Exención de responsabilidad: Los personajes y la historia creados por Hiro Mashima no me pertenecen, son propiedad suya, y escribo esta historia sin ánimo de lucro

Fui rápido esta vez para actualizar. No hay mucho que decir, como siempre me limito a pedir vuestras reviews y vuestras opiniones, y agradecer también a todos los que seguís o faveais esta historia. Poco a poco irá creciendo, y poco a poco se convertirá en uno de los long fics más largos de todo fanfiction, tenerlo por seguro. Si os gusta fairy tail, y quedasteis desencantados con su final (creo que somos el 90%) espero que con esta historia quedéis más satisfechos ;)

Sin mucho más que añadir, os dejo con el capítulo. Ojo, en este capítulo se empiezan a aclarar los misterios más relevantes de éste arco. Cualquier duda o punto que no quede claro en la historia, no dudéis en consultarme.


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ARCO DE LA ISLA ATLAN

CAPÍTULO 20

LOS PLANES DE TITÁN SALEN A LA LUZ

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– Sea como sea, hoy es el día en que se decidirá todo. Comienza nuestro contraataque – había anunciado Mystogan. Natsu sonrió con seguridad. No iba a permitir que nadie hiciera daño a Erza, ni a sus compañeros. Quemaría el mismo infierno para protegerlos, era algo que tenía muy claro. Determinación no le faltaba… lo que le faltaba era la fuerza. Por suerte, él sabía que Laxus, Erza y Mirajane tenían un poder monstruoso al ser más mayores. Aunque cada día la diferencia entre las dos chicas y Natsu y Jack, se recortaba más y más. Natsu con el Loto Carmesí ya era capaz de casi igualar el poder mágico de Mirajane en su forma Alphas.

El problema, era el desgaste físico y mágico de esa habilidad. Era el último recurso, y si lo volvía a usar, Natsu dudaba que pudiera utilizarlo ni la mitad de tiempo que lo había usado en la caverna. Eso sí, Natsu no era una persona que se preocupara por esas cosas. Jugarse la vida o caer inconsciente por el agotamiento no suponía un problema. Ni una ni otra cosa. Si tenía que ir más allá, iría más allá. Sin pensar las consecuencias.

– He pensado en un plan para que podamos salir victoriosos de aquí. Ahora mismo, todo lo que puedo hacer por vosotros es daros consejos en base a mi experiencia y conocimientos. Si alguno de vosotros tiene alguna idea adicional, que no dude en exponerla – dijo Mystogan. Nadie contestó, pero todos le prestaban su atención, incluidos Natsu y Happy – Esto es lo que sabemos hasta ahora… cuando yo termine, cada uno de vosotros deberá resumir lo que le ocurrió a su grupo desde su llegada a la isla.

"Llegamos con nuestra posición conocida por el enemigo. Ahora, puedo deciros que la criatura a la que se suponía íbamos a enfrentar, es una bestia de la mitología, una Hydra. Por lo visto, mucho más grande y con más cabezas que las normales, lo que me hace suponer que también debió ser modificada por nuestros enemigos.

– ¿Qué es una Hydra? – interrumpió Natsu con una mueca de confusión.

– Una criatura de la mitología con raros poderes y que es muy difícil de matar. Tiene tres cabezas y cuellos como de serpiente… o eso creo – contestó Lucy tímidamente.

– Es correcto en lo esencial. Es una criatura anfibia, puede ir tanto por agua como por tierra. Su cuerpo está hecho de escamas tan duras que son casi imposibles de romper, y tiene cuatro patas de gran tamaño. En su parte delantera, originalmente le brotan tres alargados y viscosos cuellos que sí se pueden cortar, pero cuando cortas una, salen dos en su lugar. Sus cabezas tienen poderes mágicos, según las leyendas, relacionados con tres elemtnos mágicos básicos: agua, fuego y veneno. Es también una criatura depredadora nata, capaz de cazar a sus presas a toda velocidad y de mover sus cuellos en posturas imposibles de forma retráctil, pudiendo llegar muy lejos al poder estirarlos hasta tres veces su longitud – informó Mystogan.

– Vamos… que casi es mejor que no nos haya tocado enfrentarnos a ella – concluyó Lucy con una gota en la cabeza.

– Aye… – asintió Happy muerto de miedo.

– Bakas. Esa criatura era de agua esencialmente, conmigo aquí… la habríamos destrozado – afirmó Laxus muy seguro de sí mismo.

– Como mínimo, habríamos tenido más posibilidades contra la Hydra que contra el demonio al que debemos enfrentar – asintió Erza al comentario de Laxus.

– Sawahinait – interrumpió Natsu mientras se rascaba distraídamente el mentón. La mayoría le miraron confusos.

– ¿Cómo dices? – preguntó Mystogan.

– Que esa cosa se llama Sawahinait. Eso me dijeron en la cueva – explicó Natsu.

– Pues Sawani… Sawa... como sea, llegamos a la isla y nos encontramos con Sawagi… con eso – dijo Mystogan mientras desviaba la mirada. "¿No es capaz de pronunciar bien el nombre?" pensaron todos asombrados y un poco divertidos – Es igual, esa criatura ha sido creada mediante una mezcla de ingeniería bioquímica, poderes mágicos y maldiciones. Sospecho que su origen es la de un escorpión gigante que habita en los desiertos del sur del continente de Isghar, muy lejos de aquí. Se trata de otra criatura semi mitológica, asesina y depredadora como pocas. Esto significa que debemos acabar con esta amenaza como sea. La forma… debéis descubrirla vosotros – añadió el mago clase S mirándolos a todos uno a uno – Pero creo que entre todos podemos encontrar la manera.

– Lo primero de todo que deberíamos estar hablando, es quién nos ha traicionado y por qué… debe haber sido alguien relacionado con la misión, un mago o alguien de la base militar que pueda enviar rápidamente información – intervino Jack, que llevaba un rato callado.

– Jack, los problemas se resuelven uno a uno. Lo que más debe preocuparnos ahora mismo, es nuestra supervivencia. Destruida esa criatura, podremos preocuparnos por el que nos ha traicionado – repuso Mystogan, mientras negaba lentamente con la cabeza. Jack cerró la boca y asintió, entendiendo el razonamiento del mago clase S.

– Otra duda sería determinar el número exacto de enemigos a los que debemos enfrentar – aportó Mirajane. Todos se quedaron pensativos ante ese comentario.

– Buen punto, Mirajane. Además de Sawa… de ese demonio, Natsu ha derrotado a otro demonio, por lo que nos han contado Lucy y Happy, y yo me he encargado de Saynar, que ha quedado en mi mismo estado de agotamiento físico y mágico – resumió Mystogan.

– Y por otro lado, tenemos al enemigo al que hizo frente Laxus, que podemos suponer fácilmente que como mínimo le puede plantar cara, y la que se enfrentó a Mirajane y a mí – añadió Jack.

– Esa perra es mía – anunció Miarajane con un tono de voz un poco siniestro y demoníaco.

– Suponiendo que el chico de pelo rubio que parecía tremendamente fuerte no se encuentre aquí… como mínimo, debe haber dos enemigos más – sugirió Erza.

– Un equipo de cuatro personas, un comandante de esa unidad y un supervisor del equipo que actúa de forma externa. Suena a equipo táctico estándar – razonó Jack con los brazos cruzados.

– Dejádmelos a todos a mí. ¡Los haré cenizas! – rugió Natsu, que se llevó un cariñoso puñetazo en la nuca cortesía de Erza.

– Supongo que hay cosas que no cambian – se rió Gray, pero en seguida cerró la boca y tragó saliva al ver la mirada que le lanzó Erza – Ya me callo y me visto – añadió mientras se disponía a buscar su ropa.

– Gray… estás vestido – murmuró Happy con una gota en la cabeza.

– Ah ¿sí? Debe ser la primera vez – dijo el peli negro muy confuso.

– ¿Habéis terminado? – intervino Mystogan de forma cortante. Todos enmudecieron – Bien, si podemos continuar con nuestro plan de supervivencia sin más contratiempos… podemos contar, como dice Jack, con cinco enemigos y un jefe de operaciones para toda la isla, el equipo táctico estándar de cualquier unidad especial. Con la otra criatura, debe haber otro equipo de una cantidad de miembros similar. En el nuestro, uno de ellos ha sido destruido, y otro derrotado. Quedan tres: uno es responsabilidad exclusiva de Laxus, y probablemente es el que está al mando de la unidad. De la chica se hará cargo Mirajane, y suponemos que hay otro u otra más. De los cinco que quedáis, alguien deberá enfrentarse a ese enemigo desconocido. Happy os dará apoyo desde el aire y vigilará toda la zona – terminó el plan Mystogan.

– ¡Aye! – asintió Happy. Todos asintieron y comenzaron a pensar en cómo hacer frente a sus respectivas peleas. Natsu estaba deseando volver a enfrentarse contra ese demonio gigante, el Sawahinait. "Me pregunto qué tal estaría bien churrascado" se le ocurrió de pronto.

– Creo que es un buen momento para deciros la situación en la que nos encontramos más en detalle… ahora puedo deciros que uno de los enemigos, al que va a enfrentar Laxus, es Iface, enemigo al que enfrenté en la Misión Omega – añadió el mago enmascarado. Siguió un largo silencio, mientras que los cuatro que estuvieron ese día presentes se miraban con el miedo pintado en sus ojos.

– ¿Titán está aquí? – fue la primera pregunta que hizo alguien, en éste caso Jack.

– No – contestó Mystogan, para tranquilidad de todos, tanto los que le llegaron a conocer como los que habían oído hablar de él a los que sí tuvieron la desgracia de conocerle.

– Nos enfrentamos a su gente, ¿verdad? – dijo Gray. Mystogan asintió lentamente, y decidió contarles toda la verdad de una vez por todas. Con un gesto y una mirada dirigidos a Laxus, el nieto de Makarov creó una pantalla de electricidad alrededor del grupo, aislando sus voces a posibles oídos del exterior.

– Esto que os voy a contar es confidencial, y me llevará un rato explicarlo. Intentad prestar la máxima atención posible, ya que es la razón por la que estáis jugándoos la vida y por lo que estáis aquí. Un viejo amigo me avisó de los planes de Titán y su organización hace tiempo, aunque desconocía el lugar exacto de Fiore donde los llevarían a cabo. Intenté por todos los medios que el Consejo Mágico interviniera, y enviara cuando esto ocurriera a un ejército apoyado por los Magos Santos… pero la política se impuso por encima de la agenda militar, y dijeron que sería una imagen de debilidad de cara a los demás países utilizar sus mejores recursos en un problema que podía ser resuelto por los gremios… o eso dijeron.

"El verdadero motivo por el que nos han enviado a los gremios, y no hay nadie del ejército de Fiore ni del Consejo, no es solamente para evitar dañar la imagen exterior del Consejo y de Fiore. El verdadero motivo es la existencia de un tratado con el Imperio del norte, Álvarez. Un Pacto de no Agresión fijado hace unos años, cuando un ejército de Álvarez invadió a nuestro vecino y aliado, el país de Seven, y, en respuesta, el Consejo los destruyó usando el arma de destrucción masiva Etherion. Los dos países se dieron cuenta de que una guerra total sólo nos destruiría a ambos, Fiore y nuestros dos aliados principales, Bosco y Seven, y a Álvarez, asique se firmó ese pacto para evitar futuras guerras. En mi opinión, no fue más que una fachada para tranquilizar a la población. Álvarez no parará hasta tener su venganza, eso os lo puedo asegurar.

"Esta isla fue el punto límite donde se marcó el pacto, ya que quedó fuera de la zona de respeto de los dos grupos. Cuando se firmó, se encontraba bajo control de Fiore como una simple colonia exterior. Pero, se llegó al acuerdo de que si, por estar tan lejos de nuestro país, una fuerza externa atacaba y destruía la guarnición de la isla, Álvarez podría reclamarla como suya, siempre que ellos no fueran responsables del ataque bajo ninguna circunstancia, ni de forma directa ni indirecta. Esta cláusula, como bien podréis imaginar, fue un tremendo error que ha desencadenado toda esta situación.

"Además, por desgracia, poco tiempo después se descubrió algo de importancia trascendental en el interior de ésta isla, y empezó una escalada de tensión entre ambos países por controlar tan ansiado recurso… si me preguntáis de qué se trata, ni siquiera yo lo sé. Se acordó que antes de enviar Álvarez a alguno de sus mejores magos, los Spriggan, la guardia personal de su Emperador, deberían tener la autorización de Fiore, salvo que sobre la isla recayera una situación de emergencia que amenazara al propio Álvarez.

"El problema es que hace unos días, el ejército expedicionario que había enviado Álvarez fue totalmente exterminado, o eso es lo que yo pienso. La realidad es que Titán ha dado la excusa perfecta a Álvarez para enviar un poderoso ejército a la isla, e incluso a alguno de los Spriggan: debemos rescatar a nuestra gente, eso es lo que dirán. Tened en cuenta que los Spriggan son entre diez y quince personas, y cada uno de ellos tiene el poder de un Mago Santo. Cualquiera de ellos es un enemigo a tener en cuenta, no lo olvidéis. Por otro lado, la mayoría de magos de Fiore deberían haber muerto, lo que habría significado que un ejército tendría que haber sido enviado, comandado por alguno de los Magos Santos.

"Como podéis imaginar, es casi seguro que al final estalle una batalla entre ambas fuerzas, Fiore y Álvarez, Magos Santos y Spriggan. Y eso desembocará en una nueva guerra entre Fiore y Álvarez. Fiore no tiene la fuerza para mantener ésta isla contra el poderosísimo Imperio del norte, asique responderían volviendo a disparar el Etherion, destruyendo la isla y a todos los que se encontrasen en ella.

"Y eso… supondría la guerra total. Su final, ni siquiera yo puedo imaginarlo. Pero sin duda, millones de personas morirán en ella. Y por esa razón, nosotros no podemos fallar"

Siguió un largo silencio.

– No permitiré que eso suceda. Definitivamente, no permitiré que tanta gente muera – gruño Natsu mientras se miraba el puño prendido en llamas. Sus ojos achicados y destilando furia ardiente eran una visión difícil de soportar en ese momento.

– Nosotros somos los únicos que podemos impedir eso. Nuestra muerte no es una opción. Como veis, no luchamos por nuestras vidas, ni siquiera luchamos por Fairy Tail… luchamos por la vida de millones de personas, por nuestro país, y por todos aquellos a los que conocemos. El fracaso… no es una opción. Si logramos acabar con nuestros enemigos, Álvarez estará obligado a replegarse y dejarnos la búsqueda de su gente a nosotros, ya que la situación volvería a estar bajo nuestro control. Evitaríamos el enfrentamiento entre los dos ejércitos, y de esa forma estaríamos evitando la guerra – concluyó Mystogan quedándose en silencio, observando cómo lentamente el sol ascendía sobre el mar.

– Tenemos que destruir hoy a Sawahinait – pensó en voz alta Jack.

– Sí. Odio admitirlo, pero yo no seré útil contra esa cosa. Pero los dragon slayers puros… puede que vosotros podáis hacerle más daño. Vosotros dos, moscas cojoneras, junto a Erza, el pervertido, y la nueva, podríais tener una oportunidad. Sois cuatro hormigas y una araña atacando a un escorpión del desierto, pero no tenemos otra opción – respondió Laxus con su clásica forma de hablar metiéndose con todos. Erza y los demás le dirigieron una mirada de cabreo y hastío infinito, pero Natsu se limitó a soltar una risita.

– Jej. Puede que ésta hormiguita sepa la manera de acabar con él – contestó Natsu mientras se ponía en pie totalmente, con una sonrisa de seguridad mayor de lo normal. El momento de lucirse había llegado.

– Si es una broma te vas a enterar luego – le amenazaron al mismo tiempo Laxus y Erza.

– De acuerdo, entonces no os lo digo – contestó Natsu sin perder la sonrisa. Erza estuvo a punto de ir a por él, pero rápidamente, Natsu utilizó a Lucy de cobertura entre la monstruo que tenía ahora por pareja, y su propio cuerpo en peligro de llevarse una paliza.

– ¿¡Qué crees que estás haciendo!? – chilló Lucy, que enmudeció al ver cómo Erza se detenía y dirigía a Natsu una siniestra mirada.

– Cubrirme – contestó Natsu muerto de miedo.

– Natsu, Erza, dejaos de tonterías. Esto es una situación muy delicada y que hagáis estas cosas no ayuda en lo más mínimo – pidió Mystogan, mientras se acariciaba una sien con el dedo.

– Hai, hai – contestó Natsu. Todos guardaron silencio, asique el peli rosa creyó que era el momento de continuar hablando – Justo antes de enfrentarme con ese tipo en la caverna, me picó la curiosidad por ver que había dentro de los huevos. Son réplicas en miniatura de Sawahinait. Por arriba, incluso siendo crías, tienen un fuerte caparazón que les llega hasta la panza. Pero cuando se rompió el huevo, ese bicho cayó boca abajo. Por lo visto, sin la electricidad que usan para sacarlas del huevo, las crías no pueden vivir. Pero eso es lo de menos… lo importante es que la cría cayó boca abajo – Natsu hizo una pausa, pero Gray y Jack se llevaron una mano a la boca y abrieron los ojos de par en par – Sí… el pervertido y Jack lo han entendido al vuelo. Esas cosas tienen una forma parecida a una tortuga. Si caen boca abajo…

– No se pueden dar la vuelta – comprendió Lucy con un hilo de voz.

– Y sin duda… – continuó la frase Erza mirando muy impresionada a Natsu.

– Por debajo son más vulnerables – completó la frase de Erza Natsu. La pelirroja soltó un grito de alegría y se fundió en un abrazo impulsivo con el peli rosa que arrancó sonrisas a la mayoría de los presentes. Al darse cuenta de lo que estaba haciendo, se separó corriendo de él mientras se ponía más roja que su pelo. Mirajane se rió por lo bajito, pero no dijo nada – Asique si podemos atacarla debajo, podremos matarla.

– Sólo tenemos que superar su guardia, llegar debajo de ella Erza, Natsu y alguien más, que Erza la corte y Natsu y Jack la achicharren y destrocen por dentro – aportó Gray muy ilusionado. Mystogan en ese momento alzó un brazo con el puño cerrado. Durante la noche se había vendado a sí mismo las heridas de su pelea, pero los vendajes no se veían por sus ropas y su capa de color oscuro.

– Llegó el momento de moverse. Nos vamos a mover todos juntos, y en cuanto localicemos a esa cosa, pasaremos al ataque – anunció Mystogan, que acto seguido, señaló un saliente rocoso no muy lejano desde el que se dominaba el valle de debajo y se tenía buena visión de las laderas de las montañas – Laxus, quiero que me lleves ahí y me dejes en ese lugar. Gracias a uno de mis artefactos, podré comunicarme con vosotros. Os apoyaré con lo que vea desde allí, y os daré consejos cuando lo necesitéis.

– Maestro Mystogan, si te quedas ahí solo… – intentó decir Jack visiblemente preocupado.

– Estaré bien, tengo un par de ases bajo la manga – le tranquilizó el mago clase S – Compañeros, espero que tengáis buena fortuna. En cualquier caso, ha sido un honor combatir a vuestro lado – añadió.

– Volveremos vivos todos Mystogan. ¡Vamos a por ellos! ¡Moete kita zo! – gritó Natsu, intentando echar a correr, y siendo sujetado de la bufanda por Jack.

– Parece que el cabeza de llamas se ha recuperado rápido… por desgracia – comentó Gray con una sonrisita.

– A callar nudista – contestó Natsu encarándose con él. Erza carraspeó, justo detrás de ellos, y ambos recuperaron la seriedad – Cuando acabe con Sawahinait, te patearé el culo a ti también.

– Me gustaría verte intentándolo cabeza hueca – repuso Gray. Laxus tomó a Mystogan con cuidado y se lo llevó de allí convertido en centella. Un par de minutos más tarde, el nieto de Makarov estaba de regreso.

– Nos movemos – fue todo lo que dijo.

Avanzaron en parejas, dejando unos cuantos metros de distancia entre cada equipo para cubrir más terreno. Gray y Happy iban juntos, el pobre Happy relegado un poco a segundo plano por culpa de cierta pelirroja, pero el neko azul lo medio entendía. Lo medio entendía, aunque no totalmente. En otra pareja iban, como siempre, Jack y Mirajane, que avanzaban por el flanco izquierdo. La mala suerte había hecho que a Lucy Lucy le tocara avanzar junto a Laxus, que se limitaba a ignorarla y encabezar el grupo, y tenía a la chica totalmente asustada por lo imponente que resultaba para ella. En el tercer grupo, situado a unos veinte metros a la derecha del de Laxus y Lucy, iban Natsu y Erza.

– Natsu – dijo ella después de un corto silencio.

– ¿Qué te preocupa Erza? – preguntó Natsu, entendiendo al instante que ella estaba dándole vueltas a algo.

– Con respecto a lo de anoche y de esta mañana… eres… eres la primera persona con la que… – tartamudeó ella, un poco avergonzada.

– Tranquila, yo es la primera vez que me beso con alguien también. Se supone que el primer beso debe ser con la chica a la que quieres ¿verdad? – afirmó él muy tranquilo y relajado, todo lo contrario a ella.

– Sí… tienes razón. Y ahora, entonces ¿qué? – preguntó ella un poco más calmada, pero todavía nerviosa.

– ¿Qué de qué? – preguntó el dragon slayer.

– ¿Qué somos? – preguntó Erza con timidez, pero sosteniendo su mirada. Natsu se detuvo y la miró con un poco más de seriedad y madurez de lo que era habitual en él.

– Yo sé muy poco de estas cosas Erza… pero creo que está claro, ¿no? – dijo Natsu acariciando su mejilla.

– ¿De verdad quieres estar conmigo? – se emocionó Erza.

– Aún no me he hecho a la idea que alguien como tú quiera estar con alguien como yo. Sigo pensando que esto es un sueño – contestó él con una chispa de dulzura. Erza se tiró a sus brazos, y después de unos segundos abrazados, compartieron un intenso pero corto beso.

– Entonces, Natsu Dragneel… ¿somos pareja a partir de hoy? – preguntó Erza ilusionada.

– Eso creo… yo quiero estar contigo, no tengo ni idea de cómo funcionan esas cosas, pero quiero que estemos juntos si eso te hace también feliz Erza – dijo Natsu, logrando que la pelirroja le tomara de la mano.

– Gracias por ser así – fue toda su respuesta, y ambos reanudaron la marcha antes de que alguno de sus compañeros de gremio notara su retraso.

Durante la siguiente hora el grupo de magos atravesó el valle, y por fin, al comenzar a subir una escarpada ladera, encontraron lo que estaban buscando. Una cueva semejante a la que habían encontrado el día anterior, en la playa. Nada más verla, Natsu quiso lanzarse hacia dentro sin pensar, pero fue detenido por Laxus, que observaba el interior con el ceño fruncido.

– Es arriesgado entrar todos – dijo el rubio.

– Más arriesgado es dividirnos – repuso inteligentemente Jack. Laxus soltó un chasquido con la lengua, pero no negó su afirmación.

– ¡Vamos para dentro! Estoy deseando destrozar esa maldita caverna – dijo Natsu intentando entrar dentro, mientras era sujetado por Lucy y Gray.

– Siempre dando problemas idiota – se quejó Gray, que ya había perdido la camisa.

– ¡Vístete! – repuso Natsu, provocando algunas sonrisas, pero Gray se limitó a encogerse de hombros.

– Tarde o temprano la voy a perder igual – contestó, sin soltar la bufanda de Natsu.

– Entramos todos juntos, Laxus – afirmó Mirajane, que ni corta ni perezosa arrastró del brazo a Jack – Jack, tú y yo vamos en cabeza. Laxus, ve en retaguardia.

– Tskk… ¿desde cuándo das tú las órdenes? – se quejó Laxus de brazos cruzados.

– ¿Desde cuándo las das tú querido Laxus? Recordar todo lo que nos ha dicho Mystogan, mina. Cada segundo perdido cuenta – recordó Mirajane, logrando por fin que todo el equipo se metiera en la boca del lobo. Avanzaron rápidamente por la oscuridad del túnel gracias a que Jack, Natsu y Laxus iluminaban el camino. Mucho rato después, de girar, subir, bajar y volver a girar una y otra vez, llegaron a la enrome caverna semi iluminada donde Natsu había combatido el día anterior, y casi había muerto.

"Jack, ¿habéis entrado en la caverna?" escuchó la voz de Mystogan el susodicho joven de pelo castaño.

"Estamos en la caverna… es enorme" contestó en su mente el dragon slayer, observando todo.

"No tuve en cuenta esa opción. Ve informándome de todo, estoy más cerca de lo que crees" añadió Mystogan antes de cerrar la comunicación mental. Jack se preparó para la batalla nada más volver a centrarse en el presente. Adoptó una posición de combate.

– Kansou, Lanza Áurea – murmuró, mientras extendía su mano derecha y hacía aparecer su única arma de combate, que brilló con una luz blanca al ser agarrada con firmeza por Jack. Al principio, nadie entendió por qué Jack se precipitaba en prepararse para la batalla. Sin darse cuenta, ninguno salvo él, de un detalle muy relevante de la enorme habitación. Pero finalmente, el primero en darse cuenta…

Fue Natsu.

– Los huevos… las crías… – susurró, pero en el espeso silencio de la cueva, su voz se amplificó, siendo escuchada por todos sus compañeros.

– ¿Dónde están? – comprendió Happy, que se escondió detrás del hombro de Natsu. Lucy tragó saliva, y Gray se preparó para usar su magia de creación de hielo.

La enorme caverna estaba vacía. No había un solo huevo, ni una sola cría. Solamente, los rastros de la batalla del día anterior. Zonas quemadas, varios cráteres, y algunas columnas dañadas o rotas. Y eso era todo. Un súbito escalofrío recorrió la espina dorsal de los miembros que mejor controlaban la magia. Es decir, de Laxus, Mirajane y Erza.

– Nos están observando – murmuró Laxus. Los siguientes en sentirlo, fueron Jack y Natsu. Laxus, sin perder el tiempo, estableció un plan con precisión – Formad un semicírculo, y alejaos unos metros unos de otros. Que no nos encuentren agrupados… y sobre todo, no permitáis que nos dispersen.

Y así lo hicieron todos. Ya no era el momento de discutir.

– Podéis estar tranquilos… no creo que yo sea un enemigo – escucharon todos la voz de una tenue silueta junto a una columna en semi penumbra. Cuando el desconocido se adelantó, los que le conocían pudieron comprobar quién era. Ahora sin máscara, pero imposible de no reconocer.

– ¿Saynar? – se extrañaron a la vez Jack y Mirajane. Laxus se colocó entre sus compañeros y Saynar, atento a cualquier movimiento del rival al que Mystogan se había enfrentado, pero el otro mago se sentó en el suelo y se agarró la cabeza con las manos.

– ¿A qué has venido? – exigió saber Laxus. Después de unos segundos de silencio, Saynar miró a Laxus, y todos pudieron ver en esa mirada auténtico miedo, y sobre todo, arrepentimiento.

– A advertiros antes de que sea demasiado tarde... he averiguado algo que me ha obligado a tomar una decisión. Sé que estoy traicionando a mi gente, a mi señor, al que respeto por encima de mi vida… pero no podría callarme esto y seguir viviendo con semejante culpabilidad – habló lentamente Saynar. Jack hizo unos gestos a Laxus y Erza, que entendieron con facilidad. Guardando las distancias, los magos de Fairy Tail (y Lucy) formaron dos círculos alrededor del mago. Uno exterior, en el que estaban Erza, Natsu Lucy y Gray, y otro interno, con las tres personas que habían conocido a Saynar a sólo unos metros de distancia de él.

– Si alguien tan leal como tú ha preferido decirnos la verdad, a nosotros… que somos en el fondo tus enemigos, es que debe ser algo realmente grave ¿Qué has averiguado Saynar? – preguntó Jack intentando controlar sus emociones. Saynar soltó las manos de su cabeza y dirigió una mirada muy distinta a la que tenía hasta hacía sólo unas horas a los tres magos.

– Esto no es un plan para que Fiore pierda el control de la isla, ni para crear un ejército, ni para nada de lo que me dijeron. Esto es un plan para matar a millones de personas inocentes – se explicó lentamente Saynar. Todos los jóvenes palidecieron al escucharle decir eso, y sobre todo al oír su tono de voz casi desesperado. Pero no dijeron nada, mientras esperaban a que siguiera hablando.

"Mis compañeros me han mentido. Mi compañera me rescató y me trajo hasta éste lugar, y ha sido por pura casualidad, pero he captado una conversación. No quiero que mi gente muera, y mucho menos quiero que mueran millones de personas… por eso estoy haciendo esto.

– Nadie te juzga, Saynar. Dinos de una vez qué está pasando – pidió Laxus, que no dejaba de vigilar los alrededores y al mismo tiempo al mago "enemigo" Saynar tragó saliva y siguió hablando

– Sawahinait, los huevos, la Hydra, y sobre todo, ésta isla, responden a un mismo plan. Casi no puedo ni moverme, pero me las apañé para esperaros aquí, sabía que vendríais. No sé cómo lo van a hacer, sólo sé que todos esos factores son los que provocarán cierto desastre natural. Y ya está en marcha… antes del mediodía, todo explotará – dijo Saynar.

– ¿Explotará? – preguntó Natsu, que había dejado de vigilar su puesto y se había acercado al grupo interior con los ojos entrecerrados y apretando los puños – ¿Explotará el qué?

– Todo… toda la isla. Dentro de dos horas, todo aquél que se encuentre en ésta isla va a morir con total seguridad… pero eso no es lo peor – añadió el joven sentado en el suelo de la cueva, mientras se volvía a tapar un lado de la cara con la mano y agachaba la cabeza – Ésta isla se encuentra unida con una placa continental que separa las placas de los continentes de Álvarez e Isghar. Van a destruir toda la isla para desestabilizar esa placa, y provocar un enorme terremoto y una explosión en cadena de las zonas volcánicas de la falla que recorre la línea de las placas – cuando dijo eso, los que más sabían de geología, o simplemente sabían un poco, intuyeron lo que iba a ocurrir, y sus rostros, ya de por sí pálidos, empalidecieron aún más – Mi organización planea provocar la madre de todos los tsunamis con ese terremoto y esas explosiones en cadena. Un tsunami que va a arrasar las costas de medio mundo y que va a destruir cientos de kilómetros tierra a dentro todo lo que haya en Isghar y Álvarez.

"La vida de decenas de millones de personas, depende de vosotros… Fairy Tail"

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Me gusta cerrar los capítulos con frases lapidarias. En el próximo empieza la acción! Y además, conoceremos el resto del verdadero y completo plan de la organización de Titán.

Espero vuestras reviews o mps por lo original de la idea. ¿Cuándo se ha visto en Fairy Tail que alguien use algo distinto a pura magia y maldiciones para causar caos y destrucción? ;) jajajaja

Un saludo a todos, y gracias por haber llegado hasta aquí a los que lo hayáis hecho