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-Toma –dijo Harry, tendiéndole la taza de té a su acompañante. La chica sonrió y aceptó lo que el mago le ofrecía.
-Gracias, Harry –susurró tímidamente Jenny, acomodándose en el sillón. El chico se sentó junto a ella.
-¿A qué se debe tu visita? –preguntó Harry amablemente, sorbiendo un poco de su té. El pelo negro de la chica resaltaba con sus grandes ojos azules. Jenny era una de las aurores más atractivas del Ministerio. A Harry sin duda le hubiera llamado la atención de no ser por…
-¡HARRY! –gritó Ginny, bajando rápidamente por las escaleras. Su pelo rojo se agitaba con cada paso feroz, lleno de euforia-. Me acaba de llegar una lechuza…
La más pequeña de los Weasley se paralizó al ver a Jenny. Su expresión no reveló el desasosiego que se liberó en su interior. "Harry está saliendo con ella" fue su rápida conjetura, que la sepultó en lo más hondo del abismo. Sus mejillas perdieron el color.
-Ginny –dijo Harry, sonriendo. No se percató de la falta del carmesí característico en ella. Se distraía con facilidad pensando en lo bien que le hacía su presencia, como si de repente la estancia se llenara de luz con sólo ella posarse allí. Harry no podía estar más enamorado-. Te presento a Jenny –añadió, señalando con una mano a la chica sentada a su lado, pero sin apartar los ojos de la pelirroja.
Ginny sonrió lo más que pudo y estrechó su mano, murmurando un seco "Ginny Weasley", a lo que la morena contestó con un "Jenny Williams", igualmente seco, sin sonrisa. La pelirroja se enderezó y apretó en sus manos el pergamino que llevaba. Ya no importaba la noticia que le daría a Harry.
-Jenny, ella es la hermana de Ron –siguió el mago, sin mirar ni un solo momento a la aludida. Cualquier tonto podría darse cuenta de que Harry estaba enamorado de "la hermana de Ron". Jenny se percató al instante. Ginny necesitaba mucho más que el par de ojos verdes sobre ella. Ginny necesitaba saber ya quien era Jenny.
-Ginny, ella es una auror, amiga mía y de Ron –continuó Harry con una sonrisa. Amiga. La palabra bajó por el cuerpo de la pelirroja y se instaló en su estómago. Interesante. Un poco de color volvió a sus mejillas y miró a Jenny a los ojos.
-Mucho gusto, Jenny –dijo Ginny sin inmutarse. "Amiga…"
-Mucho gusto, Ginny –dijo Jenny, sin pestañear. Para ella nada estaba claro. Harry había dicho la hermana de Ron, pero a ella se había referido como "amiga". ¿Quería decir eso que Ginny era algo más que una amiga? Sí. Debía ser eso. Harry no podía mirar a una mujer así por tanto tiempo, con tanta adoración. Por lo menos a ella nunca la había mirado así. Apretó los labios para no resoplar.
-¿Tenías algo que decirme, Ginny? –preguntó Harry. Era tan atento con ella. Al diablo la visita de Jenny y lo que ella podía requerir. Ahora estaba siendo atendida por la espalda de Harry.
-Bill me escribió para decirme que Fleur está embarazada –contestó Ginny, sonriendo. Já. Harry no le estaba prestando atención a su amiguita. Si todos los presentes hubieran tenido cinco años, Ginny le hubiera sacado la lengua a Jenny. Se contuvo y estuvo a punto de reír por su ocurrencia.
Harry se emocionó tanto por la noticia que corrió a abrazar a Ginny.
Sobra decir que Jenny se fue media hora más tarde sin haber hablado ni un solo momento con Harry a solas. Y lo más importante, sobra decir que Jenny comprendió que Harry ya estaba ocupado con cierta melena pelirroja.
