo controlar el cuerpo de alguien sin necesidad de usar mi propio chakra o mi apariencia. Aún así, tengo un control completo sobre este hombre" comenzó a explicar, recargando su cabeza en la cola de Naruto como si se tratase de una almohada. "Tiene algunas desventajas, por supuesto, ya que no puedo usar ningún ninjutsu que él no sepa, pero por otro lado…" comenzó a decir, y en ese momento Naruto comenzó a sentir una fuerza sobrehumana que empujaba desde dentro de la jaula hecha con sus colas.

"¿Qué…?" balbuceó, pero el empuje era tan fuerte que le era imposible contrarrestarlo y hablar al mismo tiempo.

"Ya que el cuerpo es esencialmente una marioneta en lugar de un disfraz, puedo usarlo sin preocuparme por las limitaciones físicas" explicó, exhibiendo de nuevo su sonrisa maniaca. "De esa manera, puedo seguir luchando y moviéndome aún cuando me arranques ambas piernas" terminó Jouichi, al mismo tiempo que deshacía el agarre del zorro. Antes de que este pudiera reaccionar, lanzó una pierna hacia arriba a una velocidad impresionante, lanzándolo en dirección contraria a donde estaban los chicos.

"Maldita sea…" balbuceó Naruto, intentando ponerse de pié. Sin embargo, ni siquiera sus sentidos agudizados por su actual forma pudieron sentir al hombre acercándose, moviéndose más rápido que él mismo.

"No puedes alcanzarme, no puedes verme, y no puedes huir" se burló Jouichi, acompañando cada afirmación con un pisotón a la espalda del zorro. "¿Qué es lo que vas a hacer ahora, Naruto-kun?" agregó, viendo con sorpresa cómo el cuerpo del zorro comenzaba a emanar un brillo cegador. Cuando por fin le fue posible ver, se dio cuenta de que el chico había regresado a su forma humana, y la mirada en su rostro era la de alguien que se encuentra solo y sin oportunidades.

"No falta mucho" habló finalmente Shinji, después de varios minutos de silencio.

Los tres chicos se encontraban con las piernas cruzadas, esperando a que Yoshiro volviese a regenerarse para llevar a cabo su plan. Aunque, para empezar, no sabían si estando desperdigado por todo el campo el chico era capaz de escuchar lo que ellos decían. Sin embargo, ese era un riesgo que tenían que tomar; si las cosas no salían bien, tendrían que improvisar algo. Eso, o morir.

"¿Recuerdan lo que tienen que hacer?" preguntó Sekai, a lo que sus compañeros respondieron con asentimientos de cabeza. Finalmente, Shinji abrió los ojos de golpe, y las chicas entendieron que había llegado el momento.

"¡MALDITA!" se escuchó el grito de Yoshiro, al mismo tiempo que varias docenas de hilos de agua salían desde el suelo, juntándose todas en una gran burbuja suspendida a unos centímetros arriba del suelo. En cuanto hubo recuperado su forma, Yoshiro saltó de inmediato hacia Sekai, quien apenas alcanzó a cubrirse de manera que el golpe no la matase, aunque quedó atontada durante varios segundos.

"¡¿Crees que puedes vencerme?!" exclamó Yoshiro, siguiéndola aún cuando se encontraba en el aire. "¡¿Crees que esas técnicas de mierda van a poder conmigo?!" dijo, mientras volvía a golpear a Sekai justo en las costillas, empapándole la ropa y mandándola a volar.

"Aguanta, Sekai…" murmuró Kasumi a unos metros, sintiéndose impotente por no poder hacer nada. Sabía que su amiga debía estar sufriendo bastante, pero Yoshiro se había regenerado más rápido de lo previsto, dejándolos cortos de tiempo para regenerar chakra.

Durante un minuto, Kasumi y Shinji miraron frustrados como su amiga era lanzada de un lado al otro del campo; el chico obviamente se había olvidado de matarla, y estaba concentrado en causarle el mayor dolor posible.

"¡Listo!" gritó Shinji, saltando hacia la acción un segundo antes que Kasumi. Ambos lanzaron sus últimas bombas de humo hacia donde se encontraba Yoshiro, quien al estar totalmente enfocado en Sekai no se dio cuenta de lo que hacían.

"¡Rápido!" gritó Kasumi, y de inmediato sintió la presencia de Sekai alejándose del chico. Con una sincronización perfecta, los tres chicos realizaron distintos sellos con sus manos, y a distintos tiempo realizó cada uno su jutsu.

"Doton Kekkai: Dorō Dōmu" exclamó Sekai, haciendo que un gran domo de tierra surgiera desde el suelo, atrapando a Yoshiro dentro.

"Gamayudan" exclamó Kasumi, lanzando una lluvia de aceite desde su boca que empapó por completo el domo.

"Katon: Gōkakyu no Jutsu" terminó Shinji, lanzando una gran bola de fuego hacia el domo, encendiendo todo el aceite que se había acumulado. De inmediato, el chico volvió a sentarse, y levantó de nuevo la barrera que había estado usando antes, para poder medir el nivel de chakra de Yoshiro.

"¿Lo conseguimos?" preguntó Sekai, con el rostro contraído por el esfuerzo de mantener el domo. Sin embargo, ninguno de sus compañeros contestó, ya que Kasumi seguía escupiendo ráfagas de aceite para mantener encendido el fuego, y Shinji también estaba usando sus últimas reservas de chakra para levantar la barrera.

"Su chakra está disminuyendo, pero a este paso, caeremos muertos antes de terminar con él" les informó Shinji medio minuto más tarde. "Además, algo está cambiando, aunque no puedo decir qué…" explicó, y de golpe abrió los ojos preocupado, clavándolos en el domo.

"¡Corran!" gritó, pero su advertencia llegó demasiado tarde: al segundo siguiente, el domo de piedra de Sekai voló en mil pedazos, lanzando a los tres en distintas direcciones, y liberando una gran cantidad de vapor almacenado dentro.

"¡MUERAN!" alcanzó a escuchar Sekai, y después solo escuchó un rugido ensordecedor en los oídos, acompañado por un fuerte viento.

"¡¿AHORA QUÉ?!" escuchó después, confundida. Levantando la mirada al mismo tiempo que sus compañeros, se encontró con la visión más esperanzadora que había tenido nunca: en medio de un pequeño cráter se encontraba Hinata, con una nota explosiva en una mano, y la katana desenfundada en la otra.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

"¿Eso es todo, chico?" preguntó Jouichi, mientras seguía pateando a Naruto en las costillas, con la fuerza suficiente como para hacerle daño sin mandarlo a volar. "Con todo el escándalo que haces, uno pensaría que serías más fuerte que esto"

Durante unos instantes, pareció como si el chico hubiese caído muerto ahí mismo, pero cuando Jouichi finalmente se detuvo a revisar, se dio cuenta de que había algo raro en él.

"¿Qué demonios…?" exclamó, alejándose de un salto de Naruto. Vio cómo el chico se ponía de pié lentamente, y cuando por fin pudo darle una mirada a su rostro, se dio cuenta de que en efecto algo había cambiado: alrededor de los ojos tenía unos extraños aros rojos, y sus pupilas se habían convertido en dos rectángulos acostados.

"¿Qué es eso?" preguntó Jouichi, nervioso por primera vez desde que Naruto lo descubriese.

"Es la técnica que va a acabar contigo" contestó parcamente el rubio, lanzándose de inmediato hacia él. Ambos hombres se enfrascaron en un combate puramente físico, lanzando y bloqueando los golpes a una velocidad de vértigo.

Cuando finalmente hubo una pausa en la lucha, Naruto creó rápidamente un par de clones, lo cuales se alejaron en direcciones opuestas, lo cual puso aún más nervioso a Jouichi.

"¿Para qué son esos clones?" preguntó el hombre, a lo que Naruto contestó solamente con una sonrisa. "Esto no figuraba en ningún informe. ¿Lo has aprendido en estos dos años?"

"Estoy seguro que lo has visto antes" respondió irónicamente el chico. "Aunque, a decir verdad, no es la misma técnica de antes" agregó, al tiempo que su apariencia regresaba a la normalidad.

"¡Pues, sea lo que sea, se acabó!" gritó Jouichi viendo la oportunidad, y se lanzó como bólido hacia el chico, golpeándolo con toda su fuerza en medio del pecho, y sintió unas cuantas gotas de sangre salpicarle el rostro. Por su parte, Naruto salió disparado por enésima vez ese día, y siguió volando hasta que un árbol lo detuvo.

"Creo que ha sido suficiente. Si me permites…" comenzó a decir Jouichi, volteándose hacia donde suponía estaban los chicos. Sin embargo, un movimiento detrás de él lo hizo girarse de nuevo, y al ver a Naruto de nuevo con las extrañas marcas y con un Rasengan en la mano, no tuvo tiempo suficiente para hacerse a un lado: el Rasengan impactó de lleno en su hombro, y el chakra dentro de él estaba tan comprimido que le arrancó el brazo y parte del hombro.

"No bajes la guardia" le dijo Naruto, dando un salto hacia atrás para poner distancia entre ellos. Sin embargo, en lugar de gritar de dolor o caer desmayado, Jouichi volvió a regalarle esa sonrisa maniaca, mientras una fuente de sangre emanaba desde su pecho.

"¿Qué no te dije ya que el daño físico no me afecta?" se mofó, y para enfatizar sus palabras se lanzó a la misma velocidad de antes hacia el chico, dejando tras de sí un río de sangre fresca.

A pesar de la ausencia de dolor en Jouichi, pronto quedó claro que la ventaja que tenía Naruto era demasiado grande, y el cuerpo del hombre terminó aún más dañado de lo que ya estaba.

"¿No sabes hacer otra cosa que golpear?" se burló Jouichi un minuto más tarde, y para entonces no había parte de su cuerpo que no mostrase cortes o magulladuras. "Ya te he dicho que el dolor físico no me afecta; si quieres vencerme, tienes que deshacer por completo este cuerpo"

"Eso es algo que ya he contemplado" respondió parcamente Naruto, y en ese momento un ruido ensordecedor llenó por completo los oídos de ambos. Aprovechando el segundo de distracción en Jouichi, Naruto se lanzó hacia él con un kunai en la mano, clavándoselo en el pié tan profundamente que termino enterrado en el suelo.

"Antes de terminar con esto, dime una cosa" pidió Naruto, cuando hubo recuperado la vertical. "¿Es ese chico uno de los experimentos de Orochimaru?" preguntó, señalando sobre su hombro al lugar en donde habían dejado a los chicos.

"Eso es algo que tendrás que averiguar tú mismo" contestó Jouichi secamente, y regalándole una sonrisa final a Naruto, observó como el clon restante salía de entre los árboles y se acercaba a ellos, sosteniendo sobre su cabeza un enorme Rasenshuriken.

Al mismo tiempo que la técnica impactaba en Jouichi, reduciendo su cuerpo a pequeñas partículas, Naruto pudo escuchar un grito de frustración de Yoshiro, y teniendo finalmente tiempo para concentrarse en los chakras de sus alumnos, se dio cuenta de que había una quinta firma de chakra ahí.

"Así que lograron llamarla…" se dijo a sí mismo, para después caer desmayado en el lugar en el que se encontraba. A unos metros de él, en el bosque, una pequeña sombra se revolvió, aparentemente nerviosa por el desenlace de la pelea.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX
"¡Hinata-sensei!" gritó Sekai, y no pudo evitar que su voz se quebrara a causa de la alegría. Era obvio que su estrategia no había tenido posibilidad de funcionar, y la aparición de Hinata era lo único que los había salvado de una muerte segura.

"Quédate quieta, Sekai" le indicó Hinata, mientras observaba con su Byakugan la desastrosa red de chakra de Yoshiro, quien a pesar de su cambiada apariencia seguía conservando la misma firma de chakra que antes. Además, también pudo ver cómo el segundo enemigo quedaba reducido a nada, y una vez más le asaltó un gran nerviosismo al contemplar el poder real de Naruto. "¿Hay algo que puedas decirme acerca del enemigo?" preguntó, mientras Yoshiro seguía observándola fijamente, como tratando de decidir la mejor manera de atacar.

"Bueno…" trató de pensar Sekai, pero la intensidad de las emociones recientes le habían hecho olvidar todo lo que había sucedido antes. Afortunadamente, Shinji habló por ella desde donde se encontraba.

"Parece ser alguna clase de sello como los que usaban los soldados que atacaron la villa hace poco" le explicó Shinji, haciendo que Hinata diese un respingo. Se suponía que la información del ataque había sido clasificada como secreto de rango S, así que no se les había explicado nada de ello a nadie que no fuese Jounin o ANBU (con excepción de Naruto, por supuesto). "No ha utilizado ningún jutsu desde que se transformó, y su velocidad de regeneración es más alta que antes. Los jutsus de fuego funcionan bastante bien, aunque todo lo que hacen es retrasarlo" agregó, dejando sorprendida de nuevo a Hinata por su agilidad mental.

"Entonces, ¿estás diciendo que a menos que lo evaporemos todo de golpe no podremos destruirlo?" resumió Hinata, haciendo una mueca ante su propio comentario. Sin embargo, su atención se vio atraída totalmente por la visión de Naruto desplomándose en el suelo, y su cara de consternación fue lo suficientemente obvia como para que Yoshiro la notase.

"¡Muere!" gritó de pronto, sobresaltando a los tres chicos, lanzando un finísimo chorro de agua a presión en dirección a Hinata. Afortunadamente, Sekai estaba lo suficientemente cerca de ella como para intervenir, y sin muchos miramientos le propinó una patada tremenda en la parte de atrás de las rodillas, lanzándola al suelo justo a tiempo para evitar el chorro de agua. Ambas chicas pudieron ver como un mechón de cabello caía por el espacio entre sus cabezas, y Hinata se dijo a sí misma que había sido una estúpida por descuidarse de esa manera.

"Chicos, quiero que vayan a donde está Naruto" les ordenó, y al ver las caras de sorpresa de estos, agregó. "No se preocupen, ya ha terminado con su batalla, pero aún está demasiado débil, y se ha vuelto a desmayar" les explicó, logrando que Sekai recuperase de golpe suficiente energía como para ponerse de pié.

"¿Segura que estarás bien?" preguntó Shinji, mientras trataba también de levantarse.

"Soy parte de las fuerzas especiales de Konoha, Royama-san" le soltó Hinata, con una sonrisa sardónica. "Terminaré con esto en menos de un minuto" se mofó, y sus palabras fueron la señal para que los chicos comenzasen a avanzar lentamente hacia su otro sensei.

"Y ahora…" murmuró Hinata, forzándose a concentrarse exclusivamente en el chico que tenía enfrente. "Es tiempo de acabar con esto" dijo, y de nuevo sus palabras parecieron ser el catalizador del movimiento, puesto que inmediatamente Yoshiro disparó de nuevo un chorro de agua a presión, y Hinata apenas alcanzó a saltar hacia un lado para evadir el ataque.

"¡Pensé que acabarías conmigo en un minuto!" le dijo Yoshiro, al parecer contento de no tener que preocuparse más por los chicos.

"Apenas han pasado diez segundos" respondió la ANBU, evadiendo de nuevo un chorro de agua. Lo mismo sucedió unas cuantas veces más, hasta que Hinata terminó aterrizando en el mismo punto en donde había empezado.

"Y bueno, ¿cuánto tiempo ha pasado ahora?" preguntó Yoshiro, mientras concentraba en su parte frontal una gran burbuja de agua, al parecer preparando un chorro de agua especialmente grande.

"Un minuto exacto" murmuró Hinata, y para sorpresa de Yoshiro, formó a una velocidad impactante una complicada serie de sellos, para después colocar ambas manos en el suelo, justo en el lugar donde había un pergamino escondido entre la tierra.

"¡NO!" gritó Yoshiro, dejando salir el agua que había estado preparando. Sin embargo, su intento fue en vano, puesto que al impactar contra la barrera que había levantado Hinata, el líquido se evaporó igual que su hubiese caído en el mismo sol.

"¿Qué demonios es eso?" preguntó Yoshiro, girando la cabeza para ver que la barrera lo rodeaba por completo.

"Es una variante del Shishienjin, una barrera que utilizó Orochimaru para asesinar al Tercer Hokage" explicó Hinata, lamentando no tener a nadie a quien encargar la barrera. "Originalmente se hacía con cuatro ninjas en cada esquina, pero con unos cuantos arreglos, es posible realizarla estando totalmente solo, aunque cuesta trabajo" indicó, observando como Yoshiro lanzaba varios chorros de agua en distintas direcciones, tratando de encontrar una abertura.

"No te molestes" le sugirió Hinata, mientras con su Byakugan seguía a los chicos, quienes casi habían llegado a donde se encontraba Naruto. "Cualquier cosa que toque la barrera será quemada. Lo único que haces es gastar chakra y agua" explicó, y sintió como la mirada asesina del chico se clavaba en ella.

"¿Crees que con esto vas a ser capaz de matarme?" preguntó, y por un momento pareció que el agua que formaba su cuerpo tomaba la forma de un gran hocico.

"¿Y quien dijo que quería matarte?" preguntó Hinata, causando que el chico diese un respingo. "Lo único que quiero es que respondas todo lo que te pregunte"