Hola! Qué tal? Todavía queda alguien por aquí?
…
Siento muchísimo la tardanza, pero durante todo este tiempo me ha sido imposible sacar tiempo para escribir la conti. He estado liadísima todo este tiempo, pero ahora por fin tengo un pequeño respiro. No veré ningún examen hasta dentro de unas cuantas semanas^^
La verdad es que nunca antes había tardado tanto en actualizar. Cuando me iba a poner a escribir la conti, creí que se me había olvidado todo, con tantas cosas de historia, matemáticas, filosofía, etc, etc, etc XD
Pues nada. Aquí está el capi XXI. Espero que les guste y, a pesar de la tardanza, sigan leyendo mi historia.
Muchas gracias por la paciencia ;)
Disfruten leyendo!^^
**..**
Capítulo XXI: Odio
Algo no andaba bien. Y eso era evidente.
Estaba enfadado. Sasuke estaba enfadado. Podía verlo. Su ceño fruncido. Sus ojos entornados. Sus labios crispados. ¿Había pasado algo?
Por mi parte, me encontraba entre la vigilia de la tristeza y la esperanza de que las cosas vayan a mejor. Pero tan solo el hecho de pensar que no volveré a ver a Gaara nunca más, hacía que el estómago se me encogiera y el pecho se me oprimiera.
"Quiero llorar", a pesar de haber llorado mares salados en el funeral.
Acababa de despedirme de Sai, quien amablemente me había acompañado al funeral, y me había dejado cerca de la parada de autobús donde solemos encontrarnos los viernes, a petición mía. No podía dejar que mis padres vieran que volvía a casa en su coche. Ellos creían que había ido al orfanato a estudiar.
-Mm…Hola-dije, no ocurriéndoseme otra cosa.
Mi voz salió lánguida. Ah…aún tengo la garganta molesta por la llorera. Qué asco. No quiero que Sasuke vuelva a verme llorar…
"-¡Llorona! ¡Llorona! ¡Solo eres una niña llorona!
-Ugh…-intentaba sin éxito que las lágrimas dejaran de caer.
-¡Es una llorona!
-¿Y por qué llora Saku-rara?
Me miraron con una sonrisa macabra, como pensando que todo es un juego. Sí, para aquellos niños lo que me ocurría tan solo era un juego. Pensarán: "Ah, no pasa nada. Se muere hoy pero mañana vendrá para hacer el examen".
Era como jugar a la guerra. Aunque hacía tiempo que nadie quería jugar conmigo a nada. Aún lo recuerdo.
-¡Pum!-mueve el dedo, que hacía de pistola-Te he disparado. ¡Estás muerto!
-¿Por qué? ¿Por qué llora Saku-rara?
-¡Porque se va a morir!"
Es injusto. ¿Por qué hay tanto odio en el mundo? ¿Por qué los niños tienen que ser tan crueles…?
-¿Qué haces aquí?
La pregunta de Sasuke me trajo al momento presente.
-Eh… Mm… Había…-"No lo digas"-Tenía un recado que hacer en el centro de Konoha, y… Eh… Ya lo he hecho, así que… Estoy esperando al autobús para volver a casa.
Su ceño se frunció más. Me pregunté por qué.
Oh, no. No será porque sabe que he mentido, ¿verdad? Bueno, tampoco es que haya sido muy convincente, pero… Tengo demasiadas cosas en la cabeza para pensar en una buena mentira.
"¿En qué estás pensando, Sasuke?"
-¿Con una mochila?-enarcó una ceja.
-Mm… Claro. Ahí llevo lo que acabo de comprar.
-¿Qué es…?
"¿Por qué me somete a esto si ya sabe que estoy mintiendo? ¿A dónde quiere llegar con todo esto?"
"No estoy para aguantar esto"
Descarté entonces el esperar el autobús. Aún era temprano. Podía llegar a casa a la hora de la comida aunque fuera andando…
-Nada. Y… Tengo que irme. Nos vemos-me despedí.
Y habría seguido mi camino de no ser porque Sasuke me detuvo cogiéndome del brazo.
-¿Q-qué?-me tembló la voz, debido a su cercanía. Su piel en contacto con la mía hacía que el pecho me ardiera.
-¿Por qué estabas con él?
Sentí un escalofrío.
La voz seria y furiosa con que dijo aquellas palabras… Y el cómo se refirió a Sai, con quien, al parecer, sí me había visto. Maldije en mi fuero interno.
-¿Por qué?-insistió, apretando mi brazo con fuerza.
Recordé el funeral. Recordé a Gaara. El nudo en la garganta volvió a aparecer. Me mordí el labio intentando aguantar las lágrimas.
-N-no es asunto tuyo-dije, a media voz-Así que, suéltame. Tengo que irme.
-¡Dímelo!-bramó.
Bien, esto era todo cuanto podía aguantar por su parte. ¿Por qué me tiene que hablar de esta manera y gritarme? Juro que no te entiendo, Sasuke…
-¡No!-exclamé. Intenté zafarme de su agarre-¡Suéltame!-dije, dándole golpes con mi mano libre.
Y en vez de soltarme, con su otra mano, me agarró el otro brazo, impidiéndome el golpearle.
-¡Que me sueltes!-chillé.
Y entonces me besó.
Algo se removió dentro de mí. Inquieto. Podría ser el estómago. Podría ser el corazón. Pero solo había algo que fuera capaz de decir mi mente:
"Esto no puede estar pasando"
Su boca seguía pegada a la mía. Sus manos, agarrando mis antebrazos. Creo que si ahora decidiera soltarme, mis piernas fallarían y caería al suelo.
Es tal la extraña sensación que me inunda…
Sentí las lágrimas caer por mi rostro.
"Lo he perdido"
Intenté despegarme de él.
-Déjam…
Cuando abrí la boca para quejarme, sorprendiéndome una vez más, introdujo su lengua en mi boca y empezó a jugar con la mía.
La cabeza me da vueltas. No podía respirar. El pecho me dolía.
"¡Para!"
Le mordí el labio.
-Auch-se quejó y se apartó de mí.- ¿Se puede saber qué te pasa…?
Le di una bofetada en la cara todo lo fuerte que pude.
-¡Eso debería decírtelo yo a ti, imbécil!-le grité, aún llorando, triste y enfadada-Acabo de volver de un funeral, y lo único que quiero es irme a casa tranquila… Entonces apareces tú, me exiges cosas que no tengo por qué contarte porque creo que ni siquiera podemos considerarnos amigos. Y luego, ¡vas y me besas!-me mordí la lengua.
Alcé la vista, enfadada, para mirarle.
-Te odio.
Y salí de allí corriendo, sin esperar por que dijera nada. No quería oír nada. Ni siquiera sé por qué demonios ha hecho lo que ha hecho…
Al llegar frente a la puerta de mi casa (nunca pensé que podría correr tanto y tan rápido), comprobé con desilusionada esperanza cómo Sasuke no me había seguido.
Inspiré hondo e intenté recuperar el aliento. La garganta me ardía, al igual que los ojos. Las piernas me dolían, al igual que la cabeza y el pecho.
Me mordí el labio inferior. Intenté secarme el rostro surcado de lágrimas.
Nunca pensé que volvería a ser besada por Sasuke. Parece un sueño. Pero no. No es más que una pesadilla…
Las cosas no pueden ser como antes. Por mucho que quiera.
Pensé en Gaara. Estaba muerto.
Pensé en Sasuke.
"…"
La puerta se abrió con un sonido sordo.
-…Ya estoy en casa.
-Sakura, ¡justo para la hora de comer!-mi padre rió-¿Qué tal la mañana? ¿Os ha cundido el estudio?
-…Sí. Ha estado bien.
-Me alegro-dijo mi madre.-Ven, deja la mochila, lávate las manos y ven a la mesa.
-Lo siento, pero, no tengo hambre.
-Pero, Sakura…
-He comido algo en el orfanato, así que… no tengo hambre.
-Mm… Bueno, está bien. Pero si te entra hambre, come algo para merendar.
Asiento con la cabeza y subo las escaleras arrastrando los pies.
"Me asfixio"
Me dejé caer sobre la cama y cerré los ojos mientras me llevaba la mano al pecho.
Pensé… Deseé poder volver a aquellos días en que Sasuke y yo estábamos el uno al lado del otro, sin importar nada más.
Pero no puedo. No puedo…
Siento una opresión en el pecho.
"Me pregunto… ¿Cómo es estar muerto, Gaara? Estando muerto, no te duele el corazón, ¿verdad?"
Y pensar que, aun así, yo quiero vivir…
*.*.*
Al despertar a la mañana siguiente, y siendo domingo, lo único en lo que pensé fue: Tengo que mantenerme ocupada. Y así lo hice. Con deberes. Estudios. Ayudar a papá o mamá con lo que sea. Ver la televisión. Leer un libro. Daba igual. Cualquier cosa me valía para no pensar en otras cosas.
A veces pienso que el entretenimiento no ha sido más que inventado para no hacer pensar a la gente. Así no sufren. Así se distraen. Pero cuando acaba esa película tan interesante, todo volverá a ti, tus preocupaciones, tus miedos, y con más fuerza.
Uno no puede escapar de sus problemas. Pero, siempre que puede, los retrasa.
"Me duele"
Al llegar el lunes, me desperté con dolor de cabeza. Me tomé una pastilla y consideré quedarme en casa, ya que no me encontraba muy bien. Pero al final, por no preocupar a mis padres, fui al instituto.
-¡Sakura! ¡Buenos días!
-¡Ja, ja, ja! ¡Alegra esa cara, Sakura-chan, que solo es lunes!
Inspiré hondo.
"Vamos"
Tengo que animarme. No puedo estar siempre deprimida. ¿Para qué he "vuelto" a la vida, sino?
Sonreí.
-Buenos días.
*.*.*
Al ver a Sasuke en clase, me sentí incómoda. Intercambiamos un par de miradas fugaces, sin decir nada. ¿Qué quería decir con aquella mirada? ¿Qué quería decir yo con la mía?
Nunca pensé que podría llegar a decir tales palabras hirientes… Y menos hacia él.
"Te odio"
Tal vez a quien odio es a mí misma por ser de esta manera. Quiero cambiar, pero, aún no sé cómo hacerlo.
Me llevé una pequeña alegría al ver que había sacado un cinco y medio en física, una asignatura que, junto con otras, era de las que más me costaba. Poco a poco, quiero pensar que me estoy habituando al curso escolar.
-Sakura, ¿qué has sacado?
Me giré para sonreír a mis amigos y hacer el símbolo de la victoria con los dedos.
-Cinco con cinco.
-¡Genial!
-Será mejor que yo también me aplique el cuento…
-Naruto, el día que tú apruebes todos tus exámenes, se acabará el mundo.
-Gracias, Ino, ya que eso es más probable a que TÚ apruebes todos tus exámenes.
-¿Qué has dicho, Naruto?
-¡Sois los causantes del apocalipsis!-exclamó Kiba.
Reímos.
Era todo tan absurdo… Daba gusto poder reír así, sin complicaciones, por tonterías, olvidando lo demás.
Sonó la campana.
-¡Recreo!-exclamaron Naruto y Kiba-¡Hora de comer!
-Dios mío, parece que es lo único en lo que pensáis…
-Y lo más injusto de todo-añadió Ino-es que, por mucho que coman, ¡no engordan en absoluto! Decidme vuestro secreto.
-Eso, eso-la secundó Tenten.
Naruto y Kiba se encogieron de hombros mientras comían.
-Será porque hacemos mucho ejercicio debido al club de futbol.
Pensé en mi cuerpo escuálido. Debido a mi enfermedad, siempre he estado muy delgada y, quisiera o no comer más, mi estómago tenía un límite.
Tal vez ahora pudiera inflarme a comida basura. O a dulces. No importaría, ¿verdad? Pensar en ello hizo que mi estómago rugiera. Casi nunca tenía hambre, por lo que era una buena señal. Sonreí como una tonta y me acabé mi comida.
Antes de que sonara la campana, me dispuse a abandonar el sitio donde comía con mis amigos.
-¿A dónde vas, Sakura?-me preguntaron-El recreo aún no ha acabado.
-Lo sé. Pero… es que tengo que ir a preguntar algo.
-¿Quieres que te acompañemos?
-No, da igual. Gracias. Nos vemos en clase.
Creía saber dónde era. Y esperaba poder verle.
-Oh, ¿qué hace aquí una de primero?
-¿Busca a alguien?
-Eh… Pero, ¿has visto el color de pelo que tiene?
Me sentí incómoda estando en el pasillo donde se encontraban las clases de aquellos que eran un curso superior a mí. Pero, estaba allí por una razón.
-Oh, yo te conozco, ¿verdad?
Salió del aula, "espantando" a los otros chicos para que me dejaran tranquila, y así poder hablar conmigo.
-Sí. Eh… Hola-dije, tímida-Mm… ¿Está Sasori? Quería… quería hablar con él.-este chico da un poco de miedo…
-Ah, Sasori…-Suigetsu sacudió la cabeza-Lo siento. Hoy no ha venido.
-Ah... Vale.
Quería pensar que eso, en realidad, era una buena señal.
Después del funeral de Gaara, por fin se había reencontrado con su familia. El hecho de haber perdido a su otro hermano, y reunirse con Temari y sus padres, debe haberle afectado mucho, y ha hecho bien no viniendo. Aunque quisiera saber si todo ha ido bien… Ojalá se haya reconciliado con su familia…
-Era… Sakura, ¿verdad?
-Eh, ah, sí… Soy Sakura.
-Sasori me llamó el otro día por teléfono diciéndome que hoy no vendría a clase-ah…así que avisó…-Y también me dijo…
-¿Mm?
-Que seguramente, a partir de ahora, volvería a vivir con sus padres y su hermana.
Casi se me para el corazón de la impresión.
"Bien hecho, Sasori"
-Parece que ha conseguido arreglarlo o algo así…-pareció mostrarse desinteresado-Pero-me miró fijamente-Me dijo que no habría sido así de no ser por ti. Así que… Gracias.
-¿Gracias?-no pude evitar decir, confusa y sorprendida.
-Sí. Por hacer que Sasori arreglara las cosas con su familia. No sé lo que pasó. Sasori es muy reservado para esas cosas, pero… debió ser algo importante. Tanto, como para que se viniera a vivir conmigo.-suspiró-Lo que quiero decir es que, como su amigo, estaba preocupado y, como su amigo, te doy las gracias por ayudarlo.
Me sonrojé débilmente ante el halago.
-No… Yo… Realmente no hice nada…
Suigetsu se encogió de hombros.
-Aun si fuera así, él no lo ve así.
-…
Se escuchó la campana.
-Bueno, creo que será mejor que volvamos a clase.
-Sí. Adiós.
Me iba a ir cuando se dirigió a mí una última vez.
-Eh, espera-me giré para mirarle-Mm… En tu curso… ¿Conoces a una chica llamada Karin?
Me sorprendió la pregunta. Pensé en la única Karin que conocía, y se me revolvió el estómago.
-Sí. ¿Por qué?
Pareció pensárselo mejor.
-No… por nada.
Y retornó a su clase y, mientras yo volvía a la mía, me pregunté por qué un chico como Suigetsu iba a preguntarme por una chica como Karin.
*.*.*
-¡Sí! ¡Educación física!
La única clase que parecían disfrutar Naruto y Kiba con toda su alma.
Fui con Ino e Hinata a los vestuarios femeninos para ponernos el chándal del uniforme.
-¡Qué bello es ser joven como vosotros! Vamos, ¡a correr como si persiguierais al amor de vuestra vida! ¡Como si persiguierais vuestra mayor meta en la vida! ¡Como si…!
-¡Ya vale, Gai-sensei!
Un profesor, cuanto menos, extravagante. Y no solo por su forma de hablar, sino también por su forma de vestir.
Empezamos a correr alrededor de las pistas.
-Mira, hoy nos toca compartir las pistas con la clase de al lado-comentó Ino.
En la lejanía, pude vislumbrar a Matsuri.
"-Saku-rara"
-Y… ¿Se puede saber cuántas vueltas son "correr como si persiguiéramos al amor de nuestra vida"?-pregunté.
-Lo mejor será correr hasta que él lo diga.
-De acuerdo.
Pero, llegó cierto momento en que, por mucho que quisiera continuar, se me veía imposible hacerlo. Creí que me asfixiaría, y que las costillas se me clavarían en los órganos internos y me desangraría y moriría. ¿Exagero?
-¿Qué pasa aquí? ¿Por qué no sigues corriendo con tus compañeros?-me preguntó Gai-sensei.
-Es… Es que… no puedo…seguir…-casi no tenía aliento.
-¡Pero si eres joven! ¿Cómo que no puedes seguir? ¡No digas tonterías! Corre cual liebre en busca de la verdadera felicidad…
-Gai-sensei-Naruto vino a mi lado-Sakura-chan es débil de salud. No creo que deba seguir corriendo.
-¡Pero si ha corrido muy poco!
-¿Quince vueltas te parece poco, sensei?-Naruto enarcó las cejas.
-Está bien, joven-se dirigió a mí-Realmente se te ve cansada. Puedes volver a los vestuarios y cambiarte. Puedes descansar lo que queda de hora.
-Gra-gracias, sensei.
Sonrió enseñando unos dientes que parecían brillar por sí solos y me guiñó un ojo mientras alzaba un pulgar de su mano que, junto con sus pobladas cejas, daba una extraña imagen cómica.
-¡Hay que saber cuidarse!
Y se alejó de allí.
-Gracias-le dije a mi amigo, antes de dirigirme a los vestuarios.
Naruto sonrió.
-Nah. Para eso estamos. Y tú, Sakura-chan, no te fuerces, ¿de acuerdo?
Asentí con la cabeza.
Naruto retornó a la carrera. Me llevé la mano al pecho.
"Esto es un asco"
Después de lavarme la cara con agua fría en la fuente, junto con las muñecas y la nuca, me quité el uniforme deportivo para volver a ponerme el polo y la falda a cuadros.
Iba a salir del vestuario para irme a sentar a algún sitio hasta que acabara la hora, cuando una chica de mi clase entró para decirme algo.
-¿Ya te has cambiado?
-Eh… Sí.
No sabía cómo se llamaba, y tampoco me importaba demasiado, porque era una "súbdita" de Karin.
-Bien-dijo-Gai-sensei me ha pedido que te diga que te espera en el recinto cerrado de la piscina. Dice que, ya que no vas a hacer más ejercicio por hoy, que si podías ayudarle con unos equipamientos de natación.
-…Claro.
Y se fue. Y yo me dirigí a la única piscina con la que contaba el Instituto Konoha. Como bien había dicho esa chica, era un recinto cerrado, y solo era utilizado por el club de natación y cuando había competiciones deportivas.
Por suerte, hace tiempo que memoricé (o eso quiero pensar) el plano del instituto, y por suerte todavía recordaba dónde estaba la piscina, aunque tampoco tenía pérdida. Era un recinto bastante grande dentro del propio recinto del instituto.
Al entrar, pude ver una gran piscina llena de agua cristalina. Pensé en el mar, el cual nunca había visto, y me pregunté si se parecería.
"Quiero ver el mar"
La piscina no estaba siendo utilizada ahora.
Y ni rastro de Gai-sensei.
-¿Gai-sensei?-llamé.
Nada. Suspiré. Tendré que esperar a que venga.
Me toqué el colgante de trébol.
"No he vuelto a hablar con Sasuke…", quizá no quiera volver a hablar conmigo después de cómo le hablé, y…
Entonces, escuché una risa.
-Pero, ¿cuán ingenua puede llegar a ser?
-Más bien, cuán tonta puede llegar a ser.
Me di la vuelta y vi entrar a la chica que me había hecho venir aquí, junto con Karin, otra "súbdita" más y, también, Matsuri.
Cerraron la puerta y se acercaron a mí.
No fue hasta ese momento que me di cuenta de que me habían mentido. Gai-sensei no me había llamado para nada.
"Sí, debo ser muy ingenua. Y muy tonta, ¿no es así?"
Karin sonreía con superioridad.
No quería dejarme intimidar, por lo que las miré fijamente.
-… ¿Qué queréis?-pregunté con cautela.
-¿Que qué queremos? Es fácil. Simple. Hasta una tonta como tú debería entenderlo.
-…-no bajé la mirada.
Matsuri permanecía en silencio, pero también dejaba que me insultaran y se rieran de mí. No era la Matsuri que conocía. No, claro que no.
Karin me lo dejó muy claro entonces.
-Aléjate de Sasuke.
-Y… ¿Se puede saber cuándo he estado cerca de Sasuke?-pregunté.
"Al menos, en el instituto"
-No te pases de lista, pelo chicle-escupió las palabras Karin-No paras de mirarle en clase. Y, en ocasiones, él te devuelve la mirada. Dejad ese rollo de intercambio de miradas. No puedes aspirar a estar con él, pelo chicle. No está a tu alcance. Ni lo intentes. Si crees que te está dando esperanzas, olvídalo. No es así.
Contuve una carcajada.
"Una vez, estuvo a mi alcance. Apenas había centímetros entre nosotros"
El pensarlo hizo que soltara una pequeña risita.
-¿Qué te hace gracia, pelo chicle?-dijo con voz seria.
-Nada-dije-Pero, no podéis evitar que "mire" a una persona.
Karin esbozó una sonrisa extraña.
-Tal vez tengamos que hacerte una demostración de lo que pasaría si no dejas a Sasukito en paz.
Un escalofrío me recorrió el cuerpo y sentí miedo.
-¿Qué te parece un pequeño chapuzón…Saku-rara?
**..**
Espero que les haya gustado! Dejen sus reviews para que sepa su opinión!
POR FIN! Beso entre Sasuke y Sakura! *-* Jajaja! XD Pero claro, las cosas no son como antes… Y además, la pobre Sakura en ese momento estaba demasiado "desequilibrada emocionalmente" V.V Ays… A ver si ahora hay algo más de progreso en la relación de estos dos! =P Y… Parece que Sasori ha arreglado las cosas con su familia!^^ Aunque, pensar que ha tenido que morir Gaara para que así fuera… V.V Y Sakura sigue siendo de cuerpo débil… Y… Ay… Qué va a hacer Karin? A la hoguera con ella! XD
Si quieren saber cómo continúa, ya saben, aunque esta autora esté medio desaparecida, sigue pasándose por aquí a menudo, por lo que amablemente pide sus comentarios XD
Muchas gracias por todo! Sobre todo por la paciencia!
Bye~!^^
Pd. Ahora estoy trabajando en la conti de mi fic "Palabras Silenciosas". A los que siguen esa historia, les pido que tengan un poco más de paciencia! Gracias!^^
