Los personajes de Candy Candy pertenecen a sus autoras Mizuki e Igarashi. Esta historia es de mi autoría como todas las que he escrito y lo hago sin fines de lucro, solo por entretención.
El Heredero
CAPITULO 21
Candy por alguna razón se sentía intranquila. Se encontraba en el salón mirando por la ventana, esperando que Albert llegara, pero ya eran pasada las nueve de la noche y el no aparecía.
—Es mejor que cenemos, ya es muy tarde –dijo Elroy que estaba sentada en unos de los sillones del salón.
—A mí me está dando hambre –comento Archie.
—Por qué no es esperamos un poco más –sugirió Candy –Albert debe estar por llegar.
—¿Y se puede saber dónde fue? –pregunto Stear.
—El salió a la cuidad a resolver un asunto. Fue lo que me dijo.
—Es extraño que mi sobrino haya salido. Por qué en la mañana me dijo que en la cena iba a dar un anuncio muy importante –dijo Elroy pensativa –¿Candice está pasando algo que yo no sé?
La rubia la miro nerviosa, ya que no podía decirle la verdad todavía.
—No tía, no pasa nada.
En eso apareció el cochero que había llevado a Albert a la mansión del barón.
—¡Señora Elroy! ¡señora Elroy! –la llamo el hombre apresurado.
—¿Que pasa Ramiro? –le pregunto la anciana.
—Señora se llevaron al marques a la cárcel.
—¡Que! –exclamo Candy horrorizada.
—Es una broma verdad –dijo Stear.
—No es ninguna broma –contesto el cochero –El marques fue detenido por el asesinato del barón de Carperter.
Todos se miraron pálidos por lo que estaba diciendo el hombre.
—¡Mataron al barón! –expreso Elroy.
—Si señora y el culpable es el marques.
...
Candy de la impresión cayo desmayada. Archie de inmediato la tomo en sus brazos y la llevo a su habitación. Mientras que Elroy y Stear se fueron a la cárcel para ver que estaba pasando con Albert.
—Por favor quiero ver a mi sobrino –pidió Elroy.
—Lo sentimos señora, pero el marques no puede ver a nadie, está siendo interrogado por la autoridades sobre la muerte del barón.
—Tiene que ser un error, mi sobrino no es un acecino.
—Es el sospechoso número uno señora Elroy, él fue encontrado por una de las sirvientas con el arma del delito en sus manos.
—¡No esto no puede estar pasando! –se puso a llorar la anciana.
—Tranquila tía esto se tiene que aclarar –la abrazo Stear - Primo Albert no tenía ninguna razón para matar al barón.
—Ojala que George llegue pronto, él es el único que nos puede ayudar.
—No te preocupes tía debe estar por llegar.
Más tarde llego George que por ser abogado logro hablar con Albert en la celda.
—George por favor tiene que ayudarme yo no mate al barón –le pidió Albert desesperado.
—Por eso estoy aquí para ayudarlo. Marques tiene que contarme porque fue a visitar al barón –le pidió George.
—Está bien George te lo contare todo –contesto Albert –Yo fui a la mansión del barón porque quería hablar con Elisa.
—¿Por qué quería hablar con ella marques?
—Por qué me acabo de enterar que Elisa y mi hermano Anthony tuvieron un romance y ella le dijo la hija que tubo puede ser de él.
—Vaya que historia ¿el barón sabia sobre eso?
—Si lo sabía.
—¿Y cuando llego a la mansión vio a la baronesa Elisa?
—No, cuando llegue a la mansión con lo primero que me encuentro es con el barón muerto en el suelo. Después llego una de las sirvientas y pensó que yo había acecinado.
—Entonces el acecino debió haberse marchado de la mansión minutos después que usted llegara marques.
—Es lo más probable George. Pero como sabremos quien fue.
—Es lo que hay que averiguar marques –dijo George pensativo –No se preocupe yo me encargare de encontrar al verdadero acecino del barón de Carperter.
…
En la mansión Andrew Candy despertaba del desmayo. Sofía la enfermera y Archie estaban con ella.
—¿Que me paso? –pregunto Candy sintiéndose mareada.
—Se desmayó señorita White –le contesto Sofía tomándole el pulso.
La rubia se quedó en silencio y recordó lo que había pasado con Albert.
—¿Archie dime que es mentira que Albert mato al barón? –le pregunto llorando.
—Tranquila Candy, no hemos sabido nada de eso todavía. Tía Elroy y Stear fue a la cárcel a verlo.
—Yo también tengo que ir –expreso Candy con intensión de bajarse de la cama.
—No señorita tiene que quedarse en cama está muy pálida y tiene el pulso muy bajo se puede desmayar nuevamente –le advirtió Sofía deteniendola.
—Candy hazle caso a la enfermera.
—¡Es que no puedo quedarme aquí sin saber nada de Albert!
—Sofía por favor dejen sola con ella –le pidió Archie a la enfermera.
—Si joven Archie, si me necesita me llama.
—Si Sofía y no le comentes nada a Anthony de lo que está pasando.
—No se preocupe no le diere nada –dijo la joven saliendo de la habitación.
—Archie por favor déjame ir a la cárcel a ver a Albert –le pidió Candy con desesperación.
—Candy ya escuchaste lo que dijo la enfermera.
—Es que tú no entiendes tengo que verlo…
—¿Candy dime la verdad que pasa entre tú y mi primo Albert? –le pregunto Archie recordando el día que los vio besándose.
La rubia bajo la mirada.
—¿No sé a qué te refieres Archie?
—Me refiero a que el otro día los encontré en la biblioteca besándose. Ustedes se aman ¿verdad?
Candy levanto su mirada hacia Archie al verse descubierta.
—Si Albert y yo nos amamos. Es más estamos casados.
—¡Casados! –repitió Archie asombrado.
—Si nos casamos en América.
—¿Y por qué no lo dijeron cuando llegaron?
—Albert prefirió no hacerlo para que Luis Leagan no me hiciera daño. Pero ahora que el ya no está Albert pensaba decirle a todo que soy su esposa….-dijo Candy echándose a llorar.
—Ya amiga cálmate yo sé que mi primo Albert no es ningún acecino y que saldrá de esto airosamente.
—Eso espero Archie, porque si el hombre que amo es encarcelado yo me muero.
...
En la mansión Leagan Elisa no paraba de llorar, enloquecida por lo que había cometido.
—¡Lo mate! ¡Lo mate! –exclamaba con su cuerpo templado.
—Ya Elisa cálmate –le dijo Neil entrando al cuarto donde se encontraba su hermana–Fue lo mejor para ti, te libraste de tu esposo para siempre.
—¡Cómo puedes decir eso, no te das cuenta que iré a la cárcel!
—Eso no va pasar Elisa –le dijo Neil acercándose a ella.
—¿Por qué dices eso?
—Por qué ocurrió algo que no estaba en nuestros planes.
—¿No te entiendo Niel?
—Cuando nos fuimos de la mansión del barón en ese momento llego el marques de Andrew, así que ahora él es el culpable de la muerte de tu esposo.
—Pero yo mate al barón.
—Pero el maques pagara por ese crimen Elisa, o prefieres tu pasar muchos años en la cárcel.
—Claro que no.
—Entonces tienes que mantener la boca cerrada y que todo sigan creyendo que el marques de Andrew es un acecino –sonrió Neil.
—Está bien, are lo que tú digas.
—Perfecto ahora cálmate y vete a tu mansión como que no sabes nada.
—De acuerdo Neil aunque no sé cómo…
—Tienes que ser fuerte Elisa y controlarte o saldrás descubierta. Si la policía te interroga tienes que decir que estuviste aquí conmigo. Después de todo me terminaste haciendo un favor matando al barón, esta es una buena manera de vengarme del marques por la muerte de papa –dijo Neil con una sonrisa.
...
Los días pasaban y Albert seguía detenido por la muerte del barón. Todos estaban muy afligidos por lo que estaba pasando sin saber cómo ayudarlo. En especial Candy que lo único que quería era verlo, pero la policía no le permitía a Albert recibir visitas. Sin embargo esa mañana Candy fue a visitarlo y no se iría de la cárcel hasta hablar con él.
—Lo siento señorita, pero no puede ver al maques –le dijo el alguacil.
—Por favor déjeme verlo, es solo un momento –insistió Candy.
—Ya le dije que no puedo, es mejor que se vaya de aquí señorita.
—Se lo suplico señor déjeme ver al marques. Necesitó mucho hablar con él –le pidió Candy llorando.
El hombre sintió pena por ella.
—Está bien señorita, pero solo un momento.
—Gracias señor –dijo Candy con una sonrisa.
El alguacil llamo a uno de sus hombres y llevo a la rubia hasta la celda donde estaba Albert.
—Candy mi amor –le dijo Albert al verla.
Ella se acercó a la reja.
—Albert quería tanto verte –le dijo tomándole una mano.
—Candy yo también quería verte. Para poder explicarte que yo no mate al barón.
—Yo lo se mi amor….tú no eres un acecino. Vamos a encontrar al verdadero culpable para que salgas de aquí.
—No es tan fácil Candy, todo me culpa.
—No pierdas la fe Albert todo se va aclarar. Tienes que ser fuerte amor mío, no olvides que todos te necesitamos.
—Te prometo que lo seré –sonrió Albert –Gracias Candy por estar aquí conmigo.
—No tienes nada que agradecerme soy tu esposa y estaré contigo siempre.
—Te amo Candy.
—Yo a ti Albert, nunca lo olvides –le dijo ella dándole un corto beso en los labios.
En ese momento llego Neil que quería ver a Albert, pero no pudo ya que se quedó paralizado cuando vio a los rubios besándose.
"Así que entre estos dos pasa algo", pensó Neil marchándose sin que ellos se dieran cuenta de su presencia. Salió a la calle y se quedó esperando hasta que Candy saliera de la cárcel.
—Hola preciosa –la saludo Neil con una risa burlona.
La rubia lo miro seria.
—Neil no tengo ánimos de hablar contigo –le dijo con molestia.
—Es que tienes que hacerlo.
—Ya te dije que no. Ahora déjame marcharme.
—Yo puedo ayudarte a sacar al marques de la cárcel.
—¿Qué?
—Que se quién es la persona que acecino al barón.
—¿Fuiste tú Neil? –le pregunto Candy.
—Fue mi hermana Elisa, ella lo mato.
—No te creo Neil –le dijo Candy incrédula.
—Es la verdad. Elisa mato al barón y yo puedo decir la verdad para que el marques quede libre.
—Pero jamás lo vas hacer, no serias capaz de delatar a tu hermana.
—Lo aria con una condición.
—¿Que condición?
Neil le tomo un brazo a Candy y se acercó a su oído.
—La condición es que te vayas conmigo muy lejos de aquí.
Ella se soltó bruscamente.
—¡Yo jamás me iría contigo a ningún lado!
—Lo vas hacer porque es la única manera de salvar a tu Albert el hombre que amas ¿O me equivoco?
—¿Cómo lo sabes?
—Por qué hace un rato los vi besándose, entre ustedes hay un romance ¿verdad?
—Si amo a Albert y el a mí –confeso Candy.
—Entonces si tanto lo amas sacrifícate por él y vente conmigo a cambio de que el quede libre ¿Qué me dices Candy White acepta mi propuesta?
Candy sin decirle nada se marcho.
...
Una semana despues...
Elisa había tomado posesión de todo los bienes que le dejo el barón. Eso la tenía muy contenta, porque ahora era una mujer rica y libre, para poder estar con el hombre que siempre ha amado Anthony. Esa mañana Elisa tomo a su hija en sus brazos y se fue a la mansión Andrew para que Anthony la conociera.
—¿Elisa que haces aquí? –le pregunto Elroy cuando la vio en el salón luciendo un vestido negro riguroso.
—¿Cómo esta tía Elroy? –la saludo Elisa.
—Nada de bien con todo lo que está pasando por tu culpa.
—¿Por qué me dice eso?
—Por qué por culpa de tus mentiras ahora mi sobrino Albert está preso acusado de matar al barón.
—Es que él lo hiso tía Elroy.
—No, mi sobrino no es ningún acecino y si fue a tu mansión fue porque quería verte a ti, para que confesaras que la niña que tienes en tus brazos no es hija de Anthony como le dijiste a él.
—Lo es tía Elroy, esta niña es hija de Anthony.
—Eso no es verdad, ya deja de mentir Elisa, eres igual a tu padre.
—No estoy mintiendo y ahora que mi esposo ya no está Anthony tiene que hacerse responsable de su hija. Por eso la traje para que él la conozca.
—¡Es mejor que te vayas, no dejare que veas a Anthony, él está muy afectado con todo lo que está pasando! –le grito Elroy con autoridad.
—Lo siento tía Elroy, pero no me iré de aquí sin verlo.
La anciana furiosa se acercó a Elisa y la tomo por el brazo.
—Entonces te sacare a la fuerza.
—¡Déjeme no puede echarme de aquí! –le reclamo Elisa.
—Claro que puedo –le dijo Elroy empujándola hacia la puerta.
—¡Esto no se va quedar así! ¡Haré todo lo que este en mis manos para que su sobrino el marques pase el resto de su vida en la cárcel! –grito Elisa marchándose de la mansión.
En eso llego Candy alcanzando a escuchar las palabras amenazadoras de Elisa.
—¿Que paso tía Elroy? –le pregunto acercándose a la anciana.
—Elisa vino a presentarle a su hija a Anthony, pero no la deje –contesto Elroy.
—Hiso bien tía Elroy yo estoy segura que esa niña es hija del barón y no de Anthony.
—Yo también pienso lo mismo Candice. Lo peor de todo que va hacer todo para que Albert pague muy caro por la muerte del barón.
—Si la escuche tía Elroy, pero no se preocupe eso no pasara Albert quedará libre.
—No es tan fácil Candice, mientras no aparezca el verdadero culpable.
—Aparecerá tía Elroy se lo aseguro –dijo Candy pensativa –Ahora tengo que salir.
—¿A dónde vas Candice?
—A visitar a mis amigas, llegare pronto.
—Ve te ara bien distraerte un poco.
—Si tía Elroy –dijo Candy pensando en que no iba a visitar a sus amigas si no a otro lugar.
…
Minutos después Candy llego a la mansión de los Leagan, donde Neil la recibió en el salón.
—Vaya que sorpresa tenerte aquí Candy –la saludo Neil dándole un beso en la mano.
La rubia rápidamente le saco la mano.
—Vine por qué tenemos que hablar –contesto ella.
—Es sobre la propuesta que te hice ¿verdad?
—Si Neil acepto irme contigo con la condición que Albert quede libre.
—¿Estas segura?
—Si lo estoy. Con tal de ver libre al hombre que amo soy capaz de cualquier sacrificio –dijo Candy con tristeza.
—Vamos hacer muy felices querida –le dijo Neil con una sonrisa.
—¡Ninguna mujer puede ser feliz con una lacra como tu Neil Leagan!
—Preciosa no me trates así, por que muy pronto serás solo mía –sonrió Neil mirándola con deseos.
Candy sintió saco con su mirada.
—Quiero que lo antes posible Albert quede libre.
—Está bien Candy. Pero eso significa que ese mismo día nosotros nos iremos de Escocia.
—De acuerdo Neil –dijo Candy a punto de llorar, pero trato de controlarse para no demostrar debilidad frente a Neil –Ahora me voy.
—Prepara tus cosas para marcharnos.
—Sí, no te preocupes esté lista para el viaje –dijo Candy marchándose de la mansión de los Leagan.
Neil se acercó a un bar y se preparó una copa de wiski.
—Hay marques de Andrew, que vas a sentir cuando te enteres que la mujer que ama se fue conmigo, creo que eso te dolerá mucho más que si pasaras el resto de tu vida el cárcel –dijo Neil con satisfacción.
Continuara...
Hola mis lindas Chicas.
Las he extrañado mucho, ya que no he podido actualizar muy seguido por culpa de mi resfrio que me tiene con las defensas baja. Sin embargo quise subir este capitulo para no retrasarme mucho con la historia ademas que ustedes se lo merecen por la buena acogida que me han dado.
Un cariñoso saludo a :
Paulayjoaqui, Stormaw, sayuri1707, Glenda, RomIs-Ardley, Georgia Celli, Locadeamor, Tutypineapple, Mercedes, ELI DIAZ, Vialsi, Pecas, Sol, Mimi05g, Lune-Foncee, Chidamami, Brigge, Luz.
Besitos para todas y si Dios quiere nos vemos pronto.
