Disclaimer: Ningún personaje me pertenece, son de Meyer. Si por mí fuera, Jasper aparecería mucho más y con ropa muuuuy Sexy. Sólo Elizabeth y Evan son de mi propiedad.
Pairings: Edward/Bella, Rosalie/Emmett, Alice/Jasper, Esme/Carlisle.
Warning: +17, puede haber leguaje adulto y escenas de sexo.
Summary: Bella y Edward acaban de graduarse. La noche de la fiesta, ambos tienen su primera vez. Pero ninguno de los dos puede imaginarse que esa noche podría cambiar su vida. Edward abandona a Bella, dejándola a su suerte. Seis años después, el destino quiere reencontrarlos.
Capítulo dedicado a: .
Capítulo 19: ¡Despierten!
"Tal vez en el dinero encuentres un poco de felicidad, en las amistades encuentres alegrías, en las medicinas la cura pare tu enfermedad, pero el amor solo lo encontraras en tu familia."
"El mejor legado de un padre a sus hijos es un poco de su tiempo cada día."
"Las lágrimas de un padre reflejan la fortaleza y el espíritu de la unión familiar, aun cuando la familia se encuentre en la cuerda floja del abismo..."
Bella's POV
Al día siguiente me desperté bastante grogui y con los ojos ardiéndome fieramente.
Quise moverme en la cama, para tener una mejor posición, pero un pequeño cuerpito me lo impidió. Giré la cabeza para encontrarme con la rebelde cabellera de mi hijo, desparramada por la almohada, y con sus bracitos aprisionando mi cintura.
Se veía tan lindo, feliz, tranquilo. Todo lo contrario a como había estado en la noche. Suspiré y las imágenes aparecieron en mi cabeza.
FLASH BACK
- Si tú quieres quedarte con él, pues bien, hazlo. Pero yo no – dijo muy serio Evan.
Nunca en mi vida lo había responderle así de mal a su hermana. Ellos nunca discutían enserio.
Evan salió corriendo de mi habitación e intenté seguirlo, más unas manos me aprisionaron por las muñecas. Me volví furiosa ante mi captor, Edward.
- ¿Pretendes que deje a mi hijo de cinco años huir? – casi grité, al borde de un ataque de nervios.
Edward no aflojó su agarré, pero suspiró pesadamente.
- No pretendo eso, pero sabes que siendo tan chico no se irá de la casa. Si es igual a ti, sólo necesita pensar – comentó con una pequeña sonrisa, la cual no llegó a sus ojos.
Con un movimiento brusco me separé de él y me acosté en mi cama.
Todo esto era su culpa. Si Edward no me hubiera dejado, en primera instancia, esta situación no hubiese pasado. Mucho menos si no hubiese vuelto. Nuestras vidas, la mía y las de mis hijos, estaban perfectas, tranquilas, sin él.
Entonces todo ocurrió…
De un día para el otro Edward Cullen daba vuelta nuestro mundo. Juro que intenté no caer rendida a sus pies, pero cada vez era más y más débil. Cada día me daba más y más cuenta de que no podía volver a vivir sin él. Que, efectivamente, él era la parte que le faltaba a mi vida.
Suspiré fuertemente e intenté tragar. Allí fue que noté el nudo que tenía hecho en la garganta, y las lágrimas que rebalsaban por mis ojos.
¿Por qué la vida debía de ser tan complicada?
Ahora no sólo mi hijo odiaría a Edward, sino a mí también, por ocultarles que tenía un papá, y a Eli, por apoyar a Edward. Por aceptarlo.
Pensar que en un principio me enorgullecía que Evan tratara de manera indiferente a Edward. Sin embargo, eso se fue al diablo desde el día en que noté que comenzaban a llevarse bien. En que por fin veía completamente feliz a Evan. En donde el vacío de nuestras vidas se llenaba, por él. El mismo que lo había provocado.
Eli se subió a la cama y se recostó a mi lado, abrazándome. Colocó su cabecita en mi pecho, como siempre. Le agradaba escuchar mis latidos, aunque ahora estuviesen desenfrenados.
- ¿Edward es nuestro papá entonces?
Le eché un rápido vistazo a Edward, quien estaba sentado al pie de la cama, observándonos, dándonos nuestro espacio. Volvió a sonreírme, más seguro que le sonreía radiante a Eli. Se le notaba en la cara que agradecía que uno de sus hijos lo aceptara.
- Si, cariño – contesté finalmente, luego de unos segundos.
Eli se quedó en unos silencios, asimilando esa nueva información. Cuando terminó, gateó hasta Edward y lo abrazó por la cintura, apoyando la cabeza en su pecho, como hasta recién había hecho conmigo.
- Yo sabía que eras especial, desde ese día que me curaste – contó con una sonrisa, la cual me contagió.
Nos quedamos un buen rato, solos los tres, sin hablar. Habíamos terminado los tres acostados en la cama, con Eli en el medio. Sólo faltaba Evan, para que fuera la familia entera. Edward y Eli se habían quedado dormidos, luego de un rato.
Miré el reloj que había en mi mesita de noche. Marcaba las dos de la mañana. Ya no se oían voces desde los pisos inferiores, por lo que mis padres seguramente ya se habían marchado. Aún así, mi hijo no volvía.
Me levanté sigilosamente, esperando no despertar a Eli o Edward. Salí de mi cuarto y bajé hasta el de mi hijo. Se encontraba vacío.
Decidí esperarlo.
Me acosté en su cama y, ni bien lo hice, comencé a llorar de nuevo. Esta vez no encontraba razón alguna. Las lágrimas sólo salían.
FIN FLASH-BACK
Cuando salí de mi ensoñación, o más bien recuerdos, me di cuenta de que mi hijo estaba sentado en la cama, con las rodillas cruzadas, y apoyando su cabecita en sus manos.
Evan me miraba curioso, y me siguió con la mirada mientras me sentaba en la cama e imitaba su postura. El silencio reinó entre nosotros, sólo nos observábamos.
Finalmente, Evan se arrojó a mi cuello, abrazándome con fuerza, y enterrando su cara en el hueco entre mi cuello y mi hombro.
- Perdón por correr anoche, má – murmuró en voz baja.
Yo también le abracé y le acuné la cabeza con una de mis manos.
- No te disculpes, hijito. Ni tú, ni Eli, tienen la culpa de los errores de los mayores – contesté.
Nos quedamos en silencio nuevamente, pero no había sido como el anterior. Este era más cómodo, más natural y común para nosotros.
Evan se removió en mis brazos, de manera en que yo podía acunarlo. Alzó una manita y me tocó la cara, acariciándome suavemente.
- ¿Por qué se fue?
Su pregunta no me tomó desprevenida, sabía que de un momento para el otro él iba a cuestionármelo, siendo incapaz de poder escucharlo de la boca de Edward, casi como yo.
- Por muchos años pensé que se había ido porque no nos quería… – hice una pausa y lo miré.
Evan me observaba con sus abrazadores ojos verdes. Esos ojos que me hacían sentir tan cómoda como observar los de Edward.
- Por eso nunca les conté sobre él. Cuando volvió, le pedí que no se acercara a ustedes. Edward me rogó que lo dejara hacerlo, tan sólo como su tío, entonces él sería feliz – suspiré-. Esa noche que salimos a comer, me contó que nunca se fue porque no nos quería.
Observé que Evan estaba confundido, puesto que fruncía tiernamente su ceño. Sonreí y me reí ligeramente de él.
- Edward nos quería, él tan sólo se equivocó de decisión. Ahora nos quiere recuperar.
- ¿Lo perdonarás? – cuestionó.
Reí nerviosamente.
- Intento hacerlo, aunque muchas veces no quiero. Evan, yo amo a tu papá, pero no puedo disculparlo así como si nada – expliqué.
- Entonces tendrá que esforzarse contigo y conmigo – afirmó con la cabeza en alto, orgulloso y terco-. Con Eli fue más fácil. ¡Desde un principio le cayó bien!
Me levanté de la cama y tomé en brazos a Evan.
- Vamos, debemos ir a despertar a tu hermana y a Edward.
Evan asintió y se dejó cargar por mí.
Subimos hasta el tercer piso y entramos en mi cuarto. Dentro de la cama, en el medio de ésta, se encontraban mi hija y al hombre que más podía amar. Se veían tan tiernos juntos. Como padre e hija.
Le hice un ademán a Evan, dándole a entender que no hablara, y nos subimos a la cama. Él tomó su lugar junto a su hermana, mientras yo me recostaba al lado de Edward.
Miré a mi hijo, ya que tenía una sonrisa traviesa surcada en sus labios. Enarqué una ceja ante lo que su pequeña y perversa mente podría estar inventando. Entonces, entendí lo que iba a hacer.
Evan se paró en la cama y comenzó a saltar en ella, gritando a viva voz.
- ¡Es de día, arriba! ¡Vamos, vamos!
Tuve que sofocar una risita cuando oí lo que dijo mi hija.
- No sabes cuan molesto puede ser mi hermano – comentó adormilada, acurrucándose aún más junto a su padre.
Edward se tapó la cara con el brazo que tenía libre, puesto que con el otro abrazaba a Eli.
- Evan no – gimió.
En ese momento, ni Evan, ni yo pudimos contener la risa. Edward se había sentado asombrado, al darse cuenta de que Evan estaba aquí, arrastrando con él a una furiosa Eli.
Las caras de ambos no tenían precio, lo que nos hacía reír aún más con mi hijo. Edward y Eli nos miraron ofuscados, pero también se unieron a nosotros.
Luego de un rato de risas, y dolores de estómagos por éstas, todos paramos. Teníamos las respiraciones agitadas y , cada tanto, alguna que otra risita se escapaba.
- Veo que volviste – comentó Edward, un rato después, mirando a Evan.
Mi hijo se encogió de hombros.
- A mí no me convencerás tan rápido como a mi hermana.
Edward lo observó detenidamente y asintió.
- Me parece bien, no todo puede ser fácil – se burló, ganándose un mohín de disgusto por parte de Evan.
Mis hijos iban a replicar, cada uno con su opinión, así que decidí interceder.
- Ya basta, vamos, es temprano. Nada de peleas – exigí mirándolo a los tres, quienes asintieron-. Mejor así.
Suspiré y me acosté en la cama. Sentí que el colchón se hundía a mi lado, y como un brazo era pasado por detrás de mi cabeza.
- ¿Qué vamos a hacer hoy, mami? – preguntó Eli.
- ¿Nos quedaremos todo el día en la cama? – intervino Evan con, seguro, una cara de disgusto.
¡Era tan predecible mi hijo! ¡Cuánto lo conocía!
- ¿Qué les parece si salimos todo el día? – propuso Edward-. Desayunamos, nos arreglamos y pasamos todo el día afuera. Luego los llevo a su casa.
Miré de reojo a mis hijos, ambos asentían ilusionados.
- Eso estaría genial – afirmé.
- Maravilloso – comentó Edward.
Sin habérmelo previsto, Edward se había girado, y se había colocado encima de mí. Rozó su nariz con la mía, haciéndome cosquillas y luego me besó. Era un beso inocente, cariñoso y podía notar toda la felicidad y amor que Edward podía transmitirme.
Si pudiera desear algo, sería quedare siempre así, junto a él y mis hijos. Aunque sabía que esto sólo era el principio. A Edward le costaría convencerme, y mucho más a Evan. Más lo que yo más deseaba, era que nunca más se separara de nosotros, que peleara por mi amor hacia él.
Estoy parada en un puente.
Esperando en la oscuridad.
Pensé que ya
estarías aquí.
No hay nada más que lluvia.
No hay pasos en el suelo.
Escucho pero no hay
ningún sonido.
¿No hay nadie que esté
tratando de encontrarme?
¿Nadie vendrá a
llevarme a casa?
Es una maldita
noche fría.
Estoy tratando de
entender esta vida.
¿No me tomarías de la mano?
Llévame a un lugar nuevo.
No sé quién eres
pero estoy contigo.
Yo estoy contigo.
Estoy buscando un lugar,
buscando un rostro.
¿Hay alguien aquí
que yo conozca?
Porque nada me sale bien
y todo es un desastre.
Y a nadie le gusta
estar solo.
¿No hay nadie que esté
tratando de encontrarme?
¿Nadie vendrá a
llevarme a casa?
Es una maldita
noche fría.
Estoy tratando de
entender esta vida.
¿No me tomarías de la mano?
Llévame a un lugar nuevo.
No sé quién eres
pero estoy contigo.
Yo estoy contigo.
¿Por qué todo es tan confuso?
Quizás esté loca.
Es una maldita
noche fría.
Estoy tratando de
entender esta vida.
¿No me tomarías de la mano?
Llévame a un lugar nuevo.
No sé quién eres
pero estoy contigo.
Yo estoy contigo(*)
Nuevo capítulo!!
Ya se que es corto... EXTREMADAMENTE corto y que encima tarde muchísimo en subirlo, así como no tengo excusas... Pero he estado enferma, y no sabía qué más escribir. Podemos decir que es un capítulo de transicion. Prometo que el próximo es mejor, múchisimo mejor y, ademas (SPOILIER)habrá lemmon.
(*) I'm with you - Avril Lavigne
Fic en general dedicado a Roh, mi mejor amiga. El próximo capi lo dedico a quien dé el primer comentario ;)
Espero que les haya agradado, irá tomando forma con el tiempo, de eso no se preocupen.
Comentarios, críticas, rosas, tomates, todo por el GO!
PD: Tengo pensado hacer un nuevo fic, porque a este no me queda muuuchos capítulosy, a pesar de que se los prometí, aun no tengo una idea fija para la secuela de You Will be Loved, ni para esta. Les dejo los summaries de las nuevas historias y les ruego que pasen a votar en la encuesta :)
A)If I were a Girl: Edward Masen es el típico playboy y sexymbol de la escuela. Arrogante, popular, deportista y, sobre todo, hermoso. Pero ¿qué sucedería si un accidente cambiara su vida totalmente? ¿Podrá acostumbrarse a su nueva vida, sabiendo que deberá convivir con el sexo opuesto como ellas? AU. TH. OoC
B) Snow (título sujeto a cambios):Bella Swan es una joven que ha nacido con una disfunción en su corazón, tiene sus días contados. Pero, una noche de invierno, un angel de la noche se le cruza en su camino y ella comienza a ver un brillo de esperanza en su vida, muy a pesar de los deseos de ese ser con colmillos afilados y sed de sangre. AU y un poco de OoC.
