Capítulo 20. Soledad
El pequeño peli rosa buscaba por todos lados una explicación de lo que había pasado ese día, sabía perfectamente que gritaba su corazón diciéndole y pidiendo que buscara la explicación inminente de lo que paso ¿Dónde empezar? ¿Qué buscar? ¿Cómo encontrarlo? Eran varias preguntas cuestionadas a cada rato por su mente, cada instante esas dudas se hacían más grandes ¿Por dónde empezar? ¿Qué es lo que tenía que buscar? ¿Se supone que tendría que saberlo? Ninguna cosa estaba clara por su mente, sabía perfectamente que seguiría con aquellos sentimientos de tristeza y soledad que a cada momento aumentaban ¿Por qué? ¿Qué sucedía con él? No sabía cómo expresarse su mente estaba a punto de explotar por tantas preguntas había tanto misterio por todos lados y no podía pensar claramente solo estaba quieto interfiriendo con aquel trabajo que tenían ahora los mayores del gremio en la ciudad.
Se encontraba sentado en un lugar donde nadie lo observara, su mente no ayudaba mucho en esos momentos, cada momento hacia que él mismo se volviera más torpe y terminara haciendo algo mal, vio a su madre, ella caminaba tranquilamente a su dirección con una amplia sonrisa pero una estúpida pregunta se le vino a su mente jugando de nuevo con sus sentimientos ¿Dónde estaba su padre? Acaso los había abandonado y dejado a su madre solo cuando él nació pero entonces porque su madre no le contaba nada de él era como un vago recuerdo de algo olvidado en una parte oscura.
–Fuyu ¿Qué pasa cariño? Te veo muy intranquilo, recuerda mamá está aquí y puedes decirme lo que te tiene asi –hincándose hasta su altura la joven castaña observaba a su hijo
–No es nada okaa-chan, solo siento que algo pasa y no sé cómo describir este sentimiento que tengo aquí dentro de mi pecho… Aparte de todo es como si una voz me gritara que saliera corriendo y buscara algo pero no sé qué buscar –haciendo un ligero puchero el pequeño explicaba todo lo que le pasaba
–Es asi como te sientes en estos momentos es algo misterioso pero estoy aquí para proteger a mi pequeño, deja de pensar en esas cosas y ven a ayudarnos, recuerda Fairy Tail es nuestra familia siempre lo fue –sonriendo la joven castaña se levantaba y agarraba la mano de su pequeño
"Fairy… Tail… es un gremio… al cual no quiero regresar… ¡NUNCA! "
–Okaa-chan… No es nada creo que son imaginaciones mías –volteando a un lado el pequeño buscaba aquella voz
"Fairy Tail… ese gremio me da asco… me da asco recordar su nombre, un lugar donde las personas a la primera te traicionan y te abandonan como basura, no quiero que sufras lo mismo"
–Fuyu, espera… ¡FUYU!... ¡FUYU!... –grito su madre desesperada mientras el empezaba a correr
No sabía a donde iba solo que sus piernas se movían hacia el lugar donde lo querían llevar, aquella voz era la misma con la que soñaba cada noche, sueño tras sueño y era lógico que la buscara en esos momentos era posiblemente que aquella voz fuera la de su padre o tal vez no pero necesitaba respuestas aunque fuera la más peores de todas, necesitaba tenerlas en esos momentos y no le importaba si preocuparan a su madre demasiado, corría sin ningún detenimiento por todo el lugar, atravesó más de una vez saltando algunas cosas, paso a través de un montón de personas buscando el lugar de donde provenía aquella voz pero no la encontraba más que la buscaba y ese era un gran problema para él.
Durante un rato que anduvo de un lado a otro no se dio cuenta de que había llegado al bosque, se sentía demasiado agotado para correr de nuevo asi que decidido se sentó tranquilo a pensar claramente las cosas pero no tenía una pista alguna de lo que él mismo obstinadamente buscaba por todos lados, sentía en su corazón un débil sentimiento de miedo con una mezcla de soledad, duda y unas grandes ganas de llorar, no importaba lo feliz que se sentía siempre había algo que detenía aquellos sentimientos para que se interrumpieran y terminaran llorando en silencio, apartado de todos en busca de consuelo sin ningún permiso alguno las lágrimas siguieron su curso saliendo de sus traicioneros ojos y cayendo despacio por sus sonrojadas mejillas, intento varias veces limpiarse aquellas traicioneras cosas pero aun asi esos sentimientos eran más fuertes.
"No llores Fuyu eres un niño fuerte para llorar, no te preocupes papá está aquí y te protegerá de todos esos monstruos"
Las lágrimas no se detenían y seguían el mismo viaje que las otras, el pequeño solo se cubría los ojos con su cabello y también con sus manos trataba de borrar esas deliberadas lagrimas que no paraban de caer y traicionaban a el pequeño a cada rato. Aun sin saber la hora y al estar un poco calmado escucho los ruidos de algún lado con ese rotundo miedo se escondió en algún lugar donde nadie lo pudiera ver, observo unos pies a través del arbusto donde se había ocultado, suspiro un poco nervioso y entrecortadamente buscando el poder observar a la persona que estaba en ese lugar.
Primero observo unos pies que iban con unos zapatos negros, poco después unas zapatillas con una visible bata blanca y al final unos zapatos color café oscuro, intento no hacer ningún ruido buscando que nadie lo descubriera esta vez, el silencio que se guardaba hacía que se sintiera cada vez más inseguro y con ganas de gritar pero no podía hacer eso, no en esos momentos cuando habían personas que no conocía afuera de su escondite, entonces escucho el leve suspiro de uno y poco después la voz femenina de la persona que llevaba las zapatillas con la visible bata blanca.
–Entonces para que nos traes a este lugar master, sabes que algunas veces estamos más estresados que tú mismo pero dime después de lo ocurrido aún no te sientes satisfecho –seria aquella voz parecía exigir algo
–No puedo creerlo van de nuevo con la misma pelea de todos los días, entiende que Hinata está seguro con aquel enorme dragón que con nosotros hasta creo que él lo tenía planeado desde hace mucho o me equivoco, ya que desde hace días llevan la misma disputa por lo ocurrido ninguno de los dos se puede mostrar por lo que en realidad es… acaso no se acuerdan que somos demonios o mejor dicho personas convertidas en cosas odiadas al parecernos a esas cosas de ese libro, por eso hicimos lo que hicimos borrando el recuerdo de aquellos que no queríamos involucrar y poniendo en un lugar seguro a los que involucramos para que no salieran lastimados–nervioso otra voz explicaba algo sorpresivo para el pequeño
–Y por eso tienen que separarme de mi pequeño, ¿Qué problema tienen? Acaso tienes miedo de que les pase algo como a nosotros nos pasara hablamos seriamente que lo enfrentaríamos como equipo y egoístamente hiciste los planes tu solo sin preguntarle a nadie más, no crees que me enoja eso y siento ganas de llorar a cada rato, tú en específico no entiendes los sentimientos maternales –perdiendo poco a poco la voz la voz femenina se arrodillaba y poco a poco caía al frio suelo dejando ver a el pequeño como era
Aquella persona, esa femenina voz era como una figura perdida en sus pensamientos un pequeño recuerdo se le vino a la mente un vago recuerdo, un nombre que recordó en sus pensamientos perdidos, al describirla diría que era alta con una bata blanca larga manchada de sangre o un bello carmín, sus zapatillas rojas con unas calcetas que al final tenían una cinta o algo por el estilo, una yukata roja corta, su cabello rubio lucía con una coleta, un listón blanco que formaba un moño con una flor color carmín, observo aquella perdida mirada color carmines era el único ojo visible ya que por un fleco era tapado el otro.
"Hermosa como una flor, las mujeres son hermosas como las flores y cada una es delicada hasta cierto punto llegan a ser poderosas y siniestras de un momento a otro cuando se trata de una persona especial"
De repente sintió como una ráfaga fue sorpresiva y vio al de los zapatos negros sacar su sable y detener a la joven que con una desenfrenada locura saco de su manga un arma, tirando al joven también de un movimiento rápido, observo a aquel joven rubio igual que ella con un sombrero que cubría parte de su cabeza, llevaba un uniforme negro con algún que otro detalle blanco como en sus mangas, una corbata roja con una camisa blanca, unos guantes negros, se apreciaba uno de sus ojos color azul pero el otro era cubierto por un parche negro que se levantó rápidamente intentando detener a la rubia que ahora intentaba lastimarlo.
–Cálmense de una vez parecen niños pequeños, claramente hablamos de estas cosas no tienen que llegar a suceder acaso lo has olvidado o tengo que repetírtelo todas las veces, hablamos de un plan perfecto para que no resultaran lastimados los dos niños involucrados pero que se puede hacer con dos posesivas madres –deteniendo a ambos aquella persona que se había mantenido en silencio ahora actuaba
–Quieres que me calme, tomaste la decisión sin saber cómo me siento yo, pensaste también en Hinata como se sentirá al saber que lo dejamos con alguien despiadado como él… crees que no pensara que somos despiadados con él… con un simple niño…
–Por eso ya te dijo muchas veces seguidas que si aquella persona le hace algo a Hinata, me aseguraría de no dejarlo con vida aparte de todo eres una maldita estúpida al pensar que estarían más seguros aquí o es que no piensas en el bienestar de ambos niños, nosotros peleamos con cosas que no pueden ser detenidas a simple vista y en algún momento nuestro plan fallara se llevara una masacre completa y no tendremos tiempo para pensar en protegernos a nosotros o a las otras personas… Algunas cosas nunca cambiaran asi que resígnate a tener que escuchar mi explicación aparte de todo Hinata se sabe defender o quieres que sea dependiente de otras personas y sabes que eso está mal o me equivoco –suspirando se encaminaba a otro lado –Nos vamos estoy aburrido de sus estúpidos berrinches de ustedes dos son como dos niños que no se pueden detener por sus tremendos berrinches
El rápido movimiento hizo que el pequeño se diera cuenta tarde de que aquella voz era la misma que la de sus sueños ¿Quién era? Lo habían llamado master pero algo no estaba bien en lo que pasaba, algo iba mal por todo lo que escucho presentía que algunas cosas eran fuera de lo que pensaba exactamente ¿Qué era lo que no estaba bien? Posiblemente aquel sentimiento de querer gritar a los cuatro vientos un grito lleno de furia y dolor, no era solo eso que no estaba bien era mucho más de lo que pensaba, algo sabía exactamente que en esos momentos habían dos gremios oscuros City of Darkness y The Clow Shadow pero no encajaba nada esos pensamientos absurdos con ambos gremios.
Sabía perfectamente que el gremio Fairy Tail al cual pertenecía se encargarían sin ningún problema de ambos gremios oscuros como en el pasado un grupo de aquel gremio se había encargado de varios gremios oscuros, por lo que sabía Gray Fullbuster actual mago clase S fue de ese grupo junto a Wendy Marvell maga de clase S aparte de ser una dragonslayer pero faltaba algo que nadie recordaba habían más miembros, ¿Quiénes eran? ¿Por qué nadie se acordaba de sus nombres? Vagos recuerdos tenía de algunas cosas pero entonces porque de un momento para otro la misma voz se escuchaba de nuevo cerca diciéndole algo.
"Mis compañeros de equipo fueron Gray, un maldito tsundere pero gran amigo, Wendy tímida e inocente, Erza mejor conocida como Titania, Lucy una de las ultimas magas celestiales y por supuesto yo Natsu dragonslayer de fuego"
Los había recordado, perfectamente el nombre de aquel equipo pero porque exactamente él sabía esos nombres y no recordaba nada más, algo jugaba con su mente o tal vez no pero no recordaba de dónde venían algunos recuerdos vagos, tranquilamente salió de su escondite para ir directo a la ciudad donde había dejado a su mamá hace rato preocupada por aquel comportamiento suyo aún asi tenía muchas dudas en su interior no por nada en el mundo, él en especial podría saber aquellos nombres, no por nada en el mundo era el único que tenía esos sueños raros, exactamente todos eran incapaces de decir que sabían algo.
Tendría que buscar información por todos lados, encontrar una explicación a lo que le pasaba sin que nadie más supiera de lo que era capaz en esos momentos porque exactamente él en específico Fuyu Sukino empezaba a recordar poco a poco recuperando sus recuerdos perdidos o borrados de algún tiempo mientras nadie más se interpusiera en lo que hacía para saber las respuestas el mismo obtendría de poco a poco todo lo sucedido en esos meses protegiendo a toda su familia ya que como decía su mamá, Fairy Tail ahora era su familia y también aunque fuera un niño tenía que defender a su propia familia aunque le costara su vida, su magia o cualquier otra cosa pero necesitaba encontrar esas respuestas rápidamente porque algo le gritaba desde el fondo de su corazón que algo iba mal, demasiado mal que terminaría en una catástrofe mucho peor de lo que se podía imaginar.
Continuara…
