Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo me adjudico la historia, prohibida su publicación en otros sitios sin mi consentimiento.
Amor y Celos
Capitulo 19
Llegue a casa en veinte minutos, el taxista saco mi maleta del automóvil y le pague por el viaje. Desde que había entrado al taxi había apagado mi teléfono así que no sabía si alguien intento llamarme, estaba enojada y avergonzada de mi misma. No tenía ganas de hablar con nadie más.
Al entrar a la casa me di cuenta que Charlie no había llegado aún de con Sue, decidí mejorar un poco mi aspecto antes de que llegara a casa. Camine hacia mi habitación y tire mi maleta sobre la cama, mi brazo aun pulsaba por el apretón. Saque el contenido de esta y los deje donde iban. Mire el reloj sobre la mesa de noche y marcaba la una de la tarde.
Con un suspiro cruce el pasillo y me adentre al baño. Me quite los pantalones y con cuidado me quite la blusa, un dolor pulsante volvió a atravesarme todo el brazo. Mire mi reflejo en el espejo y me miraba más pálida de lo normal, mis ojos se encontraban rojos por llorar en el taxi y mi labio inferior estaba empezando a hincharse.
Entre a la regadera y aunque el clima estaba como en la Antártida, me bañe con agua helada. Salí de ahí después de que los dedos de mis pies y manos empezaron a ponerse azules. Entre a mi habitación y me vestí con lo más caliente que pudiera encontrar, luego me tire a la cama y me perdí en mis pensamientos.
Algo había cambiado y no sabía que era. Edward nunca había sido violento conmigo deliberadamente. Lo había sacado de sus casillas y sentía que tenía la culpa, pero también es cierto que no debió de haber actuado de esa manera. Me pregunte que harían mis heroínas favoritas, seguramente no se dejarían mancillar por un hombre; recordé las pláticas en la escuela sobre la violencia en el noviazgo y como decía para mí misma que nunca dejaría que eso me pasara; pero también recordé que yo amaba a ese hombre.
Charlie toco la puerta pidiendo permiso para entrar, me senté derecha en la cama y vi el reloj que marcaba las cuatro de la tarde.
—Hola nena, acabo de llegar ¿quieres pizza? —Charlie se asomo por la puerta.
—Claro, en un segundo bajo—le di un intento de sonrisa. Charlie asintió y salió de mi habitación.
Me pare y me vi en mi espejo de cuerpo completo, estaba usando una blusa de manga larga para poder evitar las preguntas de cómo me había hecho y para no seguir viendo mi herida.
Ahora tenía que pensar que era lo que iba a pasar a partir de ahora. No tenía ni la más mínima idea. Encendí mi teléfono celular y no había ninguna llamada perdida ni ningún mensaje, solo faltaba que Edward también estuviera enojado conmigo.
Baje a la cocina y ahí estaba Charlie sacando vasos y platos.
—Acabo de llamar, la pizza llegara en 15 minutos. Es algo bueno saber que Erick sigue enamorado de ti. Pizza rápido, me encanta ese trato—bromeo Charlie.
—No deberías abusar de él, además es un acosador. Lo bueno es que no intento contactarse conmigo desde que llegue —me senté en la silla y recargue mi cabeza en mi mano.
— ¿Lista para mañana?—Me pregunto Charlie, mañana al medio día salía mi vuelo de nuevo hacia la Universidad.
— Algo así —le dije—los voy a extrañar a todos.
— ¿Edward nos acompañara al aeropuerto?
—Sobre eso… no lo sé.
Charlie me vio con su ceja levantada.
— ¿Problemas en el paraíso?
—Papá realmente no me gustaría hablar de eso, Edward estará un poco ocupado, por eso no podrá acompañarme. Te dejo, tengo que hacer unas llamadas.
—Muy bien —Charlie levanto sus manos en señal que él no estaba diciendo nada malo. Rodé mis ojos.
Tome mi teléfono celular y marque el teléfono de Jazz, aunque fuera un poco egoísta, no quería estar sola en nuestra casa cuando llegara. Además Alice me había dicho que se iba a quedar unos días más en Los Ángeles para seguir pensando.
— ¿Jazzy-bú? —le dije cuando escuche el tono señalando que el teléfono había sido contestado.
— ¿Belly-bú?
—Esa soy yo —realmente odiaba ese sobrenombre, pero sabía que Jasper necesitaba un poco de alegría— ¿Cómo estás?
—Ya sabes, lo normal. Justo en este momento estoy a punto de irme a dormir.
—Lo siento —le dije tratando de calcular las horas de diferencia en mi cabeza.
—No te preocupes, estaba haciendo mi maleta, en la mañana de aquí, saldré hasta nuestro hogar.
—Bien, yo saldré al mediodía de Seattle, estaré llegando como a las ocho de la mañana o algo así.
— ¿Pasa algo? —me pregunto.
— Problemas con Edward —le dije, Jasper se había convertido en mi confidente durante mi estadía en Inglaterra —Pero mejor hablamos de eso cuando llegue.
—Me parece bien.
— ¿Y Alice? —le pregunte tratando de cambiar el tema de la conversación.
—Mejor hablamos de eso cuando llegues —me imito, su pobre imitación del acento americano me hizo reír.
—Vale, nos vemos pronto.
—Adiós Bella…
Corte la llamada y volví a la sala, la pizza ya estaba en la mesa y Charlie ya estaba comiéndose una rebanada.
—Lo siento cariño, tenía mucha hambre.
—No pasa nada.
La tarde paso rápidamente, antes de dormir prepare mi maleta y empaque los regalos que me habían dado estas navidades. Tome el regalo que me dio Edward y lo observe, seguía sin llamarme y no sabía si sentirme triste o enojada. Deje el regalo sobre mi cama y tome mi teléfono celular, ya eran las ocho treinta, me pregunte si habría ido a esa pelea.
Deje de lado los pensamientos sobre si debía de llamarle o no y me fui a dormir sin importar la hora.
La mañana paso sin contratiempos, Charlie y yo desayunamos juntos y conversamos un poco sobre mis planes en la Universidad y de mi aumento de mesada. Cada vez que pasaba el tiempo y me acercaba más al aeropuerto me sentía arrepentida de no haber podido arreglar las cosas con Edward.
—Ya sabes, me mandas por lo menos un mensaje de texto cada dos días para saber si estás bien —Charlie tomo mi maleta y juntos caminamos hacia la entrada del aeropuerto. Aunque aun no era hora de mi vuelo, por ser uno internacional tenía que pasar por diferentes trámites.
—Sí, recuerda mantenerme al tanto de la boda. Aunque estaré al otro lado del mundo, me gustaría estar enterada.
—Por supuesto.
Mientras conversábamos y hacia el trámite no dejaba de jugar con la cadenita que Edward me había regalado cuando me fui. Seguía observando la puerta para ver si llegaba, pero no había señales de él.
En mi mente Edward llegaría corriendo a solo unos segundos de que subiera al avión, ambos nos pediríamos disculpas y nos besaríamos en la terminal, diciéndonos palabras de amor eterno tal como en las películas. Pero me di cuenta que eso no iba a pasar cuando me vi sentada en el avión y escuchaba las indicaciones de la azafata.
El avión por fin se elevo, no sabía que había ocurrido para que nos distanciáramos de un momento a otro. Me puse a pensar qué tal vez el esperaba que yo lo llamara, me estaba dando mi espacio para reflexionar, pero por mi orgullo no lo hice nunca. Mordí mi labio esperando que con eso las lágrimas de mis ojos no salieran.
Yo había arruinado todo.
Después de dos escalas por fin llegamos al aeropuerto de Liverpool-John Lennon. Esta vez junto con Charlie habíamos ahorrado un poco más de dinero y no tuve que tomar un vuelo hacia Londres y luego en tren hacia Livepool. En esta ocasión nadie me esperaba en la terminal así que tome un taxi y me dirigí hacia mi hogar.
No nos tomo más que quince minutos en llegar a nuestra casa, después de pagarle al taxista corrí hacia la puerta para tratar de protegerme del helado viento. Toque la puerta y estaba cerrada, había olvidado mis llaves cuando me fui, así que tendría que esperar a que Jasper llegara. Baje más mi gorro e intente cubrir mis orejas, apreté más la bufanda a mi alrededor y enrede mis brazos alrededor de mi para tratar de mantener el calor.
No tuve que esperar mucho tiempo, pues Jasper llego a los diez minutos cargando consigo unas bolsas del supermercado. Cuando me vio en la puerta apresuro su paso hacia la casa.
—Hola Jasper —le di una sonrisa tiritarte.
—Hola Bella, no sabía que ibas a llegar tan pronto —subió los cuatro escalones que nos separaban y abrió la puerta de madera. El calor de esta llego a mí y me sentí como en el cielo —Deja ayudarte con eso.
Jasper cargo mi maleta y yo mi pesada mochila de mano. A mis espaldas cerré la puerta agradeciendo por estar en un lugar caliente. Voltee y Jasper estaba con los brazos abiertos.
—Bienvenida adorada Isabella —Me acerque a él y lo abrace. Sin saber por qué me encontraba sollozando en sus brazos — Tranquila —acaricio mi espalda —Si hubiera sabido que me ibas a extrañar tanto hubieras hablado conmigo por Skype todos estos días.
—Tonto —le dije —Te extrañe mucho, a decir verdad los extrañe a todos.
Jasper me tomo por los hombros y me vio, aparte mi mirada intimidada por sus ojos.
—Me estas ocultando algo y pronto lo descubriré.
Como aun no pasaban de las diez de la mañana, prepare un desayuno de bienvenida para Jasper, aunque él insistió que debía ser para mí, pero como tenía demasiada hambre y no quería comer solo cereal le dije que se sentara y que pronto habría comida para los dos.
Al mediodía, según las noticias la temperatura había aumentado algunos grados y mientras miraba por la ventana vi como el cielo se limpiaba un poco de las nubes grises. Aprovechando la oportunidad le pedí a Jasper que me acompañara afuera, necesitaba los rayos del sol en mi cara.
Jasper dejo su guitarra contra el sillón y se paró de su asiento abriendo la puerta para mí como lo haría un caballero ingles. No caminamos mucho, solo nos quedamos fuera de casa recargados contra el pequeño barandal que rodeada nuestro inexistente patio y separa nuestra casa de las otras.
Aunque el clima era frío era mucho menos peor que cuando llegue en la mañana, aun se podía ver restos de la nieve que había caído la noche anterior según me informo Jasper.
— ¿Cómo van las cosas con Alice?—le pregunte a Jasper, ambos nos encontrábamos con nuestros ojos cerrados volteando hacia el cielo y recibiendo los rayo del sol.
—Lento pero seguro —abrí mi ojo derecho y lo vi. El hizo lo mismo.
—No entiendo.
—Nos hemos estado mandando mensajes durante las vacaciones. Es como si volviéramos a ser amigos, pero ambos sabemos que queremos ir por mucho más.
—Me alegro por ustedes —le dije con total honestidad.
—Gracias ¿y tú?—Lo mire sin entender—Aunque me duela se que esas lagrimas no fueron para mí y que necesitabas ese abrazo —Mire hacia el frente — Bella ¿Es sobre Edward?
—Algo así.
— ¿Algo así? Entiendo.
Y no sé como lo hizo pero me encontré diciéndole todo lo que había pasado, desde nuestra primera pelea hasta el aeropuerto, omitiendo por supuesto el pequeño incidente que habíamos tenido.
—Creo que ambos tienen muchas cosas por resolver juntos y por separado —asentí— No deberías de haberte ido solo porque no te dijo sobre las peleas, lo hubieras confrontado y juntos resolverlo.
Mordí mi lengua para no decirle que eso había pensado en un primer momento, pero después de que me había mallugado el brazo no pensé en otra cosa más que largarme de ahí.
—Es obvio que por las circunstancias no pueden hablar frente a frente ahora y aunque no es la mejor solución podrías hablar por teléfono con el o por videoconferencia.
—C-creo que es buena idea —Mire mis botas, las palabras de Jasper me habían dado que pensar ¿realmente arreglaríamos las cosas o las echaríamos más a perder? El clima parecía que había sentido mi cambio de humor pues los rayos de sol desaparecieron trayendo consigo el helado viento.
—Tranquila todo estará bien—Jasper me levanto por la barbilla y me abrazo —veras como las cosas se solucionan —Me levante en puntillas y lo rodee con mis brazos.
Mis ojos se abrieron y vi una figura acercándose a nosotros con la mirada baja, cuando levanto la vista su postura se me hizo conocida. Entrecerré los ojos para tratar de poder ver a la distancia. Cuando su ojos (los cuales no alcanzaba a ver el color) se conectaron con los míos, la figura se volteo, lo analice de pies a cabeza hasta que di con su cabello. Ese cabello desordenado nunca pasaría desapercibido para mí. Sabía quien era.
—Edward —susurre.
— ¿Qué? —me pregunto Jasper separándose de mí.
Mi mente por fin salió del shock.
— ¡El es Edward! — Le grite a nadie en específico, me separe completamente Jasper— ¡Edward!
Holis, ¿pensaron que iba a actualizar solo una vez? Pues no :) (aunque no pude con mi promesa de tres, les dejo dos que es mejor que uno).
¿Que les pareció el capitulo? Quiero que me digan si pensaban que Edward iba a ir al aeropuerto así bien romántico o si pensaban que iban a romper para siempre o cualquier teoría que tenían y que tienen. Si fuera lectora hubiera golpeado mi cabeza contra el escritorio (y eso que de todos modos estoy a punto de hacerlo.
Yo soy muy de dar como adelantitos de lo que esperaran en los próximos capítulos pero a partir de este, no diré ni una sola palabra. Tendrán que leer y esperar para saber que pasara ;).
Y otra cosita, parece que el viernes operaran a mi madre así que como soy la única hija mujer (pues tengo dos hermanos) tendré que hacerla de enfermera por algunos días (hasta tendré que ir al hospital a dormir) y no me quejo pero tendré que poner mi discurso feminista delante de mi y pedir por equidad en mi casa para que todos ayudemos en los labores y no solo yo. Pero no se preocupen, tendrán los capítulos. Me super apuerare :)
Y eso es todo, ya saben que cualquier duda, sugerencia, comentario, me pueden mandar un review, un MP, un INBOX, un twett, una pregunta(en mi perfil) los respondere con gusto.
Nos leemos pronto
