Disclairmer: los personajes de Skip beat no me pertenecen ni la música aquí descrita, pertenece a Nightwish escribo esto sin ningún fin de lucro solo como entretenimiento

Yashiro San entró apresurando a la oficina de Takarada Lori, aún conmocionado por todo lo que acababa de vivir ¿cómo era posible que su pequeña Oni Chan ya fuera una mujer casada?

- usted ya lo sabía ¿no es así? Por eso me pidió que me fijara en especial como era la relación entre Kyoko y Reino - resopló un Yashiro estenuado

- ¿así que ya te has enterado? - murmuró tranquilamente Takarada Lori mientras daba otro sorbo a su té.

-¿por qué no me lo dijo? ¿Por que no se lo ha dicho a Tsuruga Ren ? ¿Sabe que el Día de hoy casi muero de un infarto ? Enterarme así de su matrimonio y no solo eso, si no que se casó con el hijo del líder Yakusa más importante en Japón - recitaba el manager sin dejar de dar vueltas de un lado a otro.

-¿qué estás diciendo? ¿Hijo de un Yakusa? - exclamo Lori sorprendido mientras derramaba el té.

- Si, Reino es hijo del líder Yakusa del clan del dragón dorado.

- eso no me lo esperaba.

- pero ¿como se casó tan repentinamente ?¿desde cuando? - pregunto Yashiro con ansias

- recuerdas más o menos hace casi un año que la madre de Kyoko quería obligarla a dejar el mundo del espectáculo

- Si, si claro, aunque nunca supe cómo se arregló eso - pensó el joven manager haciendo remembranza de esa época.

- pues así, dejo de ser Mogami Kyoko y se convirtió en Hirashi Kyoko.

- ¡Oh ya veo!, así que por eso registro su matrimonio, ¿pero cómo convenció a Reino ?

- Eso aún no lo sé, esperaba que tú descubrieras algo y aun no logro entender ¿porque acudió a él?, entiendo que no podía acudir con Fuwa Sho por qué lo odia pero, en todo caso por qué no acudió a Tsuruga- Ren - preguntaba en voz alta al tiempo que Yashiro San escupía su taza té.

- ¿ te encuentras bien ? - pregunto Takarada Lori mientras lo miraba toser, ya que el sabía de la desilusión de la chica.

- A lo mejor se enamoró de él -

- No, el día que se enfrentó a su madre confesó no haberse casado por amor.

- ¿y entonces, ? no consumo el matrimonio es suficiente motivo para anularlo - afirmó Yashiro mientras daba otro sorbo a su té.

- No se puede, por qué también dijo que era su esclavo sexual - contestó tranquilamente Lori mientras acariciaba su barbilla y Yashiro volvía a escupir más abruotamente el té

- ¡¿QUE?! - Grito Yashiro sorprendido.

- Claro que en ese momento no lo creí, aunque si me sorprendió, pero ahora... he notado algo diferente en ellos, mmmm siento qué hay atracción, complicidad, empatía ... mmm no se, un algo, como si fueran dos niños compartiendo una travesura, por eso quería saber si notabas algo raro en su relación.

- ¡Bueno, ahora que lo mensiona!, se cuidan el uno al otro, no es solo que el se muestra protector, también ella lo protege y aveces ... aveces parece estar celosa de las chicas que lo acosan. Creo qué tal vez han pasado demasiado tiempo juntos. ¿Deberíamos decirle a Turuga Ren?

- No, no es conveniente... digamos que él tiene problemas para lidiar Y reconocer sus emociones. Mejor esperemos a que esto pase, imagino qué hay un plazo para que ese matrimonio expire, y Ren está grabando en el extranjero es mejor no inquietarlo. Averigua lo más que puedas

- tiene idea de poder ayudar a Kyoko a anular su matrimonio. Pregunto el joven expectante

- si, si claro por supuesto - dijo titubeando el empresario aunque en realidad solo tenía curiosidad de saber cómo se desarrollaba la historia de estos dos, sabía que Kyoko estaba con él por su voluntad y que ella podría salir de ese problema Solá, si quisiera , el punto es que no quiere ¿por qué?

Kyoko no se concentraba después de lo qué pasó con Reino, cada vez que lo veía parecía conejito asustado, se ponía nerviosa, tiraba las cosas, mejor dormía en su habitación sola y se encerraba, no sabía cómo actuar ahora con él, pero ademas el recuerdo de ese día la acaloraba y deseaba que volviera a pasar aunque después se reprendía así misma pensando en que era uña desvergonzada ¿cómo podía desear que volviera a pasar?

Se levantó por la mañana sin nada que hacer por ese día, no se molesto en quitarse su pijama, se dirigió a la cocina, se agachó para sacar unas ollas y sartenes en cuanto se levantó vio a Reino parado enfrente de ella dándole tal susto que tiró los sartenes que tenía en la mano.

- ¡oh Dios! Me has asustado, no pensé que estuvieras en casa. - susurró la chica tocándose el pecho.

- ¿por qué? ¿Si supieras que estoy en casa no hubieras salido de tu cuarto como has hecho últimamente? - reclamó el joven con tono tranquilo

- No, no cla- Claro que no, no te - te estoy evitando - contestó la chica tímida, su corazón ya se había acelerado, su cara estaba totalmente roja en solo unos segundos había recordado todo los acontecidos esa noche.

- Claro que lo haces, ni siquiera me has pedido dormir contigo en la noche, ¿que te pasa? ¿Es por lo qué pasó ese día?

- Kyoko bajo la mitad y asintió con la cabeza, sin atreverse a mirarlo.

- ¿por qué? no te he obligado, Me haces sentir como si fuera un violador o algo así, si no querías solo tenías que decirlo, sabes que solo tienes que decirlo. - also la voz, tratando de comprender.

- Pe - pero no era correcto

- ¿por qué? ¿Acaso no te gusto, ni siquiera para que lo hayas disfrutado un poco?

- No, no es eso, es que ... es que no somos nada - contestó la chica con dificultad, parecía que iba a quebrarse a llorar

- ¿no somos nada ? ¡Eres mi esposa! - exclamó el joven con sarcasmo.

- Pero no de esa manera, tu no me amas - gritó la chica antes antes de salir corriendo de nuevo a su habitación dejando a Reino incrédulo

- ¿no te amo? ¿No te amo? ¿Acaso no ves que me tienes loco? - susurró el cantante para sí mismo, tomando sus llaves saliendo del departamento, necesitaba hablar con alguien.

Al fin llego a la mansión, era la única persona con la que podía hablar, pues era la única persona que conocía realmente toda la situación y después de explicar todo a detalle a petición del maestro que ya llevaba dos tazas de té y dos paquetes de galletas, escuchando atentamente.

- y ahora no se que rayos hacer, ella me evita a toda costa, no quiere hablarme ¿cómo puede decir que no la amó, cómo no se da cuenta que me tiene loco? - se quejaba el joven

- ¿qué has hecho para demostrárselo? -

- ¿qué no me has estado escuchando?

- Las mujeres quieren romance, se que no sabes mucho de eso por qué nunca has tenido que esforzarte por conquistar a una mujer. - farfulló el maestro sabiamente - y aunque ya estás casado con ella y ya han pasado a momentos más íntimos, no ha habido ese romance que toda mujer espera.

- ¿romance? - repitió Reino como si le hubieran arrojado un balde de agua fría.

- Si... ya sabes: rosas, regalos, caminar tomados de la mano, poemas etc.

- Si, si entendí.

- Ademas tienes una ventaja

-¿cuál?

- Ella se refirió a que tú no la amas, jamás dijo no te amo

Tenía razón, la preocupación de ella era por qué el no la amaba

Después de platicar un rato más con el maestro salió de su casa dispuesto a darle a Kyoko ese "romance" que había faltado.

Lo primero que hizo fue pasar por un gran arreglo de flores, cuando Kyoko salió de su habitación esa mañana fue lo primero que vio sobre la mesa.

Tomo la tarjeta y leyó:

"Prometo no volver a provocarte, no haré nada si tú no lo empiezas"

P.D recuerda que hoy tenemos la filmación del video promocional.

Kyoko no pudo evitar esbozar una sonrisa, la conmovió que estuviera preocupado por ello.

Estaba caracterizada para grabar el nuevo video que sería la insignia de la gira "Storytime", ella vestía como Alicia en el pais de las maravillas, con dos coletas rubias que caían por sus hombros y Reino vestido de con un traje de saco con cola de "gorrión" y un sombrero de copa del cual sobresalían dos orejas de conejo. Se podría ver tierno si no fuera por ese aire de superioridad y ese porte de galán lo hacían ver como un conejito de Playboy, demasiado sexi para los nervios de Kyoko.

Básicamente Alicia debía correr por el bosque mientras el conejo la perseguía ( aunque en la version original es al revés) esta escena se intercalaba con escenas del grupo cantando todos caracterizados como un personaje de cuento.

It was the night before,When all through the worldNo words, no dreamsThen one dayA writer by a fireImagined all of GaiaTook a journey into a child-man's heart

(Fue la noche anterior,

Cuando por todo el mundo

No hubieron palabras, ni sueños, y entonces un día

Un escritor cerca a una hoguera

Imaginó todo Gaia,

E inició un viaje dentro del corazón de un niño siendo hombre)

A painter on the shoreImagined all the worldWithin a snowflake on his palmUnframed by poetryA canvas of awePlanet Earth falling back into the stars

Un pintor en una orilla,

Imaginó todo el mundo,

Dentro del copo de nieve en su palma.

Poesía que quitó su marco,

Un lienzo de admiración.

El planeta Tierra se repliega hacia las estrellas

I am the voice of never, never landThe innocence, the dreams of every manI am the empty crib of Peter Pan,A soaring kite against the blue, blue skyEvery chimney, every moonlit sightI am the story that will read you realEvery memory that you hold dear

Soy la voz de Nunca-Nunca-Jamás

La inocencia y sueños de cada hombre

Soy la cuna vacía de Peter Pan

Una cometa vacía en el cielo azul, azul

Cada chimenea, luz de la luna vista,

Soy la historia que te leerá real,

Cada recuerdo al que le guardas aprecio.

I am the journey,I am the destinationI am the homeThe tale that reads youA way to taste the nightThe elusive highFollow the madnessAlice, you know once did

Imaginarium, a dream emporiumCaress the…

Soy el viaje,

Soy el destino,

Soy el hogar,

El cuento que te lee,

Una forma de saborear la noche,

Los altos elusivos.

Sigue la locura,

Sabes que Alicia lo hizo una vez.

Imaginarium,

Emporio de sueños,

Acaricia los sueños

Y te leeran real

Al final de la escena Reino acorralaba a Kyoko y ella cerraba los ojos y esperaba su final, pero inesperadamente cuando debía esperar el final sus ojos se cruzaron con los de él, su boca comenzó a saborear su olor, su cuello su boca, su respiración se aceleró no pudo contenerse y en lugar de hacer lo planeado en la escena, ella lamió su cuello desde su clavícula hasta su barbilla.

Reino no supo que decir, volteó a ver a la cámara desconcertado, Kyoko se disculpaba con Reino y el personal de producción, pero ni siquiera la volteaban a ver, estaban viendo la última escena en una pequeña pantalla.

- Estupendo! Queda! - gritó el productor - ¡oh! pequeña Kyoko, siempre me sorprendes pero la cara de Reino al final, fue un regalo.

La actriz estaba sorprendida, pensaba que tendría que repetir la escena.

- Debo considerar esto como que tu empezaste - susurró desde atrás el cantante, ya sin el sombrero de copa, pero aún con el traje con los botones de la camisa desabrochados.

-¿qué? Noooo! ¡Claro que no!

- ¿entonces?

- es tu culpa

- ¿mi culpa?¿por que? - dijo sorprendido.

- Por verte tan sexy, - musitó Kyoko molesta para irse después a paso apresurado, mientras una sonrisa de satisfacción se dibujaba en la cara de Reino.

Pero Reino cumplió su promesa y no volvió a provocarla, le llevaba flores, la invitaba a cenar, caminaban juntos, puso el romance que faltaba en esas dos semanas, antes de comenzar la gira.

El tiempo pasaba muy rápido, llevaban 3 meses de gira después de haber promocionado su disco durante otros 3 meses, inesperadamente llegaron al primer año de su matrimonio y aunque no fue de manera convencional su situación, Reino apareció ese día con 365 rosas rojas y una tarjeta en la que se leía: "feliz aniversario caperucita, por un año de éxito contigo" y un dije con una llave de oro, se sintió abrumada por su muestra de afecto, aunque no quería emocionarse, le había roto el corazón tantas veces.

Desde el inicio de la gira habían dormido en cuartos separados y por tanto en camas separadas, tenían que evitar rumores y especulaciones sobre su relación, pues aunque ya los tenían, había gente que aseguraba haberlos visto caminando juntos de la mano en la orilla de la playa o en algun parque, nada estaba confirmado y se pensaba que los fans ansiaban tanto verlos juntos por lo bien que se complementaban en las presentaciones que inventaban estos rumores.

Kyoko estaba muy ansiosa, desde aquella sesión de besos, no había vuelto a darse para algo así y el solo recordarlo le llenaba de fuego la sangre había pasado muchas noches evitando el Impulso de colarse a su habitación, el personal del hotel se daría cuenta.

Y soportar la ola de fans locas que al final de cada concierto sí intentaban colarse a su habitación era de lo más irritante.

Finalmente su ansiedad pudo más, necesitaba su contacto, y en especial después de ver a esa fangirl que se colgaba de su cuello dándole besos forzados, eso realmente la irritó. Después de dar vueltas en su habitación por varios minutos no pudo más, tenia la ventaja de que ahora la habitación de Reino estaba continua a la suya, y que el concierto había terminado de madrugada era imposible toparse con alguien en los pasillos, sin pensarlo más tomó su abrigo y se dirigió a la habitación del joven cantante.

La puerta estaba abierta, abrió poco a poco escuchando el ruido de la regadera, lo que no espero ver en la cama llena de pétalos de rosas a la fangirl loca acostada sobre los pétalos de rosas cubriéndose ella misma con pétalos solo las partes necesarias, mirando fijamente al baño, ni siquiera se dio cuenta cuando Kyoko entró.

- ¿Qué haces aquí? - pregunto Kyoko con el ceño fruncido conteniendo las ganas de abalanzarse sobre ella y sacarla de la habitación.

- ¡Diablos!, no cerré la puerta. - susurró la chica con fastidio.

- ¿por qué estás aquí? - volvió a preguntar Kyoko con impaciencia.

- ¿acaso no ves?, solo le traje un regalo a Reino, ahora puedes irte, arruinarás la sorpresa .

Kyoko podía sentir que la furia subia de los pies a la cabeza, y sus dientes comenzaban a castañear, tomó la ropa de la chica y la arrojó sobre ella.

- vístete y vete, o te saco desnuda al pasillo - sentenció Kyoko amenazante.

- ¿QUÉ? ¿Que te pasa? ¿Quién eres tú para correrme?

- ¡Mi esposa !- farfulló Reino con una pequeña sonrisa en los labios al ver a su esposa tan furiosa, desde la puerta del baño, que había salido al escuchar ruidos.

- ¿QUÉ? No es posible tú eres soltero, si te hubieras casado los medios de comunicación lo abrían dicho.

- Te lo he dicho Yasuky, en todos los conciertos en los que me has acosado, ahora sabes una razón más por que no puedo aceptar "tus obsequios", si no lo hemos dicho a los medios es por que no queremos que se sepa, y si lo dices nadie te creerá.

- ¡No es verdad! lo estás diciendo para que deje de venir, si fuera tu esposa compartirían la habitación en los hoteles en los que han estado y nunca has estado acompañado.

- Te lo digo una vez más no nos conviene que se sepa, y espero siga así.

- ¿Cómo es posible? ¿Te ha seguido a cada ciudad en la que hemos estado? - pregunto Kyoko aún más molesta. - ¿por qué no me habías dicho nada?

- No - no - no quería preocuparte. - dijo Reino cuando cayó en cuenta del error que había cometido.

- Necesito hablar contigo, búscame cuando hayas sacado la basura, - exclamó la actriz con ira saliendo por sus ojos.

Después de unos minutos llego Reino a la habitación de Kyoko.

- No estes molesta, de pronto me resultaba divertidas sus ocurrencias pero hoy se pasó de la raya. - susurró Reino con las manos en los bolsillos algo apenado.

- ¿Divertido? ¿Te parece divertido?, pues ve a divertirte con ella o con las que quieras. - espetaba Kyoko muy molesta.

- ¿por qué estás tan molesta? Sabes que aunque quisiera, que no es así, no puedo hacer nada si tú no me lo ordenas.

- ¡Bueno si ese es el problema! Ve adelante, ve a tener sexo con quien tú quieras - concedió la chica mientras le daba la espalda, no quería que el viera las lágrimas que empezaban a humedecer su rostro.

- es que ese es el problema, no quiero hacerlo con nadie más que contigo, solo a ti. - le susurró el joven ya tocando sus hombros. Kyoko volteó repentinamente para verlo a los ojos, quería ver la mentira el engaño, pero no lograba encontrar la farsa en sus palabras, sus lágrimas comenzaron a brotar sin parar

- ¿para qué? Si después te irás. Reino la abrazó al ver sus temores

- ¡Oh mi pequeña caperucita!, no te puedo mentir y no te puedo asegurar nada, la vida son cambios yo he perdido tantas personas como tú, por eso sé que nadie te puede garantizar estar mañana, es así que cada día hay que disfrutarlo. Lo que si te puedo asegurar es que cada minuto que he pasado contigo he sido feliz e ilógicamente no pensé disfrutar tanto del matrimonio aunque no tenga sexo con mi esposa... o con nadie más. - trató de tranquilizarla - Kyoko sólo se feliz un día a la vez, no pienses tanto en que pasará mañana. ¿De acuerdo?

Suavizo mientras acariciaba sus mejillas con los pulgares y daba un pequeño beso, ese contacto que Kyoko tanto extrañaba y anhelaba.

- De acuerdo. - asintió la chica más tranquila. En ese momento Reino la soltó recordando que no la tocaría si ella no lo hacía primero.

- ¡Oh lo siento! Por un momento me olvidé de nuestro acuerdo- musitó mientras daba unos pasos hacia atrás. Cuando la chica perdió su contacto abrió los ojos después de unos segundos se abalanzó hacia él y lo atrajo de las solapas de su chaqueta para darle un beso largo y profundo, cuando le faltó el aire se separó de sus labios sin soltar su agarre.

- ¡puedes tomarlo como que yo empecé!. Reino hagámoslo.

- ¿qué cosa?

- Hazme el amor ...

Seguimos escribiendo espero les guste y feliz año