Poción multijugos
Draco no entendía que quería decir aquellas letras, ¿Qué rayos les quería dar a entender ese tipo? Pero por su parte la mente de Hermione empezó a trabajar de manera veloz, aquellas iniciales eran más que obvias, empezando por que anteriormente las había visto, la pregunta era ¿Qué podría tener aquel sitio que fuera de su interés?
― ¿Qué carajos quiere decir esto?―
―Creo que, lo mejor será investigar un poco―
―me estas jodiendo, ¿verdad? Granger, no acabamos de traducir el libro y ¿tú ya quieres una nueva labor?―
―solo estoy diciendo que hay que investigar un poco, creo tener idea de saber a qué se refiere Barto con esto, pero lo que no entiendo es, ¿Por qué ese lugar?―
―Granger, aunque debo sonar igual a tus queridos guardaespaldas, creo que hemos investigado suficiente, no quiero seguir pegado a la biblioteca, además ¿cómo sabemos que no sea una trampa? ¿Cómo puedes estar segura que la persona que se acabó de ir, no es Xtibai? Creo que no le sería muy difícil suplantar a esa auror―
―Tal vez, pero sé que la persona que se acabó de ir, era Tonks―
―Pero, ¿Cómo…
―Sabes, hay rasgos que hacen únicos a las personas, gestos faciales, miradas inclusive su manera de hablar, por más que esa criatura pueda cambiar su apariencia y suplantar a las personas siempre le hará falta las expresiones que caracterizan a los demás. El problema es que a veces nos dejamos llevar por nuestras emociones y no vemos más allá de lo que nos muestran.
―Como lo que te paso a ti con la…con Weasley―
―Sí. Respondió un poco incomoda―con Harry, nos dejamos llevar por la ira y no pudimos notar que la persona que estaba frente a nosotros, no era Ron, no notamos que le hacía falta sus tantos gestos al hablar, la manera en que sus labios se contraen cuando está preocupado o no entiende nada, eso y el brillo de sus ojos cuando…
―Te ve―completo Draco ya incomodo de como la chica detallaba tanto a la comadreja
―Creo que lo mejor será informarles a los otros acerca de esto― trato de cambiar un poco el tema, elevando el trozo de papel como si Draco no lo hubiera visto.
―Granger, me siento un poco agotado, me gustaría descansar un poco― simplemente quería estar solo, al escucharla hablar de la comadreja, le noto un brillo en su mirada, uno que no aparecía cuando estaba cerca de él, de seguro aun tenia sentimientos por el pelirrojo. Su relación con la castaña apenas comenzaba a desarrollarse, mientras que el tonto Weasley ya tenía bastante recorrido en la vida y el corazón de ella, por eso deseaba aclarar un poco sus ideas, despejar su mente.
Hermione observo hacia la ventana, entendió perfectamente que quería el blondo, pero no podía dejarlo solo, no podía permitir que corriera más riesgos y menos estando así de lastimado, pero para fortuna de los dos, un chico castaño hizo presencia derrumbando el incómodo silencio que había crecido.
―Hola chicos― saludo en cuanto ingreso y ellos simplemente saludaron con gestos de cabeza ―Draco ¿Cómo estás?―
―Podría decirse que un poco mejor―
―Blaise no es más que un cobarde, te dije que no fueras solo― Theo noto el ambiente, vio como la castaña estaba incomoda y mirando hacia la ventana y como el rubio mantenía su mirada perdida ―Creo que…vendré más tarde…
―No―le detuvo Hermione ―por favor, acompaña a Malfoy, no es conveniente que este solo y…yo debo hablar con los otros chicos― Theo miro a Draco y este aún mantenía su mirada perdida así que con un asentamiento de cabeza acepto, permitiendo que la chica se retirara casi que corriendo.
―Déjame solo― pidió el rubio al ver que Theo se estaba acomodando en la camilla del lado
―Sí, así como tú me dejaste solo después de mi pelea con el baño ¿verdad?―
―Lárgate Nott―el chico simplemente estiro sus labios en una sonrisa y se acomodó mejor en la camilla sin importarle la actitud de Malfoy
―sabes Draco― con esto sabía que el aludido tenía sus ojos en él y no estaba equivocado ―siempre me pareció curioso que Granger fuera hija de Muggles, aún me parece extraño que hijos de personas que están en la total ignorancia acerca de la magia y su mundo, hoy en día sean grandes hechiceros e incluso asistan a Hogwarts.
― ¿acaso piensas lo mismo que Voldemort?―
―Por supuesto que no― aseguro el chico mientras llevaba sus manos, tras su cabeza ―solo digo que es extraño e incluso un poco gracioso. Nuestras familias son sangre puras, hemos vivido y crecido rodeados del mundo de la magia y todo lo relacionado a ello y pensar que una persona ajena a todo esto, venga de la nada y nos supere sin ningún problema es algo…hilarante.
―Hasta hace un tiempo me parecía más bien… deplorable, he incluso llegue a detestar a Dumbledore por permitir el ingreso a hijos de Muggles, pero ahora veo que quien estaba mal, era yo. Es de admirar como alguien llega ajeno y en tan poco tiempo memoriza tanta información y trata de adaptarse lo mejor posible a un mundo en donde muchos le tratan de marginar.
―Ella es de admirar― aseguro Theo, observando a Malfoy ―debió ser rechazada en su mundo, por ser diferente, ella poseía magia y ninguno de ellos lo sabía, de seguro solo lograba asustar a quienes estuvieran cerca. No pertenecía a su mundo, pero cuando encontró el nuestro fue rechazada por muchos.
― ¿A dónde quieres llegar Nott?―
―Fuiste uno de los que más la margino y humillo―el rubio empezó a apretar las sabanas entre sus puños ¿Por qué se lo tenía que recordar? ―pero aun así, está aquí, contigo y eso la hace aún más admirable.
El castaño se sentó y dejo caer sus codos sobre sus rodillas, para poder ver de frente a Malfoy quien tenía semblante de quererle romper la cara.
―Draco, Granger no es como una chica cualquiera, y menos para ti, por eso, no la dejes ir. No dudes, actúa y no temas demostrar lo que sientes aun si eres juzgado por eso― tras aquellas palabras observo con nostalgia hacia la ventana recordando a su querida Luna ― no dejes escapar lo que puede ser tu única posibilidad de amar.
Aquella palabra dejo pasmado al blondo "amar" ¿acaso él amaba a Granger? ¿Por eso le dolía pensar que ella aun quería al pelirrojo? Theo también se sumergió en sus propios pensamientos y camino hacia la ventana. Dos serpientes rastreras que se habían enamorado de quienes una vez fueron víctimas de su veneno. Nott no hizo más que dejar a su mente viajar recordando sus inicios con los ojos saltones más hermosos que alguna vez hubiera notado. Mientras Draco siguió cavilando en aquella palabra que no dejaba de rondar su cabeza.
Hermione llego a su sala común en busca de sus amigos, pero no encontró a ninguno. Según le informaron sus otros compañeros, los tres chicos habían llegado de muy mal humor, en cuanto ingresaron por el retrato de la dama gorda se separaron y cada quien tomo por su camino, Ron hacia su habitación, Ginny a la suya y Harry simplemente se devolvió por el camino y se perdió sin decir palabra alguna. En verdad les había parecido extraño, y a Hermione también, sobretodo recordando la discusión de sus dos amigos después del juego acerca de un beso que estaba segura nunca hubo por parte de la pelirroja hacia alguien más.
Pensó en ir en busca de la menor Weasley, pero se abstuvo, al recordar el mal humor que esta podía tener en momentos, así que decidió ir en busca de su mejor amigo, ya que hablar con Ron tampoco era una buena opción en aquel momento. Camino por los pasillos, ¿Dónde podría encontrarlo? De seguro estaría en algún lugar en donde pudiera estar solo y despejar un poco su mente, pero también podría estar buscando a Jonathan, Harry Potter a veces podía llegar a ser muy impulsivo, tal vez contagiado por las actitudes de su mejor amigo Ronald Weasley.
Inicio su búsqueda por el gran castillo, pero no lo encontraba por ningún lado ¿Cómo es que todos podían ser tan testarudos? ¿Qué parte de (debemos estar unidos) no entendían? Pareciera que ella fuese la única que tomaba el peligro enserio, pero en verdad le preocupaba lo que les pudiera pasar a ese grupo de necios que tenía por amigos. Paso largo rato buscando al tonto de Harry, pero no logro encontrarlo, su última opción al igual que en su momento le ocurrió a él chico de gafas, fue la cabaña de su gran amigo Hagrid, pero en cuanto puso un pie en las afueras del castillo para dirigirse hasta su destino, el cielo empezó a desplomarse y ni siquiera ella estaba dispuesta a cargar con toda aquella agua, por buscar a Harry, así que con un gran suspiro y desanimada, decidió regresar a su torre, de seguro su amigo estaría bien, de lo contrario sus marcas les hubiesen avisado, aunque a veces Potter y Malfoy podían también parecerse y de seguro él tampoco los llamaría si se encontraba en peligro.
―Son unos tontos― bufo mal humorada y a grandes zancadas se regresó a su torre, el tiempo trascurrió demasiado rápido, en lo que menos pensó ya se había oscurecido, pero sabía que ninguno de sus amigos iría al gran comedor a probar bocado, bueno, tal vez Ron, pero era con el que menos quería hablar en ese momento. Dejando a un lado sus intenciones de ir a ver a Draco, decidió descansar un poco.
En medio de sus intenciones de dormir, pudo escuchar a sus compañeras de cuarto ingresar en el dormitorio con sus absurdas risas, hablaban sobre un chico, pero no le tomo importancia y permitió que Morfeo la envolviera en sus brazos. Despertó repentina mente por un pequeño ruido en su habitación, creyó que tal vez serían las otras chicas, pero en cuanto tuvo la intención de ignorarlo, nuevamente lo escucho, pero esta vez más fuerte.
― ¿Lavender?― susurro, pero absolutamente nadie respondió, ya un poco insegura, decidió poner los pies fuera de la cama y revisar la habitación, y para alivio de ella no encontró nada y las otras chica seguían profundamente dormidas. Nuevamente decidió tomar sitio en su cama, pero en cuanto descorrió las mantas, algo surgió de ellas provocándole un gran susto, pero su grito fue ahogado, por ello nadie despertó, quedo casi que paralizada mientras trataba de regresar a su cuerpo, aun temblaba, pero lo que reconoció en su cama, le alegro el alma, jamás pensó que volvería a ver ese color canela, junto a esa cara aplastada a la que muchos criticaron junto a una enorme cola, definitivamente no había un igual y frente a ella estaba su querido Crookshanks
―Oh…decía con ternura y nostalgia, enseguida lo tomo entre sus brazos, el pobrecillo tiritaba de frio, estaba empapado y con algo atado a su cuello, parecía que alguien le hubiese atado un lazo de color rojo a él, pero en cuanto trato de quitárselo, se sorprendió al ver que junto al lazo venia un trozo de papel con los ingredientes de una poción y algo dibujado, algo que ella no reconoció. Sorprendida por esto guardo el pequeño papel en una de sus gavetas y se dispuso a secar a su gato, poco después, decidió que ya era hora de descansar y dejo al pobre minino dormir junto a ella o más bien cerca de sus pies que fue en donde se acomodó el animal.
A la mañana siguiente lo primero que hizo la castaña fue ir a ver a Draco, debía asegurarse de cómo se encontraba y para su alivio el chico estaba perfectamente, e incluso ese día le darían de alta, aun se sentía un ambiente extraño entre ellos, el blondo se sentía un poco más serio y ella ya ni sabía lo que sentía.
― ¿Hablaste con Potter y los pelirrojos?―
―No, no pude hablar con ninguno, pero espero lograrlo antes de la cena―
―Hoy me darán de alta, así que creo que en la noche podemos reanudar la traducción y terminar lo antes posible― ¿acaso ya no quería pasar más tiempo a solas con ella?
-Claro― fue lo único que se limitó a contestar, ¿acaso pensaba volver a ser el mismo de antes? ―Malfoy…yo…
―Granger, creo que lo que tengamos que hablar, lo hablaremos en la noche―Si, parecía que si volvería a ser el mismo de antes, nuevamente frio y alejado ¿Qué demonios le pasaba?
En silencio Hermione se acomodó en una silla junto al blondo, quería alejarse del chico, su actitud le dolía, pero no podía pues tampoco quería dejarlo solo, pero el ingreso de una persona en la enfermería la hizo perder la paciencia y decidió que no podría soportar tanto.
―Hola Draco― saludo una tierna voz a la cual el aludido le dedico una sonrisa ―espero no estar incomodando―
―Por supuesto que no, me alegro de verte― respondió viendo de soslayo a Hermione
―Hola Granger― saludo la chica con resignación y frustración a la vez
―Hola Betson― respondió la castaña un tanto incomoda ― creo que llegas en buen momento, yo ya me iba―
Hermione camino hacia la salida mientras pudo observar como la pelinegra se acomodaba junto a Draco en la cama, no acostada pero si logro sentarse junto a él y tomar de su mano, definitivamente era un sínico y ella una ingenua por creer que Draco Malfoy podría sentir algo por ella, una sangre sucia.
El Slytherin más guapo de Hogwarts y la chica que había destronado a Pansy como la serpiente más bella, silenciaron mientras la castaña dejaba notar su enojo, cerrado las grandes puertas fuertemente.
―Granger no es de mi agrado, pero como chica creo que no fue muy bonita tu actitud hacia ella, créeme que lo único que conseguirás así será que ella se canse y se aparte de ti―
―Solo quería que sintiera un poco de lo que siento siempre que esta con sus amigos y ahora también con Nott―
―Vaya que eres celoso―
―Gracias por no tratarla mal―
―créeme, me esfuerzo lo más que puedo, pero solo es por ti―
―te aseguro que llegándolos a conocer mejor te agradaran―
―quieres decir que no solo Granger te agrada, sino también…
―que nadie se entere, ¿bien?―
―Como digas, yo solo venía a ver cómo te encontrabas, por lo que veo, diría que a ti te agrada más la enfermería que tu habitación―
―digamos que últimamente no he tenido muy buena suerte―
―Yo diría que si―con la sola mirada del rubio supo que debía proseguir ―me conociste a mí, y eso es tener muy buena suerte―
―definitivamente estas en la casa correcta de Hogwarts―
―creo que es hora de que me vaya, mi primo debe estar como loco buscándome―
―y después dices que el celoso soy yo―
―No lo entenderías, el simplemente me protege…siempre lo ha hecho, al igual que los demás― con un tierno beso en la mejilla se despidió de Malfoy dejándolo con duda.
Hermione encontró a Harry en su sala común, el chico estaba junto a la chimenea observando la nada, y no había seña de los pelirrojos, por eso aprovecho para hablar con Potter.
―Harry―
―hola Hermione―respondió algo desanimado ― ¿cómo se encuentra Malfoy?―
―bien― respondió algo incomoda ―pero…y tú, ¿cómo estás?― simplemente se quedó callado, aun no entendía como su novia pudo hacer algo así ―Harry, sé que no es mi asunto, pero… aun no entiendo que fue lo que te paso―
―Hermione…es que, ¿cómo pudo hacerlo? Creí que Jonathan era pasado―
―Harry, él es asunto pasado, ¿Qué paso en el juego de Quidditch?―
―Los vi, ella lo beso, Hermione, lo beso― casi que murmuro, con su mirada perdida como si lo estuviera viendo de nuevo
―No, no Harry. Ginny no beso a nadie, lo único que es cierto y te puedo asegurar es que tú te quedaste como un zombi viendo a Jonathan, ni siquiera notaste cuando la snitch paso cerca de ti― el chico la observo confundido, era lo mismo que le había dicho Ron, y salvo por lo del beso, los demás leones le habían dicho lo mismo, ¿acaso imagino a su novia besando a otro chico? ¿Tan grandes eran sus celos?―Harry, creo que te hechizaron, no creo que haya sido Jonathan, porque no movió sus labios y no lo creo con tan gran habilidad de conjurar mentalmente, de seguro alguien en las gradas quiso ayudar a que perdieran el partido―
― ¿estas segura?― Hermione simplemente asintió con su cabeza, mientras Harry miraba para todas partes como si estuviera asustado ―entonces, creo que debo hablar con Ginny―
―Iré a buscarla― ofreció la castaña dirigiéndose hacia la habitación de su amiga
Mientras eso, Harry no pudo evitar apretar sus puños, definitivamente Lavsge era un tramposo y al parecer no se detendría hasta lograr separarlo de la pelirroja, pero eso sería algo que él no permitiría. Llevando sus manos a su rostro como seña de desesperación, soltó un gran suspiro pensando en que de ahora en adelante debía tener más cuidado con aquellas visiones, pues estaba casi seguro que no sería la última vez, debía descubrir a ese idiota, la pregunta era ¿Cómo? Puedo sentir una mano posarse sobre su hombro y aquel aroma lo reconoció enseguida, solo esperaba que su novia ya no estuviera de mal humor.
―creo que, estaré en la biblioteca― se despidió Hermione dejándolos solos, algo cansada, pues tuvo que convencer a Ginny de que aceptara hablar con Potter, esa pelirroja podía llegar a ser muy testaruda.
En cuanto sintieron que estaban solos, Harry tomo la mano de la pelirroja y la guio hasta uno de los sillones en donde se sentaron logrando quedar de frente para observar sus rostros.
―Ginny, yo…
―Harry, creo que esta vez hemos sido los dos unos testarudos, yo por presionarlos tanto para poder ganar el juego y tú por creer que en verdad yo hubiera hecho algo tan horrible―
―Discúlpame, lamento mucho como te trate―
―y yo lamento que Luna no este, para que me rocié de esa agua que tanto me relaja― dijo con una pequeña risa llena de nostalgia ―creo que terminare creyendo en esos famosos Riter´s―
Con una pequeña risa por parte de los dos, su situación nuevamente mejoro, aunque la pelirroja no podía dejar de pensar en lo que pasaría en unos cuantos meses con lo que se convirtió en la piedra de su relación, Jonathan.
Ronald Weasley había salido muy temprano de la sala común de Griffindor, algo extraño para él. Era fin de semana, podía dormir hasta tarde, podida no salir de su cuarto en todo el día, pero realmente se sentía encerrado, no sabía a quién podría decirle sobre el derrumbe de sus sentimientos. Sabía que en partes perdió a su castaña por su actitud, pero pensar que todo pudo haber iniciado por un maldito ser que se hizo pasar por él, le hervía la sangre, ahora solo se podía limitar a sufrir en silencio, pues pudo notar la preocupación de Hermione por el hurón y estaba seguro de que no era por simple lastima. Había algo más, algo que ellos compartían y él simplemente sobraba en el corazón de Granger. Por todo esto no podía estar encerrado en su habitación, su mejor amigo también estaba sufriendo por su hermanita, a veces no entendía la relación de esos dos, pero admitía que los envidiaba, pues pese a todo lo que han pasado aún seguían juntos.
Con su mente lejos, camino por los pasillos de Hogwarts hasta llegar cerca de la biblioteca, en cuanto se percató de donde se encontraba, se detuvo y observo hacia todas partes. Lo más seguro es que su subconsciente lo haya llevado hasta ese lugar, esperando poder ver a Hermione, pero al ver salir una pequeña, probablemente de segundo año de la biblioteca con un muy mal semblante, decidió ingresar.
El ambiente era extraño, demasiado. Había más alumnos de los habituales en fin de semana, la mayoría eran de primer año hasta cuarto. En cuanto lo vieron ingresar todas las miradas se centraron en él, incluso la de la señora Prince. Sin importar todo esto, el pelirrojo ingreso aún más, se acercó hasta los primeros estantes en donde tomo un libro simulando leerlo. Algunos volvieron a sus lecturas, otros seguían observando a Weasley, pero cuando logro ver que entre los alumnos se paseaba lo que reconoció como la niña rubia sin ojos a la que tanto temía, no lo dudo y enseguida huyo de allí.
Corrió fuera de la biblioteca, ¿Qué rayos estaba pasando? ¿Acaso solamente él podía ver a esa niña? Pues los demás chicos parecían muy tranquilos. Mientras corría choco con alguien.
―Auch….
― ¡Hermione!
―Ron, ¿Qué pasa?
―ven debemos irnos― decía el tomando la mano de la castaña
― ¿Qué? Ron…
―Solo sígueme― le pidió él y ella sin más preguntas le hizo caso.
Llegaron a un aula vacía en donde ingresaron y el pelirrojo enseguida tomo su varita, observando la puerta como si en algún momento fuera a ingresar algo por ella.
―Ron…llamaba Hermione en voz baja ― ¿qué sucede?―
―Espera― fue lo único que se limitó a contestarle, Hermione intuyendo que algo malo sucedería no dudo y también tomo su varita. De pronto la puerta se empezó a abrir lentamente, Weasley con una mano cubría a Hermione y con la otra seguía en guardia. Los corazones de los chicos latían demasiado rápido, mientras lentamente algo hacia acto de presencia.
― ¡¿Qué demonios les pasa?!― quedaron totalmente sorprendidos al ver aparecer a Swan frente a ellos, Ron juraba que aquella niña había ido tras él, pero al parecer se equivoco
―Profesor― respondió Hermione mientras Ron observaba al hombre con desconfianza ―Es que…
―No me importa. No quiero saber qué demonios hacían encerrados en un aula apartada― Hermione algo dudosa, lo miro ¿en verada era Swan? Ron por su parte aun no bajaba su varita, no podía confiarse, mientras Hermione apretada la suya con fuerza. ―Lárguense, si no quieren restarle puntos a su casa―
Sin dar las espaldas al profesor, los dos chicos abandonaron el aula, aun en guardia por si algo inesperado se presentaba, pero antes de girar por el pasillo la voz de Swan los hizo detenerse y pasar un escalofrió en la espalda del pelirrojo.
―Aun no entiendo por qué Weasley, pero parece que eres una de las prioridades de esa niña rubia, así que te sugiero no deambules solo por los pasillos del castillo― dicho esto el profesor se marchó dejando a uno de los chicos asustado y a la otra confundida.
Hermione observo al pelirrojo y este le correspondió la mirada y se limitó a responderle con un "te lo contare después" y sin más palabras, tomándola de la mano la llevo hasta la sala común de Griffindor, en donde se sintió más tranquilo.
―Hola chicos― saludo Harry en cuanto los vio ingresar, mientras Ginny observo las manos de ellos entre lazadas, Hermione enseguida se soltó del agarre del pelirrojo y este algo incómodo se sentó junto a su amigo.
Un silencio los embargo por un momento mientras los demás alumnos que estaban en la sala se retiraban dejando solos a los cuatros leones.
―Chicos― llamo Ron en cuanto estuvieron solos ―creo que debemos adelantarnos a Valquiria―
― ¿de qué hablas?― cuestiono Harry. Ron simplemente observo a su hermana y esta trago saliva sabiendo lo que su hermano diría
―Creo que ya están buscando al heredero de nuestra familia―
―Ron― llamo Hermione preocupada ―acaso tú…
―no, pero parece que ellos no lo saben―
― ¿entonces quién es?― pregunto Harry
―De nuestra familia habían dos herederos, Harry ― respondió Ginny ―ahora solo queda uno―
―Debemos encontrar a George antes que ellos― completo Ron
Draco fue dado de alta, y lo primero que hizo fue ir hacia las mazmorras, quería poder darse un baño y después buscar a los leones, necesitaba saber qué demonios quería decir aquellas letras que les envió Barto.
Después de estar totalmente pulcro como siempre, nuevamente salió de las mazmorras en busca de los leones, pero el problema era si ellos estaban en su sala común, ¿cómo los llamaría? Por el camino pudo ver a Pansy pasear entre los pasillos con un libro que reconoció en sus manos, ¿para qué demonios quería ella ese libro? Pensó en seguirla, pero de seguro Blaise y los demás chicos estarían cerca y si lo descubrían lo mandarían nuevamente a la enfermería y era lo que menos quería. Dejando atrás a la morena y llego al retrato de la dama gorda en donde con una sonrisa en su rostros llevo su mano izquierda hacia su hombro derecho y poco después salieron los leones que necesitaba corriendo y con cara de preocupados, una la cual cambiaron a enojo en cuanto vieron que quien los llamo estaba frente a ellos sano y salvo.
― ¡¿Se puede saber qué demonios te pasa Malfoy?!― espeto Ron con enojo
―necesitaba hablar con ustedes y no sabía de qué otra forma podría llamarlos― respondió el aludido cruzado de brazos
―Escupe Malfoy― pidió Harry también enojado
― ¿estás seguro Potter? ¿Aquí en donde todos nos puedan escuchar?―
Tratando de evitar algún inconveniente los chicos caminaron en busca de la sala de los menesteres, mientras una nerviosa Hermione apretaba sus dedos pensando en cómo hablar con Draco antes de que él lo hiciera con sus amigos. En el camino Theo los alcanzo, el pobre pensó lo mismo que los leones y corrió buscando a Draco, imaginando que estaba en peligro, pero a diferencia de los demás simplemente se echó a reír en cuanto vio al blondo perfectamente acompañado.
―habla Malfoy― nuevamente dijo Potter en cuanto ingresaron a la sala de los menesteres, pero en cuanto el blondo abrió su boca para preguntar, Hermione se le adelanto
―lo que Malfoy quiere decirles, es que, ya casi terminamos con la traducción― Draco elevo una ceja mientras observaba a Granger, ¿y ahora que le picaba? ―de ser posible en una semana tendremos una lista con las familias que aún tienen herederos― completo la chica
―de lo que han traducido― preguntaba Ginny ― ¿algunos de los chicos de esas familias estudian en Hogwarts?―
―La verdad es que si― respondió Hermione observando a Draco
―Parece que valquiria nos está tomando ventaja― aseguro el blondo ― varios de los herederos que están en Hogwarts han empezado a tomar actitudes extrañas―
―Las vacaciones están cerca― por primera vez hablo Nott ―creo que será la oportunidad de tomar ventaja sobre Valquiria―
―O será él quien nos tome ventaja― contradijo Harry ―nosotros, debemos viajar en las vacaciones― comunico observando a sus amigos ― así que creo que dependerá de ustedes dos mantener vigilado el castillo―
―Espera Potter― protesto Draco empezando a enojarse ― ¿Qué quieres decir con "debemos viajar"? tú y quienes más―
―Nosotros Malfoy― respondió Ron victorioso ―y por supuesto Hermione― Draco observo a la castaña y esta simplemente miraba el suelo, un gran enojo lo embargo ¿así que pasaría las vacaciones de viaje con la comadreja?
―perfecto, vayan y disfruten de sus vacaciones, no los necesitamos― espeto furioso Malfoy y tras esta palabras se marchó, dejando un incómodo silencio.
―Nott, trata de mantener vigilado a Malfoy. No es conveniente que este solo y nosotros debemos salir del país― le hablo Harry a Theo mientras este simplemente asentía
―hare todo lo que pueda, pero no prometo nada, ya conocen como es de necio―
―Theo― llamo Hermione al chico en cuanto este quiso retirarse ―necesito hablar contigo― sus amigos la miraron extrañados por eso improviso ―es…sobre la traducción, creo que entre nosotros podemos adelantar un poco ahora, ya que Malfoy no está de humor―
―Sí, tienes razón―apoyo la pelirroja ―vamos chicos, creo que sería bueno que comiéramos algo―
―Nott― le llamo Potter ― no confió en ti, pero sé que no permitirás que le suceda nada a Hermione, ¿verdad?― el castaño sonrió un poco ante la honestidad de san Potter
―Por supuesto, créeme, no solo ustedes me matarían si algo le pasara― era obvio a quien más se refería ―en cuanto terminemos la regresare sana y salva― con una última mirada de sentencia por parte del pelirrojo y también de Harry los chicos se retiraron dejando solos a Nott y Granger.
―Theo, necesito preguntarte algo―
―Lo siento Granger, pero solo tengo ojos para Luna, además creo que Draco me mataría― respondió agraciado
―Es enserio― regaño ella― toma― dijo entregándole el papel que les había enviado Barto―el consejero del ministro nos lo ha enviado―
― ¿Estas segura?―
―Theo, que puede tener el Instituto de la brujas de salen que nos pueda interesar―
―Mucho Granger, más de lo que te imaginas―
― ¿Tiene algo que ver con el heredero de tu familia?―
―No te puedo decir más, sabes que estoy bajo el juramento, pero será mejor que vayan-
― ¿Qué? Estamos hablando de Norte América―
―Lo sé, y también se quién puede ir contigo―
―No creo que sea buena idea―
―Granger, lo que no es buena idea es que viajen por medio de métodos mágicos, y si hablamos de los Muggles creo que no es nada económico viajar al otro lado del mar o ¿me equivoco?―
―No, no te equivocas, pero es un instituto de chicas, no creo que permitan que Draco ingrese así sin más―
― ¿has escuchado de la poción multijugos? Además creo que sería bueno para su relación que estuvieran un tiempos solos-
―Relaci…
―Vamos, creo que es hora de que regreses con tus compañeros, yo debo buscar a Draco, de seguro ahora él debe ser quien este peleando con el baño― Hermione lo miro confusa, no entendía una sola palabra de lo último que dijo el chico ―olvídalo, solo trata de estar aquí después de la cena, yo me encargare de que Malfoy venga― y dicho esto se dispuso a llevar a la chica sana y salva con sus amigos.
Harry y los hermanos Weasley ingresaron al gran comedor, muchos chicos se encontraban allí, y para sorpresa de los leones también se encontraba Anna, a quien pudieron identificar aún bajo el gorro de su túnica. La chica estaba en la mesa de las serpientes, junto a ella se encontraba su primo que parecía no quererla dejar sola por un minuto y también otro chico de Slytherin del cual aún no conocían su nombre.
―es la primera vez que la veo en el comedor― hablo Ginny
― ¿Creen que sea una veela?― pregunto Ron observando a la chica como si esta fuese lo único en el panorama
―Tal vez― respondió Harry sin apartar su vista de la azul de la chica, una mirada llena de rencor por parte de ella e intriga por parte de él. Anna aparto su mirada de la de Harry y se puso en pie para salir del comedor acompañada de su primo y el otro chico de Slytherin, pero no sin que antes los alcanzaran el chico de Ravenclaw al cual reconocieron como Dustin Lerner, el chico que narro el juego ante las águilas, también Heleen la chica de Hufflepuff que por la forma en que esta unía su mano a la de Philip y todo los sucesos anteriores, supieron que era su novia y por último se unió un chico de Griffindor del cual no sabían su nombre pero si lo habían visto en anteriores ocasiones.
―aun no lo entiendo― hablo Ginny mientras servía un poco de jugo ― ¿cómo es que un Griffindor puede juntarse con serpientes?― Ron y Harry la observaron elevando una ceja cada uno ―es que, nuestro caso es distinto, ha sido por fuerza mayor…pero él―
―Se comportan de manera sospechosa―alego Harry
― ¿Creen que ellos eran los chicos a los que se refería Swan?―cuestiono Ron
―No, algo me dice que esos chicos están muy lejos de ser una molestia para el jefe de la casa de Slytherin―completo Potter
En silencio, pudieron comer hasta quedar satisfechos, en especial Ron, poco después, Theo llego con Granger cumpliendo con lo prometido de entregarla sana y salva y después se marchó en busca del blondo que de seguro estaría destrozando todo a su paso.
― ¿Han visto a Neville?― pregunto Hermione en cuanto se sentó junto a sus amigos y estos negaron con su cabeza ―donde creen que pueda estar―casi susurro
―tal vez en el invernadero o en la biblioteca― sugirió Ginny
―en la biblioteca de seguro no está―
― ¿Por qué lo dices Ron?―
―Harry, en la biblioteca estaba la niña rubia que vimos con Ginny la otra noche, se paseaba entre los alumnos y todos ellos tenían un comportamiento extraño, incluso Prince―
―y… ¿ellos no la miraban?―pregunto Potter
―al parecer no. Por eso te tome de la mano y no permití que ingresaras ―completo observando a la castaña ―creo que lo mejor será que no vayas sola a la biblioteca―
―lo mejor será mantenernos juntos, no estar solos en ningún momento, por lo menos mientras llegan las vacaciones―concluyo Harry
Con aquella nueva casi orden, los chicos pasaron el resto del día, en ningún momento se quedaron solos, siempre estuvieron acompañados entre ellos para evitar inconvenientes ya que por lo visto Hogwarts estaba casi que tomado por Valquiria. Pudieron notar la extraña actitud de varios alumnos, profesores e incluso Hagrid, quien los evadió en cuanto fueron a visitarlo en su cabaña.
Al caer la noche las chicas se despidieron y se perdieron en sus habitaciones, Hermione no podía dejar de pensar en cómo podría escapar para encontrarse con Draco. De seguro a sus amigos no les haría gracia dejarla salir sola y menos en la noche, pero estaba segura de que Theo pudo convencer al rubio de encontrarse y no quería fallar. Espero un poco, pero parecía que los dos chicos querían pasar la noche vigilando, pues no daban señal de querer irse a dormir, sin más que hacer, se dirigió en busca de su única opción, Ginny.
― ¿Qué pasa Hermione?― pregunto la pelirroja en cuanto vio a su amiga frente a la puerta de su habitación
―Ginny, necesito de tu ayuda―
Ron y Harry se dispusieron a jugar ajedrez, en verdad estaban muy preocupados como para dormir enseguida. Ya llevaban más de seis juegos y en cuanto iban a comenzar nuevamente con otro, la voz de la pelirroja los detuvo.
― ¿no piensan descansar?― les regaño ―mañana no quiero tener que cargar con un par de zombis somnolientos―
―Solo será un juego más Ginny―
―Ningún juego más Ronald― la chica camino hacia ellos y sin importarle las muecas de los chicos empezó a guardar el ajedrez ― y tu Harry Potter, será mejor que te retires ya a dormir sino quieres tener problemas―
Los chicos, el primero callado y tal vez asustado ante los regaños de su novia y el segundo refunfuñando por lo bajo, se perdieron en su habitación. Poco después de eso una castaña hizo acto de presencia, tratando de no hacer ruido.
―Gracias― le susurro a la pelirroja
―No tan rápido― le detuvo Ginny ―no te arriesgues demasiado, si algo extraño pasa, no dudes en llamarnos y por favor, no tardes ¿quieres?― definitivamente su segundo nombre no venía en vano "Molly Weasley" cada vez se parecía más a ella. Con una sonrisa en seña de acuerdo, la castaña salió por el retrato mientras Ginny tomaba asiento en uno de los sillones, preocupada por su amiga, pero esperando que todo le saliera bien.
Con total precaución, pudo llegar a la sala de los menesteres, extraño que no haya tenido inconvenientes en el camino, pero favorable. Solo esperaba que Draco y Theo aun estuvieran allí, en cuanto ingreso, sintió como alguien la tomaba por la cintura y la apretaba fuertemente contra el cuerpo.
― ¿por qué tardaste tanto?― le susurro Draco abrazándola ―creí que algo te había pasado―
―Ron y Harry no se querían ir a dormir―
― ¿y tú debiste cantarles una nana?―
―Malfoy, hemos quedado en que ninguno puede estar solo así que lo mas seguro es que no me hubieran permitido venir―
―No lo vuelvas a hacer, me diste un gran susto― lentamente la separo de él y la miro a los ojos ―No soportaría si algo malo te sucediera― sin importar más, sus bocas se buscaron, aunque estaban enojados entre ellos, el susto de perder al otro fue más fuerte y simplemente sentían la necesidad tenerse cerca
― ¿en dónde está Theo?― pregunto Hermione en cuanto se separaron un poco
―ya era tarde, creímos que no vendrías y le dije que regresara a las mazmorras―
―Malfoy…
―Granger, discúlpame por cómo te trate en la mañana― la chica simplemente lo observó confundida ―no fue nada amble de mi parte, pero solo quería que supieras como me siento cada vez que estas cerca de tus amigos y ahora con Nott, a quien llamas por su nombre―
―Yo…
―Dime que no es verdad, dime que no te iras de viaje con la comadreja―
―´la verdad es que si, si pensaba ir de viaje con ellos― Draco soltó de su agarre a Hermione y llevo su mano a su cien, pero algo resonó en su cabeza
― ¿pensabas?―
―así es, pero pude conversar con Theo y hemos decidido que lo mejor será que en las vacaciones viajemos a Norte América―
― ¿Viajemos? ¿A Norte América?―
―sí. La chica le paso el papelito con las letras I.D.L.B.D.S ―Instituto de las brujas de Salen, hay algo allí que al parecer es de nuestro interés, y cuando digo viajemos, estoy hablando de tu y…yo―
― ¿Tu y Yo? ¿Solo nosotros?―
―así es, pero debemos preparar todo antes de las vacaciones, se supone que Theo estaría presente cuando te lo dijera―
―entonces, el muy idiota se estaba riendo de mí, cuando veníamos, no paraba de sonreír― recordó el rubio con algo de gracia
―Debemos hablar con Tonks, para que nos ayude a ingresar al instituto, y también debemos…pero no pudo continuar por que los labios del rubio callaron los suyo ―Malfoy― otro beso por parte de él, en verdad estaba feliz, podría pasar unos días solo con la castaña―Malfoy, creo que… el rubio, ya experto en las artes del amor, empezó a acariciar las piernas de Granger sobre los vaqueros de esta, la chica empezó a sentirse algo nerviosa, pero a la vez deseosa. Los labios de Draco empezaron a bajar por el cuello de su acompañante, mientras esta le daba paso sin ningún impedimento. Los dos querían una misma cosa, pero uno de ellos aun era dominado por sus nervios ―creo que lo mejor será que me vaya― finalizo Hermione apartándose del blondo
―No. Dijo el tras un suspiro― no es seguro que regreses sola―
―Pero tampoco es seguro que tú regreses solo―
―entonces solo queda una solución―Hermione lo observo mientras el elevaba una ceja acaso―Pasaremos la noche aquí―
―No creo que sea buena idea―
―no te preocupes, no te hare nada…aun―
―¡Oye!
Sin más, Draco acomodo la sala, para que pudieran descansar, sobre un sillón viejo, pudieron acomodarse aunque Hermione, separo sus cuerpos por la manta que los cubría, sin importarle los pucheros del blondo. Lo que compartieron fue la alegría de poder pasar la noche juntos, aunque ese término tenía distintos significados para los dos, ambos estaban contentos con aquel resultado.
―Descansa Granger―
―Descansa Draco― con una sonrisa el rubio abrazo más a Hermione pegándola a su cuerpo y es que su nombre en voz de ella se escuchaba tan bien, que deseo poderlo escuchar siempre.
A la mañana siguiente, Ginny n dudo en regañar a Hermione por no regresar, pero también quiso saber qué cosas se quedó haciendo con Draco Malfoy en la noche, y con un simple "dormir" Hermione pudo esquivarla y prepararse para sus clases.
Los días transcurrieron, la situación en el castillo cada vez estaba peor. Muchos alumnos ya casi ni hablaban, parecían zombis, las chicas alrededor de Jonathan aumentaban y extrañamente eran lideradas por Hannah y Pansy quienes parecían compartir decimado tiempo, al igual que Blaise y los otros chicos con el Revenclaw.
Las vacaciones de diciembre llegaron y todos estaban preparados para marchar, Theo y Hermione decidieron encontrarse poco antes de que todos los alumnos empezaran a abordar el tren.
― ¿Esta lista Granger?―
―sí, pero ¿quién es la chica?―
―yo me ocupare de eso―
―Escucha Nott, no quiero que sea una chica gorda y fea― sentencio el rubio uniéndose a la conversación
―No te preocupes, tu solo bebe la poción a la hora indicada, la chica ingresara en el compartimiento y tendrá que tocarla―
― ¿de dónde diantres as sacado esta poción?―
―Digamos que…me gusta experimentar un poco―
― ¡que!―
―Draco, solo has lo que Theo te dice, todo resultara bien―
Durante su tiempo libre, Theodore se concentró en preparar una poción con la cual se pueda tomar la forma de una persona solo con tocarla, y por un tiempo indefinido, el problema era que solo era teoría ya que Draco sería su primer conejillo de indias, a decir verdad de él y de Hermione quien ayudo al castaño con la investigación y la preparación, solo esperaban que dos cabezas si piensen mejor que una.
Mientras Draco, buscaba un compartimiento libre a la espera de que la chica designada por Theo apareciera, Hermione se reunió con sus amigos para darles una noticia, que en verdad le era dolorosa por ser solamente mentiras.
―Hola chicos― saludo en cuanto los encontró ― ¿en dónde está Ginny?―
―Fue con Lavender por algo, no tardara―respondió Ron
―Chicos, debo informarles algo―
― ¿Qué pasa?― preguntó Harry preocupado
―No podré ir con ustedes―
― ¿De qué hablas Hermione?―
―Ron, debo ir a Paris, mis padres solían viajar por esta época allí y quiero ir a probar suerte―
―Pues entonces vamos todos―
―No Harry, ustedes deben buscar a George, yo…iré con Nott―
― ¿Nott?― preguntaron los chicos en unísono
―Así es, él no tiene con quien pasar las vacaciones así que me acompañara, pero solo será por una semana, después los alcanzare en la madriguera―
― ¿estas segura?―dudo Harry
―Completamente―
Sabían que no podían hacerla cambiar de opinión, y en verdad ellos también necesitaban encontrar pronto al gemelo.
―creo que…iré a buscar a Ginny―Hermione salió dejando a sus amigos, en verdad le dolió mentirles así, pero por ahora lo mejor es que ellos no se enteren de Las brujas de Salen.
En cuanto Hermione, llego al compartimiento en donde se encontraba el rubio, se sorprendió al ver a Ginny con cara de enojo y Malfoy desmayado mientras un nervioso Theo los observaba.
― ¿Qué pasa?―
―Nada― se apresuró a responder Theo
―Ginny…la chica parecía realmente enojada, ¿acaso habrá discutido con Malfoy? Pero pese a que Hermione le llamara, ella no contestaba y guiada por Theo se retiró dejándola con dudas.
El viaje termino, Malfoy aún seguía dormido o desmayado, lo que fuera y Ginny aún se negaba a decir una palabra, solo miraba a todos con rencor. Hermione se despidió de sus amigos y con la ayuda de Nott pudo llevar al blondo hasta el aeropuerto, allí ya Draco despertó, pero al parecer confundido.
― ¿Que paso con la poción?―le pregunto Hermione a Theo
―Parece que no ha funcionado, debes idear la manera de que Draco pueda ingresar al instituto siendo él―
―E algo difícil, pero ya veremos que hacer― tras una corta despedida, los chicos abordaron el avión, y Draco aún seguía algo confundido. Durante el vuelo, Hermione se quedó dormida y n dudo en recostar su cabeza en el hombro del rubio, pero con las horas una voz que le era familiar la despertó.
―Hermione―llamaban una y otra vez hasta que la castaña despertó
―¿Draco?―
―No, Hermione, soy yo Ginny―
―¿Qué?― era cierto la voz que salía del rubio era de Ginevra, pero entonces…
―¡Te lo advierto Potter, no te atrevas a ponerme uno de tus asquerosos dedos encima!― sentenciaba el cuerpo de Ginny con la voz de Draco a l que un sorprendido Harry detuvo el beso que pensaba darle a su novia.
Hola, les regalo este capi, espero y les agrade. Mil gracias a quienes siguen leyendo la historia, tratare de actualizar pronto, besos
Nanaly :D
