Resumen: La clase de último año de Barden High se prepara para un viaje al amazona, pero todo se pone al revés cuando una tormenta los saca de curso estrellándolos en una isla. Beca Mitchell, la chica badass de la clase, recién llegada a Barden, se verá envuelta en la locura de la auto-controladora presidenta de la clase y su mejor amiga, así como otras personificaciones más de quienes serán sus compañeros de viaje. Comenzará a sentir mezclas, pero no de canciones como le encantan sino de emociones que jamás había sentido y probablemente, la más fuerte, un sentimiento de amor hacia la pelirroja burbujeante. La pregunta no será cuándo los rescatarán sino ¿lograrán sobrevivir?

Disclaimer: Pitch Perfect es una comedia musical dirigida por Jason Moore y escrita por KayCannon con la producción de Elizabeth Banks.

Aviso: La razón de la actualización se debe a nada más y nada menos para avisarles que desde hoy estaré actualizando los días Viernes.


~ Sobrevivientes Aéreos ~

Día 17:
La cicatriz detrás del tatuaje

El dolor en su cuerpo se hizo punzante en el momento en que abrió los ojos lentamente. Su cabeza estaba palpitando de una forma que parecía, en ese momento, inhumano. Estaba oscuro, tan oscuro que ella ni siquiera podía averiguar en dónde se encontraba su propia mano alzada frente a sus ojos. Con esfuerzo intentó erguirse y cuando lo consiguió gimió. Tanteó con sus manos en el suelo y cuando su vista se acomodó a la penumbra de la noche era más consciente de lo que la rodeaba, entre tanta tierra y polvo unos brazos en su cintura que habían pasado desapercibidos debido al creciente dolor en su cuerpo.

Miro hacia el cuerpo que estaba al lado de ella tirado, los brazos la sostenían como si hubieran intentado protegerla, el rostro estaba cubierto por una maraña de cabello y la ropa algo rasgada. Volteó la vista hacia lo alto de donde se encontraba y vio el borde de un acantilado, tal vez unos cincuenta metros, o tal vez treinta, ella no podía estar segura con la oscuridad de la noche.

Su cabeza volvió a punzar pesadamente antes de voltear al cuerpo alarmada. Las imágenes corrieron por su rostro de golpe. Recordaba que ese mismo día (o el día anterior si es que no ha estado inconsciente por mucho tiempo) ella, Beca y Amy habían salido en grupo por comida debido a una escasez de ella. Mientras Beca y Amy discutían por un tema de unos huevos de serpiente, Chloe había divisado unos mangos en una rama y había querido tomarlos, pero en un descuido mientras intentaba tomar los mangos cayó por el acantilado y lo último que recordaba era haber pensado que se caía. Su cuerpo estaba suspendido en el aire y cuando abrió los ojos había encontrado a la morena sujetándola con una mano, también suspendida en el aire mientras con la otra se agarraba de una rama que no parecía estable.

Recordaba vagamente haberle gritado que la soltara para que ella pudiera salvarse, pero la morena en lugar se soltó y había tomado a la pelirroja durante la caída. La chica estaba segura de que la menor amortiguó la caía con su cuerpo porque presentía que el la caída debió haber sido peor.

Habían rodado por el acantilado cuando dejaron de caer y finalmente allí se encontraban.

Chloe intentó ponerse en pie preocupada, con sus pocas fuerzas dañadas despertó a Beca que había estado inconsciente. Se había arrodillado sintiendo una fuerte punzada en su tobillo izquierdo, sacudió el cuerpo de la morena con cuidado y cuando ésta abrió los ojos fue capaz de ponerse en pie con cuidado. Sangre. La morena presentaba heridas provenientes de la ropa rasgada, su rostro con raspones (Chloe estaba segura de que también se veía así ella misma). Cuando se despertó lo primero que hizo fue llevar una mano a su cabeza, parecía aturdida y desorientada. Chloe la miró preocupada mientras resumía la situación rápidamente. Con cuidado al levantarse, Beca permitió que Chloe la utilizara como soporte y así poder caminar. Ambas se movieron en la oscuridad durante un tiempo después de que Beca verificara que la linterna que traía Chloe en su mochila estuviera en mal estado y sin funcionamiento. No hacía falta decir que en un arrebato de enojo la pateó lejos de donde se encontraban.

– No veo nada – Comentó la pelirroja preocupada – ¿Qué haremos?

– Buscar un refugio – La DJ respondió – No podemos subir y es peligroso que los demás bajen aún si supieran en donde estamos. Es mejor esperar a la luz del sol para hacer un movimiento

La chica asintió lentamente mirando a la morena preocupada. En la penumbra no podía ver mucho, pero Beca se había encargado de encender una fogata con dos ramas y una liana de la misma forma en que Emily le había enseñado hace varios días cuando estaban pasando sus primeras noches en la isla. Las dos chicas se acomodaron bajo lo que parecía la sombra de un árbol y dejaron que el fuego las calentara.

– ¿Por qué lo hiciste? – Preguntó la pelirroja suavemente – ¿Por qué no me dejaste caer? Habrías estado a salvo

La chica sonrió removiendo la leña – No iba a dejarte caer – Rió suavemente causando el cosquillo tan familiar en la pelirroja. La morena se quito la chaqueta con calma y la dejo descansar en los hombros de la pelirroja que aún la miraba. – No me lo perdonaría

Chloe miró a la chica preocupada y luego miró el fuego abrazando la chaqueta en sus hombros. La morena siempre había sido tan considerada con ella mientras que Chloe no dejaba de meterse en sus asuntos y no dejaba de causarle problemas.

– Fue tonto.

– Tonto es que pienses que te iba a dejar sola.

– Tengo miedo.

– Lo sé.

Podía sentir la sonrisa cálida de Beca adornar su rostro.

Ella respiro hondo y luego dejo a conocer los pensamientos acelerados que su cerebro estaba proyectando.

– Esto es malo, Beca, ¿y si no nos encuentran? ¿O si nosotras nunca logramos volver con ellos por nuestra cuenta? ¿Y si morimos? ¿O si viene un barco de rescate en nuestra ausencia y se lleva a todos los demás y nos deja tiradas aquí? ¿Te das cuenta de que sería mi culpa por no fijarme por no tener cuidado con lo que hacía? por dios si no solo casi me mato a mí sino que casi te mato a ti. Beca, si te hubieras muerto yo no sé qué haría sin ti, eres una gran amiga y un gran apoyo aquí, también me sentiría más que culpable y no sabría cómo decirle a tus padres, o lo peor… me sentiría sola, estaría sola de hecho si me quedo aquí en la isla y los demás son rescatados. Por dios, esto es mi culpa y… –

No había podido seguir hablando porque las manos de la chica se encontraban en su rostro y los labios de Beca…

Por dios, Beca la estaba besando.

La pelirroja se quedó tanto paralizada como sorprendida. Podía ver el cuerpo de la muchacha inclinado sobre ella, sosteniéndose aún sentada en la tierra al igual que ella, que había estado abrazando sus piernas. Una mano de la morena estaba en su mejilla mientras que la otra bajaba lentamente hasta el suelo para poder apoyarse nuevamente, sin dejar de besarla. Se quedó completamente estática antes de cerrar los ojos lentamente y devolver el beso cuando pensó que la morena se alejaría.

No la dejaría ir. Esa oportunidad la había estado esperando desde hace mucho tiempo como para perderla.

Solo que en su memoria la imagen de ella y Beca besándose no era exactamente así. La imagen era de ambas conversando algo tranquilo, riéndose la una de la otra y con la otra, y luego simplemente besándose como si nada más importara porque ellas estaban enamoradas.

El beso comenzó siendo lento. Los labios de Chloe sincronizaban con los de Beca mientras se movían en un suave vals. La pelirroja había acariciado el brazo cercano de la morena que estaba apoyado en el suelo mientras la otra mano la mantenía en su cuello acariciando con la yema de los dedos. Pronto el beso comenzó a volverse más acalorado, la pelirroja no perdió tiempo para morder el labio inferior de la morena y le permitió la entrada a su boca sintiendo la extremidad de la morena invadir cada centímetro de su propia boca. No pudo evitar gemir de placer y no quería separarse, pero con un beso tan acalorado el aire era primordial.

Miro los ojos los azules oscuros de ella sintiendo su mirada también. Los labios de Beca habían sido tan buenos como en sus sueños más vividos que tenía cuando estaba soñando despierta. Eran cálidos y suaves, delicados y tiernos, feroces y apasionados. Si la morena había intentado solo callarla con un beso al no saber que más hacer, porque su ataque de pánico era grande, entonces Chloe juraría que el beso para callarla había sido solo el momento en que ella estaba estática y no cuando correspondió.

El pulgar de la morena acarició su mejilla y ella sonrió lentamente al mismo tiempo en que la sonrisa de Beca crecía, se inclinó nuevamente y capturo los labios de la morena en un segundo, tercer, quinto y décimo beso tan igual al beso apasionado que se habían dado por primera vez en sus vidas. Sentía la calidez de Beca, el cariño y amor y sentía pasión.

Por otro lado, no le bastaba solo con sentir el cariño y pasión a través de un beso. Quería más de lo que tenía, quería ser ambiciosa y poder tocar a la morena, quería que fuera suya y mutuamente.

Saboreaba los labios de la DJ, la boca de ella y no perdía tiempo en una guerra de lenguas. Beca le devolvía suaves gemidos llenos de placer, dándole a conocer a la pelirroja la excitación de la morena y sus ganas de querer más al igual que ella. Cuando su mano se introdujo lentamente en la piel de la morena, sintiéndola estremecer sonrió en el beso.

– Te quiero – Susurro contra sus labios. La morena no respondió con palabras, pero sí con actos – Beca…

Sus manos subían por el cuerpo de la morena y cuando estaba por llegar a unos de sus atributos, sintió la mano de Beca tomar la suya y arrancarla de allí rápidamente. Estaba confundida, pero no sorda cuando escucho a la morena decir: «te quiero».

Chilló de emoción, aunque no comprendía por qué la morena no la dejaba tocarla, tal vez ella iba muy deprisa, pero cuando vio los ojos azules vio no solamente cariño sino dolor.

– ¿Qué sucede? – Preguntó suavemente.

– Lo siento – Dijo apenas audible la DJ – Te quiero… pero no puedo hacer esto

– Becs… – Intentó que su voz no se quebrara, pero parecía tan difícil.

– Está mal. No está bien… esto… – La chica sacudió la cabeza volviendo los ojos a la fogata. Chloe la miró en silencio por un momento, abrazó sus piernas por un momento y luego la miró.

– ¿No te gusto?

La morena no la miró, sin embargo soltó una risa – Parece increíble que la respuesta sea no, ¿verdad? –

– ¿Entonces no?

– No, sí me gustas – La morena la miró – Mierda. En serio me gustas, Chloe, pero no podemos estar juntas

– ¿Por qué estamos atrapadas en una isla o por qué caímos por el barranco?

– Porque a veces me siento rodeada de mierda – La morena suspiró. Chloe frunció el ceño confundida y cuando estaba por decir algo la chica interrumpió – Tal vez mereces algo mejor que yo

La pelirroja frunció el ceño confundida. Si había una razón por la cual Beca había dicho esas palabras entonces ella no la conocía. Quería tan desesperadamente que Beca dejara de ser tan misteriosa por una vez en su vida. Necesitaba eso y más.

Sonrió humildemente aún con el corazón destrozado en ese momento. Su cuerpo pedía a gritos que la muchacha la tocara de nuevo con sus manos delicadas. Se sentía horrible por haber pasado un momento tan increíble en que se besaban y luego en que la morena le rompía las esperanzas. Con Beca y su mirada puesta en el fuego, pensativa, Chlo no pudo evitar acariciar con suavidad su hombro. Quería poder transmitirle paz a la muchacha mortificada, pero no sabía cómo hacerlo sin que ella la echará lejos de sí. Trazó la hermosa flor rosada con espinas en su hombro tatuada, con una pequeña sonrisa pensando en que no había nada malo en la morena, todo en ella era perfecto: su sarcasmo, su tatuaje, su actitud badass y su mundo misterioso. Para Chloe, ella era única y perfecta.

Entonces lo notó. Unas horribles marcas de cicatrices ocultas en los tallos de las flores, no tan grandes y tampoco visibles, pero sí horribles que en su momento debieron causar mucho dolor.

– No recuerdo que te hayas hecho estos cortes cuando nos estrellamos en la isla.

Beca miró por su hombro un instante, justo hacia el tatuaje y la mano de Chloe aún dibujando las cicatrices que un cruel pasado había dejado.

La chica sacudió la cabeza. Respiró hondo – Aubrey siempre quiso saber algo sobre mí, tal vez el por qué prefiero estar sola o cualquier cosa que le deje en claro que no soy mala persona. Quizá debería seguir esperando en vano – Suspiró – Sé lo que dice de mí a mis espaldas, no es necesario que Aubrey lo grite frente a todos mientras peleamos y tampoco es necesario callar cuando aparezco. Sé que lo hacen. Todos hablan – Miro con firmeza a la pelirroja – sobre que soy una chica problemas, sobre que fui arrestada… sobre ser casi una criminal – Se rió – Pero jamás había querido que las cosas se dieron así y ella… ella tampoco parece interesada en conocerme

La pelirroja tragó saliva nerviosa. Era la primera vez que la morena se atrevía a hablar sobre sí misma. Normalmente cuando alguien le preguntaba algo ella soltaba un comentario sarcástico o cambiaba de tema bruscamente, aún recordaba cuando Stacie intentó saber algo sobre la morena y ésta le envió un montón de dagas con la mirada.

– Mi padre abandono a mi mamá antes de que yo naciera – La mirada de la morena se volvió bastante dolida, la pelirroja se mantuvo en silencio observando a la chica sentada con las piernas cruzadas y las manos en el centro de su regazo mirando el fuego nuevamente – A ella le cayó realmente mal que él la abandonara, estuvo en depresión un par de ocasiones poniendo su vida y la mía en peligro. Creo que tenía unos siete meses cuando la cosa empeoro y por pura suerte lograron estabilizarla… – Sus ojos entrecerrados en el fuego. Una mueca en su rostro y amargura en su voz mezclada con ironía – Intentó matarme

La chica jadeó sorprendida mirando a la morena. La mirada lejana de ella se encontraba en el fuego crepitar.

– En dos ocasiones – Su tono de voz se había vuelto burlesco – En la primera ocasión apenas tenía unos minutos de vida. Ellos decían que yo la volvía loca, que le recordaba algo malo como el abandono de mi padre hacia ella o… lo que fuera… – Hizo una pausa y la pelirroja aprovechó para pensar en sus palabras. Algo dentro de ella se removió con miedo, tal vez la mirada fría de la morena o tal vez su tono de voz o incluso, lo peor de todo, la historia, sea lo que sea quería seguir escuchando porque sospechaba que sería la única oportunidad que tenía de conocerla más a fondo, pero también tenía miedo de seguir oyendo por razones desconocidas.

– Mi abuela me cuido durante el tiempo en que mi madre tenía una pequeña rehabilitación. Cuando tenía tres años las cosas fueron diferentes por un par de meses, ella actuaba como una madre normal, pero un día las cosas cambiaron de golpe y realmente no supe por qué, tampoco me interesaba saberlo. Estábamos almorzando, fui a la cocina por algo, no sé qué quería porque no lo recuerdo, pero entonces mi madre apareció. Ella no decía nada, recuerdo que le hablé pero no dijo nada. Saco algo de un mueble, no vi que era, me miró y me pidió que me acercara – La morena cerró los ojos – Era mi madre, no la conocía tanto, pero sabía que debía quererla y debía obedecerla – Hizo una pausa por un momento – Tenía un cuchillo escondido detrás de la espalda – Nuevamente la pelirroja jadeo – El corté no fue tan grave como para matarme debido a que mi abuela había interrumpido, pero sí era algo profundo y solo conseguí el corte en mi hombro que más tarde cubriría la cicatriz con un tatuaje

La chica apretó las manos – Me quede bajo la tutela de mi abuela y hasta el día de hoy todavía estoy bajo su tutela. Ella se encuentra en un centro psiquiátrico y no tengo permitido visitarla hasta ser mayor de edad, tampoco es que quiera hacerlo así que… – Suspiró abriendo los ojos.

– Eso no fue tu culpa – Se atrevió a hablar Chloe, su tono de voz era tembloroso por el miedo – Ella… ella tiene la culpa, ¿no? Te hizo daño, a su propia hija. Es un monstruo, alguien cruel que…

Beca se rió con crueldad – No soy mejor, ¿verdad? – Miró a la pelirroja – Sí es verdad, por si te lo preguntas, sobre que me habían arrestado

Tragó saliva la pelirroja, abrió la boca para hablar, pero sintió que estaba seca – Yo… no sé qué decir –

La chica inclino la cabeza hacia abajo – Fue antes de que entrara en Barden High. Estaba en un parque cuando escuche un alboroto, entonces vi a una mujer siendo atacada por un hombre así que me acerque para ayudarla, pero el hombre saco un arma de fuego – Las manos de la morena temblaron – No sé qué sucedió, todo es un borrón. El arma se disparó, ni la mujer ni yo salimos lastimadas, pero había un cuarto involucrado – Su voz comenzó a temblar y las manos se dispararon a su cabeza mientras sus ojos se apretaban con fuerza cerrados – Yo no quería que nadie saliera lastimado. Todo lo que estaba haciendo era leer un libro mientras escuchaba mi música, si esa mujer nunca hubiera… o sí ese hombre jamás… Yo no quería que nada sucediera…

Chloe miró a la chica con preocupación y sorpresa. Allí estaba todo lo que siempre quiso saber: algo sobre Beca. Siempre quiso saber que ocultaba, siempre quiso saber qué hacía a Beca tan especial y tal vez no era algo bueno lo que la hacía especial, era algo cruel y malvado, pero también esperanzador.

– No soy buena para ti – Habló nuevamente la morena – Me gustas Chloe. No quería que fuera así, pero me gustas. Eres la primera persona en todo el mundo a la que le he contado algo personal como esto, pero no puedo estar contigo. Tengo muchos demonios en mí y no quiero que cargues con ellos también.

La pelirroja trago saliva mientras se acercaba a la chica con cautela, ella la abrazó dejando que la chica escondiera su rostro en el pecho de esta. La sorpresa de Chloe fue el hecho de que la chica que siempre había sido dura y seria se encontrará en un momento siendo vulnerable y llorando.

– No me importan tus demonios, Beca – Habló con suavidad sin soltarla.

El miedo que sentía anteriormente se había desvanecido poco a poco cuando vio a la morena llorar. Esa persona que había sido dura desde el inicio, esa persona que no mostraba sentirse afectada por nada ni tampoco mostraba alguna otra emoción ahora estaba allí en sus brazos derrumbada, llorando inconsolablemente. ¿Cómo había que responder a eso? Chloe sin duda no sabía que hacer más que solo abrazar y susurrar una suave melodía.

Beca era fuerte. Beca era inteligente. Beca era sarcástica. Beca… Beca era muchas cosas, pero una chica rota no lo era, al menos no lo parecía y tenerla allí… ¡vulnerable!

…Chloe no sabía cómo reaccionar ante la situación. Se dedicó a abrazarla en todo momento, acariciar cada hebra de cabello, susurrar, cuidar y sobre todo tratar de comprender a la muchacha hasta que el sueño las hubiera vencido a ambas.


Cuando Chloe se había despertado no había sido por la leña ardiendo aún o por el frío que estuviera pasando, más bien había sido por la falta de calor corporal del cuerpo que había estado a su lado abrazando. Podía sentir una tela sobre ella y cuando volteó a verla se encontró con una chaqueta. Ella la tomó en sus manos confundida antes de levantar la vista. Junto a ella, en posición horizontal a ella, la morena que había lagrimeado hasta caer dormida se encontraba sentada en una pequeña roca abrazando sus piernas. Su mirada estaba en el vacío del suelo.

Aún era de noche y daba miedo el no poder oír el suave ulular de un búho o una lechuza, el graznido de una gaviota, los pequeños chillidos de una ardilla. Daba miedo no escuchar al grillo cantar su canción nocturna o los gatos quejándose hasta tarde. Daba mucho miedo no oír ninguna clase de sonido animal que recordarían a un ambiente en específico. Ni la luna ni las estrellas cantaban, pero aún así siempre existía el sonido nocturno, un sonido suave como la brisa de un susurro en el oído o tal vez un sonido sordo como un golpe en la almohada, lo que fuera, tampoco se podía escuchar. Era como sí la noche hubiera apagado su canción.

Chloe camino hasta la morena y tomó asiento junto a ella en la pequeña roca. Ella no dijo nada por un momento, la chaqueta de la morena colgaba sobre sus hombros mientras con las manos se aferraba con suavidad a la abertura. La chica a su lado estaba estática, no había un temblor en su cuerpo, no había vapor de respiración, no había un cambio en su propia respiración y tampoco había señales de emoción. Solo tranquilidad e inestabilidad.

La pelirroja comprendía perfectamente el por qué ella era como era, es decir, la razón por la cual era tan cerrada, el por qué se callaba los problemas o por qué prefería estar sola todo el tiempo. El daño estaba hecho y Chloe sabía que no se podría arreglar nunca, se podía fingir que no existió, se podía intentar sanar, se podía hacer muchas cosas para no sentir el dolor, pero finalmente todo sería en vano porque la víctima siempre iba a saber que el daño estaba hecho y no se podía quitar. Era un dolor que se llevaría siempre y lo único que se podía hacer era olvidar.

Para la cabeza roja ponerse en la situación de la morena era algo que jamás podría imaginar. Su madre era una persona dulce que siempre estaba ayudándola y dándole consejos, preparaba deliciosos pasteles y galletas que le daba a su hija desde pequeña y a su hermanito, amaba a sus hijos con locura y siempre estaba preocupada por ellos. Su padre por otro lado, a pesar de estar constantemente trabajando siempre era un apoyo en la familia, siempre se podía contar con él y cuidaba a sus hijos con una protección paternal que era de envidiar.

Beca no conocía eso.

Su madre intentó deshacerse de ella, pero no dejándola en adopción sino tratando de arrebatarle la vida y su padre era un hombre que jamás la conoció.

Los odiaba, y eso era algo verdaderamente increíble porque jamás en su vida pensó que odiaría a alguien.

– Hablaba en serio cuando dije que mereces a alguien mejor que yo – Habló la morena sin despegar la vista del fuego. Chloe miró a Beca por un segundo con la cabeza inclinada y luego levantó la comisura de sus labios.

– Sí, lo sé – Dijo con un tono calmado. Parecía un murmullo en el aire, al igual que el tono de voz de la otra chica – Y yo también hablaba en serio cuando dije que no me importaba

La morena la miro por el rabillo del ojo.

– Beca, no me importa que cargues con tantos demonios – Aseguró la chica – Si puedo tener una oportunidad contigo, aunque sea pequeña entonces quiero aceptarla. Tienes tus demonios, yo tengo los míos y si por un segundo puedo hacer que olvides los tuyos entonces ¡fantástico! – La morena miró a la chica. La mirada se encontraba casi vacía, su expresión cansada era una clara advertencia de la mala noche había pasado. La pelirroja observo el silencio de la chica y luego tomó la mano de Beca que había abrazado sus piernas, las estiro dejándolas caer al suelo. La pelirroja acarició suavemente la mano de la morena y luego con una pequeña sonrisa la miro a los ojos, llevó la mano de la morena a su pecho – ¿Sientes eso? Así late cuando estás cerca o cuando me sonríes. Así me siento contigo

La mirada de la morena parecía ir del vacío a un pequeño brillo. La chica miró la mano en el pecho de la pelirroja y luego a la pelirroja. Podía sentir un latido acelerado chocar en el pecho de ella y a su vez retumbaba en su mano. Un cosquilleó familiar la hizo sentirse extraña.

– ¿Cómo late el tuyo?

– De la misma forma – Murmuró en respuesta.

– Exacto – Chloe sonrió – Cuando nos besamos todo lo que podía pensar era en yo te estaba besando. Yo estaba besando a la chica badass del grupo, a la DJ misteriosa y sobre todo a la chica de la cual… de la cual me podría estar enamorando – La mirada de la morena pasó a ser asombrada.

– Chloe, yo…

– Me besaste, no lo negaste y la única razón por la cual según tú está mal es por todos tus demonios, lo que significa que sientes lo mismo que yo, pero no quieres lastimarme. Beca, quiero estar contigo porque me gustas. Desde que te conozco, que no es mucho tiempo, siento algo fuerte cuando estás cerca y cuando pienso que soy una de las pocas personas que han llegado a ver un lado cálido provenir de ti solo hace que me sienta especial. Si no me quieres probablemente me habrías abofeteado en lugar de besarme y no habríamos compartido unos veinte o treinta besos pequeños… – la morena se rió ligeramente – ¿Ves? Me gusta tu risa porque solo cuando sonríes o ríes sé que es sincero y no forzado. No hay nada en el mundo que pueda hacerme cambiar de opinión

– ¿Y sí algo sale mal?

– ¿Qué puede salir mal? – La chica murmuró – Yo no te juzgo por la vida que tienes. Mi trabajo es quererte y respetarte, nada más

– ¿Cómo sabes que está bien?

– No lo sé, solo lo siento – Afirmo la chica acercándose un poco. Podía sentir el aliento de la morena en su rostro. La oportunidad para echarse atrás había sido negada cuando notó que la chica miraba sus labios, la sonrisa de Chloe aumento – ¿Aún lo sientes?

La morena tardo en responder y cuando habló podía sentir la boca seca – Sí.

– ¿Qué me dices de ti? ¿Cómo sientes a tu corazón?

– Igual de acelerado – Respondió la morena cerrando la brecha que las separaba.

Fue un beso lento y calmado. Nada pasional ni caliente, solo cálido y tranquilo, permitiendo que los sentimientos fluyeran como la suave brisa que estaba en el aire en ese momento. La suave caricia de una pareja de labios en sincronía lenta era lo que estaba sucediendo en ese momento.

– Me estoy enamorando de ti – Murmuró la pelirroja al separarse. Mantenía su rostro cerca de la chica rota mientras una mirada suave expresaba su rostro, casi pidiéndole no abandonarla en ese momento.

– Yo también – Respondió la morena con una suavidad casi inaudible. Una pequeña sonrisa se dibujó en su boca antes de volver a conectar con los labios de la pelirroja que ansiosa esperaba que la besara.

Continuará…


¡Y aquí está el capítulo que todo el mundo ha estado esperando!

Ese ha sido el capítulo de hoy, espero que les haya gustado. Realmente. Ha sido un capítulo divertido de escribir e interesante, pero tienen que saber que ésto aún no se acaba. Si creen que los misterios ya fueron desvelados entonces se equivocan en grande porque esta es una minima parte... ahora, ya tengo planeado de como va a ser el fics y de hecho aún estoy pensando en como terminarlo, pero realmente creo que va a estar genial la forma en como se me ha ocurrido continuarlo.

Eso es todo por hoy y nos veremos el próximo Viernes.

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¡Bechloe!