KND: Los Chicos del Barrio es propiedad de Tom Warburton por encargo de Cartoon Network Studios.
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Kuki Sanban.
De una manera interesante, ha contribuido a su victoria.
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Abre sus ojos ligeramente, saboreando el asqueroso sabor que Granma le ha dado con todos los vegetales que le ha añadido y otros ingredientes.
«Tanto trabajo para esto —piensa Tres deseando tener un caramelo para neutralizar el sabor amargo que le ha dejado en el paladar—, es muy, muy repulsivo; no dejaré que ningún chico más caiga en éste falso pastel —toma la mezcla entre sus manos y lo avienta hacia la basura, con todo y bol. Sus ojos comienzan a analizar el entorno, se aparta más del campo de batalla—. Estoy segura que la Súper Abuela debió de haber escondido el real en alguna parte de la cocina.»
Camina y camina, registrando gavetas –grandes y pequeñas– en busca de la tal anhelada masa.
—Tres, quieres hacernos el favor de dejar de vagabundear —dice Uno, percatándose de las acciones de su amiga—. Tenemos un asunto más importante.
— ¿Más que buscar la verdadera mezcla del postre? —cuestiona con la misma inocencia de antes.
Si fuera un dibujo de un anime, Uno está seguro que una gotita se habría resbalado de su cabeza.
«No quiero ni saber lo que significa eso —piensa Dos, quien también ha escuchado el breve intercambio. Cuatro y Cinco están ocupados disparándole a Granma objetos variados, ya sea provenientes de la tecnología 2x4 o de algún artefacto de la cocina—. Aunque quizá Tres se encargó de nuestro objetivo mientras nosotros combatíamos con ella, sólo tengo una manera de averiguarlo.»
— ¿Cómo que "verdadera mezcla"? —pregunta Uno, ganándole la pregunta a Dos— ¿Qué has hecho?
—Oh, fácil —comienza contestando, da un salto para esquivas los tenedores que la Súper Abuela ha usado para que Cuatro quede pegado a la pared; Cuatro no se ve nada contento con esto—: probé la mezcla, sabía mal y la tiré a la basura; estoy buscado la original.
«Sólo a Tres se le ocurriría —Dos se ríe divertido.»
— ¿Qué le digo, me dice…? —inicia Uno, trabándose un poco con sus palabras. Tres lo ha hecho como si fuese así de sencillo— Bien hecho, Tres —la felicita dándole una palmada en uno de sus hombros—. ¡Chicos del Barrio… retirada!
— ¿Desde cuándo… tú…?
—Sólo muévete, Cinco —le dice Uno a la niña con tono impositivo.
El Sector V hace su retroceso hacia la puerta de la cocina, donde desaparecen tras echarse a correr.
—Acabé ganándoles —murmura Granma. Ladea la cabeza con confusión—. ¿Acaso escondí la mezcla? No —se responde al instante, con todo el ajetreo que han armado no le ha quedado tiempo para cuidarse su tan valorada mezcla, a no ser que cuente hacer de escudo protector los demás artilugios de la habitación—. ¿Entonces dónde está? —vuelve a cuestionarse a sí misma.
Granma tiene una nueva misión: encontrar la masa.
Los agentes están entusiasmados, al saber la razón del porqué Uno ha ordenado una retirada táctica –como Uno suele catalogar a las huidas que a veces hacen–. Es reconfortante que en realidad se hayan llevado la victoria.
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Y ta-chán el Sector V ha ganado, y todo por la ingenuidad de Tres.
Me cae bien ésa niña.
