Perdooooooooooooooon!

Después de tantos ¿Años? ajajja subo el final de la historia... lo que me pasó con esta historia es largo tb... he tendio muuuuchos líos para terminarla, seguramente no es de la mejor manera, pero... prometo que me voy a reinvindicar

Pau Ruby Malfoy


Capítulo 18: Complicado

Me levanté al instante, dejando a Albus y a sus estúpidos comentarios atrás.

¿Qué se pensaba que era? ¿Quién se creía para decirme todo eso?

Esta bien… muchas de las cosas eran ciertas, pero… él no era nadie para juzgarte, solamente era tu primo y… no tenía derecho a decirte nada, él no había pasado por las cosas que te habían tocado vivir en esos meses. ¿Quién era él para decirte eso?. Si, tal vez no habías reaccionado de la mejor manera, pero… si Scorpius te hubiera querido hablar lo hubiera hecho, no había necesidad de quedarse en silencio, y menos en este momento, porque… lo que realmente querías es que él te hablara, pero… no ibas a ir tras él como una loca, solo para que te dijera unas cuantas palabras de entendimiento.

Seguí caminando por los pasillos sin tener mucha idea de a donde me estaban llevando mis pies, realmente, no me interesaba, confiaba en ellos, para decirlo de alguna forma, sabía que me estaban dirigiendo a algún lugar seguro a algún lugar donde iba a poder estar sola…

Repentinamente una fuerza demoledora, como si hubiera chocado contra una pared me hizo caer al piso, había chocado contra algo, eso era obvio, cuando levante la mirada estaba Scorpius, extendiendo la mano para ayudarme a levantar, en ese momento desee haberme topado con una pared en vez de con él… nunca volvería a confiar en mis propios pies, iba a mantenerlos vigilados, no estaban de mi lado.

No tomé la mano de Scorpius para pararme, no lo necesitaba para ello. Estaba ahí, frente a mi, como tantas veces, pero… esta vez era distinta, era como la primera vez que lo había visto, estaba nerviosa, un nudo en el estómago me impedía respirar con normalidad y eso no me dejaba pensar con claridad, nunca antes había estado tan nerviosa, nunca antes nadie había hecho que me pusieras en ese estado, ni siquiera él, y eso era lo que realmente me estaba comenzando a preocupar.

Me quedé un instante mirándolo fijo, observando sus ojos, estudiándolos, como si nunca los hubieras visto, como si me resultaran completamente desconocidos,… que raro ¿No? Me parecían desconocidos, esos ojos no eran los de Scorpius, era como si los hubiera intercambiado con los de otra persona, no eran tan atrayentes como antes, no tenían esa luz que desprendían constantemente, ese brillo que me hacía perderme en ese gris se había ido, ya no eran los mismos… en cambio, en ellos ahora había amargura, un barniz oscuro había borrado cualquier destello de claridad. Supe que, no era casualidad que me diera cuenta de eso en ese preciso momento, esos ojos no eran así normalmente y… sabía que toda la culpa era mía, que yo había hecho eso, que yo le había hecho eso a Scorpius.

El nudo en mi estomago se apretó aún más fuerte y ahora no respiraba y los pensamientos se agolpaban en mi cabeza y no paraban de gritar… cada uno quería ser protagonista y ninguno se callaba.

- Perdóname. – dije, nunca había sentido tan real esa frase. – Soy una idiota. – agregue.

- No es cierto. – respondió y después de unos segundos continuó: – Yo me choqué contigo a propósito. – al instante bajé la mirada, no me estaba refiriendo a eso, pero, era claro que cualquier tema entre nosotros se encontraba cerrado. Suspiró y agregó: - Sé que no te refieres a eso, pero quería aclararlo, y… por ningún motivo eres una idiota.

- Si que lo soy, te he estado evitando todo este tiempo, no quería hablar contigo, no quiero todavía realmente, pero no es por ti o por tu familia como puedes llegar a pensar es que… simplemente no puedo hablarte, esto se esta volviendo demasiado complicado y ninguno de los dos vamos a salir bien parado de esto. – expuse.

- ¿Sabes? Tienes razón. – por algún motivo que dijera eso fue como sentir una puñalada en el medio del corazón. – Pero… ¿Sabes qué también? No me importa, no me importa que las cosas se compliquen, por si no lo sabes Rose, la vida en si es complicada, todo es complicado, ser un Malfoy y que mi mejor amigo sea un Potter es complicado, tener que admitir que no me gusta jugar al quidditch cuando toda la vida, toda mi familia ha insistido en lo contrario es complicado, que toda la escuela me mire y hable de mi cuando paso es complicado… estar enamorado de ti es complicado… ¡Merlín! Es lo más complicado que me ha pasado en mi vida, también es lo más estúpido que me ha pasado y a la vez lo mejor, pero… no me interesa. – dijo y me tomó de la cintura. – Desde un principio sabíamos que esto no iba a ser como habíamos planeado, que esto no iba a ser tomado como la mejor noticia del mundo y que todos nos iban a aplaudir, lo sabíamos, si tu lo creías, entonces eres una ilusa. – dijo.

- Lo sé, nunca lo creí, pero… esto es peor de lo que me había imaginado, nunca pensé que iba a llegar tan lejos.

- ¿Lejos? Lejos es que alguno de los dos termine en una mazmorra por el resto de su vida, no que mi padre te grite, eso no es lejos, es lo más leve que nos pudo haber pasado, tu padre podría haberme matando, pero no, lo tomo… bastante bien. Y a mi padre ya se le va a pasar, esta acostumbrado que yo haga todo lo contrario a lo que los decretos familiares dictan. – comento. – Esta acostumbrado a que lo decepcione. – agregó con un poco de malestar.

- No eres una decepción para nadie. – respondí bruscamente. – El que piensa eso no te conoce, no sabe lo bueno que eres, que eres un gran amigo, que siempre estas dispuesto a ayudar a los demás, si tu padre esta decepcionado de ti… entonces, no vale la pena que pienses en él, porque él es quien se pierde de tener un excelente hijo, porque a pesar de que no eres lo que él quiere, eres… mucho mejor de lo que quiere. – repliqué.

Antes de que pudiera siquiera reaccionar lo besé, si, lo besé, ni yo misma esperaba esa reacción de mi parte, pero… por primera vez en mucho tiempo estaba completamente segura de lo que estaba diciendo y de lo que estaba haciendo.

Scorpius tenía razón, las cosas eran complicadas, siempre lo habían sido y siempre lo iban a ser, pero… no me interesaba en lo más mínimo mientras a él tampoco le importarán, sabía que mientras él estuviéramos juntos íbamos a poder ir contra cualquiera, contra su padre, contra el mío, contra el mundo entero si era necesario, pero que… haríamos cualquier cosa para seguir unidos y… ya nadie iba a poder evitarlo.