Reviews~
Nacha: Nop °3° Realmente saque los poderes del libro de los guardianes, solo que le puse "Mi toque" c:
Andiie S: Gracias por seguir la historia :') Y como bien dices, el amor es mágico!
Mel-Frost: Te pareces a una chica que conozco xD lee historias durante clases sin importarle que el maestro la este viendo ...y gracias :3
Ahora si... ¡Disfruten!
Viejos amigos.
Abriste la puerta de tu casa y te asomaste lentamente. No había presencia de tu madre… Entraste a la casa pero al cerrar la puerta ella estaba en la sala, cruzada de brazos y zapateando levemente el suelo con el pie.
-Hola mamá… -Sonreíste nerviosamente.
-¿Por que llegaste tan tarde anoche? –Ella te miraba enojada.
-Llegue tarde por que estuve con la familia de Jack –Mentiste-. Perdón mamá, no volverá a pasar.
-Por ser la primera vez que llegas tarde te la pasare, pero te advierto que si se repite te castigare.
Sonreíste aliviada al ver que se había creído la mentira, miraste el sillón y encontraste sobre ella una mochila de color azul con negro, era una mochila de hombre.
-¿Hay visitas? –Preguntaste al ver la mochila.
-Si –Respondió tu madre sonriendo-. Es un amigo tuyo.
-¿Amigo mío?
-¿Amigo? Pensé que era tu oso apachurrable –Respondió un chico recargado sobre la pared mirándote con una enorme sonrisa. Lo miraste fijamente. Cabello peinado sin interés alguno de color entre castaño y güero, unos ojos castaños y alto, tal vez un poco más que Jack.
-¿Harry? –Dijiste mientras lo comenzabas a reconocer.
-¿Esperabas al conejo de pascua? –Pregunto sarcásticamente.
-¡HARRY! –Exclamaste animada mientras te lanzabas a el y lo abrazabas con fuerza. El mencionado se rió y te devolvió el abrazo.
-Cuanto tiempo ¿Eh? –Dijo separándose de ti.
-Demasiado –Lo miraste fijamente y luego suspiraste, encorvaste tu labio hacia fuera e hiciste una cara de puchero-. Ahora eres más alto que yo.
Harry se rió y te pellizco levemente la mejilla.
-Te dije que algún día dejaría de ser un enano irlandés –Te reíste ante su comentario-. ¿Y tus dientitos chuequitos?
Sonreíste muy ampliamente mirando tus blancos y derechos dientes, muy orgullosa.
-Te dije que algún día dejaría de ser una dientes chuecos –Dijiste y Harry se rió.
-Iré por algo de tomar –Tu madre fue a la cocina-. ¿Quieren chocolate caliente?
-Por favor mamá.
Inmediatamente te sentaste con Harry en el sillón, tenias mucho que preguntarle y mucho que contarle.
Harry era un amigo tuyo de la infancia, se conocían prácticamente de cuna, era el mejor chico, aparte de Jack, que conocías. A mediados de secundaria el había tenido que mudarse a otro país, Irlanda, por culpa del trabajo de su padre.
-Cuéntame –Comenzó la plática Harry-. ¿Cómo vas con Liam?
-Terminamos –Respondiste lo menos seca que pudiste. El se sorprendió al escuchar eso.
-¿Terminaron?
-Si, es un idiota.
-¿Qué? ¿Dónde quedo el "Liam Stanlinson, ¡Es un sueño absoluto!"? –Pregunto queriendo arremedar tu voz. Mas que enojarte te reíste. Desde pequeños, por mas que intentabas enojarte con Harry, el lograba sacarte sonrisas aun en tus peores momentos.
-¡Harry! ¡No me arremedes!
-De acuerdo –El se rió-. No lo hare, ¿Puedo preguntar por que terminaron?
-Me engaño –Harry te miro extrañado-. Tenia, aparte de mí, a Amber.
-Es un verdadero –Harry se calmo-. Ojala no me lo encuentre, si no voy a hablar con el.
-No, esta bien –Sonreíste-. Yo ya e hablado con el.
-Entonces… -Los ojos de Harry brillaron-. ¿Nuestra dientitos chuecos esta soltera?
Te reíste al escuchar tu apodo.
-No –Negaste con la cabeza y notaste cierta desilusión en Harry-. Mi novio se llama Jack Overland.
-Tendré que conocerlo –El sonrió-. Y más le vale tratarte bien.
-Si que lo hace… -Te sonrojaste levemente y miraste el suelo-. Pero cuéntame de ti Harry ¿Cómo la has pasado allá en Irlanda?
-Muy bien, realmente es un país hermoso –El se llevo las manos detrás de la nuca-. Ah sido muy interesante vivir allá en estos años, además de que e conocido muchas cosas.
-¿Y cuando regresaste?
-Apenas regresamos ayer, el trabajo de mi padre lo envió para acá de nuevo. Pero me siento mejor aquí, así podré venir a hacerte bullying.
-Eres un malvado –Ambos se rieron y tu madre salió con dos tazas de chocolate caliente. Las dejo sobre la mesa-. Gracias mamá.
-¿Aun sigues obsesionada con las historias de fantasía?
-Si supieras… -Susurraste recordando todo lo que ya habías pasado desde que habías conocido a Jack-. Si, aun sigo leyendo todo ese tipo de cuentos.
-Muy bien –Harry dio un sorbo a su chocolate-. Sabes _, ya te extrañaba demasiado.
-¿De verdad?
-Si, eres la única chica con la cual me llevo de verdad bien –Harry sonrió-. Las chicas en Irlanda eran un poco… superficiales…
-Yo ahora soy muy callada Harry –apoyaste tus codos sobre tus rodillas-. En la escuela soy conocida como la mujer de nieve.
Harry casi se ahoga con el chocolate caliente, se comenzó a reír.
-¿Callada? ¿Tu? –El dejo la taza en la mesa-. ¡Dios! ¡Si tú eres más animada que nada!
-Solo contigo y lo sabes –Te reíste.
-Vamos _, tampoco eres muy callada con los demás.
-Bueno, se podría decir que cambie.
-Entonces tendré que trabajar para sacar el lado más optimista que tengas. Sabes que nunca me ha gustado verte seria.
-Pues si pero…
-¡Pero nada! Serás alegre como antes, punto.
Te reíste y luego te acomodaste el cabello que te caía sobre la cara.
-No sabes cuanta falta me has hecho Harry –Le dijiste, Harry era el único que te conocía tal y como eras por dentro. Era el único al que le podías contar absolutamente todo, incluso más que a Jade, y era el único que sabía como tratarte. El era un verdadero amigo para ti.
-Aaaaay, dientitos chuecos –El te abrazo-. Eres tan cursi…
-¡HARRY!
Ambos se comenzaron a reír a grandes carcajadas, a decir verdad… no recordabas cuando había sido la ultima vez que habías reído así.
-Yo también te extrañe mucho.
-No más que yo.
-¿Esto es una competencia?
-Tal vez…
-¡Ven aquí! –Harry comenzó a hacerte cosquillas, tu debilidad. Después de haberse hecho cosquillas siguieron riendo y después retomaron la plática.
-¿Y a que escuela has entrado?
-Hansel Millenium.
-¿De verdad? –Sonreíste al escuchar que estarían en la misma escuela-. Ahí voy yo.
-¡Increíble! Entonces iremos juntos.
-Claro que si.
Sonreíste mientras mirabas a Harry. Hacia mucho tiempo que no le veías, y ahora que había regresado te sentías… completa… Era como la pieza que faltaba en tu mundo, definitivamente el era el mejor amigo que podrías tener.
