The King of Fighters: Nueva Generación FINAL ROUND!
Capítulo especial: Final alternativo.
…. …. … …. …. …..
… …. … …. …. …
….. … …. ….. …. …
Era una cálida mañana en la ciudad de South Town, como todas las mañanas desde hace más de diez años, cierto hombre de edad adulta salía al patio de su casa para observar la bella vista matutina que le ofrecía la naturaleza.
—sip, hoy será un muy buen día como siempre— pasó su mano por su negro y lacio cabello en el que empezaban a aparecer algunas canas.
—Buenos días papá— saludó una pequeña niña de cabello negro y ojos morados.
—Buen día Aimi, ¿dormiste bien?— respondió el adulto.
—Claro, dormí muy bien, ¿y mamá dónde está?— preguntó la niña.
—aún está durmiendo, tus hermanas fueron a despertarla, ve a ayudarlas— dijo el adulto, a lo que la niña asintió y entró de nuevo a la casa.
—mami, mami, despierta, ya es de día— dijo una niña de cabello negro y de ojos azules.
—despierta, mami, mami ya levántate— agregó otra niña, ella de cabello color violeta y ojos cafés.
—ah, Onee-chan, ayúdanos, mami no quiere levantarse, has que se levante— pidió una de las niñas a su hermana mayor.
—ah, está bien. Papá me pidió lo mismo, miren, vamos a hacer esto— la mayor se agachó y les platicó su plan a las pequeñas.
—bien chicas, ¿listas? Uno, dos y… tres— la niña más grande jaló las cobijas de la cama donde su madre estaba durmiendo.
—despierta mamá, ya es de día— las otras dos niñas se lanzaron sobre la cama para mover a la mujer de largo, lacio y lindo cabello violeta.
— ¡la respuesta es pescado!... ¿are? ¿Qué pasó?— la mujer se frotó los ojos con pereza.
—qué bueno que te despertaste mamá. Natsuki y Sora se estaban preocupando. Por cierto, no sabía que hablabas dormida— dijo la niña mayor.
—eso es muy normal Aimi, muchos hablan dormidos. Está bien, está bien, ya voy a levantarme. Vayan a despertar a su hermano para desayunar— dijo la madre mientras se sentaba en la cama.
Las niñas hicieron que su madre les pidió y un rato después todos estaban reunidos para el desayuno.
(N/A: AQUÍ HAY UN CAMBIO DE NARRACIÓN, EN VEZ DE SER EN TERCERA PERSONA, CAMBIA A PRIMERA PERSONA).
Hola a todos, mi nombre es Aimi Natsumi Kusanagi Asamiya. Tengo siete años. Como pueden suponer, mi padre es el héroe Terry Kusanagi, y mi madre es la preciosa y sensual Mio Asamiya. Probablemente se pregunten como terminó siendo de esta manera, pues de eso vamos a hablar en el capítulo de hoy.
Las niñas que están a un lado de mí desayunando tan sonrientes, son mis pequeñas hermanitas. La de cabello violeta se llama Natsuki, la de cabello negro es Sora. Son mellizas y nacieron el mismo día. Tienen cuatro añitos.
El guapo chico de lentes, cabello platinado y ojos morados, es mi Onii-chan. Se llama Ikki y tiene diez años. Según lo que me dijo mamá, su cabello es de ese color porque mi abuelo también lo tenía así.
Creo que no necesito presentarles a mi Onee-san Misa, supongo que ya la conocen pero tal vez no la reconozcan porque ahora tiene veinticuatro años y está embarazada. Vino a visitarnos.
—y entonces hija, ¿para cuándo nace mi primer nieto?— preguntó Oka-san.
—pues, se supone que nacerá en estos días. Según mis cuentas tengo ya los nueve meses— respondió Misa-Oneesan.
—Misa, aunque yo no sea tu padre, me alegra verte tan emocionada con esto— mencionó mi papá.
—gracias señor Kusanagi, les prometo a usted, a mamá y a mis hermanitos que serán de los primeros que venga a visitar cuando él o ella nazca— Onee-san sonrió y se levantó de la mesa. —Por cierto, tengo que irme para la escuela—
—que te vaya bien Misa-Oneechan. Diviértete enseñando— dijeron mis hermanas al unísono como buenas mellizas.
Por cierto, si sienten que se perdieron de algo, mi Onee-san Misa es una maestra de primaria, no sé exactamente qué materia enseña, pero un día me contó que la asignaron a la clase 1-D de la escuela donde yo estudio.
—hijos, ustedes también deberían apurarse o llegarán tarde a la escuela— nos dijo Oka-san.
—por cierto, hoy yo no tengo clases. Aparentemente hay una especie de mantenimiento en el salón y nos dijeron que nos tomáramos el día libre— el que habló fue Onii-chan.
—en ese caso, tendrás que ayudarme a mí y a tu mamá en los quehaceres de la casa y de la escuela— dijo mi papá.
—está bien, voy a ponerme el uniforme. Enserio, ¿Qué tanto les costaría cerrar la escuela al menos un vez entre semana?— Onii-chan se levantó de la silla y se fue a su cuarto a cambiarse.
A Onii-chan nunca le ha gustado ir a la escuela. No sé por qué pero no le gusta. Ah, por cierto, la escuela que mencionó mi papi es la escuela de artes marciales que tenemos aquí en la casa. papá, Oka-san, y mis tías Yuki y Sally se encargan de educar a los que vengan a estudiar el estilo Kusanagi, el Hakyokuseiken o el Kung fu tradicional. Por supuesto, mis hermanos y yo también entrenamos de vez en cuando.
—buenos días a todos. Hola primitos, ¿listos para ir a la escuela?— la que saludó fue mi prima Leoki, la cual ya estaba vestida con su uniforme de preparatoria lista para irse.
—hola Leoki-itoko. Onii-chan, Onee-chan, Sora y yo ya estamos listos. Solo nos falta terminar de desayunar— dijo Natsuki.
—Que bien que estén listas para irse— Leoki le acarició la cabeza a Natsuki —vamos Shun, apúrate o llegaremos tarde—
—ya voy Leoki espérame, es que esta cosa no quiere cooperar— mi primo Shun estaba batallando con la corbata de su uniforme.
—A ver Shun, se hace de esta manera— mi tía Yuki le ayudó a hacer el nudo.
—gracias mamá Yuki, me acabas de salvar de nuevo. Bueno, nos vamos— Shun-itoko le dio un beso en la mejilla a mi tía y se fue corriendo.
—Buenos días familia, ¿Cómo se encuentran todos hoy en esta mañana tan relajante?— saludó tía Yuki mientras entraba de la mano con tía Sally, Haruka-chan y Katie-chan.
Ah, les explico, según mis padres, después de que tía Sally quedara viuda y el papá de Leoki-itoko también muriera, tía Yuki se enamoró de tía Sally y decidieron tener una relación. Hace cuatro años se casaron y de alguna manera que desconozco, tía Sally se embarazó de Haruka-chan. Y hace un año, tía Yuki y tía Sally adoptaron a la pequeña Ekaterina, le decimos "Katie" de cariño. Haruka tiene unos lindos ojos verdes y cabello rubio como tía Sally. Por otro lado, Katie tiene cabello color aguamarina y ojos de un color parecido a los míos pero un poco más rojizo.
Haruka tiene tres añitos y Katie tiene año y medio. Son muy pequeñas todavía.
—bueno, creo que es hora de irnos, Nattsun, Sora, vamos a vestirnos— dije mientras me levantaba de mi silla.
Me adelanté a mis hermanita porque aún tenía que peinarme. Mamá siempre ha dicho que tengo un cabello muy bonito, largo y negro. A mí siempre me gusta peinarme con dos coletas a los lados y amarrarlas con unas cintas rojas que me regaló mamá. Después me puse mi uniforme, me encanta que sea el del tipo de uniforme que sale en los animes.
Mis hermanitas no tienen uniforme porque aún no entran a la primaria, así que ellas no tienen tanto que preparar antes de ir a la escuela.
—Onii-chan y yo ya nos vamos, bye bye— les avisé a mis padres, los cuales llevarían a mis hermanitas a su escuela más tarde.
Así como pisé la acera de la calle, algo me derribó y caí al piso.
—Aimi-sama Aimi-sama Aimi-sama Aimi-samaaaaa. Buenos días— la que me tiró al piso, era Rin.
Ah, cierto, déjenme presentarles a Rin Tokonome. Es una compañera de clase, vecina de enfrente y también mi mejor amiga.
—Rin, por favor, ¿serías tan amable de no volver a lanzarte contra mí de esta manera? Me dolió mucho el golpe— le pedí.
Dejó de abrazarme y me miró—discúlpame Aimi, es que me emocioné mucho cuando te vi al salir de casa. ¿Ya te había mencionado lo preciosa que te ves con el uniforme?—
Olviden lo que dije, no es mi amiga, es mi admiradora. Y la verdad no sé qué fue lo que hice para que se encariñara conmigo de esta manera.
—ya, ya ustedes dos, apúrense o llegaremos tarde— dijo mi Onii-chan comenzando a caminar de nuevo.
Ah, por cierto, como ya casi vamos a la mitad, supongo que se dieron cuenta pero lo diré de cualquier forma: si esperaban ver acción y drama en éste especial, piénsenlo otra vez.
Llegamos a la escuela y en el patio nos encontramos con mis primos Len y Mako. Son los hijos de mi tío Damian y mi tía Akemi.
Len tiene nueve años, y es igual a mi tío con los ojos y el cabello. Y Mako, tiene seis años y es igual a su hermano.
—Ikki-niichan— Mako fue corriendo a abrazar a mi hermano. Por alguna razón ella también le dice Onii-chan.
—Hola Mako, espero que estés estudiando cómo se debe, las niñas de primero de primaria como tú deben esforzarse mucho, o de lo contrario terminarás como tu hermano Len— dijo Onii-chan.
—oye Ikki, que yo no esté en el primer lugar de la clase no quiere decir que no me esfuerce estudiando. Además sabes quién es el primer lugar— primo Len se volteó a otro lado.
—anda, dime quien es el primer lugar de la clase, a ver, a ver— Onii-chan empezó a molestar a Len.
—tú lo eres. Tus eres el primer lugar de toda la clase— primo Len se agachó cuando respondió eso.
—pero enserio Ikki-kun, nunca me imaginé que con lo flojo que eres para estudiar fueras el primer lugar de tu clase— dijo Rin.
—bueno, la verdad solo lo hago para molestar. Además, me gusta estudiar, lo que no me gusta es venir a la escuela— respondió Onii-chan.
—típico de los personajes con lentes, ¿no creen?— pregunté yo, pero nadie me hizo caso. —oigan les estoy hablando, pélenme— no sirvió.
—de cualquier modo, tenemos que irnos a clase. No quiero que regañen Aimi-sama como la vez pasada— Rin me jaló del brazo y a Mako la jaloneó del suéter.
Pasamos a dejar a Mako en las aulas de primero. Luego Rin y yo llegamos a nuestro salón, la clase 2-C.
Después de llegar al salón, supongo que ya saben que pasó. Llegó nuestra profesora, la cual por cierto creo que es amiga de Misa-oneesan y nos dio clases. Yo apunté cada cosa que nos decía en mi cuaderno. Cosa contraria a Rin, esa niña siempre se queda dormida a mitad de la clase. Y ni aunque la regañen cambia su parecer y sigue durmiendo.
Llegó la hora del recreo, y como siempre, Rin me llevó arrastrando para que la acompañara a almorzar. Algunas veces, Rin se puede llegar a poner bastante pesada.
—rayos, y yo que quería ir a jugar con Mako, Len y Onii-chan— dije susurrando.
—Aimi-sama… ¿eso quiere decir que no quieres estar conmigo?— Rin me miró con los ojos llorosos.
¿Es enserio? Lo dije susurrando para que no me escuchara. ¿Cómo diablos le hace esta niña para hasta escuchar lo que dijo entre dientes? Rin, me das miedo.
—a-ah, no, como crees que no voy a querer estar contigo Rin. Me gusta tu compañía, pero también me gustaría ir a jugar con mi Onii-chan de vez en cuando. Además, también quiero ir a ver a Misa-oneesan ahora que está descansando— tuve que inventar algo para que no se pusiera peor.
—bueno, si eso es lo que quieres, te acompaño a ver a Misa-sensei. Vamos— Rin terminó de comer rápidamente, y, como siempre, me llevó casi arrastrando al salón de profesores.
—Misa-sensei, Aimi-sama y yo vinimos a ver como se encuentra— dijo Rin cuando entramos al salón.
—ah, hola niñas, pues estoy un poco ocupada con estas tareas pendientes que debo de revisar, uy— se tocó el vientre.
— ¿Qué pasa Onee-san? ¿Te duele el estómago?— le pregunté yo.
—no, es solo que tu sobrinito o sobrinita me pateó un poco fuerte, pero estoy bien. Tu tranquila— me contestó con un gesto que no me convencía.
—bueno, si tú lo dices Onee-san entonces voy a creerte. Bueno, solo vinimos a eso, nos regresamos a clases— esta vez la que jaló a Rin fui yo.
Así como salimos, nos encontramos con Mako-chan, Len y Onii-chan y nos pusimos a jugar durante los diez minutos que sobraban de recreo.
…. … ….. ….. ….. …..
…. … … …. … ….
….. … … … ….. …..
Hola, tiempo sin verlos, soy yo, Terry Kusanagi. Si lo sé, ya me escucho bastante viejo, es normal. ¿Qué? ¿Pensaron que mi hija iba a ser la única narradora en este especial? Pues nooo, yo también estaré narrando la parte de los adultos. Ah, por cierto, antes de que pregunten, los demás también tuvieron hijos, no solo los niños que salieron. Solo que no pusieron más niños porque no teníamos presupuesto para eso. Como sea, sigamos con la historia.
— ¿Cómo? ¿Es enserio? Bueno, trata de tranquilizarte, cálmate ya vamos para allá— Mio dijo todo eso a alguien más que estaba al otro lado de la línea telefónica.
—Entonces, ¿Qué pasó?— pregunté.
—es Misa, tendrá a su bebé en un rato. Está bastante asustada y no sabe qué hacer. Ahora está en la enfermería de la escuela— respondió mi esposa.
Ah, ah, cierto. Déjenme explicarles por qué en este final Mio y yo estamos casados. Pues es más o menos esto: después de que Krystal perdiera la memoria en aquel accidente, pues, no la recuperó, y aunque yo hice mi mejor esfuerzo, no volvió a ser como era antes. Si, en esta realidad un personaje de relleno como lo es Ryo, me la ganó. ¡Pero no importa! porque a cambio obtuve a Mio. ¿Qué pasó para que Mio y Bryan se dejaran definitivamente? Pues, solo les diré que fue culpa de cierta mujer de cabello rosa con espada. ¡EXACTO! Mitsuki logró hacer que Bryan cediera ante sus encantos, ¿Por qué ella decidió seguir con eso? pues la culpa la tiene Kyle. Después de lo de Leona, Kyle y Lucy se volvieron muy cercanos. Y eventualmente, Lucy se enamoró de Kyle y él de ella y… sorpresa, Lucy salió con su domingo 7 un día así de repente… y adivinen de quién es el niño. En fin, esos son los cambios que hubo en esta realidad alterna. ¿Les quedó claro? ¿No se perdieron? Okey, sigamos donde nos quedamos… ah, no, esperen, es una escena después. Nos saltamos el transcurso de la casa a la escuela mientras les contaba todo esto.
—Terry deja de hablar solo y ayúdanos—me regañaron Misa y Mio.
—no hablaba solo, hablaba con ellos, los espectadores. Pero en cualquier caso, no puedo ayudarles, no tengo ni la más remota idea de que hacer en un parto— respondí.
— ¿entonces qué diablos hiciste cuando nació Leoki? ¿Te quedaste ahí sin hacer nada mientras le mirabas sus partes a Yuki?— Mio estaba tan desesperada que me gritó eso.
—de hecho, ni siquiera eso, Yuki me noqueó al ver que yo tenía muchas nauseas. Es algo vergonzoso si lo digo— me rasqué la cabeza y me reí como tonto.
—entonces vete a cuidar a los niños. Será mejor que ellos no vean esto— Mio me sacó de la enfermería de una patada.
—papi, ¿es verdad que Misa-oneesan va a tener a su bebé ahora?— me preguntó Aimi.
—sí, es cierto, así que más te vale irte preparando para ser tía. Y tú también Ikki— abracé a ambos.
—hola Terry, ¿Cómo va todo, están bien?— me preguntó Bryan, quien estaba a poco de convertirse en abue…. Esperen, ñajajaja… me encargaré de joderlo por un muuuy buen rato con esto.
—claro que están bien. Y qué bueno que hayas podido llegar a tiempo, rápido, ve con tu hija— le di un empujón en el hombro para que entrara.
—Tío Terry, escuché que Misa va a tener a su bebé, ¿es eso cierto?— obviamente, quien llegó era Carly… digo, Carla. Ahora quería que se le llamara así. Obviamente con su inseparable amigo de la infancia que se volvió su esposo, Kazuto.
—Sí, es cierto, ¿Cómo fue que te enteraste y llegaste tan rápido?— pregunté.
—ah, pues Ikki me lo contó tan rápido como pudo— mi sobrina volteó a ver a su primo consentido. Por otro lado Ikki solo desvió la mirada.
—así que, al final, Misa nos ganó, ¿no crees Car?— preguntó Kazuto, pero Carly… digo Carla no contestó.
—para ser sincero, creo que ustedes dos ya deberían pensando en tener hijos. Tu Carla ya tienes veintiséis y tu Kazuto veintisiete. Enserio, deberían pensar seriamente en hacerlos lo más rápido posible. Oh, claro, hay camas vacías en la enfermería, podrían aprovechar— solo espero que mis niños no entiendan eso.
—tío, espero que no le estés enseñando esas cosas a mi primitos. Pero está bien, si lo haces, luego no te quejes de que Aimi, Natsuki o Sora salgan como tía Yuki o más jóvenes con eso— mi sobrina me miró con ojos de pistola. Debo admitir que esas miradas siempre me dieron miedo cuando las hacía ella.
Misa pasó un largo rato en labor de parto. Tanto, que los niños se fueron a clase y regresaron. Pero un rato antes de que regresaran ya había terminado.
—oooh, vaya, así que ya nació mi sobrina— dijo Aimi emocionada.
—así es hija, esa bebita es tu sobrina. Felicidades Misa, Bryan, Mio— les dije a los tres.
—Gracias Terry, estamos muy felices— me dijo Mio abrazando a su hija a su nieta.
—por cierto, ¿alguien sabe dónde está el marido de Misa? Se supone que debería estar por aquí también— mencionó mi sobrina.
—ah, él, no está porque, bueno, la producción no tenía para pagarle a un actor adulto más. Así que no saldrá jiji— dijo Misa poniéndose roja.
—Y entonces Misa, ¿Qué nombre le pondrás a la pequeña?— preguntó el rubio… abuelito… jajaja… no puedo más… Aimi sigue narrando tú, yo voy a carcajearme a otro lado.
Sí, sí, tu vete a reír a otro lado papá, no queremos que los lectores te vean muriendo de risa. Como sea, yo narraré los… ¡¿Qué?! ¿Tres diálogos finales?
—sabes mamá, estuve pensando en que si era niña, le pondría… Mio— contestó Onee-san.
— ¿enserio Misa? No sabes lo feliz que me haces diciendo eso— Oka-san se abrazó de Onee-san aún más fuerte y se echó a llorar.
—Al parecer, ya somos tíos, ¿verdad hermanos?— dije yo mientras abrazaba a Onii-chan, a Nattsun y a Sora.
Bueno, hasta aquí llegó el final alternativo. Sabemos que querían que fuera más largo a un capítulo normal, pero debido a problemas de tiempo e ideas, esto fue el resultado. Aunque claro, también tuvo que ver el bajo presupuesto que quedó después de gastarlo en los otros sesenta capítulos, pero shhh, es un secreto. En fin, esperamos que les haya gustado. Y por cierto, no será la única vez que nos vean a mí, a mis hermanos, primos y amigos por aquí. Pues bien, con todo eso dicho, Bye-beeee.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
.
Próximo capítulo: Especial 2: nuevas generaciones.
