Capítulo 20

Había pasado ya un par de semanas desde que Sasuke y Hinata habían empezado su relación; aunque no la ocultaban de nadie, pero no lo demostraban demasiado. Algunos seguían con la idea de que seguían con su amistad más intacta que nunca. Aunque había sólo dos personas que sabían que algo había pasado entre ellos; pero no los presionarían para saberlo; solamente eran felices por ellos. Pero cierta peli rosa estaba que echaba chispas de cólera y enojo por verlos más unidos que nada por lo que sospechaba que había algo más que la misma amistad entre ellos.

-Maldita sea, esa estúpida mocosa lo engatusó.-decía furiosa.

-Sakura, cálmate. Todos desde preescolar sabemos que ellos dos de una forma u otra iban a acabar juntos.-la trataba de calmar Ino.

-Me viene valiendo tres rábanos si todos lo han dicho desde que saben que ellos dos existen. Yo no lo acepto y haré lo que sea necesario para separarlos.-

-Esa ya es decisión tuya Sakura, pero eso si, no nos metas en ello. Yo no quiero tener problemas con Sasuke.-dijo Karin sabiendo que era imposible hacerle cambiar de opinión.

-Ustedes hagan lo que se les plazca al fin y al cabo saben ya varias cosas.-

Las dos mujeres no estaban tan seguras, no tenían idea de lo que era capaz de hacer, pero esperaban que no fuera nada que pusiera en peligro a ninguno de los dos. Dejaron que la peli rosa se siguiera imaginando cosas y enojándose por algo que era algo totalmente inevitable.

Sasuke y Hinata estaban en unos de los jardines del instituto mientras comían lentamente su almuerzo, ella se había despertado muy temprano así que se había decidido hacerle algo lindo a su novio; por lo que hizo dos almuerzos. Así que se dedicaba a observar como él comía lentamente. Sasuke se sentía observado y eso no le gustaba, por lo que evitaba a toda costa voltear a ver a Hinata; lo estaba poniendo nervioso.

-¿Qué es lo que sucede enana?-dijo dejando su emparedado a un lado.-Llevas observándome por lo menos quince minutos.-

-Nada.-dijo sonrojandose.

-Hina. Dimelo.-

-Como no estabas diciendo nada, esperaba… esperaba poder adivinar si te había gustado el almuerzo.-

-¿Por qué te preocupa algo así?-dijo curioso.

-Porque…no se, sabes que… olvídalo.-

-Dimelo.-la tomo de la barbilla para que lo volteara a ver.-¿Qué es lo que te preocupa?-

-Que no te guste el emparedado.-dijo moridéndose el labio.

Sasuke soltó una carcajada mientras la abrazaba de forma protectora. No podía creer que eso le estaba preocupando de sobremanera; ella sabía que siempre le había gustado la forma en la que cocinaba. Le encanto la preocupación que había visto en sus ojos por una tontería como esa. Le beso la coronilla y dejo que se acomodara en su pecho.

-Peque, eres tan paranoica.-dijo acariciando su brazo .-No te preocupes por esas cosas.-

-Claro que me voy a preocupar.-dijo pegándole jugetonamente en el pecho.

-No, no tienes porque. Sabes que desde que aprendiste a cocinar con mi madre y la tuya me gusta el sazón que le pones a la comida.-

-Ya.-dijo sonrojandose mientras se ocultaba.

Sasuke la volvió a tomar de la cabeza para depositarle un suave, tierno y lindo beso en los labios que ella correspondió dio gustosa. Era un beso lento, coqueto uno que siempre recordarían; ella lo tomo por los hombros para empezar a subirlas hasta los cabellos de aquella nuca y jugar con los pequeños cabello cortos rebeldes que encontraba en su camino. Rompieron el beso para juntar ambas frentes y narices para poder recuperar el aliento.

-Te quiero enana.-dijo jadeando un poco.

-Yo más gallinita.-dijo riendo.

Se volvieron a acomodar en donde estaban sentados y siguieron almorzando mientras se sonreían de vez en cuando. Escucharon el timbre para la siguiente jornada y así se pusieron de pie y tomados de la mano regresaron al edificio. Tenían educación física así que fueron a sus casilleros por su ropa deportiva y los dos volvieron a salir para irse tanto al gimnasio como a las canchas. Al llagar a donde ambos tenían que separarse se despidieron quedando de verse en mismo punto.

Hinata entro al gimnasio para hacerlo igualmente en el vestidores, abrió el casillero y empezó a cambiarse de ropa. Se estaba poniendo los pantalones deportivos cuando sintió una presencia atrás de ella. Se terminó de poner los pantalones y se dio la vuelta para sorprenderás al ver a la peli rosa.

-¿Qué es lo que se te ofrece Sakura?-dijo cerrando su casillero.

-¿Qué crees que es lo que quiero babosa?-

-Si estas hablando de Sasuke, creo que ya es bastante obvio la respuesta. ¿No?-

-No entiendo que fue lo que él vi en ti, eres tan poca cosa comparada conmigo. La que tendría que estar en tu lugar soy yo.-dijo cruzándose de brazos.

-No entiendo que es lo que te ocurre. Sasuke por más que haz intentado no te ha hecho el caso que buscas. No te quiere de esa manera y lo único que quiere ofrecerte es su amistad. No entiendo es porque eres insistiendo.-

-Porque lo amo.-

-…-abrió los ojos sorprendida.-Tan poco necesitaste de conocerlo para decir eso.-

-Se como es, con eso me basta; además su físico le ayuda bastante.-

-A ver.-dijo suspirando.-Según tu; ¿cómo es Sasuke?-

-Es todo un caballero, lindo, amable, galante, algo frío pero tierno, misterioso, en fin; demasiadas cualidades que nadie tiene.-

-Eso lo dicen todas, no te ofendas, es sólo ya algo demasiado repetitivo; no lo conoces lo suficiente. Te falta mucho para saber como es en realidad.-

-Lo conozco lo suficiente como para saber que es la persona indicada para mi.-

-Pues, esa es decisión suya; él decide a quien quiere en su vida de esa manera.-dijo rindiéndose era un caso perdido.-Y si me permites tengo clase, compermiso.-dijo caminado hacia la salida del vestidor.

-Maldita, juro que haré lo posible para que Sasuke se de cuenta de que esta con la persona equivocada.- se escucho a una histérica Sakura.

La peli negra sólo siguió caminando; su compañera no le arruinaría su felicidad, nada haría que dejara a Sasuke por nada del mundo. Enserio lo quería, ya que todavía no era capaz de decirle que lo amaba, con el tiempo se daría el paso de pronunciar esas palabras. Decidió ocultarle a Sasuke se pequeño conflicto ya que no quería que se preocupada por ella. Así que rápidamente se reunió con sus compañeras para empezar a hacer el calentamiento mientras su profesora llegara.

...

Sasuke llego a las canchas y vio a sus compañeros empezando a jugar con el balón, normalmente lo tomaban como calentamiento. Rápidamente se fue a uno de los baños y se colocarse el pantalón corto deportivo y salió para dejar su mochila a lado de las demás y fue a reunirse con Shikamaru y con Gaara. Los tres tomaron un balón y empezaron a pasárselo entre ellos.

-Y Sasuke; ¿cómo va todo con Hinata?-dijo Gaara empezando a molestar.

-Muy bien, gracias.-dijo intentando que aquello no lo molestara.

-Se ve a leguas que todo esta bien entre ustedes, lo que yo quiero saber es que tan bien están las cosas.-

-¿Por que no mejor te preocupas y ves que es lo que ocurre con Matsuri?-dijo sonriendo sabiendo que le había volteado la moneda.

-¿Matsuri?-dijo sonrojandose.-¿Ella qué tiene que ver con esta conversación?-

-La misma por la que Hinata es parte de esta.-

-No es lo mismo, yo hablo de tu relación no de alguien que se me hizo guapa.-

-Es exactamente lo mismo, es algo que al otro no le interesa.-

Gaara dejo que ahí muriera la conversación ya que el volver a escuchar el nombre de Matsuri lo hizo viajar a los pequeños recuerdos que tenía de ella; sus lindos y enormes ojos marrones, su lacia y larga cabellera castaña, y la dulce sonrisa que siempre tenía en el rostro. Empezó a pensar demasiado en ella que fue sacado de su pequeña burbuja al recibir un pelotazo en plena cara cayéndose piso. Volteo a ver a sus dos amigos que estaban doblándose de risa mientras lo volteaban a ver. El peli negro fue lo suficientemente te rápido para culpar a su otro amigo haciendo que él dejara de reír y empezara a correr para no ser víctima de la venganza del pelirrojo. Sasuke los vio divertido pero su humor cambio cuando un rubio se le acerco.

-Sasuke, ¿puedo hablar contigo?-

-¿Qué es lo que se te ofrece?-dijo volteándolo a ver.

-Se que desde que llegue al instituto he estado digamos, ¿cuál es la palabra adecuada?; podría ser hostigando, pero no creo que sea la indicada. Bueno he estado hostigando un poco a Hinata y he querido que salga conmigo, pero bueno, al final el mejor de los dos gano.-dijo sonriendo.-No te preocupes, me haré a un lado y espero que esto les dure.-

-Gracias Naruto, no eres tan mal tipo.-dijo sonriendo.

-Tu tampoco. Me gustaría entablar una amistad contigo.-dijo estirando su mano.

-Puede ser.-dijo apretando aquella mano.-Por lo menos quiero que me hagas un favor.-

-¿En qué soy bueno?-dijo animado.

-¿Qué tan cercano eres a Sakura?-

-Bastante, somos parientes.-dijo intrigado.-¿Qué es lo que ha hecho mi prima?-

-Woow, esa no me la esperaba. No, por el momento nada; pero si quiero que pueda entender que no me hostigue, que no se me acerque tanto. Es bastante molesto.-

-No te preocupes intentare hacerla entrar en razón. Pero en si, más que nada; es porque le recuerdas a su ex novio.-dijo alzando los hombros.-Lo extraña y digamos que esta bastante obsesionada. Fue por ello que se vino con mi familia.-

-Pensé que se había mudado porque su madre quería vivir en la ciudad.-dijo confundido.

-No, es una pequeña mentira para ya sabes, guardar las apariencias.-

Sasuke se quedo sorprendió, esa si que no se la esperaba, pedía por favor que Naruto la hiciera entrar en razón para que lo dejar de molestar y más que nada acosar diciéndole que ella era la que debía de tener una relación con él que era la uncía indicada para ello; en fin todo lo que lo irritaba. Así el rubio se quedo hablando con Sasuke, Shikamaru y Gaara mientras esperaban que su profesor llegara aunque sabían que eso sería algo tarde.

Sasuke estaba esperando a su linda novia, en donde habían quedado así que estaba recargado en un árbol. Estaba algo distraído pensando en la inmortalidad de cangrejo mientras tanto. Sonrió al ver a la pelinegra corriendo para poder llegar a donde este se encontraba. Se irguió al verla y la atrapo dándole un enorme abrazo que fue correspondido inmediatamente.

-¿Tuviste que esperarme mucho?-dijo ella abrazándolo más fuerte.

-No te preocupes por eso, me entretuve mientras tanto.-

-¿Enserio?-dijo nerviosa.

-Deja de ponerte nerviosa, enserio no paso nada me entretuve bastante. Además no fueron más de diez minutos los que te tardaste.-

-Conste.-dijo soltándolo para empezar a camina de nuevo hacia el edificio.-¿Oye, no tuviste ningún problema en la clase?-dijo sin pensar.

-¿Cómo que tipo de problemas?-respondió curioso.

-Ya sabes, Naruto, Sakura. Lo de siempre.-estaba algo nerviosa por lo que le pudiera contestar.

-A, no te preocupes. Naruto sólo dijo que se haría a un lado; y que me ayudaría a que Sakura se alejara de ambos.-dijo abrazándola.

-¿Enserio?-

-Si, dijo que iba a intentar hablar con ella para que dejara de molestarnos. Tu ya no tienes nada de que preocuparte.-

-Eso espero.-dijo aliviada.

-A ver; ¿qué fue lo que paso?-dijo deteniéndose mientras igualmente la detenía.

-Nada.-se sonrojo al estar envuelta en los brazos de su novio.

-No te creo. Dimelo, por favor.-

-Nada, enserio. Sólo lo típico, Sakura diciendo que te quiere, que yo no merezco ser tu novia, que ese es el privilegio que sólo le pertenece a ella.-

-No le hagas caso.-dijo besándole la mejilla.-Sólo esta celosa y algo obsesionada.-

-Aún así eso me tiene preocupada. Digamos que tengo miedo.-

-¿De qué?-

-De lo que pueda hacer.-dijo abrazándolo.

Sasuke la abrazo un poco más fuerte para poder cargarla y colgársela como saco de papas; ella reacciono pegando un pequeño grito que le siguió a una carcajada mientras le daba pequeñas y suaves palmadas en la espalda pidiendo así que la bajara. Él en cambio estaba riéndose por las reacciones y tomo ambas mochilas y empezó a caminar algo rápido para poder llegar a su próxima clase. De todos modos el hecho de haberla esperado había hecho que se saltará una de ellas, pero a debían tomar la otra sabiendo que aquel profesor era sumamente estricto y el retraso no era algo que le gustará. Al terminar de recorrer el patio la bajó para arrinconarla en una pared y darle un demandante beso. Ella intentaba seguirle el ritmo aunque se le hacía algo un poco difícil, todavía se le hacía algo complicado e irreal todo lo que estaba pasando en su vida. Por lo que poco a poco decidió tomar su propio ritmo, haciendo que él se acomodara a su suave y tierno beso.

-Lo siento.-dijo al separar sus labios.

-¿De qué?-

-No se, siento que te asustas cada vez que te beso.-no le tomo mucha importancia.-Se que me quieres del mismo modo en el que yo te quiero a ti, pero no se; siento que te tensas un poco cuando lo hago.-

-No es nada de eso Sasuke. Es sólo que, sigo sintiendo que es todo un sueño. Siento que pronto voy a despertar y seguiremos siendo solamente los amigos que siempre hemos sido.-dijo mordiéndose el labio mientras evitaba su mirada.

-Oye, no te preocupes; si este es un sueño debería desde solamente el mío. Tengo a una princesa a mi lado. Tranquila, sólo quiero que todo este bien entre nosotros; si hay algo que hagas diga, por favor hazmelo saber.-

-Que no me incómoda Sasuke. Es sólo que todo esto es tan perfecto, siento que es sólo una ilusión.-

-No lo creas enana. Esto es tan real como lo somos tu y yo en este momento. Así de cerca.-tomo su mano y la coloco en su pecho.-Sintiendo este corazón de gallinita que sólo late por ti.-

-Sasuke...-dijo intentando aguantarse la risa.-Eres todo un cursi.-le sonrió mientras se sonrojaba.

-Algo.-se alzó de hombros.-El componer música te afecta bastante.-

-Algo, pero es lindo que seas a veces así. Pero principalmente que lo seas sólo así conmigo.-

-Sólo contigo enana, te quiero.-

-Y yo a ti.-lo tomo de la mano.-Vámonos si es que queremos llegar a la clase.-y así los dos empezaron a subir las escaleras del edificio.