Lamento la espera, estaba por subirlo hace rato pero entre más lo leía más cosas anexaba y otras más cambiaba. Me disculpo por los errores que pudieran encontrar, por otra parte otra disculpa por no responder sus mensajes, tengo un serio problema con esos aspectos pero ya me daré un tiempo para hacerlo porque son muy valiosas para mí, gracias por todo, por leer, por buscarme en face xD por alentarme a seguir, otra cosa les dejo dos canciones que me han inspirado para este capítulo y para posteriores:
We can try between the tress
Y need you now – de lady antebellum
Con cualquiera de las dos recomiendo que lean el capitulo jajaja las quiero :D nos vemos en SakiLovemuffin o SasuSaku **Eternal Love**
POR CIERTO LA CHICA DEL GRUPO QUE GANO EN MI MINI CONCURSO DE UN DRABBLE ANY (OLVIDE EL OTRO NOMBRE DE FACE) DISTE LA RESPUESTA CORRECTA, DEJAME UN MENSAJE PARA SABER DE QUIEN QUIERES TU SENSUAL DRABBLE :D
PUBLICIDAD: dejo publicidad de una nueva página de unas amiguitas para que las que gusten se pasen sin ánimos de ofender ni nada es para quien quiera entrar o lo que sea se llama Anti Hinaliebers
-si alguien gusta de una publicidad xD me dice y le hago su promo-
Nos leemos luego babys
Capítulo 19 Una gota de esperanza
Un par de día después
Sakura sonreía junto a los niños de la academia del Sonido, muchos eran huérfanos pero sus sonrisas se conservaban intactas, a veces solía ver el rostro de su amigo Naruto en las caritas de aquellos niños que habían nacido bajo el yugo de Orochimaru y su locura por buscar "perfección", ese día había acordado con los respectivos senseis que iría a dar una pequeña clase muestra para aquellos niños, las niñas eran las más ilusionadas y es que Sakura en el Sonido era como una celebridad, como tener a una princesa ante sus ojos, ellas soñaban con ser como ella, fuertes, bonitas e inteligentes, Sakura era la inspiración de ese lugar, la gota de esperanza que hacía del Sonido un mejor lugar.
Shizune decidió acompañarla porque temía que se hiciera daño, desde el incidente con el bebé era su protectora y seguía a Sakura por toda la aldea, la joven de ojos verdes decía que todo iba de maravilla, la técnica que había realizado fue una que aprendió de Tsunade las muchas veces que salvo pequeños bebés del vientre de sus madres, era sencilla y con resultados maravillosos.
Alrededor de su bebé y junto al líquido amniótico había una fuerte membrana de chakra, Sakura era lo suficientemente astuta para mantener esa membrana intacta hasta culminar su embarazo, ella mantendría a ese bebé dentro de ella hasta que tuviera que nacer, estaba segura de ello.
—Sakura-hime… ¿Será que un día pueda ser tan fuerte como tú?
Sakura miro a la pequeña niña, era más bajita que los demás niños de su edad y había escuchado que sufría burlas por las pequitas de sus mejillas.
—Claro que sí, pero debes saber el secreto del poder.
La niña asintió y sus ojos parecieron brillar de emoción, Sakura se acerco más hasta poder susurrarle en su oído. —Debes amar aquello que lo demás ven como burla.
La niña sonrió y puso ambas manos en sus mejillas — ¿Tú que amas de ti?
—Mi frente— respondió con seguridad.
…
Los pergaminos cayeron al suelo y Karin llevo su mano al pecho, los ojos azules de Naruto la helaron hasta la punta de los dedos de sus pies. — ¿Donde está Sakura?
—Ella está en la academia con los niños— bajo la mirada realmente afligida, no había sentido a Sasuke cerca y las caras de aquellos hombres le revelaban que algo no estaba bien, los ojos de Naruto estaban vacios y podía jurar que había llorado, todos estaban tan callados y serios que temía lo peor.
Kakashi se aventuro a ser quien hablara con Sakura, Naruto no estaba estable mentalmente hablando para lograr sonar coherente, la chica miro al cielo y este comenzó a nublarse una ventisca fresca revoloteo las hojas de los arboles.
—Sakura.
Susurro Shizune llamando su atención, Sakura volteo y miro a su sensei caminar hacia ella, su corazón comenzó a latir a gran velocidad, sintió que sudaba frio y sus manos temblaron ligeramente. —Necesitamos hablar Sakura.
—Ahora no, he prometido a los niños enseñarles unas técnicas.
—Sakura esto es importante.
—He hecho una promesa, sí pudieran esperar en la oficina de… de mi esposo podría atenderlo en unos minutos.
Shizune miro a Kakashi —Los llevare a que beban algo y se pongan cómodos, Sakura los atenderá en un momento.
Todos estaban atónitos con la reacción de la Haruno, se había mostrado fría y desinteresada pero Suigetsu había visto como temblaba y como su piel se erizaba al hablar, hizo una seña para que uno de los ninjas se llevara a los pequeños, Sakura seguía ahí parada sin decir nada, su rostro no mostraba nada, era una hoja de papel en blanco para cualquiera que quisiera leerla.
—Lo siento.
—No necesito lastima, yo siento más por ustedes.
La primera gota comenzó a caer, después otra y otra. —Te hará daño Sakura, piensa en el pequeñin.
Sakura llevo la mano a su vientre y comenzó a sollozar, sus piernas temblaron y antes de caer al suelo Suigetsu la abrazo, ella se quebró y comenzó a llorar fuertemente —Me niego a creerlo, él prometió que iba a volver…
—Si tú estás convencida de que está vivo, yo lo estoy— Así permanecieron varios minutos, Suigetsu por primera vez sintió una inmensa tristeza, si bien jamás le decía a Sasuke que lo apreciaba como un amigo o como un hermano, la realidad era que ya era parte importante de su vida, se había prometido seguirlo a cualquier aventura que el Uchiha se enfrentara como su escudero fiel y ahora que él posiblemente no volvería jamás se sentía más comprometido a cuidar de esa bella mujer y su hijo.
Suigetsu sabía perfectamente que Sakura era fuerte, autónoma y una guerrera incansable pero también era consciente de que ella amaba a Sasuke y esto le dolía más que a ningún otro. Por ello su lealtad ahora sería con ella, con esa bella dama que le había dado calidez al corazón de su líder, después de todo él podría jurar que Sasuke Uchiha había desarrollado sentimientos afectivos por esa bella dama de Konoha.
…
Más tarde y con el temple firme Sakura se presento frente a sus viejos amigos, la postura gélida de su rostro hizo entristecer a Naruto, Gaara estaba esquivando su mirada como un cobarde mientras Shikamaru la miraba como si buscara reconocerla, por dentro y aunque jamás lo fuera a decir se sentía culpable de esto.
Cuando comenzó a buscar una mujer que pasara dos años junto a Sasuke su mente pensó en Sakura, por el aprecio que le tenía busco más opciones, quería evitar en cierta forma que ella sufriera, era como arrojarla a las brazas por un bien diplomático, ella valía más que eso.
—He notado que han vuelto sanos y salvos, ¿Qué tal ha resultado la misión?
Sus ojos verdes se posaron en Gaara, este tomo una gran bocanada de aire y la miro a la cara—Hemos capturado algunos de los responsables…
—Eso es maravillo, ¿Y las bajas? — Naruto alzo la mirada con pena.
—Perdimos a Sasuke.
Susurró Naruto.
—Define "perdimos" — ataco Sakura con molestia en su voz.
Kakashi interrumpió —No los tortures, hicimos lo que hemos podido.
Sakura rió con sarcasmo — ¿Lo que pudieron? ¿Qué hicieron por él?
Naruto quiso acercarse pero Sakura lo evito, se alejo de él como si fuera a quemarle la piel al sólo tocarla un poco —Mientras yo no vea su cuerpo inerte no creeré que está muerto.
—Lo buscamos un día entero.
Se atrevió a decir Shikamaru.
—No ha sido suficiente.
—Es la realidad, Sakura por favor regresa a Konoha.
—No, este es mi hogar, junto a mi esposo y mi hijo.
Naruto abrió los ojos con gran sorpresa— ¿Un hijo?, Con mayor motivo debes ir a Konoha con nosotros, no puedes quedarte sola en este lugar.
Sakura suspiro fastidiada — ¡No pienso volver a Konoha!, me quedare con estas personas que me necesitan y esperare a que Sasuke vuelva.
Naruto golpeo la pared y mordió su labio con mucha rabia, él había apoyado esta idea loca de ese matrimonio y ahora se arrepentía tanto —Esta gente puede hacerte daño.
—Tú mismo aprobaste este matrimonio Naruto, no te contradigas ahora.
—Era un caso diferente, llegue a pensar que entre ustedes podría darse algo maravilloso— Sakura lo interrumpió.
—Y ocurrió hasta que ustedes vinieron por él.
—El punto es que ahora qué esperas un hijo debes volver a Konoha, Sasuke no estará aquí para cuidarte de la gente del Sonido, no podrás sola con un bebé.
—Deja de subestimarme, ¡Vuelve a Konoha, vuelve con tu esposa y sé feliz!
Kakashi pudo notar que todo se salía de control, jamás había visto a Sakura y Naruto discutir de tal forma y no deseaba que se hirieran más de lo que ya estaban, si bien Sasuke los había unido por gran tiempo, ahora era el mismo Sasuke y su ausencia quien estaba por separarlos.
—Déjenme a solas con Sakura— pidió Kakashi. Todos hicieron caso a regañadientes, pero en cierta forma sabían que él era quizás uno de los únicos pocos seres a los que Sakura aun guardaba respeto y escucharía sin alterarse —No te queda la faceta de dura.
—Si voy a estar sola un tiempo debo saber manejarla sensei, no queda otro remedio.
—Supongo que no me queda otra opción, has crecido y ahora serás madre.
—No, debes respetar lo que he elegido— sonrío levemente — No pondría en peligro a mi hijo por un simple berrinche, por un capricho. Hace mucho deje de ser la niña que todos creían, les demostraré quien soy.
Ambos se quedaron en silencio, Kakashi no quito la mirada de su alumna, mientras todos veían a una mujer él miraba a la niña de doce años que equilibraba su equipo, ella era la gota de esperanza que los había mantenido vivos durante años.
—Sasuke me dejo un mensaje para ti.
Los ojos de Sakura se iluminaron como cuando era una niña. — ¿No estarás a punto de mentirme cierto?
Kakashi negó —Gracias.
Sakura reprimió un quejido —Él me pidió que te diera las gracias, por todo.
Ella simplemente se quebró y por más que quiso no pudo evitar sollozar—Quiero estar sola.
No quería que nadie la viera llorar de nuevo, ese día Sakura había muerto y vuelto a la vida, todo al mismo tiempo debía ser fuerte por ese hijo, por Sasuke, por ella y por esa aldea que estaba en el olvido.
Sakura confiaba plenamente en sus corazonadas, una voz en su interior le gritaba que lejos de ahí en alguna parte del insulso mundo estaba él, quizás estaría herido, hambriento y con frio pero ella confiaba en la promesa.
Sasuke Uchiha podría ser muchas cosas, un ser oscuro para algunos o un criminal para otros más pero para ella era un hombre de palabra y sabía que encontraría el camino a casa, después de todo Sasuke Uchiha siempre volvía a su lado de alguna u otra forma él regresaba a mirar el mismo cielo nocturno que ella mirada.
