Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a Nollie Marie, yo sólo me adjudico la traducción.
Capítulo veintiuno
Edward en la Secundaria Forks (temporalmente)
Bella's POV
Estaba comenzando a preguntarme si llevar a Edward a la escuela al día siguiente era una buena idea. ¿Por qué? Porque el multitud de estudiantes querían saber quién era, qué estaba haciendo aquí, y si estaba soltero (esa última era de las chicas, claramente). Estaba por arrancarme el pelo después del primer período de clases.
Edward era muy educado con los profesores y a los profesores les gustaba. Incluso mi profesora de matemática olvidó por completo que Edward no era un estudiante de la Secundaria Forks, y Edward contestó una pregunta… ¡correctamente! ¡Me quedé boquiabierta cuando mi profesora incluso sonrió!
Edward parecía encajar en la escuela. Estábamos yendo a almorzar, cuando le pregunté a Edward qué pensaba del instituto.
"Me gusta," dijo Edward, sonriéndome.
Unas chicas se detuvieron e incluso parecieron deslumbradas por la sonrisa de Edward. Luché contra la necesidad de envolver mi brazo alrededor de Edward, reclamándolo como mío… lo que era, de hecho, menos… elocuente que acercar el rostro de Edward hacia mí para reclamar sus labios. Pero de cualquier manera, la población femenina no me caía bien.
"Sí, pareces encajar bastante bien," dije.
Edward sonrió otra vez y envolvió su brazo a mí alrededor. Me sonrojé de un rojo escarlata cuando algunos estudiantes se pararon a mirar con pequeños monstruos verdes de celos en sus hombros.
"¡Aw!" Dijo Alice, de pie fuera de la cafetería, mientras nos acercábamos. Se abanicó los ojos como si estuviera por llorar. "Ustedes se ven… ¡tan lindos!"
"Alice," siseé, intentando quitar el brazo de Edward de mis hombros, lo que sólo hizo que los apretara más.
"Vamos, amigos," dijo Alice, sonriendo.
Me debatía entre estar furiosa con Alice y sonrojarme por el hecho de que Edward, de alguna forma, se las arregló para acariciar suavemente con su pulgar entre mi cuello y mi hombro.
Edward compró tanto su almuerzo como el mío y llevó la bandeja hacia nuestra mesa.
"¿Dónde está Emmett?" Preguntó Edward mientras nos sentábamos.
"Emmett trae una vianda," dijo Alice. "Y normalmente tiene que… pelear con su casillero para conseguirla.
"¿Huh?" Dijo Edward, con una adorable expresión de confusión en su rostro que sólo me hacía querer decir "¡aw!"
Alice rió mientras le contaba la historia de cómo el casillero de Emmett, de alguna forma, se las arreglaba todos los días para atrapar su vianda y cómo a él le tomaba unos buenos cinco a once minutos sacarla sin romper el casillero.
Edward rió justo cuando Emmett vino trotando por la cafetería, con su vianda en mano.
"Lo siento chicos, tuve que–"
"–Luchar contra tu casillero," dijimos al mismo tiempo Edward, Alice y yo. "Lo sabemos."
Emmett parpadeó antes de mirarnos a Alice y a mí. "Le contaron la historia, ¿cierto?"
Alice y yo rompimos a carcajadas mientras Emmett se ponía colorado y se dejaba caer a un lado de Alice. Edward sonrió. "Está bien, Emmett, te entiendo por completo. Cuando tenía ocho, mi vianda se quedó atorada en el casillero porque la puse mal. Y terminé llorando en el suelo porque el casillero estaba 'siendo malo' conmigo."
"¡AW!" Dijo Alice mientras yo sonreía.
"Whew, al menos sé que eso no me pasó a mí," dijo Emmett, pasando una mano por su frente como si estuviera sudorosa y la estuviera limpiando.
Edward sonrió y chocó el puño con el que Emmett había levantado.
"Hombres," murmuró Alice.
"De todos modos," dijo Emmett, "¿qué te parece la Secundaria Forks hasta ahora?"
"Es… diferente a mi escuela, eso te lo aseguro," dijo Edward, comiendo un bocado de pizza.
"Agita, por favor," dijo Alice, entregándole su ensalada cubierta de aderezos a Emmett, quien agitó violentamente el recipiente.
Edward se estremeció ante lo que vio y murmuró "asco" por debajo de su aliento. Contuve la sonrisa pero me salió un resoplido lo que hizo que Alice me mirara.
"Hola chicos," dijo Angela, sentándose al lado de Alice, y depositando su bandeja en la mesa.
"Ella es nuestra amiga, Angela," dije cuando Edward la miró.
"Hola," dijo Angela, moviendo la mano tímidamente.
"Angela, él es el novio de Bella, Edward," dijo Alice.
¡Mal momento para decir eso Alice! Estaba tomando un trago de mi agua cuando lo hizo y rocié a Emmett con mi bebida, antes de toser por haberme ahogado. Emmett se las arregló para no mojarse (y su almuerzo seguía seco, lo que agradecía) y Edward comenzó a darme golpecitos en la espalda, sus mejillas de un color rosado por el sonrojo.
"Oh, ¿en serio?" Preguntó Angela, mirándome. "No sabía que estabas saliendo con alguien."
"No lo estoy," conseguí decir… de cierta forma.
"Bueno, no todavía," dijo Alice. "Pero lo harán." Sonrió.
"Bueno, ahí se va la mitad del cuerpo de estudiantes que lo deseaban," dijo Alice, riendo.
Genial, simplemente genial, pensé. Y supe que tenía razón cuando las chicas de la clase de Biología, que teníamos después del almuerzo, vinieron a mi escritorio a coquetear con él. Edward fue educado, sin coquetear con ellas. Pero lo que realmente me tranquilizaba era que Edward tenía una mano sobre mi rodilla, por debajo del escritorio, y me la apretaba cada vez que una chica coqueteaba, lo que era casi cada cinco segundos. Estaba segura de que mi rodilla no volvería a ser la misma por los apretones pero también porque era Edward quien la estaba apretando.
Finalmente, cuando llegó el Sr. Banner, las chicas volvieron a sus asientos.
"Srta. Swan, no recuerdo que usted tuviera un compañero," murmuró el Sr. Banner mientras se quitaba su campera.
"No lo tengo," dije. "Hoy, tengo un invitado."
"Mmm," fue todo lo que dijo y caminó hacia mi escritorio. "Nombre, por favor."
"Edward Masen," dijo Edward, poniéndose de pie."
"¿Escuela?"
"Instituto de Profesiones Médicas del lado Norte… señor," dijo Edward.
El Sr. Banner alzó una ceja. "¿Biología avanzada?"
"Con el Dr. Valentino," dijo Edward, asintiendo.
"Mmm, bien entonces… Srta. Swan finalmente tiene un compañero que trabajará igual que usted… y no que se copiara," dijo el Sr. Banner antes de volver al frente.
Solté un suspiro de alivio mientras Edward volvía a sentarse.
"Me cae bien," me susurró Edward mientras el Sr. Banner comenzaba a tomar lista.
"Mmm, sí, lo respeto," le susurré y contesté al Sr. Banner con un 'presente' cuando dijo mi apellido.
De hecho, Edward fue un buen compañero de laboratorio. Y el Sr. Banner, quien suele llamarte para responder las preguntas que otros estudiantes no saben o no quieren responder, hoy llamó a Edward la mayoría de las veces. Tenía la extraña sensación de que estaba probando a Edward para ver exactamente qué sabía. Y Edward contestó todas las preguntas correctamente, lo que impresionó al Sr. Banner y al resto de la clase (incluyéndome, aunque supiera las respuestas).
Estaba en el vestuario de mujeres cambiándome para gimnasia, Edward ya estaba en el gimnasio como no tenía que cambiarse no había necesidad de que estuviera en el vestuario de hombres, cuando todas las chicas en la habitación se abalanzaron fuera del baño donde me estaba cambiando, demandando que les dijera quién era Edward.
Finalmente, me defendí diciendo que era sólo un chico, que fue una respuesta que no les gustó, que era mi novio. Todo el vestuario quedó en silencio y supe dos cosas: uno, ellas seguían ahí porque podía ver sus pies y dos… me había metido en un GRAN problema cuando fuera a gimnasia.
Edward se encontró conmigo en la puerta mientras entrábamos al gimnasio.
"Hey, ¿estás bien?" Me preguntó.
"¿Huh?" Dije, dándome vuelta.
"Oh, sólo… no sé," terminó, no muy convencido.
Sonreí lo mejor que pude… lo que creo que supo que era bastante forzado, y dije, "En serio Edward, no pasa nada."
Bueno, no creo que me haya creído pero lo dejó pasar. Y deseé que no lo hubiera hecho. Hoy jugábamos al tenis. Mi pareja era alguien que no conocía mucho… y una chica. El otro equipo también estaba compuesto de chicas. Uh-oh, esto no puede ser bueno.
¿Bueno? Fue horrible. Cada pelota iba dirigida hacia mí. Así que no sólo me lastimé por mí misma, sino que las otras chicas también me lastimaron. Mi pareja… incluso me tiró la pelota a la cabeza y pretendió que fue un accidente. Accidente, sí, claro, pensé mientras cojeaba hacia las gradas donde estaba sentado Edward, por cierto, mi tobillo estaba palpitando fuertemente porque técnicamente no podía hacer mucha actividad física, lo que a mi entrenador no pareció importarle.
"¿Vas a seguir con eso de que 'no pasa nada' o vas a decirme lo que está pasando?" Me preguntó Edward tan pronto como me senté.
Gemí y apoyé mi cabeza sudorosa contra él, no pareció importarle que me apoyara apestosa como estaba sobre él. Susurré lo que había pasado, intentando no mover mis labios porque algunas chicas que estaban al otro lado del gimnasio miraban cada movimiento que hacía. Edward cerró sus manos en puños, lo que hizo que me ocultara detrás de mis manos ocultándome de la mirada de los otros.
"¿Te están lastimando porque están celosas?" Susurró, mirándome.
Me encogí de hombros.
"Bella, esto no se supone que debas tomarlo a la ligera," me susurró.
"Sólo, ayúdame a salir del gimnasio rápido," murmuré.
"Tranquila," dijo Edward, poniéndose de pie.
Me caí enseguida, dado que había estado apoyada en Edward.
"Ow," murmuré, frotando mi nariz, que golpeó fuerte contra el asiento.
"Lo siento," murmuró Edward, viéndose realmente arrepentido de haberse levantado tan rápido, antes de caminar hacia los entrenadores.
Lo estaba mirando con tanta atención, que no vi que una de las chicas se acercaba.
"Bella," dijo.
"Hola," dije, no confiando mucho en ellas.
"Sólo quería hablar unas pocas palabras contigo," dijo, con dos chicas detrás de ella.
"¿Oh?" Dije.
"Sí," dijo una de las otras. "Ven por aquí, así podemos hablar en privado."
No tuve más remedio que pararme cuando me tomaron de los brazos. Me tambaleé.
"Vamos Bella," dijo la primer chica, empujándome.
Ah, mierda, pensé mientras intentaba no caerme y lo único que hice fue lastimarme más el tobillo cuando aterricé sobre el, qué divertido.
Edward's POV
Estaba diciéndole al entrenador lo que pasaba, cosa que no creo que me haya creído dado que Bella es conocida por ser torpe, cuando escuché un fuerte ruido detrás de mí. Me di vuelta para ver a Bella despatarrada en el suelo del gimnasio, con tres chicas alrededor de ella.
"¡BELLA!" Grité, corriendo hacia ella.
Bella gimió mientras movía la cabeza a un lado para mirarme.
"¡¿Qué pasó?!" Le gritó el entrenador a las chicas que estaban ahí, mientras el resto de la clase se acercaba.
"Bella quería jugar otro partido, entrenador," dijo una de las chicas, viéndose tan inocente mientras sus ojos brillaban. "Intentamos decirle que no, que se lastimaría, pero quería probarle algo a su novio, que no era una completa idiota, entonces se paró y se cayó mientras bajaba de las gradas.
"Tonterías," murmuré mientras me inclinaba para susurrarle a Bella. "Bella, ¿es el tobillo lo que te molesta?"
Su cabeza se movió muy lentamente, asintiendo.
"Voy a ver si está quebrado," dije, quitando el zapato de su tobillo lastimado.
No se veía roto, pero por si acaso debería llevarla al hospital. Se lo dije al entrenador.
"Seguro," dijo, sus ojos entrecerrados hacia las chicas. No creo que les haya creído después de lo que le dije.
Levanté a Bella en mis brazos.
"¿Te importaría conseguirme la ropa de Bella?" Le pregunté a la asistente que estaba ahí, sin confiar en las chicas.
El asistente era un chico y miró al entrenador con la duda en sus ojos. La otra entrenadora suspiró, "Yo voy," dijo antes de correr hacia el vestuario.
"¿Dónde debo llevarla para que vea a un doctor?" Le pregunté al entrenador, aunque ya lo sabía dado que Carlisle me había dicho una vez que el único doctor aquí estaba en el hospital y era en el hospital del condado.
El entrenador me dijo eso y me dio las indicaciones, de las que hice una nota mental. La entrenadora volvió con el bolso de Bella, donde estaba metida su ropa, y su campera la que envolví en Bella mientras tomaba su mochila.
"Sabía que no debía haberme levantado," murmuró Bella mientras caminábamos hacia el estacionamiento.
"¿Por qué lo hiciste, entonces?" Pregunté, un poco enojado.
"No tuve otra opción," dijo, tiritando levemente ya que sus piernas no estaban cubiertas y estaba usando ropa que no era para el frío. "Me levantaron y me empujaron."
Puse a Bella en el capó del Volvo para que pudiera abrir la puerta y meter su mochila la parte trasera. Una vez que Bella estuvo en su lugar y yo detrás del volante, la llevé al hospital, subiendo la calefacción.
"Bueno… hablando de un día emocionante," murmuré.
"Sí… ni me lo digas," murmuró Bella en respuesta.
Sonreí y subí el volumen de la música clásica.
Nota de traductora: OMG, OMG, OMG! GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS! Parezco tonta diciendo todo tres veces, pero, en serio ¡gracias infinitas! 50 reviews en el capítulo anterior ^^. Y ¡no los pedí! Y, aish, son tan lindas/os. ¿Ya les di las gracias?
Lo sé, soy horrible, tendría que haber actualizado antes, porque se lo merecen. Si les soy sincera, ayer a la noche no tuve ganas. Pero hoy me levanté temprano y les traigo el –tal vez, primer- capítulo del día martes ;) Por si no se entendió xD, si llegó a traducir el que sigue esta tarde, existe la posibilidad de que lo publique a la noche. El capítulo que viene ¡es el baile!
Me tengo que ir, voy a almorzar a lo de mi abuela con mi novio ^^.
Espero que les haya gustado :) A mí, Edward, cada vez me parece más tierno. Y Bella me dio mucha lástima, ¡pobre!
Saludos y… ¡gracias!
Mar.-
