CAPITULO 21

Theodore sintió la mirada de Petro clavándose en su espalda.

Stan ya sabía acerca de que interrogaría a Karkarov, pero ambos consensuaron que Petro no debía enterarse hasta el último momento acerca de que le interrogarían, pues a palabras del mismo Stan, Petro se pondría nervioso y podría arruinarlo todo. Esa información le había vuelto receloso, pues alguien poco comprometido era peligroso en muchos aspectos. De momento, de ambos Irlandeses, su favorito era Stan… y era tal su devoción a la probablemente difunta Emma Nott que Theodore tenía la certeza de que Stan podía controlar de cierta manera a Petro. No se puede ser certero en todo el tiempo.

Theodore tomó aire y con cuidado presiono en su mano el pergamino.

Igor Karkarov, mago oscuro, antiguo mortífago y director de una escuela de magia, humillado, atado y obligado a responder lo que fuera que Theodore le preguntara… bueno, esa era una sensación algo sobrecogedora… y sin embargo tenía ganas de sonreír de satisfacción ¿Quién lo diría?

—Emma Nott —murmuro Karkarov— Si, se quién es. La conocí...

Theodore sintió algo refrescante invadiéndole el cuerpo. Algunas respuestas, por fin. Por el rabillo del ojo pudo ver que Stan soltó el aliento. Sin embargo, Karkarov luego agacho la cabeza y apretó fuertemente los labios en una dura línea.

La primera reacción de Theodore a esa acción fue algo parecido al miedo. ¿Su lengua se volvería negra también?

—Se está resistiendo —dijo Stan de pronto, sus ojos fijos en Karkarov— Hay que darle más veritaserum —murmuro con rabia mientras se llevaba una mano al bolsillo de la túnica.

—No —dijo Theodore, acuclillándose en el suelo para estar con el rostro a la altura del de Karkarov— Puede luchar, profesor —le dijo al viejo mago— pero los dos sabemos que sin una varita y sin haberse encantado con Oclumancia primero, y estoy seguro de que no tiene un talismán, solamente está desgastando energía resistiéndose. Valiosa energía que necesitara para huir luego.

Karkarov le lanzo una mirada de asco, sus labios aún en una dura línea.

Theodore suspiro— Bien —dijo intentando cambiar de estrategia, y sentándose en el suelo, entrecruzando sus pies— Supongo que por algún motivo no quiere decirme que le paso exactamente a mi tía —apoyo despacio el mentón en la palma de su mano abierta, aun mirando fijo a los ojos al ahora desconcertado mago. Mientras más distraído, mejor— Pero seguro al menos nos puede decir algo. Lo más importante. ¿Está viva?

—No —murmuro Karkarov— está muerta.

— ¡Eso es mentira! —Gritó de pronto Stan, desconcertado y enfadado— ¡Está mintiendo! ¡Hay que darle más de la poción! ¡Tiene que estar mintiendo no….!

—Silencio —dijo Theodore, lanzando una fría mirada a Stan, al mismo tiempo que observaba como Petro seguía callado y se llevaba una mano al pecho.

Stan le había explicado la primera vez que conversaron que sentía que Emma Nott estaba viva, algo que Petro también sentía, pues ambos habían sido vinculados a ella cuando eran niños. El vínculo mágico era una fuerza que unía a dos magos, pero era una conexión de ambas partes y entre sus particularidades estaba el hecho de sentir la presencia, el peligro, incluso la muerte del otro. Si Emma hubiera muerto tanto Stan como Petro lo hubieran sabido… eso, o estaban mintiendo.

Karkarov miraba con asco a ambos Irlandeses. Theodore lo comprendió, pues eran sus alumnos y le habían traicionado conspirando para entregarlo a un potencial enemigo.

—Muerta —dijo Karkarov, mirando especialmente a Stan.

Theodore suspiro— Eso no es posi…

"Plop"

Theodore giró de inmediato hacia el lugar de donde había venido el sonido y por un instante pensó que solo podía ser James…

Apenas había desenvainado su varita por reflejo cuando un encantamiento hizo que volara de su mano… la sensación en ese preciso momento fue como si le hubieran quitado un pedazo de su cuerpo. La magia, fluyendo cálida y familiar en su mano y de pronto, solo sentir frío y vacío. Cuando volvió la vista al frente, solo pudo ver un destello rojo que iba a darle en la cara… o lo hubiera hecho, si es que Stan no se hubiera atravesado con un hechizo protector que no resistió mucho y le hizo volar al menos tres metros en la espesura. Si Theodore no hubiera estado sentado en el suelo, seguramente se lo hubiera llevado consigo.

Petro fue mejor reaccionando, pues se enfrasco en un duelo de chispas azules y rojas contra el mago recién llegado, quien no era nada más y nada menos que el profesor Alastor Moody. Theodore conjuro sin pérdida de tiempo un accio para recuperar su varita. Tenerla en la mano de vuelta fue como volver a respirar. Lo siguiente que hizo fue ponerse de pie y sujetar del cuello a Karkarov, quien ya estaba luchando por levantarse. Theodore le obligo a mantenerse de rodillas y apuntó con la varita a su cabeza.

—Viene a llevarme para entregarme a él —masculló Karkarov— Lo hará y luego estaré muerto, debes sacarme de aquí —Theodore le miró momentáneamente confundido— ¿Quieres saber que paso con tu tía, no? Sé lo que le paso. Se cada detalle. Sácame de aquí y te lo diré todo.

— ¡Sabía que mentía! ¡Que no escape! —Mascullo Stan a su espalda, tenía tierra por toda la cara, pero parecía estar bien— Petro y yo mataremos al otro si es necesario. Nadie va a llevarse a Karkarov si no nosotros.

Stan prácticamente corrió hacia donde se desencadenaba la batalla, que para ese momento, chispas verdes eran las que iluminaban el lugar. Maldiciones asesinas. Theodore se quedó momentáneamente sin aliento durante un segundo al ver que Stan agitaba la mano y una maldición asesina salía de su varita, Moody la repelía y contratacaba. Más maldiciones asesinas.

Theodore sujetó con aún más fuerza su varita. Momentáneamente recordó que tenía un traslador atado en la muñeca que le llevaría lejos de allí… pero vio de nuevo la batalla y sabía que no había manera en que Stan y Petro mataran a Moody, y aunque tuvieran éxito por poco probable que fuera… dejarían a un muerto atrás. Se volvió hacia Karkarov.

— ¿A quién va a entregarte? —preguntó, dándose cuenta de que esas palabras no tenían sentido. ¿A quién tenía tanto miedo Karkarov?

El profesor masculló su respuesta mientras movía el brazo izquierdo— Tú sabes a quien.

Theodore entonces sujeto con fuerza la cabeza de Karkarov, hizo una floritura y lanzó un encantamiento al aire. Todo se volvió negro al instante, con una oscuridad que se tragó todo, incluso el sonido. Cuando deshizo el hechizo, vio que Stan había conjurado un protego cubriendo a un inconsciente Petro. Moody, por otro lado, estaba agachado en una rodilla, pero aún con la varita lista y apuntándole, comenzando a hacer una floritura.

Maldito Ojo Mágico.

Theodore solamente alcanzó a usar a Karkarov como escudo humano.

—Deténgase, profesor —le dijo Theodore— Hablemos. Podemos hablar.

Alastor Moody se puso de pie trabajosamente, pero no bajo su varita.

—Nott —mascullo— sí. Claro que es Nott. Cara de Nott. Ojos de Nott —con la varita aún en alto y sonriendo grotescamente— ¿Hablar? En eso ustedes son bastante buenos. Tú padre lo era y al parecer tú también —el mago avanzo un pie cojeando— Baja tú la varita, niño. No tienes las agallas.

Theodore forzó una sonrisa genuina— No quiero matarlo —dijo casi con diversión— seguramente usted tampoco, si no ya lo hubiera hecho. Él tampoco quiere morir ¿verdad profesor?—Karkarov mascullo algo inentendible, pero Theodore le sujeto aún con más fuerza— Nadie tiene que morir. Podemos negociar —el ceño del profesor Moody estaba tan marcado que casi podría jurar que se descompuso el rostro— Negociemos —demando serio, deslizando la manga de su túnica y descubriendo en él un brazalete atado a su muñeca— o me llevo de aquí al profesor con este traslador. Apareceré muy cerca de las tribunas y entregaré a Karkarov. Hay muchos magos del ministerio como público, muchos Aurores. Les diré a todos que usted se volvió loco. Acordonaran todo el bosque y le darán caza antes de que pueda cojear para poder huir, profesor.

El viento agito los árboles y el silencio permitió que los sonidos de la agitación del público llegaran hasta allí. Moody entonces arranco a reír.

—Esa amenaza que lanzas es ridícula y no tiene sentido, niño.

Theodore le devolvió la sonrisa— Tiene mucho sentido para mí —dijo ocultando su nerviosismo— y a usted le perjudica lo necesario para que reconsidere negociar conmigo —Moody se rio aún más, parecía encantado con la situación. Debía apresurar las cosas antes de que el mago decidiera que lo mejor era que Karkarov muriera— Traje aquí a Karkarov para interrogarlo, una vez consiga lo que quiero, se lo entregaré —Karkarov se removió, pero Theodore le sujeto con más fuerza— No sé exactamente qué es lo que está haciendo ni porque está cambiando de bando, pero le puedo asegurar que lo que menos quiero es interferir. Al igual que mi padre, estamos del mismo lado.

—Tú y tu despreciable y traidor padre —masculló el mago ahogando una risa— del mismo lado que yo… claro, seguro estamos en el mismo lado —dijo apenas conteniendo carcajadas, lo cual era grotesco de ver y escuchar— Me niego —dijo el mago— Los matare a todos aquí y luego le llevaré el cadáver de Karkarov a mi señor, volverá esta noche ¿Lo sabías? Está pasando justo ahora, puedo sentirlo, y está pasando gracias a mí. ¿Tú y yo del mismo lado? —Dijo apuntando a Theodore— a ti te mataré y te dejare aquí. Escribiré mi nombre con tu sangre para que esa rata traidora de Philip sepa que fui yo quien lo hizo. Ya nada importa, mi señor está de vuelta.

Un rayo purpura fue entonces despedido apenas en un segundo y Theodore apenas tuvo tiempo para conjurar un protego máxima, pero la maldición de Moody era tan fuerte que le lanzó hacia atrás a él y a Karkarov con tanta violencia que sintió como se derraparon en el suelo. Arañando la tierra húmeda con las manos logró a duras penas levantarse a medias, agradeciendo tener aún la varita en su mano… pero solamente para quedarse atónito al ver su mano derecha pegajosa de sangre y casi colgándole inerte. La poción para desensibilizar seguramente estaba haciendo aún efecto, pues aunque de la muñeca al codo se veía llena de cortes, no sentía absolutamente nada de dolor. Sujeto aún con más fuerza su varita y comenzó a ponerse de pie apoyándose en una rodilla.

—Imbécil —mascullo Theodore— ¡Estamos del mismo lado!

Frente a él, Moody hacía retroceder a Petro y a Stan de nuevo hechizo tras hechizo, Theodore estaba a punto de dirigirse hacia ellos cuando sintió que algo golpeo sus pies y le hizo tropezar, cayendo de nuevo al suelo y con tanta suerte que un rayo de chispas verdes pasó volando por donde antes había estado su cabeza. Al volver el rostro lo único que alcanzó a ver fue la bota de Karkarov dirigiéndose hacia su rostro.

La sangre brotó de su nariz cálida y casi ahogándolo, apretó los dientes con fuerza y trató de ponerse de pie, pero fue detenido por un calor familiar en su nuca. La punta de una varita. Por el rabillo del ojo vio a Karkarov apuntándole.

—Quieto, Nott —le dijo el viejo mago, agachándose hacia él y alcanzando la mano donde tenía el traslador— Espero que te hayas dado cuenta de que salve tu vida. Ojala la buena costumbre de los Nott de devolver favores este muy presente. Te hice un favor y ahora tú me lo haces a mí —Karkarov tomó el traslador con las manos— buena suerte, Nott. Adiós.

Plop.

Solamente la varita de Theodore cayó al suelo cerca de su mano ensangrentada y la sujetó con fuerza, maldiciendo al mismo tiempo que se levantaba apoyando la mano contra el suelo. Moody seguía luchando y ahora era plenamente consciente de que ya no había salida.

A su espalda, chispas de colores iluminaron el cielo y podía escuchar alaridos de gritos y ovaciones que venían desde el coliseo. Importaba tan poco. Karkarov había huido y por su error podía ser acusado por Moody de interferir en aquel grandioso plan suyo. Eso perjudicaría a su familia a niveles insospechados. Moody no diría nada, lo mataría allí mismo al precio que fuera.

Moody estaba peleando con Stan y Petro al mismo tiempo, sin dejarles espacio siquiera para poder contraatacar y solamente defendiéndose. Es rápido, muy rápido. Petro intento atacarlo mientras Stan corrió de un árbol a otro para cubrirse, pero Moody lo repelió.

"matará a Stan primero" pensó Theodore "luego a Petro. Avada Kedavra es una floritura larga… dos seguidas no dará tiempo de que se defienda" pensó "Lo siento Stan"

En segundos eternos, Theodore entonces hacía la floritura. Sabía el encantamiento y apuntó a Moody, quien estaba demasiado ocupado haciendo su propia maldición para matar a Stan, quien ya solo se defendía tirado en el suelo. Lo iba a matar, lo mataría allí mismo.

Plop.

Frente a él y casi en medio de la batalla, aparecían James y Star. Moody se dio cuenta y de inmediato lanzó maldiciones asesinas hacia ellos, pero los recién llegados tenían tal sincronía perfecta que la esquivaron de inmediato. Star se echó hacia atrás y James entró en duelo con Moody, al mismo tiempo que Stan se levantaba y llegaba hasta Petro, copiando la formación de Star y James. Star defendía y James atacaba.

Theodore bajó la varita y se llevó una mano a la nariz para limpiarse la sangre. La cabeza le ardía. "Esto está mal" fue el único pensamiento en su mente.


Star sentía la magia atravesando su cuerpo y era como si le dijera que debía hacer, como si guiara su mano para conjurar los encantamientos defensivos más variados. Defendía del agua como defendía del fuego en menos de medio segundo. El profesor Moody había decidido que siendo su contrincante una Praethor, los maleficios asesinos no tenían sentido.

En un instante, James logró enredar la pierna de Moody con un hechizo incarcerus, Petro lanzo un maleficio como una especie de ráfaga que le hizo tambalear, Stan estaba conjurando una maldición asesina, pero Moody la repelió y lanzó un bombarda hacia ambos Irlandeses.

Star aprovecho la leve inmovilidad y una sola mirada a James basto para que ambos sincronizaran su ataque en repetidas oleadas de maleficio petrificador. Necesitaban inmovilizarlo, cuanto antes mejor. Moody se defendió con tal destreza que en un instante había mandado a volar a James por el aire y al mismo tiempo desarmo a Star, pero ella fue tan rápida que lanzándose de un salto esquivo por poco otra maldición y llegó junto a Moody, pateando la mano de la varita. El rostro del viejo profesor era una máscara de ira. Intentó hacer un Accio, pero Star intercepto la varita con un manotazo y la envió hasta unos matorrales. El profesor se liberó y trato de pegarle con su bastón, pero Star se sujetó de su capa y salto prácticamente sobre él hacia su espalda. Moody se dio vuelta usando su bastón como un garrote. Star saltó hacia atrás con un pequeño bulto en las manos que guardo en el bolsillo de la capa. Su meta era el traslador.

— ¡Star! —Gritó James— ¡varita!

Star entendió al instante y conjuro un accio. La varita de James llegó hasta sus manos y luego todo se volvió negro, oscuridad absoluta. Star solamente podía escuchar su propia respiración. Su mente trabajo rápido y recordó pronto que James le habló acerca de ese maleficio. Era Theodore. Él estaba haciendo eso. Star guardo la calma y lo único que acertó a hacer fue el inicio de una floritura de protección.

Cuando la maldición terminó, Theodore tenía su varita en alto y apuntando a Moody. Su rostro pálido tenía sangre por todos lados, la mano con la que sostenía la varita a pesar de los guantes se veía pegajosa; Star podría jurar que todo su brazo se veía igual. Moody estaba agachado, pero ya tenía su varita en la mano. Los irlandeses se veían agotados, Stan se veía especialmente pálido. James estaba de pie a la espalda de Moody y tenía la varita de Star en la mano. Su sincronización era tal que uno podía usar la varita del otro con la misma eficacia como si fuera la propia.

— ¿Terminaste? —Dijo Theodore mirando a Moody, se oía enfadado— Karkarov acaba de irse, ya no podrás entregarlo. Si dejamos de pelear ahora mismo podríamos alcanzarlo antes de que huya —Theodore avanzó un paso— o podemos quedarnos aquí a seguir peleando. Te asesinaremos y luego iremos por Karkarov. Tú decides.

Moody se reía— Puedo con ustedes con una mano atada a la espalda.

—No seas ridículo —le recrimino Theodore— Somos cinco contra ti. Somos jóvenes, pero hasta hace un momento entre cuatro lograron desarmarte. Morirás aquí si no te vas.

—Me llevaré a todos ustedes antes de hacerlo.

— ¿Y para qué? —Le cuestiono— ¿No quieres ver su regreso? Tú mismo lo dijiste. Volverá hoy y gracias a ti. ¿No quieres estar allí para recibirlo? ¿No quieres recibir su gratitud? —Star vio como el rostro de Moody era tomado por una expresión de duda y rabia. Theodore se encogió de hombros, como si no le importara mucho la situación— Si no te vas, me obligas a luchar a muerte. Mi plan se arruino, pero el tuyo funciono y de todas maneras intentaste matarme, aún cuando te ofrecí un buen trato. Vi el brazo de Karkarov antes de que huyera. Su marca se estaba revolviendo. Él ya volvió. Ve, corre a recibirlo, tienes un traslador en el bolsillo, úsalo ya… porque si te quedas, cobrare venganza por la sangre que has hecho que derrame.

—Hablas mucho —dijo Moody— solo sabes hablar.

—Mi palabra también es magia —declaro Theodore— todos ellos están vinculados a mí —mintió— y sabes lo que significa. No importa que, ellos cumplirán cada orden que les dé —Theodore miró a James— Si llego a morir, tú única misión será sobrevivir y vengarme —luego miro a los Irlandeses y a Star— Ustedes mataran a este mago necio o morirán en el intento —luego miro a Moody— Viniste aquí en pos de matar. No importa que tan bueno seas, juro por mi sangre que no saldrás vivo de aquí si te quedas.

Moody miró a cada uno de ellos como si fueran insectos y sin decir una sola palabra metió la mano en el bolsillo y desapareció en el aire.

Theodore apoyo la espalda contra la raíz de un árbol cercano y lentamente se deslizo hasta quedar sentado en el suelo. Star ahogo un grito y corrió hacia él, igual que James y los irlandeses. Apenas Star llegó hasta él lo primero de lo que se preocupo fue por su brazo, pues la túnica estaba empapada y pegajosa, la carne tenía cortes recientes y que estaban sangrando, Star de inmediato sacó su varita e intento hacerle un encantamiento curativo, pero Theodore apartó el brazo de inmediato.

—No —fue lo único que dijo, cuando Star miró su rostro, casi se asustó al descubrir lo enfadado que se veía.

— ¿Qué hacemos ahora Theodore? —preguntó Stan a su espalda.

—No haremos nada —dijo James con firmeza— Theodore, deja que te curemos.

—Karkarov escapo ¿Por qué hiciste que Moody huyera? —Reclamó Petro— Pudimos deshacernos de él, no habrá otra oportunidad. Eso fue estúpido.

—No le hables así —dijo Stan enfadado.

—Estás perdiendo sangre. Hay que detener la sangre —acotó Star.

Theodore hizo una mueca— Cállense —dijo serio— todos cierren la boca, no me dejan pensar.

Todos le miraron consternados

—No hay mucho que pensar. Tenemos que ir por Karkarov —dijo Stan nervioso— va a huir. No hay tiempo.

—Vamos —dijo Petro— Iré contigo. Podríamos necesitar a la Praethor.

Star no tenía intención de moverse de allí— Atender las heridas de Theodore es lo primero, mi magia curativa es mejor que la de ustedes. No iré.

—Entonces Craston —dijo Stan— Hay que ganar tiempo.

James se veía histérico— Para lo que no tenemos tiempo es para curar a Theodore. Podría desmayarse por perder sangre. Paren ya.

—Te equivocas —murmuro Theodore, ganándose de inmediato la atención de todos— tenemos tiempo. Tenemos mucho tiempo —dijo sacando una cadena de su cuello y dejando a la vista un giratiempo— Ahora, escuchen lo que voy a decir, tengo un plan. Todos se irán, menos yo. Me quedare tal cual me están viendo.

—Pero tus heridas… —comenzó a decir Star, consternada.

—Silencio —ordenó y sonó como cuando hacía el encantamiento, pero no necesito magia para que todos le obedecieran— No más interrupciones. Cumplirán al pie de la letra cada instrucción que les dé y todo saldrá bien. ¿De acuerdo? —Dijo mirando a todos y cada uno de ellos— Yo y solo yo he sido testigo de todo esto y solamente yo diré lo que pasó aquí. No hay otras versiones. Nadie más estuvo aquí ¿está claro? —Theodore sacó de su cuello su giratiempo y se lo tendió a James— Ustedes volverán e irán directamente al estadio. No deben encontrarse con sus contrapartes, es una regla que no pueden romper, nadie quiere una paradoja. Perfil bajo, pero visibles, para que ninguno de ustedes sea vinculados a lo que pasó aquí, ni siquiera por sospecha. Stan —dijo mirando al Irlandés— tú y Petro deben calcular el momento en que Karkarov huyo. El traslador que uso solamente lo puede llevar al punto de encuentro en el que Star lo entregó, esa será la única oportunidad de capturarlo y llevarlo a un lugar seguro. Esa es su misión. James —dijo mirándolo— tu misión será la más complicada. Quiero que apenas regreses, pongas en sobre aviso a Edward de la manera que sea, debes ser creativo para no revelar información que comprometa lo que ha pasado aquí… debes hacer que Edward despliegue a la gente del ministerio por el castillo. Seguramente Moody irá allá para poder irse por la red flu, si tuviera un traslador que lo saque de los terrenos del castillo ya lo hubiera usado. Moody llegará al mismo punto de encuentro que Karkarov, con una diferencia mínima de tiempo, es mejor no cruzarse con él de ninguna manera. Con que los Aurores estén desplegado será suficiente. Moody no va a huir, yo me encargaré de eso —Theodore se puso de pie— No tengo una coartada que no sea sospechosa y que explique por qué estoy tan malherido, iré hasta el estadio e inventaré una buena historia acerca de que Moody me atacó y trató de matarme; será muy convincente, yo me estoy desangrando y Moody apenas tiene rasguños. Será suficiente para que los Aurores quieran detenerlo, seguramente él se pondrá nervioso o furioso y con suerte hará que lo maten. Aun si no lo matan, revisaran su varita y encontraran que hizo maldiciones asesinas. Terminará en Azkaban. También revisaran mi varita, pero solamente he hecho hechizos de protección y los de oscuridad total, que es magia tenebrosa, pero estoy seguro de que lo dejaran pasar. Por eso mismo es importante que ninguno de ustedes debe ser relacionado a esto por ningún motivo, todos usaron maleficios imperdonables. Nadie debe requisar sus varitas ¿Entendido? —Theodore soltó un respiro— Bien, hora de irse.

—Espera —dijo Star— Le quite esto a Moody cuando me acerque a él —ella saco la pequeña petaca de cuero que era normal ver al viejo profesor beber, y se lo entregó a Theodore— En realidad iba a por el traslador.

Theodore extendió la mano y tomó el recipiente, quitó la tapa y estuvo a punto de aspirar por la nariz, pero James interpuso la mano— ¿Qué pasa si es veneno?

Theodore entrecerró los ojos, pero alejo el recipiente de su nariz y en su lugar derramó un poco en el suelo. Todos abrieron los ojos como platos cuando vieron la sustancia viscosa en el suelo.

—Bueno —dijo Petro— No sé qué pensar acerca de esto.

—Yo sí —dijo Theodore mientras ajustaba la tapa al recipiente y se lo entregaba a Star— Mantenlo contigo. Lo probaremos después. Ahora, vayan.

— ¿Qué hay de mí? —Preguntó Star— ¿Solamente cuidar ese recipiente será mi única misión?

Theodore se volvió hacia ella— Iras a tu lugar en el estadio y actuaras con perfecta normalidad.

— ¡Puedo hacer más que eso!

—Lo sé —contesto Theodore— Pero lo que necesito que hagas es lo que te acabo de pedir. Confío en que harás lo que te pido —fué lo único que le dijo y lo hizo de tal manera que Star no pudo replicar.


Aproximadamente cinco minutos habían pasado, quizá quince. No importaba. Había tiempo. Tenían mucho tiempo. Theodore estaba sentado en medio del bosque prohibido. Stan, Petro, James y Star acababan de desaparecer en el aire gracias al giratiempo. Theodore sujeto con algo de esfuerzo su varita y se hizo un encantamiento en la nariz para arreglársela. Dolió bastante, peor lo aguantó mientras maldecía a Karkarov. La próxima vez no tendría consideraciones con el mago… Al menos eso pensó antes de recordar que le salvó la vida.

Espero unos instantes más sentado allí en silencio. A lo lejos, podía escuchar como una suave música de victoria llegaba a sus oídos. La prueba había terminado ya seguramente. Era quizá un buen momento para emprender el regreso. Se puso de pie con gran esfuerzo, recordando con algo de rencor las veces que termino siendo derribado y tuvo que volver a ponerse de pie. No sabía que sentir al respecto. Cuando te derriban te levantas, pero él pensaba que era mejor no ser derribado nunca. Era vergonzoso…. Más vergonzoso aún, haría aparición en tan terribles condiciones. Sin embargo, era necesario. Los buenos planes requieren sacrificios.

Theodore camino despacio, paso a paso por el bosque. Pasado unos momentos, hizo un hechizo para detener el sangrado de su brazo, considerándolo ya apropiado.

"Soy un asustado… no, un impactado muchacho que ha sido atacado y ha estado a punto de ser asesinado. Es normal ignorar las heridas hasta que sientes el dolor, y nadie siente dolor cuando su vida peligra. Lo normal es que tarde en curarme a mí mismo"

Camino un poco más y unos momentos después sintió un leve pinchazo en el brazo herido, pero no sabía si era por las heridas o por la vieja maldición que aun persistía y que ahora sentía porque el efecto de la poción que desensibilizaba su brazo se había acabado. Aguantó el dolor en silencio, pero cuando el tercer pinchazo fue casi insoportable, solo entonces aplico un hechizo para contener el dolor. Camino un poco más y ya podía ver las luces de colores en el cielo, los festejos seguían.

"Espero que todo haya salido bien" pensó, rememorando los rostros preocupados de los magos que envió al pasado "Que todo haya salido bien"

Cuando llego cerca de las tribunas hizo acopio de esfuerzo y subió la capucha de su capa e intentó disimular la herida de su brazo mientras le preocupaba llamar demasiado la atención. Los rumores de un maltrecho Theodore Nott era también algo a evitar… pero preocuparse fue una pérdida de tiempo y difícilmente alguien le notaría, pues todo era un caos. Toda la gente estaba angustiada, caminando de un lado al otro, algunos estaban llorando. La voz angustiada de un hombre llamaba a gritos a su hijo.

Theodore resistió el impulso de averiguar que estaba sucediendo exactamente y buscó con la mirada ha Dumbledore para comenzar su mentira.

Esa era principalmente la razón para ser el único testigo, pues una mentira solitaria era más concisa que una mentira colectiva. Theodore sabía suficiente Oclumancia para defenderse de intrusiones, mentía bastante bien y sabía cómo victimizarse para salirse por la tangente si es que algo no iba bien. Nadie interrogaría duramente a un pobre chico herido.

Alguien que pasaba corriendo por su lado le golpeo en el brazo arrancándole un quejido.

— ¿Estás bien, muchacho? —Dijo una voz femenina que Theodore reconoció al instante— ¿Por qué te estás escon…?

Theodore se giró rápidamente y dejo ver parte de su rostro y camino directamente hacia la bruja.

— ¿… diendo tu cara…? ¡Merlín!

Dumbledore no estaba en ningún sitio, pero fue la profesora McGonagall quien le prestó atención primero y se había llevado las manos sobre la boca para ahogar su sorpresa. No era lo planificado, pero fue igual de efectivo; apenas ella lo vio su rostro manchado de sangre, el suyo se transformó en preocupación absoluta.

Theodore se cubrió el rostro con la capucha. "Asustado y traumatizado" pensó mientras hacía movimientos torpes con las manos "Asustado y traumatizado".

La bruja se dio cuenta de que algunos estaban comenzando a mirar hacia ella y Theodore. La bruja le puso una mano cuidadosamente a la espalda y le insto a caminar hacia el lado contrario de todo el revuelo.

— ¿Por Merlín, Nott —Dijo con la voz ahogada en preocupación— Qué te paso?

—No deben escucharnos —dijo Theodore con la voz baja y débil— No debe verme, podría estar por aquí, podría tener aliados —dijo fingiendo estar asustado y agregó con urgencia en un susurro— Quiere matarme.

La bruja miró hacia todos lados y sacó su varita discretamente, casi caminaba agachada cuando le susurro con temor la pregunta que Theodore esperaba — ¿Quién?

—El profesor Moody —susurró.

Lo siguiente que hizo la profesora McGonagall fue mandar a llamar a Snape con un alumno de Hufflepuff que también miró espantado a Theodore.

"Genial, alguien esparciría rumores raros acerca de él en ese estado lamentable".

—Dile al profesor que tengo un problema con uno de sus alumnos, que venga el en persona —fue lo que le dijo al muchacho, quien salió corriendo. Luego, se alejó un poco de Theodore hasta que luego de hacer un movimiento de barita, una luz brillante salió despedida en el aire a toda velocidad. Un Patronus, seguramente.

— ¿Qué te paso, Nott? —dijo con voz preocupada mientras se acuclillaba y sacaba un pañuelo de la capa y le limpiaba el rostro con cuidado. El acto descoloco por un momento a Theodore, pero no demasiado. La profesora McGonagall siempre le pareció ese tipo de persona, muy maternal.

Theodore fingió nerviosismo— El profesor Moody —dijo con voz afectada— El profesor Moody me atacó. Quería matarme. Se puso como loco y quería matarme. Me llamó el hijo de un traidor, dijo que matarme sería una lección para mi padre.

La profesora abrió la boca por la impresión, pero luego sus astutos ojos recorrieron de arriba hacia abajo a Theodore. Estaba dudando— Eso no es posible, Nott.

—Yo tampoco lo entiendo, profesora —dijo Theodore— pero me atacó. Uso la maldición asesina.

En ese momento es que llegó el Profesor Snape, quien no venía solo, James estaba un poco más atrás.

—Cualquier problema con mis alumnos, el prefecto se encargara de… —Snape había comenzado a hablar con voz aburrida, pero cuando Theodore se giró hacia él con el rostro aún sucio se calló de inmediato, luego dirigió la vista hacia la profesora y el pañuelo manchado de sangre.

Snape entorno los ojos y se agacho para estar cara a cara con Theodore— ¿Qué pasó? —dijo impresionado.

—Dice que el profesor Moody lo atacó —intervino McGonagall.

—Intentó matarme —dijo Theodore conciso— dijo que era para darle una lección a mi traidor padre.

Snape se giró hacia la profesora, con una muda pregunta que ella contesto de inmediato— he dado el aviso al ministerio y a Dumbledore. Deberíamos poner a Moody en custodia para aclarar el asunto.

—Moody estaba custodiando a Potter —murmuro Snape, luego de un intercambio de miradas entre ambos profesores, la profesora salió de allí de inmediato. Snape se volvió hacia James, quien miraba en silencio la situación— Craston, lleva a Nott a la enfermería provisional, que lo atienda un sanador.

Luego de eso, Snape también se fue, dejándolos completamente solos.

"Al final, todo tiene que ver con Potter" pensó Theodore cierto desagrado.

— ¿Y bien? —Dijo poniéndose de pie y se acomodaba el cuello de la capa mientras miraba a James con expectación— ¿Va todo según lo planeado?


Theodore Nott era bueno fingiendo, eso le quedó muy claro a James.

Hacía menos de un instante, Theodore tenía rostro asustado, desvalido y herido que parecía como si fuera a derrumbarse en cualquier momento, ahora caminaban lado a lado hacia la enfermería provisional y su rostro parecía fría piedra. Si algo le dolía no lo demostraba en absoluto.

—Edward fue avisado —murmuro despacio— Stan y Petro deberían volver pronto, Star hizo lo que le mandaste.

—Bien —contesto serio, pero luego se detuvo en seco, mirando hacia el centro del estadio. Un grupo de personas estaban allí, pero los colores de Hufflepuff en una camiseta eran perfectamente visibles— Es Digory… y no se mueve —murmuro Theodore— cuando llegue alguien estaba llorando y llamaba a su hijo ¿Esta muerto?

James apartó la vista y trató de bloquear los gritos de Amos Digory que aún seguían resonando en su cabeza— Todo fue confuso, llego de la nada al centro del patio junto a Potter. Creo que ya estaba muerto. Nadie sabe que paso.

Todo había pasado demasiado rápido. Lo último que James recordaba era suplantar a Karkarov y estar en la carpa de los jurados, hasta que alguien le noqueo. Lo siguiente que supo es que Star le llamaba con urgencia mientras deshacía un hechizo incarcerus que tenía preso a James en la misma tienda. Star estaba tan afligida que hablaba a raudales acerca de que los emboscaron, que Moody llegó de la nada e intento matarla a ella y a los irlandeses, que les había quitado el traslador y que ahora seguramente estaba atacando a Theodore. James tenía su propio traslador, lo usaron y aparecieron en medio de una batalla. Todo había pasado tan rápido….

Theodore se giró hacia él y parecía estarlo estudiando con la mirada— Vamos —dijo luego de unos momentos, trayéndolo a la realidad.

Cuando llegaron a la enfermería allí estaba una sanadora, quien primero se asustó y luego comenzó a atender a Theodore rápidamente. Ella quiso quitarle la varita, pero Theodore se negó a soltarla, haciendo de nuevo su papel de víctima.

—Me siento más seguro si tengo mi varita a mano —dijo desviando la vista.

La sanadora suspiro— Está bien, consérvala —dijo cariñosamente y estaba preparando una pasta para ponerla sobre el brazo herido. James vio como Theodore miraba con ojos entrecerrados a la mujer.

"Ingenua" parecía estar diciendo.

La sanadora estaba terminando de vendar el brazo de Theodore para cuando se escucharon leves estruendos y gritos afuera. La sanadora termino su trabajo y miró con curiosidad hacia dónde provenía el sonido— Iré a ver qué sucede —dijo— tú quédate con él —ordeno a James.

La mujer fue hacia la entrada de la carpa y luego de unos instantes volvió a asomar la cabeza, pero se veía pálida y tenía la varita en la mano— Quédense aquí y no salgan. Prefecto, ten tu varita a mano.

James y Theodore se miraron, pero Theodore se levantó de inmediato y parecía dispuesto a ir a ver sucedía, James sacó su varita y camino a su lado, pero antes de dar un tercer paso, algo le sostuvo el hombro. Cuando se volvió, en medio del aire, apareció el rostro de Star junto al de Petro, ambos bajo una capa de invisibilidad.

— ¿Qué hacen aquí? —preguntó Theodore, quien también se había percatado de su presencia.

—Venimos a informar —dijo Star.

—Karkarov escapó con un traslador —dijo Petro— pero Stan pudo colarse de él, eso paso hace como quince minutos, no sabemos nada de él hasta el momento. Pero si hay oportunidad de capturarlo, Stan lo hará. Debemos esperar.

—Es mejor que nada —dijo soltando un respiro— ¿Por qué hay tanto ruido afuera? —preguntó.

Tanto Star como Petro se miraron el uno al otro— Afuera es un caos —dijo Star— nadie encuentra a Potter, llegó un cuerpo de Aurores que intervino la red Flu, levantaron una barrera anti aparición y están rastreando trasladores. Tuvimos que destruir los que teníamos —Star apretó los labios un instante— Fleur despertó hace unos minutos y gritó que fue atacada por Víctor Krum y ahora todos creen que el mató a Digory, alguien aturdió a Krum cuando los del ministerio trataban de llevárselo y los de Durmstrang respondieron con hechizos, los padres en él público también se metieron… en Durmstrang enseñan magia tenebrosa. Por eso todo el mundo comenzó a gritar. Casi todos los profesores están ayudando a buscar a Potter y al profesor Moody.

Más gritos se escucharon desde afuera. Theodore se volvió hacia la entrada y camino hasta allí, a pesar de las quejas de Star y Petro, quienes se volvieron a cubrir con la capa de invisibilidad. Theodore aparto la carpa que cubría la entrada y desde allí podía verse todo un revuelo, nadie estaba hechizando a nadie, pero se podían escuchar gritos de rabia y un revoltijo de gente empujando y maldiciendo. Apenas podía distinguir a los personeros del ministerio por sus túnicas, quienes trataban de controlar a los adolescentes furiosos. No había ningún profesor a la vista.

—Debo ir —dijo James de inmediato y sin pensarlo mucho— soy prefecto, los prefectos debemos hacernos cargo en estos casos. Tengo que ir…

—No —dijo una voz en el aire, la voz de Star— debes quedarte con Theodore —susurro vacilante— por protección.

—Mientras estemos juntos no habría problema ¿verdad? —Contesto Theodore, con la vista fija en la multitud que parecía salvaje— También tengo que ir.

James se volvió hacia Theodore, incrédulo— No —dijo de inmediato— Puede que muchos en la escuela se intimiden ante ti, pero esto es algo que no puedes controlar. No puedes hacer nada. Debes dejar que los demás nos encarguemos.

Theodore le miró con los ojos entrecerrados— No es por eso —dijo— Krum está siendo acusado por D'elacour de haberla atacado. Seguramente le harán legeremancia o le darán veritaserum, tengo que desmemorizarlo cuanto antes. Ese caos es la mejor oportunidad.

—Entonces yo iré —dijo Petro saliendo nuevamente de debajo de la capa de invisibilidad— Yo estuve presente cuando negociaron y en todas sus reuniones, puedo hacerlo.

—Insisto en estar presente —dijo Theodore con desconfianza palpable.

—Eres el hijo de un mortífago —dijo Petro— Si apareces cerca de Víktor solamente vas a empeorar las cosas.

James vio que Theodore parecía tener fuertes ganas de maldecirlo allí mismo, pero se contuvo y asintió en silencio. Aunque a él le costara admitirlo, Petro tenía razón— Ve —le dijo con tono de mando— Y tráeme buenas noticias.

Petro salió por la entrada principal y desapareció entre el gentío, Theodore en cambio se volvió hacia el interior. James lo siguió y podía escuchar los amortiguados pasos de Star cerca.

Theodore se acercó a una de las mesas y tomo papel y una pluma, escribió algo y luego de soplar para que se secara la tinta, doblo el papel… luego miró a James— préstame tu varita —le ordeno, James la extendió al instante y Theodore hizo florituras sobre el papel doblado, le devolvió la varita a james y tendió el papel en el aire— Tómalo, Star. Entrégaselo a Edward sin que nadie se entere.

La mano de Star apareció en el aire— Sí —dijo de inmediato.

La voz de Theodore fué de ultratumba cuando habló— Que la curiosidad no te tiente. Le puse una maldición para que solamente Edward pueda abrirlo sin perder la mano.

El silencio reino por unos segundos.

—Si —dijo la voz de Star, algo más ronca.

Theodore caminó nuevamente hacia la salida de la enfermería, pero se quedó de pie, mirando fijamente a la muchedumbre de afuera. James solamente guardó silencio a su espalda, deseando poder saber qué es lo que está pensando… o que estaba buscando… aunque siendo francos, realmente sospechaba de qué se trataba.


Y... otros 84 años. Uffffff... este capitulo ha sido muy, muy, muy dificil de editar.

¿Por que? Porque cada vez que redactaba y corregía, seguía pensando: x personaje no haría eso, no tiene sentido. Se contradice. Etc.

Y por cierto, este era un capitulo de 12000 palabras y aún faltaba el desenlace que quería darle... así que lo partí en dos, al fin y al cabo, ya estamos a la mitad de la historia (LOL). Algunas personas saben que este es mi bebé, mi primer Theomione, y definitivamente quiero hacerle justicia.

Voldemort ya volvió.

Y puedo adelantar para el siguiente capítulo que Theodore va a ser interrogado por Dumbledore. Estas cosas nos e pueden quedar así... y claro, también le interrogará Philip Nott... en si el siguiente cap esta lleno de interrogatorios, juramentos y tambien un azucarillo en el intermedio con mentiras, un desencanto y para cerrar, una amenaza de muerte :D!

Saludos a todo el mundo!

Los quiero