Disclaimer: Los personajes pertenecen a S. Meyer yo sólo sueño con ellos.

¡Hola preciosas! Feliz año nuevo a todas... y ...¡Ahhhhhhhhhhhhhhh! yo no lo he podido empezar mejor. Mi Os " Un deseo en Navidad " a pasado a la siguiente fase y todo os lo debo a vosotras. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, no os podéis imaginar lo que vuestro apoyo significa para mí. Por eso os quiero dedicar a todas este capítulo, sois las mejores. Os quiero.

¡Disfrutadlo!

;)


"Secreto de una traición"

Capítulo XXI

- Ains no me lo pudo creer, ¡te vas a casar! - gritaba Alice entusiasmada abrazando a Bella cuando nos reunimos con ellos en el centro de la pista.

- Aún no me lo creo ni yo - contestó Bella con el mismo entusiasmo y yo la rodeé por su espalda abrazándola con fuerza.

- Alice, eres una traidora - le reproché apoyando mi cara en su hombro. Las dos rieron mientras Alice pestañeaba juguetonamente…- Jasper, éstas dos son de temer.

- A mí me lo vas a contar - contestó rodando los ojos lo que nos hizo reír al resto.

- No sabes lo feliz que me has hecho - susurré en su oído, ella se acurrucó mimosamente al oírme apretando sus manos sobre las mías que abrazaban su estomago -, aunque has sido una niña muy mala - le susurré con voz ronca para morder disimuladamente su lóbulo. Ella gimió apretándose más a mí para después sonreír…

- No empieces Edward, estamos en público - me susurró lo que me hizo sonreír. Sabía a que se refería, podía sentir como su perfecto trasero se removía lo suficiente para excitarme, lástima que aún estábamos en la fiesta…

-Oh, Bella, ¡enhorabuena! - llegó felicitándola Leah; inmediatamente aflojé mi agarre, tampoco era plan de estar refregándome con mi prometida delante de espectadores, por muy disimuladamente que fuera-. Os felicito a los dos - dijo esta vez sonriéndome. Entonces me percaté de que Jacob no estaba, y ella tuvo que notar algo en mi mirada porque enseguida nos informó -. No os preocupéis, todo esto es demasiado para él, necesita tiempo para asimilarlo todo.

Vi como Bella asentía pero en su mirada vi una pizca de tristeza. Y no me gustó, no quería que ella se sintiera culpable ni nada por el estilo, era nuestro día, nada debía de enturbiarlo.

- En serio Bella - dijo Leah como si me hubiese leído - no dejes que esto estropee un día tan lindo - le pidió tomando sus manos y guiñándole un ojo -. Y para que veas lo buena amiga que soy - continuó y levantó la vista para dedicarme una amplia sonrisa-, os concedo una noche libre - dijo para dejarnos a los dos asombrados.

-¿Cómo qué libre? - preguntó Bella adelantándose a mí.

- Pasad la noche juntos, yo me quedaré en tu casa, y por la mañana me llevaré a Sarah a la Push…

- Oh no…no, cómo crees - dijo inmediatamente Bella; yo mismo me sorprendí ante su ofrecimiento. No es que no deseara estar con ella toda una noche y despertar sin el temor de que nuestra pequeña nos interrumpiera, pero a la vez, me sentía culpable por ello…

- Nada Bella, yo me quedaré con Sarah. ¿Desde cuándo qué no tienes una noche sólo para ti? -le preguntó y Bella agachó la cabeza…-. Ves, jamás has tenido una noche para ti, acepta mi ofrecimiento Bella, sabes que adoro a Sarah y ella, aunque os echará de menos, se divertirá mucho en la Push…

- Leah, yo…no estoy segura de…

- Bella, ve y disfruta…- La interrumpió. Yo no quise intervenir; por un lado, la idea de pasar la noche con ella a solas, completamente a solas, me entusiasmaba; pero por otro lado, el pensar que mi pequeña nos extrañaría, especialmente a su madre, me hacía sentir mal; dejaría que fuese ella la que tomara la decisión…

- ¿Tú qué opinas ? - me preguntó de pronto sorprendiéndome.

- Ah… yo… no sé que decir Bella, lo que tú decidas será perfecto - contesté y ella rodó los ojos. No pude evitar sonreír ante su cara. Bella miró de nuevo a Leah quien la miraba divertida, luego a Alice que movía la cabeza frenéticamente diciéndole que aceptara y luego volvió a mí mordiéndose el labio.

- Haz lo que más desees, amor - le sugerí tomando su barbilla y mirándola fijamente antes de besar sus labios con un dulce beso. Ella se aproximó entonces hasta llevar sus labios a mi oído.

- Te deseo a ti - susurró haciéndome estremecer. Yo pasé mi mano por su espalda acercándola más a mí…

- De cualquier manera pienso hacerte el amor toda la noche - le susurré al oído cuándo la abracé. Ella dejó escapar un pequeño gemido que llegó directo a cierta parte de mi anatomía. Me daba igual una cosa que otra, pero lo que si tenia claro que nos íbamos de la fiesta pero ¡Ya!, me moría por perderme entre sus piernas…

- Esta bien Leah - dijo volviéndose en el acto. Yo brinqué en mi interior; aunque adoraba a mi hija, en mi fuero interno deseaba pasar una noche sin represiones con mi Bella; estaba más que dispuesto a hacerla gritar mi nombre de puro placer. Inmediatamente un escalofrío, que me hizo estremecer, recorrió mi espina dorsal con sólo pensarlo -, pero si Sarah se despierta y se pone muy nerviosa, por favor, no dudes en llamar - dijo con preocupación.

- Bella, la niña está con Vale, te aseguro que Sarah habrá acabado rendida, no se despertará y por la mañana, aunque te extrañe, en cuanto sepa que va a la Push sabes que se le pasará, ella adora ir allí. Quédate tranquila y diviértete.

- Gracias Leah - le contestó ella y la abrazó agradecida.

- Gracias Leah - también le dije yo y ella tomó mi mano cariñosamente.

- Te debía una - dijo guiñándome un ojo; Bella sonrió y yo rodé los ojos - Bueno, yo me despido ya - esta vez miró a Alice quien no tardó en agradecerle su presencia y el gesto que tenía con Bella - Nos vemos mañana - se despidió.

- Bueno, pues creo que nosotros también deberíamos irnos, ¿no? - dije como quién no quiere la cosa. Bella clavó su codo en mi estomago disimuladamente, o muy mal disimuladamente mejor dicho, ya que tanto Alice como Jasper rompieron en risas.

- Anda, largaos ya, tortolitos - nos invitó Alice divertida - aprovechad bien la noche.

Yo sonreí y Bella se sonrojó. Nos despedimos finalmente de ellos; y con Bella reprochándome la vergüenza que le hacía pasar, llegamos hasta el coche…

- Vamos, pequeña, que estoy como loco por volver a ver el conjuntito - le susurré y ella abrió los ojos de par en par…

- Eres un pervertido…- me reprochó graciosamente simulando estar molesta..

- Y no sabes cuánto - contesté acortando la distancia hasta estrellar mis labios con los de ella con un hambre atroz. Ella no tardó en pasar sus manos por mi cuello y enterrar sus dedos en mi cabello cediendo completamente con el mismo ímpetu.

- Me vas a matar - susurró sobre mis labios cuando nos separamos tratando de tomar aire.

- Pero de placer - le contesté tirando de su labio inferior antes de separarnos. Sonreí al oír un quejido de su parte cuando volví a mi sitio y sin perder más tiempo arranqué para salir de allí.

En veinte minutos llegamos a la puerta de mi casa. Enseguida salí del coche y me apresuré para cargarla en mi hombro antes de que cerrara la puerta. Un gritito de asombro se escapó de sus labios.

- Calla, o Sarah te oirá - le susurré dándole un cachetada en su trasero…

- Edward por dios , bájame, ¿qué haces? - dijo a media voz - eres un salvaje- se quejó golpeando mi espalda.

- No quiero que despiertes a Sarah con los tacones - le contesté y escuchando como refunfuñaba me apresuré para meterla en la casa…

- Ya puedes bajarme - me pidió entre dientes; reí al ver que susurraba acostumbrada a cuidar de hacer ruido para no despertar a mi pequeña. Pero yo tenía otros planes y continué cargándola hasta llegar a la parte superior.

- ¡Calla, niña mala!- le dije dándole otro azote -. Aún no creo que me hayas hecho esperar - me quejé mientras caminaba a la habitación. Enseguida escuché como ella amortiguaba su risa en mi espalda..- Ah, y aún sigues riéndote ¿no? - le reproché..

- Debiste ver tu cara - dijo divertida.

- Te vas a enterar - le susurré y comencé a darle más azotes..

- ¡Auch, eso duele!, ¡suéltame Edward, no… no sigas! - me pedía removiéndose en mi hombro. Ella golpeaba mi espalda lo que me hacía sonreír.

Cuando llegué a la habitación la tiré sobre la cama sin ninguna delicadeza. Ella gritó de la impresión pero enseguida comenzó a deslizarse por la cama alejándose de mí con un brillo de diversión en los ojos….

- Eres un animal, no puedes tratarme así ¿qué te has creído? - comenzó a reprocharme pero yo tomándola por los tobillos la atraje hacia mí de nuevo.

- Dónde te crees que vas , gatita - le susurré; ella dejó escapar una risa entre divertida y excitada cuando le abrí las piernas y la situé al borde de la cama; yo permanecí de pie entre las suyas -. Así que te gusta hacerme sufrir, ¿eh? - susurré con voz ronca acariciando sus muslos; ella sonrió divertida mordiéndose el labio aunque podía notar como su respiración cada vez era más acelerada.

Me incliné colocando una rodilla entre sus piernas asegurándome de rozar su cálido centro con ella, lo que la hizo gemir y removerse, antes de llegar hasta sus labios deshaciendo su mordida con mi lengua -. Este, a partir de ahora, sólo lo muerdo yo - susurré y pasando nuevamente mi lengua sobre su labio terminé mordiéndolo suavemente y tirando de él. Otro gemido brotó de sus labios pero esta vez no había sonrisa, su pecho comenzaba a moverse al ritmo acelerado de su respiración…

- Comprobemos si te gusta que te torturen a ti - le amenacé y ella se quejó cuando intentó besarme y yo retrocedí lo justo para que no lo consiguiese..

- Edward… - se quejó

Yo ignoré su queja y sonriendo con malicia apenas rocé su labio para desviarme y comenzar a besar la línea de su mandíbula, delineándola con mi lengua hasta llegar a la suave y delicada piel de su cuello la que mordí con satisfacción. Ella se contoneaba debajo de mí provocando que mi rodilla rozara una y otra vez su sexo.

- ¿Quieres que te folle, Bella? - le pregunté susurrando mientras seguía lamiendo y mordiendo la dulce piel de su cuello impregnada de su embriagador aroma, mientras que con una de mis manos desataba el nudo de su vestido; inmediatamente este cayó dejando al descubierto ese hermoso sujetador sin tirantes del mismo color que el vestido y que elevaban sus pechos de una manera escandalosa. Pasé mi mano por el nacimiento de su pecho recibiendo de nuevo un gemido de su parte que me hizo vibrar de inmediato...

- Si…- contestó con dificultad removiéndose deseosa. Yo volví a sonreír satisfecho mirándola con todo el deseo que me provocaba; ella, retorciéndose, me devolvía la mirada suplicante…

- Pero antes juguemos un poquito - le susurré, ella hizo una mueca en desacuerdo y yo volví a sonreír antes de besarla de nuevo; esta vez se las apañó para que el beso fuera mas profundo, batallando con su lengua de tal manera que un gruñido de placer se escapó de mis labios . Ella satisfecha, sonrió sobre ellos…

- Así que buscas guerra - volví a susurrarle al oído cuando me libré del embrujo de sus labios. Ella, en respuesta, volvió a retorcerse buscando fricción con mi rodilla. Mi erección cada vez era más dolorosa, pero por Dios que me contendría hasta hacerla suplicar por que lo hiciera. Ella dejó escapar otra risa seguida de otro gemido. Esta vez me separé de ella y permanecí con la rodilla en el colchón pero erguido de manera que mis manos pudieron acariciar de nuevo sus muslos hasta llegar al borde de las medias que los cubría rozando el liguero que las sujetaba.

Siseé de placer al recordar el modelito y deseoso de verlo de nuevo retiré la rodilla separándome los suficiente para poder deshacerme de su vestido… Ella de nuevo gimió y cerró los ojos entreabriendo sus labios mientras se arqueaba. De nuevo mi pene palpitó ansioso al ver lo sexy que estaba con ese conjunto azul que resaltaba el color cremoso de su piel.

- Estás verdaderamente sexy con este conjunto - le susurré colocando de nuevo mi rodilla en la misma posición para inclinarme y besar con desesperación el nacimiento de esos pechos que me enloquecían. Removí lo suficiente la tela con mis dientes para dejar uno de sus pezones a mi disposición, el que no dudé en morder y lamer escuchando como ella siseaba de placer…

Llevé una de mis manos a su otro pecho y con la otra recorrí todo su contorno hasta llegar a la tira de su liguero…- Me provoca demasiado verte con esto puesto - susurré tirando de uno de ellos lo suficiente para soltarlo provocando que le diera un elasticazo.

De nuevo siseó y se arqueó.

- Edward…- susurró suplicante llevando sus manos a mi hombro, recordándome que iba demasiado vestido, y era cierto. Me separé lo suficiente para quitarme la chaqueta y la corbata , las dos quedaron tiradas a los pies de la cama junto a su vestido.

Una vez más me incliné pero ella, insatisfecha, comenzó a desabotonarme la camisa…

Chasqueé con la lengua negándome a que prosiguiera-. Aún no pequeña -susurré agarrando con fuerza sus manos antes de arremeter de nuevo contra sus labios.

La besé con frenesí, disfrutando de sus gemidos, de cómo se retorcía provocando que mi erección golpeara a momentos su estomago.

- Edward… por favor - susurró cuando liberé sus labios para deshacerme por fin de su sujetador y disfrutar completamente de sus hermosos y deliciosos pechos. Sabía que estaba completamente excitada, el olor de su sexo totalmente humedecido me hacía relamerme por probarlo y enloquecido por hacerlo abandoné sus pechos para seguir lamiendo la suave piel de su liso vientre, el cual mordí desesperado mientras desataba su liguero para poder deshacerme también de ese pequeño tanga que apenas la cubría.

-Por favor - volvió a susurrar mientras tiraba de mi cabello pero yo, aunque me moría por poseerla de nuevo, tenía otros planes.

Bella grito de placer cuando sintió como mi lengua se abría paso entre sus pliegues y llegaba a ese delicioso abultamiento que sabía la llevaría a la locura..

- Oh Dios mío….- susurró cuando comencé a lamer, a succionar, a morder con suavidad esa pequeña protuberancia mientras sentía como su centro se contraía deseosa de tenerme…- Dios Edward, OH Dios - seguía gimiendo enloquecida.

Su cuerpo comenzó a vibrar incontroladamente, yo lamia como un poseso todo cuanto podía y tenía delante, asegurándome de que recibiera todo el placer que podía darle. Pero cuando noté que estaba a punto de culminar me separé oyendo un grito de frustración de su parte..

- Dios mío no… Edward por favor, no - me suplicó cuando aparté mi boca de ella.

- ¿Quieres qué te folle, Bella? Dime…¿es eso lo qué quieres? -le pregunté jadeante y totalmente deseoso de enterrarme en ella, mientras me deslizaba por su cuerpo hasta llegar de nuevo a sus labios para besarla con una pasión desmedida…

- Si..si..si… fóllame - me pedía sobre mis labios enfebrecida. Sin poder evitarlo embestí sobre ella aún con los pantalones puesto provocando que ambos gimiéramos de puro placer - Por Dios, Edward, no me tortures más - me suplicó llevando sus manos a mis pantalones para quitarme el cinturón; siseé de placer al sentir como este se deslizaba por mi cintura con rapidez cuando ella haló de él. Con urgencia comenzó a quitarme el botón y a bajarme la cremallera. Yo mismo la ayude con una de mis manos mientras que con la otra trataba de mantener el peso de mi cuerpo…

En pocos segundos bajó mis pantalones junto a mis bóxer lo suficiente para dejar libre mi erección que enseguida dio con su entrada… Aunque me hubiese gustado torturarla más, era ya tan dolorosa mi erección que sin poder evitarlo y sin previo aviso, embestí en ella enterrándome por completo…

- Oh si….- gimió al sentirme. Yo mismo gruñí de placer al sentir como su carne me abrazaba ardientemente dándome la bienvenida. Comencé a retorcer y a embestir lentamente en ella, sintiendo como mi piel se erizaba a cada centímetro que me hundía en ella. Bella se arqueaba una y otra vez, su respiración jadeante hacía que su pecho se elevara con celeridad permitiéndome morderlos y lamerlos mientras seguía penetrando en ella. Era una locura, todo un torrente de lujuria recorrió cada una de mis venas activando todas mis terminaciones nerviosas. Dios mío, esto era el puto paraíso.

Entonces las manos de Bella se fueron a mi camisa y en un arrebato tiró de ella con fuerza provocando que la mayoría de los botones saliesen disparado. Enloquecí al instante y apoyándome en mis manos comencé a enterrarme en ella con mas rapidez, con más fuerza mientras ella introducía las manos por entre la camisa hasta clavar sus uñas en mi espalda, la camisa seguía aún sobre mis hombros sólo con mi pecho al descubierto..

- Oh Dios mío …OH Dios mío….Edw…Edward - balbuceaba enloquecida mientras mis embestidas hacia que sus pechos rebotasen -Oh Dio mío si…si…

- Vamos pequeña, dame lo que quiero de ti - le incité sintiendo como su cuerpo convulsionaba antes de gritar mi nombre mientras llegaba al orgasmo prácticamente estrangulándome en su interior, lo que casi me lleva a seguirla, pero yo quería más… y sintiéndola temblar salí de ella mientras me miraba desconcertada, antes de tomar una de sus piernas y hacer que girara quedando de espalda a mí.

Tensé mi mandíbula cuando vi la perfección de su cuerpo en esa postura y no tardé en llevar mis manos a su cadera provocando que se pusiera sobre sus rodillas…

Ella, aún jadeante, profirió un gemido ahogado; yo tanteé su sexo con mis dedos asegurándome que estaba completamente empapada y cerrando los ojos volví a penetrarla desde atrás recibiendo en el acto otro gemido de placer…

- Oh Bella, no sabes lo que me haces sentir -susurré enloquecido al sentir como su interior se cerraba entorno a mí con tal fuerza que casi mi corrí solo introduciéndome; pero apretando mis dedos en su cadera me mantuve quieto hasta que volví a ser dueño de mí y lentamente, para alargar al máximo el placer, comencé a embestir en ella.

Era demasiado enloquecedor oír como ella jadeaba aún con los efectos del orgasmo anterior mientras volvía a poseerla; obnubilado por el enorme placer que estaba sintiendo, llevé una de mis manos a lo largo de su espalda hasta tirar de su cabello, lo que hizo que su cabeza se irguiera. Tenerla de esa manera, tan sumisa, mientras oía como ella jadeaba y gritaba de placer, me resultaba tan excitante que comencé a penetrarla dejando su cabello pero llevando mi mano a su hombro para tirar de el tomando más impulso..

- Dios Bella, OH… Dios…- gemí totalmente extasiando oyéndola gritar de placer, sintiéndola de nuevo vibrar entorno a mí, apretándome, llevándome a la locura mientras me enterraba hasta no poder más en ella; una y otra vez, una y otra vez, cada vez más rápido, cada vez más fuerte, inclinándome para morder su cuello mientras jadeaba en su odio incapaz de contenerme de tanto placer, hasta que de nuevo la sentí contraerse y gritar mi nombre antes de correrse, provocando que yo me derramara completamente en ella mientras con una de mis mano seguía tirando de su hombro y con la otra clavaba mis dedos en su cadera.

- Oh Dio mío - seguía susurrando jadeante y temblorosa cuando la solté y cayó enterrando la cara en la cama. Yo mismo, totalmente derrotado, y aún de rodilla tras ella, dejé caer mi cara sobre su húmeda espalda, jadeando contra su piel, intentado recuperarme de tan bestial orgasmo..

- Nunca dejas de sorprenderme - susurré a duras penas sobre su piel, ella , aún jadeante, dejó escapar una pequeña risa - No te imaginas hasta que punto puedo llegar a desearte - le dije antes de besar su espalda y salir de ella para caer a su lado, ella misma rodó sin fuerzas hasta quedar frete a mí.

- Te amo - susurró con la voz temblorosa, y con una mirada tan llena de amor, que me desarmo.

- Yo también te amo - le contesté de vuelta envolviéndola con mis brazos hasta atraerla a mis labios. Los que ella recibió gustosa.

Por unos minutos estuvimos disfrutando de un apasionado beso mientras nos recuperábamos hasta que de pronto ella se separó reparando en algo…

- No puedo creer que me hayas hecho el amor de esa manera y aún sigas vestido mientras yo estoy desnuda - dijo con medio reproche. Yo no pude evitar reír al darme cuenta que era cierto, mi camisa seguía sobre mis hombros aunque estaba destrozada y completamente abierta, y mis pantalones sólo se habían removido los suficiente para dejar mi erección libre.

- No estás totalmente desnuda - le dije divertido llevando mi mano a su nalga y tirando nuevamente de su ligero lo que la hizo quejarse.

-Eso es injusto, y habrá que remediarlo -contestó antes de ponerse a horcajadas sobre mí -. Ven…-tiró de mi invitándome a incorporarme; enseguida pasó sus delicadas manos por mis hombros y se deshizo de mi camisa completamente dejando suaves besos por mi cuello. Mis manos se fueron directo a sus nalgas y comencé a acariciarla…

Siseé cuando acarició mis brazos mientras bajaba la camisa - Y ahora, deshagámonos también de lo otro - y deslizándose sobre mí bajó hasta quitarme completamente los pantalones; mi pene, ante su proximidad y aunque había descargado hacía unos minutos, no tardó en despertar de nuevo, provocando que Bella sonriese muy satisfecha antes de lamer sus labios.

Yo gemí sólo de intuir lo que pretendía y mi propio pene palpitó en respuesta antes de sentir como su cálida boca me acogía…

Dios, creí enloquecer cuando sentí como sus dientes presionaba toda mi longitud mientras me introducía para luego presionar sus labios deslizándolos hasta llegar a mi glande el cual lamió rodeándolo con su lengua.

- Oh, Bella…- gemí sin poder evitarlo dejando caer mi cabeza hacia tras. Pero sus movimientos eran deliberadamente lentos, movía mi cadera tratando de acelerarlos llegando a su encuentro pero ella parecía estar divirtiéndose mientras yo me consumía en esta placentera tortura.

- ¿Te gusta así? - la oí susurrar sobre mi polla lo que me hizo estremecer hasta tal punto, que llevé mi mano a su cabello y comencé a embestir en su boca. Estaba completamente enloquecido sintiendo la presión de sus labios, la textura de su lengua enroscándose a mi alrededor, su humedad, su calidez, la manera en la que succionaba provocando que me tensara antes de comenzar a temblar.

Ella se contoneaba sobre mi pierna, pequeños gemidos de satisfacción reverberaban provocándome un placer infinito. Estaba al limite, podía sentir como todo mi cuerpo se tensaba, estaba a punto de irme en su boca, pero no quería eso, tiré de su cabello con un urgencia separándola; ella, con una expresión total de lujuria, me miró frustrada, lo que me bastó para incorpórame hasta quedar sentado en la cama, pasé una mano por su cintura y tiré de ella hasta tenerla de nuevo a horcajadas sobre mí, la icé y me clavé en ella recibiendo en el acto un grito de placer.

Jamás, por más que pensaba que no podría sentir más placer con ella, dejaba de sorprenderme. Se aferró con fuerza de mis hombros para impulsarse con rapidez, yo mismo apretaba su nalgas clavando mis dedos en ellas, ayudándola a conseguir un ritmo enloquecedor; sus jadeos anhelantes y necesitados en mi oído, la humedad de su piel rociada de sudor, su cabello pegado a su frente y a sus hombros, sus pechos rebotando frente a mi boca, permitiéndome engullirlos una y otra vez, sus labios entreabierto y la expresión de su cara cuando de nuevo alcanzó el orgasmo, me llevó de nuevo a gemir su nombre mientras me enterraba con más ganas en ella hasta vaciarme por completo….

- Bella….Bella…mi amor…- susurraba delirante mientras mi cuerpo seguía vibrando abrazándome fuertemente a ella; ella misma enterró su cara en el hueco de mi cuello estremeciéndome con su aliento que se escapa errado y necesitado-. Te amo - conseguí decir mordiendo su hombro desnudo intentando contrarrestar las sacudidas de placer de mi propio cuerpo. Ella se acurrucó más a mí.

- Yo también te amo, demasiado - susurró y dejó otro suave beso en mi cuello antes de separarse y mirarme directamente - demasiado - volvió a susurrar antes de acortar la distancia entre nuestros labios.

Una vez más tiré de ella acomodándola a mi lado sobre mi pecho, su cuerpo, entre pequeños espasmos, se abrazaba al mío. Me incorporé lo suficiente para tirar del edredón y cubrirnos, al estar sudorosos el aire que nos rodeaba se sentía demasiado frío.

Durante un buen rato estuvimos en silencio, recuperándonos por completo, sentí como ella comenzaba a juguetear con el vello de mi pecho, y al mirar su mano contemplé lo hermosa que se veía con el anillo en su dedo. No pude evitar tomarla y llevarla a mis labios.

- Es hermosos - susurró separando la mano de mi boca y admirándolo con satisfacción. Era un anillo sencillo un solitario con un brillante en forma de corazón en el centro, pero que en ella lucía el doble de hermoso.

-Llevas mi corazón Bella, es mi corazón lo que te doy - le susurré besando el tope de su cabeza.

- Te quiero Edward - musitó con un brillo tan hermoso en sus ojos que me estremeció. La abracé con fuerzas en respuesta.

- Yo también te amo, futura Señora Cullen -susurré y ella sonrió sobre mis labios.

- Suena lindo - dijo volviendo a mirar su anillo, de pronto el silencio se instauró entre nosotros..

- ¿En qué piensas? - pregunté cuando el silencio comenzaba a volverse incómodo.

- Pienso en todo lo que supone que haya aceptado - musitó un tanto seria. Sabía a que se refería..

- Bella…- susurré su nombre con un deje de preocupación - Sé que todo es muy reciente pero te quiero junto a mí, amor, los dos sabemos que tendré que regresar, no logro hacerme la idea de que tendré que marcharme sin ti..-le dije con pesar.

Sentí que ella se estrechaba más a mí, yo mismo la cobijé entre mis brazos.

- Lo sé, yo.… yo tampoco quiero volver a perderte, pero tenemos que hacer las cosas bien, yo… quiero irme siendo tu esposa Edward, no quiero más sorpresas.

- Podemos casarnos mañana mismo - le dije convencido. Ella rió divertida apoyándose sobre mi pecho para volver a mirarme.

- Eso sería fantástico, pero… aunque no me gustan los grandes eventos, no deja de ser un día importante para nosotros, al menos para mí - dijo algo tímida.

Besé suavemente sus labios - No seré yo quien te prive de eso amor. Y te aseguro que para mí también será uno de los días más importantes de mi vida.

- Me alegro que lo sientas así, Edward, además tendremos que prepararlo todo, no sólo nos embarcamos en esto nosotros dos, tenemos que pensar en Sarah.

- Sarah, mi niña…- susurré emocionado pensando en ella - ¿Crees qué se adaptará a vivir en otro lugar?

- Lo hará, ella será muy feliz Edward pero…- vi como se mordía el labio - ¿Dónde viviríamos? -preguntó con timidez.

- Tú elegirás el lugar. Tengo mi apartamento en Atlanta, nos instalaremos allí mientras encontramos el lugar apropiado.

- La Hacienda no, ¿ no? - preguntó algo desilusionada. Yo sonreí y volví a besarla de nuevo.

- Iremos allí siempre que quieras, cada fin de semana, pero tengo que atender el trabajo en la ciudad Bella, a menos que…

-¿Qué? - preguntó cautelosa…

- Que quieras estar tú en la hacienda durante la semana, yo iría cada fin de semana…

-¡Qué! ¡No! - gritó incorporándose y mirándome aterrada.

- Sólo era una sugerencia…

- Si me caso contigo es para estar contigo Edward, no quiero que nos separemos por algo así… ¿cómo crees qué pueda querer algo así? - preguntó dolida presionando la sábana sobre su pecho tapando su desnudez.

Inmediatamente me incorporé para quedar a su altura y no tardé en llevar mi mano a su barbilla obligándola a mirarme…

- Lo siento, no debí decir eso - me disculpé al ser consciente de cómo podía ser interpretado.

- No vuelvas a decir algo así - me pidió realmente dolida girando su cara para ocultar como sus ojos se habían llenado de lágrimas. Me sentí realmente mal por hacerla llorar, me golpearía a mi mismo por haber siquiera pensado en esa posibilidad.

- No llores mi amor, lo siento, de verdad que lo siento, he sido un estúpido…

- Si dije lo de la Hacienda, es porque… porque…- se pasó la mano para eliminar una lágrima de su mejilla - Es dónde me enamoré de ti, donde te amé, donde te extrañé, donde te sufrí, dónde engendramos a nuestra hija, nuestra familia está ahí - dijo todo con una voz contenida-. Sólo nos imaginé viviendo de nuevo allí - susurró negando con la cabeza.

- Lo sé mi amor - le dije atrayéndola a mí y abrazándola con fuerza - pero lamentablemente mi trabajo está en otro lugar, aunque eso no impedirá que disfrutemos de la hacienda, te lo prometo, lo convertiremos en nuestro lugar de descanso y recreo, donde poder dar largos paseos a caballo, donde enseñar a Sarah a cabalgar, a cultivar, a recolectar y a vivir con la naturaleza, a amar todo lo que nosotros amamos de ese lugar, se que mi pequeña disfrutará mucho allí - le dije totalmente convencido.

- Eso suena mejor - susurró regalándome una triste sonrisa - Edward - dijo de pronto enfrentando mi mirada -mi hogar será siempre donde tú estés, porque tú eres mi hogar -susurró mirándome con tanta convicción que hizo que me conmoviera.

- No sabes cuánto significa para mí que digas eso Bella, porque tú también eres mi hogar. Y quiero que comiences a agilizar todo para casarnos - le dije atrayéndola de nuevo a mí para sentarla a horcajadas sobre ahuecando su rostro entre mis manos - Quiero convertirte en mi esposa lo antes posible, mañana mismo llamaré a Mandy para que mande a preparar el apartamento…

Bella sonrió y me miró levantando una ceja - ¿Mandarás a tu secretaria que se encargue de nuestra casa? - me preguntó no muy convencida..

- Tu decidirás todo, ella será la que se encargue de que todo lo que tú desees se cumpla.

- ¿Se puede saber como pretendes que haga eso? - preguntó esta vez con curiosidad.

- Fácil, pediré a Mandy que fotografíe el apartamento y nos lo envíe por correo, y haremos los cambios pertinente desde aquí, podrás comprar el mobiliario y decidir todo desde aquí amor, Mandy se encargará que todo quede cómo tú desees mi amor. Así, cuando lleguemos, todo estará dispuesto.

- No puedo creer que sea así de fácil - dijo pasando sus manos por mi cuello. Yo sonreí antes de besar sus labios delicadamente.

- Cariño, el dinero mueve montañas, y yo tengo el que necesitamos para poder hacerlo - sonreí al ver la mueca de disconformidad pero me apresuré a eliminarla besándola de nuevo - si me aceptas a mí, Bella, aceptas también todo lo que tengo. Además, eres hija de Carlisle, moralmente todo eso te pertenece a ti - le dije sonriente.

- No, no digas eso - susurró abrazándose fuerte a mí - Yo sólo te necesito a ti, y a mi padre, lo demás me sobra -susurró antes de apretar su abrazo.

- Lo sé, y te adoro por eso - le contesté y volví a buscar sus labios - Pero somos quienes somos Bella y tú pronto te convertirás en la nueva Señora Cullen, no sabes lo que significa para mí poder ir a todos esos eventos llevando de mi brazo a mi hermosa y dulce esposa..

- ¡Ah que horror! - exclamó con una mueca de desagrado lo que me hizo romper en carcajadas…-, eso suena horrible, creo que me pensaré lo de quedarme en la hacienda - dijo burlándose.

- Eso ni lo sueñes salvajita, tú vendrás conmigo, te prometo que te compensaré por tanto sacrificio haciéndote tocar el cielo cada noche- le susurré divertido provocando que ella también riera y de nuevo busqué sus labios.

- Pues no sé si creerte - susurró de vuelta sobre los mío- creo que estás faltando a la promesa de hacerme el amor toda la noche - dijo divertida y eso sólo me bastó para girarla, escuchando su divertida risa, y acomodarme entre sus piernas para de nuevo perderme en ella hasta hacerla gritar de placer una vez más…

Continuará…


N/A Ains, Dios mío, este hombre acabará conmigo, que os lo digo yo. (baba)

Y ahora me quiero poner un poquito más seria. Si en algo debemos concordar todas, es en que, aquí, en FF, hemos disfrutado con muchísimos fics, y hemos conocido a escritoras, que libremente y sin ningún tipo de interés, más que el ser leídas, nos han deleitado con sus historias. Pero hay veces que los fics son tan tan buenos y tan especiales, que dejan de ser Fics para convertirse en un libro, y es eso de lo que quiero hablaros.

Me han pedido apoyo para promover la recogida de firmas que se necesitan para que "Fifty Shades" by ELJames, inspirado en el fic MOTU "Master of the Universe" de Icedragon; y "Sempre" by J.M. Darhower, inspirado en el fic "Emancipation Proclamation" por Kharizzmatik puedan ser TRADUCIDOS AL ESPAÑOL.

Para ello en mi perfil encontraran los links de las firmas de cada uno de los libros. Por favor, no supone nada y disfrutaríamos leyendo algo que ha nacido de este mundo en el que estamos sumergidas, más nuestro no puede ser. Espero que os unáis a mí apoyando esta campaña.

Y ahora volviendo al capítulo, espero de corazón que os haya gustado; ya me lo haréis saber. Os agradezco infinitamente vuestro apoyo, especialmente a:

Vale; A Bella Cullen; Sarah-Crish Cullen; Milhoja; NaChiKa Cullen; yasmin-cullen; tany cullen; AnndieCullenM; Itzel; Paaameeelaaa; Dreams Hunter; beluchiss; mariees; Sky Lestrange Aliena Cullen; gbyaln; evecullen94; cutita2; Areli Pattirson; samyzoe; Nurymisu;SerenitySey; Cullen Vigo; EdwardKaname; deandramari ; NuRySh; EdbEll CuLLen; alicia; EdithCullen71283; mariclau; jupy; Sieg-93; maddycullen; litzy; JosWeasleyC; Iare; toat86; BeeLaDarcy; Saha Denali ; vivi S R; Pacita Delitah Cullen; Angie Masen; hilarycullen17;Denisse-Pattinson-Cullen;VictoriamarieHale; klaxi; mmenagv; themis78; bellarenesmee alias NATI ; L'Amelie; AnaGabrielaMora; LeidaJim; Addy Ortiz; Pretty in the Sky; Krystel01; gpattz; Partisan11; Yeya Cullen; anita cullen; Adry'XoxO; BlackCullen; Julimuliluli Zwein Siten;Katlyn cullen; LoreMolina; Tamynna; ludgardita; anónimo; Blapagu; indacea; Claudhia Lady Cullen; Karla Masen Lasso;Mon de Cullen; nany87; robsten-pattison; Samy Cullen Black; est cullen; Ara Cullen; Enichepi; EmilioLT; anamart05; GrayLife;Paz Cullen; WiPho; Bellita Hale; Maya Cullen Masen; Dulce isabella 7; mariiarias; codigo twilight; Alisaness Cullen; Tata XOXO; Vilie Walker;Elyta; Dama 89; SalyLuna; MeliRobsten02; ThoraPoison; BETTY CULLEN; Valeria; Pulytas; adriana; ainara; Magtam 1830 YOLANDA DORADO; vale potter; Estteffani Cullen-Sawn; ari; beakis; Kat; Lurix; BkPattz; Cherryland; green'splace; MIMI; miranda cs; amarececullenswan; lexa0619 Keimasen86; bellaliz; Bere Moreno; kellys; MELI8114; Ambarnena;annabolena; ElaMorgan; claudi17 Ginegine; Lore562; VaNeSaErK; Aime Cullen; ISelaCullen; London girl; Laura Katherine; naty; maria; LauraECS; Srta Swan de Cullen; Aby; Vyda; briit; roscidius cullen; LiseHarnett; veritoxs; Randa1; Catalina-Lina; Yose; espejismo de ficcion; y a alee rodriguez; hildiux; ISACOBO; miranda andonie; marieecullen; BBQ25.

Espero que no se me haya olvidado nadie, si es así, háganmelo saber. Y me repito, es tan lindo ver como la lista sigue creciendo... No sabéis cuánto os agradezco vuestra presencia. Bienvenidas todas las que os incorporáis.

Gracias también a todas las que me añadís a favoritos y alertas, y a las lectoras silenciosas que se animan a salir del anonimato premitiéndome conoceros. Gracias preciosas.

Y lamentándolo mucho tengo que avisaros que, por causa del trabajo, durante todo este mes será imposible para mí actualizar dos capítulos por semana; lo siento, haré todo lo posible para, al menos, traeros uno semanal que será los miércoles. Os prometo que en cuanto acabe con el cierre del año vuelvo al mismo ritmo de antes.

Ahora si me despido, un besazo a todas, especialmente a mis Reques.

¡FELIZ AÑO NUEVO! Y que los reyes se porten muy bien con todas.

Hasta el próximo miércoles ;)

Besitos.

/(^_^)\ saraes...