Capitulo 18: Rapto

Edward POV

Cuando llegué a casa todos me esperaban, esto ya parecía estarse haciendo una costumbre pero era necesario discutir el tema. Alice había decidido no decirle nada a Charlie, según lo que pude ver en su mente sólo había pedido permiso para ver un minuto a Bella, el cual, le fue denegado, y aunque vio a Charlie repetidas veces en el tiempo que permaneció en el hospital no hablo, ni tuvo contacto con él. Carlisle también se ocupo de su parte; logró conseguir la morfina y tenía prácticamente lista una cánula con su veneno listo para ser transferido. Había avisado al hospital de su supuesta conferencia fuera del país y aunque la versión oficial y la que Charlie había creado en su mente no eran iguales estaba seguro de que él haría sus propias conjeturas.

— ¿Cómo te fue? — preguntó Carlisle al momento en que crucé la puerta de la entrada.

—Mal — contesté simplemente.

—Alice nos dijo lo que paso con Charlie; todos creemos que hiciste lo correcto hijo. — Asentí y me uní al resto de la familia. Podía saber a través de Jasper lo conmocionados que estaban todos, nuestro plan tenía varios desperfectos pero había que arreglarlos ¡ya!

— ¿Qué pasara con los Quileutes? —Cuestionó Emmett. Estaba demasiado ansioso por una batalla para mi gusto.

—Lo que acordamos. La sacaremos de aquí, ellos no tienes porque enterarse. No les incumbe. —Siseó Rosali notablemente molesta.

— Sospecharan.

—Eso es inevitable.

—Estamos de acuerdo en ese punto.

—Sí, el problema es que de un modo u otro intervendrán.

—No les daremos oportunidad.

—Bien. — mi padre termino con el tema, no era buena idea provocar a los licántropos y en cuanto se enteraran de la desaparición de Bella nos buscarían por cielo, mar y tierra sólo por tener la excusa perfecta para destruirnos. La conversación dio un rápido giro hacia nuestra partida. Aunque anteriormente habíamos acordado que exclusivamente algunos de nosotros nos iríamos del pueblo concretamos que sería mejor desaparecer de una vez, tanto por Charlie, la policía y los Quileutes.

—Tenemos que sacarla de ahí. — dijo Alice refiriéndose al tema de Bella y el hospital.

—El hospital está vigilado las 24 horas del día, tendremos que esperar hasta un momento que este sola.

—No está en condiciones de fugarse; la policía sabrá que alguien se la llevo.

—Tal vez, pero después de la conversación entre Edward y Charlie… — Alice me miró con disculpa — nosotros quedamos fuera de la lista de sospechosos.

—En ese caso… creo que ya no hay nada que tratar. — Concluyó Carlisle, Emmett y Jasper asintieron, Esme le dedico una pequeña sonrisa y Alice y yo nos quedamos serios.

—Creo que es bueno esperar unos dias. — murmuró mi hermana. — Los próximos dos dias seguirá habiendo sol en Forks pero es mejor si no se sabe nada nosotros.

— ¿Cuántos dias? — discutí.

—Los suficientes. — me regañó con la mirada.

—Entonces, habrá que esperar.

….

Hoy era jueves, habían pasado exactamente 8 dias desde la última vez que vi a Bella, desde entonces la familia se había encontrado en un profundo estado de catalepsia, jamás en toda nuestra existencia habíamos parecido tan vampiros como ahora. Dedicábamos la mayor parte del tiempo a cazar, teniendo más cuidado de lo normal en no llamar la atención de los lobos. Después del segundo día de nuestra aparente ausencia habían celebrado en grande, haciendo fogatas y fiestas dentro y fuera del territorio Quileute. Teníamos muchos problemas para esconder nuestro olor de ellos, si nos descubrieran no tendríamos oportunidad de efectuar nuestro plan.

Permaneciendo tanto tiempo juntos y sin ninguna posibilidad de salir o si quiera acercarnos a la cuidad habíamos tenido mucho tiempo para hablar, incluso había llegado a hacer las paces oficialmente con Rosalie.

Emmett y Jasper consumían todo su tiempo en casa jugando ajedrez o videojuegos baratos. Alice, bueno Alice estaba a un paso de la locura por la falta de compras. A Esme le encantaba atender su jardín, aun si dentro de poco lo dejaría, confiaba en que todo saldría a la perfección, de hecho, de todos nosotros ella era la más optimista.

También hace un par de dias recibimos una llamada de Alaska. De acuerdo a lo que sabemos parece todo iba bien con los Neonatos, se les seguía complicando un poco el autocontrol cuando estaban muy cerca de algún humano pero según Eleazar había cierto progreso.

Ahora Bree y Diego estaban juntos, por lo que Diego habría aceptado la dieta vegetariana como un pequeño precio por estar con Bree. Ella se llevaba muy bien con Kate, Carmen y Eleazar, y en sus propias palabras Irina y Tanya eran, aguantables. De igual manera nos relato como en una excursión realizada por Kate y Carmen se encontraron con una vampiresa de quinientos años llamada Atenea y como ella y Fred establecieron una relación. Ella tenía el don de la "atracción" por así decirlo, al parecer durante su vida humana lograba atraer la atención de las personas con su personalidad y belleza y ahora era capaz de atraer a sus víctimas a su muerte. Los opuestos se atraen- pensé en ese momento, después de todo Fred era prácticamente lo contrario a la vampira. Actualmente él trata de introducirla en la dieta, ella lo intenta y cazar le es extremadamente fácil con su don pero aún no está convencida.

Todos esperábamos que con el tiempo cediera pues sabíamos la gran influencia que puede tener la pareja en las decisiones de un vampiro y no deseábamos que quien terminara cambiando de alimentación fuera Fred.

Más de una vez Bree preguntó por Bella, tuvimos que explicarle, varias veces, lo complicado de la cuestión para que se olvidara. Ese tema seguía siendo algo muy delicado hasta para nuestros primos de Alaska y era mejor no involucrar a nadie por ahora.

— ¡Lo tengo! —gritó Alice perdiendo su vista en el infinito. Todos olvidamos nuestros asuntos propio y dirigimos toda nuestra atención a ella que estaba absorta en su visión como el resto en su mirada. Quise leer su mente y ver las mismas imágenes que ella veía pero Alice lo impidió bloqueando nuevamente su mente, últimamente había tenido mucha práctica y me preocupaba que me quisiera ocultar cosas.

—Edward… — me llamó, una sonrisa se asomaba por sus labios. — ¡Es hoy! ¡Tenemos que hacerlo hoy!

— ¿Qué? — exclamé aturdido.

— Todavía no tenemos totalmente arreglado lo de Isla Esme, Alice.

—No importa; no hay tiempo.

— ¿Cómo que no hay tiempo?

—Hay que hacerlo aquí.

—Alice, ¿sabes lo que dices?

— Mejor que nunca, no podemos esperar un día más. Tendremos que mudarnos de inmediato. En Oregón tenemos una casa ¿no? en Ashland, es perfecto.

—No hace más de cincuenta años que estuvimos ahí.

— Es suficiente. — Gruñó mi hermana con fastidio.

— ¿Qué diferencia hay entre hoy y cualquier otro día? —Cuestionó Rosalie.

—Sólo hagan lo que les digo, no puedo ponerme a explicárselos. Carlisle arregla todo lo necesario para la transformación… Se complicara un poco. — La oí susurrar, tan bajo que hasta a los de nuestra especie les costaría escucharla. —Rose y Jasper vayan al hospital a vigilar y a asegurarse de que no haya imprevistos, llegaremos en dos o tres horas, en cuanto tengamos todo listo. Esme, tú y yo prepararemos la mudanza.

— ¿Y que se supone que haga yo? — Pregunté irritado de escuchar a Alice dirigir a todo mundo sin si quiera mirarme.

— Caza. — ordenó.

—Ya he cazado lo suficiente.

— Pues vuelve a hacerlo.

— ¿De qué servirá? No planeo morder nada. — me defendí. Alice me observó con cautela, algo ocultaba de eso estaba seguro pero un brillo en sus ojos me desconcertó.

—Como quieras.

Conforme avanzaba la noche todo parecía estarse haciendo cada vez más callado, una tranquilidad que ocultaba la angustia a la que nos sometíamos. Yo no podía hacer más que ver pasar las horas una tras otra, como las manecillas del reloj.

Alice y Esme se había encargado por completo de mandar todas nuestras pertenecías a Oregón, tuvieron que tener mucho cuidado de que los hombres de la mudanza no fueran vistos por nadie del pueblo, lo que claro costo una buena cantidad de dinero. Jasper y Rosalie se fueron al hospital hace ya bastante tiempo y Carlisle arreglaba una maleta con todo lo necesario para los cuidados que Bella pudiera necesitar antes y durante la transformación.

Sentía que el aire podía faltarme a cualquier segundo, aunque no lo necesitase. No era una situación que me gustaría volver a experimentar alguna vez. La perspectiva de lo mal que podría salir todo no dejaba de afectarme, y aunque tanto mi familia como yo mismo me repetía constantemente lo pesimista que era eso no detenía a mi mente de vagar en las peores escenas posibles, aún si eran totalmente ridículas.

— ¿Estás bien? — preguntó mi hermana acudiendo a mi lado junto a la ventana.

—No estaré tranquilo hasta dentro de tres días, Alice.

—Todo saldrá bien. — Aseguró.

— ¿Lo has visto? — sonrió, pero no podría descifrar el significado detrás de esa sonrisa.

—Decidiste no ir a cazar.

—No hubiera podido concentrarme de todos modos.

—Edward, no pienses tanto en ello; si sigues así terminaras por volverte loco.

—No creo que sea posible.

—Ya mandamos todo a Oregón. — dijo cambiando el tema de nuevo. — Para cuando lleguemos todo estará ya en su lugar, le pagamos a alguien para que amueblara y dejara las pertenencias de cada uno en su habitación.

—Bien.

—Estoy segura que a Bella le encantará la casa. — chilló la duendecillo, haciendo que una involuntaria sonrisa se me escapara de los labios. —Tendremos que adaptar un par de cosas claro y hacer remodelaciones.

—Eres increíble, Al. — la abracé a lo que ella sonreía.

—Lo sé, gracias.

— ¿Por qué no me dejas ver tu visón? — reñí.

— El futuro es mi don, aprovechado. Tú sólo preocúpate por lo que tienes que hacer, déjame a mí el asunto de las imágenes en mi cabeza.

—Alice…

—Olvídalo… — hizo una pausa. — ¡TODOS! —gritó. — Ya es hora.

Alice y yo avanzábamos sigilosamente por los terrenos del hospital. Carlisle y Esme decidieron quedarse a prepara todo para el escape, en cuanto tuviéramos a Bella con nosotros regresaríamos a casa e iríamos directo hasta Ashland. Ya lográbamos divisar perfectamente el alto edificio blanco a unas cuadras de nosotros. Desde aquí podía captar los pensamientos de Jasper y Rosalie que ya se habían percatado de nuestra presencia.

"Charlie tuvo que salir por un asunto de trabajo, volverá en un par de horas, si vamos a hacerlo tiene que ser ahora. "

—Charlie no está. Tenemos que sacarla antes de que vuelva.

—Eso te toca a ti, hermanito. —murmuró Alice señalándome la ventana que reconocí como la de Bella. Asentí y me dirigí hacía ella lo más rápido posible.

Trepé por un largo trecho de maderas sueltas casi despegadas por completo hasta llegar a ella y entre por la pequeña rendija de la ventanilla.

Ahí la vi; recostada sobre la incómoda camilla de hospital; hermosa, como siempre; respirando acompasadamente y absorta en su inconsciencia. Inspiré profundamente, inhalando su esencia, maravillándome en ella, después de un largo periodo de tiempo casi había olvidado lo terriblemente tentadora que llegaba ser. Me acerque hasta quedar casi por encima de su rostro; sus ojos cerrados estaban levemente oprimidos y fruncía los labios creando una adorable mueca, haciéndome recordar las veces en que, molesta, sospechaba en que le ocultaba algo. Con la yema de mis dedos recorrí desde el inicio de su cabello hasta la punta de su barbilla, como siempre sorprendiéndome de que no se estremeciera al frío de mi piel y sonreí al contacto.

Los pensamientos difusos de las personas a unos metros fuera de la habitación ya habían empezado a resonar por mi cabeza, hastiándome más de lo necesario.

Con cuidado traslade la base de su cabeza a mi pecho y la acune delicadamente mientras que con mi otro brazo tomaba el resto de su cuerpo. Era tan pequeña… ahora aún más de lo que antes era, para mí no pesaba más que el pétalo de una rosa y su piel parecía tan rompible, como si tan sólo con oprimir un poco la superficie fuera a desgarrarse por completo.

A unas tres habitaciones de distancia, el doctor que actualmente se encargaba del estado físico de Bella recordaba venir a proporcionarle su medicina diaria.

Cogí la manta entre las abanas de la camilla y cubrí por completo el cuerpo de mi ángel. Con algo más que precaución la deslice por entre el ventanal. Colgado entre los arboles frente a mí se encontraba Emmett, el cual me ayudo a escabullirme con Bella en mis brazos por los periplos del hospital sin ser vistos y esquivando a toda la gente que por ahí rondaba.

Al llegar con Alice nos mostró el camino que tendríamos que seguir para evadir a los lobos que había visto merodear en la zona durante una de sus visiones. Jasper y Rosalie ya se nos habían adelantado, asegurándose de que el efluvio no fuera tan fuerte como lo sería si todos íbamos en grupo. De igual modo Emmett decidió quedarse cerca del hospital para avisarnos cuando los doctores de dieran cuenta de la ausencia de Bella, así que Alice y yo partimos lo más rápido que pudimos hacía casa.

Llevábamos más de dos kilómetros recorridos cuando sentí un pequeño rasguño en mi brazo derecho iba tan a prisa que no me dio tiempo de tomarle la menor importancia y seguí avanzando hasta que oí el grito desesperado de mi hermana.

¡EDWARD! Vociferó a todo pulmón. Al girarme divisé a lo lejos a un león de montaña forcejeando con la figura estática de Alice que me miraba fijamente. Aquella escena me desconcertó, no sólo porque en ningún momento me había percatado del león sino porque Alice no necesitaba mi ayuda contra él. Al hacerle saber que no le entendía no me permitió leer su mene, en cambio, se limito a indicarme mi brazo. Confundido como estaba no hice más que seguir su mirada cuando un olor extravagantemente delicioso cruzo por mis fosas nasales.

Sangre…

Con miedo reconocí mis brazos manchados en ese exquisito líquido rojo que empezaba a nublar mis sentidos. Bella dejo su inmóvil postura en mi pecho para empezar removerse al jadear una y otra vez por el dolor inducido en la parte superior de su estomago justo en el lugar donde deberían estar sus costillas. Alice me vio con una sonrisa triste al tiempo que tomaba a Bella para recostarla en una superficie plana mientras ella terminaba con el león de montaña. Me invadió tanta ira que no sabía cómo manejarla. Alice lo sabía. Lo había visto, podía darme cuenta por el sentimiento en sus ojos pero ¿Por qué? Habría podido impedir que esto pasara ¿Por qué permitirlo? ¿Por qué había sido yo tan increíblemente idiota de no prestar más atención a mi camino?

Me daba cuenta como Bella luchaba por moverse y respiraba agitadamente simultáneamente a que su corazón latía sin descanso en su pecho que subía y bajaba tratado segundo a segundo de mantenerse en pie. Cada movimiento, cada gemido proveniente de sus labios me destruía por dentro, provocándome más dolor del que pudiera llegar a sentir físicamente. Haciéndome desear desmembrarme a mí mismo por todo el sufrimiento que desde un principio le había hecho pasar. Yo no tenía derecho, no tenía derecho a anda de esto. Desde el primer día no hice más que traerle problemas. Debí haberme quedado en Alaska luego de aquella clase de biología, jamás debí volver. No podía alejarla de su padre, de sus amigos, de toda su familia. No podía, después de simplemente desaparecer, regresar y pretender que todo sería como antes en cuanto ella fuera como yo.

No podía…

—E-Edward… — al atravesar mis oídos ese casi inaudible jadeo mis ojos volaron en dirección a mis manos donde mi bello ángel yacía recostada en la tierra. Mi Bella me vislumbraba desde su lugar, con los ojos apenas abiertos y los labios entrecerrados, balbuceando tan bajo que aun con mis capacidades me era difícil comprender. Lo único que mi cerebro lograba capturar era mi nombre, mi nombre mezclado con su aliento, tan cerca de mi rostro…

Y me reconocía. Me reconocía porqué aquella mirada era inconfundible, esos ojos marrones que eran mi adoración brillaban de la manera en que siempre lo habían hecho.

—Bella, ¿estás bien?

—E-Edward… Qué-Quédate, por favor…

—Edward se está desangrando. — La potente voz de Alice me saco de mi burbuja.

—Aquí estoy Bella, contigo. —Dije haciendo caso omiso a mi hermana.

—Me… duele…

— ¿Qué? ¿Qué te duele? —Su mano, temblorosa, se deslizó lentamente a lugar desgarrado. "Edward está perdiendo mucha sangra, escucha su corazón"

—Vas a estar bien, te lo prometo.

—No… No siento que lo valla a estar…

—No digas tonterías. Claro que lo vas a estar, pronto- — "Sabes lo que tienes que hacer. Si pierde la suficiente sangre, si su corazón no lo soporta-"

—Me estas mintiendo… — murmuró en un quejido, luchando por sostener sus parpados abiertos.

—No cierres los ojos. —Rogué allegándome más y tomando su mano ensangrentada entre la mía.

—Bella si yo pudiera, si tú… — "¡Edward! El tiempo se agota" — Bella… ¿Aún deseas…? ¿Aún quieres… ser, como yo?

—Yo sólo… quiero estar contigo… para siempre.

—Para siempre. — Repetí, sellando un pacto perpetuo y hundiendo mis dientes en la nívea piel de su cuello.


N/A: Hola, si ya se, más de un mes sin actualizar… muy mal, muy mal.

Les explico que además de toda la tarea y trabajos que he tenido este ha sido un capitulo muy difícil para mí, pero ya no las aburro más y ¡A contestar reviews! Que por cierto muchas gracias por todos:

Wichi0705: muchas gracias todo qué bueno que te guste y lamento si demore demasiado en actualizar pero pues las cosas están así, lo bueno es que ya lo hice y como dije antes NO DEJARE NUNCA ESTA HISTORIA ¡NUNCA!

Esther mendosa: gracias por seguir con la historia y enserio espero que te este yendo súper bien con tu fic.

Jazz tellez: si TODO es TAN complicado, es verdad pero poco a poco se irá resolviendo todo. Muchas gracias por tu comentario.

Abigail Cullen hernandez: si pues todo se verá en los próximos caps. jeje y no te preocupes por mi otro fic, pronto lo seguiré pero es que el siguiente cap será bastante largo.

AlexBloodyCullen: gracias muchas a ti por leer y comentar jeje ya enserio gracias adoro tus comentarios.

Sereslinda: si chalie es muy buen padre y Edward pues es… Edward ya veremos como sigue todo en el sig. cap.

Douces Roses: si tienes mucha razón entre más rápido mejor y lo bueno es que lo peor ya paso.

Lauriita Cullen: si un poco dramático si es jaja las nuevas lectoras siempre son bienvenidas en especial con comentarios y opiniones como las tuyas, hermosas.

sharitoSD: que lindo bienvenida nueva lectora y espero que este cap te haya gustado igual, gracias deveritas.

Cristi: ok jaja gracias pues aquí el capitulo espero que si estás leyendo esto te haya gustado.

Helenagonzalez26-athos: muchas gracias por tu comentario espero que la continuación te vaya a gustar tanto como el desarrollo.

Bay chicas, las leo en sus reviews luego y trataré de actualizar lo más pronto posible, chau.