Capitulo 21
Un año después...
Durante todo ese tiempo que permanecía alejados de todos aquellos a quienes estimaba y amaba, Serena se había vuelto una cocinera excelente, tenía un restaurant que se encargaba de los mejores platillos con flores en todo Paris... único en su clase y aunque ante los demas era Bunny Winston, para los mas cercanos seguía siendo Serena Tsukino.
-Esa peluca rosa te quedó perfecta, si Diamante o la bruja pasan a tu lado ni te reconocerían-decía Jedite.
-El plan de Malachite funcionó a la perfección... hace unos días caminé al lado de la madre de Darien... creí que me reconocería pero no fue así... esto ha sido mi salvación-acomodándose la peluca rosada.
-Eso es porque te has convertido en la dama de los disfraces-decía Rei, suspirando-Nicholas y yo iremos a la ciudad de Cristal
-¿A qué?-preguntaba Serena nerviosa.
-Haruka quiere saber si tenemos información sobre tu paradero... Serena no se si pueda seguir con esto, ni siquiera puedo ver a tu padre a la cara y decirle que no se en donde estas.
-Ambos me prometieron no decir nada... se que es mucho pedir, pero por favor no digas nada.
-Sabes que no lo haría y menos mañana que es el cumpleaños de esta hermosa niña-acariciando la melena rosada de la pequeña.
Asomándose por la ventana de la habitación que era de su esposa, Darien no dejaba de oler su dulce perfume, ese olor que poco a poco sentía desvanecerse en el aire, quería conservarlo lo mas que pudiera, ese día en particular era el cumpleaños de su esposa, su prometida, el amor de su vida y su destino... destino que se encargó de separarlos, ahora mas que nada debía encontrarla antes de que Diamante lo hiciera.
-Ya ha pasado un año y ni siquiera se si tengo un hijo o una hija... tal vez este también sea tu cumpleaños y yo no estoy ahí para ayudarte a soplar la vela del pastel-diciendo con melancolía, cerrando los ojos y derramando una lágrima-Esto me pasa por ser tan estúpido.
En la ciudad de Cristal, un joven príncipe se reune con sus amigos para saber si alguien conocía el paradero de la princesa con ojos como el universo.
-¡No puede ser que aun no sepamos en donde está!-decía una molesta Lita-No se la tragó la tierra eso es seguro.
-No la tiene Neherenia ¿verdad Haruka?
-Por supuesto que no-apretando los puños-Curiosamente ha ido a visitar a mi padre frecuentemente... me revuelve el estómago por el simple hecho de verla... saber que puede ser la responsable por la muerte de mi madre y la vida tan horrible de Serenity... me dan ganas de golpearla
-¿Por qué no la metes a la cárcel?
-Porque no tengo las evidencias suficientes para hacerlo Mamoru-viendo al hermano mayor de Darien- la palabra de Rei no basta.
-Quisiera poder ayudarles mas-decía Rei con una fingida preocupación-Pero de verdad no se dónde puedan estar... no quiero ni pensar que mi madre les haga daño.
Mientras decía esas palabras frente a todos los presentes Rei y Nicholas, se sentían culpables por no poder decirles en donde se encontraba la rubia, pero era algo que le habían prometido, principalmente cuando Serena supo del escape de Diamante.
-No te culpamos Rei-miraba con ternura a la que sospechaba también era su hermana-Por el momento tal vez sea mejor no saber en dónde está... así ella puede estar segura y lejos de ese par de arpías.
-¿Lo dices por Diamante y Neherenia?-diciendo con sarcasmo-El término arpías les queda corto-viendo a Rei-Lo siento Rei, no quise decirlo así.
-No te preocupes Galaxia-mirando a la esposa de Mamoru-Se que mi madre es un horrible ser humano, me hubiera gustado mucho no ser su hija.
Al escuchar esas palabras Haruka sabía que tarde o temprano debía decirle a Rei acerca de sus sospechas, tal y como lo hizo con Serena, de esa forma el corazón de la joven no se entristecería al saber que la dama de la luna negra no era su madre.
-¿Cómo esta tu padre?
-Triste... por fin había encontrado a su luz de Luna, sólo para perderla de nuevo.
-¿Le ha dicho algo a mi madre?-diciendo nerviosa.
-Le pedí que no lo hiciera, dándole de excusa que si no la encontrabamos, no valía la pena hacer sufrir a otros... quisiera contarle todo, pero se que me pedirá pruebas y como dije antes no las tengo.
-Te juro que las voy a encontrar Haruka-decía Rei- Así tenga que fingir arrepentimiento frente a ella lo haré.
-Esperemos no llegar a eso.
-¿Siguen buscandome?-viendo la cara de Mina-Pensé que ya lo iban a dejar.
-¿Estas bromeando? Eres una de las herederas de ciudad de cristal... la añorada hija de Rey.
-Aun no me explico como pudo pasar esto... después de todo Darien si resultó ser mi destino-terminando de darle de comer la papilla a Rini-¿Que ha hecho Yaten?
-Pues junto con sus hermanos Seiya y Taiki están buscando a Diamante y a Neherenia... bueno ya saben donde está ella, pero les preocupa Diamante.
-No sólo a ellos-tomando a la pequeña entre sus brazos-No puedo mostrarme ante mi verdadera familia hasta que sepa que ese sujeto puede ser eliminado...el que me ayudes con técnicas de defensa y el uso de armas me sirve, aunque no se si estando frente a ellos pueda reaccionar... no quiero que lastime a Rini.
-Y no lo hará... de esos nos encargamos nosotros-indicaba el pelinegro.
-Gracias chicos-viendo entrar a los hermanos Kou-Se que mentirles a sus jefes es duro, pero por el momento es lo mejor.
-Sólo espero que cuando se enteren no quieran mandarnos a la horca-decía sarcasticamente Yaten, escuchando la risa de los demas.
Días después mientras Serena terminaba de hacer unos pasteles de lavanda y vainilla, el jefe de los meseros entraba a la cocina muy entusiasmado.
-¿Y a ti que te pasa?
-Hay una señora muy elegante que desea hablar con usted... dice tener mucho dinero y desea saber cuanto pide por prepararle una cena.
-¿Y como se llama esa señora tan rica?
-Se llama...-viendo la tarjeta con su nombre- Neherenia Dark Moon-viendo como a su jefa se le caía la espatula con el betún del pastel.
