Naruto Kaiten
La Saga del Maestro
Pandora
Al día siguiente después de aquel terrible puñetazo que había recibido de parte de Sakura al intentar entablar una nueva pelea con Sasuke, Naruto se despertó con la nariz intacta, cómo si nada le hubiera golpeado el rostro. Se levantó sin ganas, y fue hacia el baño de su pequeño apartamento para intentar afeitarse las rebeldes barbas que le salían cada mañana. Al mirarse al espejo, pudo observar de nuevo la cicatriz que marcaba para siempre su ojo derecho. No estaba mal del todo, debido a que la cara no estaba realmente desfigurada, y en cierto modo, era parecida a aquella cicatriz que siempre había tenido Kakashi-sensei bajo su máscara.
Cogió la rasuradota, mientras pensaba un poco en lo último que había pasado. Gracias a las poderosas ilusiones que él y Sasuke habían creado a través del Sharingan, Sasuke pasó totalmente desapercibido por las calles de la Aldea, y se había establecido de nuevo en la Mansión Uchiha, en uno de los cuartos que el paso del tiempo había respetado y no había destruido.
Naruto los había acompañado hasta ese punto, en dónde, debido al cansancio que mostraban ambos, Sakura decidió que cada uno se fuera a su casa, para así poder descansar, y poder establecer una buena comunicación al día siguiente.
Naruto había decidido hacer partícipe a Hinata de todo aquello relacionado con Sasuke, debido a que al haber iniciado una relación, no sería correcto que le mantuviera oculto esas cosas, algunas que lo podían matar incluso. Deseaba que ella confiase en él, y la mejor manera de hacerlo, era abrirse completamente ante ella, y contarle sobre sus miedos y secretos.
Así que iba a ir a su casa en ese momento, luego de darse un baño y arreglarse. La invitaría a salir, y luego le contaría sobre todo lo que no sabía, además de que iba a aprovechar la oportunidad para que viese a Sasuke y a los demás.
Estando en ese momento tranquilo, y con la mente despejada, sintió la presencia de alguien en su habitación. No recordaba haber dejado entrar a nadie. Sin embargo, cabía la posibilidad de que el Maestro se hubiera enterado de lo de Sasuke, y hubiese enviado un asesino para matarlo. Salió sigilosamente hacia el cuarto principal del apartamento, pero lo único que vio, fue como la Reiji Ragnarok estaba en el aire, bañada de su chakra verdoso, mientras vibraba de manera incontrolable.
Naruto se acercó a ella, preocupado. En los tres mese que había poseído la katana, nunca la había visto comportándose así. Y en ese momento, el chakra que bañaba a la espada cayó al suelo, escribiendo algunas palabras en la madera del piso del apartamento.
"警備員の近くには神の左手のリリースが近づいている"
No entendía ninguna de las runas que estaban en el mensaje. Estaba seguro de que era un idioma que el dominaba, pero la complejidad de los kanjis con los que fue escrito el mensaje, hacía imposible la transmisión del mensaje. Las copió tal y cómo decían en el suelo, en un papel, que guardó en su bolsillo, con el propósito de enseñárselo a Sakura, pues estaba seguro de que ella podía descubrir el mensaje.
Pero entonces, en el momento en que terminaba de copiar el mensaje, un dolor de cabeza insoportable atrapó su mente por unos segundos, mostrando una secuencia de imágenes que pasaron de una manera muy veloz en su mente, no pudiendo distinguir a ninguna de ellas, hasta que sólo pudo distinguir el brillo de los ojos perla de Hinata en el último segundo que duró la visión. El dolor cesó repentinamente. Se encontró en el suelo del cuarto, extremadamente confundido.
Al momento siguiente, un fuerte ruido y el roce de algo duro contra su espalda, le indicó que la katana había caído al suelo. La vaina de la espada estaba a su lado. Cogió la katana y se sentó, observando la vaina. No parecía que hubiese cambiado en lo absoluto. Ni siquiera había aumentado su temperatura. Sacó la hoja de la katana, extremadamente filosa. El brillo del acero no había cambiado nada, y seguía tan ligera como siempre. Sin embargo, no tuvo el cuidado necesario, y se hizo un pequeño corte en el dedo cuando volvió a meter la espada en la vaina.
No era un corte de consideración. Sin embargo, le sorprendió el ver que el humo acostumbrado no salía. ¿Era acaso que el poder del Zorro se estaba debilitando? Esas heridas nunca duraban más de unos segundos en su cuerpo, sin embargo, ya tenía más de un minuto con ella. Esperó a ver lo que pasaría, pero el sangrado sólo se detuvo cuándo apareció una costra de sangre coagulada, de la manera normal que cualquier ser humano lo lograría.
- Trata de no caer presa de esas hojas, mocoso...- dijo una voz en el interior de su mente.
Naruto rápidamente reconoció la voz del demonio que le hablaba desde su interior. Cerró los ojos, y al segundo siguiente estaba ya frente al enorme hocico del Zorro de Nueve Colas, que lo miraba irónicamente, mientras le mostraba sus colmillos.
- Creí que no volverías a hablarme después de lo que pasó hace un mes.
- ¿No entiendes que no eres tú el que me preocupa? Tienes que ponerte a pensar que este cuerpo no es sólo tuyo. Si mueres, yo también lo hago.
- Lo sé, lo sé- le contestó Naruto, sentándose en el mojado suelo de aquella alcantarilla interna de su cuerpo en dónde estaba el lugar de la prisión del Zorro.- ¿A qué te refieres sobre la hoja de la katana?
- ¿Te has dado cuenta que mi poder en tu cuerpo se ha debilitado?
- Sí- le contestó Naruto.- Algunas heridas no están cicatrizando bien.
- Y piensa, ¿Qué tienen en común las heridas que no se han curado?
Naruto cerró los ojos por un momento. Las dos heridas que no le había cicatrizado del todo era la herida que se había hecho durante la batalla con Sao, en la que perdió el ojo derecho, que fue reemplazado con el Sharingan de Kakashi. Ahora que el demonio de Nueve Colas se lo mencionaba, se dio cuenta de que ambas heridas habían ido causadas por la hoja de la Reiji Ragnarok.
- Ambas heridas han sido causadas por la katana.- le dijo, mirándolo seriamente.
El demonio volvió a mirarlo, esta vez con preocupación en los ojos.
- Esa katana encierra un peligro muy grande para ambos.
- ¿Qué clase de peligros?
- Esa katana, es capaz de destruir mi chakra.
Y entonces, Naruto recordó cómo el chakra del Kyubi había desaparecido de su pecho en medio de la batalla contra Sao en su última forma. Un golpe de la katana había sido suficiente para hacer desaparecer todo ese chakra. El demonio tenía razón. Y entonces se dio cuenta de lo cerca que estuvo de ser asesinado.
- ¿Tiene algo que ver con el mensaje que ha aparecido ahora?
Naruto sacó de su bolsillo la nota que había escrito hace tan sólo unos momentos, y la levantó frente suyo para que el Demonio pudiese leerla.
- Esos kanjis son de tiempos muy antiguos. De los tiempos del "Arca de Pandora".
- Así que tenía razón- dijo Naruto, volviendo a guardar el papel- Tú también naciste en ese lugar o lo que sea, ¿verdad?
- El Arca de Pandora es el artefacto que dio a luz a todos los demonios que poblamos la tierra. Es el origen de los Bijus, cómo también de los demonios "Sin Cola".
- No he escuchado nunca de esa clase de demonios.
- ¿Es que acaso pensabas que los monstruos de colas éramos los únicos que habitábamos el mundo?
- No, pero pensaba que no me iban a encontrar en ésta situación.
- Entonces cállate y escúchame, si no quieres que te destroce en este instante- Naruto sólo rió- El arca de Pandora fue un instrumento creado por el Dios supremo, nuestro creador. Cuándo el hombre recién empezaba a poblar la tierra, existió un hombre llamado Seres. Era un hombre correcto y bondadoso. Vivía cerca de la Aldea Original, Dala mach. Debido a su fidelidad hacia el Dios Supremo, éste aceptó concederle un deseo. Y él le pidió una mujer.
- ¿Una mujer? No creo que en ese tiempo las mujeres no existiesen. Pudo haber enamorado a cualquiera.
- No seas idiota. Lo que él pidió exactamente fue una mujer exactamente igual a su esposa muerta, llamada Pandora. Y el Dios Supremo le concedió el deseo. Sin embargo, antes de bajar a la Tierra, Dios le entregó a Pandora un arca. Ésta arca no era más que una caja en forma de cubo, y le dijo que no la abriera hasta que un ángel enviado por él, fuese a recogerla, lo que transcurriría en diez años. Era una prueba para ella y su marido.
Seres y Pandora cumplieron su promesa fielmente. La caja permaneció guardada en su vivienda por 9 años, 9 meses y 9 días. Pero al cabo de éste tiempo, Seres viajó hacia una región desértica, en busca de una flor llamada "Lirio del Desierto". En sueños, el Dios Supremo se le había aparecido y le había encargado que buscase dos, una para él y otra para Pandora, para usarlas cómo señales cuando el ángel bajara por la caja.
Y esto pasó cómo un rayo dentro de la cabeza de Naruto. La flor que había pensado regalarle a Hinata estaba guardada dentro del cajón de la ropa interior, y se había olvidado por completo de ella. Pero que se la mencionaran en ése momento, fue algo más que sorprendente para él.
- Y entonces, pasaron días y semanas, y Seres no volvía de su viaje al desierto. Pandora, preocupada, decidió salir a buscarlo, pero pensando que el ángel no los encontraría en su casa, se llevó el arca también, como precaución.
Y viajó por el desierto. Hasta que el día señalado para que el ángel bajara, encontró la ropa rasgada de su marido, y unos trozos de su carne, que eran devorados por un escorpión gigante del desierto. En ese tiempo, esos animales que puedes ver tan insignificantes ahora, eran del tamaño de un edificio, y Seres no era un guerrero. Entonces, Pandora sintió por primera vez el odio y el miedo. Eran emociones que no existían en ese tiempo. Sintió miedo debido a que la bestia la atacó, y al no poder hacer nada más, y rogando con fuerza por que el ángel apareciera y la ayudara, abrió la caja a tan sólo un segundo de que el tiempo pactado se cumpliera.
Y cuándo la caja se abrió, reveló su contenido. Dentro de la caja se hallaba un arma. Un arma que no era otra cosa sino todos los demonios del mundo fusionados en ella. Y cuándo Pandora lo usó por sus sentimientos de venganza, destruyendo a la criatura en un instante, el destino del mundo quedó marcado.
Y así apareció el ángel, que le reclamó a Pandora por su falta contra Dios, pero ella, fuera de sí, asesinó al ángel con el arma, lo que hizo que en ese momento, el cielo se tornara de color rojo, mientras una lluvia de sangre empezó a caer sobre la Tierra.
Ése acto de rebeldía la condenó, y entonces Dios mandó a sus ángeles de batalla en contra de ella, pero no fueron rivales dignos, debido a que ella, poseída por todos nosotros, había alcanzado un poder casi comparable al de Él. Y entonces, Él bajó personalmente. Y derrotó a Pandora en un solo golpe, usando su arma de la Mano Izquierda. Y luego de eso, cuando nosotros fuimos dispersados por todo el mundo, cuando el arma que cargaba Pandora fue destruida, Dios escogió a 9 guardianes. Cada uno con un atributo de los 8 que gobiernan la Tierra, y a un líder, para custodiar la caja, y evitar que todos los demonios fuésemos reunidos de nuevo y formar el arma de Pandora, y así, desechar la posibilidad de una nueva rebelión.
Y eso es todo lo que recuerdo.
El Zorro de Nueve Colas terminó con la historia, y observó a Naruto, que lo miraba cada vez más interesado.
- Pero eso no explica el porqué de mis heridas que no curan.
- La respuesta es bastante simple. El chakra que te hizo la herida, tiene un poder de daño mayor al de mi poder curativo. Y además, siento una presencia extraña en esa espada, y es por eso que te he pedido que tengas cuidado.
- ¿Entonces, eso significa que hay demonios más fuertes que tú?
- Existen, pero son muy pocos. Y hace siglos que no he sentido la presencia de uno cerca. Sin embargo, cómo te he dicho, hay algo extraño en esa arma, que me preocupa.
Y así, el Zorro volvió a ser aquel chakra rosado y volvió a esconderse en su prisión, mientras Naruto reflexionaba acerca de lo que había escuchado. Así que existían nueve guardias. El libro no había mencionado nada acerca de lo que el Zorro le había contado. Pero si aquel libro la mencionaba, entonces el Arca de Pandora era un artefacto real, y estaba al cuidado de Templegard. Así que lo principal era no volver a reunir a los demonios. Debía contárselo a Sasuke y Sakura. Si algo tan peligroso los ponía en riesgo, lo mejor sería destruir el arca. Y con ese pensamiento, volvió a lo que estaba haciendo. Se vistió, buscó en el cajón la caja de cristal, y se enrumbó hacia la casa de Hinata, para hacer partícipe a sus compañeros de lo que acababa de enterarse.
Bueno, espero que este relato no los haya aburrido, y si lo ha hecho, pueden lanzar las críticas que deseen.
Minami016: Yokata! Es genial leer tus comentarios, pensé que me habías olvidado T_T. Pero no importa, ya estás de nuevo con nosotros. Momoko Uzumaki: Gracias! Espero que la historia completa sea de tu agrado. Silvermist023: Cómo olvidaste tu contraseña? Jejeje, va a haber un poco más de parejas en el siguiente episodio. Y algo más, me he decidido por hacer un poco de GaaMatsu!. Shinofan: Tienes razón, lo hice por que Sakura es la única persona que puede pararlos a ambos, aunque los últimos capítulos del manga me dejan la duda. DGHA: Gracias por el comentario. Puse el concepto de familia por algo que verás luego. Gamelos: Pues sí, la organización va en busca de Naruto y Neji.
Gracias por leer Naruto Kaiten!
Lord Karyatoz.
