You're Mine

Capítulo 20

La modelo en compañía de la actriz regresaban al aeropuerto de Nueva York tras unos días de compromisos en la ciudad londinense. La actriz de ganadora del oscar, quien llevaba un dije de cristal y un anillo en el dedo anular de su mano izquierda, se mostró muy tímida con la prensa y cubrió su cara con un sombrero negro de ala ancha que llevaba puesto. La modelo con un look mas cómodo en su llegada al aeropuerto escogió un llamativo pantalón ancho, unas gafas redondas con cristales morados y una chaqueta de cuero. La seguridad del aeropuerto, junto con su propia custodia, las siguieron de cerca en medio de los flashes de la prensa hasta llegar al auto que las esperaba en la salida del aeropuerto. Rápidamente subieron al auto y pudieron respirar luego del momento de estrés que siempre eran los paparazzis que las acechaban. Luego de confirmar que todo estaba en orden con el equipaje en el auto este se puso en marcha adentrándose en las calles de Nueva York.

Se podría decir que el corazón de la ciudad se encuentra en la deslumbrante Times Square, con sus marquesinas iluminadas de los teatros, sus carteleras deslumbrantes, las tiendas imponentes y la infinidad de personajes que llaman la atención del los turistas y los locales. No era la primera vez en la ciudad para ninguna de las dos, pero la rubia en especial sentía un gran amor por la gran manzana debido a los muchos recuerdos que tenia en la ciudad y siempre se dejaba deslumbrar por una ciudad que nunca duerme. Fascinada y sumergida en sus pensamientos no se da cuenta que ya habían llegado al hotel.

El hotel Mandarin Oriental, Nueva York fue el escogido en esta visita, entraron directo al estacionamiento del hotel debido a que los paparazzis las habían seguido. Su equipo bajó el equipaje y ellas se dirigieron al vestíbulo, la reservación ya estaba hecha solo firmaron la hora de entrada y recogieron las tarjetas llave de las habitaciones, en el elevador Cara nota extraña a Dianna.

- ¿Estas bien?

- Si, solo un poco cansada por el viaje.

- ¿Segura? - Insiste

- Estoy un poco nerviosa de estar aquí.

- ¿En el hotel?

- En la ciudad.- La modelo la mira sin entender. - Estar aquí es como estar en su zona. - Sonríe.

- No te sigo.

- Esta es su ciudad. - No es necesario decir nombre. - Ella es de aquí, y no se, es extraño, no tengo la seguridad de que la voy a ver aunque tengo la duda ya que le pregunté a Jonathan y no me respondió, pero estar aquí es como que si la bola estuviera en su campo ¿Me entiendes?

- Intento.

- En esta ciudad tenemos recuerdos, muchos, todo es nostálgico y abrumador, estar aquí es como si me llevara ventaja en una batalla que no existe.

- Vale, creo que algo entiendo, y se que me trajiste a Nueva York por verla a ella, así que no te hagas, sé valiente, enfrentala y lucha. - Dice justo cuando llegan al piso de sus habitaciones y se abren las puertas del elevador. - ¿A que hora nos vemos? - Dice cuando llega a su habitación y la rubia a la de ella.

- En una hora, no quiero retrasos.

- Vale. - Dice abriendo la puerta.

- Es en serio Cara, una hora.

- Que si. - Dice volteando los ojos y entra a la habitación.

La rubia entra a su habitación y su primer pensamiento es sobre la excelente elección de hotel ya que la recibe una vista panorámica de la ciudad anocheciendo, la habitación espaciosa de un hotel de lujo de cinco estrellas pero el atractivo es la vista ya que el hotel goza de una ubicación inmejorable en el corazón de la ciudad. Con vistas al río Hudson, Central Park y el famoso conjunto de rascacielos, ubicado en la parte superior de Time Warner Center, el hotel está perfectamente situado para visitar las atracciones principales de la ciudad a poca distancia a pie de la Quinta Avenida, Broadway y Lincoln Center. El botones entra con su equipaje y se retira. La rubia busca lo necesario para ducharse y entra al baño. Una hora después se mira en el espejo, la ropa escogida para esa noche era un vestido negro sin detalles, medias del mismo color y botas cortas a juego, se coloca el abrigo y recoge su celular y su bolso, desordena un poco su cabello y sale de la habitación, camina hasta la puerta de la modelo y toca, escucha un "ya voy" de fondo y a los pocos segundos sale Cara que iba con pantalones de cuero, camisa azul manga larga y transparente que hacia que se viera su sujetador del mismo color y tacones a juego. La rubia la escanea de arriba hacia abajo.

- ¿Qué? - Pregunta la modelo.

- Hace frío ¿sabes?

- Por eso llevo un abrigo. - Le enseña el que lleva perfectamente doblado en su brazo.

- Que revelador. - Dice camino al ascensor. Bajaron al estacionamiento donde el personal de seguridad ya las esperaban y se dirigen al teatro.

"Hamilton" se estructura como una pieza musical de ritmos alternativos, como el rap o el hip hop, que ya se habían incorporado al teatro aunque no de manera integral. Su autor y estrella, Lin-Manuel Miranda, cuenta la historia de la Independencia de Estados Unidos y, desafiando todas las reglas, reparte los papeles de los padres de la patria entre actores negros e hispanos. El tono irónico del montaje, sumado a aspectos muy logrados como la coreografía y los elementos visuales de la producción, otorgan un prodigio escénico. En "Hamilton", más allá de las virtudes escénicas, hay una reinterpretación histórica que sacude todas las reglas. En esta historia no hay ídolos, sino una serie de personajes que se enfrentan al poder totalitario para crear una identidad nacional. Y en esa lucha hay intereses personales, enfrentamientos, intrigas y una buena dosis de sentimientos enfrentados.

No pudo estar más orgullosa de su amigo, la obra en general era muy buena, y aunque Jonathan no era protagonista, su participación la llenó de orgullo.

Al terminar el show llamó a Jonathan quien no le respondió la llamada sino que le envió un mensaje que lo esperara un momento. Al pasar los minutos ella y Cara se tomaron fotos con los fans que se percataron de su presencia.

- Todo listo, ya pueden pasar, una de las asistentes del show las guiara hasta aquí. - Leyó el mensaje que le acaba de enviar JGroff y junto a Cara siguieron a la mujer que ya las esperaba en una de las esquinas del telón.

- Es en aquella puerta. - Les señaló la mujer una puerta entre abierta

- Gracias. - Recibieron una sonrisa de respuesta y se acercaron a la puerta, asomó su cabeza en ella. - ¿Jonathan? - Pregunta.

Jonathan se mantuvo informal después de la actuación quien las recibió mientras se ponía una camisa botón de múltiples colores a cuadros. - Pasen por favor. - Abajo una camiseta azul y remató el look relajado con un par de jeans ajustados. - Hola. - Dice acercándose a la rubia y dándole un fuerte abrazo. - ¡Cuanto tiempo! - Sonríe separándose y tomándola de las manos. - ¡Mirate! ¡Estas hermosa!

- Gracias - Sonríe. - Tu estas guapo como siempre.

- Hola Cara. - Saluda a la modelo quien se mantenía al margen y esta le da dos besos en las mejillas.

- Hola Jonathan, felicidades, has estado muy bien. - Le sonríe.

- Gracias.

- Estoy muy orgullosa de ti, Jon. Es una obra excelente. - Vuelve a tomarle las manos

- Gracias Di. Que modales los míos ¿quieren algo de tomar? - Les ofrece.

- No, no te preocupes, de hecho, debimos traer algo para felicitarte.

- No pasa nada. Por favor, pónganse cómodas mientras yo me pongo los zapatos. - Las invita al sofá.

- ¿Tienes algo que hacer? Yo realmente muero de hambre, podríamos ir a cenar. - Dice la modelo.

- Ahm, pues... Veras - Carraspea. - ¿Cómo es su relación? - Le pregunta a ambas.

- ¿A qué te refieres? - Pregunta la rubia.

- Pues, ¿como quedaron ustedes?

- Di es mi mejor amiga. - Responde la modelo.

- ¿Y tú qué dices? - Se dirige a Dianna.

- A Cara le cuento todo, es decir, fue mi esposa, la confianza es solida, pero ¿por que lo preguntas?

- Ok, Cara - Se dirige a la modelo. - Supongo que tu quieres que Dianna sea feliz ¿no es así?

- Por supuesto. - Responde segura.

- Estoy intrigada Jonathan ¿a que se debe tanta pregunta? - Se impacienta la rubia.

- No sé las razones de su divorcio pero supongo que si se la pasan tan juntas como ahora es porque son más amigas que otra cosa ¿o me equivoco?

- No te equivocas, pero, pregunta lo que realmente quieres preguntar. - Le pide la modelo.

- ¿Por qué se divorciaron?

- Jonathan no creo que...

- Porque... - Interrumpe a la rubia. - Tu lo dijiste, somos más amigas que otra cosa, yo estoy enamorada de otra persona y yo se que ella lo está de Lea.

- Vaya, realmente eso me sorprende. - Dice sorprendido. - Y disculpame pero eso me deja mas tranquilo.

- ¿Ahora si nos vas a decir que pasa?

- Sabiendo los motivos de su divorcio, si. - Hace una pausa. - Te voy a ayudar con Lea.

La modelo sonríe. - ¿Como? - Pregunta la rubia

- Bueno, hablaré con ella y tu tienes que prometerme que no la volverás a cagar, Lea es testaruda, tú lo sabes, pero tienen que hacer las cosas bien. Yo sé que ella hizo mal al principio, pero tu también.

- Ella quería que me divorciara y arreglaramos las cosas así como si nada, entiéndeme Jon.

- Quería que lucharas por ella, Dianna. Que la escogieras por encima de todo. Ella estaba dispuesta a dejarte en paz si el caso era de que ya no la amaras más, tal vez fue egoísta, y algunos métodos no eran los correctos, pero trató de hacer las cosas bien y ¿Que obtuvo? Discusiones. - Hace una pausa. - Mira Di, yo no la estoy defendiendo aunque sea mi mejor amiga, solo que las conozco a las dos desde que lo suyo comenzó y se por lo que han pasado, creo que ya es suficiente. Y si está en mi poder ayudarlas, lo haré. - La mira - ¿Que dices? ¿Harás las cosas bien esta vez?

- Haré lo que esté a mi alcance para recuperarla, Jon.

- Bien, comienzas ahora mismo, vayamos a cenar - Dice y Cara se levanta.

- ¿Qué? ¿A qué te refieres? - Dice siguiendolos hasta la salida del camerino donde el moreno se despide de sus compañeros y continua su platica con Cara hasta las salida del teatro.

- Nos iremos caminando.

- ¿Hacia dónde? - Pregunta la modelo en la salida.

- Hacia el Paramount Hotel, queda cerca, más o menos dos calles. - Dice comenzando a caminar en compañía de Cara y Dianna.

- Jonathan, ¿a que te refieres con que comienzo ahora mismo?

- A que mi muerte se aproxima. Prepárate, cenaremos con tu amorcito y tus suegros. - Dice y las dos se detienen y el se da la vuelta para mirarlas.

- ¿Qué pasa?

- Será mejor que yo vuelva al hotel, es una cena con Lea y además estarán sus padres, creo que seria muy incomodo. - Dice Cara.

- Nada de eso, incomodo sera con Lea y Dianna y Lea otra vez fulminandome con su mirada, el que debería estar preocupado soy yo. - Dice llegando hasta ella y tomándola del brazo para seguir caminando.

- Yo tampoco creo que sea buena idea, Jon.

- Tu deja de ser cobarde, dijiste que harías las cosas bien.

- Si pero es muy pronto para que sea con padres. - Dice llegando hasta ellos.

- Tus suegros te adoran, deberias de verlo como una ventaja, Lea no te asesinara en presencia de sus padres. - Dice bromeando y la rubia lo fulmina con la mirada.

- Ok, es aquí - Dice deteniéndose en un gran hotel donde se leía Paramount Hotel Bar & Grill.- Deja de mirarme así, suficiente tendré con Lea. - La toma de los hombros. - Por favor, se natural, no tiene idea de que vienes, sigueme el juego en todo momento y no la presiones. - La mira con suplica.

Suspira. - Esta bien.

- Y tu. - dice mirando a Cara. - Sé solo tú. - Le ofrece su brazo para entrar, la modelo le deja una caricia en el hombro a Dianna en forma de apoyo y entra del brazo del moreno.

Los tres entran con la rubia a un paso atrás y son recibidos por el anfitrión del hotel quien les da la bienvenida y los guia a la mesa. Era una mesa para cuatro personas donde Mark fue el primero en percatarse de la entrada de los tres, a su lado Judith y de espaldas a ellos la morena.

- Vaya, que sorpresa. - Dice Mark sonriendo y se levanta directo hacia la rubia a saludarla envolviendola en un abrazo. Edith que también se levanta sorprendida al darse cuenta a quien miraba su marido.

- Cuanto tiempo - Dice Edith mientras abrazaba a la rubia. - Estas preciosa.

- Tu también Edith. - Le sonríe con cariño.

Lea frunce el ceño y se levanta sorprendida cuando la rubia la mira. Ella mostró su figura tonificada en un elegante cuello de tapa de color azul marino que dejaba al descubierto sus delgados hombros y con una larga falda verde oliva. Un par de tacones de malla negros. Llevaba su largo cabello en trenzas morenas recogidas y a la rubia no pudo parecerle más hermosa.

- Mark, Edith, ella es Cara. - Dice presentandoles a la modelo.

- Mucho gusto. - Dice tomando la mano de ambos cortésmente. - Espero no les moleste que nos les unamos.

- Para nada. - Dice Mark. - Déjenme pedir que nos cambien a una mesa para seis. - Se retira en busca del anfitrión.

- Hola Lea. - Dice la modelo acercándose y saludandola con dos besos.

- Hola Cara, que sorpresa. - Dice sonriendo cortésmente.

Jonathan le hace una seña a la rubia para que se acerque a saludar a la morena.

- Hola Lea. - Dice con una sonrisa nerviosa sin saber si acercarse o no.

- Hola Dianna. - Se sorprende al recibir un fugaz beso en la mejilla de parte de la rubia haciendo que baje la mirada para evitar el sonrojo.

- Ya nos asignaron nueva mesa. - Dice Mark volviendo para guiarlos salvandola del momento incomodo sin darse cuenta.

Al ser una mesa para seis personas Mark se sienta en una punta de la mesa y como todo caballero ayuda a su esposa a sentarse a su lado. Jonathan toma la otra punta de la mesa y sienta a Cara a su lado. La morena se sienta al lado de su madre quedando Jonathan a su mano derecha y la rubia se sienta al lado de Cara y con Mark a su mano derecha. Pidieron Champagne para celebrar por la actuación de Jonathan y luego ordenaron lo que cenarian acompañado de vino.

- ¿Que se supone que hace aquí? - Dice Lea acercándose para que solo Jonathan escuche.

- Fueron a verme esta noche. - Le responde simplemente.

- ¿Y por que las invitaste?

- Quisieron invitarme a cenar y como ya habíamos quedado me pareció muy descortés decirles que no cuando fácilmente podemos cenar todos.

- O sea que ella sabia que yo estaba aquí - Dice acusandolo.

- Ella se enteró a pocas cuadras de aquí y pudo ser adulta y venir de todos modos.

- De verdad estoy muy sorprendida de que estés aquí, Dianna. - Dice Edith llamando la atención de todos.

- Estamos cumpliendo compromisos y tenía pendiente visitar a Jonathan, así que lo decidimos, ademas no podía perderme la oportunidad de ver la obra.

- Que bueno que decidiste verla, hacía mucho que no te veíamos. - Dice Mark.

- Ya saben, compromisos, aunque no me excuso. - Dice la rubia lamentándose. - Debí llamarlos más.

- No pasa nada, solo espero que de aquí en mas, si lo hagas.

- Lo prometo - Les sonríe cariñosamente.

La cena transcurrió bien a pesar de todo, Mark y Edith intentaron incluir a Cara a la conversación, de hecho se llevaron muy bien, Jonathan también le sacó conversación toda la cena. Dianna habló la mayoría del tiempo con Mark y Edith intentando ponerse al día, algunas veces habló con Jonathan y Cara. Lea por su parte estuvo callada, Jonathan sacaba pocas palabras de ella, igual su madre e incluso Cara le habló algunas veces.

A la salida del hotel Mark hablaba con su esposa esperando a Lea quien regresaba del baño.

- ¿Vinieron en auto? Podemos llevarlas- Dice Mark

- Si, no te preocupes, pasarán por nosotras.

- ¿Hasta cuándo tienen planeado estar aquí? - Le pregunta Mark a Cara y a Dianna.

- Realmente no tenemos más que hacer aquí, solo pasamos por la obra.

- Bueno, en todo caso se podrán quedar un dia mas ¿no?

- Creo que...

- Falta mucho para ponernos al dia, Di. Mañana podría preparar un almuerzo o una cena tal vez, queremos invitarlas. - Interrumpe Edith.

La rubia mira a Cara y a Jonathan y luego a la morena con cara de pocos amigos. - Ehm, si, supongo que podemos quedarnos un día más.

- Perfecto - Sonríe Edith. - Mañana las esperamos, sabes la dirección.- Se despiden de Dianna y Cara. - ¿Vienes con nosotros? - Dice dirigiéndose a Jonathan.

- No, ellas me llevarán. - Le da un beso en la mejilla en modo de despedida y abraza a Mark. Cara se despide rápidamente de la morena y cuando es el turno de la rubia esta la toma de la mejilla y le da un beso lento en la otra. - Nos vemos, Lea.

- No puedo creer que ni siquiera me informaron de la invitación. - Dice la morena ya en el auto de sus padres.

- Si te decíamos ibas a decir que no de todos modos.

- Por supuesto, no quiero que la parejita feliz del momento este en la casa de mis padres.

- Ya no son pareja. - Dice Mark esta vez.

- Al parecer están muy al tanto de su vida. - Espetó indignada.

- Solo por las noticias.

- Espero que mañana te comportes mejor y por lo menos socialices por cortesía. - La regaña Edith. - Dianna no se merece tus malos tratos, menos Cara, que por cierto, a pesar de ser una super modelo es muy sencilla.

- Y graciosa. - Concuerda su esposo.

- Que maravilla. - Dice Lea volteando los ojos. - Por cierto, ¿a qué se debe la invitación?

- Pues, hace mucho que no vemos a Di y queremos aprovechar esta casualidad.

- Esto no fue una casualidad, esto fue planeado por Jonathan y al parecer ustedes están con él.

- Ay, ya Lea, no estamos de lado de nadie, no seas tan dura, tu la amas, no se por qué actúas así.

- De verdad no lo puedo creer. - La morena estaba muy indignada.

- Dios, hasta enojada se ve hermosa. - Decía la rubia ya en el auto en medio de Jonathan y Cara.

- Salió bien, hasta tenemos una comida con tus suegros. - Dice Cara.

- Cierto, disculpa si no te pregunté...

- No te preocupes, me cayeron muy bien. - Dice interrumpiendola.

- Aún queda pendiente mi muerte en manos de Lea, pero si, todo salió bien. Espero mañana tengas un avance y hables con ella.

- Gracias Jonathan.

- Agradeceme cuando esten juntas de nuevo, rubia.

- Bien, bien, basta de charlas instructivas y motivacionales. La noche es joven y estamos en Nueva York. - Insinúa la modelo.

- Antes de que me incluyan en sus planes, llevenme al hotel, yo paso por hoy. - Sonríe - Además pensé que estabas cansada del viaje.

- Nunca estoy cansada para la fiesta. ¿Tú que me dices, Jonathan?

- Que conozco un lugar de ambiente perfecto para los dos.

- Di, encontré a mi alma gemela. - Dice dramáticamente haciendo reír a la rubia.

"No hay amor mas absurdo que aquel que no puede mostrarse."


Hazme saber que piensas.

Gracias.