Hola! Aquí esta el tercer capitulo como se los prometi

PD: Este capitulo contiene Lemmon el cual me ayudo a hacer una amiga XD por lo que no me hago cargo por futuros traumas jijijiji


AMU POV

Nos encontrábamos con Ikuto en su pieza, cuando de repente comienza a besarme el cuello hasta llegar a mis labios, el beso comienzo a ser cada vez más intenso.

-¿Estás segura?-me pregunto Ikuto

Yo solo me sonroje y le conteste un pequeño si

AHORA NARRO YO :D

Amu se mordió el labio inferior e Ikuto le beso el hombro suavemente hasta llegar a su cuello. Le dio algunos besos en el cuello para luego mordisquearlo y lamerlo suavemente. Amu suspiro al sentir las grandes manos de él acariciarle su cintura. Su sexo ya estaba húmedo con tan solo besos y caricias. Luego sintió como la cama se movió y de un momento a otro Ikuto estaba al frente de ella. Mirándola a los ojos. Sus ojos color zafiro estaban más oscuros que nunca al igual que los de ella. Suavemente él la recostó en la cama y presiono sus labios contra los de ella. Amu jadeo durante el beso.

Sus lenguas recorrían la cavidad bucal del otro con un poco de desesperación, lujuria y deseo. Cuando el aire hacía falta en los pulmones de ambos, se separaron para respirar y luego volver a lo que hacían. Las manos de Ikuto se trasladaron hasta sus muslos. Los acaricio lentamente y luego metió su mano por el camisón hasta llegar a su cadera. Una de sus manos paso por la fina tela de su braga y la acaricio, estaba húmeda. Cuando ya no puedo resistir ningún otro segundo mas, de un solo y rápido movimiento saco el camisón de Amu. Ella vio como la prenda caía al suelo y sus pechos quedaban expuestos. Ikuto los miraba de tal manera que el rostro de Amu se ruborizo.

–Sé que mis senos no son los mejores del mundo pero…
El puso un dedo sobre sus labios.
–¿De qué hablas? –Contesto aun observándolos.– Eres unas de las pocas naturales que conozco

Amu se mordió el labio y lo volvió a besar. El se separo y le mordió el lóbulo de la oreja, luego beso su cuello y fue bajando. Paso la lengua por todo el valle de sus senos. Ella soltó un leve gemido y la lengua de él se enrosco en uno de sus pezones.
Succiono sus pezones y los devoro como si fueran un platillo por unos minutos hasta que estos estaban completamente hinchados y sensibles. La respiración de Amu se le dificultaba cada vez más y más. Los dedos de Ikuto acariciaron el sexo de ella sobre su braguita y luego él las saco. Al fin ella estaba completamente desnuda. Ikuto sonrio al verla recostada en la cama, desnuda y con la respiración entrecortada. Su erección estaba tan dura que le dolía y estaba a punto de romper los bóxers y salir disparada como una flecha. El acaricio su clítoris con el pulgar mientras dos dedos entraban en ella. Su espalda de arqueo y dejo escapar un gemido. Comenzó a mover los dedos dentro de ella lentamente y con el pasar de los segundos tomo aun más velocidad. Ella seguía gimiendo y diciendo su nombre con la respiración pesada. Mientras Ikuto seguía moviendo sus dedos rápidamente otro par de minutos, el orgasmo se acercaba hasta que con un fuerte y largo gemido de Amu, llego al clímax.

Cuando ella logro recuperarse. Hizo un movimiento y esta vez ella estaba sobre él. Sonrió sensualmente y bajo una mano hasta sus bóxers. Con una mano acariciaba su abdomen y con la otra jugaba con la elástica del bóxer. Luego con rapidez, dejo de jugar con la elástica y saco sus bóxers.

Los ojos dorados de ella se abrieron como platos al ver el miembro erecto de Ikuto. Sus labios estaban cerrados y se abrían de vez en cuando para emitir alguna palabra, pero la cerraba al instante. Tragó saliva con dificultad y trato de respirar. Una risa ronca salió de los labios de Ikuto al ver la expresión de ella.

–¿Pasa algo? –le pregunto él.

La mirada de ella se clavo en los ojos color zafiro de él y sintió que morían al ver como sonreía pícaramente.

–¿Qué si pasa algo? –le dijo ella con un tono de asombro.

–Sí, parece que has visto un monstruo.

–¡Y qué crees que es lo que está al frente mío! –exclamó.

El rió y con un movimiento ella volvía a estar debajo de él.

Ella bufó y rodo los ojos.
–No exagero, es la pura verdad. Esa cosa no...

El la besó, callándola y acaricio su cabello suavemente. Luego paso sus manos por el estomago de ella acariciándolo un poco hasta bajar a su vientre.
Cuando una de las pequeñas manos de Amu se dirigió hasta su miembro, Ikuto gimió. Puso las manos sobre las de ella e intento retirarlas.

–No lo hagas... –susurro con voz ronca.

Ella se mordió el labio y volvió a tocar el hinchado miembro. Ikuto trago saliva al sentir como sus pequeñas manos lo masajeaban. Maldijo en voz baja y sostuvo ambas manos de Amu. Ella sonrio burlona y el la miro.

–Hablo en serio cuando te digo que no lo hagas. Sufrirás las consecuencias.

–Mira como tiemblo –se burlo ella.

Ikuto soltó una de las manos de Amu y con rapidez sujeto ambas con una sola mano. Mientras una de las manos la sujetaba la otra acariciaba sus muslos con lentitud. Ella gimió en silencio cuando el pulgar de él le acaricio su clítoris suavemente y luego se acomodaba para hundirse en ella. Rozo el sexo de Amu con su miembro haciéndola gemir, siguió acariciando su entrada con su pene haciendo que la desesperación se apoderara de ella.

–Tomas la pastilla, ¿cierto? –Amu asintio con los ojos cerrados.

Con un fuerte jadeo de ambos él entro en ella con suavidad. Le soltó las manos y prosiguió a entrar en ella aun más. La respiración de los dos estaba más que escasa.
Cuando las embestidas de Ikuto se volvieron más rápidas ella clavo sus uñas en su triangular espalda. El beso su cuello y mordisqueo el lóbulo de su oreja.
Ella envolvió su cintura con sus piernas y le acaricio la espalda mientras él seguía saliendo y entrando en ella con rapidez y fuerza. Los labios de ambos se unieron nuevamente y ella gimió con fuerza cuando Ikuto movió las caderas en círculo. Cuando el orgasmo de los dos se acercaba Amu clavo aun mas las uñas en la espalda de él.
–¡Ikuto! –grito de placer y los músculos internos de ella lo envolvieron provocando que ambos llegaran a un fuerte clímax.
Salió de ella y se recostó a su lado con la respiración un poco pesada aun. Duro un par de minutos recostado de la cama sin decir nada ninguno de los dos. Ella estaba tendida en la cama inmóvil con los ojos cerrados. Ikuto la miro y estiro una mano para acariciar su rostro y ella seguía sin moverse.
–¿Amu? –pregunto con un poco de preocupación. Cuando vio su respiración calmada. Había caído dormida. Sonrio y toco un mechón del cabello castaño, sintió como los pequeños brazos de Amu le envolvía el pecho. Con un suspiro de satisfacción cerró los ojos y durmió junto a ella


Espero que no hayan quedado con severos traumas XDD, dejen sus reviews!