Capítulo 21

Cuando llegué a casa vi que Allen aún no había regresado, me sorprendí un poco del hecho de que aún no volviera. Suspire recordando que él nunca me decía nada acerca de sus propios problemas, así que no tenía idea de lo que lo mantuviera ocupado en ese momento.

-Rilliane.

Alcé la vista y vi a mi madre mirándome extrañada desde la puerta. Me contuve de suspirar.

-¿Necesitas algo?

Me miro con el ceño fruncido, pero no me riño.

-Hay alguien que quiere verte.

Me levante imaginando de quién se trataría. Puesto que venía de ver a Miku y a Luka, solo podía ser Kaito.

Baje con mal disimulada impaciencia. Me acerque a la puerta, pero no era Kaito quien me esperaba allí, sino Oliver.

-Hola, querida Rilliane.

-Oliver…

Él sonrió.

-¿No te alegras de verme, Rin-chan?

No, no me alegraba de verlo, peor fingí una sonrisa.

-Claro, Oliver, es solo que me sorprende verte por aquí.

-¿Quieres dar un paseo conmigo?

No quería, sabía que podrían pensarse muchas cosas si Allen o alguien más me veía, pero al estar mi madre justo detrás y por eso verme desprovista de una excusa, acepte.

-Claro.

Hacía dos meses que había conocido a Oliver, lo había conocido un día en el bosque, antes de saber que estaba enamorada de Allen. Lo deje acercarse porque era muy amable conmigo y además me recordaba a mi hermano. Él me había dicho que Len iba a irse con Miku a la capital, y también otras cosas, cosas acerca de mi hermano que casi llegue a creer en mis peores momentos… y que, en realidad, podían ser ciertas desde una determinada perspectiva -por ejemplo, dijo alguna vez que Allen solo planeaba usar a Miku y dejarla a su suerte en la Capital después-, o que eran netamente ciertas, pero nada de eso me impedía seguir amándolo, ¿quién lo conocía mejor que yo? Nuestra madre definitivamente no, nuestro padre tal vez, pero él ya no estaba, así que la única que podía decir con certeza que lo conocía era yo.

-¿Te sucede algo? Estas más callada de lo normal.

-¿De lo normal? Lo haces ver como si siempre fuera callada.

-Conmigo lo eres.

Suspiré.

-Dime algo, Rilliana…

-Rilliane.

Él siempre pronunciaba mal mi nombre a propósito, para hacerme rabiar.

-Rilliane, ¿puedo saber de quién estás enamorada?

Me sobresalte tanto que tropecé y casi caí al suelo.

-No estoy enamorada.

-Claro que lo estás. Y creo saber de quién.

Mire nerviosa hacia otro lado.

-No sé de qué estás hablando, Oliver…

-Sí lo sabes. Estás enamorada de una personita que se parece a mí y a quién yo conozco bien.

Maldición, si Oliver había averiguado que yo estaba enamorada de Allen allí había terminado todo para los dos.

Sentí su mano girarme por la cintura y nuestras caras quedaron a la misma altura. La ira empezó a invadirme.

-¡¿Qué se supone que estás hac…?!

Me besó y quede en shock un momento… me enfurecí, alce mi mano y lo golpee.

Agradecí que estuviéramos en el bosque, no tenía ninguna intención de que Allen se enterara de esto.

-Parece que me equivoque -dijo sin dejar de sonreír.

Lo miré furiosa.

-¿Qué te has creído?

-Pensé que era yo por quien tanto suspirabas.

-Puedes seguir soñando -dije girándome para irme.

Me detuvo tomando mi brazo y jalándome, pegando mi espalda a su pecho.

-Soberbia y preciosa, igual que una Loba de Invierno -susurro en mi oído, deslizando lentamente su dedo por mi cuello hasta el escote de mi vestido y ascendiendo su otra mano por mi vientre- Apuesto a que ni su pelaje debe ser tan suave como tu piel…

Sentí un escalofrío. Admito que me asuste al principio, pero después me indigne en gran medida, ¿quién se creía para tomarse tanta confianza? Solo había una persona podía tocarme así, y que por cierto aún no lo había hecho… ruborizada, sacudí la cabeza para me apartar de mi mente tan inoportunos e indecorosos pensamientos y me giré bruscamente para apartarme de él.

-¡¿Estás loco?!

Él rio.

-Solo estaba bromeando.

-Sabes que no me gustan las bromas.

-Vale, tan solo quería darte un beso.

-Ya lo has hecho, ya puedes irte.

Sonrió.

-Déjame acercarme como algo más que un amigo, cómo un pañuelo para tus lágrimas de amor, si quieres, y te prometo que no te arrepentirás.

Puse los ojos en blanco, fastidiada por su ridículo intento de seducirme con una charla que él consideraba tan erótica y poética. No le respondí y empecé a caminar.

-Ningún mal te hace aceptar un poco de diversión -dijo caminado a mi altura- Una noche es todo lo que te pido.

Me contuve de volver a golpearlo.

-Deja de decir estupideces si no quieres que mi Allen te mate.

-¿Tu Allen? -no vi, pero podría jurar que estaba sonriendo.

-Mi hermano.

-Ah, claro, tu caballero que se encarga de apartar de ti a los indeseables, pero no te he pedido nada que ponga tu inocencia en peligro, me refería aun noche para charlar y pasar un momento a solas contigo.

Puse los ojos en blanco.

-No.

Me interne en el bosque agradeciendo que dejara de seguirme.

Camine por un rato, deseando tener a Josefine conmigo para correr un poco. Escuche un caballo acercarse a galope y temí que Kaito anduviera de caza, pero no era él, era Allen.

-¿Rin? ¿Qué haces aquí? Podría ser peligroso.

Sonreí. Estaba deseando apartar de mis labios el sabor de Oliver.

-No te preocupes por todo, estoy bien.

Él me sonrió. Aparte la vista sonrojada, recordando la forma en que Oliver me había tocado, y lo que yo había pensado…

-Ven -sentí su brazo alzarme por la cintura y subirme a Innovador.

-¡Whoa! ¡O-oye, estás loco!

Él rio.

-No exageres -dijo besando mi hombro derecho.

-Me has asustado.

-Lo siento.

Me recargué en su pecho respirando el aroma a pinos que se había arraigado a su ropa de tanto viajar por ese bosque.

-¿Dónde has estad…?

Me interrumpió besándome. Se aparto suavemente de mí y me sonrió. Bajamos en un claro.

-Comes demasiadas naranjas -dijo recargándose en un árbol y sonriéndome.

Lo miré interrogante.

-Algo que todos saben -dije.

Me abrazo por la cintura y me beso.

-Tus labios siempre saben a naranjas.

Sonreí y camine con él hasta mucho más adentro del bosque.

-Espero que tú conozcas esta zona, porque yo ya me perdí.

Allen rio.

-Sí, la conozco. Ven, tienes que ver algo.

Lo seguí hasta una zona más despejada… con naranjos.

Miré sorprendida. ¡Un montón de naranjas y Allen para mí sola! Seguro había encontrado el paraíso.

-¡Es hermoso!

-Sabía que te gustaría -dijo volviendo a reír.

Se sentó a la sombra de un árbol.

-¿Qué haces ahí?

-Te veo. Te vez adorable corriendo de un lado a otro por naranjas, como cuando éramos niños.

Me ruborice y sonreí. Corte un par de naranjas y me senté a su lado.

-Te amo -dije besando su mejilla.

-Y yo a ti, naranjita.

Reí avergonzada, él me llamaba así para molestarme cuando éramos pequeños.

-¡N-no me d-digas así!

Allen rio.

-¡Te ves adorable!

Me recargue en su pecho y me comí una naranja. Me inundo una profunda paz. Ahí, en medio del bosque, abrazada a él podía olvidarme, al menos por un momento, de que el mundo existía, al menos por un momento podía permitirme amar libremente a Len sin ningún temor. El amor tiene demasiadas formas, ¿por qué nuestra forma de amor tenía que ser mala? ¿no es esa una decisión personal que no daña a nadie? ¿Qué importa la forma en que se amen dos corazones si no lastiman a nadie más? No era justo, lo que yo sentía por él era mucho más sincero que lo que muchos decían sentir.

Preferí dejar de pensar en eso antes de deprimirme de nuevo.

Sonreí mirando a mi hermano.

-Toma -dije pasándole un trozo de naranja.

Él negó.

-Sabes que no me gustan.

Sonreí.

-Nunca te han gustado las naranjas, y aun así siempre las traías para mí.

Acaricio mi cabello y beso mi frente.

-No deberías comer tantas naranjas, podrías enfermarte.

Reí.

-No te preocupes tanto, además tú siempre me traías naranjas de tus primeros viajes.

-Eso era diferente.

-¿En qué?

-Esas te las daba yo.

Sonreí y le di un leve empujón.

-Cómetela, no te matará un pedazo tan pequeño.

Él suspiro.

-Lo que hago por ti.

Volví a reír.

-Que dramático eres.

-Y así me quieres.

-Así es -dije volviendo a recargarme en su pecho.

-Vale ya lo hice, y te juro que no lo volveré a hacer jamás.

Reí, y una idea se pasó por mi mente. Sonreí.

-Vale, entonces déjame saciar una duda.

Lo bese metiendo mi lengua en su boca, aún con el sabor de la naranja. Él emitió un sonido de sorpresa, pero no tardo en corresponderme. No deje un solo rincón de su boca sin saborear, y me negué a soltarlo hasta que respirar fue extremadamente necesario.

-V-vale…-dije jadeando- tienes razón… las naranjas me gustan más cuando me las das tú…

Él rio y volvió a besarme. Rodee su cuello con mis brazos y pasé mis piernas sobre las suyas, con intención de estar más cerca de él. Aún para lo desvergonzada que yo podía llegar a ser, incluso en mí el decoro tenía cierta influencia, pero aun así no podía seguir ocultando de mí misma el fuerte deseo que sentía por él.

-Te amo -jadeamos al mismo tiempo.

No bien pronunciadas esas palabras volvió a besarme. Hubiera querido hacer mucho más que besarlo, pero no podía.

Me detuve y volví a recostarme en su pecho. Ya era casi de noche y empezaba a enfriar.

-Rin, tengo que viajar mañana.

No me sentí feliz, pero tampoco iba a hacerle una rabieta por eso.

-E-entiendo… cuídate, por favor.

Me abrazo con fuerza y beso mi cabello.

-Rin, te amo, nunca lo olvides, por favor, aunque pase cualquier… quiero que siempre lo sepas…

Me inquiete ante sus palabras, pero preferí no preguntar.

-Lo sé, te juro que jamás lo olvidare, recuérdalo tú también… siempre recuerda que lo que siento… nunca va a cambiar… aunque estemos lejos… y, por favor, no seas tan temerario, sé que… sé que quieres honrar la memoria de papá, pero piensa en todo lo que sintió mamá cuando él murió… me dolió mucho perder a papá… pero ni siquiera me atrevo a imaginar que tú… -las palabras murieron en mis labios, no fui capaz de siquiera mencionarlo.

-Te juro que tendré cuidado…

Me refugie más en su pecho.

-Si no fueras un Guardián y no fuéramos hermanos…

No fui capaz de continuar esa frase, y me arrepentí al instante de haberla empezado.

Él redoblo la fuerza de sus brazos, como si temiera que desapareciera o algo así.

-Rilliane, si pudiera crear una realidad en que pudiéramos estar juntos… te juro que lo haría…

Sonreí esperando que no viera las lágrimas que empezaban a resbalar por mi cara y puse un dedo sobre sus labios.

-Ya lo has hecho… Len, tú eres lo único que necesito para ser feliz, no me importa cómo ni en dónde, no necesito que crees una realidad, eres mi única realidad, eres lo único que yo quiero y lo único que necesito, así que, por favor, cuídate y vuelve, te estaré esperando, igual que siempre.

No deje que me respondiera, porque no quería llorar más, no quería deprimirlo a él también, así que lo bese y me recosté en su pecho.

-Te amo -susurro besando mi cuello.

-Y yo a ti.

.-.-.-.

Nos quedamos dormidos. Al día siguiente me despertó besándome.

-¿Eh? ¿Dónde estamos? -dije levantándome

Él se echó a reír y me ayudo a levantarme.

-Ya despierta, tenemos que volver a casa.

No vi a Innovador por ningún lado.

Len parecía de buen humor.

-Parece que se fue -se echó a reír de nuevo- vale, al menos es inteligente.

Sonreí.

-Ya que tendremos que volver a pie.

Él me sonrió.

-Nada de eso.

Me dijo que abrazara su cuello, se transformó en lobo y echo a correr.

No pude evitar gritar en un principio, era realmente rápido, incluso veía borroso el bosque.

En menos de diez minutos estábamos en la primera fila de árboles. Retomo su forma humana y me bajo.

-¿Y? ¿Qué tal?

Empecé a reír.

-¡Estás loco!

-Algo.

-Eres muy rápido.

-En muchas otra cosas.

Reí y le di un beso fugaz antes de entrar al pueblo.

Volvimos a casa, como lo esperaba, nuestra madre llego a darnos un sermón.

-¿En dónde se habían metido? Rilliane te exijo que me expliques porque no llegaste ayer, ¿qué hiciste con ese chico?

Note que Allen fruncía el ceño.

Gracias, madre.

-¡Claro que nada! Yo… estuve en casa de Miku y Luka.

Mi madre alzo una ceja.

-Claro, justo después de que te fuiste con él.

-¡Deja de pensar estupideces! ¿quién crees que soy?

Se acercó a mí y tomo mi mentón bruscamente.

-¡Kya! ¿qué rayos estás haciendo?

-Tus labios están hinchados.

No se me ocurrió algo coherente que contestar, pero por fortuna, Allen atravesó bruscamente su brazo, golpeando la mano de mi madre y obligándola a soltarme.

-No la toques -dijo dando un paso delante de mí.

-¿También tú? Te has vuelto muy irresponsable.

Lo vi negar con la cabeza.

-Estoy cansado y tengo que hacer un viaje.

Subió a bañarse y yo subí a mi habitación antes de que me siguiera interrogando, además de que tenía que pensar en cómo explicarle lo de Oliver.

Me bale y me cambié, evitándolo un poco, pero él no parecía tener interés en preguntar.

-¿Vas a irte con Yuuma-san?

-Así es.

-Ten mucho cuidado.

Se acercó a mí y me beso.

-Lamento lo de tus labios, casi nos descubren -dijo rozando sus labios con los míos.

Sonreí.

-Casi.

-Si mamá va estarte molestando por eso mientras no estoy, que valga la pena -murmuro besándome profundamente.

Me sobresalte al escuchar a mi madre subir las escaleras.

-Vamos.

Bajamos y nos encontramos a nuestra madre a media escalera.

-Allen, tienes una visita.

A juzgar por el brillo de su mirada, creí que sería Miku, después de todo ella no sabia que ellos habían terminado.

Allen abrió la puerta una figura de rojo se arrojó sobre él.

-¡Len-kun!

Se alzó un poco y pude ver su cara, al tiempo que escuchaba a Len nombrarla.

-¡Yukina!

.

.

.

.

.

.

n/A:

Holaa!

Quiubo les gustaron mis cursilerías AUN NO con el hetai chamacos noni noni noni cofcofcofcap24cofcofcof la preguta la hice porque una amaiga me dijo "si sigues habalndoles así te van a mandar a al carajo"

PREGUNTA: (hay ya me sentí German ewe #UyQueMalota) Cual eres en tu grupo de amigos? No se esta pregunta me surgio por que una querida lectora me pregunto eso y pense cual serán ellos? No importa si no responden!

Gracias a los que respondieron la otra pregunta, no voy a decir mucho porque estoy conectada a las tres de la mañana.

Sorayahikarine: holaaaaaa! Y pobre anto, bueno gracias jeje es que no me gusta que ofrce muy poca perspectiva xDD JAJAJAJJAA ESPARRAGUERA! AJAJJAJAJAJAJ mori con eso! Jajjajjajaj suerte! Avísame en cuanto subas tu fic! Ansias ansias!

AnHell: así es! Estoy vengándome por lo que me hicieron! No en realidad no , es solo que mi anticuada filosofía el sexo viene después de que uno se enamora, no soy muy creyente de eso de conocerse en la cama (o en el piso, o en el auto o en donde sea, tu entiendes). Bueno, gracias, sí se escribir bien en primera persona pero no me gusta, es decir, ofrece una perpectiva muy escasa que se limita un solo personaje y no es muy practica para mi que llego a tener un buen de co-protagonista y antagonistas, y no me gusta eso de poner los famosos POVs, aquí mi idea original era que solo narrara Len, pero eso seria DEMASIADO monótono para ustedes y para mí, y gracias por responder a mi pregunta, te confesare que me lo pensé varias veces antes de pedirte ayuda, por orgullo, si lo sabe dios que lo sepa el mundo, así es soy muy orgullosa, no suelo pedir ayuda pero no por que no le su lugar a la otra persona sino porque considero débil pedir ayuda (algo ridículo desde luego, por eso estoy como estoy) pero me trague el orgullo porque NECESITABA esa ayuda, xD y descuida es agradable hablar (bueno leer) con/a alguien que tenga algo bueno que contar!

Dianis Mar: gracias por responder! Y hentai… digo cursilerías horneándose!

SarEma29: Todos alabemos a luka! Y por dios no soy tan mala, no podría hacer eso! Y gracias por responder a mi pregunta, espero que este cap te haya gustado!

BatyLove: tu tampoco tienes novio? Bienvenida al club de corazones soli… *le cae un zapato* digo, te entiendo y aunque se me pase la mano? Jejejeje lucha libre e.e ejjejej wow te admiro es genial que te lleves bien con todos yo…. No la doy jejeje