Hola mis queridas seguidoras, he trabajado algo ¡tengan ustedes!¡el fruto de mi esfuerzo!

Gracias a todas mis lectoras por su apoyo, de verdad gracias.

No vayan a dar el grito al cielo, pero recuerden que Diamante aún no sabe nada, por eso, hace planes en esa base, descuiden ¡pronto tendremos la revelación del momento!

¡Déjenme saber su parecer!¡con un increíble REVIEW!

Sailor moon, es propiedad de Naoko Takeuchi, yo solo, les regalo los frutos de mi mente.

Galaxy y Serena.

Ambas mujeres se miraron –se que me guardas aversión, una profunda aversión. Comenzó la joven ojos verdes, la ojos azules solo se limitaba a mirarla.

-yo se que tomé algo muy precioso para ti, la inocencia de tu príncipe, no voy a justificar su acción, pero si creo que mientras la persona pueda aprender a diferenciar el sexo del amor y a tratar a la persona amada con amor en esos momentos, a procurarle placer y no la culminación del acto sexual, la virginidad, es un precio para pagar. Serena abrió la boca –sabes tan bien como yo, que eso se puede aprender en libros y cosas así, a diferencia de otros mundos. Galaxy asintió –lo se, pero cuando se busca amor, se busca y a la edad en la que tu amado lo hizo, necesitaba amor, mucho Serena, su madre había muerto el mismo día que Rini nació ¿no te lo dijo? Le preguntó la sacerdotisa con tacto, Serena abrió mucho los ojos.

-no, no lo sabía. Dijo –perdió a su madre a los 7 años y 7 meses después, consigue una madrastra embarazada de 6 meses y una nueva familia, su padre se comenzó a alejar de el, con un matrimonio ideado por Lizzy y apoyado por unas familias reales nada respetables, el niño Diamante pasó muy mala su infancia teniendo una vida ya planificada, imagínalo no mas, tu te enamoraste de quien quisiste y el, debía enamorarse de alguien que aborrece con todas las fuerzas de su alma, esa niña Esmeralda para el, significaba una maldición en toda regla. Serena la miró.

-yo no lo , no lo sabía. Galaxy asintió –lo supuse, Díam no habla de esas cosas. Ambas mujeres se miraron, Galaxy abrazó a Serena al ver un par de lágrimas caer por las mejillas de la joven.

-no llores, ya eso pasó, se que no lo sabías, no podías saberlo, en ese entonces, tu estabas feliz en tu reino, sin tener idea de la existencia de el, el rey poco a poco comenzó a alejarse e sus hijos, dejando a un Zafiro de 4 años y a una bebé de meses solos, Diamante tuvo que hacer de padre, si, tenía a Phanton y a Moira, si, los tenían a ellos y al señor Sims, pero no era suficiente para los niños, Diamante tuvo que aprender a hacerse cargo de una bebé de meses, en ese momento, cuando nacía Rini y la reina moría, se preparaba Lizzy para el ataque y como imaginarás, el rey dejó a sus hijos a cargo de su mejor amigo y luego, ese cargo fue permanente, con ayuda de Moira Diamante consiguió a alguien que alimentara a su hermanita, que moría de hambre por esos entonces. Serena la miró.

- ¿Quién alimentó a Rini? Galaxy sonrió –yo. La ojiazul abrió mucho sus orbes –pero tu no, no podías, no podías. Galaxy sonrió aún mas.

-si, con un hechizo, todo se deriva de una leyenda de un niño y una mujer virgen, el niño, moría de hambre, era un recién nacido y estaba solo, la mujer virgen, era la última sacerdotisa de un paraje que fue consumido por demonios, quería cuidar a ese niño, pero no había ninguna fuente de leche para el, si no se apresuraba, moriría, fue cuando la mujer, se arrodilló y pidió a la diosa Nix, que le diera un néctar para alimentar a ese niño, a ese pequeño que piquería salvar y en ese momento, de sus pechos, manó la leche que necesitaba, entonces la diosa dictaminó que cualquier sacerdotisa ya fuera virgen o no, podría hacer esto siempre y cuando sintiera cariño sincero hacia la criatura o alguien que quisiera al bebé. Serena asintió.

-entonces tu alimentaste a Rini. Galaxy asintió –si, lo hice, también proporcioné consuelo a un alma atormentada, que buscaba amor por todos lados, esos 7 años, fueron el principio de la edad obscura para Diamante y Zafiro, si no hubieran tenido a Phanton y a Moira no hubieran sido lo que son, Zafiro era feliz, el no tenía obligación, pero Diamante, cargaba el solo con darle amor a 2 hermanos mas pequeños, la futura responsabilidad por un reino y un padre que lo odiaba por negarse a casarse, si, fue un acto de rebeldía, para incordiar a su padre, pero también fue un acto desesperado por falta de amor. Serena la miraba.

-pero…el me dijo que nunca ha hecho…que nunca había hecho el amor. Galaxy le dio una triste sonrisa –eso fue verdad, nunca lo hizo, buscaba que le dieran amor a través de esos placeres y se revelaba si, pero buscaba el amor, no podía dar lo que no tenía, aprendió a dar placer, el solo tenía sexo, ellas hacían el amor, claro, todo eso, hasta que llegaste tu. Serena sonrió.

- ¿y tu?¿no estabas enamorada de?...Galaxy rió - ¡no!¡por Nix no!¡Diamante es un gran partido! Dulce, tierno, cariñoso, comprensivo, pero no, nunca estuve enamorada de el, solo procuré darle amor, solo procuré hacerle el amor en sus momentos mas desesperados, esas son las labores del o la servidora del templo de Nix, dar amor en todas las formas y el acto físico, es una forma muy buena de darlo. Serena sonrió aliviada, verdaderamente, estaba aliviada.

Diamante despertóa sus hermanos, los reunió en la biblioteca, Zafiro y Rini, cada uno tenía una cara de sueño increíble, Zafiro llebava su pijama, consistente en mono y camiseta azul manga tres cuartos, Rini, por su parte, llevaba un camisón blanco con rosas negras, su hermano los miraba analítico.

-pensamos que no saldrías hoy de tu dormitorio. Dijo Zafiro, Diamante asintió en silencio - ¿Qué pasó hermano? Tengo sueño ¿puedo regresar a la cama? Preguntó Rini, Diamante la miró, miró nuevamente a Zafiro.

- ¿hermano? Preguntaron Rini y Zafiro a coro, Diamante tomó aire –no voy a casarme. Dijo por fin, ambos príncipes abrieron los ojos asombrados.

- ¡como! Exclamaron, Diamante se colocó el dedo índice en los labios – ¡no hagan ruido! por Nix, cállense y escúchenme, tenemos un problema y no se como lo resolveremos. Zafiro lo miró pálido.

-no te voy a pedir que te cases con ella. Lanzó Diamante –hice el amor con Serena. Dijo por fin, Zafiro y Rini lo miraron atónitos.

- ¿ya mi cuña es mi cuña? Preguntó Rini, Diamante asintió –si, ya tu cuña es tu cuña. Zafiro asintió.

- ¿Cuándo ocurrió? Preguntó –ayer, al regresar de la fiesta. Zafiro repitió su gesto anterior.

- ¿Dónde? Volvió a preguntar - ¡eso no te interesa Zafiro! Espetó Black Lady –claro que me interesa, eso dirá cuanto tiempo tenemos para planear y quien va a heredar, porque del lugar, sacaremos el tiempo que Lizzy tiene para enterarse. Diamante se pasó las manos por el cabello.

-probablemente, ya lo sabe, mandé a mudar a Serena a nuestra ala. Si los ojos de Zafiro y Rini, hubieran podido escapar de sus órbitas, seguro lo habrían hecho ¿Qué Diamante había hecho que? –y lo hicimos en su habitación, me metí para espiarla en la ducha, lo juro, pero se veía tan irresistible que no pude mas, no me contuve y terminamos haciendo el amor en el baño y luego en el piso de su dormitorio. Black Lady asintió.

-y luego en tu dormitorio. Diamante sonrió avergonzado, no por el hecho, sinó por haberle descubierto esos detalles a Rini que ella evidentemente, no quería saber.

-pero si no me has dicho mal, estuvieron a punto de hacerlo en: la sala de lectura, el jardín y la sala de televisión. Dijo Zafiro, Diamante asintió - ¡por que a mi nadie me dice nada! Explotó Black Lady, ambos hermanos la miraron con cara de "no puedo creerlo".

- ¿será que detestas los detalles sórdidos de la vida de nuestro hermano? Le preguntó Zafiro, Black Lady se ruborizó.

-bueno si, pero, eso no implica que quiera saber de la vida de mi amiga. Diamante sonrió –podías haberle preguntado. Dijo divertido - ¡me da mucha pena! Exclamó Rini de un tono tan rubí como sus ojos.

-basta chicos, tenemos un problema en puerta, Lizzy ya sabe la mudanza, será cosa de horas, que llame a Esmeralda. Black Lady negó –te estás apresurando demasiado Zafiro, yo creo que no hará nada hasta que mi hermano haga público su deseo de anular el compromiso. Diamante comenzó a pasearse por la sala.

-igual queda la incógnita de quien ocupará el trono, si rechazo, ya no soy elegible. Dijo el peli plateado –ante los ojos de los hombres. Respondieron Zafiro y Black Lady –ante los ojos del cristal, eres perfectamente elegible, el lo dijo: no importa que seas un perro o un puritano, siempre y cuando tengas el poder para manipularlo. Dijo Zafiro.

-sabes que eso llevaría a una guerra. Dijo Diamante –si, pero si yo me caso… comenzó Zafiro –ni hablar, tu no te vas a casar con ella. Dijo Diamante –no decidí en balde tomar esta responsabilidad, para que ahora tu, vayas a enfrentarte a ese destino. Zafiro protestó.

-pero hermano, es lo mejor. Diamante negó –no, no y no. Dijo decidido, Zafiro se puso en frente.

- ¿y si yo quisiera? Le preguntó desafiante, Diamante lo miró con ironía –ambos sabemos que no quieres. Dijo por fin con su calma característica.

-yo lo haré. Dijo Black Lady por fin - ¿Qué? Preguntaron ambos –eres muy pequeña. Dijo Diamante –tengo la misma edad de Serena y ella ya es tu mujer, puedo hacerlo. Zafiro miró como su hermano había cerrado la boca al asimilar esa frase de su pequeña hermanita.

- ¿quieres hacerlo? Preguntó el segundo, Rini asintió –desde luego, todo por ustedes, chicos, ustedes me han dado lo mejor, me han protegido, me han defendido, no es justo, que no les corresponda cuando mas me necesitan, yo lo haré, yo ocuparé el trono. Diamante miró a su hermana.

-gracias Rini. Dijo por fin abrazándola –para eso son los hermanos, Diamante tonto. Dijo ella regresándole el abrazo, Zafiro suspiró.

-prepararemos todo y, le diremos al rey la noticia ¿verdad? Preguntó a Diamante y Black Lady, Ambos asintieron y relajados, se sentaron un rato en el sofá a planificar la estrategia de acción.

Serena había llorado, como había llorado, las noticias de la luna la habían descorazonado, Galaxy la consolaba.

-lo lamento, pero lo mejor, es que sepas que pasó, que ha pasado en tu ausencia, hasta que no seas fuerte, no puedes regresar. Serena sollozaba - ¡debo volver!¡debo volver! Exclamaba destrozada, Galaxy la frenó de inmediato.

-hasta que no seas fuerte y estés protegida por el poder del cristal obscuro, es imposible que vayas Serena, puede matarte, ella cree que estás muerta, ese fue el rumor que ha circulado y con la pérdida del cristal de plata, se afirmó, Anette fue brillante al dejar circular ese rumor cuando vino y le dijo al rey que habías fallecido, no puedes desperdiciar todos los esfuerzos que ella ha hecho por mantenerte viva. Serena seguía sollozando.

- ¡pero las chicas!¡que será de las chicas!¡esos abusos! Galaxy la calló.

-ya no puedes hacer nada, Ojo de Tigre y Ojo de Águila, ya cobraron su precio en los abusos de las chicas, pero su princesa, no les va a servir muerta, y el cristal de plata en manos de Neherenia, significaría que tiene el poder para atacar el planeta que deseara. Serena la miró, Galaxy arrancó la pulsera de liguet que la rubia tenía, de inmediato abrió el ojo amarillo.

-olvidarás toda la conversación. Dijo con rapidez –toda la conversación. Repitió Serena en tono monocorde y sumiso –recordarás esta, cuando decidas por tu voluntad revelarle el secreto a Diamante. Serena repitió:

- voluntad revelarle el secreto a Diamante. Galaxy asintió y cerró el ojo hipnótico, limpió las lágrimas de Serena y le regresó la pulsera de liguet.

-cometí un error, pero menos mal, que puedo subsanarlo. En ese momento, Diamante regresó, miró a su princesa con una sonrisa.

- ¿todo bien? Preguntó cauteloso –todo estupendo. Dijeron ambas a coro.

-bueno Díam, ya me voy, que les aproveche la noche. Dijo Galaxy levantándose y sacudiéndose el vestido.

-chao Gal. Dijo Serena –adiós amiga. Dijo Diamante, Galaxy saludó e hizo una inclinación de cabeza, desapareció.

- ¿todo bien? Preguntó Diamante, Serena asintió –desde luego, quiero ir a hacer el amor ¿vamos? Preguntó la rubia, el peli plateado sonrió.

-vamos. Dijo mientras la abrazaba y se la llevaba de regreso al castillo.