Hola gente! No puedo ya disculparme por la tardanza. Sólo les digo para su tranquilidad que quedan dos capis más para terminar esta historia y que a mí me queda una semana de vacaciones….
Espero les guste como sigue "Helado"…. Aunque la intriga la mantendré un capi más….Byeeeee
HELADO parte II
Traga con fuerza, avanza, la linterna en una mano, el arma en la otra. "¡Dean!" Tal vez Dean dio la vuelta por el otro lado del edificio y lo siguió. ¿Por qué haría él eso? Va a comprobarlo igual.
Llega a la parte trasera del edificio por tercera vez y suspira. ¿Dónde demonios está? ¿Cómo puede haber desaparecido así, de pronto? ¿Dónde se escondió? No hay puertas de ese lado del edificio.
Se muerde el labio, mira a su alrededor otra vez. Abre los botes de basura, sólo por si Dean está jugando algún estúpido juego. Nada. Un par de periódicos viejos vuelan con el viento y Sam se estremece. Regresa corriendo al Impala, mira el asiento trasero y el del conductor. Nada.
Okay. Okay Sam, piensa. Obviamente, es el mismo enfermo que mató a todos esos tipos. Y obviamente sigue a los tipos altos, rubios, de ojos verdes. De eso no hay dudas. Sólo necesita saber dónde se ha llevado a Dean, antes de que éste se congele hasta morir.
Sam no sabe qué más hacer, así que llama a Bobby.
"¿Qué?"
Bobby se oye irritable, y Sam se da cuenta de que son las dos de la madrugada. No se asombra.
"Lo siento, Bobby. Tengo un grave problema."
"Déjame averiguar –tu tonto hermano se metió en problemas, ¿o no? Bobby se oye resignado.
"Sí, así es. Oye, es malo, Bobby. Este tipo, está congelando personas hasta matarlas o algo así. Y tiene a Dean, y no tengo ninguna pista de dónde puede estar." Sam se oye asustado.
"¿Congelando personas hasta matarlas? ¿En serio?"
Sam puede oírlo moviéndose, saliendo de la cama o de dónde sea que estaba.
"Sí. No sé cómo lo hace. Pero todas sus víctimas desaparecieron durante dos días y luego aparecieron muertas. En sus casas." Sam se sienta en el capot del Impala. "mira, Bobby, ¿podrías ver si hay lugares fríos en los alrededores?"
"¿Lugares fríos?"
Sam casi puede oír a Bobby pensando "idiota".
"Algún lugar donde puedas congelar a alguien hasta matarlo, Bobby. No sé." Sam respira profundamente."Lo siento, solo apúrate. ¿okay?"
"Estoy tratando, chico." Gruñe Bobby.
Sam suspira, pero espera.
Media hora más tarde, Bobby tiene la dirección del frigorífico más cercano.
"¿Un frigorífico?" repite Sam.
"Eso es la cosa más fría y cercana en donde pueden congelar a tu hermano hasta matarlo." Responde Bobby. "Yo iría a ver si fuera tú."
"¿Cuán lejos está?" pregunta Sam, mientras sube al automóvil.
Bobby permanece en silencio un instante. "Cerca de una hora."
"¿Qué? Bobby, no es posible. ¿Cómo no voy a oír un automóvil que se alejara de aquí? Para llevar a alguien tan lejos, se necesita un automóvil. No oí nada. Salvo que haya cavado…"
"¿Quieres escucharme un Segundo,chico? ¿Qué te hace pensar que "él" es humano?" le pregunta Bobby irritado.
Sam se detiene. El pensamiento jamás había cruzado por su mente, solo había dado por sentado que era un humano.
"Si fue un espíritu, puede haber llevado a Dean adonde haya querido," se da cuenta Sam.
"Exactamente. Mueve tu culo, chico. No tienes mucho tiempo."
Sam cuelga.
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Para cuando llega al frigorífico, el cielo comienza a aclarar en el horizonte, los primeros fríos se comienzan a hacer sentir en el cielo gris.
Sam salta del Impala, toma su Taurus y una pistola del asiento trasero y sube los escalones de a tres. Para ser un frigorífico, es bastante lindo. Por lo menos de afuera. Se ve más como una casa que como un frigorífico.
La puerta está cerrada, por supuesto y Sam rompe un vidrio sin dudarlo. No hay sonido de alarmas –supone que nadie quiere robar un frigorífico- y entra tomando el corridor. ¿Hacia dónde ahora? No hay huellas, indicaciones, nada.
Es solo un Segundo después cuando siente una súbita ráfaga de aire helado, alcanza a pensar "creo que estoy en el sitio correcto" y algo muy pesado golpea su cabeza y luego todo se vuelve oscuridad.
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Continuará...
