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Triunfos y Alianzas
Harry y Oliver llegaron nuevamente a reunirse con el resto del equipo, los chicos estaban eufóricos; los espectadores en el estadio eran un torrente de vítores...
Pasado un rato entre festejos el público en las tribunas comenzaron a abandonarlas, el ministro fue uno de los primeros en dejar el lugar. Fred, Ron y Colin les habían dicho a Hermione, Luna y Ginny que esperarían a que la aglomeración de gente disminuyera y así irse con calma.
Cuando Cho se marchó volteó a ver a Hermione con el odio más intenso que pudiese verse a una persona, sin embargo se fue frustrada porque ya no pudo decirle nada. Terry se acercó a Luna y se despidió diciéndole que lo vería más pronto de lo que imaginase; Ron casi pudo asesinarlo con la mirada, la rubia sólo suplicaba porque Terry se fuera.
En el momento que ellos iban a irse se cruzaron con los Malfoy. Narcisa cargaba a Diego, el niño había mirado a Lily con tristeza pues aún no alcanzaba a entender lo que estaba pasando entre los grandes que le prohibía hablarle a su nueva amiga. Al pasar tan cerca de Hermione Draco tuvo el impulso de olvidarse de todo y besarla allí mismo, ella podía sentir su mirada y negaba. Los ojos de Pansy brillaban de forma presuntuosa, en ese instante ponía en los brazos del rubio al bultito de mantas rosas que ella cargaba.
Si te apuras... - le dijo en voz baja y regresó a ver a Hermione con una sonrisilla triunfal. La castaña sonreía sarcásticamente, y luego cerraba los ojos.
Ginny apretaba los puños y le lanzaba a Pansy una mirada fulminadora.
Gin, cariño - susurró vacilante Colin.
El ojigris suspiró con desaliento y abrazó a su hija evitando mirar a la de rulos, pero se topaba con la mirada inquisidora de Ginny, ésta se percató que el rubio tenía los ojos vidriosos y sintió un vuelco al corazón.
Por fin los Malfoy se habían ido pero cuando bajaban las gradas se encontraron con...
¿Hermione? - preguntó alguien a sus espaldas.
Ay - volteaba a ver,una joven de cabello castaño oscuro ondulado y ojos café oscuro, le sonreía risueña. – Hola, Angie - saludó sorprendida y regresó sobre sus pasos. Los demás, escalones más abajo, veían extrañados.
¡Qué alegría verte! - exclamó mientras acariciaba la mejilla de Lily, quien había dado un último bostezo y por fin se había dormido en los brazos de su mamá. Alguien soltaba un resoplido que podría haber sido de molestia.
¡Ups! - Angie hizo un gesto apenada, parecía que alguien se le estaba olvidando.
Te presento... Ella es Alexa Krum - dijo señalando a la chica que se encontraba con ella. Luna entornó los ojos con curiosidad y Ron arrugó el entrecejo. Apenas Hermione mostró intenciones de tender su mano para saludarla, Alexa la miró con hastío sin mostrar la más mínima de hacer lo mismo.
Si ya teníamos el gusto de conocernos - decía con una acentuación ácida y su sonrisa fue igual. –abrazaba más contra sí al niño que dormía sobre su hombro, como si lo protegiera.
Ah, ya se conocían. Qué bien... - sonreía Angie de una manera vacilante. – Nos dirigíamos a los vestidores para ver a Oliver y a Víktor... - comenzaba a explicar para disfrazar la incómoda situación.
¿Anyeli Bounevialle? – intervenía una vocecita. Una pelirroja subía las escaleras, abriéndose paso entre sus hermanos, Luna y Colin. Quienes decidieron continuar bajando hacia la salida. La rubia le echaba una última mirada recelosa a Alexa Krum.
¿Ah…? - musitó Angie confusa, por estar distraída.
¡Sí, Eres tú! - exclamó contenta al verla más de cerca. - ¡Soy Ginny! - declaró con una sonrisita de oreja a oreja.
Ah, Ginevra Weasley. Estudiamos un tiempo juntas en Irlanda, ¿cierto? -decía reconociéndola, ésta asentía. - Al mismo tiempo entre Her y Alexa había cruzada de miradas, de la segunda una muy áspera y de la de rulos una incómoda.
Te he visto en revistas, ahora eres la señora de Wood - comentaba maravillada Ginny, Anyeli se ruborizaba ligeramente.
¿Ya? - jaloneó alguien a su falda, detrás de la chica salía un pequeño castaño de unos tres años. Con una expresión de sueño e impaciencia.
Ahorita... - decía entre dientes a su hijo, acariciándole la cabeza. Y le sonreía vacilante a Ginny y a Her.
¿Es tu hijo? - preguntó curiosa la pelirroja, haciéndole cariños al niño; ésta asentía con algo de presura. Hermione dedució que ese ojiazul era Ethan, el niño del cual había hablado en el festín aurorial.
¿Nos vamos, Anyeli? - acentuaba con enfado, Alexa aprovechaba la interrupción del pequeño.
Ah, sí... sí - decía con nerviosismo pues notaba que la situación se estaba tornando más tensa entre su amiga y Her. Alexa hacía una mueca de fastidio y tomaba de la mano a Ethan, para avanzar.
Hermione, un gusto enorme de haberte encontrado. Espero verte pronto - dio un rápido beso en la mejilla como despedida, la castaña correspondía al gesto. De Ginny también se despedía. Ésta se percataba de que Alexa Krum traía algo en contra de la de rulos, y ahora que la observaba bien se sorprendía del enorme parecido entre ella y Hermione.
Veían a Alexa y Anyeli desaparecer tras doblar el pasaje de las gradas... El campo estaba en su totalidad vacío, y algunas lucecillas muestra del festejo apenas chispeaban suspendidas en el aire... Sólo ellas se quedaban en medio de ese pasillo. Ginny había regresado a ver a Hermione.
¿Es mi imaginación, o a Alexa Krum no le caes muy bien que digamos? - soltó arrugando el entrecejo.
No, no es tu imaginación - exhaló Her con lamentación.
Pero cuando llegué estabas con ella y con la víbora de Pansy. Que yo recuerde me dijiste que no era su amiga de la serpiente esa - se cruzó de brazos y arqueó la ceja izquierda.
Y no lo es - recalcó, intentando avanzar para no seguir con la conversación que se avecinaba, sabía que Ginny preguntaría todo.
¿Entonces...? - se le ponía enfrente impidiéndole que huyera y la miraba fijamente, esperando respuestas. La castaña no pudo evadirla.
La conocí porque ella encontró a Lily. Aunque en realidad fue Lily la que llegó a su tienda... - su amiga la vio más significativamente, dándole a entender que no desviara el tema.
Platiqué con ella y ahí supe que era la esposa de Víktor - hacía una mueca de incomodidad pero continuaba. - Cuando le dije mi nombre le pareció maravilloso conocer a la esposa de Harry Potter - La pelirroja entornó la mirada, Hermione seguía hablando. - Cosa que me incomodó pero...
Un segundo, ¿le dijiste que eras Hermione Granger? - interrumpió incrédula.
No, le dije que era Jane Potter - desvió la mirada al responder.
¿Por qué? –chilló.
Supongo que por Víktor, le habrá hablado de mí, aparte de que gracias a Rita el mundo mágico sabe que salí con él - la menor de los Weasley apretó los labios. - Y yo pensaba mantener una relación cordial, pues le estaría agradecida por haber cuidado de mi hija, pero cuando llegó Pansy... - suspiró negando.
Déjame adivinar, la serpiente escupió su veneno - soltaba un bufido irónico. La ojimiel asentía con la cabeza y no podía evitar bajar la mirada.
Así que por eso no te traga.
Piensa que la engañé...
¡No, algo más grave! - la de ojos marrón la regresaba a ver alarmada. - Te tiene recelo porque eres la ex de su actual esposo, y para mí que él te sigue queriendo a ti - concluyó convencida.
¿Por qué piensas eso? - preguntaba frunciendo el entrecejo.
¡Por favor, Hermione! - la regañaba gritando en voz baja para no despertar a Lily.
Por si no te diste cuenta esa... - Her la miraba advirtiéndola. – Señora - agregó embozando una sonrisita maliciosa. - Es tan parecida a ti que podría ser tu gemela.
Ya me había dado cuenta... - musitó incómoda.
¿Y todavía me preguntas? - decía con una obviedad, sarcástica.
Pero quizás sólo sea una extraña coincidencia - se precipitó a decir la de rulos.
Más que extraña, yo la llamaría escalofriante. ¿O a ti no te da miedo que haya alguien tan similar a ti?
Pues al principio sí me impactó, pero luego recordé que todos en el mundo tenemos como 7 personas parecidas físicamente a nosotros.
¡Ay Hermione Sabelotodo Granger! - exclamó exasperada.
¡Ginny! - reclamó.
Es que siempre tienes una respuesta para todo, que difícilmente se puede contrariar -gruñó, Her sonreía con suficiencia.
Pero insisto, es demasiada coincidencia... - decía pensativa. - Y como acabas de decir, Parecidas "físicamente". Apuesto que Krum se casó con ella por ese parecido pero no la ama. Pues no es tú, por muy tu melliza que fuera - determinó.
Quiero pensar que estás equivocada - exhaló la ojimiel, negando.
Allá tú si prefieres engañarte pensando eso - Ginny reprobó las palabras de su amiga. Hermione trató de no inmutarse.
Así como Draco se engaña al seguir casado con la víbora de Pansy Parkinson - susurró la pelirroja con un tono amargo, como si hubiese pensado en voz alta.
¿Ahm? –preguntó Her extrañada.
Que si nos vamos, ya deben estar preocupados - dijo nerviosa. La castaña la miraba demasiado desconcertada.
Apenas habían avanzado hacia los escalones cuando el que subía corriendo por esas gradas era el ojiverde...
Viendo tus ojos
puedo descifrar el universo.
El viento suave, el azul del cielo
Al fin lo entiendo.
Que este mundo gira y que algún día
he de morir
Pero contigo...
¡Hermione! - gritó. Se había detenido en el último escalón.
¡Harry! - el verde y el marrón de sus miradas se cruzaron e intercambiaron una sonrisa única.
El viento soplaba de manera suave meciendo sus cabellos, parecían tener el marco perfecto en esa inmensidad del marino cielo, con las estrellas resplandeciendo en el firmamento...
Y en esta historia...
No existe el tiempo
porque en tus brazos
reinventé el universo
al fin entiendo.
Que el pasado, ni el futuro sólo existe hoy.
Y hoy te amo...
El de gafas corría hacia ella los pasos que los separaban y la abrazaba con algo de precipitación, aunque ponía cuidado pues ella cargaba a Lily.
¡Felicidades! - exclamó brindándole la mejor de sus sonrisas.
Gracias por creer en mí, este triunfo es para ti - declaró susurrándole al oído, la besó; también besaba la cabecita de su hija.
Y para ellos... - agregó Hermione.
Sabes que sí. Que Todo lo que hago, lo hago por ustedes - decía mientras acariciaba los rulos castaños de Lily. Los dos mantenían esa expresión radiante. Para Hermione significaba tanto verlo ahí, la hacía comprender que no importaba si Alexa, Cho o Pansy podían estarla odiando por su pasado, su presente era la enorme felicidad que estaba viviendo justo en ese preciso momento. Esbozando una tierna sonrisa volvió a besar al ojiverde.
Ginny los veía con una expresión contrariada, al principió sonreía pero luego su mirada reflejaba una añoranza extraña... Se abrazaba a sí misma, mientras cerraba los ojos y por sus párpados cerrados brotaban dos lágrimas que resbalaban a través de sus mejillas.
***********
Un joven observaba impaciente su reloj, eran casi las seis y media. Las chicas que pasaban y lo veían con esa expresión de desesperación se preguntaban quién era esa chica afortunada pero a la vez tan tonta como para dejar plantado a tan apuesto galán...
De pronto una atractiva joven de cabellera larga y preciosa, entraba en la cafetería. Se acercaba a la mesa donde él estaba sentado...
Llegas tarde - dijo el chico, esa voz un tanto gélida le erizaba los vellos de la nuca a la joven. Quien abrió mucho los ojos, sorprendida, pues era imposible que la hubiese visto llegar ya que él se encontraba de espaldas. Sin embargo no demostraba el miedo que pudo sentir, sentándose frente a él.
Tenía cosas más importantes que venir a verte - exclamó con arrogancia. - Además me choca este lugar - hizo un gesto de desagrado al recorrer con una mirada despectiva el café.
No cabe duda, lo niña tonta no se te quitará jamás - exhaló una risilla fría sin mirarla, y con una aparente tranquilidad jugaba con el vaso que tenía en sus manos.
Si vas a empezar con insultos mejor me voy - se paraba ofendida, irguiendo la cabeza. Los ojos del joven regresaron a verla.
¡Siéntate! –ordenó.
¡Ey! - se quejaba, pero en el fondo estaba aterrada por cómo le había gritado.
Si te cité fue porque te conviene - asentó, la chica volvió a tomar asiento intentando no mostrar lo nerviosa que se había puesto.
¿Recuerdas lo que te dije en el festín? - preguntó con un gesto impasible, cual pensase que la chica era demasiado lenta para comprender.
Te refieres a que tú quieres recuperar a Granger y... - balbuceó.
Y tú quieres de nuevo contigo a Potter - completó.
Já, Dime, ¿qué harás al respecto? - soltó ella con burla.
¡Separarlos! - respondió tajante.
¿Ah sí, y cómo? - la chica se cruzó de brazos, incrédula. - A menos de que sea un muy buen plan, Porque esos dos están tan enamorados… - finalizó con una exagerada melosidad.
Se dice que dos cabezas piensan mejor que una, ¿no? - la miraba fijamente. La chica le mantenía la mirada. ¿Le estaba pidiendo que se le uniera para separar a Harry y a Hermione? –lentamente esbozaba una sonrisa.
Y bien, ¿cuál es plan? - preguntaba interesada, sus ojos brillaban con maldad. Él se limitó a dar un trago a su bebida, pensando que no se había equivocado al haberla citado.
¡¿No tienes un plan?! - gritó la chica.
Tranquila - apretó los dientes, él no necesitaba alzar la voz para transmitirle orden, con la sola mirada ella se calmó nuevamente.
La venganza es un platillo que se come frío - dijo con un acento que causaba escalofríos.
Los recuperaremos y se olvidarán de que alguna vez se amaron. Potter volverá a estar rendido a tus pies, y Hermione será mía de nuevo - apretó el vaso que sostenía. La chica entornó la mirada y sonrió con suficiencia.
Aún no entiendo qué le viste. Es tan poca cosa, tan insignificante...
¡Cállate! Que el ser sangre limpia no te hace mejor persona - la fulminó con la vista.
Pero sí mejor que ella - se acarició el sedoso cabello, cual hermosa sirena.
¡Cierra la Boca! - golpeó la mesa con el puño, ella se sobresaltó pero de inmediato disimuló.
Si te vas a poner pesado será mejor verte cuando ya tengas el plan - se incorporaba y decía con voz de aburrimiento.
Estamos juntos en esto y no hay marcha atrás - la tomaba con fuerza por el brazo, y decía por lo bajo con la suficiente claridad para que ella lo escuchara.
¡No soy cobarde! - se jaloneó indignada.
Al menos yo no tengo mucho que perder - soltó el chico fríamente.
¡Yo Tampoco! - asentó altanera.
¿Segura? - le lanzaba una mirada insinuante a su mano, donde brillaba una sortija.
Nos vemos - se libró de él con un manotazo, salió del lugar con la cabeza erguida y meneando su llamativa cabellera.
Él la observó marcharse sin mostrar la más mínima intención de ir tras ella.
Cerraba los ojos y decía hacia sus adentros.
Alguna vez me lo juré Hermione... Que Tú volverías a ser mía, y que Potter se arrepentiría de haber nacido –apretó los labios al igual que su puño. De pronto abría sus preciosos ojos de un singular color, los cuales brillaron de forma extraña y escalofriante.
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Notas de Anyeli:
Song de fondo: Tus Ojos-Belanova
Espero que les haya gustado este capitulito^^
Mil tanx x leerlo
xoxo
