Voy a reducir un capi por día, debo preparar cosas para clases :c pero no dejaré el fic, no se preocupen :3

My Death Note

Chapter 21

Cerezo


Pasaron unos días después de resolver el caso. Mandaron a Misa a su antigua vida, no recordaba nada de lo sucedido, y gracias a Rem tampoco recordaba sus sentimientos hacia Light, o por lo menos su obsesión hacia él. Por otro lado, Light a pesar de no recordar nada, aún tenía la misma mentalidad acerca de castigar a los criminales. Pero sin recuerdos ni la Death Note, ya no era un peligro. Aún se reunían todos en la sede central para resolver otros casos, sobretodo porque se habían vuelto unidos. Especialmente cierta castaña y cierto pelinegro. Cada vez, se volvían más amigos que antes. Resulta que compartían mismos gustos, ambos amaban los dulces, la lectura, la misma música, entre otras cosas.

Kate había recobrado la sonrisa que siempre tenía al principio, y no porque haya olvidado a Domán, aún lo extrañaba y siempre se acordaba de él. Lo sentía en todos lados, en el aire, en los árboles… sentía que él no la había abandonado. Pero también la sonrisa volvió a su rostro ya que todo el día andaba con Ryuzaki. La presencia del pelinegro se había vuelto parte de su vida. El aroma a pastel de fresas la embriagaba siempre que andaba con él. Al igual que Ryuzaki, el olor a flores embriagaba en su vida.

Ambos estaban echados bajo la sombra de un hermoso cerezo disfrutando de la primavera. Ryuzaki vestía su ropa habitual y Kate vestía un short celeste claro y un polo blanco sin mangas, tal como había vestido el día que buscó al detective. Miraban con fascinación el cielo a través de las ramas y los pétalos de aquel mágico cerezo. Ninguno de los dos hablaba, solo se quedaban sumidos en sus pensamientos en un mundo perfecto.

-¿Sabes?- comenzó a decir Ryuzaki.- Probablemente sin ti en este caso, hubiera muerto.- dijo él.- Gracias.- finalizó mirándola a los ojos.

Kate sonrió conmovida.

-Me alegro de estar aquí…- susurró.- Me gustaría que esto nunca termine…

-Puedes quedarte…- le propuso Ryuzaki.- Ven conmigo a Wammy´s House…- susurró.

-Me gustaría pero… tengo una familia, L.- dijo ella.- Un hermano a quien cuidar, unos padres a quien extrañar…- dijo con nostalgia.

-Entiendo…- dijo Ryuzaki.

-Pero, no pienso perder contacto contigo.- dijo la castaña sonriente.

-Yo tampoco.- dijo él sonriéndole de vuelta.

Ryuzaki agarró la mano de Kate con una sonrisa cálida, mientras el se perdía en sus ojos marrones y ella en los ojos azules de él. Los ojos de Ryuzaki se dilataron, un brillo aparecieron en ellos. Nunca había sentido algo así por alguien, simplemente Kate era su primera y mejor amiga, y él se había enamorado profundamente de ella. Su voz resonaba en su cabeza, su risa le alegraba el día, su perfume lo embriagaba y sus ojos lo hipnotizaban. Simplemente era más que evidente, él estaba a su merced.

Se quedaron así, sumidos en la paz de estar en compañía del otro, por fin todo parecía haber terminado, parecía haber llegado a su fin, parecía que las desgracias habían cesado… por el momento.

KKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK

Mientras tanto Watari estaba limpiando el lugar. Se detuvo al ver la computadora. Se quedó quieto unos instantes con la mirada perdida recordando.

-¿Tiene familia?- le preguntó.

-Mi papá, mi mamá, mi hermanito menor, mi hermana mayor… que en paz descanse.- dijo en un murmuro.- y Domán… él era también parte de mi familia.

-¿Extraña a sus padres?- le preguntó curioso.

-Sí… también a Danny.- dijo con nostalgia.

-Si usted desea, puedo averiguar cómo está su familia.- propuso entusiasta.

-Sería genial.- dijo sonriente y encantada de la idea.

La castaña le había dicho su nombre completo en una ocasión. La joven debía extrañar a su familia. Después de todo, llevaba un par de meses con ellos y no sabía nada de sus parientes. El adorable anciano sonrió y se sentó dispuesto a averiguar de la familia de Katherine. Tecleó el nombre de la castaña y su residencia. Investigó un poco y dio con su familia.

Abrió los ojos de sorpresa y terror. Su familia… todos… Watari se quedó en silencio, pensando y analizando como darle las noticias a Katherine. Justo que se había recuperado, justo ahora que todo parecía ir en buen camino… El anciano se permitió soltar unas lágrimas por el sufrimiento que afrontaría nuevamente la castaña. Era como una nieta para él, como una hija incluso. Apagó la computadora y se fue a pensar en un sillón, ¿Por qué le sucedía todo esto a ella? ¿Por qué tenía que sucederle justo cuando se recuperaba? ¿Cómo reaccionaría…? Respiró profundo. Debía tener fuerzas por los dos. Pero en tan solo pensar en Kate derrumbándose nuevamente, le partía el corazón, le partía el alma. Escuchó la puerta abrirse. Era ella y Ryuzaki. Se reunieron con los demás. Todos estaban allí. Matsuda, Aizawa, Mogi, el señor Yagami y su hijo Light, también estaba Misa, que al haber olvidado su obsesión con Light y la Death Note, incluso se llevaba mejor con Kate. Escuchó las risas de todos, simplemente le partía el corazón arruinar el momento con las noticias. Pero no podía ocultárselo. Debía decírselo. Se armó de valor. Pues, dar las malas noticias y quitarle la sonrisa a la castaña… era prácticamente un suicido emocional. Caminó lentamente hasta ella. Todos se quedaron callados ante la presencia de Watari. No porque él esté allí, sino por la expresión de su rostro. Katherine sintió un dolor en su pecho. Ella sabía que algo no andaba bien. Watari la miró fijamente a los ojos. Un silencio infernal reinó la habitación. El corazón de Kate latía haciendo que su pulso haga temblar su cuerpo.

-Katherine…- dijo Watari llamándola por su verdadero nombre por primera vez en frente de todos.- Lo lamento.- dijo en un susurro.


:c lloraré, actualizaré otra vez en un rato, sorry las demoras D: