Hola! Jeje n.n'
Voy a contestar reviews:
Musa Love: No tengo más fics de Musa y Riven por el momento... con el tiempo quizás lleguen más ;)
Yeselin: Gracias por tu apoyo... Siento lo de la luna de miel pero es que no podía dejar que se extendiera mucho :D De igual manera voy a poner pequeños recuerdos de esta ;)
Nos vemos :D Un saludo a todas las lectora.
Los personajes no me pertenecen, le pertenece los personajes y la historia a Iginio Straffi. Y algunas ideas están sacadas de la Saga de Crepúsculo de Stephanie Mayer. Otras ideas son sacadas de cosas que dice Kouga099 en clase ;)
Sin más que decir... A leer!
-ooo-
Helia me miraba con recelo, creo que no debí habérselo dicho de de primera sin antes haber imaginado un poco su reacción... ÉL es muy celoso cuando alguien tiene que ver con Musa, la misma reacción que tuvo su padre cuando me encontró besando a Musa en el sillón.
-''¿Acaso me va a odiar más?''- me pregunte internamente cuando note que no emitía sonido alguno.
Solo estaba parado allí, quieto. Sin embargo, algo de su mirada hizo que me tranquilizara... Era como si algo en su interior quisiera decirme que de algún modo le alegraba el hecho de que su hermana haya quedado embarazada.
Había mucha tensión en el aire, pero desapareció cuando Helia se fue calmando, no sabía como lo había logrado pero se calmo.
-¿Sabes el riesgo que ella corre al estarlo?- me pregunto de manera directa.
-Si, lo sé... Por eso quería hablar contigo... ¿Sabes si es conveniente que la transforme ahora?- le pregunte.
Se quedo callado. Bajó la mirada, como si hubiera algo que no quisiera decirme.
-Tienes que hablar con mi madre... Yo no sé sobre ese tema.- me dijo luego de haber levantado la mirada.
Asentí y me quede callado mientras pensaba en como decirle a su madre sin que me mate o intente hacerlo. Era un tema delicado y si Helia se había puesto de ese modo, no quería ni imaginar como se iba a poner su madre.
Helia se paró y se despidió para luego dirigirse a la puerta e irse para dejarme solo en la sala. Después de todo se lo tomo bastante bien, me alegraba saberlo porque muchas ganas de tener una gran pelea con Helia no tenía.
3 meses después:
Escucho un suave ruido proveniente de la habitación de Musa. Ella había ido a dormir hacia ya un buen rato. Subí las escaleras y me fui directamente a la habitación de Musa, no estaba en ella.
Me puse a buscarla por todos lados hasta que me encontré una nota. Estaba escrita por Darcy, pero estaba seguro de que Jared estaba involucrado en esto y lo iba a matar en cuanto lo encontrara:
''Para cuando estés leyendo esto, es posible que ya me haya llevado a Musa... No intentes hacer nada para evitar lo que le voy a hacer: Matarla.
Siento tener que haber llegado a este extremo, pero si ella no es mía, no va a ser de nadie. Si sigues el olor de ella te vas a dar cuenta a dónde la lleve.
No tango nada más que decir aparte de que Darcy me va a ayudar a hacerlo.
Espero que llegues, quiero tener una batalla contigo.''
Mis ojos se abrieron como platos cuando leí que tan directo había sido. Se habían llevado a Musa por un descuido mío, ¡Y NO ME HABÍA DADO CUENTA! Me sentí la peor persona del mundo y salí corriendo siguiendo el olor de Musa con la esperanza de que no la hayan matada aún... Tenía que encontrarla si o si.
Musa POV:
¿Dónde estoy? Lo último que recuerdo es estar acostada mientras que Riven y Helia se habían quedado hablando en la sala cuando me dormí... Después de un rato vi que Darcy entraba a mi habitación por la ventana y se abalanzaba sobre mí. Quise gritar pero no pude.
Abrí los ojos al caer en la cuenta de que me había secuestrado, ¿pero por qué lo había hecho? ¡QUERÍA VOLVER A MI CASA PARA ESTAR JUNTO A RIVEN, NO CON ELLA EN UN LUGAR QUE DESCONOCÍA Y SEGURA DE QUE ME IBA A MATAR!.
Iba a gritar cuando note que estaba amordazada y atada de pies y manos. Estaba completamente indefensa y aterrorizada por el hecho de saber que iba a morir en manos de esa maldita, pero quería creer que Riven me estaba buscando y, tal vez, Helia también.
-''Por favor... no quiero morir...''- pensé cuando las lágrimas comenzaron a acumularse en mis ojos. Dispuestas a salir en cualquier momento de ellos.
Intente de tranquilizarme. Tenía que mantener la calma de algún modo, no podía rendirme tan rápido.
Observe mi alrededor con la esperanza de encontrar alguna salida de aquello que parecía ser una camioneta. No había nada, ni una ventana la cual pudiera romper. Ante eso suspire resignada dejando que las lágrimas comenzaran a salir de mis ojos sin intentar detenerlas. Por primera vez en mi vida me sentí impotente a una situación de este grado...
No entendía que tenía que ver yo en todo esto. De repente recordé algo muy importante... El bebé... ¡NO PODÍA PASARLE NADA AL BEBÉ QUE LLEVABA EN EL VIENTRE! De nuevo intenté de tranquilizarme, pero era imposible porque sabía que si me pasaba algo, podría afectarle a el o ella o, incluso, podría perderlo.
Paró el vehículo en el que estaba y se abrió una clase de puerta. Cerré los ojos al ver tanto resplandor de frente. Cuando los volví a abrir note que estaba en una habitación medianamente grande de madera.
Mire el cuarto con asombro. Nunca antes lo había visto, pero lo que me llamo más la atención fue el gran espejo que había en la pared de la izquierda.
La luz se apagó de golpe dejando todo en penumbras.
Me asuste y estuve a punto de gritar cuando recordé que no podía hacer nada con la boca por culpa del trapo que estaba cubriéndola.
Sentí como alguien se acercaba, me tomaba del cabello y me golpeaba con mucha fuerza. Tanta que estuve segura de que me iba a desmayar si recibía otro golpe de ese grado.
-Vas a morir... Aquí y ahora...- dijo una voz masculina que no supe reconocer porque el golpe me había dejado aturdida.
Riven POV:
Llegue a donde estaba Musa y me di cuenta en seguida de a que lugar se refería Jared a la carta. El mismo lugar en donde me dijo que conoció a Musa.
Entre a la casa y vi una computadora con un vídeo abierto. Me acerco a ver que era y me quede impresionado al ver que era. Jared graba el sufrimiento de Musa.
Corrí y entre a la habitación en donde estaba Musa casi inconsciente. Lo empujo hacia al otro lado, viendo las heridas de mi Musa, Jared aprovecha el momento para agarrarme por el cuello y darme contra la pared.
-Llegaste... eres más rápido que los otros... Pero no el más fuerte- me dijo con una sonrisa de superioridad en el rostro.
-Soy lo suficientemente fuerte como para matarte.- le dije.
Con fuerza y con rapidez lo empujo hacia el otro lado del centro de fiestas, al caer Jared rompe varias mesas y cristales. Se quedo inmovilizado, tanto que creí por un instante que ya lo había derrotado pero descarte esa idea al instante. No era tan débil Jared como para dejarse morir tan fácilmente.
Sin perder más tiempo con estupideces, corro hacia Musa y la tomo en brazos.
-Lo siento mucho amor- le digo a Musa con la voz llena de arrepentimiento.
Al intentar de escapar, Jared me agarra por las piernas y me tira hacia el piso. Musa cae en los pedazos de cristales y Jared me tira hacia la espejo de la izquierda.
Musa POV:
Me removí y con un dolor en la pierna me doy cuenta de que estoy cortada y que un cristal ha perforado mi pierna. Con mucha valentía, me remuevo el pedazo de cristal, sin darme de cuenta que Jared caminaba hacia mí. Toma mi mano y al frente de los ojos de Riven, me muerde inyectando algo frío en mi organismo.
Como pude, vi que Riven brinca hacia él y los dos pelean mientras el piso se rompe. Estoy en el piso, sintiendo un dolor fuerte, un ardor bien doloroso empieza a surgir dentro de mi. Nunca jamás en mi vida he sentido tanto dolor y ardor como este, el veneno me está consumiendo, transformándome lentamente.
Jared y Riven aún siguen con la su batalla, y llega el momento en que Riven pilla a Jared hacia una pared y le arranca una parte de su cuello. En ese momento llega su padre Saladino, Stella, Brandon y Helia.
-Musa ya tranquila, todo va estar bien- me asegura Stella.
Asentí con dificultad.
Riven POV:
-Hijo, ya es suficiente... acuérdate quien eres- me dice Saladino. Miro hacia atrás al escuchar los gritos de sufrimiento de Musa -Musa te necesita.
Stella toca el área donde Musa se ha cortado e inhala el olor de sangre.
-Por Dios... Saladino... ¡HAY SANGRE!- grita ella con la voz angustiada.
-Deja que tus hermanos se encarguen de Jared... empiecen una fogata. Usen la madera del piso- dijo Saladino mientras corre hacia Musa.
Lo seguí. Detrás de mi, Bandon y Helia hacen la fogata.
-¡Stella, te necesitamos!- Grita Brandon.
-Ve Stella- le dije.
Stella va y le rompe el pescuezo a Jared y lo tira hacia el fuego que hicieron. Me concentre en Musa, que con dolor intenta ver todo lo que ha sucedido.
-Ha perdido mucha sangre Hijo, y el veneno la está transformando lentamente... necesito que le extraigas la sangre contaminada con el veneno para salvarla Riven- Saladino me informo.
-Saladino, sabes que no voy a poder controlarme- le dije mientras le acaricio la mejilla.
La mire con mucha tristeza. Me sentí un estúpido al no haberme dado cuenta de que Darcy había entrado a su casa. Lo raro es que ella no estaba aquí.
-Riven, tu puedes y no tienes más opciones, sé que puedes controlar tu sed... si la amas y la quieres salvar, lo harás- me dijo Saladino de manera firme.
Mire los ojos de mi querida Musa y con dolor hice lo que pensé y se juré que nunca iba hacer: mordí su muñeca y succione la sangre contaminada tratando de controlarme y no matarla.
Su sangre era dulce pero el sabor del veneno la hacía un poco amarga. Mi mente comenzó a desconectarse del mundo al sentir su sabor pasar por mi garganta. Deseaba más.
-Riven... ya es suficiente... ya no siento la presencia del veneno.- me dijo.
Regresé a la realidad. Musa se desmalla y dejé de alimentarme de su sangre... Acaricie su mejilla y después su vientre, estaba más que consciente de que Musa había perdido el bebé y eso me puso
triste pero el saber que ella seguía con vida de hizo sentir mejor.
-Riven...- me llamó Helia.
Me pare y me di la vuelta para ver que quería cuando sentí su puño estrellado contra mi mejilla. Lo mire extrañado por su comportamiento.
-La verdad es que tendría que matarte después de lo que dejaste que le hiciera a Musa.- me dijo preparado para saltar hacia mi.
Me prepare para recibir cualquier clase de ataque de parte de él, estaba en su libertad hacerlo... No iba a detenerlo ya que lo merecía porque era por mi culpa que Musa haya quedado de ese modo.
-¡PAREN LOS DOS!- grito Stella mientras se colocaba entre nosotros frenando la pelea que estaba a punto de comenzar.
-¿Qué quieres?¡LO VOY A MATAR PORQUE PERMITIÓ QUE MI HERMANA CASI MURIERA!- grito Helia a punto de golpear a Stella para que se quitara del medio.
Stella rodó los ojos ignorando lo que él acababa de decir y me miro con cierta curiosidad.
-¿Musa ha...?- me pregunto.
-Si...- le dije mientras bajaba la mirada.
Me miro de manera triste y yo suspire mientras me acercaba de nuevo a Musa... Esta vez no me iba a perdonar nunca, por más que ella me diga lo contrario.
Ellos decidieron llevar a Musa al hospital. No hable en ningún momento de su discusión ya que estaba más interesado en ver que Musa se mantuviera con vida hasta que llegaran los paramédicos.
En el Hospital:
Estaba en el hospital esperando a que me dijeran como se encontraba Musa. Me estaba desesperando ya que ningún médico u enfermera me decía como se encontraba.
Helia se había ido unas horas atrás, pero antes de irse me dijo de todo un poco y me amenazo, creo que era más una orden, de que me separara de Musa o realmente iba a terminar muerta e iba a morir con ella por la paliza que me iba a dar por lo que había permitido que le ocurriera a su pequeña hermana. Pero ahora que lo pensaba el también había estado presente cuando ella había sido secuestrada, él podría haber actuado también para evitar que se la llevara.
Lo que encontré raro es que Darcy no hubiera estado allí cuando Jared había golpeado de manera animal a Musa... Sabía que se había ocultado, pero... ¿Dónde estaba? ¿Por qué no lo había ayudado cuando lo estaba matando por lo que le había hecho a Musa? Ella tenía parte de la culpa y me iba a encargar de que pagara por lo que habían hecho... No iba a dejar que se saliera con la suya.
Negué con un movimiento rápido de cabeza. No debía pensar en eso ahora. Debía estar feliz de que no haya estado, sino Musa realmente estaría muerta y yo cometiendo un acto suicida para poder estar junto a ella.
-¡RIVEN!- grito una voz femenina.
Me di la vuelta y vi que Samanta venía hacia mí con un aura asesina. Otra persona más que me iba a matar sin una pizca de arrepentimiento si lograba su objetivo. Claro que en este caso ella misma se va a encargar de torturarme hasta que me arrepienta de lo que ''deje'' que le hicieran a Musa, por más que sé que es mi culpa que Musa este internada en estado critico. Lo era y sabía que no había manera de que Sam me matara.
Me di la vuelta, pero desee no haberlo hecho ya que cuando lo hice recibí un puñetazo en mi estomago y otro en la mejilla. Estaba a punto de golpearla pero recordé que estaba en un hospital y que tenía que aparentar ser humano. No podía mostrarle al mundo que no era como ellos, porque, quiera o no, Samanta era humana por más que sea una licántropo.
-¿¡CÓMO PUDISTE DEJAR QUE LE OCURRIERA!?- grito cuando se coloco frente a mi.
-Disculpa...- fue lo único que pude decir.
A Samanta se le llenaron los ojos de lágrimas, las cuales debería estar derramando yo en vez de ella... Tendría que haberle hecho caso a Roxy desde un principio, no acercarme a ella, pero desde que la había visto mi cabeza dijo: ''Tiene que ser tuya'' y eso fue lo que logre... Solo que no pensé en las consecuencias que eso traería... Tal vez sea mejor que me aleje de Musa para siempre y que ella busque su felicidad con otra persona de su especie.
-¿Disculpa?... ¿Es lo único que sabes decir?- me pregunto de manera irónica.
Estaba a punto de decirle algo, pero preferí no soltarlo. ¿Quién me iba a perdonar? Estaba más que seguro que mis hermanos no me iban a hablar nunca más, Samanta me iba a matar y si Musa me perdonaba me iba a alejar de ella e iba a permitirle que haga su vida tranquila y segura.
-No me vas a decir nada...- me dijo con la voz llena de odio.
-No tengo nada que decirte.- le dije sin mirarla a los ojos.
Ella suspiro y se calmo en seguida. No se podía alterar por el bien del bebé. Estando más calmada me miro.
-¿Qué vas a hacer?- me pregunto.
Me quede pensando un rato. No tenía idea, solo me iba a encargar de que ella estuviera a salvo de la muerte... Pero iba a despedirme de ella antes de irme.
-Voy a dejarla libre para que pueda hacer su vida con otra persona... No quiero que siga saliendo herida por mi culpa.- le dije de manera directa.
Samanta me miro sorprendida, al parecer de todas las cosas que podría hacer, esa no la esperaba. Yo tampoco me creí capaz de decir esa cosa, pero era lo mejor para Musa... No iba a dejar que la maten, por más que me duela dejarla tendré que hacerlo para que ella este a salvo y pueda vivir.
-''Va a ser lo mejor, ¿no? Ella va a estar mucho más segura si me voy de su vida, por más que me ame su vida esta sobre todo...''- pensé antes de darme la vuelta.
-¡ESPERA!- grito Samanta.
Me di la vuelta. No tenía nada que perder, total lo que más me importaba en la vida estaba entre la vida y la muerte, ya lo que me tenga que decir ella no me afecta... Mi decisión no iba a cambiar por más cosas que diga Samanta.
-¿Sabes qué le vas a hacer más daño al dejarla?- me pregunto.
-Si, lo sé... Pero es mejor a que pierda la vida por mi culpa... Ahí me quito la vida...- le dije clavando mi mirada en ella.
Samanta asintió y se quedo callada, al parecer no quería pelear y estaba de acuerdo, no necesitaba más peleas de las que ya tenía.
Me di la vuelta y me fui del hospital... Precisaba estar solo y procesar todo lo que había ocurrido últimamente en mi vida.
Musa POV:
¿Qué me había pasado? ¿Por qué no puedo abrir los ojos? ¿Acaso estoy en...? ¡NO! No puedo estar en coma... ¿Qué pasaría con Sam, Riven, mamá, Helia y el resto? ¡QUERÍA VERLOS! En especial a Riven... Espero que no haya hecho alguna locura...
-''¿Por qué me hacen esto? ¿Acaso tanto me odian? No les he hacho nada para que se metan conmigo.. Lo único que he hecho es salir con Riven, y casarme... Nada más...''- pensé internamente antes de abrir los ojos de manera apresurada y mirar para todos lados.
Busque entre todas las enfermeras a alguien conocido, alguien que me dijera qué estaba pasando, en dónde estaba, a dónde me llevaban.
