Hola amigos... tranquilos, tranquilos... no me linchen :p

Se que me demore mucho ¡Lo siento tanto! ¡La universidad me exprime!

Por eso hoy les traigo 2 capitulos seguidos y pues les aviso que ya estamos en la recta final de la historia de Naru Naranja...

Como siempre, sus comentarios me agrandan en lo absoluto y realmente ¡Los amo! Por favor no dejen de comentar.

Aqui vamos con los 2 nuevos caps...

...

Capítulo 21: La T viene de testa

La T viene de testa

Que también significa cabeza

Si le quitas la letra de en medio (a testa)

Nos queda una belleza

He descubierto que Hinata ni siquiera alcanza a ser talla A ¡No es absolutamente nada! Ella y yo podemos hablar de cosas como los senos. Es increíble. Creo que ella podría enseñarme muchas cosas sobre las chicas.

Yo había pensado, por ejemplo, que a ella le preocupaba no ser ni siquiera A. Me imaginaba que si yo fuera una chica y no tuviera pechos, sentiría que algo anda mal. Quizás empezaría a fantaseas que nací con un cuerpo equivocado y que mi verdadero destino era ser un chico. Sin embargo, Hinata dice que cuanto más tarde en tener pechos, mejor.

-Al fin y al cabo – dijo - ¿Para qué sirven?

-Bueno, supongo que si fueran lo suficiente grandes podrían servir para hacer contrapeso.

-O se podrían usar como una especie de repisa –dijo ella.

Ahí empezamos a imaginarnos toda clase de tonterías: diversos usos para los pechos. Por ejemplo, se podrían usar para colgar cosas en ellos.

Se podrían usar para abrir puertas.

Se podrían usar para golpear a los asaltantes.

Se podrían usar para dispersar multitudes.

En todo caso, a Hinata no le interesa tener por ahora. Se me ocurre que, a pesar de sus grandes capacidades intelectuales, ella todavía es un poco inmadura. Me gusta sentir que, a este respecto, le llevo la delantera. ¡Mis hormonas son un volcán en plena actividad! Creo que las de Hinata todavía están dormidas.

No sé cómo llegamos al tema de los pechos. Habíamos empezado hablando del escritor Jiraya. ¡Hace poco nos escribió! A ambos. Esta es la carta que me mando.

"Querido Naruto: Te agradezco inmensamente tu hermosa carta. Fue muy amable de tu parte.

Leí tu libro Soy una Cucaracha y lo disfrute mucho. Considero que, para poder publicarlo, debería ser un poco más largo (quizás debas añadirlo unos seis capítulos más) pero, sin lugar a dudas, es muy prometedor. Te deseo la mejor de las suertes.

Me halaga que mi charla te haya inspirado. Te adjunto una lista de libros que he escrito. Es posible que los encuentres en la librería de tu localidad.

Con mis mejores deseos.

Jiraya.

PD: Quizás te interese saber que el próximo sábado estaré en la librería Suna, en el centro comercial a las doce del día."

La carta de Hinata decía:

"Querida Hinata: Te agradezco inmensamente tu hermosa carta. Fue muy amable de tu parte.

Leí tu libro Soy una Cucaracha y lo disfrute mucho. Considero que, para poder publicarlo, debería ser un poco más largo (quizás debas añadirlo unos seis capítulos más) pero, sin lugar a dudas, es muy prometedor. Te deseo la mejor de las suertes.

Me halaga que mi charla te haya inspirado. Te adjunto una lista de libros que he escrito. Es posible que los encuentres en la librería de tu localidad.

Con mis mejores deseos.

Jiraya.

PD: Quizás te interese saber que el próximo sábado estaré en la librería Suna, en el centro comercial a las doce del día."

Nos sentamos en la biblioteca a la hora del almuerzo a mirar nuestras cartas.

-Pero yo le dije que todavía no lo había terminado –dijo Hinata.

-Ya está bastante viejo –le dije –A lo mejor se le olvido.

-Mmm tal vez –dijo Hinata.

Comparamos las cartas línea por línea.

-Por lo menos escribió nuestros nombres a mano… Eso las hacen más personales –dije.

-Y diferentes –añadió Hinata.

Estuvimos de acuerdo en que a lo mejor Jiraya recibía montones de cartas de sus lectores y que de todas maneras era una proeza responderlas todas.

También estuvimos de acuerdo en que iríamos a verlo a la librería Suna, el sábado.

-Yo creo que va a estar lleno de gente, pero creo que al menos podremos darle un saludito –dijo Hinata. Luego me pregunto cómo iba el poema que le estaba escribiendo. Le dije que todavía estaba trabajando en él.

-Debe ser muy largo ¿ah? –dijo con mucha emoción.

Luego me dijo que había encontrado otra figura retórica: no tener dos dedos de frente.

Eso es lo que dice mamá cuando va de compras: "Cualquier persona con dos dedos de frente puede darse cuenta que ese no es sitio para dejar el coche del mercado".

...

Pues ¿Para que más pueden servir los senos? ¿Alguien tiene alguna otra idea?

Los veo en el próximo cap...

¡Comenten por favor!