Capítulo 21

Rick y yo nos hemos puesto la ropa rápidamente, justo en el momento en el que nuestros padres regresan con Ellie.

- Madre mía, está lloviendo a mares.- Martha se quita el abrigo mojado y lo lleva para tenderlo.

Ellie ha estado protegida gracias al plástico protector que viene con el carricoche. Comienza a moverse algo nerviosa, es posible que se haya asustado con los truenos.

- Shh princesa, ya estoy aquí.- le quito el cinturón y la acurruco en mi pecho, pero los truenos y rayos le siguen molestando.

- Voy a darme un baño con ella a ver si así se relaja.- beso la mejilla de Rick y de mi padre y subo con Ellie en brazos.

Giro el grifo de la bañera, busco la temperatura ideal para que ninguna de las dos nos quememos. Desvisto a mi pequeña y después me quito la ropa yo, las dos entramos agradeciendo el calor que el agua nos proporciona.

- Te gusta mucho bañarte, mira cielo, tu patito de goma. - se lo acerco, Ellie se sienta entre mis piernas, el agua le llega por el ombligo.

Comienza a chapotear en el agua con las manos, emite una sonora carcajada ignorando la fuerte lluvia que hay fuera.

Mientras tanto en el piso de abajo...

Rick y Jim están viendo un partido de béisbol, comparten un aperitivo, cada uno lleva una cerveza.

- ¿Os habéis mojado mucho?

- La verdad es que hemos tenido suerte, había una cafetería cerca pero tu madre... Se ha empeñado en que volviésemos cuanto antes a la casa.

- Así es ella, una mujer con mucho carácter.

- Espero que no estéis hablando de mí.- ambos giran sus cabezas, Martha se ha puesto más cómoda.

- No, tranquila madre.- Martha busca una botella de vino, vierte un poco en una copa.

- Creo que tendríamos que ir preparando la cena, ¿no os parece?

- Opino lo mismo, hoy cocinamos nosotros. - responde Jim dando un salto para levantarse.

- ¿Estáis seguros? Puedo encargarme yo. - pero la voz de Rick es ignorada por los padres.

- ¡Rick! ¡Te necesito! - Exclama Kate desde la habitación, éste no tarda en subir.

Tras el relajante baño...

Envuelvo a Ellie en una toalla, ya he llamado a Rick para que me ayude.

- Ya estoy aquí.

- ¿Puedes ponerle el pijama? - Rick asiente con una sonrisa, coge a nuestra hija y la lleva a su habitación para cambiarla.

Busco mi pijama y me lo pongo, escucho la voz de Rick por el comunicador.

- ¿Quién es la niña más guapa? Tú, claro que sí.- pone esa voz infantil que tanto me gusta, adoro verle tan feliz.

- ¿Sabes? Te pareces mucho a mami, esta familia ha pasado por malos momentos pero te prometo que todo irá bien a partir de ahora. Te quiero princesita.

Ya está, ya ha conseguido que derrame lágrimas, al menos son de felicidad. Entro a la habitación y les veo jugando, Ellie se ríe a carcajadas con las tonterías de su padre.

- Ahora mismo...no sé quién es más infantil.

- Gracias por el cumplido, hago lo que puedo pero esta renacuaja me lo pone difícil.- me uno al juego y Rick aprovecha un momento de debilidad para hacerme cosquillas.

De repente, un flash nos ciega durante unos segundos, Martha ha aprovechado para hacernos una foto a los tres.

- Lo siento pero quería inmortalizar este momento, que orgullosa me siento de esta familia.

- ¡Chicos, necesito ayuda aquí abajo!

- Yo me ocupo chicos, vosotros seguid disfrutando de estos momentos.- miro a Rick y después a Ellie que reclama mi atención.

- Creo que esta niña tiene hambre, será mejor que le prepare la cena antes de que se ponga más nerviosa.

- Estoy de acuerdo, ha estado bien. La próxima, podemos hacer esto...más divertido.- dice Rick susurrándome al oído.

- Pronto, Castle, pronto...- le beso con ternura en los labios antes de bajar con nuestra hija en brazos.

Unos minutos más tarde...

Ellie duerme profundamente en el sofá mientras los demás cenamos tranquilamente.

- Pone ese gesto que hacías tú cuando tenías su edad.- comenta Martha observando a su nieta.

- Vale mamá, no hacía falta que comentases eso.

- Pues yo quiero saber más cosas de tu infancia.- respondo con una sonrisa maliciosa.

- Bueno pues Richard era...un diablillo cuando se lo proponía, en el colegio se metía en problemas cada vez que podía.

- ¿Podemos cambiar de tema, por favor?- Pero nosotras ignoramos las peticiones del escritor, sigo escuchando anécdotas graciosas.

Las horas pasan con risas y algo de bochorno también para mí puesto que mi padre también ha querido recordar cosas de mi infancia.

Ellie se remueve en el sofá, me levanto rápidamente al escuchar sus sollozos.

- Venga cielo, vámonos a dormir.

Sé que he tardado mucho en actualizar, el trabajo...pero no puedo abandonar este fic así que os dejo este capi. No es muy largo pero tampoco dispongo de mucho tiempo. Gracias