—Te quiero. Te quiero como si fueras un hijo.

—¿Qué pasaría si todo esto fuera una mentira? No tendrías motivos para quererme.

—Mmm... Si los tendría. Ha sido un gusto conocerte...

Lack-two despertó súbitamente. Estaba en un punto en que sus memorias le jugaban malas pasadas de nuevo. Notó algo caerse cuando se levantó.

—¡Whi! ¡¿Qué pusiste encima mío mientras dormía?! — Preguntó el chico gritando, para voltear a ver al piso y darse cuenta de que lo que estaba encima suyo era su pareja adormilada.

—Puse a tu novia, gracias por el golpe matutino. — Dijo Whi-two burlesca, pero aturdida.

17. Buscando Evidencias Del Pasado

Whi-two desayunaba cereal con leche y jarabe de chocolate —Lack-two tuvo que ceder por tirar a Whi-two de la cama— y el chico solo comía mientras la observaba.

—Ya te perdoné por tirarme de la cama. — Dijo Whi-two cariñosa viendo a Lack-two tan perdido en sus pensamientos. —Ya te perdoné trescientas cincuenta y cuatro veces.

—No es eso... Me quedé pensando en que haremos para que recuerdes todo lo que olvidaste. — Respondió Lack-two con una sonrisa.

—¡Oh! Si, pero no hicimos nada por eso ayer por la tremenda borrachera que nos dimos. — Dijo Whi-two tratando de recordar lo que había pasado, mientras su cara sonriente cambiaba a una asustada. —Dime que no hicimos nada de eso.

—No... Dejé una cámara grabando para ver luego que hicimos... Solo bebimos, nos besamos demasiado, nos manoseamos un poco el uno al otro y gritamos hee hee toda la noche para asustar a los otros alcohólicos de la fiesta de graduación. Estábamos actuando tan estúpidamente que era gracioso. — Admitió Lack-two con humor. —No, en ningún momento nos quitamos la ropa.

—Ya puedo estar tranquila. — Suspiró Whi-two aliviada.

—Bueno... ¿No te ha llegado otro recuerdo? — Preguntó Lack-two cambiando de tema.

—Mmm... Sólo que algo me golpeó. No recuerdo nada más. — Whi-two se guardó ciertos detalles que olvidó.

—Bueno... Tu madre me llamó para decirme que trataría de buscar cosas útiles para que recuerdes todo. — Lack-two tomó un poco de cereal y se llevó el alimento a la boca.

—Bueno, eso será casi imposible... Mamá se deshizo de lo relativo al equipo Plasma, de ahí vienen mis mejores recuerdos.

—¿Enserio? — Lack-two la miró, celoso.

—Mis segundos mejores recuerdos... Los recuerdos que tengo contigo me parecen más significativos. — Whi-two notó lo que su pareja trató de decirle.

—Bueno, mis recuerdos contigo también son los mejores que tengo. — Lack-two besó la frente de la castaña, con una sonrisa triunfal pintada en sus labios.

—Si... Lo haces muy creíble. Demasiado creíble. — Whi-two siguió comiendo.

—Bueno... Quizás salir a algún lugar sea de ayuda. — Lack-two acabó y se puso a lavar el tazón y la cuchara que usó para desayunar. —¿A dónde quieres ir?

—¡La playa! ¡Quiero ir a la playa! — Whi-two gritó entusiasmada, asustando a los pokémon qué ella y Lack-two tenían.

—Bueno... Arregla todo entonces. Nos vamos a Pueblo Undella.

I

Lack-two y Whi-two viajaban en el que era el auto del padre de la chica —la madre de la misma insistía en que ellos lo necesitaban más que ella—, dejando atrás Ciudad Nimbasa. Whi-two, harta del silencio que se hacía cuando viajaban por carretera siempre que Lack-two era el conductor, prendió la radio, dejando escuchar la canción "The Chattering Lack Of Common Sense" de Gumi y Yohioloid. Lack-two suspiró algo agotado, sabía de la afición de la chica por aquellos cantantes virtuales.

—Oye Lack, esa es tu canción. — Whi-two buscó romper el silencio.

—Dime una buena razón para que lo sea. — Lack-two dejó de lado su faceta seria, reemplazándola con una leve sonrisa.

—En el título está tu nombre... Lack. — Whi-two estalló en sonoras carcajadas. Lack-two hubiera frenado de no ser porque en cierta forma le causaba gracia algún asunto estúpido que hacía reír a la joven que tenía por novia.

El auto pasó por el módulo que conectaba a la ruta 16 con el puente Marvelous. Todo siguió con calma hasta que unos conos de tránsito impedían el paso del carril en el cuál estaba el vehículo. Un oficial de tránsito se acercó a la ventana del lado de Lack-two.

—Disculpe joven... — El oficial de tránsito dijo con normalidad. —El carril izquierdo está en reparación... Hace poco una parte del puente se derrumbó a causa de que fue reparado de forma muy apresurada de otro derrumbe que ocurrió hace doce años. Agradeceríamos que cambie de carril por su bien y el de la señorita con quien viaja.

—Si claro. — Lack-two dio retroceso al vehículo para poder tomar el otro carril.

Lack-two y Whi-two vieron el hueco que había en el puente. Un recuerdo bastante fugaz pasó por la cabeza de Lack-two. El chico, sin entender la razón de memorar tal momento, movió la cabeza de un lado a otro. Whi-two siguió viendo con algo de miedo la porción derrumbada, pero ninguno notó la reacción del opuesto.

—Vaya... El atardecer es hermoso desde el puente, ¿No? — Whi-two preguntó con nervios que eran casi imposibles de notar.

—Si. Sería un gran escenario para un beso. — Lack-two apretó sus labios como invitando a la chica a besarlo.

—Quizás en otro momento. No quieres que choquemos. — Whi-two señaló hacía adelante, donde había un par de carriles despejados.

—Uf, está bien. Ya hemos estado cerca de la muerte bastantes veces en nuestras vidas. — Lack-two sonrió, mientras otro recuerdo pasaba por su mente, pero el chico no se inmutó para no levantar sospechas.

II

Lack-two y Whi-two estaban pasando por una de las calles de Ciudad Negra. Lack-two vio la zona a su alrededor con nostalgia, al recordar el lugar donde pasó parte esencial de su niñez. Whi-two observó el lugar que conectaba Ciudad Negra con el Bosque Blanco. Ambos soltaron un suspiro simultáneo al ver una parte de sus infancias enfrente suyo. Era tan extraño y familiar.

El vehículo pasó por el módulo de información que conectaba la Ciudad Negra con la ruta 14. El resto del viaje pasó tranquilo, cosa que no se podía decir de la mente de la joven pareja de castaños, que después de lo que ocurrió en el puente Marvelous se habían quedado callados, pensando sobre cualquier cosa.

III

Cerca de las 22:00 horas, finalmente llegaron a Pueblo Undella. Buscaron un hotel con habitaciones disponibles, pagaron la recámara y se dirigieron hasta el cuarto, algo agotados.

—Ah... Odio los viajes largos. — Whi-two se tiró a la cama matrimonial que compartiría con el chico esa noche.

—Usted quería ir tan lejos. Además, si hubiéramos ido volando en Genesect o en Star, no hubiéramos podido traer lo necesario. — Lack-two dejó caer su cuerpo en el suave colchón. —Debemos darnos un baño y cambiarnos... ¿Quién entra primero?

—Yo. Salgo en un momento. — Whi-two sacó la ropa necesaria y una toalla, además de productos de aseo que solía ocupar.

IV

—Sabes que no hay nada que puedas hacer por mi.

—¿A q-qué vino lo anterior?

—Entonces... ¡Lo tengo! ¡Seré como tu padre y tú serás como mi hijo!

—Te debemos una grande pequeño.

—Misión cumplida... Al menos eso parece.

—Es una promesa entonces..

—Se ha comportado como una máquina después de eso. Finge tan bien.

—Volvamos a vernos, ¿De acuerdo?

—Mi nombre es...

Lack-two despertó de la nada. Tomó su videomisor, para darse cuenta de que eran las 2:00 horas. Miró el paisaje por la ventana, confundido por todo. Salió al balcón, para ver el firmamento.

—Es... Fue tan confuso todo eso... ¿Porqué? Me prometí no torturarme más por el pasado, y sin embargo no parece haber surtido efecto. — Lack-two fijó su atención en el cielo, sin darse cuenta de que Foongy se asomó por la puerta de vidrio.

V

Treinta y un botellas atadas con hilos pasaban en el mar jaladas por un Relicanth. Pronto, una chica detuvo al pokémon pez longevo.

—Relo... Déjame quitarte esa cosa. — Una voz femenina se escuchó.

—Te vas a mojar. Mimi, sal e impide que esta salvaje se moje. — Un chico sacó un Milotic, indicando a la chica subirse a dicho pokémon.

—Son notas como las de los cuentos. — Una voz de chico, pero más chillona se escuchó.

—Se han ido las notas. — Un chico de voz más pacífica se escuchó, para luego toser un poco.

Las botellas seguirían su trayecto.