La historia no me pertenece sino que es una adaptación de la serie "Beauty and the Beast" de 2012 a 2016, protagonizada por Kristin Kreuk (Catherine Chandler) y Jay Ryan (Vincent Keller). Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y personajes de carácter menor son de mi absoluta responsabilidad. Además comenzare a incluir temas musicales en los fic, a aquellos que les interese escuchar algo para ambientarse mejor, el tema correspondiente a este fic es "Where Do We Go From Here" de Ruelle, centrado en el personaje de Sakura, y espero que lo disfruten.
Capítulo 20
Siempre había mucho por hacer luego de una lesión, y afortunadamente el caso de Sakura o era una fractura, pero dos heridas de bala en menos de una semana…eso era un caso serio, y si quería regresar a sus labores tan pronto como le fuese posible, debía de someterse a una continua y exhaustiva terapia con el fin de estar preparada—física y mentalmente—para dejar el "trauma" atrás, aunque ciertamente no era un trauma para ella, no pensaba tomarse lo sucedido tan a pecho. Aun en pijama es que la joven detective sostenía en su mano izquierda—comprometiendo de ipso facto las zonas heridas por las balas anteriormente—una pesa que le habían indicado usara para mantener la presión necesaria sobre sus músculos, fuera del recinto hospitalario.
-Hola- saludo Sasuke.
Escuchando la voz del Uchiha es que la Haruno hubo levantando su mirada—hasta entonces centrada en la pesa que sostenía, dirigiéndola en su lugar hacia el umbral que conectaba el pasillo con la sala-cocina, donde se encontraba. Había pasado ya poco menos de una semana tras el incidente del hospital y lo doloroso que había sido para ella ver que aun podía existir algo entre Sasuke y Korotsuchi, pero el pasar de los días y la ausencia del Uchiha en su rutina le habían permitido dejar estos hechos atas y solo seguir adelante, en si no tenía por qué estar enfadada con él, no tenían una relación ni nada, solo eran amigos.
-Hola- respondió Sakura con un hilo de voz, intentando mantener la pesa en alto, -recuérdame que no vuelvan a dispararme- pidió la Haruno, cerrando los ojos.
-Que no vuelvan a dispararte- repitió Sasuke, mecánicamente. Sakura arqueo una ceja con escepticismo ante su intento de ayuda. -Deja eso- indico el Uchiha.
Si bien había estado distanciados el último tiempo por asuntos sin sentido y problemas que para empezar no deberían de haber tenido lugar, Sasuke pensaba compensarle todo cuanto había sucedido ya que, al fin y al cabo, ella era quien era verdaderamente importante para él. Encogiéndose de hombros sencillamente al ver al Uchiha eliminar la distancia que los separaba—situándose frente a ella—es que Sakura no se opuso a su indicación, dejando la pesa sobre la mesa de donde la había tomado anteriormente, al fin y al cabo él era médico y sabía muy bien lo que hacía.
-No sé por qué, pero presiento que esto me dolerá aún más-bromeo Sakura.
-Dame las manos- indico Sasuke.
Accediendo sin el menor problema es que Sakura comprendió el ejercicio que debía de hacer, era bastante sencillo en base a lo que Ino le había comentado hacia u par de años atrás, cuando había sufrido una lesión y había tenido que someterse a terapia. Se trataba de una especie de sutil tira y afloja, manteniendo un grado de contrapeso para crear la tensión necesaria que era requerida—no solo en ese—en todos los ejercicios que fueran a indicarle realizar, dentro o fuera del hospital, hasta que se sintiese mejor.
-No recuerdo haberte pedido ayuda como fisioterapeuta- protesto Sakura, entrelazando sus manos con las del Uchiha.
-Más atrás- pidió Sasuke, la Haruno accedió, probando su propia resistencia, -eso es- celebro el Uchiha -Recuerdo la primera vez que me dispararon, no pude dormir durante meses- comento Sasuke, analizando las leves ojeras de ella.
-Si, parezco sonámbula- sonrió la pelirosa ante su intento de ánimo que, en efecto, estaba resultando. -No puedo hacer nada, solo sentarme frente al escritorio si decido ir a trabajar, o bien quedarme aquí, eso hasta que este física y emocionalmente capacitada para regresar a mis labores- bufo Sakura, recobrando su postura al haber llevado a cabo el ejercicio.
-De nuevo- indicó Sasuke.
La Haruno asintió, sin el menor problema. Claro que deseaba volver trabajar, lo antes posible. Estar sin hacer nada no era una rutina que fuese con ella en lo absoluto, no, ni hablar; pero, ya que se trataba de u salud, no le quedaba más opción que resignarse sencillamente y ser paciente. Puede que, en incontable otras ocasiones, luciese perfecta correcta como siempre, pero un encontrándose ligeramente despeinada y si arreglar, Sasuke debía de reconocer que seguía siendo la mujer más hermosa que hubiera visto en su vida, ciertamente no era una belleza que deslumbrase a la primera oportunidad por ser llamativa, sino por su simplicidad e inocencia, porque era única y porque había algo extraño en ella que le impedía apartar su mirada y que lo hacía perderse cada vez más en ella. Pero, —y por más que lo deseasen—ese silencioso y perfecto momento entre ambos no podía durar y la prueba fue el inequívoco timbre del teléfono del Uchiha que bajo la mirada y que Sakura logro identificar fácilmente.
-Korotsuchi- supuso Sakura, haciendo acopio de su buen humor tanto como le fuera posible, -contesta- accedió Sakura.
-Sakura…- intento aclarar el Uchiha.
-No tienes que justificarte- interrumpió Sakura, accediendo a permitir que él fuera feliz, que recuperara algo de su vida anterior, -estaban comprometidos, planearon una vida juntos- justifico Sakura en base a lo que ya sabía.
-Cuatro años y toda una infancia- acoto Sasuke sin darse cuenta, afortunadamente, del desagrado interino de Sakura ya que él no hizo sino aplicar más sal a la herida en su corazón, -pero, tu y yo…- intento esclarecer Sasuke, no sabiendo realmente como calificar lo que eran o lo que había entre ambos.
-Tu y yo somos…- las palabras de la Haruno quedaron en el aire, no sabiendo que decir realmente, -no sé qué somos, estamos en tierra de nadie- admitió Sakura con una sonrisa, suavizando el ambiente.
-Si, apenas llevamos unos meses conociéndonos- razono Sasuke.
Ella podía despotricar con respecto a la "relación" que existía entre ambos, todo cuanto quisiese, porque era quien hasta ahora había tenido que tolerar la mayor parte de las heridas emociónales, y porque siempre habría de cargar con la labor de encubrirlo y protegerlo, pero eso no significase que le resultase remotamente agradable escuchar de viva voz de él que prácticamente fueran una especie de desconocidos. Bueno, si para él no significaba absolutamente nada de lo que habían vivido hasta entonces, pues, bien, pero ella no quería seguir saliendo lastimada para el caso; si Sasuke iba a tomar decisiones que afectaran su vida, pues ella no quería formar parte de ello, al fin y al cabo—según él—eran unos extraños entre sí.
-No es de mi incumbencia- se excluyó Sakura, intentando convencerse de que debía alejarse y permitir que él fuera feliz con Korotsuchi, -es más, creo que deberías hablar con ella- animo la Haruno.
La mejor forma de evitarse un dolor innecesario a sí misma, era manteniendo las distancias y separando los casos de su vida cotidiana. No podía permitirse salir herida, no por causa de Sasuke, eso era absurdo.
-Me alegra que llamaras, porque hay algo de lo que quería hablar contigo- hablo Sasuke, recorriendo la sala en espera de que ella estuviera disponible.
-Solo un segundo- pidió Korotsuchi.
No había contestado a la llamada que Korotsuchi le había hecho, no en el apartamento de Sakura, no deseando herirla involuntariamente, pero tras la conversación que ambos habían sostenido es que Sasuke no había dudado en acudir al apartando de su ex-novia y, actualmente, esperar pacientemente en la sala. Como ya había aclarado anteriormente, a Naruto, no existía nada entre Korotsuchi y él; si había terminado su relación con ella hacía ya quince años, antes de irse a Afganistán, era por múltiples razones, aparentemente reconociendo a tiempo que casarse con ella no era lo correcto. Claro, indudablemente Korotsuchi era hermosa, animosa, agradable, tenía todo cuanto un hombre pudiese buscar emocional y físicamente, pero Sasuke pesar de los años que llevaban conociéndose…había descubierto que no estaban hechos el uno para el otro. Luego de años siendo amigos, había creído que el paso fundamente debía de ser formar una relación juntos, y lo habían hecho, pero ahora que lo pensaba mejor, solo había seguido la corriente de las cosas; pero eso no significaba que fuera lo correcto.
-¿Esto es lo que querías mostrarme?- inquirió Sasuke observando las viejas fotografías que ella tenía.
El Uchiha medito exhaustivamente sobre esto mientras observaba las fotografías que estaban dispuestas sobre la mesa y uno que otro mueble de la sala, algunas en que ocasionalmente aprecian juntos, y otras en que aparecían los padres de Korotsuchi. Lo mejor era que de una vez fuera claro y sincero con ella y le dijese la verdad, no había nada entre ambos y el amor no podía forzarse, no siendo unilateral. Además, estaba seguro de que, si no marcaba las distancias ahora, todo comenzaría a complicarse mucho más; no lo decía solo por Sakura y él, no, sino también por el riesgo que correría la vida de Korotsuchi si es que Muirfield llegase a verla como un objetivo, y eso inevitablemente acabaría sucediendo. Concentrado en sus propios pensamientos es que Sasuke no hubo reparado en la aparición de Korotsuchi hasta que ella se hubo situado a su lado, con su largo cabello negro cayendo tras su espalda como una cascada de seda y su figura únicamente cubierta por una toalla.
-No, es esto- sin más, Korotsuchi dejó caer la toalla.
¿Por qué tenían que sucederle esos problemas a él precisamente?
Además de la indiscutible terapia física que debía de realizar continuamente, por su propio bien, estaba la terapia Psicológica regida por un Psiquiatría con que de una u otra forma debía tratar. Estaba acostumbrada, ciertamente, desde el asesinato de su madre y durante años es que había tenido que tratar con ello, así que era una rutina de la cual sabia salir, así que no hubo resultado problema alguno para ella presentase a la oficina del Psiquiatría—en el hospital—y expresarse abiertamente ante él sin el menor problema ya que, entre más pronto hablase y se comunicase con él, más prontamente podría salir de allí como tanto deseaba.
-¿Cómo es posible competir con cuatro años?- cuestiono Sakura abiertamente, bebiendo de su café. -Por no mencionar que crecieron juntos y ella no sabe que tiene…un lado oscuro- la pelirosa murmuro esto último para intentar no ser tan directa. -Pero si solo le digo; elígeme a mí y olvida a esa perfecta mujer con la que pensaste pasar tu vida- Sakura se sentó frente al psiquiatra, intentando no ser egoísta, -sería una autentica idiota, ¿no?- inquirió la pelirosa, esperando una respuesta fructífera.
-¿Lo eres?- dudo el peligris.
-No me cuestione- protesto Sakura, retándolo con la mirada, -ya es una tontería que yo venga aquí para intentar volver a trabajar, así que le pediré que deje esto de la autorreflexión- rogó la pelirosa, volviendo a beber de su café.
E otras circunstancias lo habría pensado muy seriamente ante de contarle a cualquiera parte de la información sobre Sasuke, pero sí de esa forma podía quitarse tensiones de encima, sin necesidad de decir su nombre o el hecho de que era una bestia; entonces ninguna medida era muy descabellada, en lo absoluto, al fin y al cabo el hacía precisamente lo mismo con Korotsuchi que podía llegar a ser demasiado imprudente. Sin vanagloriarse de ello, Sakura podía sentirse satisfecha por ser mucho más discreta que Korotsuchi, manejando muy bien como mentir y no correr riesgos innecesario, evitándose cualquier clase de problema.
-Primero que todo, admitiré que me sorprende tu capacidad para sincerarte tan pronto- reconoció el Hatake, celebrando su decisión y libertad de acción.
-Conozco a la perfección la rutina- Sakura sonrió falsamente, con cortesía, -entre más pronto hable, aún más pronto podre irme- la Haruno señalo la puerta con sus ojos.
-Segundo, se supone que estamos aquí para hablar del trauma que sufriste por el disparo, no para hablar de tus problemas con tu novio- cuestiono el Hatake, no oponiéndose a ayudarla en ese plano. Sakura evadió su mirada, avergonzada por implicarlo en sus problemas. -Y tercero, respondiendo a tus dudas; en ocasiones debemos ser egoístas para ser felices aunque sea en una oportunidad- tranquilizo el peligris, respondiendo parte de sus inquietudes, -lo cual no significa que pensar egoístamente, en esa situación, sea un error- justifico el Hatake.
Bueno, ciertamente esta explicación era clara, entendible y concisa, pero aun así Sakura no estaba para nada acostumbrada a ser egoísta o anteponer sus sentimientos por encima de los de los demás, esa no era su forma de ser, pero aun cuando amara a Sasuke sinceramente; luchar con Korotsuchi y pavonearse de algo que no le correspondía no resultaría provechoso, lo intuía fácilmente, así que la única estrategia que tenía en mente era mantenerse al margen como había estado haciendo hasta ahora. Puede que su mejor arma fuera el silencio y la experiencia y conocimiento que pudiera obtener mediante esto.
-Escuche, ya tuve terapia desde los doce años, cuando mi madre fue asesinada- cito Sakura con obviedad, -estar aquí es como lanzarle una costilla a un rottweiler- comparo la Haruno.
-Buena elección de perro- alabo el Hatake
-Son preciosos- razono Sakura, admirando a un animal así.
-Y peligrosos- recalco el peligris.
-No se ofenda doctor…- Sakura se dio cuenta de que solo sabía su apellido.
-Kakashi- se presentó el Hatake
-Pero no necesito un psiquiatra para descubrir mis problemas- enfatizo la pelirosa, intentando salir de allí sin resultar ofensiva.
-¿Te refieres a huir de tu emociones, enfrascándote en el trabajo?- Sakura lo observo perpleja ante su deducción. -Leí tu expediente- aclaro Kakashi.
-Espero que le gustara- bromeo Sakura, esperando que las críticas para su persona no fueran del todo negativas.
-Y tras leerlo deduzco que te apoyas en esas excusas; trabajar, proteger a la gente…- ejemplifico Kakashi.
-No sé si cuenta- interrumpió Sakura, levantando su mano como si fuera una niña, -pero hice un juramento: servir y proteger- discurrió la Haruno.
-¿Pero a quien estas protegiendo?- cuestiono Kakashi.
Sakura entreabrió los labios, pero se dio cuenta de que no tenía una respuesta, el motivo de proteger nacía de ella pero no tenía un individuo o persona a quien asociarlo en específico. La Haruno bajo la mirada, bebiendo de su café ante la atenta mirada de Kakashi, y lo peor a la hora de pensar era que no podía sacarse a Sasuke de la mente, o mejor dicho a la idea de que estaba junto a Korotsuchi. Estaba celosa y lo peor es que creía no tener un porque.
Sasuke estaba con Korotsuchi, esa era la realidad y debía entenderla.
-Eso fue lo que paso- dijo Sasuke al finalizar su relato.
Todo lo que había sucedido en el apartamento de Korotsuchi había sido voluntariamente borrado de su mente, no quería confusiones innecesaria y Korotsuchi por otro lado si las tenía y ahí estaban los problemas porque él, definitivamente, ya no sentía nada más que amistad por ella; pero Korotsuchi no entendía esto., además de que Sasuke no sabía cómo decírselo sin lastimarla involuntariamente. De una u otra forma, fuese como fuese, hora se encontraba sentado frene a Naruto, luego de haberle explicado todo cuanto había sucedido, esperando que su mejor amigo pudiera aconsejarle que hacer, porque definitivamente comenzaba a confundirse y temía que esto solo empeorara aún más las cosas.
-¿Cómo es que tienes estos problemas por causa de las mujeres?- cuestiono Naruto, no sabiendo si sentir lastima o envidia. -Si fuera tú, decidiría de una vez- regaño el Uzumaki.
-No es tan fácil- protesto Sasuke, Naruto arqueo una ceja con escepticismo, -o al menos no teniendo a Korotsuchi pegada a mí en cada oportunidad posible- alego el Uchiha. -Cuando menos conseguí salir de esa situación- suspiro, agradecido consigo mismo.
Como ya había dicho, no quería recordar cómo es que había conseguido salir e aquella incomodísima situación, no por el bien de su propia, cordura y por el hecho de que si a alguien debía de agradecerle la cordura que aún le quedaba o que había estado a punto de flaquear a Sakura que directa o directamente siempre era su tabla de salvación. Naruto deba de reconocer que estaba agradecido, Sakura era por lejos quien merecía una oportunidad de ser feliz y el Uzumaki sabía que ella y su mejor amigo eran la pareja perfecta, podía intuir cuando dos personas habían nacido para estar juntas, y de una u otra forma siempre estaría del lado de ella y no del de Korotsuchi.
-¿Puedes aclararme una duda?- pregunto Naruto con voz infantil. -¿Cómo te contuviste?- Sasuke cerró los ojos, a punto de perder la paciencia por su pregunta. -Lo sé, pese a haber estado comprometidos, nunca sentiste esa chispa con Korotsuchi, de hecho no teníamos ni idea de que existía la posibilidad de que sintieras frustración sexual hasta que comenzaste a salir con ella…- hablo Naruto nerviosamente, dándose cuenta de lo que estaba diciendo, cubriéndose la boca y alzando las manos con miedo.
-¿Quieres que te rompa el cuello? Porque estás haciendo mérito- advirtió Sasuke.
-Solo digo- inicio Naruto, guardando distancias con su amigo, no deseando que le rompiera la nariz, cuando menos, -que es extraño que pudieras salir ileso de la situación, puede que ya no sientas nada por Korotsuchi, pero no vas a negar que es muy atractiva- justifico el Uzumaki, señalando lo obvio, -¿Qué hiciste?- interrogo Naruto con interés.
-Pensé…- Sasuke susurro el resto de las palabras para que su amigo no escuchara.
-¿Disculpa? No te escuche- Naruto lo observo confundido ante su intento por aludir la conversación.
-Pensé en…- el Uchiha repitió la acción.
-¿En quién?- interrogo Naruto, a punto de perder la paciencia. -Ya dilo- protesto el rubio.
-Pensé en Sakura- soltó Sasuke finalmente
Usualmente y para zafarse de una situación incómoda como aquella es que cualquiera persona acostumbraba a pensar en lo que fuese, ya fuera algo muy descabellado , ridículo o asqueroso y que esto posibilitaba un ápice de cordura, pero Naruto no supo que decir al escuchar esta declaración por parte de su amigo. Sakura era encantadora, honesta, sincera, por no decir inocente y noble; Naruto no veía la correlación como para que su amigo la viese como un punto focal en que centrarse y así quitarse el problema de Korotsuchi de encima.
-¿Pensaste en ella para salir de eso?- se decepciono Naruto, observando con reproche a su amigo. -Resulta ofensivo de tu parte, Sakura es diez veces más bella que Korotsuchi- argumento el Uzumaki.
-No, pensé en ella al ver a Korotsuchi así…- corrigió Sasuke, pero aun así Naruto lo observo, no entendiéndolo, -fue lo primero que se me vino a la mente, y solo pude huir de ahí porque me aferre a la idea de que no era ella quien estaba delante de mí- Naruto abrió la boca en una perfecta "O" sorprendido, -de no ser así…- Sasuke bajo la mirada, no sabiendo que decir.
Había diferencias más que marcadas en la "relación" de Sakura y él, si es que podía llamar así a la más que amistad que compartían y que los mantenía unidos; pero fuera cual fuera el caso, indudablemente no la veía como una niña a pesar de la diferencia de edades entre ambos y las circunstancias en que la había conocido, la veía como aquello que era: una mujer con carácter, valiente y fuerte, por no decir hermosa, única, especial de una forma que Sasuke aún no alcanza a comprender, y esto es lo que lo impulsaba a protegerla, porque sabía que si ella desaparecía, todo en el mundo dejaría de tener sentido para él, porque ella había aparecido para ayudarlo, para asegurarle que no tenía por qué renunciar a un mejor futuro.
-Mi hermano del alma- Naruto poso su mano sobre el hombro de su amigo en señal de apoyo y compañerismo, -tienes la palabra con A, y no me refiero a Anemia- se burló el rubio, haciendo que ambos sonrieran. -¿Por qué no hablas con Sakura? Saca el valor de la bestia y dile lo que sientes- ánimo el rubio, encantado ante la idea.
-Para ti es fácil decirlo- discutió Sasuke.
-Sasuke, es fácil- infirió Naruto.
-¿En serio?, ¿Y por qué tu no le has dicho nada a Sara, aun?- indago Sasuke, causando el nerviosismo de su amigo.
-Bueno, estaba esperando el momento apropiado- el rubio bajo la mirada, nervioso, pero olvidándose de sus intenciones románticas para ayudar a su amigo. -Escucha, no quiero ser el terapeuta en este asunto, pero…¿No crees que Sakura se está distanciado de ti por Korotsuchi?- razono Naruto, preocupado por lo que la Haruno pudiera estar sintiendo por la indecisión de su amigo. Sasuke lo observo extrañado, no entiendo su teoría. -Las mujeres son seres suspicaces, nunca puedes ocultarles algo- concluyo en Uzumaki en base a su teoría. -Aún tengo pesadillas de cuando intente mentirle a mi madre- se estremeció Naruto.
Sasuke bajo la mirada, pensando en la idea. Sakura nunca era falsa, nunca mentía, nunca ocultaba sus sentimientos…¿Por qué habría de hacer algo así? Sabía que podía confiar en él, que podía decirle las cosas de frente sin importar lo que pasara. No, Naruto debía estar equivocado, si Sakura sintiera algo por él se lo diría.
Estaba más que claro que aun cuando realizase la terapia física apropiadamente, aun cuando se "sincerase" con el psiquiatría, aun debería de esperar un tiempo determinado hasta que pudiese volver definitivamente a su trabajo como detective y pudiera desempeñarse en el terreno debidamente,; hasta entonces únicamente habría de conformarse ejerciendo trabajo de oficina y redacción de documentos, pegada a du escritorio, y pese a llevar menos de u día en ello, Sakura ahora ya se encontraba libre de trabajo y la frustraba lo mismo. Estaba acostumbrada a mantenerse ocupada emocionalmente, el trabajo que tenía la satisfacía por nunca estaba libre de algo que hacer y así podía sentirse útil, pero el trabajo de oficina….definitivamente no le agradaba aquello. Fe una especie de consuelo para ella que Ino y Hinata aparecieran en ese mismo instante, ocupando sus lugares en los escritorios frente al suyo. Al menos podría informarse de lo que sucedía laboralmente gracias a ella, o eso esperaba.
-¿Qué tal tu día?- se interesó Hinata.
-Excluida de todo, no tan bien- razono Sakura, volteando a verlas. -Aquí están sus lápices- la pelirosa les tendió todos sus lápices perfectamente con punta y listos para usar, la única actividad que había podido hacer trasterminar con los informes.
-Gracias- acepto Hinata, igual de sorprendida que Ino que guardaba total silencio, no sabiendo que decir.
-¿Cómo va el caso?- indago la Haruno inocentemente.
-Sakura, ya escuchaste a Sai- recordó Ino en un intento por alejarla, -no tienes permitido involucrarte- sermoneo.
-Al menos díganme algo, no puedo solo relegarme al trabajo de oficina- pidió Sakura, consiguiendo ganar la compasión de la Hyuga, pero no la de la Yamanaka. -Ino, dime algo o acabare apuntándote a una sesión de manicura con Matsuri- amenazo Sakura, no teniendo otra opción.
-Está bien, veré como introducirte al caso- permitió Ino, ganándose una radiante sonrisa de parte de su amiga, -¿Sabes algo del Empresario Hidan?
-Desde luego, tiene menos de treinta y cinco años, es uno de los hombres más adinerados que pueda existir, un Príncipe de cuento cuando menos- cito Sakura con obviedad.
-Pues quiso dar nuevos aires a su relación, saltando de un avión junto a su esposa, el paracaídas de ella no se abrió y…- Ino dejo lo demás inconcluso, -bueno, ya puedes intuir lo que sucedió- sonrió la Yamanaka.
-Porque los paracaídas fueron manipulados- justifico el atractivo forense, irrumpiendo en su conversación. -¿No se supone que no debes involucrarte, Sakura?- interrogo C, divertido por su desobediencia.
-Tú no hables- chisto Sakura.
Durante el tiempo transcurrido desde los disparos que Sakura había recibido, si había unas personas que habían estado pendiente de ella—además de Matsuri, Tsunade y su padre, obviamente—esas sin duda alguna eran C, Ino y Hinata, el forense especialmente ya que había sido él quien había extraído la segunda bala recibida y cuya etiología no había preguntado por temor a evocar algún mal recuerdo. Aun así, C había continuado manteniéndose al tanto de Sakura, visitándola tanto como le fuese posible por su trabajo, pero velando por ella con incluso más insistencia que Ino y Hinata, así que en cierto modo lo alegraba e inquietaba que ella ya estuviera de regreso en la comisaria; por un lado así podría estar cerca de ella, pero, por otro lado; ella podría estar presionándose demasiado para cumplir con el rol policiaco que se esperaba de ella, lo cual no era del todo bueno.
-Por las bacterias latentes en la cuerda, la cortaron unas dieciséis o veinte horas antes de saltar del avión- C vio a Sakura anotar esto en el talonario que tenía a mano. -Por el ángulo del corte estoy seguro de que fue obra de un zurdo- razono para Hinata quien hizo lo mismo que Sakura, -hasta pronto, linda- C se inclinó, besando la frente de su amiga.
Sakura le sonrió a C, agradecida por la indiscutible atención que le brindaba al preocuparse tanto por ella, pero luego hubo dirigido su mirada hacia Ino y Hinata, ratificando que deseaba involucrarse en el caso y no renunciaría hasta estar en él. La Yamanaka solo bufo, asintiendo a modo de respuesta: a Sakura nadie podía ordenarle nada.
Hinata trazo un círculo sobre el papel distraídamente, observando a Sakura que al realizar una X hubo dado por terminado el décimo juego de gato que hacían en menos de veinte minutos. Le habían legado a Ino el trabajo de convencer a Sai para que las tres pudieran involucrar en el caso, eso y recabar información de alguna manera ya que—extraoficialmente—no contaban con el grado de investigación necesaria como para involucrar directamente con quienes pudieran ser sospechosos, para que eso sucediese primero deberían de ejercer un interrogatorio y aun no tenían una lista de sospechosos con quienes trabajar. No era erróneo citar que estaban en "tierra de nadie", al menos por el momento.
-Vamos al Dylan club- anuncio Ino ante sus dos sorprendidas compañeras, -invitación del propio Hidan- sonrió la Yamanaka, más que interesada por la oportunidad.
-¿De fiesta con un sospechoso?- cuestiono Hinata, no del todo segura de si eso estaba bien.
-No, con la excusa de que estamos trabajando en el caso- justifico Ino.
-Cuando en realidad…- supuso Sakura, no sabiendo que añadir ante el intento de su amiga por salir de fiesta.
-Vamos por el caso- regaño Ino, pero Sakura y Hinata la observaron dudosas, no aceptando que fuera tan noble como para hacer eso desinteresadamente. -Y porque somos mujeres atractivas que no pueden malgastar su juventud con hombres no disponibles- acepto Ino, centrando su atención en Sakura, -como tu amigo- aludió la Yamanaka.
Sakura corroboro para sí misma que comentar sus problemas emocionales con Sasuke a sus amigas-especialmente a Ino-no era la mejor estrategia posible ya que Ino continuamente le insistía en que no tenía por qué estar junto a alguien que no le correspondiese y que—además—no valorara sus esfuerzos en la relación; aunque para ser enfático y concisos, Sakura dudaba que Sasuke y ella estuviera metódicamente en una relación y que aparentemente solo eran amigos y nada más, y tampoco era como si Sakura esperase que Sasuke la viese como una opción romántica; seguramente la veía como a una niña, a la misma niña de doce años que había salvado. Pero u a pesar de ello , Sakura no pensaba ir a ese club y coquetear con el primer chico guapo que se le cruzase por delante y como Ino seguramente pensaba hacer, ella y Hinata no era esa clase de chicas que tenían tanta confianza en sí mismas.
-¿Acaso quieres usar un vestido elegante, arreglarte el cabello, lucir joyas, llegar y coquetear para luego enamorarte?- inquirió Sakura, no creyendo en la nueva idea de amor que circulaba por la mente de su amiga.
-Precisamente- acepto la Yamanaka, -y así podremos trabajar, las tres- tanto la Haruno como la Hyuga asintieron, resignadas. -Pensemos en que usar, ¿les parece?- sugirió Ino.
-Naruto, soy C- llamo el rubio a su colega de investigación, -creo que encontré otra víctima de nuestro individuo. Tengo permiso para exhumar el cadáver, y cumpliendo con nuestro trato supongo que querrías saber si coincide, puede ser importante- habiendo dejado el mensaje, C colgó el teléfono, dejándolo sobre la mesa y concentrándose en la investigación que registraba en su computadora.
-Vaya- pronuncio una voz femeninamente familiar su espalda.
Escuchando aquella voz sugerente y femenina a su espalda es que C se hubo olvidado por completo de la investigación que se había encontrado en su computadora, digiriendo su mirada hacia la puerta de su oficina donde Pakura—a quien por cierto frecuentaba desde hace ya bastante tiempo—hubo aparecido con una tentadora sonrisa en su rostro, deslumbrante para variar. Formalmente, en ese sentido, Pakura y él no tenían absolutamente nada, pero eso no significase que ambos no pensasen en darse la oportunidad de conocerse, habiendo llegado a la conclusión de que eran muy afines en la intimidad; además, ¿Por qué complicarse las cosas con embrollos emocionales?
-Pakura- saludo C.
-Pareces entusiasmado- sonrió la pelinaranja.
-¿Qué haces aquí?- indago C, curioso por su sorpresiva aparición.
-Sé que debamos reunirnos en el restaurante- recordó Pakura, abriendo su chaqueta, -pero estaba ansiosa y quería sorprenderte- finalizo la pelinaranja enseñándole el femenino y muy favorecedor vestido azul oscuro que lucía bajo la chaqueta.
-Una magnifica sorpresa- alabo C.
Aprovechando las circunstancias y encontrándose prácticamente pegada a la puerta es que Pakura no lo hubo pensado dos veces antes de cerrar la puerta tras de sí, con seguro…
No iba a hondar demasiado en el tema, pero sin lugar a dudas el Dylan club era un lugar muy exclusivo y al que afortunadamente podían acceder, y nadie mejor que ellas para contar con los recursos de camuflaje más que esperados en aquellas circunstancia, aún más teniendo a Matsuri como asesora de imagen lo cual era esencial. Apenas y hubieron ingresado es que los ojos de la detective hubieron examinado minuciosamente todo aquello que se encontrase a su alcance…o al menos Sakura y Hinata ya que Ino estaba más ocupada encandilándose con aquello que se encontraba en su rango de visión, especialmente los guapos solteros presentes y que llamaron mucho más su atención.
-Retiro todo lo malo que haya dicho de Matsuri, los vestidos eligió son de mi absoluto gusto- alabo Ino, observándose en el reflejo de las puertas.
-Hablaremos con Mitsume y nos vamos- recordó Sakura con obviedad.
Estaban ahí con un propósito, y ya que Matsuri había elegido su vestido, Sakura sabía que solo le restaba usarlo sin quejarse. Afortunadamente era uno de sus colores favoritos, rojo, —ligeramente tirando a burdeo o borgoña—se trataba de un elegante vestido de mangas ajustadas, largo hasta la altura de las rodillas y con un corte vertical en el centro del pecho que iniciaba a la altura del cuello—límite del vestido—hasta la altura de las costillas y, atrás, era totalmente abierto desde el cuello hasta la espalda, muy favorecedor ante el recogido que usaba la pelirosa a la altura de su nuca para exponer su cuello y un par de largos pendientes color dorado a juego con dos pieza de igual color, una que conformaba una especie de collar frontal—vistoso igualmente en la espalda—y otra a modo de cinturón visible en los costado y en la espalda.
A quien más debían destacar por su estilo propio—sin lugar a dudas—era a Hinata, que como siempre imponía su recato e inocencia por sobre los estándares de Ino, luciendo un sobrio y correcto vestido negro de alto escote en V, iniciado a la altura de los hombros y que no enseñaba prácticamente nada, mangas holgadas hasta la altura de los codos a juego con el corte del vestido—holgado desde los hombros hasta la altura del vientre donde la ajustada falda—hasta la altura de las rodillas—realzaba su figura, no usaba otra más que un sencillo par de pendientes de diamante en forma de girasol, opacados por su largo cabello azul oscuro—levemente ondulado—que caía sobre sus hombros y tras su espalda.
A su lado, por su parte, Ino lucía un sencillo vestido negro de escote redondo—muy agraciado para su figura—cinco centímetro por sobre la rodillas y sin manga o tirante alguno bajo una chaqueta marrón oscuro de aspecto metálico que formaba una amalgama de colores entre el verde oscuro y el ocre, dándole un aspecto refinado gracias a su largo cabello rubio que enseñaba unos largos pendientes circulares color dorado.
-No me agobies- regaño Ino, intentando no pensar demasiado en el caso, solo en divertirse. -¿Los pendientes están bien?- cuestiono la Yamanaka, señalando sus joyas.
-¿Para qué?- inquirió Hinata, confundida.
-Estética- respondió la Yamanaka, con obviedad para ambas, -aprende algo, luce ese vestido- indico Ino a Sakura que parecía incomoda.
-Siento que tengo muy poca ropa puesta- murmuro Sakura, incomoda al usar vestido, pero su aparente incomodidad desapareció en tanto sintió vibrar repentinamente su teléfono.
-Esa es la idea- ironizo Ino, que no parecía acomplejada por el corte de su vestido ni nada, reparando en la atención que su amiga le daba a su teléfono. -¿Tu amigo?- indago la Yamanaka.
-Si- respondió Sakura, no sabiendo si agradecer que Sasuke la llamara, o no, -entreténganse por ahora, ya las alcanzo- animo la Haruno, permitiendo a sus compañeras acercarse a la barra, para proceder a contestar, -¿Qué sucede?- pregunto Sakura, preocupada porque se tratara de algo importante.
-Sakura, ¿estas ocupada?- cuestiono Sasuke
-Algo- divago Sakura, observando a sus amigas desde lejos.
-¿Crees que podamos hablar?- planteo el Uchiha.
-Voy en camino- acepto Sakura, colgando. Al parecer la fiesta, para ella, debería esperar. La Haruno se acercó prontamente a la barra, tocando el hombro de su mejor amiga, -Ino, lo siento…- se disculpó la pelirosa.
La Yamanaka había esperad que la llamada trajese algún resultado provechosos, pero no todo contrario. Aun no tenía ni idea sobre quien era este misterioso desconocido, cuyo nombre aun no sabía pero que sin duda alguna tenía un efecto muy extraño sobre Sakura que por primera vez en mucho tiempo había comenzado a guardar secretos, aunque no es como si esto fuese negativo específicamente.; todos tenían derecho a tener sus propios secretos, pero el problema era que Sakura estaba sufriendo visiblemente e Ino tenía un indeleble compromiso sobre odiar a todo aquel que hiciera sufrir a su mejor amiga.
-¿Es broma?- bufo Ino, incrédula al ver el efecto que tenía sobre su amiga este interés romántico. -Más vale que sea urgente o de lo contrario se ganara mi odio- sentencio Ino como advertencia, -regresa y pronto, hay galanes por montón para reemplazarlo- señalo Ino con su mirada, coqueteando a los que voltearan a mirarla.
-Guárdenme alguno- bromeo Sakura, despidiéndose.
Naruto se había marchado hace un par de horas, excusándose al decir que tenía algo que discutir con Sara, por ello y a pesar de ser de noche es que Sasuke no había emitido protesta alguna, por ello y porque había algo que deseaba comentar con Sakura; Korotsuchi había dejado atrás lo sucedido entre ambos ese día, pero igualmente le había hecho el ofrecimiento de pasar algo de tiempo juntos, más próximos entre sí, y lejos de ver esto como un problema, Sasuke comenzaba a considerar esa opción para sí despedirse definitivamente, pero antes de tomar cualquier decisión posible es que deseaba comentárselo a Sakura y tener su opinión al respecto. Irrumpiendo en sus cavilaciones es que el Uchiha—hasta entonces paseándose como león enjaulado—volteo hacia la puerta en tanto esta fue abierta desde el exterior, permitiendo así el ingreso de Sakura que le sonrió como siempre, cerrando la puerta tras de sí.
-Luces preciosa- alago Sasuke.
-Gracias- sonrió Sakura, agradecida por el cumplido, -espero que, por tu tono de voz cuando llamaste, se trate de algo urgente- se expresó la Haruno.
-No sé si pueda considerarse así- advirtió el Uchiha, pero ella sin embargo parecía dispuesta a ayudar en tanto le fuera posible, como siempre. -Korotsuchi está pensando en pedir una pasantía temporalmente, aun no tiene un destino seguro pero me preguntaba si existiría una posibilidad de camuflar eso, por un tiempo breve, desde luego- esbozo Sasuke.
Al momento de contestar la llamada, Sakura había esperado otra clase de conversación a sostener, entre ellas la ilusa posibilidad de que Sasuke le dijera que sentía lo mimo que ella, que le asegurara que Korotsuchi no era ni significaría absolutamente nada entre ambos, que estaban unidos de alguna forma que no alcanzaban a comprender porque todo aquello era lo que Sakura sentía sinceramente…pero no era así, Sasuke no le negaba que Korotsuchi fuera importante para él, no le estaba diciendo que compartía sus sentimientos que seguramente ni siquiera había notado; no, Sasuke solo la había llamado para pedir u opinión y considerar que involucrarse más Korotsuchi no fuese un error, o más bien ya había decidido que deseaba hacer eso, solo se lo estaba dando a saber a ella.
-¿Para esto me llamaste?- objeto Sakura, ligeramente ofendida. -Sasuke, esta es tu vida, tu rutina personal, tú eliges que hacer- sentencio la Haruno con un tono frio ante los celos e ira que sentía en el momento, -ya me he implicado, voluntariamente, lo suficiente como para que ahora haya de ser tu niñera, Naruto ha tenido que sacrificar mucho de sí y no dejare que estropees lo que tiene con Sara- dictamino Sakura con obviedad. -Te la pasas diciendo que somos unos obsesos de la preocupación, que pensamos más en Muirfield de lo que ellos tal vez piensen en ti, en nosotros tres, pero no haces nada para cambiar las cosas- acuso Sakura, sin importarle el tono que estuviera usando.
-Sakura, lamento ponerte en esta situación, y pedir tu consejo…- intento argumentar Sasuke, viendo que ella se estaba haciendo una idea errónea de lo que él quería decir.
-¿Consejo?- cuestiono Sakura, incrédula por lo que escuchaba de él. -No lo hago por ti, sino por Naruto- aclaro Sakura para decepción del Uchiha, -me dejas perpleja, ¿Dónde quedo tu cordura?- reclamo la pelirosa, observándolo con incredulidad. -Entiendo tu deseo de recuperar tu vida, la existencia que tenías antes, pero esta no es la forma, cada paso que des, cada intento mediante el cual Korotsuchi intente convencerte de cometer imprudencias ha de ser encubierto por mí- le recordó duramente, remarcando lo obvio. -Sé que te dije que haría esto por mi voluntad pero estas excediendo los límites. No eres solo tú a quien pones en peligro; a Korotsuchi, a mí y a Naruto- evoco Sakura, intentando hacerlo entender los riesgos de lo que estaba pensando, -piénsalo- pidió la pelirosa.
-¿Crees que no lo hago?- protesto Sasuke, ofendido por lo que ella creía de él. -No es que quiera retomar la vida que tenía antes, pero quiero que Korotsuchi entienda los riesgos ante los que se expone, cuan peligroso será todo si no toma precauciones, si no sabe la verdad detrás de porque sigo vivo y nadie puede saberlo- explico Sasuke, destacando lo que debía de ser evidente. -Me sorprende que actúes de esta forma- reconoció el Uchiha sin reparar en la mirada ofendida de ella. -Nunca te pedí que me ayudaras, tú lo elegiste, yo intente alejarte, tu sola estás implicándote- acuso Sasuke.
No quería sonar tan agresivo en sus declaraciones pero ciertamente conocía de sobra los peligros existentes, incluso mejor que Naruto y Sakura, además del hecho de que Korotsuchi ya estaba implicada de una u otra forma y ante eso no había vuelta atrás; quizá la mejor medida que pudieran tomar fuera hacerla participe de esa realidad y explicarle lo que debería de hacer de ahora en más, pero Sakura se oponía rotundamente, de una manera en que ni siquiera Naruto—que por cierto podía ser muy enfático—se había atrevido a manifestarse, de hecho Sasuke no recordaba haberla visto actuar así en su vida, jamás. Escuchando estas palabras, Sakura sintio una furia incontrolable en su pecho como jamás había sentido en su vida hacia nadie, por primera vez no solo estaba molesta por Sasuke, realmente una parte de ella llegaba a odiarlo profundamente en ese instante, llegando a olvidarse momentáneamente de cuanto lo amaba.
-¿Qué demonios te pasa?- se excusó Sakura, furiosa por su acusación. -Me dispararon, y sin embargo me estoy implicando de todas formas en un caso que no debería porque eso es lo que debo hacer- señalo la Haruno con un tono agresivo, defendiéndose a sí misma, -me lo impuse desde que mataron a mi madre, y salí de la investigación por ti, porque creía que esto merecía la pena, porque….- Sakura chillo, apretando los puños, incapaz de decir las palabras que deseaba porque no sabía si merecían la pena, porque creía que no servirían de nada, -porque creía que había una posibilidad, pero no la hay- acepto la pelirosa, causando que Sasuke la observara confundido. -He ido a terapia y no paro de aludir mis problemas contigo, ¿Y sabes por qué?- cuestiono Sakura, no esperando una respuesta. -Porque estoy enamorada de ti- soltó finalmente ante Sasuke que la observo sorprendido, incapaz de creer en sus palabras, -si, por primera vez mis sentimientos toman partido y no quiero que lo hagan. Ya me han roto bastante el corazón hasta ahora- la Haruno se mordió el labio inferior para que su voz no sonara quebrada, para no ejemplificar cuan dolida se sentía por saber que no le correspondían, -¿Sabes lo que me dijo mi primer novio? Que ya no llorara por mi madre, a veces la gente solo muere- rebelo Sakura, no importándole nada salvo desahogar esa rabia y dolor que sentía contra él y su empeño por eludirla, por no reparar en cómo se había enamorado de él desde el principio, -y ese es el punto, por eso no quiero volver a sufrir esta vez. Esta es tu vida, decide si quieres estar con Korotsuchi y ya, pero déjame seguir con mi vida, deja de complicarme más las cosas- rogó Sakura no pudiendo contener un débil sollozo que escapo de sus labios.
Sakura se volteó, dándole la espalda a Sasuke, serenándose a sí misma mientras limpiaba las lágrimas que habían estado a punto de deslizarse por sus mejillas, repitiéndose una y mil veces que ese no era el momento para mostrarse débil, no tenía que flaquear justo en ese momento, no tenía que llorar. Sasuke mantuvo la mirada baja, no sabiendo que decir, un sí hubiera sido lo ideal pero…debía admitir que estaba confundido, claro que sentía algo muy fuerte por Sakura pero tener a Korotsuchi cerca le estaba recordando la vida que había tenido antes, los sueños y aspiraciones que se había planteado. No sabía qué camino tomar, pero lo que menos quería hacer era herir a Sakura que ya estaba lidiando con demasiadas cosas por su causa.
-Te seguiré ayudando, porque es lo menos que puedo hacer- prometió Sakura, volteando a verlo, observándolo con la máxima frialdad posible, -pero hasta entonces no vuelvas a llamarme porque no estoy segura de querer volver a verte- espeto la Haruno antes de darle la espalda, abrir la puerta y marcharse sin voltear ni una sola vez.
No iba a ser la tercera persona en esa relación.
Luego de su partida únicamente le había enviado un mensaje a Ino escuchándose tan convincentemente como le había sido posible, y ya que aún no era demasiado tarde, se había dirigido a la comisaria, encontrándose actualmente en la sala de prácticas, disparándole a los objetivos en un intento por liberarse a sí misma de tanta presión, quejándose de forma casi inaudible del dolor que aun sentía por no estar físicamente adecuada para disparar aun; pero esto no le importaba, solo quería descargar su ira y afortunadamente lo estaba consiguiendo. Sasuke se había quedado de piedra ante su declaración, y eso es lo que más la había decepcionado, ¿Qué significaba?, ¿Qué Sasuke no la consideraba como una opción siquiera? Su autoestima estaba definitivamente por los suelos.
-No viniste a tu sesión- recordó Kakashi a modo de saludo.
-Solo el personal autorizado puede entrar- critico Sakura, observándolo por el rabillo del ojo.
-Si tú incumples las normas, he de suponer que yo también puedo hacerlo- animo el Hatake, intentando justificarse.
Usualmente Kakashi no habría pensado en intervenir tanto con una de sus pacientes, pero intuía que Sakura estaba guardándose muchos sentimientos y en su experiencia como Psiquiatría era necesario que un paciente liberase sus sentimientos y Kakashi quería ayudarla, por ello es que había pedido permiso al jefe de policía de la comisaria en cuanto había estado al tanto de que la detective Haruno se encontraba en el recinto. Sakura dejo la pistola sobre el inmobiliario, suspirando para sí misma; debía de reconocer que no era correcto postergar su propia terapia ya que, al fin y al cabo, solo así volvería totalmente a su trabajo como tanto deseaba, eso y que Kakashi—el psiquiatra que por cierto había conseguido comprenderla como ningún otro de sus siquiatras—no merecía que ella descargase su furia con él, no era culpable de nada.
-Lamento mi actuar el otro día, tenía demasiadas cosas en la mente- se excusó la Haruno.
-¿Te estas disculpando?- se sorprendió Kakashi.
-No se sienta tan alagado- advirtió Sakura, cargando su arma.
-La verdad lo estoy- acepto Kakashi, sonriéndole, -tu caso es particular sin duda, buscas tu trabajo como refugio, ahí es donde canalizas tu tristeza, tu ira, tus malos recuerdos, de brinda control y te permite ocultar cómo te sientes en realidad- Sakura lo observo un tanto sorprendida por su diagnóstico, realmente era un buen terapeuta y psiquiatra. -Es claro de que hay algo de estrés postraumático tras el disparo de Kaguya, pero no consigo dar con el auténtico punto del problema- reconoció el Hatake, confundido.
-¿El punto del problema?- repitió Sakura, sintiendo que, por una vez, era capaz de decir lo que pensaba, -¿Quiere saber cuál es mi problema? No olvidar como mataron a mi madre delante de mí- aclaro Sakura rememorando esa escena en su mente con solo evocarla, -ver a una de las pocas personas que me conocía y amaba de verdad dejar mi vida por razones que aun no entiendo y está volviendo a ocurrir- confeso la pelirosa, sintiendo su voz quebrarse y su garganta ser oprimida por la tristeza más profunda, -estoy enamorada como una tonta por primera vez en mi vida y me duele no ser correspondida- admitió, dejando su arma sobre la mesa, -me duele que no reconozca cuanto arriesgo mi vida por él ya que, por lo visto, prefiere estar con alguien de su pasado que no lo conoce- lloro Sakura, sentándose sobre la silla y bajando la cabeza.
Acercándose a ella, Kakashi se dijo-mentalmente-que no la conocía, que no sabía lo bastante de ella como para apoyarla pero, a pesar de ello, se sentó a su lado y la rodeo con su brazo, tranquilizándola y asegurándole-sutilmente-que estaba bien llorar, que por esa ocasión merecía darse un desahogo propio y llorar todo cuanto había querido llorar ante lo vivido recientemente, ante el dolor y decepción que sentía.
Diciéndole que merecía ser egoísta.
Luego de haberse "despedido" de Pakura es que C había repetido su mensaje envido a Naruto, cosa ante la cual el Uzumaki no había tardado en responder, acudiendo prontamente a su oficina. Ya habiendo recabado toda la información necesaria previamente es que C ahora solo esperaba los resultados del análisis forense efectuado a un cadáver que había sido víctima del "Justiciero" acompañado en todo momento por Naruto que mentalmente planeaba todas la estrategias posibles con que proteger a Sasuke, a él mimo y especialmente a Sakura que era quien siempre tenía que cargar con todo y a quien Naruto quería aligerarle el peso que llevaba tan servicialmente.
-La criatura es responsable de esta muerte- determino C, observando el resultado que acababa de arrojar su computadora.
-Justificada- aclaro Naruto, sonriendo ante el triunfo de C, -intento atacar a una compañera de trabajo- justifico debidamente.
-Aun así, ya son seis casos en que está implicada- relaciono C con normalidad. -No tengo pruebas suficientes para concluir la investigación, pero he de decírselo a Sai- afirmo más para sí mismo que para el rubio.
-¿Quién es Sai?- interrogo Naruto, ahora desconfiando de C.
-Mi jefe- menciono C sin demasiada importancia, -sin las muestras, necesitare de más coincidencias para hablar con él sobre la creación de un equipo para localizar a la criatura- razono el rubio, sencillamente.
-Pero…- titubeo Naruto, -creí que no querías atraparlo, que querías entenderlo, curarlo- el Uzumaki reitero las mismas palabras que C había dicho anteriormente.
No le estaba agradando el rumbo que estaba tomando el tema, inicialmente había creído que C perseguiría intereses más parciales y nobles con respecto a las bestias, pero no era así; al igual que Muirfield, C creía que las bestias—sin asociar directamente a Sasuke—eran una amenaza ya de por sí, sin mantener la mente abierta a otras posibilidades y eso era un riesgo. C ya sabía demasiado, solo para empezar, involucrando más información y temas referentes al proyecto de los supersoldados y todo cuanto Muirfield había hecho….el forense solo habría de correr más riesgo, y o solo el, sino también el propi Naruto, Sasuke y Sakura.
-Así será, cuando lo atrape- justifico C. -Mira a tu alrededor, trabajo en una comisaria, para bien o para mal esa cosa mata a personas, mi trabajo es mantener la ley- recordó el rubio con suma naturalidad, -¿Por qué estas preocupado?- inquirió C, no entiendo el cambio de actitud de parte del Uzumaki.
-Tu jefe interferirá en nuestra investigación, nos asfixiara con la burocracia- se opuso Naruto, intentando hacer desistir a C.
-O nos dará los recursos necesarios para lograrlo-justifico C.
El Uzumaki se mordió el labio inferior, seriamente preocupado con lo que pudiera pasar, pero-como una ayuda a sus pensamientos-las pantallas de las computadoras emitieron una protesta ante la información que acaban de analizar, algo que-visiblemente-ni siquiera C esperaba o creía posible.
-¿Qué?, ¿Dañado?- negó C, observando el resultado en pantalla. -No- se negó a creerlo C.
-Tal vez el equipo estaba contaminado- supuso Naruto-
-Es imposible, lo esterilice todo- se defendió C, incapaz de entender que eso le hubiera sucedido, -no puedo exhumar un cadáver dos veces- dijo para sí mismo.
Naruto observo igual de confuso y sorprendido en resultado en la pantalla, no dudaba del esfuerzo de C, además de que el equipo con que trabajaban era absolutamente preciso, no había lugar para el error. No tenía sentido alguno, era realmente imposible que hubiera sucedido eso.
¿Cómo había podido ocurrir algo así?
Muirfield ciertamente se había mantenido al margen luego de la desaparición o neutralización de los agentes Ginkaku y Kinkaku ya que no había justificación aparente tras esto ya que ellos no habían aportado demasiada información más allá de la posible—sin confirmar—vinculación o implicación de la detective Sakura Haruno, hija mayor de la doctora Mebuki; pero más allá de eso no tenían más información en concreto, o no hasta que otras células de Muirfield se hubieran dedicado a buscar pistas y las habían encontrado, estaban más que seguros de que había una de las bestias implicadas en lo experimentos rondando Nueva York y esto no iba a ser tolerado por más tiempo, porque pensaban encargarse de ello. En vista de todos los errores cometidos es que Muirfield se tomaba muy enserio su labor de erradicar los peligros que ellos mismos habían creado y la medida que empleaban era dispersando a sus agentes en múltiples áreas y quien mayores éxitos tenían hasta la fecha era Pakura quien ingreso en el elegante restaurante con la frente en alto y una apariencia simplemente espectacular que hizo que mucho de los hombres a su paso se le quedaran viendo, pero a ella no le intereso, solo se hubo dirigido hacia la mesa en que se encontraba su colega, el agente Gengetsu, que la invito a sentarse.
-¿Qué tal todo?- indago Gengetsu
-¿Con C? No podría ir mejor- se granjeo Pakura tomando asiento frente a su colega, orgullosa de su trabajo, -aunque se estaba acercando demasiado a Sasuke para mi gusto- reconoció bebiendo amenamente de su copa. -Entre en su laboratorio y corrompí las muestras- confeso la pelinaranja.
-¿No lo noto?- inquirió Gengetsu.
-Tengo métodos para mantenerlo ocupado- se enorgulleció la pelinaranja.
-Es mejor que no me digas como- alabo omniscientemente el agente.
Sin ser sincera del todo, Pakura reconocía que C era un buen hombre, atento y muy buen amante; le resultaba difícil no distraerse, pero si en algo era buena como agente era cumpliendo con su deber, y cumplía con él de forma simplemente insuperable. Pero, su trabajo era predominante en su vida, y por ello es que estaba obteniendo tanta información sobre "el Justiciero" como le fuese posible, y hasta ahora había corroborado que Sasuke Uchiha seguía vivo, y su principal objetivo era descubrir de que era capaz, que clase de peligro representaba y donde estaba, en tanto obtuviera estos datos es que Muirfield podría proceder, todo en base a su resultados. Su trabajo no era menos pesado que el de sus colegas, todo lo contrario ya que tenía muchas expectativas sobre si mismo.
-Daremos con Sasuke Uchiha antes que la policía, entonces Muirfield podrá actuar- prometió Pakura.
Sasuke Uchiha desaparecería, nada se interpondría en su camino.
Dejar el pasado atrás, eso era esencial para seguir adelante y Sakura se lo había autoimpuesto luego de su conversación con Kakashi la noche anterior; ya ra momento de que se centrase en sí misma y lo haría, comenzaría a pensar en sus sentimientos y no en Sasuke. Así que, iniciando un nuevo día de trabajo, ya con el permiso de Sai para regresar a sus labores; Sakura ejercía un interrogatorio conjunto a sus colegas Ino y Hinata, a Masumi, la secretaria de Hidan y que casualmente cuadraba con el perfil de la investigación luego de que Ino la hubiera atosigado con preguntas la noche anterior ante su propia ausencia. Ciertamente no sabía muchas cosas ya que su noche había sido muy complicada, pero…todo eran detalles.
-Él me dijo que me amaba, que lo nuestro era especial, épico…- rebelo avalo Mitsume, confesando haber tenido una relación con Hidan, -que un amor como el nuestro solo sucedía una vez en la vida. Le creí- la pelicastaña bajo la mirada con desilusión de sí misma y de lo que había sentido, -luego conoció a Karura, y centro toda su atención en ella, nunca volvió a mí. Debí luchar por él entonces, pero me quede atónita, y para cuando quise reaccionar…ya estaban casados- reconoció Mitsume.
-Y la mataste- relaciono Ino.
-Hidan es testarudo, nunca iba a cambiar de opinión- justifico Mitsume, -tenía que actuar, ella nunca lo conocería como yo.
Sakura bajo la mirada, sintiéndose aludida en cierto modo. Su forma de pensar era errónea, en realidad quizá Sasuke debiera estar con Korotsuchi, tal vez-desde el principio-había resultado un error haberse enamorado de él como lo había hecho, solo se había lastimado a sí misma. Ella no había sido la primera persona a quien Sasuke había salvado, ya era momento de que lo entendiera.
No podía obligar a Sasuke a sentir lo mismo que ella, no podía ni debía.
Teniendo aun los recuerdos del consuelo que el Hatake le habia brindado, en su mente, es que Sakura hubo recorrido los pasillos del hospital hasta llegar a la oficina del Hatake, agradeciendo interinamente el encontrar la puerta abierta, tocando ligeramente y esperando no importunar al Psiquiatría que afortunadamente se encontraba solo y sentado frente a su escritorio, levantando la mirada en el acto en cuanto la escucho tocar; sonriendo ligeramente, no sabiendo si estar feliz y nervioso por verla. Era una mujer muy frágil más allá de lo que dirigieran las apariencias y que necesitaba a alguien su lado que la poyase y "su novio", aparente y absolutamente no lo estaba haciendo y ello solo contribuía a volverla aún más frágil.
-¿Necesito una armadura esta vez?- se preocupó Kakashi.
-Lo siento- lamento la Haruno, sentándose ante su escritorio, -mi última disculpa fue un fiasco- reconoció, avergonzada por haber llorado delante de él.
-Descuida, sientes lo que sientes- tranquilizo Kakashi, invalidando su disculpa ya que, en realidad, no tenía por qué disculparse, -imagino que habrás sentido cosas de las que crees que tienes que disculparte: tu ira hacia tu madre, tus sentimientos por hombres que no te merecen, por lo visto- Sakura se abstuvo de reír ante su alusión, -y ahora que abres tu corazón tras un prolongado letargo, ese idiota- insulto Kakashi abiertamente haciendo que él y Sakura rieran, -no valora tu esfuerzo por él, refugiándose en una relación segura y familiar que no es lo que necesita ni lo que quiere- determino el Hatake.
-Vaya, no creí ser tan clara- bromeo Sakura.
-Bueno, tú no eres la única cuya vida no es perfecta, las relaciones pueden ser…- Kakashi busco la palabra indicada, -una patada en el trasero- concluyo con una sonrisa para la Haruno.
-No puedes hacer que alguien te amé- acepto Sakura.
-Pero puedes cambiar de táctica, no empleando tu energía en salvar a otros, sino en salvarte tú misma, y eso lo sabes- planteo para la pelirosa que medito sus palabras antes de asentir. -Solo quiero decirte que, en base a lo que me has dicho, ese sujeto debe decidirse y pronto, porque tú no querrás esperar, ni deberías hacerlo- aconsejo Kakashi.
Sakura sonrió agradecida por sus palabras, tenía razón. No debía esperar a que Sasuke sintiera algo por ella, había sobrevivido perfectamente a lo largo de los años en que no había sabido de él, había centrado su mente en su educación y trabajo y era precisamente lo que haría ahora, seguiría con su vida, ni más ni menos.
Debía seguir sin Sasuke.
PD: Actualice tan prontamente como me resulto posible, por ustedes y porque los amo, prometiendo igualmente actualizar el resto de is historias ahora que cuento nuevamente con acceso libre a mi disco extraible, pidiéndole perdón a todos por mi ausencia :3 la actualización (como siempre) esta dedicada a DULCECITO311 (cuyos comentarios adoro y a quien esta dedicado el fic), a AriLiz (cuya opinión valoro y admiro enormemente:3), a Adrit126 (a quien aprecio sinceramente :3) y a Pipey(que claramente anhelaba mi actualización y esperando satisfacer sus expectativas) así como a todos aquellos que leen, siguen o comentan esta historia en todas sus formas :3 Este capitulo engloba todo el capitulo 11 de la Primera Temporada titulado "Sobre Hielo Delgado" y en donde justificadamente involucre al personaje de Kakashi que-como siempre-es el guía o mentor de Sakura, ayudándola en todo cuanto le es posible :3 agradecería si es que tienen alguna sugerencia ya que todo lo que ustedes opinen o manifiesten es importante para mi :3 Muchas gracias mis queridos amigos y lectores, cariños, besos, abrazos y hasta la próxima.
