Raro

Hola como anda?, espero que bien, puees de verdad que disculpen mi tardanza, lo que pasa es las tareas del colegio me tienen vuelta loca, y los problemas de luz en mi país no ayudan mucho que digamos.

Bueno espero que lo disfruten.


La ultima vez

Doy gracias a dios de que existe algo llamado, conciencia…

No podía creer lo que acaba de oír. Eso solo podría significar dos cosas. Una el me dejaría ir, o la segunda era que no tendría ni la menor posibilidad de salir de esta casa. Pero si la expresión de Alice no fuera de alegría como la de ahora, hubiera optado por la segunda razón sin pensarlo. Así que aun podría tener algo de fé en que todo estaría bien y vería a mis padres.

Espere que alguien me aclarara exactamente lo que acaba de decir Edward, o era el si o era el no. Aunque aun no tenía muy en claro que haría si Edward decidiera no dejarme ir. Pero todos estos pensamientos los deseche cuando escuche la voz de Edward.

-Váyanse, quiero hablar a solas con Bella- Dijo seriamente.

Escuche como Emmett lanzaba un bufido obviamente de burla.

-Sabes que aunque bajemos hasta la sala oiremos- Dijo Emmett como si Edward fue la persona mas estupida de este mundo.

-Creo que no me has entendidos bien Emmett- Dijo con la voz lo suficientemente llena de rabia, como para asustar a alguien.-Quiero que se vallan de MI casa- Dijo haciendo énfasis en "MI" casa.

-Sabes que no me iré de esta casa hasta saber cual es tu decisión- Dijo Emmett.

-¡Vamos! Emmett no te hagas el idiota, se que Alice ya te dijo- Dijo molesto.- Ya estoy lo suficientemente molesto como para que vengas con tus estupideces.

-Cálmate Edward- Dijo aun sonriente- ¿Sabias que no te ves nada bien molesto?

Justo cuando Emmett termino la oración un escalofrió recorrió toda mi espalda, había escuchado muchas veces esas frase del mismo Edward y nunca había sido en buenos momentos.

Edward solo lo miro con odio para luego dirigir su vista a mí.

-Sabes esto no ayuda mucho- Dijo destilando odio de sus ojos- Si no quieres que cambie de opinión diles que se vallan, porque serás tu la única afectada.

-Emmett…yo… por favor hagan lo que dice- Dije con mi vista fija en mis manos que jugaban nerviosas.

Escuche como Emmett daba un bufido nuevamente pero esta vez de desaprobación.

-Cálmate, todo estará bien- Dijo Alice en un susurro a Emmett, aunque tuve la leve impresión de que lo dijo lo más duro que pudo para que yo también la oyera.

Emmett fue el primero en salir seguido por Jasper y luego por Alice, que esta antes de salir se giro a Edward.

-Contrólate, no pierdas nos estribos- Dijo seriamente para luego dirigirme una sonrisa tan reconfortante que sentí que todo iba a estar bien.

Luego de unos minutos pude escuchar como los autos de todos ellos eran encendidos. Y a través de la ventana vi como salía uno por uno. Ahora estaba sola con Edward y podría pasar cualquier cosa. Me sentía terrible, el miedo en estos momentos era mi peor enemigo. El solo saber que ya no tendría aquí a Emmett para que me protegiera o a Alice para que me reconfortara me hacia estremecer. Ellos eran los únicos en este mundo que podían ayudarme y yo les había dicho que se fueran. Pero si solo de esta manera Edward me dejaría ver a mis padres, entonces correría el riesgo.

Lentamente cambie la dirección de mi vista, desde la ventana hasta Edward. Este tenía su vista fija en mí como si tratara de ver lo que yo pensaba. Cuando nuestras miradas se encontraron pasamos varios minutos así, en silencio solo unidos por nuestros ojos.

Hace tanto tiempo que no observaba a Edward así tan fijamente y en silencio, siempre estábamos peleando o haciendo otras cosas. Ante este pensamiento me sonroje cambiando el rumbo de mi vista, para que Edward no pudiera si quiera darse cuenta del color que habían tomado mis mejillas.

Necesitaba que habláramos que me explicara que pasaría ahora, si podría o no ir a ver a mis padres. Aunque sonaba tan estupido pedir permiso para ver a las personas que te dieron la vida y con las que has convivido la mayor parte de tu existencia o prácticamente toda.

Quería hablar, pedirle que me explicara pero yo no estaba dispuesta a romper el silencio que se había formado entre nosotros. Esta era la primera vez desde la noche que conocí a Edward Cullen, que no estaba gritándome o golpeándome o incluso haciéndome suya. Y se sentía realmente agradable saber que el podría ser tan calmado con feroz.

Luego de unos minutos más de silencio, la voz de Edward rompió nuestro silencio.

-Veras a tus padres- Dijo sin expresión alguna.

No sabía si gritar de alegría o llorar por la misma. Aunque en realidad no tenia ganas de hacer ninguna de las dos, simplemente fue como si me hubiera dicho algo que ya sabia, la angustia de hace unos momentos se sentía como si nunca la hubiera experimentado.

Me sentía frustrada, hace unos momentos sentía que le mundo se venia abajo y en estos momentos cuando obtenía la respuesta que quería. No sentía nada.

-Pues…Gracias- Dije confundida. No tenía la menor idea de lo que era lo más correcto de decir en una situación así.

-No me lo agradezcas mucho por que hay condiciones- Dijo sonriendo con suficiencia.

Ahora lo único que podía sentir era rabia. El no me podía poner condiciones cuando se trataba de mis propios padres. Yo tenia, o mas bien estaba en todo mi derecho de verlos cuentos yo quisiera o cuando yo quisiera.

-Co..mo… ¿Cómo que condiciones?- Dije satisfecha de que al final mis palabras habían salida con fuerza.

-Si como lo oyes- Dijo recostándose de la puerta con sus brazos en forma de jarra, mirándome fijamente como esperando alguna loca reacción.

Pero yo no estaba dispuesta a que el se saliera con la suya, por lo cual decidí comportarme lo mejor que podía para demostrarle que yo no era ninguna niña pequeña de la cual el podía disponer cuando quisiera.

-¿Así Edward?-Dije "despreocupadamente"- ¿Qué clase de condiciones?- Dije otorgándole un fugaz mirada, para luego posar mi vista en mis uñas en signo de "aburrimiento".

Por un momento que Edward actuaría de manera diferente, no como lo acababa de hacer. Había soltado una cínica carcajada rodando sus ojos. Como si todo esto lo entretejiera.

-Si no te interesa. Podemos hacer cosas mejores que perder nuestro tiempo hablando de tus padres- Dijo otorgándome una sonrisa de burla.

Por un momento me sonroje de la rabia al darme cuenta de que mis planes no habían funcionado como yo quería si no que me había salido todo mal. Y por otro lado me sonroje al pensar cuales serian las actividades que Edward tendría planeadas si decidiéramos no hablar de esto.

-Claro que me interesa- Dije tratando de alejar esos penosos pensamientos.

-Pues no parece- Dijo.

-Ya basta Edward, ¿Me dejaras ir o no?- Dije molesta por la falla de mis planes.

Escuche como este se carcajeaba nuevamente.

-Ya he dicho que si Bella- Dijo volviendo a su pose seria- Pero hay condiciones.

-¡No puedes ponerme condiciones!- Dije alzando mi voz mientras me levantaba de la cama.- ¡Son mis padres!

-Si tienes razón ellos son tus padres- Dijo- Pero tu eres mía Isabella.

Exasperada tome mi cabeza entre mis manos, volvíamos al tema de la propiedad de mi propio cuerpo. Yo era independiente no le pertenecía a nadie, solo a mi misma. Ni siquiera mis padres me podrían decir eso. Si no que venia un idiota que conocí en una estupida fiesta hace cuatro meses a hacer lo que le diera la gana con mi vida.

-¡Basta ya con eso Edward! Cuando entenderás que no es así-Dije volviendo a sentarme en la cama.

-Cuando tu entiendas que me perteneces, desde la primera ves que bailaste para mi, que te bese, que tuvimos sexo- Dijo molestándose.

Entonces solo era eso. Sexo, eso era lo único que había significado para el, yo como una idiota me había enamorado y para el solo era el sexo, lo que importaba era que yo lo satisfagera. Pero ¿Por qué? Estaba más que segura que Edward habría tenido relaciones sexuales con muchas chicas y no creía que las hubiera obligado a vivir con el como a mi.

-Bueno pues déjame decirte que yo también tuve sexo con Mike, entonces ¿a el también le pertenezco?- Dije furiosa sin medir la consecuencia de mis actos o mas bien de mis palabras.

Justo cuando termine mi oración sentí como las manos de Edward se aferraban al cuello de mi camisa, acercándome mas el.

-Tu solo me perteneces a mi Isabella Swan- Dijo destilando odio- Nunca mas vuelvas a repetir eso si no quieres arrepentirte.

-¿El que? Que tuve relaciones con el hombre que hasta el día de hoy sigue siendo mi novio- Dije igual de molesta.

Sabia que estaba jugando con fuego y no era buena idea molestar a Edward aun sabiendo que de el dependía el poder ver a mis padres o no. Pero estaba tan harta ya de que el hiciera conmigo lo que quisiera, como me tratara como le diese la gana. Yo era una persona como el y por lo mismo el no tenia ningún derecho a ponerme un titulo que era otorgado a el.

Justo en el momento exacto que ese último pensamiento llego a mi mente, las manos de Edward tomaron mi cabello jalando mi cabeza hacia atrás y pasó lo que no pensé que pasaría en un momento así. Edward empezó a besar mi cuello con rudeza.

-Esto es mió- Dijo mordiendo mi cuello. Luego de esto sus manos se encargaron de destruir prácticamente toda mi camisa.

Justo cuando estuve solo con mi brazier los labios de Edward empezaron a bajar desde mi cuello hasta el inicio de mis pechos, sentí como los labios de Edward succionaban justo donde se formaba la línea donde mis senos comenzaban.

-Todo esto me pertenece Isabella- Dijo.

No respondí, sino que deje que Edward siguiera besando, mi cuello, el inicio de mis senos, mi estomago, mi vientre mandando con cada beso una descarga eléctrica por todo mi cuerpo logrando excitarme.

Esto no debería estar pasando, tienes que ser fuerte Bella, me decía mentalmente pero era tan difícil resistirme cuando sentía como sus labios jugaban con mi piel, dejando un rastro de fuego en cada zona que era parte del juego.

Cuando sentí que sus manos se habían encargado de arrancar mi ropa intima superior. Jadee, me sentía realmente bien, las caricias de Edward nunca podrían compararse con las cualquier otro hombre.

Pero todos mis pensamientos lógicos los perdí, cuando sentí como sus labios jugaban con mis erectos pezones, haciéndome gemir de puro placer. Edward lamía, mordía, succionaba y besaba cada parte de mis senos posible, más que todo, mis pezones que en estos momentos se encontraban completamente duros.

No sabía si detenerme o seguir. Edward se había vuelto como una adicción para mi y no podía parar lo quería conmigo, todo completo. Pero decían que todo en exceso era malo, en realidad eso no importaba mucho a horita, solo quería estar con el besarlo, abrazarlo.

Poco a poco me sucumbiendo ante sus caricias, eran tan sensuales llenas de pasión, no recordaba que Edward y yo hubiéramos tenido alguno momento así en otros días. Tal vez si había pasado pero ya no lo recordaba debido al largo tiempo que había pasado desde nuestra semana juntos.

Después de unos minutos de jugar con mis pezones, Edward empezó un camino hacia mi vientre donde lentamente fue bajando la liga de mi pantalón dejándome solo con mi última pieza de ropa interior. Aunque esta no duro mucho ya que Edward, la tomo entre sus dientes bajándola hasta la altura de mis pies, donde comenzó un nuevo camino de besos, mordiendo levemente mis tobillos, para luego seguir besando mi pierna, llegando hasta la rodilla, prosiguiendo llego a las altura de mi centro, donde me tense, ya que nunca habíamos hecho algo así.

Edward al ver mi reacción empezó a besar mi vientre subiendo hasta mi cuello, donde comenzó a morderlo y cuando llego al oído. Mordió el lóbulo de mi oreja haciéndome jadear. Necesitaba mas, necesitaba liberar esta tensión que tenia.

-Solo relájate- Dijo mientras depositaba un beso en mi oído.

-Ok…ok-Dije confundida.

La pelea de hace un rato parecía tan lejana en estos momento, era como si la relación entre Edward y yo fuera excelentemente perfecta y nos lleváramos como en un cuento.

Otra vez como hace unos segundo Edward siguió con sus besos y con cada uno de ellos la descarga eléctrica por todo mi cuerpo haciéndome estremecer. Cuando llego a mi vientre sentí como su lengua trazaba lentas y suaves formas logrando que gimiera de deseo y que arqueara mi espalda. Cosa que Edward aprovecho para tomar mis caderas y colocarnos en el centro de la enorme cama.

Cuando Edward fue bajando lentamente hasta mi centro esta vez no me tense, sino que me deje llevar por la magnifica sensación que producía Edward en mi. Cuando su lengua llego al inicio de mis castaños rizos se detuvo lentamente para mirarme. Yo no sabia que trataba de decir con esa mirada por lo que lo único que hice fue asentir.

Este al ver mi aprobación, tomo mis rodillas con ambas manos abriendo completamente mis piernas. Observe como Edward recorría mi centro con la mirada y una especia de brillo destellaba en sus ojos. Poco a poco se fue acercando en un tiempo que se me hizo eterno pero no duro mucho hasta que sentí como los labios de Edward besaban mi centro y lo lamía.

Con estos empecé a gemir. Necesitaba mas, quería liberar todo lo que se estaba formando en mi estomago. Así que sin saber el porque, tome el cabello de Edward acercando mas su cabeza hacia mi sexo.

-Oh..Edward por favor-Dije. Ninguna de mis palabras tenían sentido.

-Eres mía Isabella ¿Cierto?- Menciono mientras se alejaba de mi sexo solo para verme a los ojos.

-Si, si solamente tuya- Dije sin pensarlo.

Acaba de declararme suya. No podía creerlo aunque ya lo había dicho era tan raro después de que habíamos discutido tanto por eso. Pero no pude pensar más ya que Edward detuvo sus movimientos. Haciéndome gemir de desaprobación. Aunque el se movió tan rápidamente que no supe que había hecho. Solo me di cuenta que había traído algo con el que destello contra la luz del sol.

Sin resistirlo más me levante dejando a Edward algo confundido. Como ambos estábamos de rodillas me resulto más fácil de hacer lo que tenia planeado. Empecé a desabrochar su camisa de seda negra. Dejando a la vista sus perfectos pectorales. No sabia que sucedía conmigo porque actuaba de esta manera, algo me decía que era por el deseo de tener a Edward conmigo como lo quise hace 4 meses.

Cuando su camisa termino tirada por algún lugar del cuarto Edward me tomo de la espalda recostándome nuevamente. Este empezó a besarme y a recorrer con sus manos todo mi cuerpo mientras yo hacia exactamente lo mismo. Mis manos trazaban formas en sus enormes pectorales.

Poco a poco fui deslizando mis manos hasta su vientre donde tome la liga de sus pantalones y los baje fuertemente. Con tan solo los boxers era perfectamente visible la erección de Edward pero no me atrevía a seguir quitándole la ropa. Pero no tuve que preocuparme mas por eso, ya que Edward retiro la ultima pieza de ropa que quedaba sobre el.

Edward saco lo que supuse que había garrado hace unos momentos. Era un pequeño paquete plateado. Lo reconocí solo cuando Edward saco su contenido. Un pequeño preservativo. Se lo coloco rápidamente, lo mas seguro es que se encontraba en el mismo estado que yo.

Sin esperármelo Edward tomo mis piernas colocándolas en sus hombros. Y así tan rápido como su anterior movimiento entro en mí. Primero fue lentamente luego fuimos subiendo la intensidad de nuestros movimientos mientras gemíamos sin parar.

Puras cosas sin sentidos eran las que salían de mi boca. Pero antes de que llegaras a nuestro punto máximo Edward hizo que cambiáramos de posiciones. Me sentó sobre el, haciéndome quedar como de rodillas, que mis pies pegaran contra mis muslos.

Y así empezamos nuevamente una ola de movimiento más rápidos y más frenéticos donde buscábamos ambos el placer. Con nuestros cuerpos brillantes debidos al sudor que nos envolvía desde la cabeza hasta los pies. Lograba que nuestro cuerpo se pegaran más.

Nuestros gemidos eran tan incoherentes y la vez tan llenos de sentido. Yo solo podía decir su nombre y el, el mió agregándole una sarta de palabras sin sentido.

-Edward más por favor mas- Dije sin control.

-Uh Bella, uh mmm- Decía Edward.

Pero nuevamente Edward cambio nuestras posiciones antes de que llegáramos a nuestro máximo orgasmo. Gemí de indignación, siempre hacia lo mismo. Pero no importaba si eso alargaba mas nuestro momento de placer.

Esta vez se quedo completamente acostado en la cama, mientras me colocaba sobre el tomándome por mi cintura. Mientras el tomaba su miembro y lo colocaba en mi entrada. Empezamos nuevamente pero esta vez más lento y con movimientos circulares creando más fricción y más ganas de jugar.

Después de que nuestros movimientos se intensificaron muchos mas. Yo tenía mis manos apoyada en el mojado pecho de Edward. Mientras este me tomaba mi cintura tratando de hundirme mas contra el.

-Más Edward más, mas- Dije cerrando fuertemente mis ojos.

Parecía que este había oído mis pedidos ya que se encargo que nuestros movimientos fueran tan fuertes, que el saltar de mis pechos dolía. Pero se sentía tan bien no reclame nada.

Así que para buscar una solución tome uno de mis senos con una mano mientras que con la otra aun seguía apoyada en el pecho de Edward. Pero después de unos segundos sentí como mi otro seno era tomado por la mano de Edward. Este pellizcaba mi pezón levemente.

-Ummm Edward- Dije entre gemidos.

-Bella sigue por favor, no pares- Dijo el con sus ojos fijos en mis senos.

Así seguimos por unos cortos minutos más ya que llegamos al clímax, caí rendida sobre el pecho de Edward con este aun dentro de mí. Estuvimos así por unos minutos más. Hasta que la voz de Edward rompió el silencio.

-Tenemos que arreglarnos, para ir a casa de tus padres- Dijo en un susurro.

Yo lentamente asentí. Y me levante para ir directo al baño. Dentro de este lo único que hice fue encender la llave. Me metí bajo el agua calmando mis sentidos y dejando que mi corazón se relajara un poco más, ya que este todavía palpitaba fuertemente.

Después de unos momentos de haberme enjabona, y lavado mi cabello decidí salir. Apenas me seque con la toalla, fui directamente al cuarto rosa. Donde tome unas prendas de vestir. Una falda beige y una simple camisa blanca de tiras finas.

Cuando salí de la habitación ya Edward me esperaba completamente vestido. Llevaba un simple blue jeans y una camisa blanca a juego conmigo.

Cuando empezamos a caminar en dirección a la escalera Edward tomo mi mano. Así estuvimos hasta que llegamos al auto.

Edward encendió rápidamente el motor, y salimos de su garaje. Estuvimos en silencio por varios minutos. Hasta que el decidió romper el silencio.

-Debido a lo que paso hace unos momentos había olvidado decirte esto- Dijo como si nada- Las condiciones para que veas a tus padres son simples pero son varias.

Estuve callada durante toda su oración y pensaba hacerlo durante un rato más. Había dicho que eran sencillas así que decidí oír de qué se trataba.

-¿Cuáles son tus condiciones?- Dije inexpresivamente.

-La primera es que nos iremos de la casa de tus padres cuando yo diga- Dijo.

Estuve a punto de protestar. Pero sabia que para Edward eso seria difícil porque mis padres no dejarían que nos fuéramos tan pronto.

-Ok- Dije.

-La segunda es que deberás decir si a todo lo que yo diga- Dijo nuevamente sin expresión alguna.

No respondí esperando que siguiera.

-La tercera es que si tus padres te dicen para ir o que te quedes dirás que no- Dijo.

-¿A dónde iría?- Dije confundida.

-Eso te lo explicaran ellos.- Dijo.

Estuve a punto de protestar nuevamente pero me calle al ver que Edward iba a hablar.

-Y la última es que me ayudaras a convencer a tus padres que es la mejor decisión que pueden tomar.- Dijo finalmente.

-¿De que decisión hablas?-Dije.

-Ya te dije que eso te lo explicaran ellos- Grito prácticamente.

Estuve callada durante varios minutos pensando en sus condiciones. No eran tan malas después de todo me imaginaba cosas mucho peores que esas cuatro cosas. Pero hubo algo que me dio mucha curiosidad.

-¿Qué pasaría si yo no accediera hacer todas esas cosas?- Dije fijando mi vista en el.

-Creo que no quieres saber eso. Tu simplemente has lo que te digo- Dijo virando ala derecha. Estábamos a punto de llegar a mi casa.

-Dime Edward, porque sino no haré nada de lo que me pediste- Dije. Sentí como Edward freno abruptamente.

-Pues para que lo sepas tus padres harán un viaje no querrás que le suceda algo a su avión- Dijo destilando odio por sus ojos.

Estaba completamente en shock. El no se atrevería hacer algo como eso. Eso no podría ser así, ellos podrían morir si Edward le hacia algo al avión donde mis padres viajaran.

-¿Y si yo los convenciera de no ir?- Dije aun con miedo.

-Pues me encargaría de hacer de sus vidas las peores y por supuesto lo que te dije hace un tiempo, tu padre no conseguiría empleo en ninguna empresa ni siquiera en la peor de las tiendas.- Dijo acelerando fuertemente.

Con todo lo que me acaba de decir sentí como mis ojos empezaban a arder. Como podría existir una persona tan mala y tan llena de odio.

Molesta me baje dando un portazo cuando llegamos. Dando un gran suspiro para que mis lágrimas se quedaran dentro de mis ojos.

Camine rápidamente hasta la puerta, tocando el timbre varias veces. Pronto escuche los pasos de mi madre y también sentí como Edward se posicionaba a mi espalda. Apenas mi madre apareció por la puerta me le lance encima.

-Mama- Dije sin aguantar ya las lagrimas. Ellos podrían pensar que eran de felicidad aunque yo en estos momentos tenía mucho más motivos para llorar.

-Bella cariño, cálmate no es para tanto- Dijo dándome un gran abrazo.

Estuvimos abrazadas por un rato más. Luego pasamos a la sala donde se encontraba mi padre a quien abrase durante unos minutos. Estuvimos hablando durante unos momentos mis padres me preguntaban que tal la había pasado en casa de Alice.

-Tuve que traerla yo, porque Alice tenía unas cosas que hacer- Dijo Edward tan convincente que hasta en un momento yo misma me lo creí.

-Bueno mama dime que era lo que teníamos que hablar- Dije nerviosa.

-Pues Bella lo que sucede es que…- Dijo mi madre sonriente- Edward ha ascendido a tu padre a ser dueño de una de sus empresas en Australia.

¿Edward había ascendido a mi padre? ¿En Australia? ¿Nos iríamos todos? ¿En esos se refería Edward de que los tenía que convencer?

-Au…Austra…Australia- Dije con las lágrimas apunto de salirse de mis ojos. Pero las aguante parpadeando rápidamente.

-Si, ¿No es fantástico cariño?- Dijo mi madre.

-S..si..Si que lo es- Dije aun en shock.

-Yo estuve hablando con Bella, y ella opina que es una fantástica idea ¿Cierto Bella?- Dijo Edward posando su vista en mí.

No sabia que responder con que a eso se refería Edward a que tenia que decir que. Y también tendría que convencer a mis padres de que era lo mejor

-Si...si-Dije nuevamente sin pensarlo.

-Lo que sucede es que tus estudios cariños, nuestra familia, ¿Quién te cuidara?- Dijo con una expresión de preocupación en su rostro.

-Pues Renne la verdad es que Alice estará encantada de hacer- Dijo con si fuera un ángel- Ella ya considera a Bella como a una hermana.

-Entonces eso es magnifica-Dijo mi madre- Pero ¿estas de acuerdo con eso Bella?

-Si- Dije con mis monótonas respuestas.

-Será una gran oportunidad para Charlie, de eso estoy seguro- Dijo Edward- Además confió mucho en ti por eso te escogí.

-Muchas gracias Edward es muy amable de tu parte de verdad- Dijo mi padre.

-No me lo agradezcas a mí- Dijo. Haciendo una pausa- Es gracias Bella ella fue la que me dijo que tú eras de confianza y me hablo excesivamente muy bien de ti.

Justo cuando termino su oración voltee a verlo mi indignación era completamente visible en mi rostro.

-¿Cierto Bella?- Dijo dándome una clara señal para que hablara.

-Si- Dije. Iba a quedarme callada hasta que vi como los ojos de Edward se posaban sobre los míos como una clara advertencia- Si mama, papa yo creo que cera una buena oportunidad para todos nosotros.

-Pues entonces ya esta decidido- Dijo mi sonriente madre.

-¿Cuándo sale el avión?- Pregunte.

-En la madrugada- Contesto mi padre.

¡Que! Eso no podría ser solo me quedaban un par de minutos o unas horas depende de lo que decidiera Edward para estar con mis padres. Cuanto me gustaría decirles todo o que estaba pasando, las amenazas todo.

-Bueno ¿se quedaran a cenar? ¿Cierto?- Pregunto mi madre.

-Si- Respondí sin siquiera pensarlo.

Necesitaba estar con mis padres lo más que pudiera. Y así lo hice. El resto de la tarde hablamos de cómo serian sus vidas en Australia, claro yo tenia que fingir un falso entusiasmo. Ellos me hablaron sobre estar con Alice, me alentaran a que me divirtiera mucho. Cada momento que odia abrazaba a mi madre o a mi padre. Era como si Edward no estuviera presente.

Cuando llego la cena mis padres y Edward empezaron a hablar sobre como era la vida en Australia y como les iba a ir. Yo por mi parte me encontraba callada solo jugaba con mi comida.

Después de un momento escuche la voz de mi madre.

-Bella será mejor que tomes tu ropa- Dijo.

Yo sin saber muy bien que hacia me levante de mi silla. Con mi vista fija en mis pies. Subí las escaleras y entre a mi habitación.

Era tan extraño, era como si no hubiera estado aquí en mucho tiempo.

Pero no podía ponerme a pensar ese tipo de cosas sino sabría que me deprimiría más.

Así que tome una pequeña maleta con mis cosas más personales y algo de ropa. Tome algunas fotos de mis padres para tenerlas de recuerdo. Metiéndolas sin pensarlo mucho en la pequeña maleta.

Cuando estuve lista baje y me di cuenta de que Edward y mis padres estaban esperándome.

-Bueno cariño será mejor que se vallan- Dijo mi madre. Apenas termino de decir eso sentí como las lágrimas empezaron a salir de mis ojos.

-Cálmate cariño, vendremos a visitarte y tu también iras- Dijo mi padre.

Ante esto me lance sobre ellos abrazándolos lo más que podía, necesitaba grabarme su aroma sus risas, todo. No sabía cuando los volvería a ver o si Edward me lo permitiría.

Después de un momento de estar guindada en su cuello me solté, corriendo prácticamente hasta el carro de Edward, si me quedaba un segundo mas no lo soportaría y terminaría diciendo toda la verdad.

Después de unos minutos en silencio dentro del auto escuche como Edward entraba dentro de este encendiéndolo. Y arrancando lentamente, sentí como si lo hiciera a propósito. Vi como íbamos dejando atrás mi casa, mi familia. Para no saber cuando volver.

Y pensar que esto ni siquiera era lo más difícil que vendría


Les gustoo? Bueno espero que si, y ya saben espero sus comentarios y de verdad disculpan la tardanza arriba ya explique el porque de esta. Bueno actualizara no se cuando pero como siempre será en menos de una semana.

Xo xo

Fefi (: