Luna

Capitulo 21: Vida Nueva.

El domingo por la mañana, Akane y Ranma se encontraban en el departamento de la escritora para llevarse sus cosas a la mansión del chico de la trenza, solamente se llevaría su ropa y unas pocas cosas personales, como su computadora, sus libros y lógicamente productos de belleza personal. Los demás muebles eran cubiertos por grandes sabanas blancas para evitar que los cubriera el polvo.

Para complacer a Akane, que no quería perder la línea telefónica, Ranma pidió que el número de teléfono lo pasaran a su casa, así que Akane tendría su propia línea telefónica y Ranma la suya. Con todo listo en la cajuela del auto, Akane hecho un último vistazo a su departamento y suspiro con nostalgia, mientras una pequeña lagrima corría por su mejilla, y Ranma la tomaba por la cintura.

-¿Sabes?, dejo tantos recuerdos aquí, me duele mucho irme, he pasado gran parte de mi vida en este departamento…

-Niña… no te preocupes, recuerda que estaremos viniendo lo mas seguido que podamos, no se va a quedar del todo solo.

Decía Ranma colocando su barbilla sobre el hombro de Akane, para después darle un beso en la mejilla.

-Esta bien… vamonos ya, por que estoy a punto de arrepentirme.

-Como digas niña.

Y Akane cerro la puerta con llave, y coloco su mano sobre la madera, acariciándola suavemente y cerrando los ojos, para después lentamente alejarse de ahí con nostalgia.

Entraron al auto de Ranma y el dejo que Akane se desahogara, así que prefirió no hablarle a menos que ella fuera la que hablara primero.

-Tengo hambre.

Fue lo primero que dijo Akane, mirando fijamente el rostro de su amante, quien mantenía la vista fija en el camino.

-¿Qué quieres comer?

Le pregunto mirándola de reojo con una pequeña sonrisa.

-Mm., una hamburguesa doble con queso.

Ranma soltó una carcajada y asintió con la cabeza, para después hablar.

-De acuerdo, una hamburguesa doble con queso entonces.

Llegaron a la ventanilla de un establecimiento de hamburguesas, y ordenaron 2 hamburguesas dobles con queso y 2 refrescos grandes, además de las papas fritas, en cuanto se las entregaron, Akane saco la suya de la bolsa y comenzó a devorarla.

-Vaya! Se ve que tenías hambre.

Le dijo Ranma mirándola con los ojos abiertos.

-¿Tu no te vas a comer la tuya?

Pregunto Akane aun con algo de comida en la boca.

-No puedo comerla mientras manejo niña, mejor nos paramos en este parque a comer, ¿te parece?

-Perfecto!

Ranma estaciono el auto cerca de una banca, y ambos bajaron para sentarse en ella y comerse su hamburguesa. Después de media hora, subieron de nueva cuenta al auto y se dirigieron a la casa de Ranma, al llegar el jardinero les ayudo a bajar las cosas y dejarlas en el cuarto de Ranma, ya que ambos compartirían la habitación. Una vez todo en su lugar, la pareja bajo a la cocina en busca de Sue, que al oírlos fue a saludarlos.

-Buenos días joven Ranma… niña Akane, que gusto verla por aquí de nuevo, bienvenida a su casa.

-Muchas gracias Sue, eres muy linda.

Agradeció Akane al ama de llaves de Ranma.

-Sue, puedes decirle a los demás empleados que quiero hablar con ella por favor, los esperaremos en el jardín.

-Si joven Ranma, como diga…bien, yo me retiro, permiso.

Y Sue salio al jardín para comunicarles a los demás empleados que Ranma quería hablar con ellos.

En cuestión de 2 minutos, los empleados de la mansión Saotome se encontraban reunidos en el jardín, donde Ranma y Akane se encontraban de pie.

-Bien, ya que están todos reunidos, solo quiero informarles que a partir de hoy Akane va a vivir aquí en esta casa, así que les pido que se refieran a ella como señorita Akane ¿de acuerdo? y también deberán hacerle caso en lo que les pida, ya que ella desde hoy es tambien dueña de la casa.

Ante tal comentario Akane abrió los ojos totalmente, no podía creer que Ranma estuviera diciendo que ella era dueña de la mansión Saotome, eso solo indicaba que la relación iba mas enserio de lo que ella pensó en un momento.

Una vez terminada la presentación de la señorita Akane, los empleados volvieron a sus quehaceres y la pareja entro a la casa.

-¿Qué te parece si le hablas a tus amigas para celebrar que ya vivimos juntos?

-¿Hablas enserio?

Pregunto la escritora al chico de la trenza, con los ojos llenos de emoción.

-Por supuesto, vamos llámales, mientras yo le iré diciendo a Sue que prepare algo de comer.

-De acuerdo.

Y Akane corrió a tomar el teléfono y llamo a sus amigas y a Stan, quien pregunto si podía llevar a Alexander, para que ellas lo conocieran, a lo que Akane respondió con un rotundo 'por supuesto'.

Para esperar a que sus amigas llegaran a la casa, Akane salio al jardín para conocer al jardinero, era un hombre mayor, de aproximadamente 70 años, quien había trabajado prácticamente toda su vida para la familia Saotome, y conocía a Ranma desde que nació, así que cuando el decidió irse a vivir solo, el anciano se fue con el, y Ranma acepto con gusto, pues lo apreciaba como si fuera su abuelo.

Akane llego hasta donde se encontraba el hombre, y con una de sus encantadoras sonrisas, lo saludo.

-Hola!

El hombre se volteo hacia Akane y se quito el sombrero que llevaba puesto para cubrirse el sol.

-Señorita Akane! ¿Necesita algo?

-No, solamente quería saludar… ¡que hermosas rosas!, ¿usted las planto?

Pregunto la escritora observando totalmente fascinada el hermoso rosal de rosas rojas que tenia frente a ella.

-Así es, yo mismo las plante, y me encargo de ellas… pero que descuidado soy, mi nombre es Noriyugi, es un placer tenerla aquí señorita.

Y le tendió la mano a Akane, quien con gusto la recibió.

-Mucho gusto Noriyugi, y ¿tiene mucho tiempo trabajando con Ranma?

El señor Noriyugi se rasco la cabeza como si con ello quisiera traer a su mente la cuenta de cuantos años llevaba trabajando con Ranma.

-Vera señorita… yo conozco a los Saotome desde hace muchos años, trabaje con los abuelos del joven Ranma desde mi juventud, así que usted saque las cuentas, y con el joven tengo desde que decidió vivir solo.

Akane se quedo sorprendida por lo que estaba escuchando, en realidad el señor Noriyugi llevaba casi toda su vida al servicio de los Saotome.

-Vaya! Pues si es mucho tiempo, y ¿tiene familia? o ¿esta aquí solo?

Mientras Akane le hacia la pregunta, el hombre se volteo hacia el rosal y corto una bellísima rosa.

-No, solo no estoy, y podría decirle que yo considero a Ranma como mi familia, al igual que el a mi, pero tengo un nieto que trabaja aquí conmigo, acaba de llegar del pequeño pueblo donde nació, pero por el momento no se encuentra, salio a hacer unas cosas, es de la edad de Ranma y se llama Toma.

-Ya veo, bien, me retiro, voy a ver si han llegado mis amigos, fue un placer conocerlo señor Noriyugi.

-El placer es todo mío señorita… aquí tiene, una flor, para otra flor.

Y le entrego la rosa a Akane, quien la recibió con mucha emoción, y con una hermosa sonrisa.

-Muchas gracias señor Noriyugi, bueno… hasta pronto.

Y la chica se dirigió a la casa, donde Ranma se encontraba terminando de hablar por teléfono.

-Niña… ¿Dónde estabas?

-Salí al jardín, quería conocerlo mejor.

Ranma camino hacia ella, y la tomo por la cintura y la beso dulcemente en los labios.

-¿Y esa flor?

Pregunto el chico de la trenza con mucha curiosidad a la pequeña mujer.

-¡Ah! Me la dio el señor Noriyugi, es muy amable.

Contesto Akane mirando fijamente la rosa que tenia en las manos.

-Si, lo es, yo lo aprecio mucho, lo considero de mi familia.

-Lo se, me contó que trabaja para tu familia desde su juventud, y que los quiere mucho.

En ese momento, el timbre de la puerta se escucho, y Sue fue a abrir.

-¡Son ellos!

Dijo Akane visiblemente emocionada. Los invitados entraron, y la pareja los recibió con gusto, Sandra y Minerva iban solas, ya que ambas habían perdido a su pareja, pero Charline llego con Shinnosuke y Stan llego de la mano de su galán Alexander, un hombre alto de 1'90 de estatura, moreno de ojos color verde, y de cuerpo atlético, podría decirse que provocaba fantasías sexuales con solo mirarlo.

-Akane, cielo, el… es Alexander, querido ella es la linda Akane, de quien tanto te he hablado.

Los presento Stan, y ambos se dieron la mano, seguido de dos besos en la mejilla, pues esa es una costumbre en España.

-Akane, por fin te conozco, Stan me ha hablado tanto y tan bien de ti, mucho gusto.

-Muchas gracias Alexander, el gusto es mío.

Y Akane se quedo más que encantada por el acento extranjero que usaba al hablar el japonés.

-Y el es Ranma Saotome, el novio de Akane.

Ahora Stan le presentaba a Ranma a su novio.

-Mucho gusto Ranma.

-El gusto es mío Alexander.

Y ambos se saludaron de mano. Después de las presentaciones, todos salieron al jardín, para disfrutar de la deliciosa comida de Sue-Lin y platicar de cualquier cosa que se les ocurriera.

-Charline, cielo… ¿estas nerviosa por la boda? Si mal no recuerdo, será en 2 semanas ¿cierto?

Pregunto Minerva a la futura señora Yoshida, quien no pudo evitar sonrojarse un poco.

-Pues la verdad si, estoy un poco nerviosa, pero es lo que mas deseo en la vida.

-Me alegro por ti linda, y por ti tambien Shinnosuke, verán que les va a ir muy bien.

Les dijo Akane, deseándoles realmente lo mejor a los 2.

-Gracias Akane, de verdad.

Dijo el joven doctor a la chica de cabello negri-azul.

Después de una agradable mañana-tarde de domingo, los invitados a la mansión Saotome, se retiraron, dejando a la pareja sola en su hogar.

-Oye… ¿Cuántos empleados tienes en total?

Pregunto Akane con mucha curiosidad a Ranma, que se encontraba vistiéndose con su ropa para dormir, aunque el realidad dormía sin camiseta, solo con bóxer en verano y en invierno usaba pijama completo.

-Mm... No se, el chofer que tu conociste ya se fue, tuvo que regresarse a Tokio por razones personales, y de los demás, no se… Sue es la única mujer en la casa, esta Noriyugi, tambien esta Chang que es otro jardinero y Toma, el nieto de Noriyugi, que será el chofer, de ahora en adelante, como puedes ver no son muchos.

-Es verdad, pero no creas que yo voy a estar aquí sin hacer nada, ayudare en todo lo que pueda, no me la voy a pasar de 'niña bonita', esperando que los demás hagan las cosas por mi, pudiéndolas hacer yo misma, simplemente no soy de ese tipo de personas.

Ranma sonrió, y se acerco a Akane lentamente.

-Y eso es lo que adoro de ti niña, que eres autosuficiente, y eso me agrada.

Después la beso apasionadamente, haciendo que la chica, que se encontraba sentada en la cama, se fuera recostando en ella lentamente, hasta terminar el encima de ella, soportando su peso con sus fuertes brazos para no lastimarla, mientras ella se adueñaba de los hombros del chico de la trenza. Lentamente, Ranma comenzó a despojar a Akane de la ropa que llevaba puesta, acariciándola mientras deslizaba las prendas al suelo.

En cuestión de minutos, ambos se encontraban desnudos en la cama, haciendo el amor con verdadera pasión, las embestidas que recibía Akane por parte de Ranma cobraban más fuerza cada vez, provocando que ella gimiera de placer.

-Ranma… mmm… Ranma… sigue por favor… no te detengas.

Ante la petición de su amada, Ranma la penetraba con más fuerza, gimiendo el tambien al saber que Akane estaba disfrutando de tenerlo dentro de ella.

-Ranma… me vuelves… completamente loca…

-Y tu… me vuelves loco… a mi… niña…ahh…Akane…

-Ran…Ranma… ¡oh diablos! … ya no puedo más… ahhhh…

Tras pocos minutos de deliciosa agonía, la pareja llego al clímax simultáneamente. Ranma cayó rendido sobre el pecho de Akane, y ella comenzó a acariciarle la cabeza, para después introducir sus dedos en la melena azabache de su amante. Después de media hora, ambos se rindieron a los brazos de Morfeo.

CONTINUARA….