Kid.

»"Nobody's Little Girl" pertenece únicamente y exclusivamente a HelloElla.

Capítulo 21. Pequeña Isabella

—¿Estoy haciendo esto bien?

—Si, Kid, lo estas haciendo genial. Solo asegúrate de no quemarte.

—N-Nunca he c-cocinado antes. Esto es divertido.

Renee se ríe y me pasa la sal. —Solo un poco. No queremos que nuestra sopa quede salada.

Camine y hable tanto con el Sr. Charlie que había olvidado que tenía hambre hasta que Renee sugirió que la ayudara a hacer el almuerzo.

Después me dijo que solo quería pasar más tiempo conmigo y que estaba celosa de Charlie. Me reí sin creerle, pero su dulce sonrisa y brillantes ojos me aseguraban que estaba siendo honesta.

Así que ahora estamos en la cocina haciendo sopa y sándwiches mientras Charlie se sienta en la mesa. Renee dice que él es una gran acompañante mientras cocinas.

—Ahora que ya te sientes mejor Kid, he querido hacerte unas cuantas preguntas—, dice Renee mientras hace nuestros sándwiches. —¿Dónde creciste? Dudo que toda tu vida hayas vivido en las calles.

—Oh, yo um… realmente n-n-no recuerdo todo, pero sé que fui adoptada, y que luego me l-l-llevaron a hogares adoptivos. No me gustaban.

—¿Por qué?

—Realmente n-no tuve s-s-suerte con ellos. No creo que m-me hayan qu-querido. D-D-Decidí vivir por mi cuenta que e-estar en un lugar donde la g-gente no me quiere. N-Nunca quise estorbar.

—¿Fue difícil decidir eso? ¿No querías una familia?

Le sonrió tristemente a la sopa burbujeante. —No hay nada que q-qu-quiera más Sra. Renee. Pero estoy e-empezando a acostumbrarme que n-nunca voy a tener una.

Finalmente el almuerzo está listo. Una vez más Renee y Charlie deciden sentarse al lado mío. Les digo que me encantaría conocer a Riley antes de irme.

No sé por qué, pero cada vez que menciono irme, Charlie y Renee se dan miradas graciosas. Ellos me aseguran que podre conocerlo y que es un chico encantador.

Me cuentan historias de su infancia y como siempre ha querido un hermano. Los escucho asombrada mientras Charlie me da cada detalle que conoce de las veces que su hijo ha hecho algo bueno en la escuela o que se ha metido en problemas por tonterías.

Me rio con ellos y como pastel de chocolate, emocionada por escuchar otra historia. Pero por alguna razón ellos quieren oír de mi vida.

Les digo acerca de crecer en hogares adoptivos. Les digo como algunos padres eran buenos, pero otros no tanto. Les digo acerca de María y de Cara, de cómo aprendí a sobrevivir gracias a ellas y como deseo poder hacer muchas cosas.

—¿Qué sería la primer cosa que harías si tuvieras un hogar, Kid? — pregunta Charlie.

Sonrió por esa pregunta es fácil. —P-Preguntaría si p-puedo quedarme para siempre y si puedo v-ver caricaturas—, digo y ellos sonríen a mis tonterías. —Pero realmente… p-preguntaría si me p-pueden enseñar a leer y e-escribir. Quiero s-ser lista. No quiero ser más una n-niña.

Dejo de hablar cuando la verdadera razón para querer esas cosas llega a mi mente.

No solo quiero aprender y ser lista por mí, ahí está Edward.

Así como llega su nombre y cruza mi mente, me doy cuenta de lo mucho que lo extraño. Pienso en él cuando el sol decide irse y cuando la noche llega.

Dejo de pensar en las cosas malas que pasaron y recuerdo lo bueno.

Recuerdo la noche que nos sentamos en el techo mientras él me sostenía cerca por que hacia frio. Recuerdo cuando me dijo que el siempre pensaría en mí y me entristezco cuando me doy cuenta que tal vez eso no sea cierto. Pero si lo es, espero que él también recuerde que prometí nunca olvidarme de él.

Decido que necesito un nuevo camino. Necesito empezar de nuevo. Tal vez ir a Portland es la mejor idea, y tal vez no olvide a Edward, Renee o Charlie, pero tendré una nueva oportunidad. Tengo que creer que las cosas mejoraran un poco para mí. Con familia o sin ella.

Algo bueno va a pasar. Si hay un plan como el que esa amable señora, Sandra dijo, tengo que abrir mis ojos y empezar a buscar por el.

Charlie y Renee dicen que Riley llegara mañana y que podre conocerlo.

Cenamos y yo ayudo a Renee a lavar los platos mientras Charlie alista la sala para lo que ellos llaman "una noche de películas". Me emociono ya que nunca he hecho eso antes. Renee dice que solo veremos una tonta película que Charlie escogió, y que debería de ir adelantándome y unírmele en el sillón.

—Vamos nena—, dice Charlie y palmea el asiento junto a él. Me siento lentamente, tratando de esconder la gran sonrisa de mi rostro.

Amo todo de Charlie.

Hay algo sobre él. Solo imagino que mi papá fuera así de dulce y genial como él. Riley es un niño afortunado.

Él tiene una gran sonrisa y sus grandes ojos marrón brillan, mientras emocionado me dice que ha estado esperando ver esta película. Dice que está basada en su libro infantil favorito y que creyó que me gustaría.

Cuando finalmente se nos une Renee, Charlie pone la película y pronto me encuentro perdida en las imágenes en la pantalla. Es acerca de un chico. Su hermana es mala con él, y él es como que un busca-problemas. Él se viste con un disfraz de lobo.

Él se escapa, y Charlie solo se ríe mientras yo preocupada le pregunto si el niño va a estar bien. Charlie solo me dice que continúe viendo. Pero cuando se da cuenta que mi preocupación no se ira, talla mi espalda y me asegura que va a estar bien, pero que ese no es el punto de la historia.

Max, ese es el nombre del chico, llega a una isla llena de grandes y peludos monstruos.

Siento como que he visto esto antes y justo cuando caigo en cuenta, quiero compartirlo con Charlie.

—Sr. Charlie este es el l-libro. Es el l-l-libro—, digo emocionada y golpeo su pierna.

—¿Qué libro, querida?

—El libro de Eh-Eh-Edward. Lo tengo. Lo t-t-tengo en mi m-mochila. ¿Quieres que te lo enseñe? Puedo traer mi m-mochila y en-encontrar el libro. Esta debajo de Dolly, es mi f-f-favorito.

—Me puedes enseñar luego, dulzura. ¿Qué tal si acabamos de ver la película? — me dice.

—Sí, s-seguro—. Estoy de acuerdo con él y continuo viendo, mientras Max va en su aventura con los monstruos. Mis ojos y cabeza se empiezan a sentir pesadas, pero realmente quiera saber si Max lo va a lograr.

No recuerdo como, pero termino con mi cabeza en el hombro de Charlie. Él es cálido, huele bien y prontamente me doy cuenta de que me he estado durmiendo. Despierto y veo que Max esta cenando con su mamá en la pantalla.

—¿Logro r-r-regresar a casa, Charlie?

—Sí, cariño, lo logro.

—¿Está enojada su m-m-mamá con él?

—Tal vez un poco. Pero está más feliz porque finalmente esta en casa.

—Yo también lo estaría.

xx

—¿No quiere que le enseñe el libro? Es el de la película.

Renee se ríe mientras pone el trapo frio sobre mi frente. —Puedes enseñárnoslo mañana.

—¿Cuándo llegue Riley a casa?

—Sí.

—No he l-limpiado la casa.

Ella se ríe de nuevo. —No iba a dejarte hacerlo de todos modos. Tú eres una invitada en esta casa. Los invitados son tratados de manera especial.

—Oh.

—El lunes, Charlie regresa a trabajar, Riley se va a la escuela y yo tengo que encontrarme con unas personas que me van a ayudar a encontrar a mi hija. Puedes venir conmigo.

Le sonrió mientras toma mi mano. —N-No lo creo. Tal vez ya es t-t-tiempo de que me vaya.

—¿Por qué no te quedas más tiempo?

—Porque, ¿qué tal y encuentra a su hija?

—Simplemente tendrás a alguien más a quien conocer.

—S-Soy más g-grande que ella, ¿verdad?

—Por una año.

—Me pregunto si al-alguna vez la conocí.

—Es un mundo grande, Kid.

—Supongo—, bostezo y Renee me desea buenas noches y se va.

Después de que cierra la puerta, me levanto, pongo el trapo en la mesita de noche, y tomo mi mochila. Saco a Dolly, la abrazo y tomo el libro que he querido enseñarle a Charlie y a Renee.

—D-D-Dolly, ¡finalmente se la verdadera historia! —rio. —La amo. Debiste de haberla visto, D-Dolly.

Abro el libro. Las páginas están arrugadas y arruinadas de las veces que se han mojado en la lluvia, pero los dibujos y colores aún son increíbles.

Paso por las páginas hasta que llego a la mitad, donde puse la foto de Edward y de mi verdadera mamá. Sonrió mientras los ojos de Edward me ven y emocionada beso su imagen.

—Te extraño Eh-Edward.

Luego veo la foto de mi mamá. La única parte de su rostro que era visible ahora está mas deslavada. Suspiro mientras pienso que no puedo recordar como solía lucir. Trazo los pequeños dibujos de la manta que está envuelta alrededor de mí.

Son pequeños ositos rosa.

Solía ser capaz de ver una pequeña sonrisa en los labios de mi mamá, antes de que se deslavara. Sé que ella debió de estar feliz de tenerme. La manera en la que me está sosteniendo hacia su cuerpo en la foto, es la misma manera en la que Renee está sosteniendo a Riley en sus fotos familiares. Puedo ver que Renee lo ama demasiado y que lo protegería de cualquier daño. Veo lo mismo con mi mamá mientras ella me sostiene siendo un bebé.

¿Quién tomo la foto?

Apuesto a que fue mi papá.

Si estaban tomando fotos, ellos debieron haber estado felices de que estaba viva.

¿Pero por qué me regalaron?

Portland. Tengo que llegar a Portland. Solo quiero una respuesta. Sé que si nunca tengo esa respuesta, no seré capaz de seguir adelante.

Necesito respuestas.

xx

Estiro mis piernas y brazos cuando llega un nuevo día. Agarro a Dolly de debajo de mi mochila y me disculpo por haber dormido encima de ella.

Escucho voces en la parte de abajo, así que rápidamente me siento y me visto. Cepillo mis dientes con el cepillo que Renee me dio y me doy unos golpecitos en mi cara.

Me veo mejor. Todavía estoy delgada y mi piel necesita más loción, pero es increíble lo mejor que me veo con solo un día con Renee y Charlie.

Dejo a Dolly encima de la cama junto a mi libro, y me encamino hacia abajo.

Me detengo cuando escucho más de dos voces. Es la voz de un hombre mayor. Se escucha molesto.

Me escondo detrás de una pared, cuando veo a Renee y a Charlie hablando con un señor con cabello gris. Está usando un gran abrigo y sus zapatos se ven caros.

—Simplemente no puedo creer que tengan a una extraña en esta casa. Es peligroso. Tienen un hijo en quien pensar.

Me estremezco de saber que está hablando de mí.

—Papá—, interrumpe Renee. —Solo quise decírtelo porque sabía que lo ibas a hacer peor si la veías sin que yo te lo dijera.

—¡Por supuesto! Tienen a una joven delincuente quedándose con ustedes. ¿Cómo demonios creíste que iba a reaccionar?

—John—, ahora Charlie está hablando. —Ella no es una delincuente. La conozco de antes. Ella es una niña muy dulce.

—Ella es una vagabunda, Charles. ¿Por qué más seria una vagabundas si no es por dar problemas?

Cubro mi boca con mi mano. Creo que esto significa que mí tiempo aquí ya acabo. Les apuesto a que él los convencerá de que me echen.

Sigo escuchando mientras ellos pelean, hasta que desde la cocina corre un niño pequeño hacia Charlie.

—¿Papá, podemos ir a jugar? — pregunta el pequeño. Charlie ignora su pregunta mientras continua peleando con John, pero le da una palmadita al pequeño castaño en el hombro.

Me toma unos segundos ubicarlo, hasta que lo recuerdo de una de las fotos que Charlie me enseño y también de las que están en las paredes.

Es Riley.

Él bufa decepcionado mientras su padre lo ignora, pero de repente mira hacia arriba y me atrapa viéndolo a él. Sus ojos café se agrandan y su pálida piel se vuelve rosa.

Él examina mi rostro por alguna señal de problemas pero supongo que no encontró ninguna ya que rápidamente me sonríe.

—Ya he hablado con Jennifer y Mag. Ellas dijeron que están dispuestas a ayudarla—, dice Renee.

—No puedes reemplazar a Marie con esa niña, cariño. Necesitan parar con esto. Se están volviendo locos—, dice John.

—¡Es tu culpa y la de mi padre de todos modos! — grita Charlie. —Y no estamos tratando de reemplazar a Marie. Solo estamos tratando de ayudar a una buena chica.

Mis ojos rápidamente se mueven hacia Renee cuando comienza a hablar. —Todo lo que tenemos que hacer es encontrarle un buen hogar. Sé que Sandra trabaja en varios hogares adoptivos. Ella ha estado trabajando con adolescentes por años y tiene espacio disponible. Solo tenemos que convencer a Kid.

Muerdo mi labio inferior en decepción. Pronto se iban a deshacer de mí. Bueno, no necesito a nadie que me diga que ya es hora de irse. Sé cómo mostrarme la salida yo sola.

Corro escaleras arriba y agarro mi ropa. Aunque Renee las lavo tres veces, aun huelen a humo y a la suciedad de las calles.

Meto a Dolly y mi libro en la mochila y la cuelgo sobre mi hombro. Ellos están parados enfrente de la puerta principal. Estoy preguntándome por cual puerta puedo irme, cuando de repente siento a alguien tocándome la mano. Veo hacia abajo y me encuentro con Riley enfrente de mí.

—Hola—, dice él.

—Hey.

—Mi nombre es Riley,

—Lo sé.

—Esta es la parte donde tú me dices tu nombre —, dice él causando que me ría.

Sabelotodo.

—Kid.

—¿Kid?

—¿T-Tienes un problema con eso? — pregunto en tono juguetón para que él sepa que no estoy realmente enojada.

Él se ríe. —No está bien. Así que, tú eres la chica de la calle.

—¿Así que, tú eres el chiquillo malcriado?

Él se ríe.

—Se me hace justo. ¿Qué estas haciendo con tu mochila? ¿Te vas? — solo asiento. —Pero apenas nos conocimos.

—Es h-h-hora de que siga b-buscando.

—¿Qué?

—Una b-b-banca—. Mi chiste lo hace reír.

—Eres tontita.

—¿Sabes de una p-puerta que pueda usar para i-irme sin que me v-vean?

—Bueno, nunca puedo abrir la puerta de atrás. Tiene un código secreto que mi papá no me quiere decir pero…— el pega en su pequeña barbilla como pensando mientras yo lo espero impacientemente. —¡Oh, la ventana de Marie!

—¿Quién?

—Marie, mi hermana. Ella se perdió cuando era bebé, pero mis padres todavía tienen una habitación para ella. Juran que van a encontrarla y que es por eso que tienen una habitación lista. Como sea, hay una manera de saltar de la ventana a un balcón. Ahí esta un árbol…

—¿Has hecho esto antes?

Él me sonríe y encoje los hombros. —Soy un chico listo.

Le ruedo los ojos. —Bueno, chico listo, ¿puedes enseñarme?

—Por supuesto.

Lo sigo y todavía puedo oír gritos desde abajo.

—No te asustes, pero mis padres todavía tienen sus cosas de bebé—, dice Riley mientras se para enfrente de la puerta de su hermana.

—¿Por qué me a-as-asustaría?

—Porque ella tendría 17 ahora y jamás ha estado en esta casa. Como sea, aquí vamos—. Él abre la puerta y me deja pasar.

Jadeo cuando mis ojos ven la habitación.

Las paredes están pintadas de rosa, la pequeña cama que esta contra la pared está cubierta con un sobrecama morado y unos cuantos animales de peluche están en la almohada.

—Les he dicho a mis padres que al menos lo cambien un poco y pongan cosas de adolescentes. Quiero decir, solo tengo doce, pero estoy muy seguro de que a una adolescente no le gustarían todas estas cosas de niños.

Pasó mis dedos por la sobrecama y le sonrió a las tonterías de Riley.

—¿C-Compraron todas estas co-c-cosas después de que desapareció tu hermana?

—Nope. Me dijeron que las compraron antes y que mamá las va a guardar porque su doctor le dijo que lo hiciera, pero ella no lo ha hecho. Creo que ella piensa que si lo guarda, eso significara que se está rindiendo en encontrar a Marie. Ella no se quiere rendir y yo tampoco. No puedo esperar a que la encuentren. Creo que sería muy genial tener una hermana mayor.

Le sonrió a Riley y me quedo viendo un momento más.

Él camina hacia la ventana y me dice que está listo cuando yo esté lista.

Pasó mis dedos por los espinazos de los libros de bebé que están junto a una pequeña cuna polvorienta. Los Swan realmente querían quedarse con su hija. Mi corazón se rompe por ellos.

Mis ojos caen dentro de la cuna, en una pequeña manta. Mi corazón se acelera cuando la levanto. Paso el suave material por mis dedos y lágrimas caen en la pequeña y familiar manta con osos rosa.

—¿Kid? ¿Estás bien? — pregunta Riley.

No lo sé.

No sé qué está pasando.

Mis manos comienzan a sacudir la manta mientras la acerco a mi rostro. Cierro mis ojos y tomo una respiración profunda. La manta huele a viejo y que no se ha lavado, pero también a algo que conozco. He olido esto antes.

De repente siento que una mano agarra mi brazo y me saca de mis pensamientos.

—¿¡Qué demonios estás haciendo en la habitación de mi nieta!? —John, cuyos ojos azules me están viendo feo, grita.

—Yo la traje aquí—, dice Riley en mi defensa, pero John no lo está escuchando.

—¿Estas robando? ¿Qué hay en esa mochila? — pregunta y rudamente la arranca de mi hombro haciéndolo arder.

—Papá déjala en paz—, dice Renee, mientras ella y Charlie corren a la habitación.

—¡Voy a mostrarte a la ladrona que es! —John rompe mi mochila y saca mi sweater, mi botella de agua y los tira en el suelo. Entonces saca mi libro y sin cuidado lo tira también.

—¡Poh-Poh-Por favor esas son mis cosas!—, lloro de desesperación.

Él no escucha y agarra rudamente a Dolly.

Está a punto de tirarla también, cuando alguien se la arrebata.

Charlie sostiene a Dolly en sus manos temblorosas. —Isabella. Es la pequeña Isabella—, llora. Grandes lágrimas escapan de sus ojos rojos y caen por sus mejillas.

No sé por qué está llamando a Dolly por mi nombre. —¿Kid? — pregunta con voz temblorosa- —Kid, ¿dónde encontraste esto? ¿Dónde encontraste a la pequeña Isabella?

Miro a mí alrededor y encuentro a Renee, Riley y John, todos viéndome a mí, pero no puedo hacer las palabras salir de mi boca.

—Por favor, respóndeme Kid—, me ruega. Me sacude desesperadamente por los hombros, esperando que una respuesta se resbale, hasta que sus ojos caen en una pequeña manta que estoy sosteniendo en mis propias manos temblorosas.

Él jadea, me suelta y tira a Dolly al suelo.

Rápidamente la agarro y corro pasando a Renee, y de ahí fuera, a la puerta.

—¡Kid!

—¡Kid, cariño!

—¡Kid, espera!

Los ignoro. Cuando finalmente llego afuera, empiezo a correr con toda mi fuerza. El aire frio le pega a mis pulmones y el sol me lastima, pero no dejo de correr.

Sollozo cuando me doy cuenta que deje mi libro con Edward y con la foto de mi mamá en casa de los Swan, pero tengo que seguir corriendo.

Corro por un buen rato hasta que llego a la ciudad.

Realmente no sé dónde estoy, pero tengo que recuperar el aliento. Me siento en un callejón y lloro en mis manos.

No tengo idea de que está pasando.

Estoy tan confundida que mi cabeza me duele. Lloro en el cabello de Dolly.

¿Tal vez deba regresar?

Tal vez deba de explicar a Dolly.

Mi mente gira con lo que paso. ¿Por qué estaba Charlie tan alterado por Dolly? ¿Por qué estaba llamándola Isabella?

—¿Dolly? ¿Dolly estas bien? — la veo. Hay un pequeño desgarre en un lado de su cuello, pero va a sobrevivir.

—Dolly… ¿Isabella?

Mi confusa mente no tiene oportunidad de desenredar mis pensamientos porque de repente estoy siendo jalada del cabello y Dolly salió volando por el callejón.

—¡Hola pequeña! — el amargo olor del aliento del hombre rubio golpea mi cara. —¿Me recuerdas? — pregunta mientras me retuerzo en sus brazos.

—¿Nos recuerdas? — pregunta una mujer pelirroja.

Dejo de pelear cuando reconozco sus rostros y voces, y entonces recuerdo esa noche.

Edward.

Recuerdo la noche que salve a Edward.

—¡No! — grito, pero el hombre rubio tapa mi boca con su sucia mano y me avienta contra la pared de ladrillos.

—¿Vas a castigarla James? — pregunta la chica. Puedo ver con la luz del día que ella es muy joven, y él también.

—Lo hare, Vicky.

Lloro en su mano mientras sigo luchando.

—¡Si, pequeña! Somos nosotros. ¿Recuerdas cuando me pegaste en la cabeza? Yo lo recuerdo. Lo hago.

Me niego a responderle y continúo peleando contra él.

—No creo que ella recuerde, Vicky.

—¿Qué vas a hacer James?

Él se ríe. —Voy a hacer que ella—, dice él, de repente siento un doloroso golpe en mi cara, que me deja en suelo sin aliento, pero antes de que pueda tratar de quitarme, oscuridad me llena mientras escucho mi nombre.

—¡Kid!

Esa voz.

Esa dulce voz que temía que nunca volvería a escuchar.

Tal vez él es real.

Tal vez ha estado buscando por mí.

Tal vez estoy muerta.

De repente ya no siento nada.

Chan chan chan, ya sé que lo dejo ahí, y que me mataran pero ugh… así ya está, no es mi culpa. Y díganme que opinan, yo casi muerooo, estaban a nada de saber la verdad asdfghjk! –respira- y bueno como siempre gracias por los reviews, favs, follows, vistas, recs, etc, etc… ¡no los merezco! Pero me llenan el corazoncito que les guste esta humilde traducción. Y bueno saben que mi meta es subir capitulo cada dos semanas, pero bueno, eso es un estimado promedio propuesto que pues casi no cumplo): lo sé, pero bueno créanme que no les dejare la historia colgada, ¡eso nunca!

Y ya saben ando en el tweet: OneSweetStuff Por cualquier cosa ;)

Au revoir!