Capítulo 21
Por tu Amor
Sumire limpiaba la casa y recordó el sueño con Jaken, fue hasta el armario y encontró el compartimiento secreto, dentro, una carta de varias páginas. Al comenzar a leer, comprendió que era un diario, databa desde la época en que se casaron. Jaken hablaba de su miedo a morir y que Sumire no lo superara. Cuando nació Ayame, hablaba de su alegría, igual con Suzume. Mientras pasaba las páginas, Sumire sentía que aquel peso que le oprimía el corazón se iba evaporando. Jaken le decía en sus cartas que estaba bien que ella se enamorara si algo le pasaba a él y lo único que le pedía era que no permitiera que sus hijas lo olvidaran. Al terminar de leer, se secó el rostro y abrazando las cartas, vio al cielo.
-Gracias, Jaken!
-Mama…
Jack se acercó con un juguete que Bankotsu le había regalado.
-Papa wa doko?
-Tu papá, Jaken, está en el cielo.
-Sora?
-Sí, mi amor… tu papá está en cielo…
-Demo… papa Kodzu…
-Bankotsu está de viaje…
Sumire pensó en algo tonto, pero de todos modos hizo la prueba. Puso una fotografía de Jaken y una de Bankotsu frente a Jack.
-Jack, cuál es tu papá?
-Papa…
-Tu papá de verdad es Jaken, cuál es Jaken?
Jack señaló el retrato de Jaken.
-Cuál es tu papá?
-Papa… Kodzu… papa, Ken…
Sumire acarició la cabeza de su pequeño, era demasiado pedir para un niño de un año. Ayame y Suzume bajaron las escaleras con sus mayas y trajes.
-Mama, la clase!
-Vamos…
Sumire se sentaba en una esquina con Jack y veía a sus hijas practicar ballet. En ese día en especial, elegirían a las bailarinas para un recital. Al terminar la práctica, la profesora las puso a bailar una coreografía que ya se sabían. Dieron un descanso de unos minutos, las niñas se acercaron a Sumire.
-Mama, qué tal?
-Muy bien, mi amor!
-Crees que me elijan?
-Vamos a ver…
Suzume volvió con sus amiguitas, Ayame vio a Sumire.
-Mami… lo hice mal?
-No, mi amor…
-Yo quiero ser como tú, mami…
-Cómo yo?
-Sí… papi me dijo que eras la bailarina más bonita del mundo…
Sumire sonrió.
-Hace mucho de eso…
-Ya no bailas?
-Ay! Mi amor! Ya estoy muy gorda y vieja…
-Anda! Mami, porfis! Yo te quiero ver!
-En la casa…
-No, aquí, mami, onegai!
-Ayame, aquí dan clases…
-Pero ya se acabaron…
La profesora se acercó a Ayame.
-Sensei, mi mami puede bailar un poco?
-Bailar?
-Sí, ella era bailarina y yo la quiero ver, puede?
-Cuando terminemos la clase, ven, vamos a anunciar los papeles.
Ayame vio a Sumire.
-La mejor de las suertes, mi amor…
La pequeña sonrió y corrió a las filas. Anunciaron que representarían Peter Pan, Suzume fue elegida como uno de los niños perdidos, conforme avanzaban, Ayame se iba desencantando.
-Y como Wendy… Kazami Ayame…
Ayame rió y brincó por todas partes, corrió a Sumire y la abrazó con fuerza.
-Felicidades, mi amor!
-Tú fuiste Wendy!
-Sí, mi amor, yo fui Wendy…
Suzume se acercó con los ojos llorosos.
-Suzume, qué pasó?
-No soy Wendy…
-Pero mi amor, eso no importa…
-Pero yo también quiero ser como mama…
-Suzume… cuando yo comencé, yo hacía también de los niños perdidos. Hice de Wendy una vez que la niña que le tocaba se enfermó.
-De verdad?
-Sí, cariño, de verdad… además, no importa el papel que te toque… lo que importa es hacerlo bien.
La pequeña sonrió. Las demás niñas se fueron con sus mamás.
-Mami, baila, onegai…
-Ayame, dejé de bailar porque me lastimé un tobillo…
-Oengai, mama…
-Está bien.
Ayame puso la música. Sumire comenzó a moverse con una gracia tal, como si nunca hubiese dejado de bailar. Ambas niñas veían sorprendidas la posición de los pies de su madre, sin las zapatillas.
-Wow!
Sumire sonrió, pero al dar la vuelta, la vieja lesión resurgió y Sumire se cayó.
-MAMI!!!
Ayame corrió a ella.
-Mami, mami…
-Estoy bien, mi amor…
-Gomen, mama…
-No importa… qué tal si vamos a casa?
Sumire se levantó y tomó las cosas de las niñas, al llegar a la casa, buscó una bolsa de hielo y se la puso en el pie.
-Ah! Qué rico!
……………………………
Inuyasha llegó a su casa y se sorprendió de que nadie saliera a recibirlo, por lo general Kaoru le gritaba desde donde estuviera. Al subir las escaleras, comprobó que no había nadie en la casa, se dio un baño y se sentó a ver el televisor, sin darse cuenta, se quedó dormido.
Despertó sintiendo un peso sobre sus piernas y pequeñas y suaves manitas sobre sus mejillas.
-Papa…
Inuyasha sonrió y abrazó a su pequeña aún con los ojos cerrados.
-Hola, mi princesa…
Inuyasha la besó en la mejilla. Vio a Kagome y sonrió, se puso de pie dejando a Kaoru en el sillón y rodeó la cintura de su esposa con sus brazos.
-Hola, Inu…
-Hola, mi amor…
Se besaron, Kagome acarició su cabeza y dejó sus brazos alrededor de su cuello.
-Te he dicho que eres hermosa?
-Inu…
-Es en serio, mi amor… desde hace unos días te ves… Hm! Deliciosa!
Kagome sonrió y se dejó llevar por los apasionados besos de su esposo, hasta que Kaoru rió a carcajadas. Se separaron sonriendo.
-Inu…
-Hm?
-Tengo que hablar contigo…
-Soy todo oído…
Inuyasha continuaba besándola en el cuello.
-Inu, deja eso para después…
-Qué dirías si te hago una propuesta indecorosa?
-Estoy embarazada…
Inuyasha rió y la besó.
-Buena esa… qué tal si entro a saludar?
-Inuyasha!
Inuyasha rió y la volvió a besar.
-Está bien… está bien… qué me querías decir?
Kaoru se acercó a ellos y se abrazó a Kagome.
-Bebe…
Inuyasha vio a su hija y luego a Kagome.
-Hasta le enseñaste a decir bebé! Tú sí que sabes elaborar una broma. Por un momento me lo creo…
-No… Inuyasha… es en serio. Estoy embarazada…
-Kagome, ya deja el juego, qué era lo que me querías decir?
Kagome vio a Inuyasha ya dolida. O en verdad no le creía o se negaba a creerlo.
-Sabes qué? Eres demasiado tonto como para darte cuenta de las cosas…
Kagome cargó a Kaoru y se fue a la habitación. Inuyasha se quedó pensativo y subió minutos después. Kagome jugaba con Kaoru sobre la cama.
-Kagome…
-Papa…
-Kagome… en verdad estás embarazada?
Kagome asintió.
-Qué voy a hacer? Es obvio que no lo quieres…
Inuyasha se arrodilló frente a ella, apoyándose en su regazo, removió su blusa y abriéndose paso hacia la piel de su vientre la besó con cariño y ternura.
-Es imposible no querer al fruto de nuestro amor, mi amor…
-Inu…
-Te amo, Kagome…
Inuyasha se sentó a su lado y la besó apasionadamente. Acarició sus mejillas y sonrió.
-Vamos a tener otro bebé…
………………………………
-Sesshoumaru Kazami, ésta corte lo encuentra deshabilitado para cuidar de la menor Sakura y el menor Keitaro…
-Qué? Qué harán con mis hijos?
-Serán llevados a hogares sustitutos…
-No! Para eso estoy yo! Son mis hijos! Son míos!!!
Sesshoumaru entró en un salón y la pequeña Sakura corrió a sus brazos, él la abrazó con fuerza y dejó escapar el aire de sus pulmones.
-Perdóname, pequeña…
-Papi…
-Lo siento mucho, mi amor…
Una mujer tomó a Sakura por sus hombros y la comenzó a apartar de él.
-Papi… papi, dile que me suelte! Papi! Papi a dónde me llevan? Papi! Ayúdame, papi!!!
La pequeña intentaba volver a los brazos de su padre, que arrodillado, veía impotente cómo le quitaban a su hija.
-Papi!!! Papi yo te quiero! Papi!!!
-Te amo, Sakura…
-PAPI!!!!
Sesshoumaru se sentó en la cama de un solo golpe y empapado en sudor.
-Sessh…
-Rin!
Sesshoumaru la abrazó con fuerza y la llenó de besos.
-Sessh…
-Kami, fue una pesadilla… fue una pesadilla…
-Cálmate…
Rin le respondió el abrazo. Sesshoumaru entonces notó que sus pieles tenían contacto directo y recordó que habían hecho el amor.
-Ya te sientes mejor?
-Sí…
-Qué tal si te das un baño y yo cambio las sábanas?
Mientras Sesshoumaru se bañaba, Rin entró a la ducha y lo abrazó.
-Qué pasó, mi amor?
-Fue horrible…
Salieron del baño, Sesshoumaru se sentó en la cama.
-No sé dónde estabas… yo estaba en una corte… y un juez me quitó a mis hijos…
-A tus hijos?
-A Keitaro y a Sakura… me dejaron despedirme de ellos, pero Sakura lloraba y me rogaba que no dejara que se la llevaran…
-Sólo fue una pesadilla, mi amor…
Rin escuchó a la pequeña despertar.
-Hm! Dos horas más tarde… vamos mejorando…
Rin volvió a la habitación con la pequeña y se acomodó para amamantarla.
-Es hermosa, mi amor… tan bella como su mamá…
Rin sonrió. Al terminar, se la dio a Sesshoumaru para que le sacara los gases, la pequeña se quedó dormida sobre el pecho de su padre, él sonrió y la rodeó con sus brazos.
-No podemos dejarla así?
-Claro que sí, mi amor… sólo que no te podrás mover…
-Está bien por mí…
Sesshoumaru acarició los escasos cabellos en la cabeza de su hija.
-Te amo, Sakura…
Sesshoumaru acarició el rostro de Rin.
-Gracias, preciosa…
-Gracias a ti, mi amor…
Se besaron con cariño y ternura, Rin se acomodó a su lado y acarició la espalda de su pequeña.
-Que Kami te bendiga y te proteja, mi amor…
……………………………
Sesshoumaru llegó de la oficina sorprendido que Rin aún no llegara, la niñera le dijo que había ido con los niños al médico. Sesshoumaru subió a darse un baño, mientras se sacaba el shampoo, escuchó la puerta abrirse.
-Preciosa… qué te parece si salimos a cenar hoy?
No hubo respuesta. Sesshoumaru se sentía el shampoo sobre los ojos y aún no los abría. Volvió a preguntarle, sintió una caricia en su pecho y más debajo de su cintura, su cuerpo respondía a las caricias.
-Rin, no estamos solos…
Al quitarse el jabón de la cara y ver a la niñera en la ducha, se apartó.
-Renko! Qué rayos haces aquí?!
-Sesshoumaru, con quien…
A Sesshoumaru se le heló la sangre al ver a Rin parada en la puerta del baño. No era un punto a su favor estar con la niñera dentro de la ducha, desnudos y con una erección.
-Rin… Rin, no es lo que crees…
Las lágrimas rodaron por sus mejillas.
-No necesito creer nada, Sesshoumaru, lo estoy viendo…
Rin cargó a Sakura, Sesshoumaru la seguía aún desnudo. Tomó su yukata y se la puso para salir de la casa.
-Rin! No es así! Rin!
Rin se metió en el auto con los niños, antes de arrancar, vio a la niñera acercarse a Sesshoumaru y a éste darle tremenda bofetada.
-ALÉJATE DE MÍ! RIN! POR FAVOR, ESCHÚCHAME!!!
-Mami…
-Kei, por favor…
-Mami, papi está llorando…
Rin negó con la cabeza.
-No puedo creer nada de lo que diga…
Rin puso el auto en marcha y apenas soltó el freno cuando Keitaro gritó.
-PAPI!!!
Keitaro abrió la puerta del auto y se tiró. Rin frenó inmediatamente.
-KEITARO!
Al bajarse del auto, Rin vio horrorizada a Sesshoumaru en un charco de sangre.
-Papi!!!
-Keitaro, no lo muevas!
Rin se acercó mientras llamaba una ambulancia.
-Keitaro, ve a cuidar a Sakura…
-Pero…
-Ve con Sakura…
Rin vio a Renko aún con el enorme cuchillo ensangrentado en las manos.
-Por Kami, estaba diciendo la verdad… Sesshoumaru…
Rin se arrodilló junto a él.
-Si no es mío, no será de nadie!
La niñera se lanzó en contra de ella y la atacó. Rin detuvo el cuchillo a escasos centímetros de su cara. Sesshoumaru veía inmóvil, desde su posición.
-Rin!
En medio del forcejeo, Rin logró subir las piernas y la apartó de ella. Renko arremetió nuevamente, pero esta vez Sesshoumaru metió un pie el en medio y Renko al caer se clavó el cuchillo en el vientre. En ese justo momento llegó la ambulancia y la policía. Rin continuaba junto a Sesshoumaru. Acarició su rostro apartando el cabello de sus ojos y deseó poder levantar su rostro de la talvia.
-Sesshoumaru… perdóname…
-Lo importante… es… que… descubriste… la… verdad…
-Sesshoumaru…
Los paramédicos examinaron la herida y lo colocaron en la camilla.
-Sessh…
-Te… amo…
Rin se llevó las manos al rostro y con lágrimas en los ojos vio a la ambulancia alejarse.
-Aquí hay un bebé…
El llanto de Sakura la devolvió a la realidad.
-Es mi hija…
Rin la cargó y la logró calmar. Llegó otra ambulancia que se llevó a Renko.
-Señora… qué fue lo que pasó?
-Yo… yo llegué a la casa y los encontré desnudos… en la ducha… cargué a mi hija y llamé a mi hijo y los subí al auto… antes… antes de irme, mi hijo se lanzó del auto gritándole a mi esposo… cuando vi, estaba como lo encontraron… ella me atacó… me la logré quitar de encima y luego ella tropezó y se enterró el cuchillo… oficial, no podemos hacer esto después? Tengo que ver a mi esposo…
-La llamaremos para que firme su declaración.
-Está bien.
Camino al hospital, Rin llamó a Inutaisho y le dijo que se vieran allá. Al llegar, Sesshoumaru ya estaba en cirugía. Rin mantenía a Sakura en sus brazos y Keitaro abrazado a sus piernas.
-Qué pasó?
-Apuñalaron a Sesshoumaru…
-Qué?! Cómo?!
Rin le contó lo sucedido mientras se abrazaba a su pequeña, Inutaisho la tomó en brazos y Rin acarició la cabeza de Keitaro.
-Kei…
-Tengo miedo, mami… que le va a pasar a mi papá?
-Él va a estar bien, mi amor…
Rin intentaba convencerse a sí misma con esas palabras. Se arrodilló frente a él.
-Kei, mi amor… necesito que te vayas con tu abuelito Inutaisho…
-No, mami, quiero ver a mi papá…
-Kei…
-Onegai, mami…
Rin acarició las mejillas de su pequeño y lo besó en la frente.
-Sólo un rato…
Keitaro la abrazó. Rin le entregó a Inutaisho las llaves de su casa, para que fuera por cosas para Sakura. Se quedó con Keitaro en la sala de esperas.
-Mami…
-Dime, mi amor…
-Yo no quiero otro papá… yo quiero a Sesshoumaru…
-Sesshoumaru va a estar bien, mi amor… ya lo verás…
Keitaro se quedó recostado del pecho de su madre. Cuando el doctor la llamó, Rin se puso de pie.
-Doctor… cómo está mi esposo?
-El puñal le cortó el uréter derecho, logramos reimplantarlo sin mayores problemas… tuvo una hemorragia que también logramos controlar…
-Gracias a Kami!
-Señora… también dañó algunos nervios…
-Nervios? Qué nervios?
-Es muy posible que su esposo tenga cierto tipo de dificultades para caminar… y en el peor de los casos… será paralítico, o al menos del lado derecho de la herida hacia abajo…
Rin negó con la cabeza.
-Quiero verlo, quiero verlo…
-Ya está en una habitación…
Rin entró en la habitación y lo vio acostado en la cama, se acercó a él y tomó su mano.
-Sessh, mi amor…
Acarició su rostro con lágrimas en sus ojos.
-Cariño, estoy aquí…
-Papi…
Debían esperar a que la anestesia cesara su efecto. Rin se quedó con Keitaro en el sillón.
-Mami…
-Descansa, mi amor…
-Y papi?
-Él está dormido…
Rin acunó a su hijo entre sus brazos hasta que se durmió. Acarició su rostro y lo besó en la frente.
-Kami, no es justo que sufra tanto… porqué mi hijo no puede ser un niño feliz como cualquier otro?
Rin lo continuó abrazando aún dormido y poco a poco el cansancio le ganó.
………………………
Sesshoumaru despertó, vio el monitor a su lado, las 4 de la madrugada. Vio el sillón junto a la cama, Rin dormía allí sentada, Sesshoumaru sonrió y cerró los ojos para volverse a dormir.
Volvió a despertar al sentir molestias en su brazo, una enfermera lo medicaba, notó que ya casi amanecía.
-Buenos días, señor Kazami…
-Shhh…
Sesshoumaru señaló a Rin.
-El niño es su hijo?
Sesshoumaru vio a Keitaro dormido en el sofá. Asintió conmovido al saber que aún tenía familia, la enfermera se marchó pero con el ligero sonido de la puerta, Rin despertó.
-Sessh…
-Descansa, preciosa…
-Sessh!
Rin se levantó y se paró a su lado.
-Sessh, mi amor… cuándo despertaste?
-Como a las 4… estás bien?
Rin asintió. Sesshoumaru acarició su rostro.
-Tenía jabón en los ojos, creía que eras tú… juraba que eras tú…
-Sesshoumaru…
Rin aprisionó la mano contra su mejilla.
-Te amo, preciosa…
-Yo también te amo, mi amor…
Sesshoumaru cerró los ojos sonriendo, sintió a Rin acercarse a él y sus labios sobre los suyos. Entonces notó algo que no estaba bien, no sentía sus piernas.
-Rin… vete a descansar a la casa…
-Sesshoumaru, no, tú…
-Por favor… además, éste no es lugar para Keitaro…
-Al menos espera a que despierte… Keitaro necesita verte bien, él vio cuando te apuñalaron.
-Está bien.
Rin acarició su rostro.
-Renko está viva… no se hizo grandes daños… pero confesó que está enamorada de ti y al saber en el estado que estabas, confesó…
Rin se removió las lágrimas que rodaban por sus mejillas.
-Ella confesó que planeaba hacerle daño a Sakura… y hacerte creer que era mi culpa…
-Rin…
-Mi bebé sólo tiene 5 meses, Sesshoumaru… 5 meses y ya le quieren hacer daño…
Sesshoumaru tragó grueso, Rin continuaba con la cabeza baja.
-Rin… cálmate…
Rin trató de calmar su respiración, cuando finalmente lo consiguió, se limpió las últimas lágrimas de sus mejillas.
-Rin…serías completamente honesta conmigo?
-Siempre, mi amor…
-Rin… si yo no pudiera caminar… tu te habrías fijado en mí?
-Sesshoumaru… qué…
-Contéstame…
Rin acarició su rostro y lo besó con ternura.
-Si no pudieras caminar, Sakura no existiría en nuestras vidas… pero mi amor… si no pudieras caminar, igualmente me habría enamorado de ti… yo no me fijé en tus piernas… de hecho, no me gustan tus pies…
Sesshoumaru rió, Rin sonrió.
-Rin… si no pudiera caminar de hoy en adelante…
-Sólo te pediría una única cosa…
-Qué cosa?
-No permitas que una silla de ruedas te etiquete…
-Preciosa…
………………………
N/A: Hola!!!! Aquí un emotivo capítulo de este fic. Espero que les haya gustado.
Besitos
Mizuho
