Tras una tormenta emocional, el deseo de un cambio es una idea fugaz que emerge en lo más profundo del ser, quieres olvidar quien fuiste para renacer en un nuevo ser.

El cálido viento soplaba sobre su cuerpo la luz brillante del sol traspasaba los vanos que quedaban en medio del follaje, Tenten observaba su bello entorno para olvidar aquello que la atormentaba; Lee y el maestro Gai enérgicos se habían ido a una carrera contra el tiempo hacia un lugar muy lejano, Neji como siempre se había quedado con Tenten para entrenar, solo que ahora las cosas ya no eran como antes, todo había cambiado desde esa confesión, ella había pasado por diversas etapas emocionales, ira, depresión y ahora teniendo indiferencia hacia el Hyuga, él claramente había notado todo ese cambio y hasta cierto punto había sido cauteloso en tratarlo, aún no olvidaba la última vez que entrenaron juntos y ella lo humilló de esa forma, venciéndolo en un encuentro que había tenido frente a sus compañeros, ni incluso Lee había podido derrotar al genio Hyuga, en realidad nadie hasta hoy, solo Naruto y ahora Tenten.

Tomó unas agujas en sus manos y las arrojó en dirección al genio Hyuga, éste fácilmente las esquivó mientras observó como perfectamente todas habían acertado a la diana de entrenamiento, Tenten había pasado por diversos conflictos emocionales, pero aun así su puntería seguía siendo perfecta.

–Apenas las esquivaste Neji, al parecer te haces más lento…–comentó sarcásticamente mientras jugueteaba con un kunai en sus manos.

A Neji por supuesto no le había parecido en lo absoluto tal comentario, desde esa vez que lo había vencido, su imagen ante ella se había esfumado, el orgullo de la chica había aumentado, él no estaba dispuesto a tolerar tal acto, él pertenecía al clan Elite Hyuga y mejor aún era el genio del clan, definitivamente no permitiría que se fuera su imagen, claro todo eso pensaba Neji, pero no sabía en sí lo que sentía Tenten.

–Te llenas de soberbia solo por ganarme una vez, pensé que eras más lista y caerías en cuenta que te dejé ganar esa vez, me decepcionas Tenten–dijo en ese tono frío que lo caracterizaba.

Tenten sintió el mensaje directo de su compañero y tampoco permitiría que la viera y tratara de esa forma, no caería en sus juegos psicológicos, él era así, quebraba el espíritu de los demás para su propio beneficio.

–El resultado de esa vez era el que tenía que ser… si pones en dudas mis habilidades, entonces vamos a jugar...–decía Tenten mientras le daba la espalda a Neji mientras desabrochaba su gran pergamino sostenido en sus caderas para luego ponerlo de pie a su lado, Neji sabia lo que sucedería en ese momento, rápidamente activó su byakugan y se puso en posesión defensiva.

–Me parece bien–Afirmó el Hyuga.

–¡¿Qué te parece esto?! – Se dio la vuelta y abrió su gran pergamino, varios kunais con sellos explosivos.

El Hyuga levemente sonrió, conocía muy bien las estrategias de su compañera, ésta vez no tendría compasión de ella.

– Hakke Kūshō–mencionó Neji mientras que de su palma expulsó aire mezclado con chakra para repeler el ataque, al contacto con éste los sellos explotaron causando gran elevación de polvo y humo que impedía la visibilidad, obviamente para Neji esto no era problema.

Tenten saltó muy alto desplegando un pergamino pequeño y girando rápidamente en su propio eje, mientras lo hacía observaba al Hyuga seriamente, éste no era un simple entrenamiento era una batalla real.

–¡Toma esto! – mencionó Tenten mientras que cientos de kunais caían sobre el Hyuga a gran velocidad, el Hyuga serio observaba como rápidamente se acercaban a él y al estar a escasos centímetros de ellos realizo su tan famoso Kaiten repeliendo con facilidad aquellos kunais que lo amenazaban.

Hasta el momento Neji solo había defendido pero realmente necesitaba atacar, corrió velozmente cerca de Tenten, ella sorprendida de su velocidad lo volteó a ver mientras se inclinaba al suelo colocando un sello explosivo, el intento atacarla con el Jūken pero ella rápidamente saltó, elevándose a espaldas de él para atacarlo con kunais, el sello se activó al sentir la presencia de Neji saliendo una bola llena de kunais explosivos.

El estruendo de los constantes explosiones se alcanzaba a escuchar a lo lejos, el cuerpo de Neji estático con kunais clavados se podía apreciar al esfumarse el humo, los ojos de Tenten se dilataron sorprendida, "¡no!" pensó, ella no quería lastimar a Neji, de repente la figura de él se convirtió en tronco, al parecer había usado una técnica de sustitución

–Hakke Kūshō– el cuerpo distraído de Tenten fue alcanzado por la técnica de Neji arrojándola contra un árbol.

–Ahhh–expresó con dolor mientras observaba como rápidamente se le acercaba, estaba herida ahora ella sabía que Neji actuaba enserio.

–¡Juken!–acercó su palma al abdomen de Tenten, ella se quedo estática con los ojos dilatados, al parecer el Hyuga haba logrado lo que quería, sin embargo la figura de Tenten se esfumo, era una técnica de sustitución.

–Aún no he terminado–apareció detrás de Neji con una espada, éste la alcanzó a ver con su byakugan y esquivó el ataque que intentó Tenten.

Tenten se paraba sobre la puntas de uno de sus pies mientras atacaba a Neji cuerpo a cuerpo, él esquivaba el ataque con sus palmas, para luego regresar la ofensiva, Tenten para defenderse giraba sobre el eje de la punta de su pie y colocaba la espada frente a ella en forma horizontal, sirviendo como bloqueo del ataque de Neji.

–¡Aún eres muy lenta!–dijo tras leer los movimientos de Tenten, al girar de nuevo ella él desvió su ataque hacia la muñeca de Tenten, haciendo que ésta soltara su espada y cayera lejos de ella.

Tenten se quedó sorprendida mientras observaba la sonrisa de confianza de Neji, al acercarse y atacarla de nuevo ella inmediatamente saltó al aire y con una de su manos empezó a manipular muchas de las armas que habían caído alrededor del campo de batalla, las elevó hacia ella y rápidamente envió todas hacia él, pero éste fácilmente las esquivó con su kaiten.

"explosivos, cadenas espada…distancia…altura.." pensaba Tenten en lo más profundo de su ser, sabia la estrategia de cómo vencer a un Hyuga, sus ataques ofensivos y defensivos los hacían grandes oponentes, sin mencionar la posesión del byakugan, pero todos sus ataques se limitan al uso de chakra, tanto en ofensiva como en defensa, si ella hacía que gastara la mayor parte de su chakra en sus técnicas defensivas, lo dejarían vulnerable para ataques muy fuertes ,los explosivos eran las perfectas armas para desestabilizar y romper su defensa absoluta, las cadenas eran las perfectas para inmovilizarlo enfocándose en su punto ciego y la espada la ideal para darle un ataque fugaz y directo.

–Souryu Tensakai– desplego su gran pergamino dejando caer como un diluvio toda sus armas, el brillo fugaz era presente en el aire, todas a extrema velocidad caían sobre el Hyuga.

–¡kaiten!– éste rápidamente esquivaba todas ella con su giro celestial.

–¡Danza de los dragones flameantes!– dijo Tenten después de realizar una gran sucesión de sellos, su gran pergamino se volvió a desplegar y surgió un gran dragón de humo el cual abría su boca y salía una gran cantidad de bolas explosivas¸ Neji esquivó el enorme ataque con su Kaiten, pero las constantes explosiones hicieron que el giro de Neji se interrumpiera, cayendo más bolas explosivas cerca de él.

El cuerpo de Neji quedaba a penas de pie y débil por el exceso de chakra utilizado, Tenten estaba casi igual pero aprovechó para atacarlo con su cadena para inmovilizarlo, de repente con su mano atrajo la espada que había utilizado antes y corrió hacia él.

–¡Toma esto!–introdujo su espada en parte de la palma Izquierda de Neji clavándola contra un árbol, no pensaba atacarlo en un área vital, solo quería amostrarle que podía vencerlo, pero de repente notó cómo se esfumaba el cuerpo de él, era otra técnica de sustitución.

–Veo que realmente luchabas enserio… entonces no me contendré… ¡Hakke Rokuijuū Yonshō!– se dibujaba el círculo celestial en su pose de ataque, luego atacaba a Tenten tocando sus puntos de chakra en potencias de dos hasta llegar a 64, Tenten quedo paralizada con todos sus puntos sellados, su cuerpo perdió el equilibrio mientras se apoyaba de espaldas con el tronco del árbol que estaba detrás de ella.

–Eres fuerte, pero no lo suficiente para estar a mi nivel, soy el genio del clan Hyuga, necesitaras más que esas técnicas y estrategias para lograr tu cometido, cuando realmente logres tocar mi cuerpo con esa espada es cuando realmente te considere digna de ser mi oponente. –dijo en su típico tono soberbio mientras observaba a la Tenten jadeante por el cansancio; Se dio la vuelta y empezó a caminar hacia su destino.

Tenten observaba como éste se alejaba al mismo tiempo que meditaba sus palabras, "no era digna de él" sonaba en su mente, eso era lo que él consideraba, Tenten no estaba a dispuesta a aceptar dicho término, ella haría lo que fuera para que éste notara su verdadero potencial, a partir de ahora ella ya no lo vería como antes, ni seria la misma de antes…esta vez entrenaría lo imposible para lograr que él se diera cuenta que podía ser digna rival de él.

La mañana continuaba mientras Ino estaba yaciente en su cama, vestida con un delgado y delicada prenda blanca que cubría apenas su torso y sus caderas dejando al descubierto sus largas y contorneadas piernas, su cabello a totalidad cubría su rostro, sus ojos estaban cerrados mientras ella recordaba el eco de las palabras que le dijo Kiba "me das asco…"

Entreabría levemente sus azules ojos mientras lágrimas recorrían sus mejillas, se sentía devastada, de lo peor, una basura, había destruido todo aquello que había construido; todo aquel amor que había sentido se diluía en su dolor.
Había confesado su pecado, había recibido parte de su castigo, el odio y el rechazo eterno de Kiba, su temor más grande se había cumplido, ya no tenía nada que temer, ya no había nada que hacer, solo estar ahí yaciente en su calma, en la calma que la envolvía en la más triste angustia.

Todo había terminado, ya no había otra oportunidad, él nunca la perdonaría ni tampoco ella sería capaz de por lo menos dirigir su mirada a aquel hombre que había traicionado, lo había hecho pedazos, había roto el único lazo que los unía, el lazo de la nostalgia y del amor se había consumido.

Solo quedaba los recuerdos, aquellos que la hicieron feliz y también infeliz; sus besos, sus caricias, su mirada, su aroma nunca más regresarían, se esfumaría en el pasado y también en el olvido, no había marcha atrás, nada que proteger, nada que esconder ni tampoco nada que salvar.

No había salida pensaba en lo más remoto de su pensamiento, recordaba sus voz, su mirada y su expresión al saber la verdad, sentía como su corazón se hería y se partía en pedazos, lloraba amargamente mientas que estando en posición fetal se aferraba a las sabanas para expresar su tormentosos dolor.

–Sasuke…– susurró, recordando a aquel que había causado todo su tormento, teniendo conciencia que no fue culpa solo de él, sino más de ella misma; Lo odiaba pero sobre todo se odiaba a sí misma.

Ya no tenía que perder, ya no tenía por qué luchar, ahora solo debía actuar y sus recuerdos, hacer de sus existencia el olvido, borrar todo aquello que lo recordaba, romper todo lazo que lo ligaba, los lazos se unen de forma emocional y de forma material, tenía que destruir aquello que lo unía a él, solo así podría cometer su venganza.

Ahora su único objetivo tenía que cumplirse, debía tomar medidas serias sobre todo lo que había aprendido, durante muchas semanas había encantado a Sasuke con la placentera sensualidad y delicadeza de su seducción, le había brindado placer, había sido el objeto de su deleite, y ya no simplemente era eso, sino también era su amante, la mejor arma de una mujer es su belleza y la seducción, pero mejor que ésta es aquella que logra obtener la confianza tras ésta. Sasuke compartía más tiempo con ella, ella dormía a su lado y casi a diario despertaba junto a él, se había metido en problemas en su propia casa por él. Todo por su sed y deseo de venganza.

–El momento ha llegado… –susurró la rubia

Lentamente se sentaba a la orilla de su cama acomodando su largo cabello, se puso de pie mientras sacaba la luz aquella caja en la cual guardaba desde hace un tiempo todo aquello que recordaba a Kiba, la fotografía de ambos, las cartas de amor, los pétalos de aquel primer ramo de flores que él le dio, todo eso estaba protegido ahí, pero ahora ya no tenía sentido conservar, ya no había marcha atrás, ya no podía sentir más, las kunoichis no sienten, ella no debía sentir, no podía más con la carga de ese dolor, día tras día sufría al saber de su traición, ahora sufría por el resultado de éste, no habría otra oportunidad, ahora era momento de decir adiós y ser libre de todo aquel sentimiento que la atormentaba.

Salió al patio, al parecer no había nadie que la observara; Colocó esa caja en el suelo para luego solo envolverla con el calor del fuego, ella pasivamente observaba como sus recuerdos se convertían en cenizas, Como su fotografía con Kiba poco a poco iba siendo consumiendo por el fuego, apreciaba la sonrisa de Kiba junto a ella mientras lágrimas recorrían las mejillas, ella desesperada al ver como ya no quedaba nada de la fotografía intentó meter sus manos al fuego para salvar lo último que quedaba, pero no pudo lograrlo al sentir los brazos de Shikamaru abrazarla desde atrás.

–Ya no puedes salvar nada–dijo seriamente el Nara.

–¡Déjame...suéltame… déjame salvarlo! yo…¡yo aún puedo!–dijo con lágrimas intentado con mucha fuerza soltarse de Shikamaru.

–No permitiré que te lastimes–dijo mientras la abrazaba con fuerza y percibía su dulce aroma, él nunca la había visto tan desesperada, él podía percibir su dolor.

–¡No!...¡no..! –Gritó mientras dejaba ir su peso y Shikamaru la sostenía–quiero morirme…déjame morir Shikamaru…–dijo susurrando con lágrimas en sus ojos.

Él la abrazo más fuerte levantando su rostro para que ésta dejara de ver las llamas.

–Prometí que no te perdería como Asuma sensei…tú y Choji son lo más importante para mí, recuerda que tú hiciste una promesa a Asuma Sensei, no te dejes caer ahora…–dijo para reconfortarla, ella solo cerró sus ojos mientras recordaba las últimas palabras de Asuma.

"No te dejes vencer por Sakura en el ninjutsu ni mucho menos en el amor…"

La tomaba en sus brazos con fuerza, ella volvía abrir sus ojos, recordaba el semblante de su maestro, recordaba todo aquello que la hiso muy triste pero que también le dio fuerza para vivir, la promesa de su sensei más que todo se refería a cuidar a sus amigos y ser feliz en el amor, ahora todo aquello se había olvidado, ahora Shikamaru la traía de nuevo a su luz.

Estando ambos sobre el suelo, ella volteó de nuevo hacia las llamas observando lo último que quedaba, todo aquello que ya no tenía forma, y que tampoco tenía color, el fuego lo había consumido todo, se había roto todo el vestigio de su amor, ya no había marcha atrás, ya no más lagrimas, ya no más dolor, sentía su corazón vacío y lleno de dolor, pero al recordar las palabras de sus sensei, todo eso comenzó a marchitar.

Renacería una nueva mujer en medio de sus lágrimas y en medio de su dolor, Ino había dado el adiós al pasado para el inicio del nuevo comienzo, el comienzo que destinaba su fin con el heredero Uchiha.