Los personajes son de Stephanie Meyer, la historia es de mi propia cabecita.

NOS LEEMOS ABAJO


Capitulo 21

Crecer, aprender, madurar


BPOV

-¿Podrías decirme de nuevo porque estamos haciendo esto?

-Porque ellos son nuestros amigos y necesitan un empujoncito para poder solucionar sus problemas.

-Estos nos va a ocasionar problemas Bells, no tenemos porqué meternos en su relación o lo que quede de ella - Edward suspiro mientras pasaba sus dedos por su cabello.

-Si no quieres problemas, voy y entro sola - me encogí de hombros pensando en la forma en que podía resolver esto ya que mi cómplice ya no pensaba acompañarme.

-Sabes que entrare contigo - bufó mientras se estacionaba a las afueras del restaurante - espero que recuerdes lo que acordamos.

Desde que le pedí ayuda a Edward para reunir a Jasper y Alice en nuestra cena de la semana anterior, había sido todo un niño sobre eso, quejándose continuamente sobre el hecho de que los sábados eran nuestro día para estar juntos y conocernos mejor. Si me lo preguntan, su reacción era molesta y un tanto halagadora. Así que después de llegar a un acuerdo sobre el tiempo que estaríamos con los chicos, solo hasta antes del postre, dejo de quejarse.

-Lo recuerdo Ed - rodé los ojos antes de desabrocharme el cinturón de seguridad - recuerda, todo tiene que ser como un encuentro casual.

-Créeme, sé cómo hacerlo verídico - sonrió besando tiernamente la palma de mi mano - tu solo asegúrate de verte sorprendida y déjame el resto a mí.

Respire profundamente para llenarme de valor y poner en marcha el plan. Solo esperaba que ninguno de los dos se molestara demasiado con nuestras buenas intenciones.

Salí de la camioneta y emprendí camino a la entrada donde ya me esperaba Alice un tanto distraída esperando que llegara por la dirección opuesta en la que venía caminando, lo cual era perfecto ya que no vio que venía desde el automóvil de Edward. Ella se veía elegante y sencilla, muy diferente a la Alice antes del incidente, con unos jeans claros y chaqueta oscura acompañados de unas botas planas muy discretas. Ambas vestíamos igual ya que hacia demasiado frio esa noche de finales de enero.

-¿Cómo estas Bells? - nos dimos un fuerte abrazo antes de seguir hacia el cálido interior del restaurante italiano que había escogido como punto de encuentro.

Mientras seguíamos a la anfitriona, trataba de imaginar cómo sería la llegada de Ed junto a Jasper a nuestra mesa, y trataba de imaginar cómo sería la reacción de los chicos ante este sorpresivo encuentro. Nos ubicamos en un lugar alejado y privado para que junto a Alice pudiésemos pasar un momento tranquilo sin que las personas estuviesen hablando a su alrededor. Y si lo vemos desde un buen punto de vista, era perfecto para cuando Edward se nos uniera a nuestra pequeña cena.

-¿Cómo ha ido todo Bella? - estábamos esperando que viniera nuestro mesero a tomar nuestra orden.

-Bien, no ha cambiado nada desde la semana pasada - me reí junto con ella - la próxima semana debo de ir a casa por el fin de semana para solucionar un problema que salió a ultima hora, así que no trabajare ni iré a la universidad desde el jueves.

-Supongo que esos días de ausencia no te afectarán

-Para nada – sonreí antes de tomar un sorbo de agua que amablemente nos llevó la camarera – tengo a mis amigos que irán y me pasarán los apuntes de las clases correspondientes.

-Y supongo que Edward no está nada feliz - sonrió maliciosamente mientras levantaba repetidamente las cejas.

-Aún no se lo he dicho - suspire imaginando lo que me esperaba.

Aun no es tu novio y ya esta exigiendo cosas que no corresponde.

Aunque haya sido un pensamiento molesto, tenía toda la razón del mundo. Si es que nuestra relación iba hacia algún lugar debía dejar completamente claro que tenía mi independencia y que no toleraría desplantes de niño pequeño de la persona que se supone que es mi compañero.

-Se nota que te quiere mucho Bella, no seas muy dura con él. Si se comporta como lo hace es porque es muy inseguro, está acostumbrado a que la mayoría de las mujeres se acerquen a él solo como un medio para llegar a un fin, que es la fama. Por primera vez ha conocido a alguien a quien le importa muy poco eso y le aterra que desaparezcas por miedo a todo lo que le rodea.

-¿ÉL... él te lo ha dicho? - estaba sorprendida... más bien asombrada. Jamás se me había pasado por la cabeza que Edward se sentía así.

-Así de directo, no lo ha hecho, pero lo conozco y aunque lo niegue, sé que se siente así - se encogió de hombros quitándole importancia - puede que sea un poco exagerado pero esa es la única forma que conoce para expresarse con la chica con quien quiere estar.

Asentí tratando de tragar el nudo que se formó en mi garganta. Nunca soñé que un chico tan dulce y amable como Edward tuviese ese tipo de sentimientos por mí. Decir que no me encontraba en la décima nube sería una mentira del porte de toda Europa, pero en momentos como estos es que mi resolución de andarme con pie de plomo se iba quebrando y esa era una de las cosas que aún no me podía permitir.

-Es bueno saberlo - murmuré antes de que llegara nuestra mesera.

Comenzamos a pedir nuestros platos cuando sentí una cálida mano en mi espalda. Sabia de quien era por las mariposas que comenzaron a revolotear en mi estómago, aun más fuerte que de costumbre por la reciente conversación con Alice.

Preparando mi mejor expresión de sorpresa, gire mi rostro y le regale a ambos mi sonrisa más alegre.

-¡Chicos! - me levante rápidamente y le di un gran abrazo a Jasper quien se veía como si algo muy grande le hubiese golpeado el estómago, y después un abrazo a Edward quien me apretó contra su pecho respirando el aroma de mi cabello.

-De toda esta idea, creo que esta es la mejor parte - susurro discretamente antes de separarse de mí para saludar a Alice, quien tenía la misma expresión en rostro que Jasper.

Después de los respectivos saludos y un escueto "Hola" por parte de Alice y Jasper, todos nos quedamos de pie alrededor de nuestra mesa esperando que alguien hablara y ya que el señor "No te preocupes, yo me encargo de todo" no decía nada, era mi momento de actuar.

-¿Que están haciendo acá chicos? - sonreí dulcemente a Jasper

-Lo mismo que ustedes - Edward estaba hablando despacio con Alice, mientras ella pasaba su mirada del rostro de Edward al mío.

-¿Tener una cena de chicas? - estaba tratando de parecer inocente, pero estaba segura de que Alice nos había descubierto.

-Algo similar - ahora el que contesto fue Edward - pero al parecer interrumpimos una charla muy importante, así que nos iremos a nuestra mesa.

Al decir eso el rostro de Jasper se relajó visiblemente, lo cual me molesto de sobremanera. Yo sabía lo mucho que extrañaba a Alice y con estos gestos solo la estaba lastimando.

Muy bien, es hora de ir al grano de todo esto.

-¿Porque no cenan con nosotras? - sugerí inocentemente mientras que veía como la mesera iba en busca del encargado del local

Mi sugerencia tuvo diversas respuestas.

-Me parece una idea genial - ese obviamente fue Edward

-No creo que sea una buena idea - murmuro Alice mirando sus pies

-No - y esa fue la gran respuesta de Jasper.

Bufe fuertemente para sorpresa de todos, incluso la mía, puse mis manos en mis caderas y miré mal a Jasper y a Alice. Edward se puso de pie a mi lado tratando de tranquilizarme un poco.

-Ahora me van a escuchar ambos, sobretodo tú – señalé a Jasper – nos vamos a sentar todos a tener una cena como los amigos que somos y de una vez por todas hablaremos directamente de lo que paso, sin peros – miré mal a ambos mientras sentía que Edward pasaba uno de sus brazos por mi cintura.

-¿Ustedes planearon todo esto? – Jasper entrecerró sus ojos al ver la posición tan cómoda que habíamos adoptado.

-¿Acaso piensas que no tengo cosas más importantes que hacer que pasarme el día planeando emboscadas? Créeme, tengo mejores cosas que hacer que eso – Respiré profundamente para seguir con mi actuación – esto ha sido una sorpresa para todos, pero quizás debemos aprovecharlo para sentarnos como personas adultas, compartir una deliciosa cena y rescatarlo que…

Un incómodo carraspeó interrumpió mi pequeño discurso, Edward nos giró hacia un hombre elegantemente vestido, acompañado de nuestra camarera quien miraba un poco perturbada como Ed me abrazaba por la cintura. El hombre se veía un poco mayor, seguramente llegando a los cuarenta años, y claramente extasiado por la presencia de persona realmente conocidas en su restaurante.

-Señor Cullen, buenas noches – le extendió la mano para saludarlo – permítame presentarme, soy Gerard Smith, gerente de "The Little Italia" y es un verdadero honor para nosotros contar con su presencia – estaba segura que en cualquier momento el señor Smith se pondría en el suelo para que Edward caminara por arriba de él.

-Muchas gracias señor Smith – sonrió dándole un apretón muy masculino de manos

-Si usted o sus amigos – murmuró mirando nuestra cómoda postura – necesitan algo no duden en pedirlo a nuestros camareros, ellos estarán más que dispuestos a ayudarles.

-Espero que no sea mucha molestia, pero nos hemos encontrado con unos amigos y nos gustaría cenar todos juntos – miró a Jasper y Alice con una clara advertencia de que se quedarán callados.

-Ese no será problema, deme un momento para poder ubicar una mesa que se acomode a sus necesidades – y rápidamente se retiró con la mesera en búsqueda de una mesa para nosotros.

Del tiempo que llevaba conociendo a Edward, lo cual era bastante poco, jamás me había percatado todo el revuelo que podía causar. Sabía que siempre que salía a cenar o estaba con amigos habían paparazzi detrás de sus pasos y que muchas veces algunos sitios alardeaban de que él estuvo cenando o divirtiéndose en ese lugar, pero nunca lo había visto en vivo y en directo. Honestamente me perturbaba un poco la facilidad con la que él podía conseguir las cosas solo siendo amable con los gerentes o encargados.

-¿Qué pasa? – sentí la suave respiración de Ed en mi mejilla mientras susurraba en mi oído

-Nada - negué suavemente con la cabeza sintiendo como un desconocido calor que se expandía por mi rostro – solo pensaba si esto iba a resultar.

-Claro que sí cariño – me dio un suave beso en la mejilla – solo tienes que seguir con esa misma actitud – me alejé unos pasos de él para evitar que las camareras hablaran demás después de nuestras muestras de cariño - ¿qué pasa?

-No quiero que las personas digan cosas que no son Ed – susurré – tu sabes que con Facebook y twitter las noticias vuelan rápido y ya imagino a una horda de salvajes fotógrafos esperando por una foto tuya junto la misteriosa chica a quien mantuvo muy abrazada antes de la cena – ironicé la situación mientras sentía que mi pulso se aceleraba por el pánico

-Hey, tranquila preciosa – susurró tomando mis manos y olvidando completamente – solucionaremos eso, no me gusta verte así de nerviosa… pero – su rostro reflejaba nerviosismo – pero esto es lo que soy, así funcionan las cosas…

-Todo listo señor Cullen, si me acompaña – el señor Smith nos guio a todos unas cuantas mesas más al fondo, giré mi rostro para asegurarme de que Jasper y Alice estaban detrás de nosotros. Caminaban uno al lado del otro, lo más alejados posible. Por lo menos era un inicio.

-Muchas gracias señor Smith – Edward movió una silla para poder sentarme y movió la que estaba a mi lado para Alice, él sabía que ella necesitaría todo el apoyo en este momento y ninguno de los dos se lo iba a negar. Jasper se sentó frente a mí y me dio una mirada llena de preguntas y de acusaciones que sabía que en cuanto estuviésemos solos me iba a lanzar.

-Cualquier cosa que necesite no dude en pedirlo – le sonrió amablemente mientras llamaba a nuestra camarera.

-Señor Smith, si no es mucha molestia me gustaría que esta cena fuese privada… usted me entiende – murmuró dándole una cálida sonrisa – nos gusta salir a cenar y apreciamos la discreción. Realmente nos gustaría volver.

-No se preocupe señor, trataremos su visita con la mayor discreción posible, le advertiré a las camareras y empleados en general que manejen esto con la discreción posible y en caso de que alguna ya haya dado su ubicación trataremos de negarlo completamente.

-Eso lo apreciaría mucho – se alejaron un poco de la mesa para discutir de forma privada.

En nuestra mesa reinaba el silencio mientras Alice jugaba nerviosamente con su servilleta y Jasper me fulminaba con la mirada.

-Esto es absolutamente innecesario – se quejó en un susurró mirando mal a Alice – no tenemos nada de qué hablar.

-Sí que lo tienen – murmuré inclinándome sobre la mesa – estas actuando igual que una adolescente despechada, haciéndote la victima… aquí los cuatro somos culpables y estamos acá para solucionar las cosas.

-Claro, lo dice la mujer que se hizo de rogar para poder hablar con Edward – se inclinó en su asiento y cruzó los brazos – vamos Bella, no eres quién para dar clases de perdón ni de reconciliación. Mejor arregla tus propios problemas y no te esmeres tanto en arreglar la vida de los demás.

Al escuchar sus palabras se formó un nudo en mi garganta, nunca pensé que el dulce Jasper ser así de hiriente, pero estaba siendo más honesto que nadie.

-A Bella no le hablarás así – Edward estaba de pie detrás de Jasper mirándolo seriamente – si estas molesto por esto, te callas y te aguantas, pero no te desquitarás con ella.

Alice estaba en silencio a mi lado, se notaba terriblemente incómoda, así que tomé su mano y le di un cálido apretón para que supiera que estaba con ella. Ella levantó su rostro y sus ojos estaban llenos de lágrimas sin derramar, apretó mi mano y aclaró su garganta.

-Creo que es mejor que me valla – le sonrió a Edward y se levantó para tomar sus cosas – esto es demasiado incómodo para todos y eso es lo que menos quiero.

-No cariño, tú te quedas y Jasper se va a comportar – Edward fue a su lado para ayudarla a sentarse nuevamente – Ahora ordenemos la cena y tratemos de entablar una conversación civilizada.

Nuestra mesera esperaba pacientemente a que Edward le indicara que se podía acercar. Pedimos una botella de vino blanco y una selección de pastas deliciosas, según nuestra camarera, Edward pidió Lasaña, Alice fetuccini Alfredo, Jasper canelones de verdura y yo fetuccini con salsa boloñesa. Cosas simples y rápidas para poder hablar cómodamente sin tener que esforzarnos mucho. Después de una plática sin importancia entre Alice y yo, llegaron dos chicas con nuestra cena y muy amablemente nos sirvieron asegurándose de que estábamos cómodos y bien atendidos.

-Y ¿Cómo estuvo tu viaje Allie? – Edward comenzó a integrar a Alice a nuestra conversación, mientras veía que Jasper ponía más atención en nuestra plática

-Bien, conocí muchos paisajes hermosos y muchas personas increíbles – sonrió un poco nostálgica – como extendí un poco más mi estadía y me dio tiempo de pensar muchas cosas, pensar en mi vida y en las cosas que he hecho últimamente – tomó un sorbo de vino y respiró profundamente – y es por eso que quiero pedirles disculpas a todos por lo que ocurrió hace algunos meses. Ni quiero soltar excusas que podrían sonar falsas, pero todo esto fue mi culpa, jamás debí confiar en esa… mujer, pero se juntaron muchas cosas en mi vida y ustedes pagaron las consecuencias. En verdad chicos… perdón.

-Ya lo hablamos Alice – murmuré dándole un pequeño abrazo – no tienes porqué pedir disculpas, no fuiste la única culpable de todo esto – le sonreí mientras escuchaba un fuerte bufido de Jasper – tú no debiste confiar en lo que esa mujer te dijo, pero Jasper debió haber hablado contigo mucho antes de que todo sucediera. Además Edward debió pensar un poco más antes de hablar y yo pues debí afrontar todo de otra forma, no esconderme para olvidar los problemas y actuar de forma más madura.

-Bella tiene razón Allie – Edward nos sonrió ante de tomar las manos de Alice – todos aportamos un grano de arena para convertir una situación poco afortunada en una tormenta, aquí no hay un solo culpable. Nos faltó aprender a comunicarnos mejor, ser más transparentes y quizás un poco más maduros.

-Muchas gracias chicos – ella nos regaló una sonrisa acuosa antes de pasar su mirada a Jasper – y… bueno, quería pedirte perdón Jasper por no haber confiado en ti – suspiró al notar el inexpresivo rostro de su ex–novio – eres el hombre a quien amo profundamente y no confié en ti y en el amor que decías tenerme, no me escudaré en las cosas que hablamos aquella vez en el departamento, porque creo que ya no vale la pena. Solo necesito oír que me perdonas para poder irme tranquila y poder comenzar de nuevo, ya que no veo que lo nuestro tenga futuro.

¿Irse? ¿De qué estaba hablando? Al parecer Jasper se estaba haciendo las mismas preguntas porque toda su atención estaba en Alice y por lo que veía en sus ojos, se moría por darle un abrazo y calmar tanta soledad que ambos estaban sintiendo.

-¿Irte? ¿Adónde vas? – Edward estaba exteriorizando lo que también quería saber.

-Bueno, estuve hablando con los ejecutivos de la cadena estas últimas semanas y llegamos a la conclusión de que el show donde trabajaba necesitaba una reestructuración, ya que no es un segmento que me acomode completamente. Así que me mostraron uno de los nuevos proyectos y me encantó la idea. Es un programa sobre la cultura de Latinoamérica, recorreré cada país conociendo su cultura y sus raíces para poderlo dar a conocer de forma más divertida. Parto en dos semanas y estaré afuera alrededor de cuatro meses, pero esa es una cantidad de tiempo tentativo porque nuestro viaje se puede expandir.

-¡¿Cuatro meses?! – Para sorpresa mía quien estaba completamente alterado era Jasper – eso es demasiado tiempo Allie, acaso crees que marchándote se solucionará todo, pues te tengo noticias. NO. SE. SOLUCIONA. NADA

-Es una excelente oportunidad de trabajo, además eso nos ayudará a olvidar lo que paso y seguir con nuestras vidas. Dicen que el tiempo cura todo y si realmente ya no me quieres en tu vida, como me lo has estado demostrando desde que terminamos, necesito sanar el dolor que siento para volver a empezar – susurró tratando de contener las lágrimas, mientras que me sentía una intrusa en ese momento tan privado e importante para ellos.

-Dime… - Jasper estaba bastante alterado, se notaba que en cualquier momento comenzaba a gritar y a aventar cosas por todo el lugar, así que me pareció una gran idea interrumpirlo

-Creo que este es un buen momento para que nos calmemos un poco – murmuré antes de beber un buen sorbo de vino, pensando que este era el mejor momento para retirarnos - ¿Me acompañas al tocador Alice?

Rápidamente tomamos nuestras carteras y caminamos en silencio a tocador, que para nuestra fortuna, estaba desocupado. A penas cruzamos la puerta, mi amiga se lanzó a mis brazos llorando desconsoladamente, solo pude abrazarla fuertemente y susurrar palabras cálidas y cariñosas para que se pudiese sentir mejor. No sé cuánto rato estuvimos así, pero se sintió como se pasaron horas cuando por fin logró tranquilizarse.

-¿Por qué ahora Bella? –susurró secando sus lágrimas con sus manos – Cuando por fin decido seguir porque él me ignoraba completamente, viene y me reclama. ¡No lo entiendo!

-No creo que tengas que entenderlo – murmuré buscando mi móvil – creo que Jasper se estaba haciendo el orgulloso y cuando vio que hablabas absolutamente enserio sobre la idea de comenzar de nuevo, vio que realmente podía perder la oportunidad de empezar otra vez.

Encontré el móvil y le teclee un mensaje rápido a Edward.

Creo que es hora de que nos vallamos. Calma a Jasper y podremos irnos. B

-Tú y Edward se ven demasiado cómodos juntos – estaba cambiando el tema abruptamente, lo cual era un alivio si quería que dejara de llorar – demasiado para habernos encontrado sorpresivamente en el mismo restaurante.

Eso intento. Hablaré con el encargado para poder salir sin problemas por atrás. No veo la hora de estar a solas contigo. E

Sonreí ante su mensaje.

-No sé qué puedo decirte, supongo que estamos trabajando en la comunicación y nos ha ido bien – me salí por la tangente.

-¿Ustedes planearon esto? – una de las características de Alice es que siempre va directo al grano, nada de preguntas capciosas ni cosas por el estilo. Lo mejor era responder con la verdad.

-Sí, bueno en realidad yo planee esto, Edward solo me ayudo con las reservas y con el encuentro accidental – miré mis pie aparentando estar avergonzada, mis dotes de actriz estaban funcionando a la perfección – Es que los veía a ambos tan… perdidos con todo esto, que se me ocurrió darles una pequeña ayuda.

-Estás loca – sonrió a pesar de sus ojos llorosos – a pesar de lo mal que me porté contigo, tú aún estas dispuesta a ayudarme. Eres la mejor amiga que podría encontrar, con razón Ed está tan enamorado de ti. Eres la chica perfecta para él.

-Estoy lejos de ser perfecta para cualquier persona Allie – murmuré un poco avergonzada y extasiada por lo que estaba escuchando, así que decidí ocuparme en arreglar mi aspecto para disfrazar mi nerviosismo - tengo miles de defectos, solo que por ahora todos conocen el lado más amable de mi – me miré al espejo para arreglar mi cabello y Alice imitó mi acción arreglando su maquillaje – Ed y yo nos iremos ahora para darles un poco más de intimidad y para que hablen. Por lo menos ahora Jasper parece más dispuesto a hablar.

Todo listo. Jasper está más tranquilo, la cuenta está pagada y el auto nos espera en la salida. E

-¿Qué? Yo… yo no

-Oh si, tú si puedes Alice – la tomé de brazo y salimos del tocador. Mientras caminábamos a nuestra mesa, pude ver que ya habían retirado los platos y Ed estaba hablando calurosamente con Jasper, al parecer ya se había enterado de nuestros planes.

-Ya estamos aquí – les sonreí a los chicos antes de darle un caluroso abrazo a Alice – Deja salir todo lo que sientes, habla con la verdad y muéstrale tú punto de vista. Estoy segura de que todo mejorará desde ahora – susurré antes de dejar un cariñoso beso en su mejilla.

Fue mi turno de despedirme de Jasper mientras Edward lo hacía con Alice. Él me miró mal antes de darme un pequeño abrazo.

-Traidora – susurró molesto – no tenías que…

-Sí, tenía que hacerlo – susurré devuelta dándole un abrazo más apretado – afronta esto Jasper, porque ella se irá y no tendrás más oportunidad de hacerlo – le di un beso en la mejilla y esperé a que mis palabras calarán hondo en él.

Edward ya me estaba esperando a un costado de la mesa, hablando con el señor Smith, agradeciendo la discreción y prometiendo que volveríamos en algún momento a cenar nuevamente. Al llegar a su lado, paso su brazo por mi cintura y emprendimos camino hacía su departamento, a nuestra habitual cita de los sábados.

Salimos sin problemas del restaurante, mientras el señor Smith juraba que no había nadie a los alrededores y nos recordaba que ellos estarían más que felices de volver a ver a Edward. Él amablemente respondió que con gusto volvería siempre y cuando todo fuese muy privado. Me gustaba que fuese tan diplomático, tratando de no comprometerse con nadie.

Esta noche estaba viendo una cara muy distinta de Edward, veía como tenía que enfrentar realmente el mundo real y se desenvolvía demasiado bien, por lo menos con personas normales. Ya me gustaría verlo con un grupo de fans a la salida de cualquier lugar, porque esta noche habíamos tenido mucha suerte, pero debíamos ser más cuidadosos y evitar a toda costa las salidas en público, no sé si estoy dispuesta de dejar el anonimato si es que comenzamos una relación.

-¿Qué piensas? – murmuró tomando mi mano entre la suya mientras emprendíamos camino hacia su departamento – estas muy callada.

-Solo pensaba en los chicos –le mentí descaradamente, dejé de lado mis anteriores pensamientos para retomarlos cuando estuviese sola – espero que puedan hablar y solucionar todo.

-Yo también – sonrió antes de dejar mi mano en su regazo para poder manejar mejor – pero no creo que sea así, quizás hablen de todo pero les tomara tiempo superar sus desconfianzas, además, después de la bomba que soltó no creo que él este muy tranquilo.

-Tienes razón – le sonreí antes de mirar por la ventana como comenzaban a caer pequeños copos de nieve.

Un silencio realmente cómodo se extendió sobre nosotros. Llámenme loca, pero sentía que algo era diferente en esta ocasión, quizás los sucesos de esta noche y todo lo que me había contado Alice estaban provocando que la invisible pared que me había construido para no estar con Edward, por fin estuviese cayendo a pedazos y me permitirá ver claramente todas las cosas que él estaba haciendo por mí, para demostrarme que le importaba.

Quizás era tiempo de darnos una oportunidad y ver hacia donde nos llevaba todo esto.


Si, señoritas... este no es un simulacro o un espejismo! Realmente soy yo y vengo para quedarme *Salta confeti*

¿Cómo han estado? Yo estoy muy bien, para las que se preguntan, gracias al cielo terminé la universidad y me encuentro buscando tema para mi tesis. No pude subir el capitulo antes porque estuve trabajando hasta ayer y ahora soy una mujer cesante y con muuuuucho tiempo para escribir.

Mil gracias por la paciencia, por los review's y por el ánimo que puedo leer en cada uno de ellos y es por eso que en el próximo capitulo tendrán su recompensa.

Por si alguien no se dio cuenta, cerré el facebook de autora y el blog, pero trataré de hacer un grupo para mantenerlas informadas y puedan presionarme para publicar.

Las quiero y nos leemos pronto!

Besos y abrazos

Romy