Capitulo dedicado a:
Wendelin, Pauliitah, cuky as, Belu, Knockturnalley, hermioneyron, anisza, gabys, carolagd, Vivi-G Weasley, Anastasia Lila, Eri mond licht, makita, AnggiePotter, JooSe, lore, anatripotter, ginny, rosycarmen, Amy-Black-Tepes, idalia, Lady Black, ghysella, jamesandmolly, AMATXO, BiAnK rAdClIfFe, Carolina Gatica, alely, dLu, marthitapero muy en especial a moony lovegood.
Espero no olvidarme de nadie.
Aquí les traigo lo que tanto esperaban. Finalmente: Harry y Ginny juntos! Espero que este capitulo les guste tanto como a mi.
Advertencia: Capitulo LEMON, si eres susceptible a ciertas cosas sobre las relaciones sexuales, mejor no entrar. Yo no me hago responsables de las consecuencias. Puede ser daniño para la salud.Ya están advertidos
21.-Reset.
…la boca de Harry la devoró con pasión y las manos se aferraron a ella como si tuviera miedo de que, en cualquier momento, fuera a desaparecer.
Ginny temblaba entre sus brazos, besarlo y dejarse besar se convirtió en un asunto de supervivencia. Era muy sencillo. Si no lo besaba, moriría. Podía parecer melodramático, pero en aquel instante Ginny habría jurado que era así.
Lo necesitaba.
-Tendrías que hacer más que eso para convencerme- dijo Ginny invadida por el deseo, en un momento en que sus bocas se separaron.
-Te haría el amor ahora mismo si con eso lograra convencerte.
-Entonces hazlo…
Lentamente, Harry fue levantando la cabeza hacia ella. Los ojos de Ginny lo miraban llenos de deseo y amor. Definitivamente no estaba pasándole una mala jugada, sin embargo, quiso estar seguro de que ella era conciente de lo que le pedía.
-Es-estas segura de que es lo que deseas.
-¿Lo deseas tu?
-Con todas las fuerzas de mi ser.
Ginny le rodeo con los brazos el cuello y lo besó suavemente en los labios antes de susurrarle junto a su boca:
-Yo también.
Fue definitivo.
Harry la alzó en vilo por las nalgas apretándola contra su entrepierna deslizando una mano por su espalda hacia arriba, entrelazando los dedos con sus cabellos hasta sujetarle la cabeza con firmeza.
Sin prisa alguna y con infinito cuidado, empezó su camino directo al dormitorio.
Ella notó lo sensual de su sonrisa, el calor de sus ojos, y sintió su aliento en los labios y en todos los sentidos. Ya no había nada que pudiera evitar el momento.
Estaba completamente rendida a él sin ninguna escapatoria.
¡Oh, Dios!, su sabor, su contacto, el tenso calor que la rodeaba, colmando sus sentidos de exquisito placer. Había olvidado lo delicioso que era estar entre sus brazos, de las exquisitas sensaciones que tanto la abrumaban al punto de llevarla a entregarse por completo a ellas... a él.
Ni siquiera fue conciente de que habían llegado al dormitorio ni que Harry había cerrado la puerta de una patada ya que tenía sus pensamientos dolorosamente puestos en él y en su deseo… Sus brazos rodeaban su cuello cuando la lengua de Harry la instó a entreabrir aún más la boca y la transportó velozmente a ese reino donde todo está permitido y es placentero. Bajo ese tierno ataque latía una urgencia que asomaba a flor de piel, pero ¿era suya o de él? No podía saberlo. Giraba en el centro de una tormenta erótica que consumía la percepción de la realidad, la existencia de todo salvo de aquel hombre y de lo que estaba haciendo con ella.
-¡Dios santo, corazón, no sabes la falta que me haz hecho!
Percibió la extrañeza en su voz y sintió las vibraciones de su cuerpo. ¿O eran sus propios miembros los que temblaban, como a punto de hacerse trizas?
Se aferró a él como para salvar la vida. Por eso a Harry le resultó sencillo levantarle las piernas y ceñírselas a la cadera. El contacto íntimo, la fricción en el trayecto a la cama, liberaron en las ingles de Ginny una ola de calor que la hizo gemir dentro de la boca del ojiverde, cuya lengua seguía sumergiéndola en un frenesí de placer.
Cayeron juntos en la cama. Había algo de brusco en sus ademanes, pero Ginny no reparó en que Harry había perdido el sentido impulsado por una necesidad que superaba en mucho la de ella. Se arrancaron la ropa el uno al otro, sin siquiera advertir la regresión al instinto primitivo que mostraban sus actos.
Un momento después estaban desnudos sobre la cama recorriendo sus cuerpos con imperiosa necesidad, hasta que finalmente él la penetró, muy profundamente, y el cuerpo entero de Ginny pareció suspirar en una aliviada bienvenida.
El celibato había quedado atrás para los dos, y el deseo de alimentarse el uno del otro era mucho más importante que cualquier rastro de cordura y delicadeza.
Sin embargo, Ginny tuvo un pequeño momento de sobresalto cuando Harry le pasó los brazos por debajo de las rodillas para llevárselas tan arriba que le provocó la sensación de estar completamente indefensa., pero el sobresalto fue tan breve que lo olvidó en un instante, pues en esa posición él pudo llegar tan dentro de ella que se sintió alcanzada en su mismo centro. Y en ese momento estallaron estrellas de fuego, enviando oleadas de trémula conciencia a todas las extremidades, envolviendo a Harry, palpitando contra él, haciéndole sentir cada espasmo de placer.
Había gritado, pero no lo sabía. Le había dejado marcas sangrantes de arañazos en los hombros y en la espalda no lo sabía. Acababa de entregarle su alma, una vez más. Y ninguno de los dos lo sabía.
Cuando Ginny recobró la conciencia, lo que notó fue que aun estaba deliciosamente unida a Harry y que este, estaba dulcemente tendido sobre ella cubriéndola con su cuerpo... y que le estaba mordisqueando suavemente los labios.
Ella lo miró embelesada, perdida en el verde brillante de sus ojos. Llenos de amor para darle.
Estaba perdonado de cualquier culpa, pero no se lo dijo.
-Te quiero- fue lo único que se le ocurrió decir a Harry al cabo de unos momentos de silencio. Le beso la frente sudosa mientras le pasaba un dedo por los contornos de su rostro sonrojado y satisfecho como lo estaba él,
Se sentía satisfecho, completo. No podía hacer nada por evitar decirle lo mucho que la quería, aunque ella no se lo dijera¿pero era necesario? No. sólo bastaba con verla directamente a los ojos y perderse en sus profundidades chocolates.
Por otro lado, Ginny si no correspondió a ese dulce gesto, fue porque creyó que era demasiado pronto porque, aunque ya le había vuelto a entregar su cuerpo, no estaba muy segura de volverle a entregar su corazón.
¡Por todos los cielos! A quien quería engañar? Si acababa de entregarle no solo su cuerpo, también su alma y su corazón.
Estaba confundida, lo que provocó que entrara en contradicciones consigo misma.
-¿Qué va a pasar ahora?- se preguntó.
Harry la miro con el ceño fruncido entre divertido y sorprendido por la pregunta..
-Sólo lo que tiene pasar, corazón.
Ginny se sobresalto al darse cuenta que había hecho la pregunta en voz alta, pero aquello pasó a un segundo plano con la respuesta inesperada de Harry.
-¿Qué quieres decir?
Harry la miró intensamente unos segundos antes de añadir:
-Pues que ahora me has dado esta oportunidad, no descansaré hasta que todo sea como antes. No, quiero decir, ya nada será como antes, sino, mucho mejor.-sus ojos se unieron a los vidriosos ojos chocolates de Ginny.-Construiré una vida nueva para los dos y para nuestros hijos. Me dedicaré en cuerpo y alma únicamente a ustedes.
-Harry…
-Déjame continuar, por favor, corazón- dijo- Sé que he cometido mucho errores no sólo contigo, sino también con nuestros hijos y lo he pagado muy, muy caro, y tengo que reconocer que me lo he merecido. Pero ahora que soy conciente de todo lo que casi perdí por mis estupideces, la única forma de retribuirte es dedicarte mi vida entera hasta el último día de mi existencia. A cuidarte, a Dejar de lado las mentiras y engaños, pero sobre todo, y lo más importante para los dos es que haré que vuelvas a confiar en mi y en mi amor.
Para Ginny aquello fue una promesa sincera salida del corazón. Harry le estaba diciendo que le bajaría las estrellas si se lo pidiera, que le pondría el mundo a sus pies, que se iría al infierno si esa fuera su voluntad. Que mujer desaprovecharía semejante proposición, sobre todo viniendo del hombre que amaba.
Estaba bastante claro que Harry no era bueno con las palabras (NA: Y esta autora tampoco), sin embargo, eso y la cursilería era lo de menos. Ginny lo amaba y él a ella. Ya no importaba lo que haya pasado, no importaba el dolor, si hoy estaba a su lado.
El amor estaba ahí. Tan vivo como la primera vez.
Con los ojos llenos de lagrimas, Ginny lo abrazó con todas las fuerzas de su ser. Mil emociones recorrían por su cuerpo. Todas, naturalmente, buenas.
-Te amo Harry, siempre te amaré.
Harry la apartó un poco de sí para mirarla mejor. Sonriéndole suavemente mientras le secaba sus rebeldes lagrimas.
-Entonces estas dispuesta a volver a empezar, corazón.
Ginny asintió con una sonrisa en el rostro, antes de besarle los labios suavemente.
-Sólo no me vuelvas a lastimar.
-No lo haré. Puedes estar segura de ello.
-¿Me lo prometes?
-Con mi vida.
Ahora fue él quien la besó.
Su beso iba cargado de amor y pasión, mas no deseo. El fuego momentáneamente dormido en sus cuerpos se reavivó. Ginny jadeo maravillada. Harry aún estaba dentro de su cuerpo y lo podía sentir en todo su esplendor.
-Te amo- dijo Harry- Te amo, te amo, te amo…- repetía empezando la primitiva danza.
-Yo te amo más.- decía la pelirroja envolviendo con sus piernas la cintura de Harry.
-No creo que más que yo.
-Quieres apostar…
Y sin que Harry lo esperara, Ginny lo obligó a rodar en la cama siendo ella la que terminó sobre él.
-Ahora es mi turno de demostrarte cuanto te amo…
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-¿Tres?
-Fue lo que dije.
-¿Estas bromeando?
-En absoluto.
-¿tres?
Ron agradeció estar sentado cuando recibió semejante notición. Aun no podía creer lo que su buen amigo Elliot Keppler le acababa de decir.
Aprovechando que aún no empezaban sus prácticas de quidditch, Ron decidió que tenía que pasar el mayor tiempo posible junto a Hermione, lo que le llevaba a mimarla, cuidarla, cumplirle todos sus antojos, levarla a consulta, etc, etc…
Ese día habían ido a consulta y después de un profundo chequeo los resultados fueron los siguientes. Ron y Hermione tendrían, no un bebé, sino, tres.
-Trillizos- dijo Hermione incrédula, pero a la feliz y radiante- ¿estas seguro¿No hay equivocación?- le pregunto a su amigo y medico de cabecera.
-Completamente. No hay duda Hermione. Tres fuertes y sanos bebes se están formando en tu cuerpo.
-¡Dios bendito!- decía Ron llevándose las manos a la cabeza y levantándose de su asiento.
-Multiplicado por tres…- dijo Elliot riendo entre dientes.- El tratamiento ha dado un excelente resultado Hermione, lo que quiere decir que finalmente tu deseo se va a cumplir, sin embargo…
-Sin embargo…- repitió Hermione sintiendo como la felicidad se iba esfumando dolorosamente.
Y Ron que iba de una lado a otro se detuvo para mirar impaciente a su amigo.
-Hermione, este embarazo será de alto riesgo¿sabes lo que quiero decir, verdad?
Hermione Asintió miserablemente mientras sentía sus ojos llenarse de lagrimas.
Al percatarse de lo que su amigo acababa de decir, Ron dijo:
-Pues no lo permitiré- se había acercado al escritorio amenazadoramente recargándose en este, como si fuera a lanzarse sobre su amigo, y lo miró duramente- Primero muerto antes de permitir que algo les pase a Hermione y a mis hijos.
-Ron…-dijo Hermione sintiéndose muy afortunada al tener un hombre tan preocupado por ella y sus hijos.
-Esto no depende de mi amigo.- dijo Elliot calmadamente- Hermione tendrá que seguir con un nuevo tratamiento para fortalecer su útero ya que serán tres y no uno los que la compartirán.
-¿qué clase de tratamiento?-Pregunto tomando asiento junto a Hermione y tomando su mano.
-Sólo lo básico, además de guardar reposo y comer sano…Cuando llegaron a su nidito de amor, lo primero que Ron hizo fue alzarla en brazos y llevarla directamente al dormitorio ante las protestas de Hermione.
-Elliot dijo que tenías que guardar reposo- le explicó Ron.
-Pero no significa que deba estar en cama.
-Pero dijo: No esfuerzos, descanso absoluto, comer bien y sano, no sobresalto, no…
-Amor, sé lo que Elliot dijo, y créeme que en ningún momento mencionó que me ataras a la cama.
-¿No?- Hermione sacudió la cabeza divertida- ¡Ah! Y yo que creí que sería divertido y erótico atarte…¡Ey!
-Entonces no empieces- dijo La castaña roja recuperando la almohada.
-¿Pero que he dicho?- dijo inocentemente y Hermione frunció el ceño- Ya, bueno, no dije nada, pero…¿no se te antoja?
-Por ahora no, gracias. Pero, tal vez después.
-Es una lastima- dijo guiñándole un ojo.
Sonrojadísima, Hermione le dijo:
-Lo que si se me antoja, es una ensalada de frutas con chocolate derretido y yogurt.
Ron la miró extrañado, pero luego, sonriendo dijo:
-Suena delicioso.
Hermione era un desastre en el arte culinario, así que el encargado de que no enfermaran de alguna infección al estomago, ese era Ron; y es que los Weasley tenían un don especial en ese campo… Pero Bill era quien sobresalía más.
-Me pregunto, como les estará yendo a Harry y Ginny.
Dejando una sustanciosa fuente sobre la mesa, Ron miro a su esposa con las cejas enarcadas.
-Darías lo que fuera para estar ahí y verlo todo¿verdad?
Con una sonrisa y llevándose el primer bocado a la boca, ella le respondió.:
-¿Tu no?
-No.
-¿No?
-mmm! No.
-¿seguro?
-Bueno, quizás un poco. Después de todo se trata de mi hermana¿no?
-De tu hermana y de tu mejor amigo.-le recordó.
-Hermione..
y aunque su voz sonó a advertencia, ella continuo:
-Me pregunto, cuándo es que por fin harás las pases con él.
Ron resopló.
-Hermione, ya hice las pases. Por si no te has dado cuenta ya no peleo con él.
Hermione puso los ojos en blanco.
-Sabes que no me refería a eso, amor.
-Era lo que me temía.
-Ron!-le reprochó.
-Esta bien, esta bien. Me rindo, tu ganas.
-No se trata de que yo gane, sino, de que Harry y tu ganen¿Es que acaso es tan difícil eso?
-Para mi sí.- dijo- Le confié a mi "amigo" la joya mas grande de mi familia y el muy desgraciado no supo cuidar de ella.¿Cómo crees que me siento?
Hermione se levanto de su asiento y se acercó a él. Lo abrazó y le besó en la mejilla.
-Todos cometemos errores- le dijo suspirando- Yo misma e cometido errores y no por eso tu no has dejado de amarme. Lo mismo pasa con Harry.
Ron la miro con las cejas enarcadas.
-Hermione, yo no amo a Harry.
Ella rió.
-Ya lo sé bobito. De lo contrario estarías peleando con Ginny por él.
Ron lanzó una larga y profunda carcajada.
-Pero hablando en serio- dijo Hermione volviendo a su postura- Creo que deberías darla una oportunidad.
-Hermione…
-Ron, se lo merece, porque al igual que tu, Harry ha sufrido la ausencia de un amigo en los momentos difíciles que les toco vivir.
Y era verdad, pero Ron no lo dijo. Le había hecho mucha falta su amigo cuando Ginny desapareció y cuando su madre murió, pero mucho más cuando la única persona capaz de consolarlo con una de sus sonrisas se hubo unido en matrimonio con su peor enemigo.
Suspiró.
Tal vez Hermione tenía razón, tal vez era el momento de hacer las pases definitivamente, ya que al parecer el destino deseaba darle una nueva oportunidad con las personas que mas amaba.
"Menos mi madre, claro"- se recordó con pesar. Resignación, después de todo era inevitable evitar lo predecible. Molly estaba muy enferma y no era un secreto para nadie, que su corazón dejaría de latir en cualquier momento.
-Si Ginny va a darle otra oportunidad a Harry¿Por qué tu no?
Ron la miró. Ella lo miraba intensamente con sus grandes ojos café. Sonrió. Hermione lo conocía tan bien, que apostaría su escoba si no supiera que ella sabía en lo que estaba pensando.
-¿Realmente crees eso? Realmente crees que Ginny le dará otra oportunidad a Harry.?
-Estoy completamente segura, y créeme, esta vez Harry no la defraudará.
-Bien, eso espero, porque si no, Harry se las tendrá que volver a ver conmigo.
Hermione sonrió y lo besó suavemente.
-¿Eso quiere decir que también harás las pases con él?
Ron pareció luchar consigo mismo, pero tras unos breves momentos de silencio y mirándola con sus hermosas profundidades azules le dijo:
-Sí.
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Después de tres deliciosas sesiones de amor, Ginny terminó agotadísima y Harry no la culpaba. Él también estaba cansado pero no para ponerse a dormir, sólo se recostaría un poco para recuperar energías y luego… Sonrió. Realmente había sido maravilloso su reencuentro con Ginny, sin embargo, no lo suficientemente romántico como tenía que haber sido¿Importaba? Claro que sí, a todas las mujeres les fascinaba que sus hombres sean delicados y románticos cuando se trataba de alguna reconciliación, y él había sido cualquier cosa menos eso. Bien, eso era porque el romanticismo y todos sus derivados no eran los tipos de cosas que solía hacer y si mal no recordaba, casi nunca fue un hombre romántico, CASI. Pero Ginny tampoco, nunca se quejo de esa falta de romanticismo, es más, si no le fallaba la memoria, una vez intento ser romántico con ella, y por una semana no dejo de burlarse de él y sus "cursilerías", desde entonces había dejado de lado aquello del romanticismo para interactuar físicamente y decirle todo y nada sin hablar. Solo bastaba con mirarla, besarla, acariciarla…, hacerle el amor y ya! Todo solucionado; además, no era muy bueno con las palabras, dicho sea de paso, le costaba expresar sus sentimientos, sin embargo, cuando estaba enojado se le daba por gritar y gritar y gritar y…
Un fuerte ruido de algo, aparentemente pesado, que caía y se llevaba de encuentro un sin fin de cosas lo sacó de sus pensamientos y del adormecimiento en el que estaba entrando. Ginny también se levantó asustada.
-¿qué fue eso?- le preguntó a Harry.
-No lo sé- le dijo saltando de la cama y buscando algo que ponerse- Solo espero que los niños se encuentren bien.
¡Por las campanas del infierno! Se habían olvidado completamente de los niños. A esas alturas Ginny había brincado de la cama y vestía su cuerpo desnudo.
-¡Que diablos significa esto!- Escuchó Ginny decir a Harry.
Harry ya estaba en el lugar de los hechos cuando ella llegó corriendo a su lado.
Estaban en la cocina, o en lo que quedaba de ella.
Ginny se llevó las manos a la boca de la mera sorpresa. Parecía como si un tornado hubiese ingresado y arrasado con todo. Todo estaba patas arriba. Vajilla rota, cacerolas, muebles y demás artefactos y utensilios desperdigados por todos lados, y los niños… ¡Oh buen Dios! Estaban en medio de la habitación con verdaderas caritas de espanto.
Sobre todos los gemelos.
A Ginny dejo de importarle cuanto la rodeaba, Que importaba el desastre y todo lo que tuviera que ver con él. Para Ginny lo único que importaba en ese momento eran sus hijos.
Corrió hacia ellos y se dejo caer de rodillas para estar a la altura y se las arreglo como pudo para abrazar a los cuatro.
-Mis niños¿están bien¿no les paso nada?
-No..-dijo Jarod negando- Pero…- y miro en torno con cierto pesar y luego a los gemelos.
Al ver su actitud, Harry preguntó:
-¿Qué fue lo que paso?- y había un poco de severidad en su voz, lo que provocó que se ganara una mirada fría de Ginny, pero aún así insistió- Y no me salgas con mentiras, quiero la verdad.- dijo sabiendo que Jarod se echaría la culpa de lo que no había hecho para cuidar de sus hermanos como solía hacerlo.
Jarod hizo una mueca de molestias de esas que ha Harry le recordaban a Ginny, y hablando de ella…
-¿Podrías ser un poco menos severo? Es que no te das cuenta que los estas asustando.
-Mi amor, no estoy siendo severo. Sólo quiero saber lo que ha pasado, el porqué de este desorden y el porqué de esas caras de culpabilidad.
Tenía que admitirlo, Harry estaba en lo cierto. Con un suspiro se volvió hacia sus hijos e hizo la misma pregunta, pero con mucha más suavidad.
-Solo queríamos tomar las galletas de allí arriba- dijo James.
-Sí- dijo Sirius- Teníamos hambre y…
-Y Max también- dijo Matt.
Jarod tuvo ganas de darle un cocacho a su hermano, se suponía que sus papás no tenían que enterarse de Max, aún, porque seguramente no les parecería y se enojarían con ellos.
-¿Max¿Quién es Max?- pregunto Harry.
-Un perrito- dijo Matt corriendo hacia la parte de la cocina todavía sana. Había una caja de zapatos y en ella varias fundas de cama. Dentro un pequeño cachorro de Golden Retriever miraba sentado a todos con carita asustada.
Matt lo cogió y lo llevo consigo hasta donde sus papás estaban
-Es Max- dijo enseñándoles.
Ginny pasó su mirada del perro a sus hijos y a Harry. Este hacía lo mismo. Sus miradas se encontraron. Ninguno sabía que hacer.
-Esta muy bonito- dijo Ginny-, pero de donde lo han sacado.
-Lo encontramos- dijo James
-¿Lo encontraron?- Ginny.
-Sí- dijo Sirius- Creo que estaba perdido.
Ginny miró a Harry con suspicacia. Este tenía el ceño fruncido y pensó que seguramente estaría pensando lo mismo que ella.
-¿No te parece muy sospechoso?- le pregunto. Harry asintió.
-No hay nadie a kilómetros que viva cerca de nosotros.-dijo seriamente y luego mirando al cachorro dijo: -Me gustaría hacerles una prueba antes de quedárnoslo.
Jarod abrió grande los ojos.
-¿entonces nos vamos a quedar con él?- pregunto esperanzado.
-¿Cuándo les he negado algo?- le pregunto. Jarod frunció el ceño- Esta bien, no me lo digas.- Ginny rió entre dientes- Iré hacer la prueba y luego…- se detuvo al tropezar con la cacerola- Por cierto, aún no me han explicado que significa todo este desastre.
Los gemelos tragaron duro.
-Los sentimos- dijeron al unísono.
-¿fueron ustedes?- les pregunto Ginny. Ellos asintieron, entonces Jarod recurrió a su ayuda.
-Solo querían sacar las galletas de arriba. Teníamos hambre y como no sabemos cocinar- explicaba encogiéndose de hombros.
Ginny se sintió un monstruo por haberse olvidado de sus hijos ¡Diablos! Miró a Harry y vio que este tenía cara de vergüenza y culpa. Sin embargo…
-¿hicieron magia?-los gemelos asintieron. Harry suspiró- saben que no deben hacer magia mucho menos si no saben como con controlarla, puede ser muy peligroso.
-Sólo queríamos las galletas- dijo Sirius.
-Cierto, pero todo comenzó a volar- James molesto por su error y el de su hermano.- y después…
-todo se cayo al suelo- completo Sirius.
-Y las galletas también.- dijo Matt agitando la caja- quiero leche con chocolate, mami.
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-¿Y bien, Descubriste algo sobre Max?
Harry que jugaba con el pequeño cachorro, echo su cuerpo hacia atrás. La miro unos breves momentos y con un suspiro dijo:
-Nada. Max es un perro común y corriente, que ni siquiera hay un gramo de magia en él.
El cachorro que estaba sobre el escritorio dio un para de ladridos reclamándole atención a Harry. Ginny se acercó y le acarició tras la oreja. Esto pareció gustarle al cachorro porque abandono a Harry para darle toda su atención a Ginny.
-¿Entonces, no es peligroso?
-Eso parece.
-Sin embargo, no me explico como es llego hasta aquí cuando no hay nadie a la redonda viviendo cerca.
-Es lo mismo que me e estado preguntando- dijo Harry pensativo- Creo que sería bueno ir a investigar la zona. No me gusta nada que este cachorro haya estado merodeando por nuestra propiedad.
Ginny lo miro con cierta iquietud.
-¿Piensas salir ahora?
-No- dijo alargado su brazo. Con el dorso de su mano acaricio la mejilla de Ginny para luego ir descendiendo por su cuello, hombros, brazo…Harry gruño cuando tiró de Ginny hacia él y la sentó sobre su regazo. Ginny rió divertida, sin embargo dejo de hacerlo cuando Harry cubrió uno de sus senos con la mano y tentó el pezón hasta ponerlo duro.
-Harry…
-Sería inútil salir cuando ya ha anochecido- le dijo al oído- No tengo nada que hacer allá afuera, ahora.
-¿No?
-No- dijo Harry mordiéndole el lóbulo de la oreja.- Tengo cosas mucho mas importantes e interesantes que hacer aquí dentro.
-¿Así¿Cómo cuales?
-Como recuperar el tiempo perdido, por ejemplo. Y repetirte una y mil veces que te amo y que eres la mujer de mi vida.
Harry la puso en pie para después sentarla sobre el escritorio y abrirle las piernas acomodándose entre ellas. La besó hambriento mientras deshacía el nudo de la bata que todavía cubría el cuerpo desnudo de Ginny y lo deslizaba con delicada desesperación. Harry rompió el beso para admirar sus cremosos y redondo pechos. Cubrió con sus manos a cada uno, acarició, frotó, tentó. Finalmente agachó la cabeza y tomó un pezón con la boca y lamió, chupó y jugó con él de mil formas. Ginny arqueo el cuerpo gimiendo; se agarró fuerte de la cabeza azabache enterrando sus dedos y presionando, incitando…¡Dios! Sentía morirse, peor aún cuando él deslizo dos dedos en su carne caliente y húmeda con la finalidad de torturarla aún más. Ginny gritó de puro placer aun sin haber tenido un orgasmo. Harry sabía que estaba preparada y entonces se bajo los pantalones y la penetro muy lentamente. Después todo se convirtió en un delicioso y ardiente fuego que los envolvió de punta a punta y los llevo hasta el mismo cielo.
-Eres un malvado- le decía ella mientras le apartaba los mechones negros de la frente y dejaba sus labios reposar en ella.
Harry la miro con una sonrisa satisfecha. ¿Por qué?
-Mira que hacerme estas cosas en el lugar menos apropiado…¿Qué habría pasado si alguno de los niños hubiese entrado?
Harry se encogió de hombros.
-Les habríamos dicho la verdad.- dijo sonriéndole.
-Bobo- dijo Ginny golpeándole en el hombro.
-Oh pues! Tu tampoco qte quejaste ni hiciste nada para frenarme.
-¿Habría podido tener oportunidad?
Sonriendo pícaramente, Harry le respondió.
-No...
-¡Ves!- dijo fingiendo enfado- Y ahora, mejor quítate que los niños deben estar preguntándose porque me demoro tanto con Máx.
Harry se apartó no muy contento, pero tampoco enojado. Le ayudo a levantarse y a colocarse la bata. Una vez con los pantalones puestos él y Ginny salieron del estudio con un Max adormilado, ya que mientras sus nuevos dueños hacían sus cositas él se echó una siestecita.
Los niños, que acababan de cenar algo decente, se alegraron muchísimo cuando sus padres le dieron la noticia:
-Máx se queda.
-Pero eso siempre y cuando se hagan responsables de él.- le dijo Ginny.
Los niños la miraron.
-¿Cómo?- pregunto James.
-Le enseñaran modales.- dijo Ginny
-Ah!- los niños asintieron conformes.
-Alimentarlo.- dijo Harry.
Los niños volvieron a asentir conformes.
-Tenerlo limpio siempre.- dijo Ginny
-Sí.
-Nada de meterlo de contrabando al cuarto y mucho menos a la cama.
-mmm!
-Y… cuando ensucie, ustedes limpiaran.
Los niños miraron algo contrariados a su padre.
-¿Cuándo se haga del dos?- pregunto Jarod dubitativo.
Sus padres asintieron y a continuación llegaron las exclamaciones.
-No quiero limpiar caca- le escucharon decir a Sirius
-Ni yo...-le siguió su gemelo.- Es.. agh!
-Jarod, Jarod¿Qué es caca?- le pregunto Matt.
-Lo que tu haces cuando te sientas en el trono.
-ahhh-dijo - ¡Y un cuerno!
Cuando Harry ya iba a estallar de risa con tanta ocurrencia, Ginny exclamó.
-Ya basta. O aceptan esas reglas o adiós Max.
Los niños hicieron junta. Y luego de varios cuchicheos, Jarod habló:
-Sí ma' aceptamos.
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Mas tarde, cuando lo niños ya dormían y Harry y Ginny estaban tendidos en la cama y con las
piernas entrelazadas. Como mínimo Ginny intentaba hablar sobre lo ocurrido con Max y los niños; por otro lado, Harry no quería hablar de ello, tenía otras cosas en la cabeza en aquel momento, y sus manos inquietas dejaban pocas dudas respecto a qué.
-Ya déjalo corazón. No pensemos en eso ahora.
-Pero la situación no te preocupa.
-Claro que sí, después de todo se trata de nuestros hijos.
Ginny suspiró.
-No sé porque, pero tengo un mal presentimiento.
Harry también lo tenía, pero no quería mencionárselo para no preocuparla más de lo que ya estaba.
-Ya te dije, corazón, que cuidare de ustedes a luz y sombra, así que por favor, ya no te preocupes más¿va?- esto ultimo le dijo hablándole en el oído.
-Mmm, sí... ¡No, estate quieto! Estoy intentando hablar en serio.
Él suspiró.
-Sí, ya me he dado cuenta. Es una lástima.
-Pues bien, quiero que hagas algo respecto a este asunto —insistió ella.- Pero tampoco quiero que te expongas. No me gustaría que tampoco te pasara nada.
-Nada me pasara, puedes estar segura de ello.- dijo, y la estrechó entre sus brazos para besarla apasionadamente.
-No tiene gracia que sigas con eso…
-Pero te gusta y te distrae.
Ginny masculló algo para su coleto. Harry sonrió.
-Mi querida niña, mejor olvidemos de eso. Mira que tenemos una larga noche para disfrutar…
Ginny pareció debatirse consigo misma y luego dijo
-Bien, trata de hacerme olvidar entonces.
-Con mucho gusto- dijo él, y procedió a besarla de nuevo apasionadamente.
Mas tarde, cuando Ginny parecía entrar en sueño, Harry recordó algo muy importante que tenía para decirle.
-Recuerdas… en la boda de Ron y Hermione lo que te dije sobre volver a casarnos..- adormilada Ginny abrió un ojo para mirarlo. – Y tu me dijiste que sí.
-¿Qué hay con eso?- le preguntó ella saliendo del sueño. Y como Harry tenía una expresión seria, demasiada para su gusto, añadió- ¿No estarás pensando…?
-Quiero que nos casemos otra vez.
Ginny lo miró incrédula.
-¿Lo dices enserio?
Harry asintió.- Deseo renovar nuestros votos de matrimonio.
Ginny no sabía que decir. Estaba sorprendida por la petición que Harry le estaba haciendo: "Volverse a casar". Sonrió.
-Estas loquito¿sabes?
Con un suspiro acompañado de una sonrisa, él dijo.
-Será porque tu me pones así: Loco de amor.
Ginny puso los ojos en blanco.
-Y además cursi.!- soltó.
-Esa es otras de las cosas que te debo, corazón.
Ginny lo miró a los ojos antes de decirle:
-¿Sabes algo, Harry Potter? Te prefiero calladito , sobre o debajo de mi, pero al fin y al cabo mudo.
Harry rió, y luego para complacerla se coloco sobre ella entrando a su cuerpo, para después rodar sobre la cama y hacer que Ginny terminara sentada sobre él.
-Harry…-dijo ella jadeante.
-Tus deseos son ordenes para mi, corazón- dijo cogiéndola por las caderas y guiándola en círculos. Ginny empezó danzar en aquel ritmo con la mirada fija en los brillosos ojos de Harry que no dejaban de contemplarla con amor y veneración.
La temperatura en la habitación comenzó a tornarse cada vez mas ardiente y cuando la pasión estaba a punto de explotar, Harry volvió a hacer la pregunta.
-Ginny… te volverías a casar con…migo.
Ginny no lo pensó dos, e invadida por el amor que sentía por aquel hombre acostado bajo su cuerpo disfrutando tanto del placer como ella le respondió:
-Sí, sí, sí…
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-¿Qué rayos les pasa por la cabeza¿qué se supone que quieren que haga¿Magia?- exclamó bastante alterada Hermione -¡Santo Dios! Solo quedan tres días...
Cuando Harry y Ginny ya le iban a responder una segunda voz irrumpió en el dormitorio.
-¡Hermione Weasley! Si vuelvo a verte subir las escaleras de esa manera te daré una surra que nunca olvidaras.
Hermione se puso algo rígida al escuchar la voz enojada de su esposo, y con razón, ya que había subido las escaleras de la cabaña de dos en dos.
Tratando de no mostrarse alterada, se volvió hacia el con un sonrisa de niña buena y le dijo: Lo siento, mi amor, para después darle un suave, pero a la vez apasionado beso- lo que dejo a Ron un poco más calmado- antes de regresar con los responsables de su descontrol.
-Miren que mandarme una nota a las 12 de la noche para decirme que se van a casar otra vez…
Después que Harry le volviera a pedir matrimonio y Ginny le dijera que sí,- y una vez que explotaron- Ginny fue de inmediato a escribirle una nota a Hermione contándole que se iba a volver a casar y que necesitaba su ayuda para organizarlo todo ya que solo quedaban tres días para su aniversario- día en el que pensaban volver a casarse- y necesitaba ayuda urgente. A Nandini también le había mandado una nota de auxilio, solo esperaba que no se tardara mucho en llegar.
-Lo siento Hermione, pero lo decidimos a ultimo momento- dijo Ginny acomodándose mejor la sábana sobre su cuerpo.
-Oh pues, no creo poder hacer mucho para dentro de tres días, y mucho menos armar una fiesta a todo lo alto, Ginny, no soy la mujer maravilla.
-Pero eres una bruja- le recordó la pelirroja- Además, Nandini estará aquí dentro de poco. A ella también le mande una nota pidiéndole ayuda.
La expresión enojada de Hermione se desvaneció por completo para mostrar un poco de pena.
-No creo que Nandini pueda venir- dijo.
-¿Por qué¿Qué ha pasado?- Preguntó la pelirroja con preocupación.
-Es una larga historia amiga, pero no creo poder contártela por el momento.- dijo Hermione sonrojándose ligeramente que Harry la estaba mirando mal.
-¿Por qué?- repitió la pelirroja con el ceño fruncido.
-Es que…
-Pues que no hemos llegado en el mejor momento- dijo Ron. Que la miraba ceñudo.- Por lo visto ya están reconciliados en todos los sentidos¿verdad?
Ginny se sonrojo y fue a colocarse atrás de Harry y usarlo como escudo, mientras decía:- Como si tu no lo hicieras.
-Serian tan amables de retirarse para que Ginny y yo nos vistamos y podamos recibirlos apropiadamente- les dijo Harry.
A Hermione no fue necesario repetirle las cosas. Avergonzadísima salió de la habitación, sin embargo, Ron, con los brazos cruzados sobre el pecho y mirándolos fulminante dijo:
-Solo no quiero otro sobrino antes de tiempo.- Y luego salió.
Harry y Ginny se miraron algo descolocados.
-¿Qué clase de comentario fue ese? O ¿fue broma?- le preguntó el pelinegro a su corazón.
Ginny se encogió de hombros.
-Ya sabes que a Ron no se le da bien ser bromista.
Harry rió entre dientes.
-Pues no¿verdad?- Ginny ya se estaba saliendo de la cama, cuando Harry la cogió de la mano y tiró de ella, metiéndola una vez más a la cama.
-Harry!- le reprendió la pelirroja.¿Qué haces?
-Voy a fastidiar un poquito a Ron. – Ginny lo miró sin entender- El dijo: No quiero otro sobrino antes de tiempo, bueno pues, yo si quiero.
-Harry, no!- dijo ella haciéndose la que Harry tenía en mente- ¡Nos están esperando!
-¡Pues que esperen!
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Sentada frente a su humeante taza de café, Ginny escuchaba atentamente lo que Hermione tenía para contarle sobre Nandini y Draco.
-No puedo creerlo- decía Ginny triste por su amiga.- No creía que Draco fuera tan machista, tan desconsiderado, anticuado, tan…tan…
-Yo siempre supe que ese tipo no era buena persona- decía Ron.
Hermione hizo una mueca respecto al comentario de su esposo, pero no dijo nada para comenzar una nueva discusión con Ron respecto a su ex esposo.
"Nandini había decidido contarle sobre su matrimonio forzado y de la relación que sostuvo con el padre de Prue y posiblemente también, el de Paúl. Draco no había pronunciado palabra. Se quedó mudo y sin expresión alguna. Era difícil determinar lo que pensaba de ella, y cuando Nandini trato de que el le hablase, cuando quiso tocarlo, él la apartó bruscamente de sí diciéndole: Necesito estar solo. Yo… voy a dar una vuelta Y salió de la casa desapareciendo en la oscuridad.
Durante el resto de la noche Draco no regreso a casa y eso dio que pensar a Nandini que Draco ya no la quería más a su lado. Entonces tomo la determinación de irse de la Mansión. Y para cuando Draco regreso para decirle a Nandini "Que no le importaba nada de lo ocurrido en su pasado", ella ya no estaba"
De esto último, Hermione y Ron estaban al tanto, porque Draco fue a buscar a Hermione al trabajo – justo después que Nandini lo hiciera y Ron se la llevara a la madriguera-, para pedirle su ayuda. Le contó su versión de los hechos, y ella se ofreció a ayudarle, sin embargo, Ron le prohibió hacer tal cosa, por que ella como buena esposa se lo contó a Ron lo sucedido, pero después se arrepintió..
-No Hermione, no quiero que nos involucremos más en este asunto, así que no insistas.
-Eres un insensible.- dijo la castaña antes de echarse a llorar.
Ron puso los ojos en blanco y alzo las manos al cielo, en un gesto desesperado.
-Mi amor, entiende que este no es nuestro asunto. Si nos metemos podríamos empeorar las cosas.
-Pero Nandini es nuestra amiga y Draco…
-Malfoy no es amigo mío- dijo- así que no insistas en algo que no haré así no me hables.
Con el labio inferior temblándole, Hermione se debatió ente si debía o no aceptar el hecho de que su marido tenía razón. Finalmente opto solo por decir:
-Esta bien, no me liaré en ese embrollo- dijo.
-¿Lo dices, enserio?- le pregunto el pelirrojo desconfiado.
-¿Tengo cara de estar mintiendo?- dijo poniendo la carita mas angelical que Ron jamás había visto.
-No- dijo.-Pero lo prometes?
-Lo prometo.- y en vez de una aureola sobre su cabeza, a Hermione le salieron un par de cuernos diabólicos.
Hermione tenía pensado que si ella no podía hacer nada por Draco y Nandini, Ginny sí. Así que en cuanto tuviera la oportunidad le pediría el favor.
Por otra parte, una vez dejado el asunto de Draco y Nandini de lado, Harry y Ginny les platicaron sobre la misteriosa llegada de Max a casa. Armaron muchas teorías, pero la mas descabellada y cercana de las ideas fue cuando Hermione dijo:
-No será que alguien desea hacerle daño a los niños y utilizó al cachorro como ceñuelo para atraerlos, sin embargo, al darse cuenta que no iba a poder con los cuatro a la vez, no tuvo otra opción que renunciar a la idea y marcharse del lugar antes de ser descubierta. Por otro lado, quizás solo haya querido a uno de ellos, pero como los cuatro estaban juntos…
Silencio sepulcral.
-No sé, pero a mi querida Hermy últimamente se esta volviendo tan perceptiva.
-No te burles de mi, cariño.
-No es burla, amor. Y en verdad lo digo. Tu teoría es mucho más coherente que la de todos nosotros.
Hermione se sonrojo ligeramente y musito un leve: exagerado.
-Como sea, el caso es que pienso a salir a dar una vuelta por los terrenos a ver que encuentro. No estaré tranquilo hasta descubrir que no haya nada peligroso que amenace a mis hijos.
-En ese caso, yo te acompaño.- todos le miraron- ¿Qué? Acaso no puedo preocuparme por la seguridad de mis sobrinos.
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Montados en sus veloces saetas de fuego, Ron y Harry sobrevolaron la zona durante toda la mañana
Nada de nada y todo estaba en aparente calma. No había nadie alrededor ni siquiera por accidente, lo que hacía que todo se volviera mucho más misteriosa con respecto a la aparición de Max y que la descabellada teoría de Hermione se hiciera cada vez más creíble.
-¿Qué harás ahora?- le preguntó Ron a Harry.
Este se encogió de hombros.
-No estoy muy seguro, pero… sea cual sea la amenaza que nos este rondando, voy a hacer todo lo posible para proteger a mi familia.
-O sea, que crees en lo que Hermione dijo?
Harry lo miró.
-Sí, pero no es solo por lo que ella dice, también por otra cosa.
-¿Cuál?- le preguntó Ron interesado.
-Se trata de Ginny- dijo Harry tras mantenerse brevemente en silencio- Ha estado teniendo pesadillas¿desde cuando? No lo sé, creo que desde antes que yo regresara a casa, sin embargo, conforme los días avanzan, Ginny sigue manteniendo las mismas pesadillas y estas a la vez se vuelven mucho más violentas y fuertes. Y lo peor de todo es que cuando ella despierta no recuerda nada de lo que soñó.- hizo una pausa- Ron, tú sabes lo que quiero decir¿verdad?
Ron asintió boquiabierto.
-O sea que…tu crees que…
-Algo me dice que no solo mis hijos se encuentran en peligro; Ginny también lo esta.
Instintos. Harry seguía teniendo ese buen olfato cuanto a amenazas se trataba. No cabe duda que si Harry se hubiese decidido a seguir la carrera de auror habría sido el mejor de todos.
En completo silencio los dos hombres se regresaban a casa, cada uno metido en sus pensamientos. Harry se encontraba preocupado por lo que podría estar cocinándose en contra de su familia. ¿Acaso se trataba de una nueva amenaza de mortifagos? Harry estaba seguro que no, ya que antes de volver con Ginny se aseguró de que no hubiese ninguno suelto y mucho menos aún que existiera alguna posibilidad de que este grupo de asesinos resurgiera.
De pronto, Harry salió de sus pensamientos cuando Ron decía.
-…y aunque no lo creas, me alegro que mi hermana y tu hayan regresado.
Harry lo miró incrédulo.
-¿Qué?
Ron sonrió, pero no repitió lo dicho.
-Hermione no se equivocó al decir que Ginny y tú no tardarían mucho en estar nuevamente juntos, así que supongo que también se saldrá con la suya cuando me dijo que era tiempo de que yo haga lo mismo y trate de hacer las pases contigo, aunque para ser franco, no lo hago por ella, sino por mi mismo, porque la verdad es que en todos estos años me ha hecho falta un amigo…- hizo una pausa y volviéndose hacia Harry que se había quedado unos metros atrás mientras el avanzaba y hablaba y hablaba sin parar, le dijo:- Me ha hecho falta mi amigo de toda la vida.
Confundido y emocionado a la vez, Harry lo miró sin creer lo que Ron le estaba diciendo.
-Me estas diciendo que… acaso tu…
Ron asentía con una mueca incomoda…
-Exacto! Eso mismo que estas pensando.- Pero Harry no pronunció palabra y se le quedo mirando como diciéndole: "¿Y que es lo que estoy pensando?"haciendo que Ron se sintiera mucho más incomodo y gruñera entre dientes un mala palabra. Harry se rió de buena gana y Ron se lo reclamo.
-Bueno pues, si tienes algo que decirme, dilo claro y no a medias.
Avergonzado, no era como Ron se sentía, sino, incomodo. No era fácil, pero ¡Oh bueno! Lo intentaría. Así que se aclaró la garganta tres veces porque sentía un horrible nudo en ella por lo que quería y no podía decir, hasta que finalmente, sintiéndose mucho mejor y decidido soltó:
-Me gustaría que volviéramos a ser amigos. Claro si tu quieres.
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NA: Hello¡Wow! Si que me he demorado mucho con este capitulo, pero lo cierto es que se me fue la inspiración por mucho motivos, pero bueno, aquí estoy de regreso y muy entusiasmada con este capi. Tal vez a muchos no les guste porque ha estado bastante subido de tono, pero a mi parecer era necesario ya que sino, la reconciliación HG no habría sido reconciliación. A otros quizás no les habrá parecido una reconciliación, en fin.. sea cual sea vuestra opinión ya saben lo que tienen que hacer: Dejen review.
Y ya que de reconciliaciones se trataba, Harry y Ron tenían que hacer las paces.
Próx. Capitulo: Revelaciones.
