Los personajes de esta historia no son míos, todos son propiedad de la saga Crepúsculo y su escritora S. Meyer; yo simplemente los utilizo para crear una historia totalmente diferente y al gusto de las lectoras que me dedico a consentir.

"Enemigos Naturales, Amor Imposible"

Capitulo 20: "Recuperando la conciencia"

Bella POV

Un odio dulce y empalagoso me consumía por dentro, mientras el dolor físico aminoraba mis fuerzas para seguir viviendo; pero no estaba dispuesta a rendirme, yo quería venganza para la muerte de mis padres. Mi mente comenzó trabajando rápido para hacer mi cometido y el plan ya estaba trazado; sería un plan riesgoso porque podría suceder de todo pero estaba dispuesta a arriesgar lo que sea por mi familia…

Mis parpados comenzaron a hacerse más livianos y una pequeña línea de luz se colaba por mis ojos y me molestaba. Comencé a moverme en lo que parecía ser un sofá y rápidamente mis ojos se abrieron, mi torso estaba cubierto por una serie de vendajes; aun podía sentir ligeras punzadas de dolor en mis costillas, no podía enderezarme por ello, solo me quede recostada y observe la enorme habitación en la que me encontraba.

Una ventana enorme aparecía junto al sofá donde me encontraba, millones de sensaciones despertaron al oler el exquisito aroma de Edward; si mis cálculos eran correctos, esta era su habitación. Rápidamente mi corazón sintió una opresión, a estas alturas ya no sabía si lo que sentía era profundo odio o un delicado amor hacia él, causante de mis desdichas y hace poco de mis alegrías.

Aun dudaba de lo que era capaz de realizar, pero no me rendiría a la primera… Edward pagaría caro por mi ruina…

Un sonido proveniente de la puerta me hizo salir de mis pensamientos, una pequeña figura se debatía entre pasar o quedarse mirando.

-Pasa- susurre e intente darle un atisbo de confianza.

-¡Oh Bella! No sabes cuánto me has preocupado- su sonrisa me contagiaba un poco, al menos su hermana si me agradaba; tomo mis manos entre las suyas y me miro con amor y ternura. Realmente se había preocupado por mí.

-lamento causarles tanto problema, será mejor irme- susurre aun con la voz algo ronca. -¿puedo llamar a Jake para que vengan por mi?- sus ojos me miraron con cierto recelo.

-Bella, puedes hacerlo, pero aun no estás del todo bien- se retiro unos segundos solo para volver con un celular en mano y tendiéndolo hacia mí, me dejo de nuevo sola.

Marque el numero y coloque el celular en mi oído… después de un largo minuto se escucho que descolgaban el teléfono.

-¿diga?- su voz aun sonaba somnolienta, como si se acabara de despertar. Rápidamente las dudas se apoderaron de mí, ya que yo misma había sido la causante de mi desdicha; si yo no hubiera escapado de ellos, aun seguiría bien.

-Jake, lamento haberme ido, lamento causar tanto problema…- mi voz se corto, sentía un nudo en la garganta que no me dejaba proseguir, mis lagrimas querían salir corriendo de mis ojos.

-Bella, no te preocupes…- se escucho un largo suspiro. –estaré ahí con los demás en cuestión de minutos- y después colgó, dejándome con el sonido pitando entrecortadamente en mi oído.

Mis ojos comenzaron a darme escozor, ya no aguantaba más las lágrimas y las deje ser libres. Mis sollozos comenzaron a ser más fuertes y me había olvidado que estaba en una casa llena de vampiros con un oído muy atento, por consiguiente pude sentir una mano tocar ligeramente mi hombro, pero no me importo saber quién era, solo continúe dejando lagrimas salinas sobre mi rostro.

.

.

.

Ni siquiera había notado que me había quedado dormida, hasta que abrí mis ojos y reconocí mi habitación al instante. ¿Cuánto tiempo dormí?...

Aun seguía sin poderme mover, mis costados dolían como el mismísimo infierno y mi desesperación por hacer cualquier acción acrecentaba, bufe interiormente y me cruce de brazos; me encontraba sentada sobre mi cama y mire por la ventana que había al lado.

La melancolía inundo mi corazón y nuevamente sentía un nudo crecer en mi garganta, la sensación de ahogo era enorme y lo único que quería era regresar a la inconsciencia. Un golpe sordo se escucho sobre la puerta de mi habitación y le indique a la persona que entrara.

-Carlisle me dijo que en cuestión de horas estarás como nueva, solo no te muevas y descansa lo más que puedas- una media sonrisa provenía de su rostro, intentando darme ánimos pero eso no sucedería. Solo imite sus facciones.

-Gracias Jake, lamento mis estupideces- dirigí mi mirada de nuevo hacia la ventana. No quería volver a llorar, pero ya podía sentir de nuevo mis lágrimas en las comisuras de mis ojos.

Salió sin decirme nada mas, dejándome de nuevo sola; al parecer ninguno de los dos quería platicar y la verdad lo agradecí demasiado.

.

.

.

Horas más tarde habían sido un tormento, ya no aguantaba estar encerrada; me sentía claustrofóbica, estaba tan acostumbrada a andar vagando por el bosque cuando así lo quería o cuando simplemente no quería sentir la humanidad que aun me quedaba.

-ya puedes moverte Bella, eres libre de irte y nadie te detendrá- sus ojos mostraban una profunda tristeza, me sentí culpable. Me levante de mi cama y me lance a los brazos de Jake quien me recibió con una enorme sorpresa, llore en su hombro a más no poder y ambos nos quedamos así por unos cuantos minutos.

Las palabras sobraban en ese momento, yo me sentía completa a su lado; el hermanito que nunca tuve y que siempre me protegió de todo, jamás tendría como agradecérselo. Entonces fue cuando un clic en mi cabeza se acciono y supe que al fin me encontraba bien, ya no sentía más dolor. Mi estado había mejorado pero aun no podía cantar victoria, tenía que guardar reposo de mis transformaciones ya que eso haría que todo tuviera un daño irreversible, según había escuchado de Carlisle en mis momentos de inconsciencia.

-no pienso dejarlos otra vez Jake, ya no importa lo que haya pasado antes, ustedes son mi familia y no quiero quedarme sin ella solo por una estupidez de mi parte- lo mire ceñuda y retrocedí unos pasos solo para observar sus facciones.

Su rostro estaba iluminado y mi sonrisa creció junto a la de él.

-Siempre serás parte de la familia Bells…- suspiro y siguió sonriéndome como si nada hubiera pasado. –por cierto…- apunto con su dedo índice a la puerta, pude ver un cierto toque de broma y jugueteo en sus ojos. –Paul está esperando poder hablar contigo- mis ojos se abrieron del susto y me di un pequeño golpe mental, no recordaba lo de Paul y el asunto que teníamos pendiente.

-Está bien, hazlo pasar- titubee al principio pero después mi mente comenzó a trabajar más rápido conforme las ideas venían de golpe a mi cabeza, Paul seria la pieza clave de mi rompecabezas vengativo.

Algunos susurros en el pasillo y risas estruendosas después, una figura alta y varonil se apareció en el marco de mi puerta. Tal vez perdería más de lo que ganaría, pero ahora ya no me importaba en si mi vida…

-Hola Bella, ¿Cómo estás?- su saludo era tímido y cohibido, algo muy raro en el, mientras se acercaba a mi cama.

-Bien Paul, estoy bien, ven toma asiento- palmee el lado izquierdo del borde de la cama y me reacomode para quedar frente a él.

-Bella yo…- se escuchaba como pasaba saliva, lo veía realmente nervioso pero no entendía el porqué aun. –Necesito decirte algo- removía las manos nerviosamente en su regazo y yo comenzaba a inquietarme.

.

.

.

Un nuevo día en el Instituto de Forks se acercaba y yo estaba más que lista para enfrentar a mi recién declarado peor enemigo. Ya no habría más juegos infantiles por delante, bueno tal vez un poco pero solo era para relajarme con mis bromas, aunque ahora serian más pesadas.

Me levante de mi cómoda cama y me prepare mentalmente para no fallar el día de hoy con lo que tenía planeado, así que me dirigí rápidamente hacia el closet donde se encontraba mi ropa y al sacar una playera de unos de los cajones pude observar una bolsa negra.

Se me hizo extraño ver esa bolsa porque no la reconocía y no recordaba haberla puesto ahí, entonces la saque y observe el contenido, el aire de mis pulmones salió abruptamente.

Era la ropa que me había comprado Alice y ahora era mi salvación, ya había usado un conjunto anteriormente pero en estos momentos se me ocurría algo mucho mejor y más malvado. Así que prontamente saque las prendas y las escogí como mejor me parecieron.

En cuestión de minutos estaba lista para irme, pero tenía una mejor idea que llegar sola, ahora tendría que pedirle a mi novio que me llevara y esto mejoraría aun más.

Baje velozmente los escalones escasos que se encontraron de camino a la cocina para tomar el teléfono y marque su número. Al escuchar sus quejidos del otro lado de la línea, supe que era él.

-Buenos días amor, ¿podrías llevarme al Instituto hoy?- una voz ronca me contesto afirmativamente y me dedique a esperar con falsa alegría su llegada.

La verdad podría oírse cruel de mi parte pero la verdad, no sentía nada por Paul. Tal vez lo veía como mi hermano pero eso era todo, además el había aceptado el jueguito sucio y no podría reprocharme nada por tratarlo así…

- Flashback -

-Bella yo te quiero mucho y…- tape abruptamente su boca con mi mano y no lo deje continuar, el realmente iba a hacer algo que después ambos sabríamos que saldría mal.

-Paul, no me gustas de la misma manera así que mejor ahórratelo- lo mire con suplica pero con un tono acido en mi voz. –Además necesito preguntarte algo mas importante- suspire un par de ocasiones.

-¿odias a Edward cierto?- lo mire intrigada en espera de su respuesta mientras el alejaba mi mano de su boca y la colocaba nuevamente entre las suyas.

-Sí, lo odio por lo que te hizo y también por lo que le paso a tus padres- su ceño fruncido y su voz que salía en siseos me lo confirmo, el tendría que ayudarme.

-entonces te propongo algo, ayúdame a vengarme de él- lo mire con cierta efusividad. Se quedo pensativo unos segundos y después una ligera sonrisa se formo en su rostro.

-Está bien, dime ¿Cuál es el plan?- me miro algo emocionado y yo apretuje sus manos en las mías.

-por ahora solo quiero que finjas ser mi novio, lo demás lo iras viendo por tus propios ojos- enarque una ceja y el abrió sus ojos sorprendido.

-no sé lo que trames pero me gusta- sonrió con cierta malicia y antes de que reaccionara estampo sus labios sobre los míos.

-- Fin Flashback -

El motor de una motocicleta me hizo salirme de mis pensamientos y regresar al presente, en cuanto alcé mi mirada hacia el ruido ensordecedor no pude distinguir quién era la persona montada en dicho vehículo. Espere a que estacionara enfrente mío y cuando se quito el casco la única acción posible fue dejar escapar un ligero jadeo.

Paul se veía realmente sexy en unos jeans y playera ajustados, realmente mis hormonas se alocaron al verlo y aumentaron al escuchar el ronroneo de la motocicleta. ¿Quién dijo que un chico no se veía realmente guapo en motocicleta?

Respire un par de ocasiones más antes de mirarlo a los ojos, porque realmente quería comerlo con la mirada.

-¿Nos vamos Bella?- yo solo asentí ya que no podía lograr articular ni una palabra coherente en ese momento y camine en su dirección.

Me tendió un casco y me lo coloque, no sin antes reacomodar mi cabello para que no se despeinara.

-Te ves muy linda hoy Bella- su comentario me hizo enrojecer y agradecí el haberme puesto el casco primero, así que sin más contratiempos nos dirigimos hacia el Instituto. Donde Edward suplicaría que me condoliera de él, lástima que ya era demasiado tarde para dar vuelta atrás…

.

.

.

Hola chikas!

Lamento la tardanza, ahora si me tarde mucho… .

En serio lo lamento…. En fin, spero les guste el cap nuevo y déjenme sus reviews… acepto de todo, desde comentarios sencillos hasta reclamaciones por no actualizar antes…

P.D. para las linda lectoras que leen la otra historia (LET ME GO de VIOLET ET NOIR de mi compañera Valhe y yo) lamento tmb la tardanza pero FF no dejaba subir el cap nuevo, entonces tuve que buscar ayuda alterna y lo solucione… entonces tmb les agradezco que se pasen por alla y vean un proyecto distinto…

Ahora si me voy… las kiero y prometo subir el sig cap mas pronto…

Biie n_n