Disclaimer: Harry Potter y demás es propiedad de J.K. Rowling, así pues sólo me atrevo a tomar prestados sus personajes e inventar a otros cuantos.

HUELLAS DEL PASADO

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Lo Merezco

ººoo0O0Oººoo0O0OooººO0O0ooºº

La luna está cambiando de color,

el sol está más opaco,

los threstrals se ven muy inquietos

y el viento huele a venganza.

No hay que ser un genio para ver los signos:

letum* se aproxima…

antes fue discreta y callada

pero cada vez adquiere presencia,

tanto es su poder que los cratums se han ido del pasto.

--Luna Weasley--

Draco,

Ahora no es el mejor momento para hablar, me quedaré en casa lo que queda de vacaciones pues necesito descansar…siento que no me encontraras pero nos veremos regresando a Hogwarts.

Sé de antemano que lo comprendes, gracias.

Atte. Hermione

El rubio arrugó la misiva para arrojarla lejos ¿cómo osaba negarle una visita? no podía concebir que alguien le negara algo tan directo pero finalmente no tenía tanta importancia ya que muy pronto ella sería la que rogaría por verle…sonrió ante ese pensamiento entrando de las mazmorras de la mansión que fungía de cuartel. Caminó parsimonioso rumbo a los calabozos donde un serio moreno le aguardaba pacientemente.

- ¿Cuántos son?- inquirió a su subordinado.

- No muchos: 7- informó- ¿No crees que es demasiado? Son sólo niños Draco…-

- No me cuestiones Blaise yo sé lo que hago- lo miró gélidamente para entrar a la celda señalada.

Dentro de ella, se encontraban siete niños de aproximadamente quince años de edad, claramente eran magos pues usaban túnicas desgarradas y su expresión era de miedo absoluto, los habían sacado brutalmente de sus casas asesinando a sus familias sin compasión y ahora estaban ahí sin saber qué sería de ellos, por eso temblaron y se sobresaltaron al reconocer al rubio hombre que se presentó ante ellos.

- ¿Pro…profesor Malfoy?- cuestionó uno de los chicos de inmediato con un brillo de esperanza al ver a alguien conocido.

- El mismo- asintió el hombre con expresión dura.

- ¿Ha venido a rescatarnos?- dedujo otra voz ingenuamente, ante esto el rubio esbozó una mueca divertida.

- He venido a decirles porqué están aún con vida- aclaró disfrutando al ver que los rostros de los menores se descomponían por la decepción y la sorpresa, además claro del miedo y la desdicha.- Yo soy el nuevo Señor Tenebroso y quiero que ustedes sean mis súbditos- agregó.

- ¡Nunca!- exclamó un castaño dando la cara.

- Ya veo, Rudolf Seward, Gryffindor, 5to curso- reconoció al recordarlo en sus clases y ocasionalmente hablando con los Potter- Eres un imbécil cachorro de león ¿qué podemos hacerle? al parecer no entiendes que esta es la mejor oportunidad de tu vida…-

- ¡Nunca me uniría a una serpiente traicionera como usted! ¡Lo van a descubrir!- escupió con furia en sus orbes azules y demostrando que tenía agallas a pesar de ser un niño.

- Lástima… ¡Avada Kedavra!- lanzó el rayo sin titubeos arrebatándole la vida al joven que apenas tuvo tiempo de parpadear, los demás chicos soltaron un grito de alarma porque presentían que eso les esperaba a ellos también- Ustedes, ya saben quién soy así que no puedo dejarlos ir sin más y quiero que me sirvan de espías en su Colegio, entre los alumnos y eso, si acceden dejaré que vivan- propuso con calma mientras miraba de uno en uno a sus prisioneros.

- ¡Me rehúso! ¡Mataron a mi familia! ¡Son unos malditos! ¡Jamás les serviría!- exclamó otra joven de blonda cabellera, era un Hufflepuff de 5to también y al parecer dispuesta a los mayores actos de valentía pues jamás se uniría a aquellos que habían acabado con lo que más amaba.

- Entonces no me sirves Horsfall- espetó con desprecio y lanzándole el mismo rayo verdoso sin tentarse el corazón ni por un segundo- ¿Qué hay de ustedes? ¿Algún otro los sigue?-

- Lo haré- accedió un tembloroso joven sin querer el mismo destino que sus compañeros, aún era muy joven para morir y estaba aterrado.

- Entonces harás una promesa inquebrantable conmigo ¿sabes lo que es eso?- inquirió aproximándose al chico en cuestión quien asintió temiendo lo peor.

- Draco…no…- musitó Zabini imaginando a su propio hijo obligado a aquello tan inhumano y cruel.

- Cállate Blaise, no te metas si no quieres un castigo- ordenó el rubio tomando al chico de la mano y uniéndolo a su destino y así siguió con los otros que aceptaron impotentes ante la mirada sombría de Blaise quien deseaba detenerlo pero no estaba en su poder, no cuando tenía tanto que perder si lo hacía.

Cuando hubo terminado sonrió satisfecho, entre más personas tuviese de su lado, mayor sería su campo de visión, aún le faltaba reclutar gente del Ministerio pero sólo era cuestión de tiempo antes de que el mundo se inclinara a sus pies y cuando menos lo esperaran los aplastaría con toda su furia como los insectos que eran.

- Llévalos arriba, dales algo de comer y bótalos en algún lado, haz su reaparición creíble- ordenó fríamente- En cuento a los muertos, llévalos a la celda 9- agregó retirándose con paso rápido pues no quería perder más tiempo.

Sin ninguna novedad la semana pasó rápidamente, no hubo más ataques de mortífagos ni disturbios de algún tipo, los aurores no había logrado nada en su interrogatorio y la prisión de Azkabán seguía estable aunque Harry había convencido al Ministro de desechar a los dementores, éstos solamente fueron recluidos a las inmediaciones de la isla; las conferencias ministeriales se tornaban desesperadas pues no tenía pista alguna sobre el causante de los ataques y mucho menos de su paradero, además no querían alarmar a la población por lo que se reservaban mucha información, en especial la relacionada con la desaparición de unos menores, todo era un desastre puesto que la prensa insistía mucho en fastidiarlos y exigía mayor seguridad, cosa imposible puesto que no sabían ni a quién se enfrentaban y el ánimo general decaía porque a los Potter no se les veía en público desde el día posterior a la batalla; la ola de confusión los embestía con fuerza y lo único a lo que podían aspirar era a que todo se normalizara con el tiempo…

- Quiero recalcar que aquí tenemos fuertes medidas de seguridad así que no hay que alterarnos- comenzó a decir Minerva dirigiéndose a todos los que estaban en el Gran Comedor una vez iniciadas las clases- Contamos con el apoyo de aurores que procurarán nuestra seguridad- señaló a dos hombres sentados en la mesa de profesores- También con dos inefables en la docencia- mencionó refiriéndose a la castaña de rizos y al rubio quienes asintieron- Y con todos los profesores que somos excelentes magos, además de que el Castillo es prácticamente infranqueable- concilió la mujer- Profesor Leitz…- cedió la palabra a un hombre de edad madura que se puso de pie de inmediato.

- Gracias profesora- carraspeó esbozando una sonrisita- Como profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras he decidido abrir un Club de Duelo, idea que sugirió la profesora Potter y que me pareció ideal para prepararlos en el arte del combate con varita- carraspeó nuevamente- Todos los cursos podrán participa y se hará un Torneo de acuerdo a sus capacidades donde los ganadores de cada categoría exentarán mi materia con extraordinario y ganarán 100 puntos para su Casa- hubo murmullos de excitación ante eso pues sería emocionante- La primera clase será hoy en el campo de Transformaciones, todos están invitados a la muestra- con esto regresó a su lugar dejando emocionados a los alumnos.

- ¡Esto es genial!- dijo uno de los Potter- Imagina que me toque con Zabini, por fin podré darle su merecido…-

- No empieces Sirius- lo regañó su melliza- Esto es para prepararnos no para vengarse de lo que te caen mal-

- Pero puede tener dos funciones Lil- sonrió su primo pelinegro con malicia- Seguro nosotros entramos en la misma categoría así que ni crean que por ser familia tendré compasión- agregó con burla comenzando a devorar su carne.

- Eso habrá que verlo Frank- comentó una niña rubia ya con su comida a medio terminar.

- Tú ni siquiera estarás en la lista, eres muy débil- se mofó el aludido.

- No estés tan confiado primo- sonrió Sara sin dejar de comer.

- ¿Han visto a Seward?- inquirió Sirius buscando a su compañero de Casa pues antes de irse de vacaciones lo había retado a una partida de snap explosivo y no quería faltar a ese reto.

- ¿Te debe dinero?- preguntó Frank extrañado de que preguntara por el chico ya que casi ni le hablaban.

- No, sólo un reto- explicó Sirius.

- No regresó al Colegio- contestó otro compañero de Casa que los había escuchado.

- ¿Por?-

- ¿Acaso no leíste el periódico?- regaño la castaña ojiverde pero al ver que su hermano negaba suspiró- La familia Seward figura entre los muertos-

- ¿Quieres decir que…?-

- No lo sé, su nombre como tal no aparecer en la lista pero no han dado más información- explicó la joven con pesar.

- ¿De qué hablan?- intervino un joven pelirrojo sentándose en su mesa como si nada.

- No está Rudolf Seward- le dijo el castaño de apellido Potter.

- De mi casa tampoco regresó Liz Horsfall y me extraña, la conozco y no faltaría….- declaró Bill pensativo.

- Esto es serio ¿verdad?- tragó saliva la rubia.

- No te preocupes Sara, aquí estamos a salvo como dijo la profesora McGonagall- la calmó Lily deseando poder creer en sus propias palabras.

- Además está mamá- apoyó Sirius animando a su primita.

- Bueno, coman rápido que quiero ir al Campo de Transformaciones para la muestra- dijo Frank cambiando de tema y terminando de un golpe su zumo de calabaza.

Luego de un rato el campo de Transformaciones se llenó de alumnos de todos los cursos y casas, todos congregados alrededor de una tarima larga de madera que flotaba a un metro y medio del suelo, sobre la cual su profesor de DCAO estaba parado con varita en mano y tras él se encontraba una pequeña mesa también elevada donde estaba acomodada la profesora de Transformaciones al lado del profesor de Pociones que esperaban el inicio del club tal y como los alumnos quienes ya cuchicheaban impacientes.

- Alumnado- inició carraspeando sonoramente- Alumnado- llamó de nuevo callando a los jóvenes de una vez- Aquí se realizará este Torneo, antes que nada haremos una demostración para que se den una idea de cómo será el asunto, aplicaremos todos los hechizos que han visto y hasta aprenderán nuevos- sonrió caminando por su escenario- Quiero aclarar que no está permitido usar Magia Negra y está vedado el contacto físico, la varita es su única arma- aclaró levantando la suya con gesto orgulloso- Quien saque del campo de duelo a su rival o se adueñe de su varita, gana-

- ¿Profesor?- habló un joven de 7mo curso- ¿Cómo nos dividirán?-

- Oh bueno, primero será por años y luego por casa de acuerdo a los resultados- respondió complacido por el interés- Entonces haré una demostración con, mmm, qué tal con un de ustedes dos, señores aurores- llamó la atención de los hombres de túnicas rojas quienes sonrieron con diversión pues confiaban en ganarle a un viejo profesor, uno de ellos subió a la plataforma de un salto.

- Será un placer ayudar profesor- sonrió- Mi nombre es Benjamin Gimondi- se presentó.

- ¿Italiano? He escuchado que los italianos hacen muy buena pasta- comentó acercándose al otro quien sacó su varita.

- Soy inglés en realidad, pero mi abuelo era un excelente cocinero- sonrió parándose frente a frente con sus varitas en alto para luego darse la espalda y dar cinco pasos tal como indicaba el protocolo, luego se giraron y se posicionaron para luchar.

- ¿Listo señor Gimondi?- el profesor le atacó nada más al verlo asentir pero el auror esquivó el hechizo con sus rápidos reflejos respondiendo al instante, ambos se enzarzaron en un interesante duelo que duró apenas unos minutos porque el hombre de mayor edad realizó una complicada floritura desarmando a un sorprendido auror- Creo que acabamos-

- Ciertamente profesor, es usted muy hábil- elogió el más joven tomando su varita.

- Todos podemos fallar, tal vez también hagamos un Torneo entre los profesores- bromeó de buena gana sin querer avergonzar al derrotado.

- Sería interesante de ver- bajó de la tarima regresando con su compañero quien se burló mudamente de su derrota.

- Bueno, a alguien le gustaría realizar una práctica ahora mismo- propuso Leitz tan fresco como una lechuga.

- A mí me gustaría- se aventuró un slytherin de arrogante mirada.

- ¿Quién peleará con usted?- el joven Potter vio su oportunidad perfecta para humillar al imbécil de Zabini pero antes de que alzara la voz para ofrecerse de voluntario, el chico contestó firmemente.

- Reto a duelo a la profesora Hermione Potter- declaró dirigiendo su mirada arrogante a la aludida antes la sorpresa del público entero, ella le devolvió el gesto divertida.

- Pero eso no es posible, usted estaría en inferioridad de condiciones, ella es una profesora experta y fue una inefable…- objetó el hombre.

- Yo ayudo a compensar- otro slytherin de cabello rubio se adelanto al lado de su amigo.

- Aún así…-

- Me sumo profesor- sonrió una joven de túnica verde acercándose a los otros dos- Creo que es justo tres alumnos contra una profesora- razonó Alice.

- ¿Profesora?- el maestro la miró en busca de una solución al dilema mientras los alumnos esperaban expectantes el veredicto.

- Si así lo quieres…es su decisión- ella esbozó una sonrisita al descubrir las intenciones de Robert, William y Alice, eran tan tercos como ellos solos- Pero no me dejaré vencer sólo porque son menores- agregó acercándose a la plataforma.

- Bien, entonces suban- Leitz terminó por sonreír bajando de la tarima para ejercer como mediador.

Los duelistas subieron al lugar señalado acomodándose lo mejor posible para tener más posibilidades de moverse aunque sería complicado por la cantidad de individuos.

- Habrá que adaptarnos a las circunstancias- la ojimiel blandió su varita transfigurando la plataforma rectangular en una circular de mayor extensión.

- Esto no evitará su caída profesora-

- No, pera tal vez la de ustedes sí, señor Zabini- respondió con burla.

- ¡Varitas arriba!- así lo hicieron sin dejar de mirarse, tres chicos a ella y ella a los tres de uno en uno- Media vuelta y cinco pasos- eso hicieron- Giren…- a esa señal se colocaron en posición de combate, la castaña solamente les apuntó sin querer tomárselo muy enserio, después de todo no podrían usar magia negra, la cual era su fuerte- ¡Comiencen!-

Inmediatamente los chicos lanzaron un mismo hechizo donde los tres rayos se juntaron en medio del campo para formar uno solo de color azul mismo que se dirigió a la adulta quien lo desintegró fácilmente y con un gesto aburrido, a esto respondió con un bonito movimiento de donde salió un rayo magenta directo hacia Alice pero en el último segundo cambió de opinión tomando por sorpresa a Robert que apenas pudo agachase evitando el impacto inesperado, sí que sería un reto vences a su maestra, suspiró, todo lo que tenía qué hacer por un poco de información para ayudarla...

Esta vez atacaron por separado abarcando más ángulos con el propósito de bombardearla desde todos ellos para ver si uno le daba pero la castaña ya tenía eso previsto y conjuró un potente escudo que la rodeó por completo haciendo rebotar los rayos multicolores hacia el cielo, no tenía intenciones de perder contra sus propios alumnos…disolvió su escudo dando un grácil salto para mandar un rayo rojizo al cielo que regresó como una especie de lluvia de gotas rojas atacando a los jovencitos quienes se cubrieron con el básico protego haciendo sonreír a su oponente al saberlo demasiado desamparados sin poder utilizar sus maldiciones pues era lo que dominaban a la fecha.

- Este duelo no tiene sentido- declaró su profesora sin querer avergonzarlos realmente pues eran buenos chicos metidos en un duelo por demás injusto.

- ¿Acaso se rinde, profesora?-

- En lo absoluto señorita Flint- negó al ver que eran demasiado orgullosos para ceder sin dar batalla.

- Pues entonces pelee- reclamó el ojiverde.

- Les daré una valiosa lección: la importancia de prestar atención a clases y a reconocer cuando deben retirarse- dijo adoptando otra posición algo simple pero con carácter- ¡Aquartis!- apuntó hacia una banca de piedra que estaba apartada pero a su alcance, este se convirtió en agua misma que la mujer atrajo hacia sí, manejándola con soltura hasta que mareó un poco a sus oponentes y los empapó, a continuación sopló- ¡Glacius!- y el agua se convirtió en hielo antes de que alguien pudiera reaccionar y los inmovilizó, sin embargo no pasó mucho hasta que estos se liberaron enardecidos por dejarse distraer y atacaron nuevamente.

Flint lanzó un rayo hacia un costado llamando su atención momentáneamente con ellos Baddock conjuró un avifors al otro lado enviando contra la castaña a la parvada mientras Zabini formaba un espiral con su varita que rodeó a la mujer quien destruía uno a uno a los pajaritos, sonreía pensando que un mortífago nunca le lanzaría aves para atacarla.

- Estos tontos abusan por ser tres- gruñó un joven del público.

- Ella sólo está jugando Sirius- rió su hermana contemplando a su madre que terminaba con las aves pero el espiral de magia seguía rodeándola y se estrechaba poco a poco amenazando con impactarla.

- ¿Decía?- inquirió Robert concentrándose en su hechizo.

- ¡Ventus!- conjuró al hielo destrozado y esparcido por el campo transformándolo en un espeso aire gélido que también la rodeó, luego lo concentró poco a poco para expulsarlo poderosamente haciendo desaparecer el mencionado espiral de energía- ¡Sutnev!- regresó la banca a su forma original y la lanzó contra el ojiverde quien cayó inevitablemente a causa del impacto.

Baddock no esperó más y se desilusionó como ya había hecho anteriormente, Flint siguió su ejemplo tratando de sorprender a su maestra de alguna manera pero esta se lanzó un conjuro agudizando su oído, justo escuchó un susurro para interponer la banca en la trayectoria del hechizo lanzado, corrió a su derecha lanzando su propio ataque que golpeó a William dejándolo visible nuevamente, súbitamente otro hechizo salió de la nada, aprovechando su distracción, rozando el brazo de la mujer y desgarrando su elegante túnica de paso.

- ¡Terra!- gritó usando la banca para convertirla en ese elemento que lanzó hacia el aire revelando la figura de la joven quien se cubrió enseguida pero ya era demasiado tarde y un hechizo la tocó haciéndola visible nuevamente, los slytherin se reagruparon entonces conociendo cabalmente su debilidad- ¡Erif!- la ojimiel se rodeó con un círculo de fuego, cosa que la reconfortó bastante, después de todo el fuego era su especialidad y su animago provenía de él así que no tenía problemas en controlarlo…lo mantuvo unos segundos a su alrededor como una barrera infranqueable y omnipotente después de todo estaba inusualmente agitada a pesar de que el malestar en su pecho había cedido, sus poderes estaban extraños, como más débiles…- ¡Se rinden?- preguntó.

- ¡Nunca!- Robert se lanzó contra las llamas con la varita en alto pero antes de llegar, éstas le abrieron paso encarándolo con su maestra directamente que, con un espongificación, lo esquivó sin más.

La mujer expandió su fuego y, cuando los jóvenes sintieron que los consumiría, las llamas se convirtieron en agua otra vez empapándolos nuevamente y su confusión fue aprovechada.

- ¡Accio varitas!- sus armas fueron a parar a manos de la castaña que la sostuvo frente a ellos con visible gusto, había triunfado finalmente ya que de nada servía alargar más la demostración.

- Nos venciste- sonrió cansinamente el ojiverde, sabía que eso ocurriría per lo había intentado por lo menos.

- Podrías atribuirle el crédito a la banca ¡Sitraqua!- la mencionada se materializó detrás de ellos como invitándolos a sentarse- 50 puntos para Slytherin por su osadía de luchar contra mí pero no lo repitan si no están preparados- concedió arrojándoles sus varitas mientras los aplausos del alumnado invadían el lugar, definitivamente ese había sido un duelo interesante corroborando la habilidad de su profesora, la heroína del mundo mágico…

Ella bajó del círculo para reunirse con su rubio amigo que le dirigió una mirada a su brazo.

- Arruinaste tu túnica, qué vergüenza- se burló por el descuido.

- Tiene solución- miró el desgarro- Pero lo conservaré así para recordar que debo de prestar más atención y no debo subestimar al enemigo-

- ¿Podemos hablar ahora?- preguntó en voz baja mientras las serpientes bajaban del escenario y el profesor de DCAO decía algunas palabras más- Me lo merezco- añadió recordándole que le debía muchas explicaciones.

- Vamos a un salón vacío aprovechando que todos están aquí- ambos profesores caminaron rumbo al 3er piso donde encontraron un aula desocupada.

-Ahora explícame con detalle lo de tu casi muerte- el rubio se cruzó de brazos brindándole la pauta para que iniciara la conversación.

- El Profeta se encargó de divulgar una versión melodramática y sinceramente exagerada…- se excusó ella pero la mirada dura del rubio le impidió seguir desviándose del tema- Fuimos a defender el Ministerio y ahí me enteré de que atacaban a mis hijos así que fui con ellos y un Avada me dio, es todo.- resumió muy resumidamente pues odiaba dar explicaciones sobre esas cosas.

- No concibo el que tú hayas logrado escribir libros, digo, es que tienes un gran don de la palabra- comentó con marcado sarcasmo y gesto severo.

- Lo lamento pero los detalles no importan mucho…lo que me angustia es esto del nuevo Lord Tenebroso…no quiero otra guerra, en el pasado tuve suficiente…- suspiró- No es que me vaya a desentender pero me preocupan mis hijos, no deseo que les pase nada, si algo les pasara…- su mirada se aguó de inmediato al recordar el pánico que la invadió al pensar que tal vez no fuera capaz de detener el rayo verdoso dirigido a sus hijos.

- Nada les pasará, si hay una nueva guerra pelearemos en ella- contestó el hombre en son de apoyo aunque sabía que él le causaría mucho más pesar- Escucha, esta vez debes cuidar más de tu vida porque tienes personas que dependen de ti- la obligó a mirarlo fijamente, la verdad quería que no se pusiera en su camino pues solamente le complicaría las cosas.

- Ya me lo han dicho Draco- lo apartó fastidiada cuando recordó que en el pasado él había pertenecido a la Orden y por lo tanto podía mencionarle cosas al respecto- La Orden me pidió que me mantuviera en el Colegio por seguridad y esas cosas, así que supongo que no veré mucha acción esta vez- se encogió de hombros resignada.

- Que pena…la hechicera invencible no ocupará el papel protagónico de este conflicto- bromeó dramatizando su tono.

- ¡Quiere parar con eso!- le asestó un golpe en el hombro harta de la mención de esa absurda referencia que la prensa sensacionalista había inventado.

- La prensa te puso así, no yo- la miró divertido- Mione…- habló más serio llamando la atención de su interlocutora pues era muy raro que ahora la llamase así- Creo que tenemos que hablar…-

- Te dije que lo sentía Draco, no hay más que decir- cortó al saber a lo que se refería, a cuando tuvo un arrebato luego del fatídico juicio.

- No puedo olvidarlo…luego de 16 años creí que no me afectaría más pero me equivoqué- se le aproximó lentamente sin perder el contacto visual- Cosa que no es normal en mí- agregó con petulancia.

- Sé que yo tuve la culpa y lo lamento pero no soy capaz de darte lo que quieres…- negó sir permitirle acercarse más y omitiendo su pequeña broma.

- ¿Por qué? Potter ha demostrado que es un imbécil como siempre te dije, van a separarse. No veo porqué no puedas darme una oportunidad ¿es tanto pedir?- preguntó con un tono falsamente dolido.

La castaña le devolvió la mirada intensamente al comprender que el hombre hablaba en serio, su anterior paciencia iba perdiéndose y lo comprendía pues luego de tantos años en el exilio seguramente había cambiado y tampoco lo culpaba luego de todo lo que había perdido en la guerra; aunque estuvo dispuesta a casarse con él en el pasado sin amarlo completamente y seguía guardándole un inmenso cariño, no le podía amar puesto que su corazón lo poseía un hombre de hermosos ojos color verde esmeralda que, por cierto, era un estúpido…simplemente no podía darle al rubio lo que le pedía, no merecía migajas de cariño, él no…

- No Draco- respondió con suavidad tocando con ternura la pálida mejilla del otro- Esto no puede ser, ya es muy tarde, no quiero ofrecerte un corazón hecho pedazos-

- Yo puedo repararlo, soy un excelente mago- le sonrió tomando su mano con delicadeza maldiciendo el no poder controlarla como antes, debía rebajarse a conquistarla como haría el difunto Malfoy.

- Aún así no funcionará…es mejor que busques a alguien que te ame como mereces Draco porque esa no puedo ser yo- murmuró con gentileza mas él no se conformó y le plantó un sorpresivo beso, saboreando nuevamente sus labios, ella no pudo rechazarlo odiándose por ser tan débil y lo dejó entrar mientras el rubio trataba de controlarse y hacer suave la caricia, finalmente se separó.

- Sabes de sobra que eso me es imposible…no sé qué me hiciste- declaró son toda la sinceridad que era capaz pues esa duda lo carcomía desde hace muchísimo tiempo y algunas veces resultaba frustrante…dio media vuelta para salir del aula sin atreverse a agregar más, no era necesario, sabía que ella no sería suya tan fácilmente, al menos no mientras el inútil de Potter aún ocupara sus sentimientos, debía hacer algo al respecto explotando al máximo la astucia de Chang…

Hermione lo miró marchar sin detenerlo, tal vez era una despedida o simplemente una aceptación pero la caricia le dejó un sabor amargo, extraño, no recordaba que fuese así pero a lo mejor era su imaginación, volvió a suspirar para salir también del lugar, tenía una clase que impartir.

Justo en el desayuno de la mañana siguiente, cuando el correo llegó y las lechuzas volaron sobre todo el Gran Comedor entregando paquetes a las personas quienes los atrapaban con naturalidad, una parvada de aves fue directo al lugar de la jefa de Slytherin que, por un momento, pensó que le habían enviado otro avifors por lo que cerró los ojos y al abrirlos miró a las lechuzas formadas frente a ella con alguna cosa en el pico por lo que suspiró aliviada y procedió a recibirlos uno a uno hasta que los animales se marcharon satisfechos de haber cumplido con su labor.

- Antes de que leas otra cosa, mira esto- la directora le tendió un pedazo de pergamino levitándolo a su lugar mientras ella lo tomaba sin dudar.

Desdobló el pergamino viendo una bonita caligrafía en él y comenzó a leer.

Profesora McGonagall,

Estuve investigando todo lo que pude de la reuniones del Ministerio Internacional y, luego del ataque de la noche pasada, el Consejo de Seguridad ha tomado medidas drásticas, ni sé si esto lo vayan a publicar pero los ministros de Francia, España, Noruega, entre otros, no quieren correr más riesgos por lo que propusieron un bloqueo a nuestro país, por lo menos de momento a sus respectivos países ya no podrá entrar ningún ciudadano inglés por cuestiones de seguridad, aún no sé si habrá deportaciones pero creo que no; Alemania quiere ayudarnos, así que mandará a algunos aurores para inspeccionar, Bulgaria también se mostró solidaria pero la situación en general es preocupante, pronto no podremos siquiera salir del país…esto me preocupa profesora, el Ministro de Inglaterra hace lo que puede para evitar el pánico pero no aguantará mucho si hay otro ataque como el de anoche. Tenemos que hacer algo, esto se está saliendo de control y si bloquean el país, seremos presa fácil para un ataque masivo.

Le pido informe a los otros miembros acerca de esta situación.

Atte. Michael Corner

Vaya, esas sí que eran noticias alarmantes…un bloqueó a Inglaterra armaría una gran crisis…tomó El Profeta esperando enterarse algo sobre el dichoso ataque de anoche al cual desde luego no había sido invitada. En efecto, anoche una ola de hombres lobo y vampiros habían azotado una comunidad a las afueras de Londres, en Bridgetown ¡por Merlín! ahí era donde vivían Ron y Luna, siguió leyendo descubriendo que no había sido algo tan funesto gracias a que los aurores habían intervenido rápidamente sofocando el ataque. Encontró entre sus papeles recién adquiridos una carta de su rubia amiga donde seguramente le comentaba algo acerca de lo pasado, así pues la abrió.

Hermione,

Supongo que ya te habrás enterado del ataque a nuestro vecindario pero no te alteres porque nosotros estamos bien, Ron y yo combatimos unas cuantas criaturas hasta que llegaron aurores a terminar el trabajo. Ya mandamos cartas a Bill y a Sara para que no se preocupen…por favor no vayas a salir del Colegio, te encargo mucho a los niños.

Un abrazo, Luna Weasley

P.D. Los nargles no están tan activos como siempre, ten cuidado.

No entendió bien la nota final de su amiga pero estaba acostumbrada así que lo dejó y levantó su mirada hacia la mesa de Hufflepuff y Gryffindor comprobando que sus sobrinos leían la carta que su madre les había enviado…maldijo por lo bajo, esto empeoraba cada vez más…tomó otro de los pergaminos frente a ella.

Hermione,

Querida ¿cómo estás? espero que bien; bueno, te escribo porque estoy muy preocupada, Charlie acaba de llegar de Rumanía con noticias acerca de un bloqueo, mandé decir a Bill que no regresara por lo prono al país, que Francia es más seguro ahora, pero ¿qué está pasando? Agradecería que se lo comentaras a Minerva pues no quise molestarla, la pobre debe de estar agobiada por tantas cosas…

Salúdame a los niños por favor, asegúrate de que se alimenten bien porque están muy delgados, espero que las cosas se arreglen, ah y necesito que me des la receta de ese mouse tuyo de fresa, Arthur lo alucina y quisiera preparárselo de una buena vez.

Besos y abrazos, Molly Weasley

Sonrió al comprobar que esa mujer no cambiaba, dejaría que Minerva les comunicara la información que había mandado Michael. Tomó la carta que la lechuza blanca le había dejado sabiendo bien de quién era.

Herm,

Sé que debes de estar furiosa conmigo por todo lo que ha pasado y créeme que sé que lo merezco pero quiero que sepas que sigo amándote…no quiero decirte esto por carta así que quisiera que nos viéramos para hablarlo en persona, las cosas se están poniendo turbias y debemos estar juntos, por lo niños…

Desearía ir a Hogwarts o hacer algo útil porque estoy desesperado y no me dejan intervenir en el Ministerio, pienso que sería buena idea si me reintegro a las filas de los aurores pero necesito tu opinión, no sé qué hacer…por favor mándame alguna respuesta y saluda a los niños por mí.

Respecto a lo del ataque de ayer, no te preocupes por Ron y Luna están en la casa para mayor seguridad, trataré de convencer a Ginny y a Neville de que también se muden para acá pero no sé si Ginny acepte, ya sabes como es.

Cuídate mucho.

Un arrepentido, Harry Potter.

Volvió a doblar el pergamino leído con furia ¿cómo se atrevía…? respiró hondo para ver la demás correspondencia, había unas cuatro cartas más y la Revista Corazón de Bruja que por supuesto no vería, no siquiera la había encargado así que no sabía por qué se había molestado en enviársela.

Señora Hermione Dumbledore de Potter,

Es mi deber informarle que el mundo mágico está en un incipiente estado de crisis por los recientes ataques que han perturbado a la población mágica y muggle, el Ministro alemán mandará una escuadra de sus mejores aurores para apoyarnos así como el Ministro búlgaro, sin embargo esto no será suficiente, yo apenas tengo experiencia en esto y lo reconozco así que probablemente me equivoque en muchas cosas, por eso me atrevo a solicitar su ayuda así como la de su esposo, para que ocupen sus antiguos puestos y dirijan la defensa de nuestro país…esto se lo pido también como un favor, sé que usted ya hizo mucho por nuestra comunidad durante la Gran Guerra y es abusivo pedirle más porque ahora tiene una familia pero ayudándonos se asegura de que sus seres queridos estarán a salvo. Su Orden de Merlín Primera Clase, su ascendencia poderosa, sus habilidades de combate y su 'talento', la preceden volviéndola indispensable en la resolución de este conflicto.

Espero sinceramente que acepte este llamado, se lo agradeceré encarecidamente. Envíeme su respuesta a la brevedad.

Atentamente, Ministro de Magia, Dereck Roderick

Pestañeó repetidamente, eso no se lo esperaba tan pronto pero supuso que con eso Harry tomaría la decisión sin su ayuda ya que Roderick era hábil con las palabras y seguramente se había encargado de ensalzar la carta dirigida al ojiverde para convencerlo de reincorporarse a la acción, era una buena estrategia pero ella no la aceptaría

Mione,

Me parece que tenemos que hablar, estoy al tanto de la situación en la que se encuentra el país pero me preocupa Robert, sé que él es, bueno no puedo decirlo por este medio, pero sé que está arriesgando mucho, lo apoyo incondicionalmente pero me angustia pensar que algo malo le pueda pasar…además quiero ayudar, fui una mortífaga, tú lo sabes muy bien, así que quizá pueda decirte algún dato sobre sus movimientos o posible localización, aunque te advierto que me vigilan estrechamente desde Año Nuevo, creo que piensan que escaparé para unirme a los enemigos de nuevo…

Salúdame a mi hijo y adviértele que se cuide porque como algo le pase, eh bueno, él sabe las consecuencias.

Saludos, Pansy Zabini

Señora Hermione Potter,

Se le recuerda que la audiencia para el divorcio del señor Harry Potter se llevará a cabo exactamente en una semana, debe presentarse ante el Wizengamot a las 10 am en punto, sino se presenta aplazará el trámite.

Gracias por su cooperación, El Wizengamot.

Genial, chasqueó la lengua, ahora lo tontos trámites para la separación, bueno tal vez pudiese apelar ahí su anterior decisión sobre la custodia de los menores…ya solamente le quedaba por leer una misiva, al fin…

Señora Potter,

La invitamos cordialmente a una entrevista con nuestros periodistas a la brevedad con la finalidad de aclarar algunas dudas sobre su vida. Por favor acepte la invitación, además le recordamos que ha sido nominada como la hechicera del año debido a una serie de cuestiones que le explicaré con gusto cuando nos veamos.

Saludos, La Editorial Corazón de Bruja

Esa carta definitivamente merecía ser quemada de inmediato, no podía creer que actualmente se preocuparan por esas banalidades, sí que eran unos tontos...miró la dichosa revista sorprendiéndose al ver la portada, ¡era ella! claro, ella hace unos 15 ó 16 años cuando había acontecido la caída definitiva de Voldemort, también salía Harry a su derecha, Draco a su izquierda y más abajo Chang, se titulaba "Hermione Dumbledore: ¿Potter o Malfoy? Conozcan la controversial vida de esta famosa hechicera" Casi derriba la mesa por el coraje que le dio semejante título, ahora sabía el porqué del interés de la Editorial, seguramente había puesto puras mentiras, además ¿cómo se atrevían? La hojeó con furia mirando una foto de ella, Ginny y Luna en el Sortilège donde publicaban la declaración de su amiga pelirroja sobre la oriental, luego la imagen de Tonks blandiendo su varita hacia los periodistas le siguió, decía que hasta los aurores intervenían en la trama. Pasó la hoja viendo una foto de Harry y ella besándose en lo que seguramente fue uno de sus aniversarios, pero luego venía una de Draco y ella cenando juntos hacía también 16 años ¡no podía creerlo! estaba indignada por esa intromisión tan descarada en su vida privada…luego la noticia principal acerca de Chang llamó su atención así que se dispuso a leerla.

La señorita Cho Chang nos concedió una entrevista exclusiva acerca de su relación con el señor Harry Potter durante el matrimonio de este último, donde ella jugó el papel de la amante y la señora Hermione Potter de la esposa engañada, ella nos comenta: "Harry y yo ya habíamos salido en el Colegio, mucho antes de que empezara su relación con su actual esposa que me dejó con el pretexto de que quería protegerme; cuando estábamos estudiando para aurores nos volvimos a encontrar y sostuvimos un noviazgo mismo que él terminó con la excusa de no estar preparado; después fue la Batalla Final y contrajo matrimonio con Hermione Dumbledore, yo decidí salir de sus vidas hasta hace poco que me integré a los Chudley Cannons del cual él es capitán, así nos reencontramos y comenzó a coquetearme. Yo siempre lo he amado y no puede resistirme hasta que se hizo público y su esposa le pidió el divorcio, al cual él mismo estaba más que dispuesto a firmar, prometió que luego nos casaríamos para ser felices…pero el día del ataque, cuando su esposa fue herida, cambió de idea bruscamente exigiéndome salir de su vida para siempre…" Aquí la señorita Chang lloró incapaz de soportar la pena pero continuamos cuestionándola hasta que dijo algo que seguramente hará recapacitar al señor Potter respecto a su actuación "…creí ciegamente en el amor que él me decía tener cada mañana al despertar juntos y cuando me sacó del equipo y de todo lo demás, yo estaba, estoy destrozada, quería irme del país pero me enteré de algo que me lo impide…estoy embarazada, espero un hijo de Harry Potter…"

'Espero un hijo de Harry Potter' las palabras leídas sonaron como un cántico macabro en la cabeza de la castaña y de pronto escenas de su vida con su aún marido pasaron por su mente con velocidad hasta que fueron tan rápido que las imágenes se volvieron borrosas…no era posible que eso sucediera, no era posible…su cerebro sufrió un colapso segundos después y fue tan fuerte que palideció dejando caer la revista a la mesa provocando un estruendo que llamó la atención de su colegas, su vista se aguó de inmediato y lo último que puedo ver antes de perder la conciencia fue el rostro sonriente de Harry mientras unas voces gritaban su nombre y unos brazos la sostenían, luego todo se volvió completamente negro…


Feliz Navidad a todos!! Es todo lo que les puedo desear este día y que se la hayan pasado muy bien en la cena.

No me extenderé y nos leemos pronto.

Gracias a los lectores y en especial a lo que comentan, de verdad lo aprecio.

¡R E V I E W S!

Atte.

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