:::Confesiones:::
(Penúltimo capitulo… primera parte)
Después de una tranquila noche, las herederas y los visitantes despertaron llenos de energía. Desafortunadamente la residencia Daidouji no era lo suficientemente grande como para albergar a toda esa multitud de jóvenes, por lo que algunos tuvieron que dormir en la misma habitación, por lo cual ni una sola persona se había quedado sola en una cama extraña (a excepción de las herederas, quienes por obvias razones durmieron solo con sus respectivas parejas), pero aun con este inconveniente, todo mundo había dormido tranquilo. Eran cerca de las siete de la mañana cuando tanto las herederas como los visitantes se encontraban listos para lo que seria un día un tanto emocionante para unos y otro tanto exhausto para otros. Todos vestían el uniforme Yunokichi tal y como la castaña Kinomoto les había pedido, y esto era mas que nada por la seguridad de estas personas, ya que si ellas portaban el uniforme Yunokichi, ni una sola persona de sus clanes rivales podría hacerles daño alguno; cortesía de nuestra queridísima carta "Escudo" y nuestra amada Sakura, quien había logrado desarrollar esa extensión en los poderes de dicha carta.
Todos se encontraban desayunando. Unos en la mesa principal, otros en la cocina y otros tantos en el desayunador en los jardines. Fue toda una odisea para la servidumbre preparan tales cantidades descomunales de alimentos en tan poco tiempo, y de no haber sido por la ayuda de las herederas (incluso la de Natsuki, si, aunque no lo crean, acaso piensan que la chica no había practicado, pues se equivocan xD) quizá nunca habrían terminado de preparar el desayuno.
Las únicas que faltaban en ese lugar eran las dos estrellas principales de todo el clan, las hermosas esposas Kinesuki. La castaña prácticamente no había dormido en toda la noche, llevaba poco mas de veinticuatro horas despierta y no se le notaba en lo absoluto, todo gracias a su determinación, pero aquel cansancio solo se debía a el maldito hechizo que dividía su alma y el cual le provocaba tal dolor que incluso le impedía dormir; además de eso estaban todos esos cabos sueltos que durante todo ese tiempo estuvo atado, llegando a una vaga idea de lo que realmente sucedió en su pasado escondido. Con una media sonrisa se levanto de la cama tratando de no despertar a su hermosa esposa, después de lo sucedido en la noche anterior se sentía muy feliz, pero igualmente algo decepcionada de si misma, ahora el destino de las demás herederas era una mas incierto pero confiaba en que todo iría bien conforme el tiempo pasara mientras ella tomaba su largo sueño. Durante toda la noche no hizo otra cosa más que pensar, uniendo cabos, formulando planes para que las cosas no se complicaran tanto cuando su alma abandonara casi completamente esa dimensión. Miles de posibilidades llegaron a su mente, pero todo dependía de que las ultimas herederas del trono Yunokichi, las bebitas del lago, sus hijas.
El agua caliente relajaba su tenso cuerpo a medida que las gotas golpeteaban su piel, se sentía tan bien en ese lugar que prácticamente perdía la noción del tiempo y el espacio, esta no era la primera vez que esto le pasaba, en muchas ocasiones solo un relajante baño de agua tibia podía des estresarla después de un arduo día de trabajo, en esas ocasiones usualmente su amada amatista le ayudaba a relajarse proporcionándole un cálido masaje en los hombros o simplemente abrazándola mientras el agua tibia las bañaba a ambas, eso era lo que mas le agradaba a la castaña de todo lo que su vida en la mansión Yunokichi representaba.
Siempre que pones esa expresión en tu rostro me das tanta ternura. – murmuro una voz conocida para la castaña, la líder del clan ni se inmuto siquiera en abrir los ojos al sentir como aquellos brazos la rodeaban completamente, solo se dejo llevar por aquella tranquilidad que solo su esposa era capaz de otorgarle. – Es como ver a una niña pequeña que busca el cálido regazo de su madre para dormir tranquilamente. – beso una de las mejillas de la castaña. – Te amo tanto Sakura, adoro tu hermosa forma de ser. – ante estas palabras la castaña se volteo para así poder depositar un delicado beso sobre los exquisitos labios de su amada esposa.
No sabes lo feliz que me hace escuchar esas palabras en estos momentos. – el dolor reprimido durante la noche no pudo ser retenido mas tiempo, ligeras gotas saladas emergían libremente desde el iris color jade de la castaña.
Sus bellos ojos ahora carecientes de vida y aquel llanto reprimido fueron la gota que derramo el vaso para Tomoyo, últimamente la amatista no podía entender a su esposa, y tanta era su desesperación por comprender el enigma de la castaña que ya empezaba a desconfiar un poco de ella (en el buen sentido de la palabra, ósea que la chica se preocupaba por las locuras que pudiese cometer la castaña solo por proteger el futuro de sus seres queridos sin incluirse ella misma, ahí recae la desconfianza de Tomoyo, en que la castaña nunca procuraba su propio bienestar, pero eso no significaba que no la amara), es verdad que al chica prefería mantener sus cosas en secreto para no involucrarla mas de la cuanta, pero esto ya era el colmo de toda esa situación, muy pocas veces en la vida la amatista vio el llanto melancólico de aquella mujer que tenia entre sus brazos y el verla en ese estado le partía el corazón en mil pedazos, pero sabia perfectamente que no importaba cuanto le insistiera a su esposa para que le dijera la vedad, ella no le diría ni una sola palabra al respecto, así que lo único que podía hacer por el momento era consolar a la chica mientras su llanto no parara.
En la residencia, todas las chicas, incluyendo a las recién llegadas de otras dimensiones, sintieron esa sensación de que alguien importante estaba sufriendo, sea lo que fuese ese sentimiento desapareció tan pronto como las cuatro herederas salieron como alma que llevaba el diablo en busca de su joven líder, dejando a su paso un deje de incertidumbre. Las herederas sabían perfectamente quien era la chica que estaba sufriendo y querían ir a ver si podían ayudar en algo. Tan pronto como Ellis recordó las palabras que su líder le dedico aquella noche, se detuvo en seco llamando la atención de las demás chicas.
Regresemos, ella estará mejor si la dejamos con su esposa en estos momentos.- fue lo único que dijo antes de dar media vuelta e irse rumbo a la sala. Ante tal comportamiento Nadia decidió darle la razón a su novia y seguirle silenciosamente, después de todo esa chica rubia era la más cercana a la verdad de la situación y ella podía intuirlo.
Algunas veces se necesita un poco de soledad para elegir bien los caminos de nuestra vida y, así poder resolver las situaciones que involucran a las demás personas. – Natsuki comprendía este aspecto en la vida de su joven líder, la soledad a ella también la ayudo a pensar bien las cosas antes de actuar en le pasado.
Sakura-san y Tomoyo-san nunca harían lo incorrecto por nuestro bienestar. – dijo al aire la pequeña Aoi, llamando la atención de las demás.
Si, es verdad, Incluso si Sakura-san esta sufriendo es muy seguro que sea por nuestra causa y si ella solo desea platicar con su esposa debemos esperar a que ella misma nos lo diga y no presionarla. - a pesar de sus palabras, Chikane estaba que se moría de la impotencia al no serle de ayuda a su joven líder nuevamente.
Ellas nos llamaran si nos necesitan, justo como lo hacen siempre, bajemos antes de que nuestros invitados se preocupen. – Shizuru sin duda alguna era la reina de las mascaras, a pesar de tener esa sonrisa en su rostro, por dentro se sentía peor que Chikane, sin duda alguna muy en el fondo estas jóvenes tenían una vaga idea de lo que estaba sucediendo, pero el no saber exactamente lo que su líder reprimía en su corazón les mataba el alma, después de todo, su líder era la joven chica de catorce años que las había salvado de un horroroso futuro.
Mientas tanto, en la habitación principal las dos esposas lloraban amargamente.
Sakura por favor dímelo. – suplicaba la amatista aferrándose al cuerpo de su esposa, quien temblaba como si un balde de agua helada le fuese arrojado encima.
No puedo. – dijo Sakura ante su desesperada esposa, ante la respuesta la amatista paso de la desesperación al enojo.
¡¡¡ MALDITA SEA, SAKURA, DIMELO DE UNA VEZ!!! . –exploto Tomoyo mientras zarandeaba bruscamente el frágil cuerpo de su esposa y su grito fue escuchado en toda la mansión preocupando nuevamente a los presentes. Ante tal acto la castaña solo desvió su mirada para que la amatista no viese a través de sus ojos le verdad que le escondía. - ¡¡¡ MIRAME, MALDITA SEA MIRAME!!! NO SOY DE PIEDRA, ENTIENDES, TU LLANTO SILENCIOSO ME ESTA DESTROSANDO, TUS MALDITOS SECRETOS ME LASTIMAN, SOY TU ESPOSA Y AUN ASI NO ME DICES QUE ES LO QUE OCULTAS TAN AFANOSAMENTE COMO PARA LLORAR DE MANERA DESCONTROLADA CUANDO LA SITUASION LO AMERITA. – el segundo pilar estaba presionando demasiado la daga en el corazón de la castaña, Sakura sabia que su esposa la conocía muy bien, pero aun así no la miraba, mantenía la cara de lado con los ojos cerrados. – ERES LIDER POR NATURALEZA, LO SE, PERO AVECES PIENSO QUE TE COMPORTAS MAS COMO UNA NIÑA ESTUPIDA QUE QUIERE SALVAR EL MUNO ELLA SOLA, PERO ENTIENDE QUE NO PUEDES, NO POR NADA SOMOS DIEZ PILARES, ESTAMOS JUNTAS EN ESTO, ASIQUE POR EL AMOR DE DIOS…. DEJA DE COMPORTARTE COMO UNA IDIOTA Y COMPARTE TU CARGA CONMIGO, SOY TU ESPOSA Y ES MI DEVER COMPARTIR TU DOLOR.
No...no puedo. – fue lo único que dijo la castaña, esto enfureció aun mas a la amatista. Pero acababa de comprender que la castaña no iba a ceder mediante ese tipo de intimidación; adentradas en todo aquel vendaval de sentimientos la única reacción que el cuerpo del segundo pilar pudo realizar fue abrazar posesivamente a la líder del clan mientras mas lagrimas se perdían entre las gotas del agua tibia de la regadera.
Solo…solo prométeme…que pase lo que pase…todo estará bien. – le susurro la amatista a su esposa. Ante tales palabras la castaña se separo del segundo pilar para mirarla por primera vez a lo ojos.
Mi amor… - acaricio la mejilla de la chica delicadamente y le dio un tierno beso en los labios. – pase lo que pase…mientras mi poder brille en el cielo… (referido a la primera estrella que brilla en el cielo Yunokichi) te prometo que todo estará bien. Mientras nuestro amor prevalezca, ni el tiempo ni el espacio nos separara. – Tomoyo se desconcertó ante estas últimas palabras, pero sus preguntas fueron silenciadas al sentir los labios de su esposa reclamar lo suyos.
Después de media hora ambas bajaron para desayunar algo antes de partir hacia la búsqueda de Kaho Mizuki (misión que solo realizara Sakura a espaldas de su esposa). Al bajar completamente medio mundo las miraba con preocupación evidente, pero una clara y dulce sonrisa por parte de ambas despejo toda preocupación en los visitantes como en las herederas. Ambas pidieron disculpas por el retraso y fueron a tomar algo ligero para desayunar mientras las demás personas curioseaban por todo el lugar.
Media hora después todas se encontraban en los jardines de la residencia platicando amenamente cuando las líderes por fin llegaron para darles el itinerario que seguirían durante todo el día. Todos los visitantes se reunieron alrededor de las dos jóvenes esposas esperaron a que hablaran.
Bien, nos han agarrado en medio de unas cortas vacaciones así que por el momento no iremos a la ciudad Yunokichi, lo que aremos el día de hoy es irnos de shopping. – ante sus palabras todo mundo se quedo callado, casi como no creyéndose lo que la chica decía. – Todos sus gastos correrán a cargo de la institución así que no se inmuten en comprarse lo que quieran, pero….- su rostro sonriente se transformo en seriedad pura. – en sus habitaciones hay unos documentos que deben llenar y entregármelos antes del anochecer, así que antes de irnos háganme el favor de llenarlos y pasarlos a dejar al despacho. – sonrió nuevamente. – esos documentos debó firmarlos ya que son para su traslado inmediato a la institución, otro gran favor que les pediré es que…ni se les ocurra poner datos reales sobre su procedencia, como referencia utilicen los datos de la mansión Yunokichi como domicilio anterior, sus apellidos no importan del todo, pueden utilizarlos si gustan, así que solo procuren no poner datos que los delaten como miembros de otra dimensión. Herederas del poder de la luna y el sol, vallan a ayudarles en lo que necesiten. – les dijo a las princesas. Recordó algo que debía hacer y de inmediato fijo su mirada en la pelirroja de Fuka. – Nao-san, debó hablar con usted en privado. – la chica se sorprendió y un leve sonrojo se vio en su rostro, uno que la amatista, el segundo pilar no paso por desapercibido.
¡¡¡¿Sakura?!!! . - inquirió su esposa con un tono un tanto amenazadoramente celoso, cosa que saco unas cuantas risitas.
No seas celosa, es con respecto a su madre, un tema demasiado delicado como para tratarlo frente a extraños. – le susurro sonriente a la chica, quien se sonrojo de vergüenza al notar que se había puesto celosa con algo tan simple. – Vallan a llenar esos documentos, los necesito de inmediato. – dio media vuelta y comenzó a caminar junto con su esposa y la joven pelirroja de Fuka, pero algo la detuvo, había algo que aun no había tenido el valor de enfrentar, el decirle a Shizuma sobre la verdadera muerte de Kaori, viro un poco su rostro y llamo a la susodicha. – Shizuma-san, debo darle a conocer algunos aspectos importantes sobre su pasado, en cuanto termine con Yuuki-san venga a verme al despacho. – las herederas se detuvieron en seco al ver el rostro serio de su líder, esa expresión en su cara decía que era algo muy importante y aquel tono tan triste que la chica había utilizado hizo que las estudiantes de Astraea Hill se preocuparan también.
Todos subieron a sus habitaciones compartidas para llenar los documentos. Como la mayoría no sabia nada sobre la organización tuvieron que pedirle ayuda a las princesas de la luna y el sol y ellas gentilmente les ayudaron, les proporcionaron los datos mas simples, como la dirección de la mansión y la de los dormitorios, de ahí todo fue pan comido, nada que ellas no pudieran llenar sin su ayuda, como referencia estudiantil anotaron a las diez estrellas Yunokichi ya que eran a las únicas hechiceras que ellas conocían.
Las tres jóvenes entraron al despacho de la mansión Daidouji casi en completo silencio, la situación era un tanto delicada como para tomarla como cualquier otro caso medico y además de eso estaba el hecho de que la castaña no dejaría mucho tiempo a la madre de la pelirroja en esa dimensión, solo lo suficiente como para que su hermano Touya la curara y así después regresarla a su verdadera dimensión. La castaña se sentó en el gran sillón, su esposa se posiciono alado de ella y frente a las dos líderes la joven Yuuki las miraba intrigada desde el otro lado del escritorio.
Nao-san, en esto momentos su madre esta siendo atendida en el hospital Yunokichi justo como se lo prometí anoche. – Nao se sorprendió al escuchar el hecho de que su madre estuviera ya en la institución. – si no estoy equivocada, por la gravedad en el estado de salud de su progenitora he de informarle que para esta misma tarde su amada madre despertara del coma sin una sola represalia en su cuerpo, totalmente sana y con ansias de ver a su adorada hija. – le sonrió a la joven que para esos momentos estaba envuelta en lagrimas de felicidad.
Lo dice enserio Sakura-san. – suplico una respuesta la chica con lagrimas en los ojos, casi creyendo que lo que le había dicho la castaña fuese mentira.
Si Nao-san, si gusta puedo llevarla a verla antes de que despierte para que este en ese preciso momento con ella. – Sakura se levanto de su asiento y fue hacia la ventana para apreciar la vista mientras continuaba. – Pero… - Nao sintió su felicidad desvanecerse con ese sutil "pero" . – me temo que la señora Yuuki no permanecerá mas de un día en esta dimensión.
¿Pero porque? – inquirió la pelirroja molesta y desilusionada.
Sakura-chan en estos momentos tiene el peso de lidiar con más de cuarenta almas que se trasladaron de otras dimensiones, ella también tiene límites para sus poderes. – se detuvo un momento al escuchar las palabras que ella misma había dicho, casi como comprendiendo el dolor que su esposa sentía y del cual no parecía querer decirle nada. – "con que es eso lo que te sucede mi amor, que boba fui al creer que me ocultabas algo cuando prácticamente me lo has dicho todo con tus acciones el día de ayer" si se esfuerza de mas podría incluso provocar un daño irreversible tanto en esta como en su dimensión, tenga en cuanta que de su dimensión han venido una gran cantidad de personas.- Termino de decir la amatista ante una nada resignada pelirroja.
¿Y que hay de usted? ¿Acaso la gran amatista, el segundo pilar, no puede hacer algo tan sencillo como retener un alma en esta dimensión? . – inquirió desafiante. Cosa que enfado a Sakura.
Pues yo…yo…- Tomoyo no sabia que decir, ciertamente tenia los poderes pero no tenia el conocimiento y Sakura simplemente no le diría como hacerlo ya que parecía ser que el hechizo era algo arriesgado y obviamente le negaría la información.
Ella…no puede…no sabe… y no es algo tan sencillo como usted cree Nao-san, como ya les dije antes. – volteo la castaña para que Nao viera la sinceridad en sus ojos. - esto requiere un gran sacrificio, un pago exageradamente grande que usted no esta pagando, sino yo. – ante aquello Nao recordó las palabras que la líder de cabellera castaña había pronunciado la noche anterior.
"Les aseguro que el pago que todos ustedes me darán a cambio de cumplir su deseo no es ni una milésima parte de lo que debería ser, el precio real lo pagare yo, fue lo que ella nos dijo ayer" .- la pelirroja cambio su semblante y sonrió complacida, no podía ponerse remilgosa, la castaña le estaba dando un grandioso camino de vida y de pilón estaba regresándole la salud a su progenitora, solo una pregunta la mantenía inquieta, así que le informo a la castaña sobre su inquietud. – ¿Algún día la volveré a ver?. – la pregunta desconcertó a la castaña.
Por supuesto, no soy una mal nacida que le prohibirá a una hija ver a su madre. – dijo de inmediato algo extrañada por la pregunta de Nao.
"Sakura se esta propasando con todo esto, retendrá mas de cuarenta almas en esta dimensión y aparte de ello quiere abrir un portal dimensional entre Fuka y la ciudad Yunokichi, además esta el hecho de que se armara todo un caos por la desaparición de esas personas en sus respectivas dimensiones, no hay forma de que Sakura haga todo eso, no importa que posea todo ese poder, simplemente es imposible que lo logre sin morir en el intento, ¿Me pregunto si estará bien dejarla sola con esto?" – estos fueron los pensamientos de Tomoyo antes de notar que la joven pelirroja ya no se encontraba en ese lugar.
Tomoyo, en cuanto las chicas me entreguen los documentos ¿Podrías llevarlas a recorrer la ciudad? , yo llevare a Nao-san con su madre y veré como están las niñas. – la amatista solo asintió.
Sakura ¿Cómo aras el deseo de todas estas personas realidad?, el que seas la hija de dos dioses no implica que tengas el poder de hacer todo aquello sin perder la vida. – inquirió preocupada la amatista mientras abrazaba a su esposa.
??????? . – Sakura no comprendía el porque de semejante afirmación, después de lo ocurrido al noche anterior estaba claro que ellas dos ya eran inmortales. - ¿De que hablas mi amor? . – ambas se sonrojaron por las ultimas palabras. – después de lo de anoche nada nos puede matar, ya somos inmortales. – se sonrojo de solo recordar su apasionada noche de amor desbocado. Ante el comentario el segundo pilar se enrojeció tanto como su amada esposa.
El asunto quedo en el aire, no importaba cuan maduras fueran, aun era n unas adolecentes de catorce años que se avergonzaban frente a los recuerdos de la noche anterior, ciertamente el que Sakura inconscientemente se hubiera colocado unos años de mas ayudo en sobremanera, además de que ella misma había hecho lo mismo con su esposa pero esta vez con toda la intención para que ambas estuvieran parejas en ese sentido. Una cosa era tener la intención de hacerlas y otra muy diferente realizarlas. Aun no eran lo suficientemente maduras como para llevar una vida sexual constante por lo que esa seria su primera y ultima vez durante un tiempo indefinido.
Mientras la pareja numero uno de las hechiceras Yunokichi se acaramelaban en el despacho, Nao fue donde las demás chicas en la gran sala para llenar sus documentos. En cuanto las chicas de Fuka vieron a la pelirroja envuelta en un mar de lágrimas corrieron a verla para tratar de ayudarle. Pero ella solo les dijo que "Esa chica, Sakura-san, es un ángel, me ha dicho que mi madre despertara hoy mismo y que podre ir a verla cuando yo quiera". Todos sus colegas de Fuka se sorprendieron al ver la sincera sonrisa de la joven Yuuki, cierta morena de ojos jade y cabello azulado sonrió ante la noticia de que aquella chica por fin había tenido su final feliz, uno que merecía desde que el carnaval de las Hime´s había terminado, al parecer solo Nao era la única que faltaba y eso la mantenía inquieta, pero ahora todo estaba bien, todos tenían un buen final para su vida de Fuka y eso le alegraba en sobremanera, después de todo ellas eran muy parecidas.
Ahora era el turno de Astraea Hill; desde el momento en que Sakura le anuncio que tenia algo que revelarle de su pasado, la joven Ex–Etoile entro en pánico, la ultima vez que había hablado con la castaña Kinomoto a solas el primer pilar le comento que pronto le daría a conocer algo importante sobre su antiguo amor; la pequeña Kaori; todas las chicas de los diferentes dormitorios del Ichigo-sha trataban de animarla, y su novia estaba aun mas inquieta al ver como su chica se colapsaba del nerviosismo, cuando vieron entrar a Yuuki Nao a la estancia todas vieron como el rostro de la joven Hanazono palideció casi al punto de creer que en cualquier la chica caería la suelo desmayada. Casi mecánicamente la mujer de larga cabellera grisácea salió disparada hacia el despacho ante la mirada atonía de todos los presentes.
Cinco minutos después de que Nao se hubiese retirado la hermosa Shizuma pidió permiso para entrar en el despacho. Al recibir la respuesta que esperaba entro al lugar muy nerviosa, cosa que las esposas notaron.
Siéntate Shizuma-san, Tomoyo mi amor ve por un vaso de agua fría por favor. – ambas chicas se veían claramente alarmadas por le estado de la peli-gris. – Tranquila, todo esta bien, creí que no te pondría tan mal el que por fin te lo dijera, es por eso que te di tiempo para que lo asimilaras un poco, pero creo que no fue el suficiente, además sino lo hago ahora no lo are en mucho tiempo, así que por favor cálmate. – Tomoyo regreso con el vaso de agua y se lo dio a la peli-gris quien lo bebió de un solo trago.
So…solo…dímelo como es…sin rodeos.- Sakura dudo un momento y miro a su esposa como pidiendo consejo sobre esta situación, después de todo era algo muy delicado y no sabía si era del todo correcto decirlo tal cual era. Ambas asintieron, como si hubiesen llegado a una conclusión sin haber pronunciado una sola palabra.
Bien, lo are lo mas sencillo posible. – afirmo Sakura. – La pequeña Kaori, tu primera novia…era…originalmente…una Goldsmith. – tal y como había pedido la peli-gris, Sakura le dejo caer la información sin rodeos, a sabiendas de que la joven princesa de la luna conocía de la existencia de la familia de los Bastardos Malditos.
Pe…pero…ella… - fue interrumpida por Tomoyo.
Ella de verdad te amaba Shizuma-san, ella dio su vida por ti, le dio la espalda a su clan por protegerte incluso antes de conocerte personalmente, ella tomo tu lugar. – le dijo Tomoyo mientras la miraba fijamente con algo de dolor en sus ojos al ver en el rostro de la joven un profundo dolor e incertidumbre.
Toma. – la castaña le cedió unos documentos a la chica, en ellos se relataba la verdadera razón de la muerte de Kaori, esos reportes que la castaña le cedía a la peli-gris habían sido escritos por el anterior primer pilar, su hermana Asakura Kinesuki. – Mi hermana dejo esos reportes para ti, al parecer sabia que yo los encontraría, léelos, has con ellos lo que quieras, guárdalos, tíralos, quémalos, son tuyos, son la historia detrás de lo que era esa chica que fue tu primer amor. – Sakura se dirigió a la puerta y le indico a su esposa que la acompañara, antes de salir la castaña dio unas últimas palabras a la heredera Hanazono. – Y Shizuma-san, no las compares, ellas son una sola, recuérdalo, de no hacerlo también la perderás a ella.
Tras haber dicho esto la castaña tanto como la amatista salieron del despacho para encontrarse con toda la multitud de personas listas para entregarles los documentos completamente llenos. Habían recogido mas de la mitad de los documentos cuando la puerta de la entrada principal se abrió dejando pasar a dos de los antiguos pilares, la castaña en cuanto las vio corrió hacia ellas muy enojada, al parecer aun no había olvidado el hecho de que aquellas mujeres le habían dejado una gran responsabilidad en sus manos a sabiendas de que de por si ella estaba saturada de actividades. Los antiguos pilarse estaban mas que distraídas por lo que al parecer ni sintieron en que momento la menor de los Kinesuki las había encerrado en una burbuja y les impedía rotundamente moverse ni un solo centímetro.
Ara ara ara miren que tenemos aquí. - imito el acento de las chicas de ojos rubí, cosa que captaron las chicas de Fuka. Los presentes residentes de Fuka se sorprendieron un poco al ver a esas mujeres pero dado que las chicas ya les habían comentado algo la impresión no fue tan grande. - nada mas ni nada menos que las malas tías. – ante esto ultimo no hubo necesidad de explicaciones para las jóvenes herederas provenientes de Fuka. - las que aprisionaban a diez pobres bebitas y que por si fuera poco también eran sus sobrinas, me pregunto…¿Qué es lo que les aran Fujino y Kuga de saber lo que les hacían a sus hijas?. – inquirió con un tono perverso en su voz.
Sa…Sakura-chan, cuanto tiempo. – murmuro apenas audible Saeko pues el miedo latente se vea en su rostro.
Ara ara tranquila Sakura-chan, recuerda que esas niñas no son normales, poseen nuestro nivel en magia. – trato de relajar la situación pero su rostro se lleno de pánico al ver como su hermana de línea de vida se acercaba hacia ella con una katana de al parecer un excelente filo. Y ni que decir de la joven Kuga, quien al igual que su novia traía consigo una cara de psicópata desquiciada, dando a entender que las pequeñas ya habían captado el como sus hermanas habían tratado a sus hijas, en sus manos llevaba aquellas armas especiales (y que ya sabia manejar perfectamente) que su amada hermana de línea de vida le había regalado junto con la moto Yunokichi.
Tranquila Nat-chan, las niñas son realmente hiperactivas y nos era muy difícil mantenerlas quietas. – Natsuki no hacia caso, parecía posesa por la ira y Shizuru estaba peor, ante la mirada de las jóvenes todo mundo se intimido a excepción de Sakura y Tomoyo, quienes poseían un nivel mas desenfrenado con respecto a ese estado emocional.
Vamos Shizuru-chan, no me digas que el primer día no quedaste tan cansada que incluso llegaste a pensar que no podrías con ellas. – trato de defenderse Kiyohime y logro que la castaña Fujino detuviera su andar.
Pufff eso es decir muy poco, pero yo soy su madre por lo cual las niñas me obedecen sin respingar, y también le hacen caso a Natsuki, supongo que ustedes no tienen tanta autoridad sobre ellas porque solo son sus tías, yo se los pasare por alto y supongo que Nat-chan también. – la chica Kuga asintió guardando quien sabe donde sus armas.
Mis hijas son mis hijas, no importa lo hiperactivas que sean siguen siendo mis hijas y así las amo. – dijo Natsuki fuerte y claro con un leve sonrojo en su rostro, de repente algo vino a su mente, su promesa, debía ir a comprar el anillo inmediatamente, Saeko noto que algo le sucedía a su hermana y telepáticamente le pregunto.
**¿Que sucede?** - miro detenidamente a su hermana.
** Tengo que ir por el anillo de compromiso para Shizuru, anoche ella y yo…nos…nos com…comprometimos. ** . – aparto su rostro de la mirada burlona de su hermana.
** Acércate, yo tengo el anillo, los mandamos ha hacer específicamente para ustedes, pero no creímos que los necesitarían ahora, pensábamos dárselos a Tomoyo para que ella se los diera en el momento precisó, justo como kaón y Hime-Miko hicieron con los anillos de Chikane y Himeko**
Natsuki se acerco a su hermana y pidió a Sakura que liberara a las chicas, esta obedeció gentilmente, ella sabia lo que iba a suceder y quería la mejor vista, mientras las lobas conversaban Sakura se acerco a Shizuru y le murmuro "ustedes si que no dejan de sorprenderme" y se posiciono detrás de su esposa y la abrazo tiernamente.
¿Lo harás ahorita?. –pregunto una muy impresionada Saeko, no creía que esa chica fuera su hermana, ya que el antiguo pilar nunca podría llegar a tener el valor suficiente como para hacer lo que Natsuki aria en esos momentos.
Te dije que a pesar de que somos hermanas yo soy muy diferente a ti, yo la amo y estoy dispuesta a ridiculizarme unos minutos solo para verla sonreír sinceramente, aunque creo que con lo que are la veré todo el día feliz, para mi ella es mas importante que mi fatídico orgullo, por ella yo cambiare, quizá solo lo suficiente para que nunca le quede duda de que la amo. – sonrió sinceramente tomando la cajita en sus manos. – no se como sea tu chica, pero mi novia necesita algo mas que palabras para entender que de verdad la amo, ella hace miles de cosas para hacerme ver lo mucho que me quiere, yo quiero hacer al menos un poquito de todo aquello. – en los ojos de Natsuki podía verse un hermoso brillo, reflejo innato del enorme amor que profesaría en solo unos cuantos segundos; Saeko estaba petrificada, su hermanita era mucho mas madura que ella y sin duda la muchacha estaba cien por ciento segura de lo que hacia.
Kiyohime noto la turbación en el rostro de Saeko y fue a ver lo que le sucedía pero no obtuvo respuesta alguna mas que un apasionado beso, uno que sorprendió a medio mundo, cuando el beso ceso la chica le indico a su amada castaña, quien por cierto estaba sonrojada a mas no poder, que viera la siguiente escena y esta solo obedeció.
Natsuki estaba nerviosa, más de lo que aparentaba, sabia que la castaña Fujino no la rechazaría pero el hecho de que hubiera tanta gente ahí la aterraba, ¿Debía hacerlo precisamente ahora y en ese lugar? Se debatía mentalmente la lobita, acomplejándose a si misma, dudando de que fuese el momento idóneo, pero al ver a su amada esperándole a unos cuantos pasos, sonriéndole inocentemente, Shizuru ni se imaginaba lo que vendría, no esperaba que Natsuki consiguiera un anillo tan rápido, así que su inocencia era verdadera, (si, aunque lo duden ¬¬ ), ignorante ante el hecho de que su chica ya había conseguido el anillo y que ahora estaba a unos segundos de confesársele frente a todos los presentes.
Shizuru no sabia el porque, pero de repente su corazón comenzó a precipitarse, casi intuyendo algo que estaba por pasar, algo que le cambiaria la vida. Cuando vio a su amada justo enfrente de ella, con esos hermosos ojos color jade mirarle con ese brillo extraño que le transmitía tanto amor se sintió morir, por poco y le da un paro cardiaco al ver como su amada novia se hincaba frente a ella mientras una sonrisa sumamente encantadora se dibujaba en los labios de su lobita.
Shizuru, el decirte te amo no es solo una palabra que utilizo para apaciguar tu frágil corazón, no soy una chica de palabras, sino de acciones y muy bien lo sabes, quizá mi timidez me impedía muchas cosas en el pasado que teníamos en Fuka, la Natsuki que conocías murió en el momento en que su child adquirió aquel tamaño del que solo tu fuiste testigo, aquel child que sin querer me estaba mostrando todo lo que sentía por ti, pero de esa Natsuki, nació esta; gracias a todo este tiempo me he dado cuenta de que para mi las palabras "Te amo" son solo eso, pero que para ti significan todo, pero…Shizuru, mi Shizuru…tu eres mi todo, tu eres mi vida, mi amor, mi todo, mi mundo, mi sol, mis estrellas, mi universo; mi Shizuru, sin ti no yo no soy nada, por que al decirte te amo no solo lo hago para mantenerte feliz, sino que lo digo desde lo mas profundo de mi corazón, el cual ya te pertenece Shizuru, es por ello que te pido, aquí, ahora, frente a mas de cuarenta personas que me hagas el honor de elegirme, déjame quererte, amarte, tenerte siempre cerca de mi…Shizuru… ¿Te casarías conmigo?. – dijo al fin mostrándole el contenido de la cajita de terciopelo negra, dentro de ella se encontraba el mas grande diamante que la chica Kuga había visto, por lo cual quedo impactada, pero solo basto un segundo para que regresara a su principal fuente de atención.
Natsuki estaba temblando, conocía la respuesta que su amada le daría, pero lo que la ponía nerviosa era el hecho de que todos estaban observando le escena con ojitos de borreguito tierno a medio morir. Shizuru entro en estado de shock al momento que escucho esas ultimas palabras, ciertamente tenia la respuesta pero por alguna razón su cuerpo no le respondía en absoluto. Sakura noto eso y sutilmente mando una onda de choque mental para que la castaña reaccionara antes de que la loba de cobalto se desesperara. Cuando la chica por fin reacciono solo atino a abalanzarse sobre la lobita y besarla apasionadamente mientras lagrimas de felicidad comenzaban a salir de su rostro. Obviamente eso era un si muy bien recalcado para la peli-azul.
Ante la escena todas las parejitas se mostraron enternecidas; la amatista notaba cierto parecido entre las palabras de Natsuki y las que su amada esposa le había dicho una vez en el pasado, obviamente Sakura se dio cuanta de que la habían atrapado y le sonrió dándole a entender que después hablarían de eso.
Cuando todo aquel alboroto se termino, por fin los antiguos pilares prosiguieron con lo que originalmente tenían que hacer. Como los anillos ya estaban colocados no habría necesidad de realizar el mismo proceso que kaón y Hime-Miko, esta vez, gracias a que las chicas ya habían decidido casarse solo tenían que verter su sangre sobre los diamantes antes de que la luz de su magia se adentrara en el cuerpo de las herederas. Y así lo hicieron, liberaron su poder mágico en una sola oleada de expansión, canalizando cada partícula de sus poderes sobre sus hermanas, estas no movían ni un solo musculo y no es por que no quisieran sino por que no podían, algo les impedía rotundamente moverse y les dificultaba en sobremanera el respirar tranquilamente. Cuando la magia de los dos antiguos pilares cubrió los cuerpos de las dos hermanas menores, las mayores cortaron su dedo pulgar y vertieron unas cuantas gotas de sangre sobre las piedras de los anillos de compromiso, inmediatamente después de eso los luceros de luz fueron desapareciendo sobre la piel de las herederas; antes de caer desmalladas lograron sentir como un ligero ardor surgía justamente donde ambas tenían su marca de nacimiento. Poco después no sintieron nada puesto que ya se encontraban inconscientes.
Las chicas no tardaron ni un minuto en reaccionar, tiempo suficiente como para que los antiguos pilares desaparecieran sin dejar rastro alguno, todo por aquello de que la hermanita gemela de la castaña Kinesuki aun parecía estar algo enojada con ellas por lo que ellas y sus demás hermanas habían hecho, así que, aprovecharon que todas estaban lo suficientemente distraídas como para percatarse de su escape. Cuando Sakura noto que sus victimas habían escapado se enojo consigo misma, pero no tardo en ser tranquilizada por su esposa, después de todo aun tenía dos oportunidades más para atrapar a unas cuantas "malas tías".
Mientras esto sucedía, en el despacho se encontraba una Shizuma muy consternada, abnegada a leer aquellos documentos que le relatarían la verdad sobre la muerte de su primera novia. La duda la comía por dentro, lo único que sabía era el hecho de que parte del alma de su primer amor fue clonada del alma original de su amada Nagisa, esa era la única información que tenia. Después de todas las veces que tubo tiempo de hacer sus conjeturas logro comprender que eso era real, la primera vez que las vio a ambas sintió como su corazón le indicaba que esas chicas eran especiales, y no se equivoco, aunque su amada Kaori no fuese mas que un alma clonada estaba segura de lo que alguna vez sintió por ella, y ahora que estaba con Nagisa podía sentir como su corazón latía mas intensamente que cuando estaba con Kaori. Se dio una abofeteada mental puesto que ya las estaba comparando, lo primero que no debía hacer.
– Estoy siendo una idiota. - Se dijo a si misma. – "No me importa que Kaori fuese clonada del alma de Nagisa; tener a mi pequeña princesa conmigo es como tenerlas a ambas, Kaori, mi amada Kaori, solo leeré esos documentos para ver la razón de tu muerte, prometo no compararte mas con mi Nagisa, tu recuerdo siempre estará presente"- pensó la mujer de cabellera grisácea antes de tomar los documentos y empezar a leerlos.
Nombre: Kinesuki "Primer pilar"
Misión: Viaje entre dimensiones
Reporte # 107
Día ochenta y cinco: Durante todo este tiempo aun no he encontrado a la heredera de Aoi, afortunadamente pude localizar a la heredera de Shizu hace un par de días, pero el hecho de no encontrar a su amor predestinado me esta impacientando; a pesar de que solo llevo aquí unos cuantos días puedo notar como el ambiente gira entorno a alguno de los bastardos, su poder intenta corromper el mío y en innumerables ocasiones me he topado con miembros de la familia Goldsmith, quienes obviamente reconocieron le hecho de que no pertenecía a esta dimensión, pero extrañamente no reaccionaron como yo lo esperaba. Tendré que tener mas cuidado a partir de ahora.
Reporte # 255
Día noventa: esto es más grave de lo que pensé, aun no logro encontrarla y comienzo a creer que los Goldsmith tienen algo que ver en el asunto. He ido a ver a Lilith para averiguar algo, como de costumbre no resolvió nada. Fui con Hatsumi y Hatsuki, ellas quedaron de mandarme a llamar si lograban localizar a la pequeña. No hubo inconvenientes estos días, por lo cual he llegado a creer que la tormenta esta cerca.
Reporte # 297
Día noventa y ocho: Por fin fui atacada por los Goldsmith, una legión de sus mejores hechiceros trataron de acorralarme, pero los derrote a todos, uno de ellos quedo con vida y logre sacarle información; al perecer ellos tenían a la niña que yo estaba buscando, o al menos eso dijo el. En la tarde de ese mismo día las guardianas de la biblioteca dimensional (Lilith, Hatsumi y Hatsuki) aparecieron inesperadamente con el libro de una línea de vida, el de la pequeña Nagisa. (Libro donde se relata la vida completa de un ser humano).Archivo confidencial adjunto, véase el reporte # 385.
La peli-gris dejo los documentos que estaba leyendo y comenzó a buscar de entre todos el archivo confidencial, no tardo mucho en localizarlo. La información que hasta el momento había adquirido no le revelaba casi nada, pero estaba segura de que el siguiente documento traería más información que los anteriores.
Archivo confidencial # 385
Tras la visita de las guardianas de la biblioteca conseguí dar con el paradero de la niña, para mi sorpresa lo que el subordinado de los Goldsmith me había revelado era verdad, ellos tenían a la pequeña heredera y no solo eso, al parecer había formulado un estratégico plan para romper ese amor predestinado, bajo esa situación me sentía en apuros. Leí el libro de vida de Nagisa, no tenia otra opción, era la única forma de saber si algo había cambiado en su futuro, para mi sorpresa así fue. Para cuando llegue a la mitad del libro, justo un año antes de que las herederas se encontraran algo irrumpió en la historia dejándolo todo en blanco, lo único qua aparecía era la imagen de una chica cuya existencia no tenia cabida en mi banco de datos, una jovencita encantadora que aparentemente me recordaba a las hermanas Aoi. Completamente perturbada por lo que mi desbocada imaginación me estaba mostrando decidí dejar de hacer conjeturas e ir personalmente a averiguar las cosas al único lugar que me podría dar respuestas sin irrumpir en la mansión Goldsmith. Durante horas busque en los millones de libros de vida que existían en la biblioteca la imagen de esa chica (ni un alma existe si su libro de vida no esta en esa biblioteca), ciertamente me sorprendí cuando lo encontré, el nombre de la chica era "Kaori Goldsmith". Su vida era todo un enigma, no tenia padres, carecía de familiar alguno, incluso aquellos que eran su supuesta familia no eran parientes suyos, no había lazos de sangre. Llegue a la mitad del libro y me quede atónita, de ahí en adelante se relataba la vida que debía estar escrita en el libro de Nagisa, inclusive la parte donde ambas tomarían el trono como pilares. No lo podía permitir. Analizando la situación como la tenia en esos momentos lo único que logre conseguir fue un vago pero efectivo plan de ataque, una infiltración. Las guardianas de la biblioteca se ofrecieron voluntariamente a prestar su apoyo. Después de todo los Goldsmith habían insultado su orgullo al lograr crear esa vida y haberla infiltrado en su territorio sin que ella se hubiese dado cuenta. Nos tomo mas de dos meses averiguar las cosas a fondo. Los Goldsmith aparentemente lograron clonar el alma de Nagisa y moldearla con forme a sus expectativas lo requerían, pero obviamente no consiguieron perturbarla completamente. De ese "experimento" como ellos lo llamaban, salió la existencia cuyo nombre reconocí como Kaori, el único error de los Goldsmith fue tratar a ambas niñas como ratas de laboratorio, de no haberlo hecho yo no habría destruido su mansión al momento de sacar a las niñas de ese lugar. Descubrimos que durante el nacimiento de la heredera la separaron de sus padres y ese mismo día clonaron el alma para darle existencia a la que denominaron "La heredera bastarda".
La infiltración fue exitosa, encontramos a las niñas y las sacamos de ahí. Después de analizarlo minuciosamente decidimos que lo más conveniente era regresar a la bebita Nagisa con su familia mientras que nosotras llevaríamos a la bebita Kaori donde el tiempo no existía y educarla conforme nuestro juicio nos lo permitiera.
Durante el desarrollo de la niña nos fuimos dando cuenta de que efectivamente su alma y la de Nagisa eran idénticas, pero el tiempo estaba pasando y pronto solo una de ellas ocuparía el trono, desafortunadamente no podíamos permitir que fuese Kaori. Esperamos a que tuviera una edad adecuada para presentarle la realidad; a decir verdad lo tomo muy bien. Le mostramos las miles de posibilidades que podrían haber sucedido, pero ella tenía sus propios planes, la magia estaba en su sangre, no lo podíamos negar, era muy ingeniosa y astuta. Al presentarnos sus ideas nos dejo impactadas, no podíamos llegar a entender como es que en solo unos minuto había fraguado semejantes ideas. Después nos lo dijo. Ella todo ese tiempo había leído las vidas de Nagisa y Shizuma, y, tal como lo había predicho, la chica se había enamorado de Shizuma.
No lo pudimos evitar, estaba en su sangre el que lo hiciera, era como una melliza de la heredera Nagisa. Su plan era un completo lio y sumamente triste para ella, pude identificar en sus ojos un amor puro hacia lo que estaba haciendo, estaba decidida a velar por la felicidad de ese amor predestinado. Lo único que nos pidió era que la dejáramos estar un tiempo con la peli-gris, tras su mirada no pudimos negárselo. Pero todo tenía su precio y este caso no fue la excepción. Rebobinamos el tiempo y la infiltramos con una familia decente, el precio a pagar por su deseo fue su salud y su vida en cierto tiempo especifico, un tiempo antes de que Nagisa ingresara en Astraea. De ahí su alma regresaría a formar parte de la verdadera heredera, dejando su vida mas que en el puro recuerdo de algunas cuantas personas, incluyendo en las memorias de la que fue su único amor, Shizuma Hanazono. Ella nunca olvido su procedencia, traiciono a la única familia que supuestamente tenia y en el proceso consiguió cumplir su sueño y conocer lo que era una familia de verdad.
De ahí el resto es como debió ser desde un principio.
Leer reporte # 38 500 escrito por Hatsuki.
Tras leer lo escrito por el antiguo primer pilar Shizuma rompió en llanto, conocer la realidad de lo que fue la vida de su primer amor le era muy difícil de asimilar, sobre todo después de ver lo que esa chica había hecho, sacrificar su propia existencia por su felicidad, le partía el alma darse cuenta del terrible sacrificio que la chica había cometido solo por ellas. Apenas podía mantenerse firme, le faltaba poco par tirarse al suelo alfombrado y llorar todo el día, pero eso seria una completa falta de respeto para la memoria de su primer amor. Con las pocas fuerzas que tenía logro leer el último documento que tenia en sus manos.
Hatsuki "Tercera guardiana"
Reporte # 38 500
Tras una larga y extenuante investigación logramos regresarle -en cierta forma- la vida a Kaori, pero desafortunadamente, por lo que fue su deseo, nos fue imposible regresarle la vida que ella poseía antes de cumplir su aspiración, solo logramos retener el alma que ella misma forjo viviendo alado de su familia. Kinesuki-sama la adopto como un alma mas en sus universos y forjo su propia línea de vida, una como todas las demás. Hatsumi y yo fuimos encomendadas a escribir lo que seria su libro de vida, tratamos de formarle un final feliz.
Se que estarás leyendo esto Shizuma, ella no sabe quien eres, nuca exististe en su vida y nuca te conoció. Logramos regresarle su salud y para cuando leas esto ella debe de estar infiltrada en la organización Yunokichi, pero si mis cálculos son correctos ella debe tener cerca de cincuenta años. Es tu decisión verla o no.
Esta nueva información logro levantarle el animo, después de todo su primer amor si tubo su propio final feliz, le sorprendía el hecho de que aquella mujer que había escrito aquel ese ultimo reporte supiera que ella lo leería en algún momento en la vida, pero eso estaba de mas, mientras levantaba todo el tiradero de papeles que ella misma había formado su mente trabajaba a mil por hora. Tenia unas ganas terribles de ir a buscar a la mujer en la que se habría convertido su adorada Kaori, pero si lo hacia su corazón muy seguramente no lo soportaría, además lastimaría a Nagisa en el proceso y eso era exactamente lo que quería evitar, además del hecho de que la chica no la recordaba. Una y otra vez en su mente recapitulaba cada aspecto posible de la vida que estaba forjando, amaba a Kaori, pero su amor por Nagisa era indiscutible, pese de haber descubierto lo que la chica había realizado por ambas ella solo amaba profundamente a Nagisa y no podía traicionarla. Tomo cada reporte entre sus manos y salió de la habitación con una enorme sonrisa en sus labios y un brillo inexplicable en los ojos.
Para ese entonces los documentos de transferencia ya habían sido entregados y las chicas solo la estaban esperando a ella. Cuando sus compañeras la vieron notaron el terrible cambio que había sufrido en solo unos minutos. Su novia se le acerco casi corriendo para ver que es lo que le había pasado a su chica, como respuesta, lo único que recibió fue un abrazo posesivamente amoroso por parte de la peli-gris. Momentos después le entrego los reportes a su joven líder, quien complacida con la decisión de Shizuma incinero en un segundo aquellos documentos a la vista de toda una multitud completamente desconcertada.
Todo siguió su curso. Sakura entrego las tarjetas de crédito a cada visitante para que compraran lo que les placiera y se retiro a firmar los documentos. Como ya estaba planeado, Tomoyo llevo a toda esa multitud de jóvenes a un mini-tur por toda la ciudad. Sakura se quedo en la mansión firmando documentos y Nao le hacia compañía. Para le pelirroja era casi imposible mantenerse callada, por lo que no tardo mas de cinco minutos en gritar frustrada de la desesperación, Sakura dejo de escribir un segundo y puso atención a su acompañante.
Dios, como puede una persona no decir nada en tanto tiempo. – murmuro claramente malhumorada.
Pero Nao-san, solo han pasado ni cinco minutos. – sonrió divertida. – solo deme otro cinco minutos e iremos a ver a su madre, no se desespere. – finalizo mientras comenzaba a escribir nuevamente.
Lo…lo siento Sakura-san. – dijo con un claro sonrojo en las mejillas. Después de unos minutos pregunto algo de manera inesperada a la joven castaña que obviamente la sorprendió. – Sakura-san, ¿usted de verdad ama a su esposa?. – pregunto como si nada, dejando perpleja a su joven acompañante, la castaña dejo de escribir un segundo y la miro fijamente.
¿Acaso no es evidente?. – dijo muy segura de si misma.
Si, lo es. Es solo que el amor entre chicas…no se…supongo que es algo complicado. – la chica estaba inquieta, no paraba jugar con sus dedos.
Depende de que forma usted lo vea. – dejo la pluma en el escritorio y presto toda su atención en la joven. – si se refiere a lo complicado que es darse cuenta de los sentimientos, a mi no me tomo mas que un par de minutos comprenderlo, pero mi caso es diferente, Tomoyo y yo somos una pareja predestinada, es por ello que desde siempre un sentimiento nos unía, es igual en el caso de las demás herederas. – Sakura estaba algo extrañada por la actitud de la chica.
No…no es eso…si no que…no se. – termino confundiendo aun mas a la pobre castaña.
No le entiendo, explíquese, si no lo hace no podre responder ante sus dudas. – Sakura ya estaba muy confundida, no entendía el porque de esa conversación tan extraña. - ¿Acaso se siente incomoda con las relaciones entre mujeres?. – pregunto casi automáticamente.
No…no es eso. – respondió Nao rápidamente. – Es mas, me agrada la idea, porque solo una mujer puede saber como amar a una mujer, ambas dan lo mismo en la relación, aman con locura y las posibilidades de infidelidad son casi nulas, entre ellas hay un amor tierno y puro, y que cuando es necesario puede llegar a ser casi salvaje, sin llegar a lo brutal. – La pelirroja tenia muy en claro las cosas pero no sabia como es que todo aquello se le complicaba al hablar con la castaña.
El amor entre mujeres se vuelve complicado dependiendo de la forma de pensar de las personas, si a usted le gusta una chica simplemente dígaselo y ya, mientras este dentro de esta organización nunca será juzgada por que los diez pilares mantenemos este tipo de relación y aprobamos todo lo que implica en ello. Ni una sola Yunokichi se atreverá a ver mal estas cosas porque de hacerlo estaría negando lo que es la realidad de sus líderes. – la chica aun no entendía el porque de todo aquello pero la mirada de Nao le dejaba muy en claro que algo estaba planeando en su mente.
¿Entonces solo debo decírselo sin importarme lo que digan las demás personas? . – inquirió dudosa.
Así es, sin miedo a nada, por que no tiene caso temer si de todas formas recibirá una respuesta, sea buena o mala, entre mujeres no hay rencor. – dudo un segundo. – Bueno, en algunos casos si lo hay pero depende de que tipo de chica es en la que se halla fijado, si esa chica tiene pareja olvídelo, mejor deje que las cosas fluyan, no se meta en problemas. – el semblante de Nao cambio con esas ultimas palabras, pero ya nada podía perder, se arriesgaría pese a lo que el futuro le trajera.
Entonces… - se acerco a la chica castaña con una mirada que provocaba intimidación, tal mirada provoco un terrible escalofrío en la castaña, ya no había duda.
Espere Nao-san, no lo haga, yo estoy casada, no tiene caso. – trago saliva con claro nerviosismo.
Solo déjeme decírselo, déjeme liberar esto que siento desde que la vi. – se acerco aun mas a la ya temblorosa castaña, casi acorralándola en el asiento de piel de ese escritorio. Como respuesta la castaña solo asintió mientras viraba su mirada hacia otro lado, evitando la de la pelirroja.
¿Esta consiente de a quien se le esta declarando?... – Nao asintió. – entonces hágalo, libérese.
Sentimientos prohibidos afloran en mi corazón, emociones desconocidas que hasta el momento no había experimentado, no puedo decir que le amo por que apenas la conozco, pero lo que si puedo decirle es que…desde el momento en que la vi mi corazón se acelero a mil por hora. Me ha hechizado y no lo he podido evitar. – le sonrio sinceramente, lo que provoco otro escalofrió en la joven castaña.
Nao-san, míreme a lo ojos. – el tono de voz de Sakura era muy serio pero tenia cierto toque dulce. La chica obedeció. – Míreme y dígame cual es la diferencia entre lo que siente por mi y lo que siente por Natsuki. – esto sorprendió a la chica pero asi lo hizo, para su sorpresa descubrió que no había diferencia, las quería a ambas. – Usted, como muchos otros, ha quedado encantada por el aura mágica que despide mi esencia, pero ha sabido reconocer sin muchos rodeos que el sentimiento es solo un cariño de amigas, compañeras, casi hermanas. No solo es con Natsuki, inténtelo con las demás chicas que fueron parte de su vida cuando lo del carnaval estaba en marcha.
Y asi lo hizo, no tardo mucho en darse cuenta de que todo aquello era verdad, esa chica a pesar de ser unos años menor que ella le había dado una gran lección sobre el sentir de un chica hacia otra, aun que debía admitir que era algo vergonzoso que una chiquilla le enseñara cosas de la vida pero eso seguramente quedaría entre ambas, de no ser asi quizá la pelirroja estaría en peligro de muerte (je je je Tomoyo esta dispuesta a todo con tal de proteger lo suyo, no quiero ni imaginar lo que ara cuando se entere de que Nao se atrevió a confesársele a su esposa). Mientras esto sucedía la susodicha sintió como una oleada de malestar pasaba rápidamente por su sistema desapareciendo en cuanto recordó la sonrisa de su esposa.
Después de unos cuantos minutos mas, ambas salieron de la residencia rumbo a la gran mansión Yunokichi. Solo basto un segundo para que ambas desaparecieran de las tierras de Tomoeda y reaparecer en las enigmáticas tierras de la ciudad escondida. Nao quedo impactada con lo que sus ojos veían en esos momentos, sin duda alguna era el lugar mas mágico que alguna vez pudo haber imaginado, su calles, sus parques, sus magníficos edificios, todo parecía sacado de un cuento de hadas (exagere un poco ja ja ja xD). Caminaban por las hermosas calles empedradas admirando cada pequeño establecimiento. Todas las personas eran muy amables y carismáticas, lo único malo que la pelirroja pudo notar era el hecho de que aquellas mujeres parecían ser mayores de los treinta años, algo que la dejo muy desconsolada, pareciera que ella no encontraría una chica adecuada y sobre todo de su edad para amar, pero obviamente paso por alto le hecho de que en esa ciudad había una institución de chicas jóvenes y de que además de ella habría nuevas integrantes en un par de días. Sakura se sentía observada, mas de lo usual, como su tuviera algo en especial que llamara la atención mas de lo normal, y es entonces cuando lo recordó, sus ojos, sus hermosos ojos color jade había perdido brillo alguno y eso era lo que inquietaba a las mujeres Yunokichi, en un solo segundo resolvió el problema, convoco una de sus cartas Sakura, "ilusión", y forjo en todas las residentes de la ciudad una clara ilusión que les impedía rotundamente ver lo que ella no quería que vieran, y eso incluía a sus familiares.
No tardaron mucho tiempo en llegar al gran hospital, un edificio impresionante de mas de diez pisos de alto, decorado tan exquisitamente con miles de figurillas y gárgolas por todos lados, con una blancura casi cegadora, y cristales polarizados que impedían ver lo que sucedía en ese lugar, si bien no era un edificio muy grande, lo que si tenia era un toque misterioso que hacia que cualquiera lo comparara con los mas antiguos y majestuosos edificios del mundo real. Al entrar al lugar medio mundo dejo de hacer lo que hacia para saludar a las recién llegadas. Un segundo después aparecieron los dos únicos hombres que trabajaban en todo el edificio. El cuarteto caminaba hacia una de las cientos de habitaciones mientras el doctor con expresión de fastidio hablaba con la joven chica líder del clan.
Sakura, no se que pretendías con hacerme trabajar toda la santa noche. – murmuro enfadado mientras miraba con expresión de cansancio a la chica.
Hermano, no seas quejumbroso, casi no trabajas, aquí no llegan muchas heridas en misión y rara vez tienes algo que hacer, es tu trabajo como medico atender a las personas enfermas, así que deja de estar de llorón y dime como esta. – dijo decidida la joven chica ignorado completamente los quejidos de su hermano mayor.
Esta bien. – miro los documentos que traía en mano . – Según mis cálculos la señora Yuuki despertara en unas cuantas horas, pero no estoy seguro, quizá sea antes. – murmuro dudoso. – su cuerpo esta en perfectas condiciones, le aplicamos todo tipo de hechizos curativos y estamos completamente seguros que despertara el día de hoy. En resumen…es como si esa mujer nunca hubiera estado en coma y ahora solo falta que despierte después de una larga siesta. – dijo muy orgulloso de si mismo.
Sabia que ustedes dos no fallarían, no por nada son los mejores médicos de toda la ciudad. – tras haber dicho esto abrió la puerta que estaba frente a ellos.
Todos entraron en la habitación. Sakura estaba contenta, ver a su hermano en esos momentos era refrescante, solo esperaba que el joven no llegara a enterarse de lo que muy pronto pasaría con ella y su alma. Pero pese a la ilusión que había creado, hubo alguien que noto el vacio en sus ojos esmeralda, y al parecer no estaba nada contento. Desde el momento en que la vio, supo que algo no andaba bien, pero prefirió mantenerse callado hasta tener un momento a solas con su ama antes de sacar conclusiones apresuradas.
Cuando la pelirroja vio a si madre postrada en la cama sin un solo aparato ayudándoles a sobrevivir se sintió aliviada, su cuerpo ya no estaba cubierto por aquel centenar de vendajes blancos que anteriormente la cubrían completamente. Sin darse cuenta, pequeñas lagrimas de felicidad escurrieron por las mejillas de Nao, se sentía en deuda con aquellas personas que había realizado semejante proeza, faltaba poco para que esa chica se arrodillara frente a la castaña y llorar de felicidad. Ante este situación los tres presentes salieron silenciosamente del lugar dejando a las mujeres Yuuki con la privacidad que requería el momento. Touya solo se despidió de su hermana y fue a los dormitorios para descansar un rato, había trabajad toda la noche y gran parte del dia anterior y estaba casi en sus ultimas, por otra parte y Yukito decidió no separarse de su ama hasta aclarar lo que en ese momento estaba presintiendo. La castaña noto la singular forma en que su amado juez la miraba y no tardo en comprender que ya estaba descubierta ante ese chico. Pero no era el momento de aclararle las cosas al peli-gris, aun tenia algo que hacer antes de confesarle a sus guardines lo que estaba planeando.
Hablaremos luego de esto, ve con Kero y espérenme, tengo un asunto que atender antes de hacer mas planes. – y desapareció en la nada.
Eso fue lo único que el dijo antes de irse del hospital. Yukito comprendió esas palabras, la chica de verdad había planeado algo terriblemente perturbador como para que el brillo de sus ojos simplemente desapareciera.
No había tiempo que perder, aun quedaban muchas cosas que hacer y tenia muy poco tiempo para dejar todo listo antes de su despedida. Por lo pronto ahora solo iria con las únicas personas en ese lugar que le debían un par de explicaciones, sus amadas hijas.
Ese dia Nadeshiko se había levantado con un terrible mal presentimiento. La noche anterior su cuerpo sucumbió ante el pánico al notar cierto dolor inexplicable en el corazón, como si algo estuviese a punto de ocurrirle a unos de sus seres queridos, pero de solo pensarlo se reprendía mentalmente ya que nada en el universo podría lastimar a sus seres queridos, pero había siete existencias que quizá si podrían hacer algo, pero era imposible que esos seres lastimaran a su familia, después de todo, esos seres eran sus únicos y verdaderos familiares, los restantes primeros pilares originales. No obstante ese malestar desapareció al momento de sentir el aura de su hija menor en las cercanías, y aunque la chica parecía tener cierta distorsión en su aura, la mujer no le tomo importancia y fue a ver a sus adoradas nietas.
Al entrar en el cuarto de juego de las niñas se enterneció en sobremanera, ahí se encontraba su esposo y su adorada prima jugando con las diez niñas. Sonomi jugaba con sus nietas mientras Fujitaka parecía muy entretenido jugando al moustro mientras perseguía a las demás niñas por todo el lugar.
No quiso interrumpir la hermosa escena, solo se dedico a observarlos mientras en su mente rememoraba el como esos dos se habían enterado de la existencia de las pequeñitas.
:::Flash Back:::
Era un hermoso da lunes por la mañana, no había ni un solo ruido que perturbara el silencio matinal de aquella enorme ciudad. Las únicas personas que no dormían era un pequeño grupito de niñas (The children), un par de mujeres (Sonomi y Nadeshiko) y un hombre (Fujitaka).
Las niñas recién y habían despertado, tan pronto como lo hicieron se dieron cuenta de que sus madres no estaban a en la ciudad. Se reunieron e inmediatamente comenzaron a planear su siguiente paso para "obligar" a los dos primeros pilares a consumar su amor. Pero su reunión fue interrumpida por la inesperada intromisión de la abuelita Kinomoto a su estancia de juego las obligo a cambiar de tema rápidamente, pero obviamente la mujer se percato de que sus nietecitas (suena raro ya que la mujer no aparenta mas de treinta años, bueno quizá no mas raro k la madre de esas niñas de tres años sea una adolecente de catorce xD) no tramaban nada relativamente agradable para sus oídos.
No presto mucha importancia al asunto y se dispuso a llevar a las niñas al comedor. Era muy temprano y casi nadie se había levantado, su esposo estaba arreglando unas cosas para su viaje de regreso a Egipto y tardaría un buen rato en bajar al comedor, además de que su hijo se encontraba en el hospital junto con Yukito, y el pequeño Kero daba un paseo matinal como todos los días, y cabe destacar que la empresaria Daidouji no se encontraba en la ciudad; por lo cual la mujer de larga cabellera decidió cumplirles uno de sus caprichos a las niñas, comer fuera de la habitación por esa única vez. Durante todo ese tiempo las niñas no había dado un paso fuera de la residencia o de la habitación sin que la líder del clan las encubriera, todo por el hecho de que algunas personas de la familia aun no se habían enterado de la existencia de las niñas, mas específicamente, Touya, Sonomi y Fujitaka, estas eran las únicas personas de la familia (sin incluir a las guardianes de las cartas Sakura, quienes también ni por enterados estaban de la existencia de las niñas) que desconocían la presencia de las ultimas herederas del trono Yunokichi.
Todas las bebitas se encontraban desayunando alegremente en compañía de la joven abuela cuando la pequeña Yuuki se levanto de su asiento seguida por su hermana Atenea, la mujer se quedo en silencio esperando a que las niñas dijeran algo pero estas solo miraban la entrada al comedor con una expresión indescifrable, pero que claramente denotaba algo de curiosidad y emoción.
Ese dia era el comienzo de unas breves vacaciones que la mujer había planeado, todo para pasar mas tiempo con su única hija y con su adorada famila. Llego muy temprano por la mañana (por no decir madrugada). Su regreso fue tranquilo, pero a pesar de eso no pudo llegar directamente con us familia por atender a las ancianas del consejo, quienes al igual que a su amada hija y cuñada, las mujeres la atosigaban con tal de obtener información sobre el progreso de la empresa, información que solo ella les podría dar. (Desde la toma del liderato de Sakura y Tomoyo, Sonomi fue nombrada directora general de las firmas multimillonarias con las compañías aliadas de la organización Yunokichi y como una retribución a su esfuerzo la compañía Daidouji fue incluida en dichas firmas, algo que no se había aceptado antes por seguridad de las herederas). Para cuando las mujeres la había dejado tranquila ya era demasiado tarde, las herederas y los dos pilares principales ya había partido hacia Tomoeda sin que ella se hubiera enterado siquiera de este suceso. Llego a la mansión y lo primero que hizo fue mandar a su escolta a descansar después de una larga jornada de trabajo, quien diría que durante todo ese tiempo habría sido amenazada mas de cincuenta veces en un dia por las compañías empresariales de los Goldsmith, quienes por medio de la violencia querían que la mujer aceptara un convenio con ellos para asi lograr infiltrarse en la organización, cosa que no lograron al tener que enfrentarse a un selecto equipo elite de Yunokichi´s muy bien preparadas para la ocasión. El selecto equipo conformado por mas de ocho mujeres de edad media se retiro solo cuando dejaron a la empresaria en la puerta de la gran mansión, asegurándose asi de que la mujer estaría resguardada por los impenetrables muros de aquel lugar.
Era muy temprano como para que hubiera alguien despierto a esa hora, a lo mucho los únicos despiertos seria los esposos Kinomoto y el pequeño kero quien seguramente se habría ido a dar su paseo matinal (por si se lo preguntan…el glotón come mas de diez veces de lo que comía anteriormente, por lo cual tenia que hacer algo de ejercicio para no engordar xD ). La mujer empresaria acostumbraba a tomar algo ligero a esas horas de la mañana asi que fue directo a la cocina para buscar algo de comer, no quería molestar a la servidumbre y por mas sirvientas que tuviera ella prefería hacer sus cosas sola. Mas sin embargo, un sentimiento extraño la invadió, sentía que cerca de ella se encontraba algo sumamente importante que por mucho tiempo había ignorado; la joven mujer, como si estuviera posesa por algún espíritu, camino por los pasillos dirigiéndose hacia el gran comedor. El ruido de sillas moviéndose le confirmo que había alguien en el comedor.
Lo que sucedió después fue todo un caos. En cuanto Sonomi entro a la estancia fue atacada (literalmente) por las pequeñitas que se encontraban de pie, una chiquita pelinegra y una castaña muy risueña. El grito descomunal que la mujer dio fue de tal magnitud que el único hombre en toda la mansión llego a toda prisa para ver lo que sucedía (extrañamente no tardo mas de cinco segundos en llegar). La peli-gris sintió como todo comenzaba a salirse de control, en ese lugar se estaban reuniendo las ultimas personas que faltaban por enterarse de la existencia de las niñas.
Las niñas tan pronto vieron a su otra abuelita se lanzaron sobre ella proporcionándole un gran y energético abrazo, que como consecuencia lograron que la mujer callera al suelo. Las demás niñas solo miraron la escena con una enorme sonrisa en sus rostros, nadie mas que ellas sabían lo ansiosas que se encontraban las hijas de los dos primeros pilares por conocer a sus abuelos restantes.
El darles a conocer la verdad a los abuelos no fue tan difícil como la reina del a noche lo esperaba, es mas, la gran empresaria después de saberlo se lanzo sobre las niñas que eran sus nietas proporcionándoles cosquillas a ambas, el hombre Kinomoto viendo esto fue con las demás niñas y con una enorme sonrisa de felicidad se presento frente a las chiquitas, quienes encantadas con el hombre comenzaron a jugar.
:::Fin del Flash Back:::
Tan concentrada estaba en sus recuerdos que ni siquiera se había dado cuenta en el momento en que su amada hija menor había llegado a un lado suyo y miraba la escena con una clara expresión que denotaba confusión y ternura. Ambas mujeres se miraron mutuamente antes de que cierta empresaria tomara entre su brazos a la joven castaña y le proporcionaba tal abrazo que casi podría uno jurar que la estaba asfixiando.
Pufff
Por el momento este es el fin de la primera parte. Aun me falta el encuentro con Eriol, Kaho, las niñas y con Maorí. Además del plan para las adversidades mientras este dormida Sakura…….dios me faltan un montón de cosas T-T
Por el momento es todo. Se les agrádese en sobremanera el que lean este remendó de fic patético k lo único k hace es alimentar mi fatídica imaginación jajaja
Noooooooooooooo dos capis y se termina. El próximo cap es obvio : Confesiones parte dos.
