Cap. 21

Citas (Nami & Luffy)

Jajaja vamos Luffy no creí que fueras tan lento – le grito la chica con el sombrero puesto y corriendo.

Oye espera Nami es que no me puedo mover tan fácil entre tanta gente – le gritaba el chico intentando alcanzarla.

No pongas excusas.

Espérame.

Jajá – estaba divirtiéndose como no lo hacia en mucho tiempo, en compañía del chico siempre podía estar feliz.

De tanto correr Nami no se dio cuenta en que momento perdió a Luffy – jajá ese tonto ya me perdió será mejor que lo busque – dijo pero al voltearse choco con otras personas.

Auch, perdón no me fije – dijo levantándose, no era su estilo el disculparse aunque tuviera la culpa pero se sentía demasiado feliz como para discutir con alguien en ese momento.

Niña tonta no ves que estamos ocupados - dijo un hombre mientras sujetaba con mas fuerza a uno de sus amigos el cual se veía muy mal herido para que no cayera – calma amigo casi llegamos al barco y en cuanto sepamos quien te hizo esto el capitán se encargara de el.

Es… espera – le dijo difícilmente el hombre al que sujetaba – esa niña… fue su capitán el que me hizo esto – dijo señalando a Nami.

Esta lo reconoció era uno de los hombres que la habían atacado el día anterior - ¡TU! – le grito Nami.

Así que fue su capitán, lo pagaran niña – dijo de manera amenazante.

Si quieres algo con Nami primero conmigo idiota – dijo Luffy llegando al lado de su navegante e interponiéndose entre ella y el otro sujeto.

Ja no perderé el tiempo con ustedes basuras – le dijo con superioridad.

¿Basura? Como te atreves idiota, un momento – Luffy reconoció al tipo que estaba cargando – oye yo lo conozco es uno de los del otro día, ¿Qué te paso? – dijo mientras con su dedo picaba las heridas.

Deja de hacer eso imbécil - grito furioso el otro piratahaciendo esa cara donde tiene colmillos, meintras su compañero casi se desmaya de nuevo por el dolor.

Jijiji, perdón no crei que fueran tan débiles – dijo cruzando sus brazos tras su cabeza.

¡¿Cómo te atreves niño?! – le grito furioso el otro hombre y desenvainando su espada.

Mejor no nos molestes y encárgate de tu amigo, no creo que sea buena idea dejar asia tu nakama – le dijo de manera mas seria Luffy pero aun con una sonrisa – además no estamos molestando y se lo merece por meterse con mi tripulación y en especial con Nami.

Maldito lo pagaras – le dijo difícilmente el pirata semi inconsciente y se fueron.

Creo que será mejor que no nos separemos Nami – le dijo Luffy mientras la abrazaba – y así no volveré a perderte de vista jiji.

Lu…Luffy – dijo la chica nerviosa mientras sentía el cálido cuerpo de su capitán y se relajaba al sentirse protegida.

¿Qué pasa Nami?

Nada tontito vámonos – le dijo recargándose mas en su capitán y decidiendo disfrutar el momento.

Y ¿A dónde quieres ir Nami?

No se tu eras el interesado en venir, supongo que como no has visto la ciudad debemos dar un paseo supongo que encontraremos algo que hacer.

Esta bien, vamos navegante.

Caminaron unas horas admirando la ciudad los dos, Luffy en cualquier tienda que pasaba terminaba con la cara pegada al vidrio del aparador donde veía todas las cosas nuevas y divertidas según el, Nami no sabia si verlo con pena o ternura era como un niño para ella.

Oye Luffy vamos a comprar ropa por favor.

¿Pero que no viniste a eso hace unos días? – dijo haciendo un puchero, ya que sabia que ese tipo de compras con la navegatne eran costosas y desgastantes para el pobre que le tocara cargar todo.

Si pero quiero que me acompañes para ver cual te gusta a ti – le dijo con mirada coqueta.

Ehhh… si esta bien – dijo muy nervioso y completamente rojo.

Bien y después iremos a comer algo para que veas que no soy tan mala, te parece.

Claro vamos rápido a tu ropa Nami.

Nomas por la comida se animo, si será – pensó la chica mientras seguía a un sonriente Luffy.

Ya en la tienda de ropa.

Dime que te parece este – le pregunto la chica modelándole un conjunto de blusa y falda.

Muy bonito Nami.

Y este.

Muy bonito también Nami – el chico mostraba una cara de fascinación absoluta, su navegante se veía hermosa con cualquier prenda que se pusiera.

Luffy este es el quinto que me pruebo y siempre dices lo mismo, como voy a elegir uno si no sabes otra respuesta.

Es que todos se ven muy bonitos.

Si esta ropa hace ver linda a cualquiera – dijo admirando la blusa.

No creo que sea eso, creo que eres tu quien hace ver bonita a esa ropa jijiji – le dijo con total sinceridad e inocencia consiguiendo un violento sonrojo por parte de la chica que prefirió comprar lo que se había probado y salir rápido de la tienda, arrastrando con ella al moreno.

¿Por que nos vamos?

Es solo que ya encontré suficiente ropa, y algo más – esto último lo susurro mas para ella que para el chico, se sentía muy contenta por lo que le acababa de decir Luffy.

Como quieras ¿ya podemos ir a comprar algo de comer?

Esta bien, ¿Cuánta carne vas a querer?

La verdad no quiero carne.

La pelirroja se extraño, es decir Luffy sin querer comer carne se preguntaba si estaría enfermo de algo.

Te parece si vamos a esos dulces de ahí – dijo señalando una fuente de sodas en la azotea de un edificio.

Bien al menos era el Luffy de siempre que conocía y amaba pero con un poco mas de gusto por los dulces que por la carne, al menos esta vez.

Llegaron y mientras Nami pensaba, Luffy fue a ordenar algo.

¿Cómo podre decírselo? ya no soporto el estar con el y no decirle lo que en verdad siento, aunque actúe como un niño creo que debería hablar con el – pensó la navegante.

Vaya eso fue difícil – dijo el chico sentándose frente a Nami.

¿A que te refieres? Y ¿Dónde estabas?

Fui a ordenar algo para comer, y como eran muchas cosas no me decidía.

Tonto por que no me dijiste para haber ordenado algo yo también – le dijo dándole un golpe en la cabeza.

No hay necesidad ordene por los 2.

¿Y que pediste? Conociéndote pediste algo más de tus gustos que de los míos.

Pues velo tu misma y si no te gusta lo regresamos, mira ahí viene.

La chica volteo para ver una gran copa de helado de varios sabores, pero un detalle fue el que llamo su atención.

Son mis sabores favoritos y además tiene de mandarina – dijo sorprendida.

Así es tarde por que el sujeto dijo que no tenia y estuve pidiéndole que consiguiera, se que es tu favorito, así que provecho.

Gracias Luffy, no creí que recordaras algo así, ha sido muy tierno de tu parte.

No hay de que, aquí viene el mío – dijo mientras le ponían no una copa de helado sino un barril enorme pero lleno de helado – ah y también por esto tarde jiji.

Eres un idiota, como piensas comer todo eso – dijo con una pequeña gota.

Que decías Nami – dijo el chico habiendo devorado medio contenido del barril.

Come como gente normal tonto, al menos ten modales en esta cita – le grito y golpeo la chica – un momento dije… dije cita, pero en que diablos estoy pensando – pensó la chica una vez repaso sus palabras.

Esta bien Nami lo hare – y comió como persona normal por primera vez, sin atragantarse ni nada por el estilo.

Nami comía con calma disimulando sus pensamientos los cuales estaba intentando acomodar, pero las palabras cita y Luffy no se lo permitían.

Al menos el no puso atención.

Luffy prefirió no decir nada respecto a lo de cita aunque sus pensamientos también estaban hechos un caos, y además no tenia en claro el significado de la palabra Robin y Ace se lo habían mencionado epro no había puesto mucho interés en su significado eo en lo que puede conllevar.

Luffy para intentar calmarse un poco decidió voltear hacia un lado apreciando por primera vez el paisaje – Nami.

La chica dejo sus pensamientos para poner atención a su capitán el cual ocupaba la mayoría de ellos – ¿que pasa Luffy?

Mira - le dijo señalando la dirección del paisaje.

Incluso Nami se maravillo con el paisaje.

Desde aquí puedo ver el Sunny, es increíble la vista desde aquí.

Si tienes razón, sabes pareces un niño pequeño nunca habías visto algo como esto o que, cada vez que llegamos a una isla te asombras de todo Luffy – le dijo con calma.

Lo que pasa es que nunca había salido de mi pueblo natal, pero Shanks y el abuelo me contaban historias de cosas asombrosas que había en otras islas y siempre quise verlas y es bueno comprobar que eran verdad pero son aun mejores de lo que habían dicho.

Ya veo y que ha sido lo mas asombroso que has visto.

Han sido muchas cosas increíbles, no sabría por donde empezar, los lugares, las cosas y las personas.

Y ¿Quién crees que haya sido la mejor persona que has conocido hasta ahora? – pregunto intentando saber que pensaba su capitán sobre ella.

No se decir han sido tantas personas, todos mis nakamas por supuesto.

Ya veo – pero en que estaba pensando solo soy su nakama.

A Viví por ejemplo.

Ante estas palabras Nami sintió como algo en su interior se destrozaba.

Como mi nakama claro, a los gigantes, la gente de Arabasta, la isla del cielo, de Wáter 7, todos han sido muy importantes.

Ya veo – dijo con voz entrecortada ahora estaba segura que no era mas que una nakama mas para el, solo su amiga, se levanto para irse pero un brazo la detuvo.

Pero sabes alguien que conocí desde el principio de mi viaje que es la persona más importante para mí, la única persona con la cual compartiré mi tesoro.

Luffy – dijo sorprendida la muchacha.

Le puso el sombrero en la cabeza – no solo este sombrero, si no también el One Piece y además el trono de Rey de los piratas, por eso.

Nami estaba sin palabras, a cada palabra de su capitán su corazón latía cada vez más rápido.

Me gustaría que fueras mi reina de los piratas Nami, es que estoy enamorado de ti jijiji – rio torpemente mientras su cara tomaba un gran color rojo.

Yo… Luffy, no se que decir.

Que te parece un si.

Bueno es que esto es tan repentino.

Supongo que eso quiere decir que no – dijo triste, se sentía realmente mal estaba listo para marcharse cuando.

Nunca dije que no, solo dije que era muy repentino y sabes… yo… yo también… te amo – dijo completamente roja y desviando su mirada, no pensaba decirlo antes, hasta saberlos sentimientos de su capitán hacia ella, ahora los conocía y ambos sentían lo mismo.

La alegría inundo la cara de Luffy y rápido abrazo a Nami por la cintura y comenzó a dar vueltas por todos lados.

Jajá tranquilo Luffy – decía divertida la muchacha.

Es que estoy muy fel… -no pudo terminar la frase ya que la navegante junto sus labios con los suyos.