¡Holas! Solo…disfruten:
CAPITULO 21:
-El imperio Shimba es controlado por un hombre llamado Ryo, está al oeste de Yuji, más o menos a mil kilómetros. – Empezó Shin. – Según lo que se, ese hombre puede controlas a las personas, haciendo que hagan lo que él quiera, tiene más poderes psíquicos que un Yujiano, es cincuenta veces más poderoso que alguien de mi raza. –
-¿Tú conoces a ese tipo?. – Preguntó Gokú.
El rubio negó.
-No, en Yuji todos le temen, por lo que se especula mucho de su procedencia. – Continuó. – Es muy poderoso, tiene bajo su control a millones de guerreros de distintas razas, por lo que derrotarlo no es nada de sencillo. –
-¿Y por qué…por qué controló a Videl?. – Preguntó Zyon, aún asustada.
-Uhm, yo creo que fue porque es la más fácil de controlar, tu y Kura son Saiyajines de raza pura, tiene un nivel más elevado que ella. –
-Al igual que yo, Vegeta y Gohan. – Asintió Gokú.
-Exacto, Kyo manda a uno de sus lacayos a reclutar más guerreros, no hubiese podido controlar sus mentes, porque sus poderes son mucho más elevado que el de su lacayo Jun, tendría que venir el mismo Kyo a controlarlos. –
-¿Y qué pretendes que hagamos?. – Preguntó Vegeta, ya estaba harto de historias, lo único que quería era una buena lucha.
-La única manera de hacer que Videl deje de ser controlada, es matando a Jun, o al mismo Kyo. –
-Si derrotamos a Jun, todavía queda Kyo, podría controlar a alguno de nosotros – Preguntó Gohan.
Shin asintió algo inseguro.
-Es una posibilidad, lo que deberíamos hacer es derrotar al mismo Kyo cuando el imperio llegue a la tierra. – Todos se quedaron callados, cada uno sumido en sus propios pensamientos. – Se que suena arriesgado, pero… es la única opción si es que queremos salvar a Videl. –
-Bah, yo derrotaré a esa sabandija, no me podrá controlar ni con todos los poderes del universo. –
-Lo que debemos hacer es entrenar, con estos poderes será imposible matar a ese hombre. – Dijo Piccoro.
-¿Crees que Dendé podría facilitarnos la habitación del tiempo?. – Preguntó Gokú a Piccoro, el cual asintió.
-¿Habitación del tiempo?. – Preguntó Zyon extrañada.
-Sí, es una habitación la cual si pasas un día en ella, es como si estuvieras un año, es perfecta para entrenar e incrementar los poderes. – Explicó Gohan sonriendo.
-¡Wow! ¡Es genial! Mamá, tú y yo podríamos incrementar nuestros poderes. – Dijo Kura.
-No, ni pienses que te voy a dejar pelear, es muy peligroso. –
-Zyon, Kura puede serles de ayuda. – Dijo Shin.
La mujer Saiyajín miró a Kura, ¿y arriesgarse a perder a su hija menor?.
-No lo sé. –
-Seguro Kura es muy fuerte, podría serle de ayuda ese entrenamiento. – Dijo Gohan sonriéndole a su 'ex cuñada'.
-Ya está bien, entrenarás conmigo. –
Kura sonrió porque ahora sería mucho más fuerte.
{3 días después}
-Son muchos. – Estaban todos en la colina que daba a un valle en el cual estaba la nave que traía a millones de guerreros Shimbas.
-Escuchen, esos guerreros de armadura azul son unos debiluchos, unos cuantos golpes y caerán. – Empezó Shin. – Esos de armadura roja, son los peligrosos. – Apuntó a un grupo de cinco personas.
-Yo me encargaré de esos. – Dijo Vegeta sonriendo maléficamente.
-¡Ya nos vieron!. – Kura ahogó un gritó y se agarró del brazo de su madre asustada.
Zyon vio como los demás salieron directo a pelear con los shimbas de armadura azul, se quedó impresionada lo rápido que eran derrotando a esas personas.
-Recuerden lo que deben hacer, Shin por favor, cuida a Kura. – Dijo por última vez antes de ir a golpear unos cuantos traseros de armadura azul.
-¡Allá está Videl!. – Kura apuntó a su hermana quien miraba todo el panorama desde la entrada de la nave.
-Bien, intentaré leer su mente. – Cerró los ojos intentando percibirla. – Arg, algo bloquea su aura, deben ser esos tipos. –
-¿Qué haremos?. –
-Debo ser rápido antes de que se den cuenta de nuestra presencia. – Siguió con los ojos cerrados.
-Am Shin. – Empezó Kura. – Creo que ya nos vio. –
El rubio abrió los ojos antes de que pudiera percibir el ataque que venía hacía ellos.
-¿Estás bien?. – Preguntó cuando el monte explotó y logró tomar a Kura entre sus brazos.
La castaña asintió mientras la dejaba en el suelo.
-Nos va a atacar, prepárate. – Ella asintió. – Distráela, mientras yo busco a Jun. –
Vieron como Videl se acercaba a ellos con la mirada puesta en su hermana menor.
-Está bien... – Dijo nerviosa y miró como los demás ya peleaban con los Shimbas de armaduras rojas.
-¡AAAARG!. – La morena lanzó un gritó antes de abalanzarse contra su hermana, quien intentó defenderse como podía.
-¡Zyon! ¡Videl está atacando a Kura!. – Gohan miró la situación, y fue a socorrer a su amiga castaña antes de dar el último golpe a su oponente.
Se puso delante de ella antes que pudiera atacarla de vuelta.
-Vamos atácame a mí. – Dijo mientras ella lo miraba como sorprendida, algo en sus ojos se notaba que reconocía o que intentaba reconocer a Gohan. – ¿¡Qué esperas!. –
Ella sonrió y sus ojos empezaron a ponerse rojos. Alzó su mano derecha y empezó a tirarle miles de poderes que ambos, Kura y Gohan esquivaron.
-Vamos Shin te ayudaré con Jun, mientras Gohan distrae a Videl. – Gokú se acercó a Shin para ayudarlo mientras buscaba al hombre. El chico rubio asintió y suspiró mientras veía como Gohan y Kura intentaban detener a Videl.
-¿Ustedes enserio creen que pueden conmigo?. – La voz de Jun se escuchó tenebrosa, oscura y profunda.
Cuando apareció frente a los ojos de ambos guerreros sonrió.
-Has estado intentando entrar al aura de Videl, no eres más que un Yujiano débil. – Shin frunció el ceño. – Te diré que el aura de la chiquilla y su mente está siendo controlada por el mismo Kyo, no por mí. –
-¿Qué?. – Preguntaron al unísono.
-Creí que sería fácil reclutar a una Saiyajín de su nivel, pero ella tenía más poder del que pensábamos, matarme no hará que ella deje de estar controlada, si matas a Kyo, ella morirá, ¿Quieres eso?. –
Gokú y Shin quedaron helados, eso nadie se lo esperaba.
-No es posible. – Dijo Shin aún sorprendido.
-¿Sorprendido?. –
Gokú miró a Shin y asintió lentamente para darle a entender que podía acabar con él.
-Dios. – Suspiró el rubio luego de que Gokú acaba con Jun rápidamente.
-Será mejor que Zyon sepa lo que está pasando. – Dijo el hombre moreno, mientras el chico asentía.
-¿Acabaste con Jun?. – Preguntó Piccoro, mientras todos se reunían.
-Sí, pero aún queda Videl. – Todos la miraron mientras Gohan y Kura intentaban detenerla.
-¡Debemos encontrar a Kyo!. – Dijo Zyon esperanzada de que su hijita se salvara.
-No, no podemos matarlo. – Empezó Shin serio.
-Já, es que son unos debiluchos, yo acabaré con ese insecto. –
-Si matamos a Kyo, Videl morirá junto con él. – Respondió Gokú.
Zyon ahogó un gritó, ¿Cómo era posible que todo esto estuviera pasando?.
-¿¡Qué!. –
-No sé qué hacer, ni siquiera el Ki de ese tipo se siente, debe estar en algún lugar del universo. – Dijo Shin tomando a Zyon de los hombros evitando que se desplomara.
-La única manera de salvarla es matarla. – Dijo Piccoro.
-Eso no puede ser posible, ¡Debe haber otra manera!. –
-No Zyon, es la única manera. –
Zyon miró a su hija, estaría a punto de perderla por segunda vez, si le permitía vivir, su vida sería un infierno, y se dedicaría a destruir lo que se pusiera a su paso. ¿Qué podía hacer una madre en ese caso?. Prefería morir ella antes de su hija.
Sólo suspiró y llevó su mirada a otra parte donde no pudiera ver lo que se aproximaba.
-Claro, ¡las esferas del dragón!. – Dijo Gokú de repente. Todos lo miraron. – Podemos desear que Videl sea revivida. –
Zyon sonrió algo aliviada, había escuchado de esas famosas esferas y de los deseos que podía cumplir.
-Están el templo de Kamisama reunidas. – Asintió el hombre verde serio.
-¡Gohan! ¡Debes matarla!. – Gritó Gokú a su hijo, quien lo miró contrariado.
-¿¡Qué dices!. –
-¿¡Matarla!. – Repitió Kura
-¡Es la única manera de hacer que deje de estar poseída!, ¡La reviviremos con las esferas del dragón!. –
-Pero…. – Miró a la chica que estaba enfrente suyo, estaba con los ojos rojos, pálida, y con la mirada cargada de ira, como si estuviera furiosa con él.
¿Matar a la chica que amaba? Sí, la amaba con su alma. ¡era inhumano!.
-¡Hazlo sabandija, no seas cobarde, si no lo haré yo!. –
-Gohan. – El chico miró a Kura quien ya estaba al borde del llanto. – Mi hermana no puede morir. –
-Tranquila. – La abrazó tranquilizándola y devolvió su mirada a la morena.
Debía haber otra opción, ¡Eso no podía ser posible!.
Observó cada detalle de su cuerpo y algo le llamó la atención, su mano tenía una 'S' incrustada, tal vez si…
-¡Kura, sujétala, creo que lo tengo!. –
La castaña hizo caso, se apareció tras ella y la sujeto mientras la morena intentó zafarse de sus brazos.
-¡Suéltame!. –
-¡Ya está! ¡Rápido no puedo sostenerla mucho tiempo!. – Le gritó.
El chico se acercó, tomó su mano y sacó la 'S' que tenía incrustada, haciendo que la chica gritara con todas sus fuerzas, no se sabía si era de dolor, o de que no quería ser salvada.
Gohan miró sorprendido, no sabía si su plan había funcionado, pero la chica cayó al suelo bruscamente inconsciente, bajo la mirada sorprendida de todos los presentes.
-¡Videl!. – Zyon corrió a socorrer a su hija.
Kura y el moreno descendieron a la tierra y se miraron aún shockeados por todo lo que acababa de pasar.
-¿Videl?. – La chica abrió los ojos lentamente, encontrándose en una habitación completamente blanca. – ¿Te encuentras bien?. –
Ella asintió lentamente y tomó su cabeza adolorida.
-Sí, eso creo. – Se incorporó. – ¿Qué pasó?, ¿Por qué estoy aquí?. –
Gohan sonrió suavemente.
-¿Es necesario que te expliqué todo lo que pasó?. –
-Uhm, diría que sí. – El chico moreno suspiró.
-¿Recuerdas que pasó luego de nuestro combate?. – Videl se quedó pensando y finalmente negó. – Te contaré, pero no te alteres, ¿está bien?. –
-Está…bien. – Dijo insegura
Gohan empezó su relato, desde que se perdió en el estadio, hasta que cayó inconsciente en el valle.
Videl se llevó una mano a la boca impresionada, ¿Todo eso le había pasado?
-Pero…¿matarme era la única opción?. –
Él asintió lentamente.
-Sí, si no hubiera notado tu mano, habría…tenido que matarte. – Susurró. – Lo siento, siento mucho todo lo que pasó. – Bajó su mirada.
-Oye, me salvaste la vida. – Le tomó la mano. – Yo debería darte las gracias. – Sonrió suavemente.
-Uhm, yo debería dejarte descansar. – Volvió a susurrar.
-No, espera un momento. – Le tomó la mano impidiendo que se levantara. – ¿Crees que podríamos olvidar todo lo que pasó, y empezar de nuevo?. –
-¿Empezar…de nuevo?. – Repitió.
-Ya sabes, no quiero seguir peleando contigo a cada cinco segundos. – Rió.
Gohan sonrió y acarició su mano.
-Claro que sí. – Se levantó y trató de besar su cabeza, cosa que quedó a medias cuando ella levantó su cabeza, quedando a escasos centímetros de su boca.
Se miraron por una milésima de segundo antes de juntar sus labios, luego de…Uhm, ¿más de un año? Casi dos.
-No sabes cuánto esperé esto. – Susurró Videl cuando juntaron sus frentes. – Nunca te olvidé. – Cerró los ojos disfrutando el aliento del chico de ojos oscuros.
-Te amo. – Se limitó a decir. – Siempre te he amado, estoy perdidamente enamorado de ti. – La besó de nuevo. – Lo único que deseo es que estés a mi lado. –
Se abrazaron, como no se habían abrazado en casi dos años.
-¿No me abandones está bien?. –
-Uhm, creo que tendré que hacerlo ahora, necesitas descansar. – Se separaron.
-Bueno, pero luego me vendrás a ver, ¿cierto?. –
Gohan asintió y sonrió.
-Claro que sí, le diré a tu mamá que ya despertaste. –
-Gracias. – Le tiró un besito, y salió de la habitación.
Videl sonrió, ¡Al fin! ¡AL FIN!.
{Más tarde}
-Cariño, ¿por qué te levantaste?. – Zyon se levantó de su asiento y fue a ayudar a su hija a caminar.
Videl sonrió, así que estaban en el templo de Kamisama, y sonrió aún más al ver que todos la saludaban, todos los 'Z' que la miraban aliviados que estuviera bien.
-Sólo quería venir a darle las gracias por salvarme. –
Shin se levantó y la abrazó.
-Me alegra tanto que estés bien. – Besó su mejilla.
-Gracias, eres el mejor. –
En ese momento, Gohan se levantó y se acercó a la pareja.
-Oye, no es lo que piensas…. – Empezó Videl nerviosa de que Gohan pensara otra cosa.
Shin y Gohan se miraron y rieron.
-Toda tuya amigo. – Dijo Shin y soltó a Videl.
-¿Qué? ¿De qué hablan?. – Preguntó la chica de ojos azules confundida.
Demasiadas miradas cómplices entre su mejor amigo y su…uhm, ¿'novio'?
-Tranquila, Gohan y yo hablamos y dejamos todo en claro, que tu y yo sólo los mejores amigos. – Le guiñó el ojo.
-Está todo bien. – Dijo el chico moreno sonriendo.
-Hey, ¿Qué está pasando aquí?. – Zyon llegó y miró a los tres chicos.
-Na…nada mamá –
-Zyon. – Gohan le tomó la mano a Videl y sonrió. – ¿Aceptarías mi relación con Videl?. –
-¿Qué?. – Preguntaron ambas mujeres al unísono.
-Ay cariño, claro que sí. – Los abrazó. – Oigan todos, los chicos están juntitos. – Anunció sonriendo orgullosa.
Todos aplaudieron, incluidos Gokú y Milk, quienes miraron a su hijo orgullosos de que estuviera creciendo tan rápidamente, si ya había encontrado al amor de su vida.
-¿Es enserio?. – Susurró Videl mirándolo.
Gohan sólo atinó a sonreír y besarla.
-Nunca he hablado tan enserio en mi vida. – Tomó su cintura. – Te amo. –
-Te amo más. – Se besaron.
Se besaron como nunca se habían besado, como dos personas que estaban destinadas a estar juntas, a vivir felices, y cumplir su ciclo de vida juntos.
El destino tiene muchas vueltas, pero una pareja que se ama, logra pasar todos los obstáculos, una pareja como Gohan y Videl.
Fin.
Sólo me queda darle las gracias por todos los bonitos comentarios que recibí durante toda la novela, es que enserio me daban ánimos para continuar.
Debo admitir que el final que tenía pensando, era un poco más trágico, pero luego me di cuenta que no puedo ser tan mala de no hacer que no se quedaran juntos. *-*
Así que me salió esto.
¡Muchas gracias a todos por sus hermosos comentarios! Tuve unos lectores muy fieles que cada vez que actualizaba me dejaban su review, ¡SON LOS MEJORES!, me daría el tiempo de nombrarlos a todos, pero son tantos que me daría miedo olvidar alguno, así que lo haré más general. ¡VAMOS, USTEDES SABEN QUIENES SON! JAJAJAJAA *-*
¡Nos leemos en otra novela! :') y como dice el gran Cerati, ¡GRACIAS TOTALES!.
