Te dedicó este capítulo hermana, por limpiar el vómito del perro :p y permitir que la inspiración no me abandonara :D


¿Debía esperar o ir a buscarlo?, Charles no quería estar con él y él todo lo que quería era estar con Charles y pedir perdón.

Cuando se dio cuenta ya habían pasado 20 minutos y el seguía de pie observando el camino que Charles había seguido.

Su pareja con pierna rota y al que básicamente le había dicho que no necesitaba en su vida.

Abrió la puerta con la motivación de encontrarlo, no estaba seguro de donde lo buscaría, pero lo encontraría; no sabía que iba a decirle, como iba a disculparse, pero iba a arreglarlo iba a…

Charles estaba sentado en el escalón más alto fuera de su casa, con su pierna sana doblada y la del yeso, estirada a lo largo de los tres escalones.

-¿Saliste y te sentaste aquí?- Después de preguntar, se dio cuenta de que eso no era lo que debió hacer como primera instancia.

-Tengo una pierna rota y mis muletas están en la casa, ¿adónde se suponía que fuera?- Contestó Charles y regresó la mirada al suelo. Erik decidió que ya que Charles no lo estaba corriendo, se le permitiría sentarse junto al hombre.

-Charles- Comenzó, pero fue interrumpido.

-Lo siento-

-¿Qué?-

-Estaba molesto contigo porque eres un idiota- Bueno, lo merecía. – Te dije… lo primero que se me ocurrió decirte fue que no quería estar contigo… eso era justo lo que me decía Sebastian. Y recuerdo cuanto dolía cuando él lo decía, me preguntaba a donde iría, con quién estaría, y si volvería. Recuerdo preguntarme que había de malo en mí para que él no quisiera estar conmigo. Quería lastimarte, porque tú me lastimaste y lo primero que se me ocurrió fue…- Charles pasó una mano por su cabello y Erik entendió que Charles no podía creer las palabras que le había dicho. –Lo siento-

¿Cómo era que se las arreglaba para decir las cosas más erróneas existentes?

Era una mierda de persona, no solo lastimo a Charles, se las arregló para recordarle a su ex esposo.

Bravo Lensherr, bravo.

Abrazó a Charles apretadamente.

-Fue mi culpa que dijeras eso, no tienes que… yo…-

Era un imbécil que no sabía que decir.

-Lo siento- Susurró aunque sentía que debía gritarlo e hincarse y rogar por perdón y comprar flores y un nuevo, no, 15 libros nuevos de genética y…

-Erik sé que no soy nada de Wanda y Pietro, y también sé que así como yo aprendí a escapar, tú aprendiste a no confiar en las personas y sé que te cuesta, que no crees que alguien puede estar ahí para ti siempre que lo necesites, pero yo estoy aquí Erik, quiero que sepas que puedes confiar en mí. Soy tu apoyo y tú eres el mío. Wanda y Pietro son importantes para mí y… cada momento que tengo para pensar, lo único que hago es imaginar que alguien podría atreverse a dañarlos; me gustaría esconderlos para que nadie los lastime nunca y… que pasa si te pasa algo a ti o a su madre y ellos terminan viviendo en la calle y…- Charles se detuvo a sí mismo, buscando controlar sus palabras. Erik sintió que lo amaba -Lo que trato de decir es que… no sé cómo se siente el amor que tú les tienes, pero sí sé que los amo… mucho… y haría lo que fuera por ellos-

Erik siempre ha sabido y entendido que Wanda y Pietro eran importantes para Charles, le quedaba claro por la forma en que se interesaba y preocupaba por sus hijos, pero, ¿de ahí a amarlos?, a pensar en ellos en la forma en que lo hacía, con la paranoia que un padre que se interesa y ama profundamente a sus hijos tendría.

Aceptarlo dañaba su imagen de macho frígido pero… quería llorar, se sentía avergonzado y era estúpido, pero que alguien (que Charles), que no compartía ningún lazo de sangre con sus hijos, los amara tanto así…

Cómo era qué…

Quién…

Sabía que Charles era una pareja increíble y sabía que era bueno para sus hijos (si no lo pensara, jamás lo habría dejado entrar a su casa), pero…

-Lo siento, Charles- Dijo y estaba seguro que su voz había salido entrecortada. –Gracias por hacernos tu familia-

-Erik- Susurró Charles recargando la frente en la suya, tranquilo y en paz, como si Erik no hubiera sido un idiota, como si Charles nunca hubiera dudado, ni por un segundo que era parte de esta familia. –Yo te aleje una vez y tú me hiciste entender que nuestra relación jamás debe ser una razón para huir, yo confío en nosotros, te pido que hagas lo mismo y confíes en que puedes apoyarte en mí-

Erik quería decirle a Charles que confiaba en él, que siempre lo había hecho, aun cuando solo eran más conocidos que amigos, cuyo punto de reunión era un parque no muy impresionante. Quería decirle que nunca había confiado tanto en alguien como lo hacía con él, pero también era cierto, que en todo este tiempo esa voz en su cabeza que le decía que no necesitaba de nadie y que podía salir adelante perfectamente solo nunca se había callado. Pero ahora esa voz no estaba y era completamente capaz de aceptar que no podía hacerlo y también que no tenía que hacerlo.

Y no era débil o patético.

En realidad se sentía más fuerte que nunca.

Al final no dijo nada de eso y terminó tocando los labios de Charles con los propios realizando movimientos lentos, tranquilos y reafirmantes de lo que sentían el uno por el otro y de lo que representaban:

Familia.

Escuchó el insistente llamado en la puerta. La verdad iba a dejarlo ser, por toda respuesta se acurrucó más contra el cuerpo desnudo de Charles.

Agradecería que me abrieras la puerta.

Escuchó la tranquila voz de Emma en su cabeza.

No quería hablar con Emma, era miércoles, sus hijos estaban con su madre, ya no tenía trabajo (desde hacía dos días) y Charles no tenía que ir al suyo; así que Erik solo quería estar junto al ojiazul hasta tarde, cuando el hambre lo obligara a levantarse. Tomándose este momento como unas vacaciones inesperadas y sintiéndose aún preocupado pero tranquilo. Había perdido su trabajo, pero su familia estaba bien.

Acerco a Charles más a su cuerpo.

Una etapa de su vida había terminado, las cosas iban a ponerse un tanto difíciles, pero todo iba a estar bien.

Es sobre la universidad y Créeme te va a gustar lo que voy a decirte, y sé que preferirías que no te lo dijera con ayuda de mi telepatía.

Una cosa era que Erik disfrutara de las pláticas telepáticas con Charles, pero ¿con Emma?, no gracias, primero se compraría pantalones acampanados.

Así que, como sabía que la mujer no se iría. Se separó de Charles y comenzó a buscar algo que ponerse.

-¿A dónde vas?- Casi brinca del susto al escuchar la voz adormilada de Xavier… casi. –Lo siento no quería asustarte- Se rio Charles con pereza.

-Emma, está afuera, quiere decirme algo de la universidad-

-¿La universidad?-

-Sí-

-¿Puedo… estar presente?- Cuestionó el ojiazul y Erik sonrió. Se agacho a besarle la nariz y luego los labios.

-Sí. Voy a abrirle. Estaremos en la sala- Charles asintió sentándose en la cama. Erik cerró la puerta del cuarto dando una corta pero intensa mirada al cuerpo de su pareja, estúpida Emma, esperaba que esto fuera bueno porque le acababa de arruinar una buena sesión matutina de… caricias.

Al abrir la puerta Frost portaba una sonrisa pícara.

-Y yo aquí creyendo que estabas teniendo los peores y más deprimentes días de tu vida y resulta que has estado disfrutando de los placeres de la vida en pareja- Estúpida Emma. - ¿Vas a dejarme entrar o qué?- Sin esperar respuesta la mujer creo su propio camino hasta el sillón más grande de la sala.

Fue entonces que Charles salió de la habitación.

-Señorita Frost- Saludó Xavier.

-Emma- Exigió Frost con una sonrisa.

-Emma- Concedió Charles.

-Charles- Fue el saludó de la mujer.

-¿Qué querías decirme?- Exigió saber Erik.

-Al grano como siempre Lensherr- La rubia soltó un suspiro. -Sabes de las protestas supongo-

-¿Protestas?-

-¿No has visto las noticias?- Normalmente Erik disfrutaba de ver noticieros, pero ahora había estado un tanto ocupado entre llenar solicitudes de empleo y Charles. La mujer soltó un nuevo suspiro que pareció más bien un bufido. –Obviamente no- Emma sacó su celular y comenzó a buscar algo en él, cuando a Lensherr se le permitió ver la pantalla del aparatejo blanco, ante él aparecieron adultos jóvenes caminando con cartulinas y pancartas que decían básicamente "Soy un mutante peligroso", mientras la voz de una mujer explicaba.

"El día de ayer comenzaron las protestas contra la nueva norma impuesta contra los mutantes por la universidad…"

-¿Protestas?-

-Espera, la entrevista a la chica es mi parte favorita-

"-Los No mutantes nunca pedimos esto, definir si un mutante es peligroso o no, es injusto, cruel y parece venir de alguien que no ha recibido educación, me avergüenza estudiar en una universidad que aprueba una norma como esta-

-¿Qué opinas del profesor que destruyó un archivero, no lo consideras como un mutante peligroso?-

-Siempre hemos sabido que el profesor Lensherr es muy poderosos, pero ¿peligroso? Piénselo, él era perfectamente capaz de hacer uso de su mutación para algo más destructivo y no lo hizo, ¿van a etiquetarlo como "mutante peligroso"?, ¿Cuántos No mutantes podemos asegurar que teniendo tanto poder en nuestras manos, seriamos capaces de usarlo correctamente?, no vamos a detener nuestra protesta hasta que esa norma este fuera del reglamento de la escuela y nuestros compañeros expulsados recuperen su derecho de estar en la escuela con una más que merecida disculpa- "

Y Emma quitó el video.

-Fue una rebelión, una muy divertida rebelión. Tú encendiste la llama Katniss- Erik bufó fingiendo que no sentía orgullo ante el apoyo de esos No mutantes. –La comisión Nacional de los Derechos Mutantes obviamente se dio cuenta de lo que pasaba, la norma fue cancelada, Alex y Sean pueden regresar a la escuela, Hank puede tener su trabajo de regreso y el rector fue despedido, no sin antes hacer una disculpa pública a la comunidad mutante, ese imbécil-

-Alex, Sean y Hank, ¿lo saben?-

-Aún no, primero quería hablar contigo. ¿Adivina quién es la nueva rectora?-

-¿Tú?, ¿eres la nueva…?-

-¡Sí!- La mujer se notaba feliz.

-Felicidades Emma- Exclamó Charles y la rubia le sonrió entusiasta, perdiendo un poco de su eterna elegancia.

-Así que quería decirle, profesor Lensherr, que si aún lo quiere, puede regresar a su trabajo- Le daba escalofríos que Emma le hablara de usted. –O puedo darte tu liquidación, lo que quieras. Pero toma en cuenta que si regresas a tu trabajo, primero, te pagarán más; ¿sabías que recibíamos la mitad de lo que los profesores No mutantes recibían?- Emma lucía molesta e indignada, una mujer que podría asesinar tal vez. -También quería ofrecerte un nuevo puesto, uno que acabo de inaugurar "Consejero mutante"… se te pagará aún mejor y… tal vez algunos días salgas más tarde de lo que acostumbrabas, no tan tarde, 4 de la tarde sería lo máximo, sé que pasar tiempo con tu familia es importante para ti- Erik se apresuró a conectar su mirada con la de Charles.

Emma sonrió asintiendo.

-Te daré tiempo para pensarlo, sé que necesitas hablarlo con Charles, hombre de familia- Emma caminó hasta la puerta de la casa con Erik detrás de ella, girándose inesperadamente. –Siempre tuve mis dudas sobre los No mutantes ¿sabes?, siempre me sorprenden de las cosas horribles y estúpidas que dicen de nosotros, pero esta vez me sorprendieron para bien- Y Erik no podía no estar de acuerdo.

Llevaban 10 minutos sentados en el sillón más grande de la sala. Erik tenía los codos recargados en sus muslos, con las piernas abiertas mientras miraba al suelo y Charles había optado por recargarse contra el respaldo del sillón y colocar su pierna rota sobre la mesa de centro.

-¿Qué opinas?- Decidió preguntar finalmente.

-Creo que serías un excelente consejero-

-Saldría tarde algunos días-

-Sí-

-No podría recoger a Wanda y Pietro esos días- Charles asintió.

-Voy a apoyar la decisión que tomes, sea cual sea-

-Es una buena oferta-

-Lo es- Obligó a Charles a recostarse en el sillón, mientras él se las arreglaba para terminar sobre Charles.

-¿Crees que debería aceptar?- Xavier inició un camino con sus manos a través de su cabello para terminar bajando hasta su cuello y rodearlo.

-Creo que deberías aceptar, pero como ya dije, sea cual sea la decisión que tomes, voy a apoyarte- Suspiró dejando su cabeza caer sobre el pecho del ojiazul.

-Siempre me ha gustado trabajar en esa universidad, a pesar del idiota de Trask, y ahora…-

-El ambiente será mucho mejor- Escuchó la vibración de la voz de Charles a través de su pecho.

-Voy a aceptar- Dijo y sintió la risa de Charles, saliendo de su cuerpo, más que escucharla.

-¿En qué piensas?- Cuestionó su pareja luego de un rato.

-En que Hank tendrá su trabajo otra vez-

-Emma también dijo eso. También despidieron a Hank?, ¿Por ser un mutante peligroso?, ¿Hank?, ese tal Trask es un verdadero idiota- Erik se permitió reír.

-Hank fue… muy sorprendente, él dio este discurso que… debiste haberlo escuchado- Observó la mano izquierda de Charles mover los dedos.

-¿Puedo?- Era encantador que Charles pidiera permiso para entrar en su mente. Charles colocó sus dedos índice y medio en su frente y un cosquilleo recorrió su cuerpo.

-¡Oh cielos!- Y Charles rio con la risa del propio Erik como compañía. –Hank fue asombroso, Angel y Darwin fueron increíbles, Alex y Sean ahí de pie orgullosos…-

–Tenías razón- Agregó luego de un largo y pacífico silencio. –No todos los No Mutantes son malos… las nuevas generaciones son cada vez mejores- Por un momento, al no recibir una respuesta, creyó que tal vez y Charles se habría quedado dormido.

-Estoy orgulloso de ti, mi chica en llamas-

Tonto Charles que se reía de sus propios chistes.

-Iba a decir que yo era Peeta, pero no, definitivamente Hank es Peeta- Agregó después Xavier.

-¿Qué?-

-Entonces eso me hace Gale-

-Si te das cuenta que parezco amar más a Peeta, ¿cierto? -

-¿Cómo te atreves…? mi corazón está roto- Decidió que era un buen momento para hacerle cosquillas a Charles en sus costados. - ¡No, no!… ¡Erik!-

Le gustaba escuchar la risa de Charles.

Decir que "No", Remy le dijo que dijera que "No" a todo lo que el profesor le pidiera, dijera o le diera.

Él podía hacerlo, su hermanita podía hacerlo.

-Pietro, Wanda ¿quieren galletas?- Les dijo el profesor sonriente.

-¡Sí!- Dijo su hermanita corriendo hacia la mesa de la cocina donde sabía se encontraba el plato de galletas.

-¡Sí!- Contestó él emocionado ante la idea de poder comer ricas galletas en forma de osos.

Luego de unos minutos y de haber perdido la cuenta de cuantas galletas comió, el profesor volvió a preguntar.

- ¿Quieren más?-

-¡Sí!- Luego recordó que se suponía estaba en la misión de traer a su madre de regreso. -Digo, no- Y el profesor lo miró confundido ante la doble respuesta.

-De acuerdo- Y contestó sonriendo.

Pietro corrió a su cuarto y su hermanita llegó después con varias galletas escondidas que compartió con él.

- ¿Quieren jugar?- Preguntó el profesor.

-¡Sí!- Contestaron al mismo tiempo.

-Bien, quieren…- No, debía decir no.

-No-

-¿No?-

-No quiero jugar con usted- Y el profesor puso esa cara que puso aquel día en que Remy peleo con ellos y su hermanita estaba llorando.

-Oh, está bien- Su hermanita vio en todas direcciones y terminó siguiéndolo.

-Yo tampoco- El profesor les sonrió y asintió con la cabeza. Se suponía que esto era lo que quería hacer, decirle que no, pero ¿Por qué había sentido tan feo por dentro al ver al profesor alejarse con sus muletas?

-¿Por qué decir que no va a traer a mamá de regreso?- Preguntó su hermanita.

-Porque…- La verdad, no estaba seguro como era que esto funcionaba, Remy era el que sabía, no él. –¡No preguntes y hazlo tonta!- Contestó de forma fea y su hermanita hizo un ligero puchero alejándose corriendo hacia la habitación de su papá y de Charles.

Hizo llorar a su hermanita y Charles se veía triste.

Esto era un desastre.

-Remy-

-¿Qué?- Tonto Remy que no sabía otra forma de contestar que con un "Qué"

-Cuándo les decías que no, ¿Los novios de tu mamá se veían tristes cuando les decías que no?- Remy lo miró y comenzó a reír.

-No, ellos siempre se enojan-

-¿Se enojan?-

-Obviamente, ¿qué esperabas? –

-Bueno…-

-Se enojan, se cansan de ti y después dejan a tu mamá… o bueno a tu papá-

-Pero… no quiero que el profesor deje de ser novio de papá-

-Pues eso es lo que va a pasar, como se supone que papá va a volver si mamá tiene un novio-

Pero no quería que su Charles dejara de vivir con ellos, solo quería que mamá supiera que aun podía vivir con ellos. No quería que su Charles peleara con papá y se fuera.

-Creo que decirle que no al profesor, hace que actúes chistoso- Expuso su hermanita.

-No es cierto-

-Sí es cierto – Dijo su hermanita haciendo puños con sus manos.

-¡Yo no soy chistoso!-

-Sí eres, como el chiste que me contaste el otro día-

-Ah, sí- Contestó feliz, entusiasmándose con el recuerdo de haber hecho feliz a su hermanita.

-¿De qué era?- Preguntó luciendo confundida.

-No me acuerdo- Dijo aceptando la derrota de no recordar de qué iba el chiste.

-Pero era un buen chiste-

-Sí-

-Pero eso es cuando eres chistoso bueno, pero has estado chistoso malo- Bueno, su hermanita lo conocía bien, tal vez y era cierto. –Remy es un tonto, no deberíamos hacer lo que él dijo - Él negó velozmente. Aunque era cierto que Remy era un tonto, mejor no se lo iba decir a su hermanita que estaba de acuerdo con ella, pero eso sería mentir y él no era un mentiroso, su papá y Charles siempre le decían que él no era un mentiroso, así que suspiró sin saber qué hacer o decir.

-Ya no quiero decirle que no al profesor- Dijo su hermanita. –Y tú tampoco debes decirle que no al profesor, Yo también quiero que mami viva con nosotros, pero no si voy a hacer que mi Charles este triste. Si sigues siendo un tonto no voy a hablar contigo-

-Si tú sigues siendo una tonta yo no voy a hablar contigo-

-¡Bien!- Dijo su hermanita y sus manos, le pareció a Pietro se veían un poquito rojas.

-¡Bien!- Gritó él y se alejó corriendo.

Wanda despertó encontrándose con la lámpara de Hulk brillando con su verde esplendor.

Había tenido una pesadilla y unas cuantas lágrimas estaban en su cara. Las limpio rápido y miró la cara graciosa y dormida de su hermanito. Siempre la hacía sentir mejor ver a su hermanito después de haber tenido una pesadilla. Luego recordó que había peleado con Pietro y cambio su posición en la cama dándole la espalda. Pensó en ir al cuarto de su papi y del profesor, pero… se volvió a acomodar para ver a Pietro, su hermanito era un tonto, pero así lo quería.

Para ese momento ya se estaba sintiendo mejor, observando el subir y bajar del pecho de su hermanito.

Fue entonces que notó la luz colándose por debajo de la puerta.

Su papi nunca estaba despierto a esta hora (no estaba segura de qué hora era, pero estaba segura de que su papi no estaba despierto).

Tenía que ser un monstruo feo, oloroso y roba hermanitos.

No había tiempo de tener miedo.

¡Ella iba a proteger a su hermanito!

Se levantó de la cama, acomodó su batita y se colocó sus puños de Hulk.

Abrió la puerta sin hacer ruido y observó al monstruo sentado en la mesa y dándole la espalda. Era muy extraño, porque el monstruo se parecía mucho al profesor.

- ¿Charles?- Tal vez y el monstruo había tomado la apariencia de su Charles. Fue por eso que no bajaría la guardia (justo como decía Sparty-Man). El monstruo imita profesores volteo a verla, poniendo la misma cara que hacia su papi cuando se les hacía tarde.

-Wanda, ¿Qué haces despierta?, ¿Tuviste una pesadilla?- Ese definitivamente no era un monstruo, que ella supiera, los monstruos no le hablarían justo como el profesor lo hacía, de esa forma que hacía que se sintiera calientita por dentro, como cuando hablaba con papi o su hermanito o mami.

El hombre intentó ponerse de pie, pero la pierna rota le dificultaba la situación, fue por eso que Wanda decidió acercarse rápidamente y evitarle al adulto más problemas.

Había extrañado a su Charles.

Tenía ganas de sentarse en las piernas de su Charles, pero Pietro había dicho algo de que su mamá no vivía con ellos porque Charles estaba aquí.

Tal vez y era cierto.

Sus papás estaban divorcediados y papá les había explicado que ella ya no vivía con ellos no porque no los quisiera era porque… ¿Por qué?

No estaba segura de que había pasado, pero cuando lo notó ya estaba siendo alzada y colocada justo en donde quería estar.

El profesor siempre daba abrazos muy cálidos.

-¿No podías dormir?, ¿tuviste una pesadilla?- Cierto, su Charles le había preguntado sobre una pesadilla, y ella no contestó por estar pensando en monstruos que jamás podrían entrar en su casa porque le tenían miedo a su papi.

-Sí, tuve una pesadilla- Decidió que le contaría su Charles de que iba, porque… ya antes le había contado su Charles de sus pesadillas y su Charles siempre decía cosas que la hacían sentir mejor. –Estaban mami y Pietro… Pietro estaba llorando y mami… mami no sé y entonces yo me estaba escondiendo y luego llegaba papi pero yo tenía miedo, no de papi pero… no recuerdo a qué…- Fue entonces que Wanda se dio cuenta de que ya no recordaba casi nada, así que la pesadilla no debía ser importante. –Pero luego vi la luz prendida aquí y pensé que era un monstruo pero era Charles- Dijo riendo y el hombre la acompañó.

-¿Y venías a pelear con el monstruo?-

-Sí, para proteger a Pietro- El profesor sonrió de forma diferente, no sabía porque pero le gustaba esta sonrisa.

-Una guerrera tan valiente merece un premio. Que tal… leche con chocolate- Sonrió entusiasmada.

-¡Sí, quiero leche con chocolate!- Luego recordó que se suponía debía decir que no… pero no le importó, no quería decirle a su Charles que no nunca más. Charles la colocó en el suelo y él se puso de pie dando chistosos saltos hacia la cocina. Wanda pensó que no debía reírse.

Luego se dio cuenta que debía preguntar.

-¿Por qué estás despierto Charles?- Mientras le preparaba su leche, el hombre le contestó, Wanda lo escuchó reír bajito.

-Tuve una pesadilla-

-No sabía que los grandes tenían pesadillas- Charles le sonrió asintiendo.

-Las tenemos-

-¿Fue muy fea?, ¿era sobre ogros?-

-Era… sobre un monstruo y yo tenía mucho miedo-

-¿Papi no estaba ahí para protegerlo?- Papi siempre debía estar ahí para proteger a su Charles.

-Es que… en mi sueño, aún no conocía a tu papi- Wanda abrió la boca grande, grande. Y fue a abrazar al adulto.

-No te preocupes Charles, todo está bien, ese monstruo no puede lastimarte- Eso era lo que su papi siempre le decía y eso la hacía sentir mejor. Wanda pensó que solo era el monstruo de una pesadilla. Charles respondió a su abrazo.

Una vez con su vaso de leche y su Charles con su tacita divertida a la que le salía humito, sentados en el sillón, Wanda comenzó a sentir sueño y decidió recargarse contra el cuerpo de su Charles.

Ya más dormida que despierta, Wanda pensó en su mami. No sabía porque mami no podía vivir con ellos… que tal si mami despertaba por una pesadilla y no tenía a papi para hacerla sentir mejor

-Charles- Habló con su voz de dormir y su Charles rio bajito.

-¿Sí?-

-¿Por qué mami no vive con nosotros?- Charles la miró y le acaricio el cabello.

-Tu mami y papi decidieron que era mejor para ustedes si ellos no estaban juntos-

-¿Por qué es mejor?- Charles abrió la boca y luego la cerró, como ese pececito en la piscina en la sala de la señorita Emma.

-Recuerdas el Capitán América 2-

-¡El Soldado del Invierno!- Dijo feliz aunque tenía flojera.

-Recuerdas que Bucky salvó al…-

-¡Al Capitán América!- Le gustaba mucho esa película, aunque su favorito siempre iba a ser Hulk.

-Y después se…-

-Después se fue- Siempre la hacía sentir triste que Bucky se fuera al final.

-A veces queremos mucho a una persona y nos damos cuenta que lo mejor para la persona que queremos y para nosotros es no estar tan… cerca. Pero eso no evita que los queramos- Wanda estaba confundida.

-No entiendo porque estar lejos de los que queremos es mejor-

-Lo sé, cariño, lo sé- susurró.

Erik despertó, aunque no estaba seguro de la razón de que hubiera despertado. Fue entonces que notó que Charles no estaba junto a él.

Bueno, tal vez el hombre había ido al baño. Se acomodó mejor en la cama.

No, no podía dormir. Se levantó a buscar a Charles y encontró al hombre cerrando la puerta del cuarto de sus hijos.

-Charles- Lo llamó notando como su voz se oía un poco más profunda. El ojiazul le sonrió sin mucho entusiasmo. - ¿Sucedió algo con Wanda y Pietro?, ¿Qué haces despierto?, ¿ellos te despertaron?- Charles negó con la cabeza.

-Desperté por una pesadilla- Mierda y él dormido como si nada. Charles sonrió ligeramente. –No fue tan malo despertar por una pesadilla, pude estar ahí cuando Wanda despertó. Tuvo una pesadilla y además… creo que debes hablar con ambos y explicarles porque su madre no vive con ustedes-

-¿Te preguntó?-

-Sí, pero estaba más dormida que despierta, no creo que recuerde- se pasó una mano por la cara.

-Hablaré con ellos- No tenía idea de qué iba a decirles. Por suerte aún era de noche y podía volver a dormir. Se acercó a Charles volviéndose su soporte y acaricio la mejilla del hombre con la propia. -¿Tú estás bien?, la pesadilla…-

-Estoy bien, cuando desperté tú estabas aquí y después estaba Wanda… así que Sí, estoy bien- Abrazó más fuerte a Charles deseando que realmente estuviera bien y sintiéndose un poco inútil porque no había otra cosa que pudiera hacer para alejar las pesadillas.

Y temiendo a la plática que debería tener luego con sus hijos. No estaba seguro de qué iba a decir.

Tardó bastante en poder volver a dormir.

Suerte que mañana era sábado.

Era sábado y su papá aún estaba dormido, quería agua, pero su papá siempre le decía que tuviera cuidado y que mejor lo llamara a él o al profesor… a Charles cuando quisiera agua; pero su papá estaba dormido y Charles no era una opción, aún no sabía que hacer o decirle al Charles, porque él fue malo con su Charles y tal vez Charles estaba enojado con él y aún quería que su mamá viviera con ellos…

Sacó el bote chistoso con pico de gallina del rejrigerador y se sirvió agua en un vaso.

¡Lo había logrado!

¡Él ya era un hombre grande!

¿Qué importaba si ahora había mucha agua en el piso? Era hasta divertido, dio pasos fuertes sobre el agua riendo ante el ruido que hacía y las chispitas que brincaban.

-¿Pietro?- Lo llamó el prof… Charles y él no quería verlo, fue por eso que uso sus súper poderes para esconderse debajo de la mesa. Charles entró a la cocina con ayuda de sus muletas. Todo parecía estar bien y Pietro iba a fingir que él no había tirado esa agua.

Entonces Charles se cayó sobre el agua haciendo un sonido que asustó a Pietro, tanto que olvidó que se escondía y fue hasta Charles.

A Pietro le gustaba reírse cuando alguien se caía, pero su Charles estaba sentado en el piso mojado y sostenía su pierna, estaba inclinado hacia el frente y tenía el ceño fruncido con los ojos cerrados.

Pietro corrió a despertar a su papá.

Su papá despertó mirándolo como siempre lo miraba cuando lo despertaba, luego intentó abrazarlo, pero él se alejó.

- Charles se cayó- Dijo él y su papá se levantó de golpe. Y corrió hasta Charles, que aún estaba en el piso, él deseo que el hombre ya hubiera estado de pie.

-¿Charles estas bien?, ¿Qué paso?, ¿Por qué hay agua?- Su papá sonaba asustado, lo asustaba que su papá estuviera asustado.

-Erik, estoy bien, sólo…- Él no quería escuchar, el profesor se había caído y se había lastimado y era su culpa.

Charles lo iba a odiar y si lo odiaba probablemente se iría y entonces ya no sería novio de su papá y ya no viviría con ellos.

Entonces mamá vivirá aquí.

Se escondió en su cama y comenzó a llorar. No era esto lo que quería.

No era esto lo que quería.

Su hermanita se levantó de su cama y fue hasta él; creyó que estaba siendo lo suficientemente silencioso.

-Pietro, ¿Qué tienes?- Preguntó su hermanita tratando de destaparlo, pero él lucho y ganó. – ¿Estás llorando?- Decidió que lo mejor era no contestar, porque su Charles lo iba a odiar y porque probablemente su hermanita ya lo odiaba después de la pelea que habían tenido, qué tal si creían que no había sido todo un accidente, si creían que lo había planeado todo. –Pietro- Llamó de nuevo su hermanita.

Luego de un rato de silencio, decidió destaparse, encontrándose con que su hermanita había desaparecido. Quería llorar todavía más.

Fue entonces que su papá apareció por la puerta, con su pijama aún puesta y sin peinar. Y él olvido esconderse cuando lo vio.

-Pietro, ¿Qué sucede?, ¿Por qué lloras?- Y el lloró todavía más fuerte buscando aferrarse a su papá, poniéndose de pie en la cama y dejando que su papá lo cargara. Su papá le había hablado bonito así que de seguro todavía no sabía que había sido su culpa.

Comenzó a llorar más fuerte cuando se dio cuenta de que su papá lo estaba llevando a su habitación. Su hermanita estaba acostada en la cama y su cabeza estaba siendo acariciada por el profesor.

Su Charles parecía estar bien.

-¡Lo siento!- Gritó, haciendo movimientos de gusano con su cuerpo y haciendo que su papá lo bajara. –Lo siento, yo tiré el agua, porque quería agua y moje el piso y usted se cayó y le dolió y ahora me odia y pelee con mi hermanita porque no sé porque mamá no vive con nosotros entonces Remy me dijo que para que mamá viviera con nosotros le tenía que decir a usted que "No", pero luego me di cuenta de que si digo que no, usted ya no va a vivir con nosotros y no quiero que deje de vivir con nosotros y ahora se lastimo por mi culpa y me odia- Y después de eso se permitió llorar dejando salir su voz.

Pero su llanto se cortó cuando sintió el abrazo de su Charles. ¿Por qué lo abrazaba?, debía odiarlo no…

-No te odio Pietro, fue un accidente. Además Te Amo, los Amo, a ti y a Wanda y jamás, jamás podría odiarlos- Él se limpió el rostro alejándose un poquito de su Charles.

-Jamás, Jamás- Quiso saber para estar seguro.

-Jamás, jamás- Remarcó Charles.

-¿Y no se va a ir?, ¿no va a dejar de vivir con nosotros?- Charles ladeo la cabeza.

-¿Quieres que deje de vivir aquí?- El negó velozmente.

-No, yo quiero que viva aquí- Sentía que quería llorar otra vez.

-¿Mamá puede vivir con nosotros?- Su Charles miro a su papá y su papá se sentó en la cama junto a ellos. Su hermanita no había dicho nada hasta ahora, pero cuando él la miró, ella sonrió acercándose a tomar su mano.

Quería mucho a su hermanita.

-Pietro, recuerdas que mamá y yo estamos divor…-

-Divorcediados- Dijo su hermanita.

-Sí, mamá y yo estamos divorciados, ¿recuerdan lo que eso significa?- Su papá se los había explicado hacia años.

-Quiere decir que mami y papi ya no se aman y deciden que ya no pueden estar casados. Pero todavía aman a sus hijos. Mami y papi nos aman aunque no se amen ellos- Su hermanita era tan lista, recordaba todo justo como su papá les había explicado.

-Exacto, y cuando nos divorciamos, mamá y yo decidimos que era mejor que no viviéramos juntos. Decidimos que viviendo separados podíamos hacerlos más felices a ustedes que viviendo juntos- Era algo confuso.

-Como Bucky cuando se va al final de la película porque cree que es mejor para Steve si no están juntos- Dijo su hermanita y eso, tal vez podía llegar a entenderlo. Charles acaricio su cabello. Le gustaba que su Charles hiciera eso.

-El que mamá no viva con nosotros, no tiene nada que ver con Charles. Recuerda que mamá no vivía aquí desde antes de que Charles viviera con nosotros- Dijo su papá y Pietro se dio cuenta de que era cierto.

-¿Mamá quería vivir sola?- Preguntó bajito. Su papá alzó las cejas.

-Sí, pero mamá está bien viviendo sola siempre que pueda verlos a ustedes-

-¿Sí?- Su papá asintió.

-¿Y aunque no viva con nosotros mamá es familia?-

-Hay diferentes tipos de familia, ¿lo recuerdan?- Dijo su Charles y tanto él como su hermanita movieron su cabeza dando un sí. No todas las familias eran iguales, ¿Cómo pudo olvidarlo? –Hay familias como la de Kurt con una mamá y un papá y un hijo; hay familias como la de Remy con una mamá y un hijo y hay familias como la suya con un papá, una mamá que vive en su propia casa y dos hijos-

Observó a su papá sonriente, a su hermanita acurrucada junto a Charles y Charles que no había dejado de acariciar su cabello.

Por supuesto, su mamá era su mamá y su familia sin importar que no viviera con ellos. Mamá era feliz viviendo sola.

Sorbió sus mocos, se quitó las lágrimas y sonrió.

-Y un Charles- Agregó y su hermanita rio.

-¿Qué?-

-Mi familia son mi mamá, mi papá, mi hermanita y mi Charles- Su hermanita asintió varias veces, su papá le acaricio el cabello como aquella vez en que el escribió su nombre completo y Charles sonrió para abrazarlos a él y a Wanda muy fuerte.

-Tal vez…- Comenzó Charles. Sus hijos se habían quedado dormidos acurrucados contra el cuerpo del hombre y él había comenzado a mover discretamente el cabello de Wanda. –No debería haber comenzado a vivir con ustedes… Pietro parecía muy confundido- Dijo Charles en una voz baja y vacía. Erik quiso enojarse, pero no podía al escuchar a Charles tan… triste; en su lugar sonrió porque su pareja siempre lucía relajado y seguro de lo siguiente que iba a decir, siempre estaba ahí para apoyarlo con sus hijos cuando no sabía cómo explicarles algo, como justo ahora, pero a veces olvidaba que Charles era nuevo en eso de ser padre.

-No, Charles, ellos… Son niños es normal que hagan preguntas como estás y traten de entender mejor las cosas a su alrededor. No tiene nada que ver contigo. Incluso si nosotros nunca hubiéramos comenzado a salir- Por favor no- Tarde o temprano habrían hecho esta pregunta "¿por qué mamá ya no vive con nosotros?". Cuando les hable de que Magda y yo nos íbamos a divorciar, les explique que ella ya no iba a vivir con nosotros. En ese momento me concentré en que no se sintieran rechazados o no amados por su madre que olvidé explicarles porque ella no iba a vivir con nosotros. Creo que si no hubieras estado aquí, aún seguirían preguntando. Además eso que dijo Wanda sobre Bucky y el capitán América, ¿se lo dijiste tú?- Charles asintió sin mirarlo, parecía avergonzado e inseguro de lo que le había dicho a su pequeña. Erik sonrió. –Hey, creo que fue un buen ejemplo. Yo nunca habría pensado en él-

-Pero Pietro estaba llorando, normalmente él no llora a menos que sea algo muy grave. No quiero que lloré porque…- Erik se acercó y de forma forzada y en una posición incómoda beso al ojiazul.

–Charles, así son los niños- Finalmente Xavier lo miró a los ojos y sonrió dejándose caer por completo en la cama y él se las arregló para colocar su cuerpo cerca del de Charles, sin importar que Wanda estuviera en medio, permitiendo que el ojiazul recargara su cabeza en él.

-Soy un desastre, ¿eh?-

-Somos adultos. Siempre seremos un desastre cuando se trata de nuestros niños- Y Charles sonrió y él se alegró de usar la palabra "nuestros".


Espero y estos dos capítulos se hayan disfrutado.

Quiero agradecer a las personitas que me dieron ánimos en sus reviews, gracias :)

¡Muchas gracias por leer! ;)