Los personajes de Candy Candy son propiedad de Kyoko Mizuki, Yumiko Igarashi y TOEI Animation Co., 1976. Usados en este fic sin fines de lucro.

*Capitulo 21: Actuando sin pensar

La semana comenzó como era de costumbre para Candy. El lunes a primera hora se presentó nuevamente a clases y lo que había sucedido durante el fin de semana y el baile, habían quedado atrás...afortunadamente para ella.

Aún se sentía triste por lo dicho por Annie, pero su fuerte espíritu pusieron a un lado las hirientes palabras y siguió adelante. Aunque eso si, se le notaba más callada que de costumbre.

Durante el receso después de su larga clase de piano, Candy salió al jardín para disfrutar un poco de la tarde y despejar sus pensamientos. La mañana estuvo muy pesada ya que los profesores repasaban todo lo estudiado por semanas para continuar con los exámenes que tendría durante los siguientes días.

Se sentó bajo la sombra del viejo roble... era su costumbre el hacerlo ya que la vista a los jardines desde este lugar le gustaba mucho. También lo hacía porque muy poca gente caminaba por ahí y por los alrededores, dándole cierta privacidad.

Tenía a su lado varios libros, los miró sin ganas, no tenía ánimos para leer...aún los de Julio Verne que ahora tanto le gustaban, no le apetecían por el momento. Pero para su propia sorpresa, tomó el libro de biología de Stear y lo abrió para tomar en sus manos la nota que se encontraba entre sus paginas.

Y empezó a leerla y releerla varias veces como intentando descifrar lo que decía entre líneas...

"...aunque el tiempo se ha llevado ya el día en que nos vimos por primera vez, el recuerdo de tu presencia en ese entonces está vívidamente plasmado en mi mente y grabado eternamente en mi ser..."

Aunque sólo estaban escritas un par de líneas, era mucho el sentimiento que expresaban y a la vez, las encontraba muy profundas. De alguna manera esas palabras eran como un imán que la atraían...y daban vueltas en su cabeza sin hallar una pista que le revelara si estas palabras fueron dedicadas a alguien en especial...tal vez estaban dedicadas a esa chica con la que vio bailando a Stear...en realidad no lo sabia y la confundían cada vez más.

Con un poco de frustración, guardó la nota nuevamente y se puso de pie para regresar a clases. Miró al cielo azul que se desplegaba ante ella y con un profundo suspiro se dijo casi susurrando

-Son tan bellas esas palabras...Ojalá y algún día alguien me dijera algo así! ...- y se encaminó hacia los salones del colegio.

A veces el dejarnos llevar por las emociones del momento no nos deja ver lo que tenemos frente a nosotros, es como una venda que nos ciega ante lo que es obvio y pareciera hacer invisible lo que está directamente delante nuestro; aquello que está plenamente ante nuestra vista, dejándonos sumidos en la oscuridad de la ingenuidad y provocando que saquemos conclusiones erróneas...

Mientras tanto en otro colegio, algo similar estaba sucediendo. Desde la mañana Stear se concentraba en sus libros, más que nada quería quitar de su mente lo ocurrido con Candy. Esa tarde se encerró en la Biblioteca y no quería volver a su habitación sino hasta la noche. Había decidido no enfrentar a Archie y tampoco quería dar al menor de los Cornwell la ocasión de hacerlo...por lo menos no por el momento, no estaba de humor.

Aunque, pensándolo bien, evitándolo no resolvería nada, pero por ahora no tendría que hacerlo... ya se daría la oportunidad. Mientras tanto el trato hacia su hermano menor fue un tanto distante y frío.

Ambos habían regresado el día anterior y el inventor se excusó con Archie diciendo que tenía varios proyectos escolares e inventos que terminar. Su hermano no lo tomó a mal y él también se encerró en su habitación para ponerse al día con los estudios.

Este espacio ayudó a ambos a reflexionar sobre lo ocurrido con Candy aquel día del baile. Los dos, sin saberlo, pensaban en la misma chica y en cómo acercarse a ella, pero los motivos eran totalmente diferentes...Archie para de una vez por todas el declararle lo que sentía y Stear para saber qué es lo que la había puesto tan triste y tratar de ayudarla de alguna manera.

Pero en una cosa ambos coincidían y era que ninguno de los dos quería asistir a la susodicha reunión en casa de Eliza...Archie al descubrir lo que Annie sentía por él, decidió que sería mejor poner una distancia entre ellos y así evitar que este asunto fuera un obstáculo en su objetivo para conquistar a Candy.

Mientras que por su parte, Stear analizaba que el hecho de que Luisa hubiera entrado en escena y se le hubiese acercado de la manera en que lo hizo durante el baile, eso lo llenaba de desconfianza. Tendría que andarse con cuidado cuando se trataba de su pelirroja prima.

Pero desafortunadamente, la Tia Elroy ya había decidido por ellos y no había manera de evitarlo, ambos asistirían les gustase o no a instancias de la anciana. Así la reunión se llevaría a cabo tal y como Eliza lo había planeado, el Miércoles siguiente a las cinco de la tarde...sería una reunión para disfrutar del té y de algunos bocadillos.

El joven inventor hubiera querido mucho ver a Candy entre los invitados, pero sabía perfectamente que Eliza ni remotamente la invitaría...era un hecho, sólo podría verla hasta que llegara el siguiente fin de semana.

Meditando en esto, levantó rápidamente la mirada de los varios libros que tenía frente a él sobre la mesa, se le había ocurrido algo...iría a la casa de los Leegan como estaba previsto y como la Mansión de los Ardley no estaba lejos, se escaparía en plena convivencia e ir a ver a Candy, aunque fuera sólo por unos momentos

-¡Si!...es una buena idea- se decía -nadie notará mi ausencia y podré ver a Candy sin que la Tia Abuela se entere...- y dejo ver una sonrisa triunfante

-Sólo espero que ella llegue temprano del colegio- dudó por un momento -no...esto resultará, tengo que verla y hablarle...si, eso haré- se dijo lleno de confianza...recogió todos sus libros y se encaminó hacia su habitación, tramando el plan que llevaría a cabo para poder verla.

Pero a su regreso, no pudo evitar el toparse con su hermano quien lo esperaba frente a su habitación, el realidad Archie había notado lo distante de su trato y quería hablar con él.

Con su firme andar, Stear lo saludó secamente tratando de evitar la conversación y se dio paso para entrar...pero fue inútil ya que el otro joven entró con él en la habitación

-Has estado muy callado desde que llegamos- le comentó Archie con aire de seriedad

-Sólo he estado ocupado, tú sabes que necesito terminar mis proyectos- respondió caminando hacia el escritorio para colocar sus libros, le estaba dando la espalda

-Te conozco bien, no tiene nada que ver con tus proyectos...¿estás molesto conmigo?- se sentó en el sofá -...no entiendo el porqué...- dijo con aire despreocupado

El primogénito se vio descubierto, sabía que tenía que hablar con Archie y para este punto, ya era inevitable; así que girando y quedando de frente a su hermano, tomó aire y comenzó diciéndole

-La otra noche en el baile Candy no se sintió bien...no se exactamente qué fue lo que ocurrió- y cruzando de brazos se dio valor para agregar, mirando el techo -...pero creo saber el porqué... fue por algo que tú le dijiste...- y su mirada se posó con gravedad en los ojos castaños del joven frente a él

-Pero, ¿no tenía jaqueca?- respondió el acusado en forma defensiva

-No Archie...ese fue un pretexto que inventé para la Tia Abuela, en realidad Candy estaba muy alterada y a punto de las lágrimas- agregó tranquilamente pero con severa mirada sobre su hermano

El menor de los Cornwell sintió la presión de inmediato y dedujo que todo lo sucedido fue a causa de lo aconteció en la terraza; nerviosamente se levantó y empezó a caminar de un lado a otro pensativo...meditaba sobre la acusación que recaía sobre él. Stear supo que su hermano se sentía acorralado y pacientemente espero que le confesara el motivo.

Después de unos minutos de caminar por la habitación con una mano en el bolsillo y otra en su mentón, finalmente se detuvo y miró al inventor diciendo

-...pues si crees que fue sobre algo que le dije, estás muy equivocado, ese día cuando estuve a punto de confesarle mis sentimientos, fuimos interrumpidos y no hubo oportunidad de hacerlo...- se defendió -pero, tal vez sea por el encuentro que tuvo con Neil...-

-¿Neal?- preguntó Stear muy sorprendido -¿Qué tiene que ver él en todo esto?-

-Cuando Eliza se acercó a donde estábamos y empezó con sus indirectas a molestar a Candy, ella se excusó diciendo que necesitaba hacer algo...traté de ir tras de ella pero Eliza y Annie me detuvieron cuando empezaron a preguntarme cosas y a planear lo de la susodicha reunión-

Entonces, Stear comprendió que tal vez todo fue a causa de los hermanos Leegan y no por lo que sucedió entre la chica y su hermano...tal vez le jugaron una treta y la joven fue presa de los ataques de los no tan gratos primos...

-Y, ¿porqué no hiciste algo para defenderla Archie?...sabes bien que esos dos la quieren molestar todo el tiempo...-

-Este...yo...- el joven bajó la mirada sabía que la respuesta era porque no tuvo el coraje suficiente para hacerlo...el estar con Annie de alguna manera fue lo que lo detuvo para enfrentar a Eliza y ni él mismo sabía el porqué

-Estoy esperando...- sonaba ya molesto el inventor

Archie cerraba los puños con coraje, ya no sabía que responderle y se giró para evitar ver a su hermano directamente a los ojos, se sintió culpable de lo ocurrido...después de unos minutos finalmente agregó

-Lo siento...no sé que me pasó...simplemente no lo hice y no sé porqué- mentía, sabía perfectamente que todo fue para guardar apariencias y porque no tuvo el carácter suficiente para dejar a las otras jóvenes y salir tras de Candy

-Entonces fue gracias a ti...y al hecho de que no la acompañaste, que Candy se encontró con Neil y nuestro primo le hizo pasar un mal momento, haciéndola sentir mal...ese fue el motivo por el que estuvo muy triste esa noche...-

Stear no podía creerlo, se había apartado unos minutos de Candy y todo había salido pésimamente mal...y esto no era lo peor, todo se dio aún cuando su hermano estaba ahí. Se puso furioso, por eso ya con coraje agregó

-Archie, ¿no te das cuenta?...estuvo a punto de sollozar en pleno baile y si no hubiera sido porque yo la encontré a tiempo y la llevé a su habitación, hubiera llorado frente a todos...imagínate lo que hubiera pasado si la Tia Abuela la hubiese visto en ese estado!-

El hermano menor comprendió todo y finalmente aceptó que todo este asunto había sido por su culpa, pero no todo terminaba ahí, Stear tenía algo más que agregar

-Si dices querer mucho a Candy, lo primero que debes hacer es ver por ella...protegerla y cuidarla!- se acercó amenazante a Archie con las manos en los bolsillos, se estaba controlando para no gritarle- recuerda bien que eres uno de sus paladines y si esperas ganar su corazón tienes que anteponerla ante todo y sobre todos...tienes que ser más como lo era Antony!-

-¿Anthony?- la pregunta sonaba llena de dudas, esto hizo que Archie volteara a ver a Stear -¿qué tiene que ver él en todo esto?- respondió desafiante cerrando un puño

Stear miró con asombro cómo su hermano cambió rápidamente su actitud...sabía que si continuaban así terminarían discutiendo y sabiendo cómo era Archie de arrebatado, era probable que ambos se enfrascarán en una pelea...eso de nada le serviría a Candy.

Con mucho auto control y conteniendo mucho del coraje que le tenía al joven, miró hacia arriba y después de un momento respiró hondo...en ese instante le respondió lo más calmado que su enojo le permitió

-Para Anthony, Candy fue siempre su prioridad...¿ya has olvidado cuánto la defendía aún ante la Tia Abuela?- agregó mirando a Archie

-...- el menor de los hermanos no supo que contestar, era verdad, Anthony siempre defendió a Candy a capa y espada; incluso, a veces hasta discutía con la Tia, sin importarle nada...sólo resguardaba el bienestar de la pequeña, no importándole nadie más.

Al ver el mutismo del joven, Stear entendió que su hermano había comprendido lo que él quiso decirle por lo que concluyó ya en un tono más suave

-Si quieres ganarte el cariño de Candy, tienes que velar y cuidar de la pequeña... nada debe de importarte más que ella...ni la sociedad y las otras personas, es más ni siquiera tu propio bienestar...Archie, Candy tiene que ser tu prioridad!- dijo finalizando y se alejó encaminándose hacia la ventana, dejando al galante joven muy consternado...

El joven inventor se mantuvo de pie ahí mirando a lo oscuro de la noche. No podía creerlo, él mismo le estaba dando los consejos a su hermano que le darían a Archie las estrategias para conquistar el corazón de la chica, aún cuando él mismo estaba perdidamente enamorado de ella...que irónico le resultaba todo esto!

El menor de los Cornwell se quedó mudo ante lo dicho por el inventor. Para él siempre Candy fue su prioridad pero parecía que sólo con el decirlo y sentirlo, sin que se lo demostrara, no le ayudaría en nada.

Stear tenía razón, tenía que demostrarle a Candy mucho más de su amor y no lo haría solamente con palabras...tendría que hacerlo con acciones! La haría sentir especial y así ella se daría cuenta de cuánto le importaba.

Archie se fue acercando lentamente a su hermano, ya no tenía el coraje de hacia unos minutos y muy al contrario, se sentía arrepentido por lo que había sucedido en la fiesta...sabía perfectamente que Stear le hablaba así por su bien y ahora lo comprendía mejor.

Se colocó junto a él y con la mirada hacia el jardín, como lo hacia el otro joven, agregó

-Tienes razón...lo siento...no se que me pasó, fue un momento de confusión que no me dejó pensar y actuar a tiempo...te prometo que no volverá a suceder- Stear sólo cerraba los ojos, le dolía el discutir con su hermano, pero todo esto era por su propio bien...Archie tenía que madurar.

Hubo un silencio que fue el indicio de que la discusión había acabado, ambos habían expresado por fin lo que sentían y estaban nuevamente amigados. A cabo de unos minutos Stear agregó en tono muy suave, casi susurrando

-Sólo te pido que cuides de Candy...eso es todo Archie- y giró la cabeza para mirar a su hermano de perfil -no importa lo que suceda, los dos tenemos que cuidarla y protegerla pase lo que pase y tendremos que hacerlo aún a costa de nuestro propio bienestar...recuerda que se lo prometimos no solamente a Candy, sino también a Anthony...-

Su hermano se giró para verlo y su reacción inmediata fue el levantar su mano derecha extendiéndola hacia el primogénito, lo hizo en un gesto para sellar lo que iba a decir

-Te prometo que pase lo que pase, protegeré el bienestar y la felicidad de Candy...y lo haré aún si tengo que ir en contra de mi mismo-

El inventor se volvió por completo hacia Archie, la reacción de su hermano lo tomó por sorpresa... algo le decía que tal vez no era una muy buena idea el sellar este pacto con el arrebatado y emocional joven; sin embargo, quiso creer que esto era parte del proceso de crecimiento para Archie, el de su maduración como un hombre responsable.

Ambos se estrecharon las manos y sonriendo sellaron este mutuo acuerdo. Ninguno de los hermanos sabía que este simple acto los llevaría después a una confrontación aún más grande...algo que los pondría frente a frente y que pondría en juego su hermandad.

Al día siguiente, una chica caminaba rápidamente por los pasillos; se dirigía a toda prisa al lugar de encuentro en el que la otra joven la esperaba. Al llegar al salón descubrió que estaba vacío y Luisa respiró aliviada, Eliza no había llegado aún. Colocó sus libros sobre la mesa y empezó a caminar por el lugar tratando de calmar la emoción que sentía.

Desde el día del baile, no había podido pensar en otra cosa sino en el joven que había conocido. La imagen de Stear bailando con ella la emocionaba cada vez que le venía a su mente y se estremecía al pensar que ambos se encontrarían nuevamente al día siguiente.

Eliza se había citado con ella para darle la invitación formal a su Reunión, pero no solamente eso, la Srita. Leegan tenía otros planes en mente para su astuta y ambiciosa amiga Luisa.

A los pocos minutos de haber entrado, la puerta se abrió nuevamente...era Eliza que llegaba y mientras se dirigía hacia donde estaba Luisa dijo

-Me alegro que hayas podido venir querida- y sacando un sobre de su libro, se lo extendió -aquí tienes, toma...esta la invitación para mañana-

-Gracias Eliza- la joven lo tomó emocionada

-Pero hay algo que necesito que hagas mañana durante la reunión...- dijo mientras se paseaba en el salón como meditando su plan

-¿De qué se trata?-

-Como bien sabes, vendrán varias amistades mías...los chicos Cornwell estarán ahi también...- se detuvo mirando fijamente a Luisa -...sería bueno que estés cerca de Stear y lo acompañes toda la tarde, podrían platicar y conocerse mejor...- sonreía con satisfacción -...toma, esto te ayudará- y le dio el libro que tenía en las manos.

La confundida Luisa lo tomó y miró extrañada a la joven, no sabía cómo un libro la ayudaría a acercarse al primogénito. Eliza, al percibir el desconcierto en su amiga agregó

-A Alistear le gustan mucho los inventos, se la pasa todo el tiempo inventando cosas y hasta dónde sé, este es su autor favorito-

Entonces Luisa observó con detenimiento la portada, era un libro de Julio Verne en el que se leía..."La vuelta al mundo en 80 días". La joven comprendió de inmediato lo que Eliza trataba de decirle...

Si mañana ella fingía tener afinidad con el joven inventor sobre su autor favorito, ambos tendrían material de charla y esto daría pie a que el joven se abriera lo suficiente para que ella lo acaparara...y con un poco de suerte, ambos volverían a verse nuevamente después de la reunión...el plan era simplemente genial!

La joven pelirroja la miraba complacida, sabía que la chica Callahan había entendido

-No es necesario que lo leas todo, es muy aburrido, con que leas un poco aquí y allá podrás llamar la atención de Stear...eso será suficiente para que lo acapares durante la reunión-

-Así lo haré Eliza...gracias!- y la miraba con una gran sonrisa

-No me es desconocido que te agradó mucho conocer a mi primo, Stear es buen mozo y muy agradable, sin embargo...es tímido y por eso no se relaciona con cualquiera- se cruzó de brazos y mirando al lado comentó -...no sabes lo feliz que me haría que las cosas funcionaran entre ustedes y que eventualmente, llegado su momento, fueras parte de la familia-

Eliza se volvió para mirarla fijamente, era muy importante lo que tenía que aclararle -...solamente una cosa, tendrás todo mi apoyo sólo si haces lo que te pida...- agregó muy lentamente

-...- Luisa no comprendió del todo lo que Eliza trataba de decirle pero asentó con la cabeza mientras sonreía gustosa.

Para la chica esto fue como un regalo caído del cielo...qué más podía pedir! Gracias a la ayuda de Eliza y con su apoyo, ahora tenía los recursos para acercarse e impresionar al joven inventor. Definitivamente con esto y sus propios encantos no dudaba que el joven cayera rendido a sus pies...y quién sabe, tal vez con el tiempo, como le aseguraba Eliza, ella llegaría a ser parte de la tan poderosa e influyente familia Ardley!

Al ver su triunfo, la joven Leegan supo que todo estaba aclarado con Luisa, así se dirigió a la puerta y se volvió para decirle mientras la abría

-Entonces todo está dicho, ¡es un trato ente tú y yo!...cumple con tu parte que yo me encargaré del resto...te espero mañana y no se te olvide, estudia lo más que puedas del libro y del autor...adiós querida!- dijo finalmente saliendo del lugar.

La pelirroja se alegraba porque todo había sido tal y como lo había planeado, nada podría salir mal y todo estaba resultando de maravilla. Ahora tenía el apoyo y la lealtad de su ambiciosa amiga, y en cuanto a Stear, él había resultado ser la carnada perfecta! Ya no había obstáculos para que Eliza llevara a cabo sus artimañas en contra de Candy. Definitivamente, la reunión en su casa al día siguiente, sería de lo más interesante.

Pero lo que la chica desconocía es que varias cosas se habían puesto ya en marcha y éstas estaban en contra de sus planes...sin quererlo había puesto en acción algo que en lugar de perjudicar a Candy, la beneficiaría...y esto jamás se lo hubiera imaginado.


Notas:

Muchas Gracias a todos! La historia ha superado ya los 100 comentarios y ha sido gracias al aporte de muchos de ustedes! Se los agradezco mucho. No saben lo que esto significa para mi, con sus valiosas palabras me dan a muchos ánimos para continuar.

En semana y medía salgo nuevamente de viaje, estaré ausente por varias semanas y desconozco si tendré internet. Por lo que he decidido subir algunos capítulos más de la historia en estos días. Así les adelanto lo que tendría que subir en el tiempo que estaré ausente. Con esto la historia no se quedará a medias y sobretodo, no los dejaré esperando por mi regreso.

Les deseo un lindo fin de semana...a todos los que amablemente me escriben, nuevamente gracias!

A los lectores anónimos, les pido me dejen un comentario para saber qué les parece la historia. Sus aportes son valiosos y me ayudan a definir un poco más las situaciones y los personajes.

Les mando un abrazo y seguimos en contacto

Adriana